jueves, 4 de febrero de 2016

Lucenses cableados y cabreados

El Ayuntamiento de Lugo dice que costará mucho “tiempo y dinero” retirar el cableado aéreo de la ciudad. Es posible que tengan razón, pero se debe principalmente a que no se han molestado en cumplir las ordenanzas vigentes en Lugo desde hace casi dos décadas.

En el casco histórico de la ciudad, por ejemplo, hay una normativa por todos conocida, el PEPRI aprobado en 1997, que declara fuera de ordenación todos los cableados aéreos que hay en el recinto amurallado y su entorno. Sin embargo en estos casi 20 años los diferentes gobiernos que hemos padecido no se han molestado en hacer cumplir lo contemplado en una disposición que, sin embargo, utilizan con cierta regularidad para atizar el bolsillo y la paciencia de los pequeños empresarios y vecinos del casco histórico, que se han de adaptar mientras observan cómo los grandes salen impunes de sus incumplimientos. Mientras el Ayuntamiento sanciona al comerciante por poner este toldo o porque la carpintería es de color tierra en lugar de ocre, permite a las grandes eléctricas ahorrarse el imagino que no poco dinero que les costaría cumplir con sus obligaciones y les salva las cuentas los días pares, mientras los impares las demoniza por cortar el suministro eléctrico causado por los impagos de la administración local.

Interesante y revelador "collage" de fotografías publicado por La Voz de Galicia de hoy

Nos habla el Gobierno Local de que hay que llegar a convenios con las empresas suministradoras. Es cierto, ya lo decía el artículo 54 del PEPRI: “En las instalaciones aéreas existentes, se producirá la subterraneización mediante convenio entre las compañías concesionarias y el Ayuntamiento, de modo que se realice de forma simultánea con las aperturas de zanjas de otros servicios o renovación de pavimentos, por cuenta de las Compañías respectivas y previa la oportuna programación y coordinación”.

Durante todo este tiempo me parece que no ha habido calle alguna en el casco histórico que no se haya levantado para su reparación o vaya usted a saber para qué, pero se ha ignorado completamente el respeto a esa medida que, con lógica, preveía un camino de largo recorrido en que poco a poco se fueran enterrando los horribles cables que adornan nuestras fachadas y, atención al matiz, por cuenta de las Compañías respectivas. Incluso en obras de gran coste y envergadura como la de San Marcos, que se ha terminado hace relativamente poco, se ha obviado esta obligación de ocultar los cables, cosa que se podría haber hecho gratis para el Ayuntamiento, para todos nosotros.

Lugo no puede seguir con este comportamiento de gastar millones y millones de euros en hacer las cosas mal, arreglarlas peor y rematarlas fatal. Lo único que consiguen es despilfarrar el presupuesto en cosas que costarían una fracción si se hicieran bien a la primera y mientras tanto mantenernos cableados y cabreados. 

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 3 de febrero de 2016

2 comentarios:

  1. Es una vergüenza que no se aprovechen las obras de unos para arreglar los otros. Después dirán que el coste económico es muy elevado cuando tu bien dices que es por parte de la suministradora y aprovechando la apertura de la calle para otras cosas, con lo cual a la suministradora también le saldría más económico. Pero recuerdo que esto también pasaba en Barcelona y me temo que en muchos otros municipios. Por cierto, la foto del número 58 es digna de un captcha!

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    1. No solo es una vergüenza como bien dices, también es un flagrante incumplimiento de la normativa municipal... Y ahora a poner pasta pública...

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