viernes, 14 de diciembre de 2018

Hoy toca tregua navideña regada con chocolate

Hoy a partir de las 18:30 en la Plaza de España. ¿Se animan?
A ver si es verdad que hoy a las 18:30 el Ayuntamiento encenderá de una puñetera vez (pondría “de una puta vez”, pero creo que es una expresión muy soez para el blog) la iluminación de Navidad, y miren si soy buena gente que hasta colaboro con este artículo en difundir la buena nueva y echar una mano para que haya más gente.

Pondrán un “photocall”, repartirán globos, habrá panderetas de la Escuela Municipal de Música (como la cosa no se arregle puede que sea uno de sus últimos actos) y ¡una chocolatada! ¡con churros y todo! No me digan que no les apetece ir a tomar un chocolate calentito, que total pagar vamos a pagar igual entre todos así que al menos disfrutémoslo.

Pocas personas ha habido más críticas que yo con las cafradas de la iluminación de Navidad. Avisamos desde Lugo Monumental de lo que iba a pasar, y no porque tengamos una bola de cristal, sino porque vimos lo que sucedió en años anteriores y los tiempos eran los que eran. Hemos dedicado tiempo y energías a denunciar las meteduras de pata en este asunto y lamentablemente es probable que el tema no termine con su puesta en marcha esta tarde.

Habría ayudado que hubieran pedido una disculpa, pero no, ha sido al revés, año tras año la han cagado con esto pero su reacción ha sido sacar pecho, echar la culpa a la oposición, a los técnicos, a la empresa instaladora y al chachachá. Esa estúpida actitud de no reconocer jamás un error, de creerse infalibles cual Papas civiles, no ayuda a confiar en el criterio de quienes rigen nuestros destinos.

A pesar de todo esto, no creo que sea lo más inteligente seguir dando la matraca día tras día con la imperdonable metedura de pata municipal. Hoy toca firmar una tregua. Temporal como todas las treguas.

En la guerra del 14, es decir, la Primera Guerra Mundial, hubo un alto el fuego no oficial entre los ejércitos inglés y alemán del frente occidental por Navidad. Yo conocí ese curioso suceso de pequeño gracias a un vídeo musical de los 80, Pipes of Peace de Paul McCartney. No se trató de una rendición, ni de la firma de la paz, sino de un alto el fuego, un armisticio puntual en que unos y otros se reconocieron como iguales e incluso hubo un episodio en que jugaron un partido de fútbol entre trincheras.


Si los germanos y británicos, tradicionalmente enfrentados, fueron capaces de aparcar sus diferencias después de estar liándose a tiros para celebrar unos momentos de paz, entiendo que mucho menos complejo será para los lucenses tomarnos juntos un chocolate y dar la bienvenida a las fiestas.

Yo, desde luego, voy a ir, porque hay cada vez menos cosas buenas en este cochino mundo pero la Navidad sigue siendo una de ellas.

jueves, 13 de diciembre de 2018

De lamaparking a campo de minas en 44 días

Los surcos del aparcamiento no han tardado en aparecer ni dos meses. Otra brillante gestión de nuestro gobierno local.
Foto: El Progreso
No ha tardado mucho en irse al cuerno el flamante nuevo aparcamiento junto al HULA. Concretamente 44 días ha funcionado la cosa hasta que la lluvia hizo acto de presencia (quién se lo iba a imaginar, con lo poco que llueve en Lugo) y se cargó una obra inaugurada el 29 de octubre. Nos ha salido la coña a más de 2.700 euros diarios, con lo que se podría haber pagado, creo yo, el subterráneo a todo el que lo quisiera usar. Y ahí incluso se cumplen las normas de accesibilidad, cosa que el propio ayuntamiento no siguió al hacer el aparcamiento, pero ya saben que una cosa es lo que exige al particular y otra a la administración.

El “lamaparking”, variante más chapucera aún que el “leiraparking” (en Lugo somos únicos dando nombre a cafradas perpretadas con nuestros dineros) ya presenta surcos importantes que hacen que un coche normal no pueda transitar con tranquilidad por los supuestos aparcamientos públicos que nuestro bienamado gobierno ha puesto a funcionar, es un decir.  Nos cuentan que no nos tenemos que preocupar porque la obr está en garantía y los arreglos los hará la empresa que lo construyó, pero ¿y si el fallo no es de realización sino de diseño? ¿Acaso una vez pasado el plazo de garantía podemos tener la certeza de que esto no volverá a ocurrir?

La excusa para hacer las cosas a la buena de Dios, que como todos sabemos es la especialidad de la casa, es que como el Plan General no permite asfaltar hubo que hacerlo así. Claro, es normal, el Plan General es algo que el Ayuntamiento no puede cambiar… espera… ¡Ah, sí que puede! ¡De hecho es un documento que aprueba el propio Ayuntamiento!... 

Se pueden hacer modificaciones puntuales del Plan General casi para cualquier cosa. Por ejemplo, según la teoría del Gobierno Local se puede hacer una reforma concreta para convertir por arte de magia el Garañón en una zona verde (de los milloncejos que hay que soltarle al promotor para que eso se complete no han dicho nada, pero de aquí a Mayo malo será que algunos no piquen) pero no para echar una cochina capa de asfalto en donde 400 vehículos tienen que estacionar. Curioso, muy curioso. 

La obra deficiente cuando no sin terminar (la Plaza de Abastos es el ejemplo perfecto, en que se gastan millones de euros pero sigue ahí, sin rematarse la obra), la chapuza, la improvisación, la falta de planificación y el caos son señas de identidad de nuestra ciudad en estos años. Orozco no era santo de mi devoción, pero lo están haciendo bueno, que ya es decir. No estaba de acuerdo con muchísimas de las cosas que hacía (el MIHL, por ejemplo, es el buque insignia de la inutilidad urbanística) pero hemos ido a peor, por difícil que fuera creerlo. 

De los cristos que se montan con el tráfico por las obras de la Milagrosa, o los ya tradicionales atascos por falta de civismo de los papis que llevan a sus hijos (que se ve que no son capaces de andar 200 metros, los pobres) y la dejadez de funciones de la policía local, principalmente porque desde la cafetería es complicado controlar nada, ya ni hablamos. 

Pero ¡no pasa nada!, la obra del “lamaparking” ha costado solamente 119.000 euritos que hemos pagado ustedes y yo y que han convertido un prado en una trampa para los coches de los incautos que no quieren pagar un aparcamiento ni ceder al chantaje de los gorrillas… pero que se lo van a gastar en grúas para sacar los coches de allí. 

¿Algo funciona bien en esta santa ciudad? Últimamente me pregunto eso con demasiada frecuencia.

La inauguración hace tan solo 44 días, con las autoridades competentes (es un decir) y las municipales.
Foto: www.lugo.gal

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Las otras luces que no tenemos (no, no son las de Navidad)

Esta foto es el Paseo Daniel Varela Piñeiro, una parte del supuesto paseo interior de la Muralla. Busquen el gato negro...
La misma foto con flash, para que se sitúen...

Estos días no hacemos más que hablar de luces. Supongo que mañana o pasado habrá un “gran encendido” presumiendo (que ya es echarle morro) de lo bien que lo han hecho con la iluminación de Navidad y dándose palmaditas en la espalda unos a otros encantados de haberse conocido. Pues nada, alegría.

Pero hoy no les voy a hablar de eso sino de la iluminación normal y corriente, la de todos los días, la de las calles que transitamos los sufridos ciudadanos durante más tiempo que el que marca el calendario como festivo y que no solo es que estén poco iluminadas, sino que no lo están en absoluto.

Un ejemplo muy evidente es el Paseo Daniel Varela Piñeiro, que es el nombre que le dieron a la única calle con horario que hay en Lugo (al menos que yo sepa). Para que se sitúen, es la que sale de O Cantiño, y que tiene una puerta que se cierra por las noches.

El problema es que no tiene farolas. Ni una. A partir de las seis y pico de la tarde en esta época meterse allí es una aventura urbana comparable a la proverbial boca del lobo, lo que se refuerza además con el peligro de matarse resbalando con las castañas que caen del precioso árbol que allí vive, y con los chavales que van a hacer el botellón en los solares semi abandonados, cuyas puertas al paseo están permanentemente abiertas.

Lo de jugar a la luz de las linternas de los móviles es peculiar...
Hay allí un parque infantil y no es la primera vez que veo a padres iluminando con la linterna del móvil a sus hijos para que puedan jugar. Así, en plan moderno. Visto desde la Muralla parece la Santa Compaña. Dado que solo hay dos instalaciones de ese tipo en todo el casco histórico (la saturada de Campo Castillo y ésta) imagino que no estaría de más poner unas cochinas bombillas a la zona para poder andar sin matarse.

Supongo que habrá excusas, claro, como decir que “total, es un callejón sin salida”, aunque dudo que se atrevan a decir tal cosa por dos motivos: el primero es llamar “callejón” a lo que se dio como un gran honor al señor Varela Piñeiro (lo es, lo es, nadie lo dude, pero me refiero a que no se puede devaluar el tema) y el segundo es que tampoco creo que a los papás les guste mucho que se degrade así el concepto del lugar a donde mandan a sus hijos a jugar. 

Las luces navideñas son importantes, claro que sí, pero hay cosas que lo son más aún. Por ejemplo tener unos servicios dignos de una capital de provincia, lo que incluye la iluminación de sus calles.

martes, 11 de diciembre de 2018

No regales un perro, adóptalo y salva una vida


Este precioso Pastor Alemán no es de un criadero, es de la Protectora.
Está esperando que lo salven y poder dejar de acumular miedo y tristeza.
Si no le parte el alma no se moleste en leer el artículo.
Foto: web de la Protectora de Lugo

Llega la Navidad. En Lugo algo menos, pero también llega. Nos volvemos locos con los regalos y esa vorágine consumista que tanto asquea a algunos que protestan contra la cochina sociedad occidental que hizo posible el Facebook en que vierten su odio, y contra la explotación de los trabajadores chinos que fabricaron sus iPhone X y sus Samsung Galaxy Note 9 contaminando sin reparo.

También llega el momento en que muchas familias caen en la tentación de “comprar un cachorrito al niño, que lleva pidiéndolo mucho tiempo”. Mal negocio si ese es el motivo de traer un miembro más a la familia… y sí, lo son, miembros de la familia de pleno derecho, a veces más que algunos de los que tienen capacidad de hablar.

Tener perro es un coñazo. Sacarlo a pasear por la mañana cuando hace frío y hay que madrugar más todavía que lo que requiere el horario laboral, por la tarde perder un par de horas dándole otro paseo, cuesta una fortuna entre piensos, vacunas, veterinario, juguetes, accesorios y demás, es un quebradero de cabeza pensar en hacer un viaje con el perro, y también buscar dónde dejarlo si pretendes moverte sin él… Presenta muchos inconvenientes de los que deberían ser conscientes quienes se plantean tener perro, en lo malo. Para que sepan a qué se enfrentan y las desventajas, los problemas y las incomodidades.

En cuanto a las ventajas… ¡qué les voy a decir yo! Tenemos en casa al perro perfecto, nuestro Ducki, un labrador de 10 años (lo adoptamos definitivamente cuando tenía 8, tras un año sin él que reflejé en un artículo quizás alguno recuerde) bueno, hermoso, cariñoso, juguetón y sin embargo tranquilo. Te pone de buen humor por malo que sea el día, o al menos mitiga (no saben cuánto) los momentos duros de la vida.

En cuanto a la manía de “que sea un cachorrito”, vale que son muy graciosos, pero te muerden los muebles, mean la alfombra y hay que educarlos. Les recomiendo echar un vistazo y plantearse coger un perro adulto.

Si su grado de compromiso es dudoso, podrían plantearse la acogida, una posibilidad temporal con opción a hacerla definitiva. En la Protectora de Lugo tienen un montón de perros, y hay de todo: cachorros, adultos, palleiros, de raza… acabo de mirar y tienen un pastor alemán impresionante, con una mirada de tristeza que te parte el alma pero que si lo tienes en casa se convierte en cariño incondicional.

Plantéenselo con cuidado, porque no es tampoco lo más acertado regalar un animal, de hecho es cruel. Su dueño es su mundo y cambiar de manos es confuso para el perro. El abandono ni me lo planteo porque me parece de monstruos que confío no me lean, porque si les digo lo que pienso de ellos me condenarían por un “delito de odio” de esos que están tan de moda.

Entiéndanme bien, no tengo nada contra la venta de perros. Hay criadores maravillosos que se perocupan por el bienestar de sus animales y que ayudan a que la gente tenga el perro que quiere, no es un alegato contra la venta de perros sino contra considerarlos un regalo, que es otra cosa. Entiendo que el título puede ser confuso pero me refiero a que hacerse cargo de un animal no es como comprarse una figurita de porcelana, es una decisión que hay que tomar por uno mismo y no ponerle un lacito como si fuera un objeto de decoración.

Aquí les propongo algo muy diferente, salvarlo de una vida triste en una jaula de la que, por muy buena voluntad que le ponen los trabajadores y los voluntarios de la Protectora, sale lo que sale porque son demasiados perros para sacarlos a todos mucho tiempo. Miren en la web de la Protectora y quizás encuentren lo que buscan. Se ahorrarán un buen dinero que les hará falta para el chip, las vacunas y todas esas cosas y, lo más importante de todo, enseñarán a sus hijos una valiosísima lección: no todo se puede comprar, y salvar una vida no hay dinero que lo pague.

No sé, yo estoy convencido de que nuestro perro sabe que lo salvamos de acabar sabe Dios dónde y por eso cada vez es más mimoso y más agradecido. Y nosotros también.

No lo duden, visiten la web: http://www.protectoralugo.org

En la Protectora también tienen cachorros... Echen un vistazo

lunes, 10 de diciembre de 2018

Lugo no se merece esto

Iluminación navideña de Lugo en 1947
Dice el Gobierno Local que la culpa de que no se encienda antes el alumbrado festivo de Navidad es de la oposición por no facilitar la aprobación del presupuesto. Se ve que como lo sacaron adelante en abril, la Navidad les pilló por sorpresa y que ocho meses es poco tiempo para completar un expediente que, año tras año, sufre retrasos y problemas.

El argumento podría ser creíble para algunos si no fuera por las sencillas comparaciones que podemos hacer. En A Coruña, sin ir más lejos, aprobaron sus presupuestos de 2017 bien entrado el mes de mayo, e inauguraron sus luces navideñas el 29 de noviembre de ese año. ¿Acaso en Lugo tenemos funcionarios más vagos que en Coruña? ¿Ordenadores más lentos? ¿Empresas menos profesionales? ¿O será que lo que falla clamorosamente es la gestión?

Si se tratara solo de la cuestión de las luces navideñas podrían buscar una excusa (mejor otra, la verdad, porque la que han dado no se sostiene) pero es un problema más global. Lugo está paralizado, dormido, anestesiado… No sé ni por dónde empezar: las calles sucias, la maleza campando a sus anchas, el auditorio terminado y cerrado desde hace años, la Plaza de Abastos agonizando por desidia, la fábrica de la luz abandonada, la supuesta reforma de los autobuses en un cajón… Incluso los proyectos estrella como la vieja cárcel siguen siendo un ejemplo de ineptitud, y cuya cafetería se ha convertido en una vergonzosa pecera que alberga únicamente aire… y así podríamos seguir.

Mientras el Gobierno no gobierna, la oposición, que guarda un silencio cómplice, tampoco parece molestarse por cuestiones tan prosaicas como que nos vayamos a gastar 139.000 euros en unas luces que no valdrán de gran cosa el día 15 porque a esas alturas la campaña está más que mediada. Los comercios, esos que pagan sus impuestos religiosamente y dan trabajo a los lucenses, ven a sus clientes dirigirse a los centros comerciales y a las ciudades que cuentan con una acogedora iluminación. Muchos de esos negocios cifran sus esperanzas de supervivencia a una campaña en que facturan del 25 al 30% de su caja anual.

Lugo Monumental avisó de que esto pasaría. En enero ofrecimos colaboración y en septiembre mostramos nuestra preocupación por la falta de trabajo, y se nos ignoró. La ciudad no se merece esto.
Artículo publicado en El Progreso del 6 de diciembre de 2018

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Amordazados con (nuestro) dinero

Presentación de una campaña de "dinamización" del comercio, mientras las luces se encenderán el 14 de diciembre

Publicaba El Progreso un valiente y objetivo artículo salido de la pluma de la siempre interesante Carmen Uz en que ponía en tela de juicio la representatividad de la todopoderosa Federación de asociaciones de vecinos, una organización que se arroga la representatividad de “la calle” y que asegura aglutinar a varios cientos de entidades sin especificar que muchas de ellas están formadas por las mismas personas, que se intercambian los cargos de una a otra (el que es Presidente de una asociación hace de secretario en otra y de tesorero en la tercera, y así sucesivamente, aunque por supuesto no podemos generalizar y hay muchas asociaciones genuinas y que hacen una gran labor dentro de la propia Federación), lo que garantiza un engranaje perfecto para la finalidad última, que es lograr obtener subvenciones por diversas vías.

Carmen, acertadamente, valora el poder de convocatoria de esa Federación, que es tan innegable como subjetivo. Organizar cuchipandas pagadas en gran parte con dinero público y poner el menú a tres euros haría que hasta una entidad de pequeño tamaño pudiera hacer una comida que rodease la Muralla, literalmente hablando.

También recoge el artículo la petición realizada por Ciudadanos de que se cumpla la Ley de Transparencia (terrible que haya que pedir que se cumpla la Ley, y más terrible que no se haya hecho a día de hoy) y se informe públicamente de los fondos recibidos por esta Federación y por sus entidades asociadas, si bien estoy seguro de que la atomización de los dineros entre la constelación de CIFs de distintas agrupaciones hará que ese escollo no suponga un gran quebradero de cabeza para sus líderes, muy acostumbrados a lidiar con fondos públicos. Quizás alguien debería investigar eso con detenimiento...

El único "pero" que le pongo al artículo de Uz es que se quedó algo corta. Hay más entidades que siguen la misma estrategia, como puede ser la Federación de Comercio, destinataria de ingentes cantidades de dinero público (la cifra concreta no la sabemos porque tampoco hacen públicas sus cuentas) que hacen que ayer mismo, mientras leíamos en La Voz de Galicia que la iluminación navideña se retrasa hasta mediados de mes, sonreían junto a los responsables de ese desaguisado en la presentación de una de esas campañas que se gasta sabe Dios cuánto del dinero de todos para sortear 10.000 euros. Decía su Presidente, el señor Seijas, que confía en que en Navidad se pueda "vender un poquito" y que lo de las luces "da un poco de vergüenza". ¡Un poco, dice!

Es lo que tiene la subvención, que anestesia y modera las críticas que debieran ser leoninas en una situación como la actual, “amortiguando” los golpes que deben recibir los gobiernos a base de talonario. Otras entidades, afortunadamente, tienen la suficiente dignidad como para decirles “métanse sus fondos por donde les quepan” y pelear por lo que consideran justo, con sus modestos recursos pero son minoritarias.

Puedo comprender que a los políticos sin vinculación con empresa alguna les resbale el asunto de la iluminación y consideren “pataleta” toda protesta, ya que tienen la empatía de la piedra pómez por mucho que lo intenten disimular en la permanente campaña en que vivimos, pero es más difícil de comprender en los supuestos representantes de los afectados.

Verán ustedes, además, que ningún partido de la oposición ha salido a tocar este tema. Quizá porque consideran que no le van a sacar rentabilidad o porque les importa un cuerno el asunto, eso tendrán que preguntárselo a ellos. Solo ha saltado Antonio Ameijide cuando la concejala Ana Prieto ha usado como excusa que la oposición es la culpable del retraso de la iluminación de Navidad porque “no levantó la mano” para aprobar los presupuestos. Se ve que como se aprobaron en abril, la Navidad les pilló por sorpresa. Sería bueno que los Reyes Magos les traigan un calendario para 2019 que vaya más allá de Mayo.

Una ciudad como Lugo necesita gestión, interés, cariño y trabajo, no que le tiren las piedras que nos arrojan sin el más mínimo pudor día tras día, con el silencio cómplice de quienes, amordazados con billetes de nuestro propio dinero, callan ante los desmanes de quienes firman los talones.

Al final sí, tenemos lo que nos merecemos.

martes, 4 de diciembre de 2018

Una ciudad sin luces

Lugo y Vigo, los dos extremos de Galicia. La ciudad olívica es "trending topic" (es excesivo, sí)
y llena sus calles incluso con excursiones. Lugo no verá luces navideñas hasta mediados de mes.

La noticia de que Lugo no contará con iluminación navideña hasta el próximo día 14 – siendo optimistas - es un clavo más en el ataúd que el gobierno de la ciudad insiste en fabricar para el pequeño comercio. Lugo Monumental advirtió hace ya tiempo que los retrasos en la tramitación de este contrato iban a provocar que Lugo se quedase a oscuras durante la campaña más importante de todo el año para el comercio, la Navidad.

Los 139.000 euros pasan de inversión a despilfarro, ya que no servirán de gran cosa porque a mediados de mes la campaña navideña está más que avanzada. Las grandes superficies ya han hecho gran parte de la caja y mientras tanto la ciudad está a oscuras.

El trabajo de un ayuntamiento es fundamental para sus vecinos, y es necesaria una preocupación real, no de pancarta, por las necesidades de las pequeñas empresas que día a día luchan por mantenerse abiertas a pesar de la presión de los centros comerciales e Internet. Necesitamos trabajo real y no una alocada firma de talones cada vez más abultados (de nuestro dinero, no lo olviden) para intentar tapar las carencias, la desidia y la pobre labor de quienes solo se preocupan por su futuro personal y no por el de los sufridos administrados.

Lugo no puede seguir soportando por más tiempo el quedarse decolgado de todo, cifrando sus esperanzas a eslóganes, frases hechas y saludos amables. Necesitamos gente preocupada que se dedique a trabajar por la ciudad, que para eso les pagamos sus generosos salarios públicos.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 4 de Diciembre de 2018

lunes, 3 de diciembre de 2018

Un análisis (a mi manera) de lo de Andalucía

Resultados de las elecciones andaluzas del 2 de diciembre de 2018

He seguido las elecciones andaluzas con bastante poco interés a pesar de mi condición de politólogo (eso dice mi título de la USC), quizá porque me he cansado de los mensajes previsibles, cortoplacistas y miopes de los partidos políticos de este país.

El no haber opinado antes del tema me permitiría decir que lo del resultado “lo veía venir”, que es lo que están publicando todos por ahí aunque no se lo habían dicho a nadie hasta que vieron el escrutinio, pero si le soy sincero mentiría porque no me esperaba un batacazo tan grande del PSOE en su tradicional feudo. Para hacer una comparación, recuerden que los socialistas y los nacionalistas gallegos hablaban de “debacle” del PP de Galicia cuando Fraga perdió por un escaño la mayoría absoluta (se quedó en 37 de 75) lo que propició el “ansiado cambio” y dio la entrada a un bipartito que duró un mandato (se ve que el ansia caducó pronto).
Los resultados del "cambio" en Galicia en 2005

Ahora veremos a los partidos hacer el ridículo con contradicciones, tácticas y negociaciones totalmente opuestas a sus discursos anteriores.

Veremos a los que pactan con la extrema izquierda sin rubor alguno pedir que no se pacte con la extrema derecha y a los que gritan que no se pacte con la extrema izquierda pactar con la extrema derecha.

Veremos a los que dicen que se deje gobernar la lista más votada (PP normalmente) pactando para echar a la lista más votada y los que defienden el "cambio" (la izquierda habitualmente) decir que es mejor que siga el partido que está ahí desde hace cuarenta años.

Veremos al PSOE defendiendo que gobierne la que saca 33 escaños de 109 cuando no dejó gobernar a Fraga la vez que sacó 37 de 75.

Veremos a los postcomunistas hablar de neofascismo, lo que tiene su gracia, ya que todo lo que esté más a la derecha de La Pasionaria es para ellos franquista.

Veremos a un partido que perdió 7 escaños anunciarse como triunfador, a otro que es tercera fuerza pidiendo la presidencia del gobierno y al que entra con 12 sillas erigirse como la salvación de España.

Veremos a quien bajó 14 escaños pedir de rodillas que le dejen gobernar, a poder ser con la extrema izquierda que también empeora resultados, a los pocos meses de echar del Gobierno de España a un Rajoy que contaba con una mayoría bastante más holgada que la suya.

Y podríamos seguir. En esta España nuestra, donde los discursos políticos no están basados en ideas o en convicciones sino en cortoplacismos, donde lo que prima es “lo mío es lo único válido” y donde la mayoría de quienes ejercen el poder saben de política, la de verdad, lo mismo que de física cuántica, confundiéndola con estrategia.

En cuanto a los efectos de este resultado a nivel nacional, en mi modesta opinión salen claramente reforzados dos líderes políticos, otros dos se quedan así así salvando los muebles y el quinto protagonista se encamina al precipicio.

Empezando por el final, creo que Pedro Sánchez, en lugar de entender esto como un correctivo a sus más que discutibles políticas en Cataluña y demás va a captar que es un mal momento para convocar elecciones así que se reforzará en su convicción de que es mejor tirar como pueda hasta el final de la legislatura porque si no va a salir de Moncloa en un periquete. Vistos sus modos y maneras, su supervivencia como Presidente es lo único que parece importarle (como a la mayoría de los líderes políticos, dicho sea de paso).

Los que salvan los muebles son, en mi opinión, el PP por mantenerse en segundo puesto a pesar de la amenaza de ser superado por Ciudadanos y estos últimos por subir 12 escaños en un parlamento tan convulso como el que queda. Para ninguno es una gran victoria porque si recogen el guante del “mandato por el cambio” tendrán como compañeros de viaje a los incómodos colegas de Vox, lo que con la vista puesta en otras elecciones los echa más a la derecha de lo que gustaría a azules y naranjas.

Pero quienes sin duda han triunfado ayer han sido los de Vox, por pasar de la nada a la total relevancia en un vuelco que puede cambiar un mapa político inmutable desde que hay democracia y Pablo Iglesias, a pesar de los malos resultados. Como lo primero es obvio me centro en lo segundo.

Pablo Iglesias tenía un problema en Andalucía con nombre y apellidos: Teresa Rodríguez. La líder de la formación en la comunidad fue elegida contra el criterio del todopoderoso Iglesias, y su caída en votos (ha perdido 300.000) refuerza la idea de que solo el líder es sabio, solo él es capaz de gestionar el podemismo y solo su luz ilumina los buenos resultados. Perder escaños en este caso perjudica a Podemos pero refuerza al Mesías, y hace que los que se enfrentan a él en otras tierras deban tomar nota del precio a pagar. No en vano dio su rueda de prensa desde Madrid mientras Rivera, Abascal y Casado fueron a Andalucía a apoyar a sus candidatos.

España es un país peculiar, lamentablemente, en lo político. Mientras los franceses están haciendo resurgir el Mayo del 68 porque les han subido la gasolina, aquí seguimos con nuestros debates sobre la tumba de Franco, el papel de los conquistadores en la América del siglo XVI o el sexo de los ángeles…

viernes, 30 de noviembre de 2018

No hay en Internet información sobre los autobuses urbanos

No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza al Ayuntamiento cuando la empresa se ve obligada a poner esto en su web.

Desde hace ya muchos años los ciudadanos que querían conocer los horarios de los autobuses urbanos de Lugo tenían que recurrir a una web privada, ya que para pasmo de propios y extraños la administración pública no facilita esa información más que por teléfono en el 010.

La cosa se ha agravado. La empresa Lugonet cerró su página (por la que no percibía ni un euro, todo hay que decirlo) porque han tenido “dificultades para contrastar la información sobre los horarios del transporte”, es decir, que no les daban ni a ellos las nuevas tablas.

Lo del autobús urbano en Lugo es de chiste: ni los paneles electrónicos funcionan correctamente, ni las nuevas líneas – anunciadas hace ya más de un año y que se iban a implantar en el verano de 2017 – están en servicio, ni podemos consultar en dispositivo alguno a qué hora pasará tal o cual bus. Un desastre en una ciudad en que se asegura que se promociona el transporte público.

Que el Ayuntamiento descanse sus obligaciones sobre empresas privadas que se ven obligadas a prestar un servicio de información que debiera ser público es gravísimo, pero que dichas empresas tengan que clausurar una página que usaban muchos lucenses a falta de otra opción porque la propia administración no le suministra los datos mínimos es de vergüenza ajena.

Promocionar el transporte público es establecer frecuencias razonables, cubrir las necesidades de los viajeros, informar puntualmente de las llegadas, cumplir los horarios establecidos… Nada de eso sucede en Lugo, en un servicio que nos cuesta a todos tres millones de euros cada año.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Los cuatro errores básicos de la propuesta de Ciudadanos (sobre prohibir perros en la Muralla)

Una persona pesando con su perro tranquilamente junto a un "regalito" que un incívico dejó ahí tirado.
Foto: La Voz de Galicia
La propuesta de Ciudadanos de vedar el acceso de mascotas a la Muralla de Lugo ha levantado, nuevamente, una polvareda inexplicable en una ciudad en que se ve que no hay cosas más importantes a las que dedicar el tiempo.

El discurso del partido naranja ha abierto viejas heridas que parecía que iban cerrando de la anterior ocasión en que propusieron cuestiones de ese cariz y que, ante la oleada de críticas que recibieron, intentaron compensar planteando que las mascotas puedan subir al bus urbano y cosas así. Una de cal y otra de arena.

El problema es que lo único que logran es encabronar a los dos bandos: al que tiene perro (o simplemente, comprende la libertad de su propietario de pasear por la Muralla con su mascota) porque le estás atacando y al que no le gustan porque las “medidas compensatorias” hacen que piense mal de ti.

Este asunto presenta una serie de errores de manual que, tras tres años y pico de vida municipal en la oposición, ya no se pueden explicar por bisoñez. Uno es novato durante unos meses, no durante años, y si ese es el ritmo de evolución del grupo malas vibraciones nos ofrece en un supuesto gobierno de la ciudad. Se pasarían el primer mandato “aprendiendo” y eso no es lo que Lugo necesita a día de hoy. Veamos los que considero los cuatro errores letales de esta propuesta:



Error conceptual:

Basar la explicación de las medidas propuestas en comparar la Muralla con la Catedral es una salida de pata de banco, y nadie me hará pensar lo contrario al menos hasta que vea a gente trotando por el altar mayor en chándal, cosa que confío en que no suceda jamás.

Hay muchos Patrimonios de la Humanidad que permiten el acceso a perros. El Camino de Santiago, los múltiples cascos históricos declarados con la máxima distinción de la UNESCO y supongo que nadie pretenderá aplicar la misma lógica a esas ciudades.

Uno de los más grandes valores de la Muralla es su integración en la ciudad, en la vida diaria de los lucenses, en ser lugar de paseo, de encuentro, de unión y de desarrollo de la rutina cotidiana. Confundir su importancia monumental con ponerle una urna de cristal es un grave error.


Error proporcional:

A nadie le gusta ver cacas en la Muralla, a mí tampoco como es evidente, pero la propuesta de eliminar a los perros del adarve para solventar la cuestión es igual de ridícula que si cerramos al tráfico la A6 porque hay quien se pasa del límite de velocidad, una chorrada.

Lo que tiene que haber es sanciones duras para el guarro que deja los "regalitos" de su perro en la Muralla, pero cuidado, iguales que para quien las deja en calles, plazas, parques infantiles o portales. Todo es igual de grave, ya que por muy Patrimonio de la Humanidad que sea, la Muralla no es más importante en este sentido que una zona escolar. La sanidad, la higiene y el sentido común nos dicen que no se puede tolerar esa porquería, y la propuesta de Ciudadanos adolece de una radicalidad inasumible, basada en la inoperancia de la policía local de Lugo (ese es el problema real) y una desidia tremenda a la hora de atajar esta cuestión.


Error ideológico:

Ciudadanos asegura ser liberal, pero esta medida tiene poco encaje en esa ideología basada principalmente en el respeto a los derechos individuales y también en la asunción de responsabilidades derivadas de esos derechos. Quien tiene derecho a subir a la Muralla no es mi perro, sino yo a subir con mi perro, que no es lo mismo, del mismo modo que la mascota no tiene responsabilidades porque soy yo quien las asume.


Error político:

Es el peor de todos si tenemos en cuenta de quién viene la propuesta, de un partido que pretende aumentar su representación en Mayo.

Atacar a los propietarios de mascotas al día siguiente de que se haga público que hay más perros que niños en Lugo es un error de manual. Aunque solo sea por captar el voto de sus propietarios, que se extienden por todos los estratos sociales, zonas de la ciudad y demás clasificaciones que quieran ustedes hacer, es una torpeza difícil de explicar disparar contra un grupo tan nutrido de votantes.

Como no corrijan este tipo de errores... mal te veo Galileo...

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El Arde Lucus lo hicimos entre todos

Queridos amigos:

Tras una ausencia de un par de días por motivos familiares, retomo el Blog con este artículo publicado en La Voz de Galicia del sábado a raíz de la negativa recibida por el AMPA de un colegio de Castro de Rey, al que se le negó la posibilidad de participar en el desfile del Arde Lucus de 2019.

Ojalá no tengamos que pagar todos algún día la soberbia de algunos.

Gracias.




La Voz de Galicia, haciendo un extraordinario esfuerzo que supuso una gran promoción para Lugo, publicó en las ediciones de toda la comunidad autónoma un especial por el Arde Lucus dedicado a las 17 asociaciones que, año tras año, son las responsables de revivir el pasado romano y castreño de nuestro Lugo. Un acertado enfoque que reconoce la labor de los cientos de personas que trabajan durante meses para que Lucus Augusti vuelva a la vida cada inicio de verano.

Tras impedir a una asociación de Friol, A Castronela, participar en el Arde Lucus por razones que todavía no alcanzo a comprender, el Ayuntamiento ha vuelto a ejercer un más que discutible derecho de veto y no permite a ochenta niños de un colegio de Castro de Rei que participen en el desfile oficial del año 2019. Y eso a pesar de que están amparados por el AMPA de dicho centro, que se encargaría de preparar los trajes, la coordinación y demás. Y no han pedido ni un céntimo por si estaban ustedes pensando en eso.

No se trata de promocionar a asociaciones de fuera de la ciudad, sino de sumarlas a una actividad que hemos hecho entre todos. El Arde Lucus es patrimonio común, como la Muralla, y no tiene sentido promocionar que se declare de interés turístico autonómico y nacional mientras se ponen palos en las ruedas de quien quiere ayudar a que sea todavía mejor, más abierto, más participativo y más hermoso.

Es un desacierto, y lo que es peor, es de una torpeza incomprensible. Ojalá corrijan, aunque solo sea porque “Mayo is coming”.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 24 de Noviembre de 2018

viernes, 23 de noviembre de 2018

Viernes negro... '''no es no''

Si lo andas enseñando es para que los demás lo usen... ¿o no?

El otro día paseando por la noche, en una zona mal iluminada de una de las calles paralelas a la Avenida de la Coruña encontré el coche de mis sueños. Un Morgan verde oscuro, biplaza, de esos de corte clásico, descapotable y con la elegancia que solo los británicos son capaces de conservar década tras década. Estaba abierto, sin capota a pesar del frío, probablemente para que todos los que por allí pasáramos mirásemos al interior, nos diera envidia y sintiéramos esa punzada del deseo que tanto le gusta a algunos provocar.

Sentado en un banco justo frente al coche estaba un hombre disfrutando del plácido sueño que da el alcohol. Tenía en el bolsillo las llaves del Morgan, dejando a la vista el llavero con el logo de la marca en una clara invitación para que cualquiera que lo desease se las cogiera, se subiera en el coche e hiciera lo que le viniese en gana, independientemente de lo que su inconsciente dueño pensara. "¡Qué demonios!" , pensé, "si lo pone tan fácil es que seguro que incluso lo desea" así que cogí las llaves y me puse al volante. Me di un paseo por la ciudad, dando vueltas a la Ronda de la Muralla y conduciendo con una velocidad mucho más alta de lo permitido porque, total, el coche no era mío y la multa le llegaría al propietario nunca a mí.

Cuando me cansé dejé el coche en el mismo lugar en que lo había encontrado, pero cuando fui a dejar las llaves en el bolsillo del dueño éste se despertó y, con muy malos modos, me empezó a gritar que era su coche, que no podía usarlo sin su consentimiento y que el hecho de que estuviera dormido o borracho no me daba derecho a cogerlo por mi santa voluntad.

Le expliqué que la culpa era suya. Un coche tan bonito no se puede llevar descapotado, incitando, provocando, y mucho menos dejando a la vista las llaves, pero el muy exagerado no lo entendió. Me vino con no sé qué rollos del consentimiento expreso y de que yo tenía que haberle pedido poco menos que un papel firmado de que me lo prestaba. Excusas de quien no sabe ser responsable de cuidar lo suyo. Si no quiere que se lo usen que le ponga una lona por encima y que esconda las llaves, ¿no creen?

O quizá no fue él quien no entendió lo de “no es no”.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Alerta: un ''mago'' timador anda por Lugo

El mago timador en plena acción

Tener un comercio no es sencillo. A los habituales problemas a que se enfrenta cualquier empresa se suman los hurtos y los timos, como el que hoy recoge la Voz de Galicia en la portada de su edición de Lugo.

Un “mago”, una de esas personas cuya habilidad con las manos quizá le podría hacer ganarse la vida en los escenarios, ha optado por dedicarse a una profesión mucho menos recomendable, la del robo.

Hizo su “función” en un establecimiento del casco histórico, donde este hombre preguntó por un artículo que compró pagando con un billete auténtico de 200 euros (tras intentarlo en la Plaza de Abastos, donde nadie se fió de su billete aunque, insisto, es de curso legal). Antes de salir aparentó cambiar de idea y devolvió ese artículo con la excusa de que le gustaba más otra cosa, que pidió que se le preparase para regalo mientras iba a otro recado. Hasta ahí bien… el problema estuvo con la devolución del dinero previamente pagado.

Cuatro veces tuvieron que ver las grabaciones de las cámaras de seguridad para entender cómo había hecho para distraerles 100 euros en dos billetes de 50 que, con una habilidad propia de un profesional del ilusionismo, escamoteó ante las mismas narices de la persona que lo atendió, guardándoselos en la palma de la mano después de enseñarlos.

Hay que decir que a pesar de que considera que no es una buena publicidad y que por ello la persona estafada no quiere dar a conocer el negocio en que ocurrió, tuvo la suficiente valentía como para denunciar en un medio de comunicación esta situación intentando alertar a los compañeros de otras empresas para que no les ocurra lo mismo. Algo digno de aplauso, por lo que yo, personalmente, reconocería su generosidad. En ocasiones la primera piedra en el camino de una investigación es el silencio de la víctima por un mal entendido sentido de la vergüenza o del ridículo. No es el caso, esta persona ha dado toda la información que se le ha pedido.

Es triste ver que quien es habilidoso dedique sus dotes para esto en lugar de hacer una competencia más legal a los profesionales del ilusionismo. Siempre he pensado que lo que separa a prestidigitadores de esos que te quitan el reloj o la cartera sin que te enteres de una vida dedicada al crimen es únicamente su moral.

Ya decía Conan Doyle en boca de su archiconocido Sherlock Holmes algo por el estilo: que si dedicase sus dotes al mal en lugar de al bien, habría sido el mayor delincuente de la historia (de ficción, claro está). En el mundo real tenemos buenos ejemplos.

He visto a Juan Tamariz, al Mago Antón o, de forma más reiterada, cercana y, por lo tanto mucho menos comprensible para mí, al Mago Rafa hacer cosas que desafían toda explicación lógica. La tendrá, no les digo que no, pero igual que te hacen una bondadosa estafa para dejarte con la boca abierta serían perfectamente capaces de robarte lo que llevas, o de vaciar las cámaras acorazadas del Banco de España (si es que aún existen) sin que se entendiera ni cómo lo hicieron.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

La web de la plaza, sin tocar desde hace cinco años (y costó 35.000 euros)

Como tantas cosas, todo imagen resultona y contenidos incorrectos. Así nos luce el pelo, cuando lo importante es la foto.

La web municipal dedicada a la plaza de abastos de Lugo vuelve a estar en funcionamiento, casualmente a pocas fechas de que la asociación Lugo Monumental denunciase que no estaba operativa y ofreciese su colaboración desinteresada para gestionarla (bueno, mejor dicho gratuita, que interés en el asunto sí que hay, si no no se habría ofrecido).

Cuando entras en la página te llama la atención una estética sencilla y resultona. Vamos, que está bien hecha... El problema es cuando empiezas a fijarte en los contenidos. Sin tener en cuenta el mercado y fijándose uno solamente en la parte de la Plaza de Abastos (aunque los problemas son similares), vamos a repasar los principales atolladeros por partes:


Relación de puestos:

El plano que se ofrece para orientar al visitante es de la vieja plaza, antes de la reforma, lo que ya te da una idea de lo que te vas a encontrar: una web desfasada. 16 de los puestos que se anuncian ya no existen, y al menos cinco de los que están abiertos en realidad en la web no se mencionan.

La distribución, por supuesto, no es la real ya que en el mapa se ven las antiguas ubicaciones de todos los puestos, antes de que la eliminación de muchos de los que existían se derribasen para hacer la escalera central (cuyo 50%, por cierto, es tan inútil que le pusieron plantitas para rellenar sustituyendo a la escalera mecánica proyectada y que nunca se llegó a hacer).

No tiene mucha lógica hacer una página dedicada a la plaza y ni siquiera tener el listado de puestos al día, ¿no creen?

El plano, de la antigua distribución, es el que se ofrece. Hasta es interactivo y puedes ver los puestos... que había en 2015

No te puedes dar de alta porque la aplicación ya no funciona.


Venta Online:

Una vez tienes en cuenta lo anterior llama la atención que exista venta online. Por curiosidad estuve mirando y me extrañó ver que había productos a la venta de puestos que ya no existen junto a otros colgados hace cinco años. Entré en dos de las tiendas y añadí productos al “carrito”, y me encontré con que no había impedimento alguno, así que seguí adelante para hacer el pago… y ahí la sorpresa: no te permite darte de alta porque la aplicación del CAPTCHA está “desactualizada”, así que todo se queda en un bluff. Otro más.

Venta Online, que cuenta con productos de tiendas fantasma que ya no existen junto a otras que sí están allí.

Eventos:

Si accedes a la pestaña de “eventos”, uno de los supuestos “puntos fuertes” de la remodelada plaza y de los que presume el gobierno local, ves que se anuncian cinco, todos ellos "anteriores"... y tan anteriores porque todos ellos son de hace al menos cinco años: Feria en O Cádavo, un espectáculo de “as viaxes polas fragas dos biosbardos”, la XI Lugo Monumental del año 2013 (patrocinada por E.ON que ya ni siquiera existe, porque desde 2015 se llama Viesgo), o un espectáculo de magia llamado Reilusionarte (creado por el Mago Rafa en el año 2014)…

Eventos "anteriores". ¡Y tanto!

En resumen: una web oficial, que costó 35.000 euros (que sepamos, puede que hubiera “complementos”) y que tiene puestos que ya no existen mientras que otros que hay no salen, cuyo mapa de distribución es de antes de la reforma y por lo tanto incorrecta, cuya venta Online es solo un fantasma que no se puede materializar y que recoge eventos a los que solo puedes asistir con el consabido DeLorean modificado por el Doctor Brown… Todo muy normal.

Lo más grande es que en público sacan pecho presumiendo de la página y que además no han respondido aún al ofrecimiento de gestionar la web sin coste. Se ve que hay algún tipo de oposición a dejar que terceras personas lleven el tema, y se prefiere seguir con la web como está: desactualizada, inoperativa… inservible. Mejor hacerlo mal a que otros lo hagan bien. Primero no fucionaba y ahora es un viaje en el tiempo al pasado. Casi no sé qué es peor.

¿Qué más les da si ellos no venden en la Plaza? Y los que allí están… que se jodan. Al final incluso encontrarán la forma de echarles la culpa, estoy seguro.

martes, 20 de noviembre de 2018

Celebrando 30 años de buena hostelería

La familia del Dot+ en la celebración. A por otros 30 años... ¡y los que vengan!

El domingo el Dot+ cumplió tres décadas, que se dice pronto. Javi me pidió que dijese unas palabras sobre sus padres, pero llegado el momento como el ambiente era muy festivo no me pareció muy oportuno soltar un rollo largo y reduje la cosa a unas frases en homenaje a Tomás, Olga y el propio Javi... pero como me quedé con muchas cosas en el tintero se las pongo aquí hoy en homenaje a los amigos del Dot+

¡Feliz cumpleaños!:

Tomás Serén ha sido durante décadas un hostelero de raza. Después de adquirir experiencia y profesión en Barcelona, trabajó en los mejores establecimientos de Lugo, como O Muíño, Ferreirós, Hotel Miño, La Palloza, Torre de Núñez… y por supuesto en el Verruga, en la época de la transición de Cándido y Emilia a Luis y Miluca, la época de Suso Cendán, José Luis Puga y tantos otros compañeros que marcaron la historia local del sector.

Es testigo de la evolución de la hostelería, que ha cambiado tanto, para bien y para mal, como la sociedad en que vivimos. Para mal porque se han quedado por el camino muchas de las viejas y buenas costumbres que sobrevivieron hasta no hace muchas décadas: la sana competencia, el compañerismo y la nobleza del día a día no se han perdido pero tampoco son comparables a las que todavía recordamos muchos. No todo es malo. Se han ganado derechos y descansos, el sector se va ordenando lentamente y se da al cliente una mayor garantía legal, que antes solo se respaldaba con la buena fe de ambas partes, y hay mucha más diversidad tanto en gustos como en oferta.

Hoy hace 30 años que Tomás, junto a Olga, su mujer, dieron el paso y abrieron el que ahora es el Dot+, uno de los locales de referencia no solo de la Piringalla sino de todo Lugo. Probablemente el único sitio donde nadie se extraña de que cualquiera pida un “pollazo”.

Don Tomás es fiel a los mejores principios de la hostelería de siempre y ha transmitido a Javi, el continuador de la saga, los valores fundamentales de la vieja escuela y eso se nota. Aunque trabajar con la familia no siempre es fácil el respeto y el cariño entre ellos es evidente. Hace ya años le pregunté a Javi por qué el Dot+ se llama así y me explicó que era en homenaje a su padre, Don Tomás. No había caído, la verdad. Se me quedó grabado, no tanto lo que me dijo sino el cómo lo dijo, con admiración.

Como hijo de hosteleros sé lo que es este mundillo. Muy bonito pero muy duro. Las renuncias familiares que supone, los festivos en que se trabaja, el tiempo que se invierte, las eternas quejas de algunos que piensan que te forras vendiendo unas cañas… Javi no solo lo ha sufrido sino que ha sido más valiente de lo que yo me atreví y ha cogido el timón para orgullo de sus padres.

Estoy convencido de que el homenaje que hoy hacemos a Tomás y a Olga de la mano de su hijo es una satisfacción para él, pero que estará orgulloso todos y cada uno de los días que el Dot+ siga aquí, que será por muchos, muchos años.

lunes, 19 de noviembre de 2018

¿Derribamos el Garañón?

¿Nos libraremos del Garañón?
Cuestionar a estas alturas si se quiere derribar el Garañón es algo con una respuesta tan obvia que incluso sobra la pregunta. Claro que se quiere. Añadir que se convertirá la parcela en una zona verde también despierta simpatías, como es evidente.

El problema no está en el “qué” sino en el “cómo”. Cambiar la calificación urbanística de un terreno no es ninguna broma, y convertir lo privado en público acarrea consecuencias económicas. Habrá que ver de cuánto hablamos, de si se puede o no pagar… y de si conviene.

Lugo no es precisamente una ciudad que tenga cubiertas sus necesidades más básicas. Aún así seguimos gastando millonadas en obras absurdas como museos soterrados a los que nadie va o proyectando gigantescas estaciones para recibir unos trenes que no llegan. En ese escenario a la pregunta “¿derribamos el Garañón?” hay que contestar de la forma más gallega posible: “depende”. Si nos va a hundir la economía local, pues no.

El plan presentado por la alcaldesa tiene la bondad de objetivos de un programa electoral pero, al igual que éstos, adolece de una inasumible falta de concreción en los medios. ¿Se ha negociado con el promotor antes de proponer este paso para que retire la demanda que, cual espada de Damocles, pesa sobre las cuentas municipales? ¿Garantiza el camino diseñado que se resuelva el problema? ¿No sería más lógico hacerse con la parcela en litigio y luego cambiar su uso para que no haya problemas con la propiedad?

Por otro lado todo, esto parece dar por sentado que el promotor ganará su demanda, sin contar con que quizá podríamos evitar soltar esos millones. Tal vez las sentencias judiciales que anularon diversos pasos, entre ellos la licencia concedida al amparo de un convenio firmado un festivo y con el ayuntamiento cerrado, ayuden a que podamos librarnos de comprometer los presupuestos municipales de, al menos, las próximas dos décadas.

Lo que está claro es que la medida, anunciada a pocos meses de las elecciones municipales tras tres años largos de “dolce far niente” viene cargada de buenas intenciones pero coja de datos vitales como el coste de la operación o su viabilidad. Estoy convencido de que la Alcaldesa, Lara Méndez, desea como el que más que las torres caigan, así que habrá que ver si lo consigue. Si lo hace quizá pueda llegar a Mayo en buena posición.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 18 de Noviembre de 2018

viernes, 16 de noviembre de 2018

Las ''mafias'' perrunas atacan con pis... y yo sin enterarme

Una costumbre difícil de erradicar. Pero de ahí a una "mafia"...
Publicaba El Progreso ayer un artículo que hablaba de las tensiones que se producen entre algunas comunidades de vecinos con los propietarios de mascotas, concretamente de perros, por el tema de los pises de los animales.

Este tema, minimizado por los propietarios de perros, entre los que me incluyo - en propietarios, no en las personas que lo minimizan, que todo hay que aclararlo - y maximizado por los afectados - que esconden su identidad en el artículo aterrorizados por supuestas “mafias” que se organizan para ir a dejar meadas y cacas de sus perros en los lugares donde se les critica (como yo tengo el perro desde hace solo un par de años aún no me han invitado a preparar una "noche de las cacas rotas") - es difícil de equilibrar porque los intereses de unos y otros son difícilmente compatibles.

Que no te meen en la fachada parece algo de puro sentido común. Es un asco, y por mucho que te gusten los perros no se puede tolerar. Pero por otra parte es muy complicado que los perros no sigan sus instintos para “marcar” territorio, y aunque a veces me despisto (seamos sinceros) les prometo que procuro que el mío no lo haga. No siempre no tengo éxito, lo reconozco.

También es cierto que en una ciudad donde los seres humanos hacen sus necesidades donde Dios les da a entender es complejo atajar el comportamiento de los animales de cuatro patas. La eterna protesta que se realiza desde la Catedral, que ve como sus herrajes del siglo XII se están deteriorando porque no se persigue la “costumbre” de mear contra su puerta, cae en los sordos oídos de las autoridades, que probablemente prefieren perder los votos de unos cuantos curas que los de cientos de jóvenes asilvestrados (el que mea ahí no es que sea un ejemplo de civilización) aunque eso suponga llevarse por delante mil años de Historia.

Daños en la Catedral. Esto no son los perros... Foto: El Progreso (los herrajes del siglo XII no están en esta puerta).
Un ejemplo bastante significativo de estos comportamientos lo pudimos ver en San Froilán. Se instalaron unos baños portátiles a la entrada del callejón de Santo Domingo que eran olímpicamente ignorados por sus supuestos usuarios, quienes preferían aliviarse entre los contrafuertes del convento, quizá por tradición.

Poner baños portátiles...
No siempre sirve para que se usen...

Pero volviendo al tema canino, me sorprende que el Ayuntamiento no lleve a cabo un convenio con la magnífica facultad de Veterinaria de la que disfrutamos en nuestro Campus para investigar formas y maneras de evitar que los perros meen contra las fachadas. Si no se da una alternativa viable es complicado solventar el problema por no decir imposible.

Durante el breve pero fructífero mandato de Joaquín García Díez se intentó implantar el “pipi can”, del que he hablado en más ocasiones. Trajo consigo mucho cachondeo, pero fíjense que en su sencillez radicaba su belleza y utilidad: señalizar las alcantarillas para que los perros hicieran así sus necesidades. Como todo el mundo sabe, en el mundo perruno orina llama a orina, y no hay mejor atractivo para que un perro mee en un determinado sitio que el olor de sus congéneres haciendo lo propio. Quizás ahí tenemos una indicación de por dónde tirar, pero habría que consultarlo con los expertos.

En varias ciudades se han hecho experimentos con máquinas que dan una golosina la perro por mear en determinado sitio, pero no sé con qué éxito. Me imagino que escaso porque no veo que proliferen.

Lo que está claro es que los que exigimos respeto para nuestras mascotas y para nosotros mismos tenemos también que demostrarlo con los demás, y permitir que tu perro mee en la fachada de un local no es lo más indicado para ello, aunque también me han puesto mala cara cuando ha hecho pis en medio de la calle así que a ver si primero nos aclaramos y luego intentamos educarlos porque entenderán que en algún sitio tiene que hacer sus cosas el pobre animal.

Solo me gustaría pedir a los que, con lógica, reclaman medidas contra esa fea costumbre que recuerden que la culpa nunca es del perro sino nuestra, de los dueños. Lo digo por los desalmados que ponen veneno, clavos o demás barbaridades para atacar al eslabón más débil, el más cariñoso y el más generoso que existe. Denuncien si quieren, que nos multen, incluso pongan mala cara o riñan al propietario... pero por favor no carguen contra un pobre animal que solo hace lo que su naturaleza le dicta.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Ferrán Adriá viene a Lugo a enseñar ''gestión''



Que Ferrán Adriá venga a Lugo a dar lecciones de gestión de restaurantes tiene su guasa, sobre todo cuando cerró el suyo alegando “descanso creativo” después de reconocer que perdía medio millón de euros al año. Dijo que cerraba durante dos años en 2011, es decir, hace siete.

Si hubieran enfocado la charla como un tema de “cocina creativa” pues vale, eso tiene su público, y estamos en un momento en que cada cual hace lo que le viene en gana y lo vende mejor o peor, que es su derecho igual que el del consumidor de pagar fortunas por platos que valoran con mayor o menor acierto. Allá cada cual.

Pero no, la charla es sobre gestión, y hasta ha sacado un libro el tío con consejos para llevar un negocio. Insisto, el que lo cerró perdiendo medio millón de euros al año. En cualquier caso estoy seguro de que habrá público porque cuando viene alguien que sale en la tele es un éxito asegurado.

Viene a Lugo, la ciudad donde los restaurantes duran décadas si lo hacen mínimamente bien, a explicarnos cómo “gestionar”. Si la charla la diera la familia que regenta el Campos, que llevan ahí casi setenta años, o Alberto, que empezó con su restaurante hace 43, o Ramiro de La Palloza, que a base de duro trabajo y buena profesión montó un imperio de la nada, pues aún podría tener interés. Hasta, para evitar que se entienda como publicidad, podrían llamar a José Luis Puga, que acaba de jubilase tras 33 años rigiendo el Anda o a mi madre, que desde el día en que nació hasta su jubilación hace poco tiempo vivió en y para el Verruga durante 65 años. Eso sí es gestión, señores míos.

Hoy día los cocineros famosos parecen estrellas del rock, cosa que me parece muy bien, al menos para ellos. Sin embargo es una pena que las cuentas no salgan, quizá porque basan sus montajes en imagen y no en fondo.

Sergi Arola, otro de los fetiches de las estrellas Michelín (distinción que no premia la buena cocina, sino determinado tipo de cocina, que no es lo mismo) echó el candado dejando unas deudas de siete millones de euros, que yo hay días que no los gano.

Por supuesto, para mayor fantasía, son ya conocidas las inmensas fortunas destinadas a “promoción culinaria” que de nuestro dinero se destina a este tipo de cosas, y la subvención de siete millones de euros (casualmente los mismos que dejó a deber Arola) recibidos en 2009 por el “Basque Culinary Center Fundazioa” que, según ellos, era para estimular la economía y el empleo. Pues ya ven.

Pues nada, todos a ver a Adriá y que nos explique cómo puedes arruinarte y aún así dar lecciones a los demás de cómo gestionar tu restaurante. Ojalá haya turno de preguntas.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

De Lugo a Budapest: una micro guía práctica



Cuanto más se viaja más difícil es llegar a un sitio nuevo y sentirse impresionado. No es que yo sea Phileas Fogg, pero no me puedo quejar y he estado por ahí en unos cuantos sitios, así que cuando nos surgió la posibilidad de ir a Budapest con la excusa de visitar a una sobrina que estaba de Erasmus en Bratislava decidimos ir pero siendo sincero no pensé que la cosa fuera a resultar demasiado llamativa. Me equivocaba.

Budapest es una ciudad imperial en el amplio sentido de la palabra. Espacios enormes, dimensiones gigantescas, edificios asombrosos, rincones encantadores, detalles cuidados y un Danubio que además de separar Buda de Pest organiza la ciudad convirtiéndose en una especie de espina dorsal salpicada de puentes.

Este artículo es para echarles una mano por si ustedes están pensando en acercarse por allí, ahora que vienen el Puente de Diciembre y las fiestas navideñas caen muy bien para hacer una escapada. No es una guía de viaje al uso, simplemente les voy a dar una serie de puntos a tener en cuenta que tal vez sean totalmente subjetivos e incluso aleatorios pero que creo que les pueden ayudar a hacer más fácil su visita.

Vamos por partes, como Jack el Destripador.


1.- Llegar a Budapest:

Lo más normal desde España es ir en avión, claro está. Nosotros tuvimos que ir a Madrid a coger un vuelo de Ryanair porque las otras opciones eran carísimas. Los dos billetes de ida nos costaron 212 euros (es decir 106 por persona) y la vuelta algo menos pero como regresamos desde Bratislava no hace regla.

Aunque para ir a Madrid seguramente ustedes ya sabrán qué hacer, decidimos llevar el coche y dejarlo en el parking de larga estancia, porque los seis días que estuvimos ausentes nos costaron menos de 40 euros, así que sale más caro (y es más incómodo por los tiempos) ir en metro a Barajas si van dos personas. El parking de larga estancia está unido por un pequeño autobús gratuito que pasa cada quince minutos y que te acerca a la terminal en muy poco tiempo así que con llegar con media hora de antelación para resolver eso es más que suficiente. Si viajan sin maleta de facturar como era nuestro caso, una hora en el aeropuerto llega para pasar el control y llegar a la puerta de embarque.

Una vez llegas a Budapest para llegar a la ciudad desde el aeropuerto lo más sencillo es coger el autobús 100E, que es directo y en el centro tiene tres paradas. Nosotros nos bajamos en la última que era la más cercana a nuestro apartamento. También hay páginas especializadas en transfers desde los aeropuertos de todo el mundo hasta su destino (puerta a puerta, muy cómodo) que les recomiendo buscar en Google antes de tomar una decisión.


2.- El idioma y la moneda:

El húngaro me resultó totalmente incomprensible. Todo haches, jotas, vocales con diéresis y tildes de un lado y de otro… no fui capaz de encontrar raíces comunes con idiomas conocidos e incluso me resultó más difícil de entender que el alemán o el griego, y eso que este último tiene un alfabeto propio. Lleven instalado en el móvil el traductor de Google, que les va a sacar de más de un apuro, eso seguro.

Cuando escribí esto, a mediados de 2018, Hungría seguía sin estar en el euro así que la moneda era el florín húngaro. Cometimos la estupidez de cambiar dinero en España antes de viajar, cosa que en otras ocasiones nos funcionó muy bien, pero entre el cambio a favor del banco y la comisión, por 40.000 florines nos cobraron 156 euros, así que el cambio era de 256 florines por euro. En la propia Budapest, en las oficinas de cambio más rácanas, te daban 300 florines, así que no les recomiendo que hagan la misma tontería que nosotros. En alguna oficina cercana a la estación de tren llegaban a los 310 florines por euro.

Los billetes húngaros. Por un euro te dan sobre 300 florines.
También es habitual que las tiendas de todo tipo acepten euros. Encontrarán que muchas veces los precios los ponen en ambas monedas, pero fíjense en el cambio que les hacen porque muchas aplican el de un euro 300 florines pero otras bajan hasta los 250 así que no se fíen a las bravas. Budapest no es una ciudad cara, pero hay que andarse con ojo. En una terraza te pueden cobrar solamente 400 florines por una tónica (un euro y poco) y en otra nos cobraron 2000 florines por un zumo de naranja. Miren bien los precios y luego decidan.

Mi recomendación es no cambiar demasiado dinero. Casi todo se puede pagar con tarjeta (incluso gastos pequeños como las máquinas de billetes de bus urbano) y el cambio es más ventajoso. A mí me pasó algo sorprendente y es que con una tarjeta Mastercard normal y corriente me cobraban una pequeña comisión por el cambio de moneda y con la prepago no, saliendo el cambio a 312 florines por euro.


3.- Dónde alojarse:

Bueno, aquí cada bolsillo tiene sus posibilidades. Nosotros tenemos la costumbre de alojarnos en lugares modestos (es lo que se puede pagar) pero muy céntricos. Nuestros únicos requisitos son tener baño propio (lo de compartirlo no me convence) y buena ubicación. En este caso fuimos a un estudio ubicado en el número 12 de la calle Mérleg (calle en húngaro es “utca”), un lugar fantástico entre el Puente de las Cadenas y la Basílica de San Esteban, pleno centro y con todo a mano. Baste decir que compartíamos zona con el Hotel Four Seasons cuyo aparcamiento estaba lleno de Bentley, Ferrari y otros coches de altísima gama. Dudo que esa gente se vaya a zonas malas.

Mi recomendación en todo caso es alojarse en la zona de Pest. Buda es donde están los grandes palacios, en Pest por su parte se ubica el Parlamento… y la zona “centro-moderno” de la ciudad. Hay varios puentes que unen ambas orillas, pero el Danubio es muy ancho en esa zona y se tarda en cruzar. La zona entre el Puente de las Cadenas, San Esteban y el puente Elisabeth (Erzsébet) es donde yo les recomiendo quedarse.

Más o menos esa es la zona en que yo recomiendo alojarse


4.- Qué visitar:

Ahí sí que me voy a parar poco tiempo porque verán innumerables guías de viaje de la zona. Les diré que a mí lo que más me gustó es subir al Palacio y a la Iglesia de San Matías, desde donde hay un espectacular panorama en el Bastión de los Pescadores. Es una zona porticada y en la parte cubierta hay restaurantes y bares desde los que se ve toda la orilla de Pest y la impresionante construcción del Parlamento. Como es una zona muy alta se ve mucho más que al revés.

Por lo demás los sitios recomendables son los que verán en cualquier página: el mercado, los balnearios, los ya mencionados palacio de Buda, San Matías, bastión de los pescadores, parlamento…


5.- Cómo moverse:

Las distancias en Budapest son grandes. Es una ciudad extensa y llegar de un sitio a otro lleva mucho tiempo si se va andando. No lo recomiendo porque cansa.

El transporte público en Budapest es maravilloso. El tranvía y los autobuses circulan cada poco tiempo y la ayuda del móvil con Google maps te dice cómo ir de un sitio a otro sin liarte demasiado. El billete (vale para cualquier transporte público) cuesta solo 350 florines y si coges el bono de diez sale cada viaje a 300 florines, un euro aproximadamente. Hay tarjetas tipo “Budapest Card” que no cogimos pero les recomiendo echarle un vistazo porque puede salir bien si van varios días. El metro no lo llegamos a usar, aunque es de los más antiguos del mundo y no tiene mala pinta.

Nosotros optamos por el servicio público de bicicletas. Una maravilla. Es un regalo, por tres días nos cobraron 1000 florines (tres euros y unos céntimos) pero no lo entiendan mal que veo que hay confusión con eso: no alquilas una bicicleta para tres días sino que te das de alta en el sistema para 72 horas. He visto quejas de gente a la que le metían sablazos de miles de florines, pero es porque entendieron mal la filosofía del sistema. No está pensado, insisto, para quedarte la bici sino para dejarla en su sitio al terminar su uso puntual. No es un sistema de turismo en bici sino de transporte urbano.

Les explico cómo va: te puedes dar de alta en varias máquinas que tienen pantalla táctil, pero nosotros no lo hicimos. Nos bajamos la aplicación “MOL Bubi” (el logo es rojo y blanco, y se ve una especie de bici y debajo pone bubi, de BUdapest BIci) y nos dimos de alta allí. Comodísimo. Tienes que dar una tarjeta bancaria y te retienen inicialmente 25.000 florines como depósito para cada bici. Una vez terminado el plazo del bono te devuelven lo no gastado.

Eliges tu bici, enfocas con el móvil a un código QR, y es tuya.
Nosotros cogimos el bono de72 horas, que como les decía eran 1000 florines cada uno. Nos retuvieron los 25.000 florines de rigor y en el saldo disponible aparecían 24.000, lógicamente, porque ya te restan esos 1.000.

La aplicación te permite usar un escáner de códigos QR, y cada bici tiene el suyo. Enfocas el código, te pone que la bici está disponible y confirmas que la quieres… y listo. El sistema a distancia desbloquea automáticamente la bici y ya puedes llevártela (hay que cogerle el tranquillo porque tienes que tirar hacia atrás y un pelín hacia arriba). Cuando la quieres dejar la metes en cualquier base de cualquier sitio y se oyen dos pitidos que indican que la has devuelto correctamente. Si quieres comprobarlo abriendo la aplicación en tiempo real te pone la devolución. Funciona muy bien.

Las bases del centro.
Las grises son las que no tienen bici
Ya ven que son pocas.
Ahora viene lo bueno: el uso de la bicicleta por periodos de menos de 30 minutos es GRATUITO. No está pensado para quedarte la bici 72 horas sino para hacer trayectos cortos de base a base. Media hora en bici da para mucho así que si quieres ir a cualquier sitio te coges la bici en una base cercana (las hay a patadas) y la dejas en el destino. La propia APP tiene un mapa con geolocalización y puedes ver la base más cercana y cuántas bicis tiene disponibles. Si no tiene ninguna sale en gris pero es poco habitual. El único sitio donde no hay bases es en la zona alta de Buda, donde el Palacio y San Matías. Tiene lógica porque si hubiera todos subirían en autobús y bajarían en bici, así que se pasarían el día remolcando bicicletas cuesta arriba y no compensa.

Pero a lo que iba. Si ves que te entretienes y que no llegas a donde quieres ir y se te pasa la media hora no tienes más que devolver la bicicleta a una base y cogerla otra vez. Se reinicia el plazo. Es un sistema estupendo, similar al que habíamos visto en ciudades como Amberes.

Las calles son anchas y hay carriles bici en muchas pintados en naranja. También hay señales que te permiten ir por dirección prohibida si te pegas a la derecha de la calzada (esto lo había visto también en Florencia) e incluso semáforos propios para la bici.

Un gran sistema con un único inconveniente: las bicicletas pesan un pelín de más, pero nadie es perfecto.

Pues eso...

Con estas nociones pueden ustedes defenderse en Budapest. No me voy a meter a comentarles mucho más, porque como les decía hay muchas guías de viaje con el “qué ver”. Solo decirles que si van con frío se acerquen al Balneario de Széchenyi porque lo de bañarse en agua caliente al al aire libre cuando se está a pocos grados es una sensación maravillosa. También le recomiendo que, si van con días, se planteen ir a dar un paseo en el Tren de los niños, que está a las afueras (media hora de bus o tranvía para ir y otro tanto para volver), y hagan el recorrido, que es agradable: Cruzas un parque en un tren gestionado por niños que, sorprendentemente, son muy profesionales en su labor.

Si tienen dudas, pregúntenme… y si puedo les digo.