jueves, 23 de enero de 2020

El cambio climático ya está aquí

Inundaciones de París de 1910 - Inundaciones de Girona de 2020
Me encantan las efemérides. Sé que es una chorrada, porque los calendarios no dejan de ser una construcción humana y, como tal, completamente arbitraria, ya que se divide el año en 12 meses como se podía dividir en 10 o en 20, pero es lo que hay y no siempre va a ser uno totalmente lógico.

Hoy, día 23 de enero, por ejemplo, nacían Humphrey Bogart (1899), Richard Dean Anderson - más conocido como MacGyver - (1950), morían George Cukor (1983), Salvador Dalí (1989), Bimba Bosé (2017) o era asesinado Gregorio Ordóñez (1995). También se estrenaba en 1983 la mítica serie El Equipo A.

Pero las efemérides también sirven para situar ciertas cuestiones históricas en su debido contexto, alejando esa creencia de que las algunas cosas pasan ahora por primera vez… o para hacernos pensar de forma engañosa que nada cambia.

Por ejemplo, tal día como hoy en 1910 comenzaron las inundaciones de París. En la capital de Francia se encharcan 500 hectáreas, con 150.000 afectados, y se cubren de agua zonas simbólicas como Notre Dame, la Torre Eiffel (obviamente no la Catedral o la Torre enteras, supongo que las crónicas se refieren a que llegó el agua a sus bases) o los Campos Elíseos. En España también tuvimos riadas como la de Valencia de 1957, la Pantanada de Tous en 1982 o la tristemente célebre riada del cámping de Biescas de 1996.

En estos días terribles para la costa mediterránea, en que vemos anegadas zonas enteras como el Delta del Ebro o la destrucción causada por el temporal en paseos marítimos, carreteras, vías férreas y demás, nos preguntamos si es un fenómeno moderno derivado del calentamiento global, o si por el contrario es algo cíclico, más allá de la intervención humana.

Las efemérides nos pueden servir como recordatorio de que siempre ha habido momentos puntuales de grandes crecidas causadas por la acción de la naturaleza, y de hecho cualquiera que tenga un terreno cercano al río está familiarizado con términos como “máxima avenida” y cosas por el estilo, sabe que son cuestiones más o menos previstas, aunque con la imprecisión que caracteriza todo lo relacionado con la climatología.

Sin embargo, todo esto no puede ser una forma de negar el cambio climático o de abstenerse de intentar revertir lo que la acción humana está haciendo en el planeta. Que haya habido en el pasado casos excepcionales de grandes desastres no implica que los actuales sean ajenos a nuestra intervención.

El Delta del Ebro antes y después de "Gloria". Imagen de Antena 3 noticias.

No tengo datos científicos que lo avalen, porque aunque se nos dice que están contrastados no deja de ser una falacia “ad verecundiam” (es cuando un argumento se basa en “lo dice fulanito, que sabe de eso” o, dicho técnicamente, cuando se apela a la autoridad o prestigio de una persona para respaldar un argumento), pero sí una sensación de que cada vez hay más fenómenos metereológicos radicales, más desastres naturales relacionados con los temporales y más problemas de este tipo. También hay hechos incontestables relacionados con la contaminación, como ver la “boina” negra que está permanentemente sobre las grandes ciudades y te hace prever un futuro vomitivo en que la gente llevará mascarillas por la calle como en Japón.

Lo del cambio climático es como lo de cuidarse. Siempre piensas que tienes tiempo y que ya lo harás, pero el problema ya está aquí, y en este caso no es una cuestión personal, es un problema global.

miércoles, 22 de enero de 2020

Más autobuses a Foz que a FITUR

A la izquierda FITUR, a la que se envía a 20 personas.
A la derecha la fiesta del berberecho para la que se pusieron dos buses...
El día 18 en Foz tuvo lugar la fiesta del berberecho, que se dedicó a Lugo y pregonó nuestra alcaldesa. El Ayuntamiento de nuestra ciudad fletó dos autobuses para que los vecinos acudieran a este evento en el municipio costero. El 23 en FITUR de Madrid se presentará, una vez más, el Arde Lucus y se invita a las asociaciones que hacen dicha fiesta a ir con sus bártulos, pero se limita la asistencia a una persona de cada una de las, como máximo, 19 entidades (depende de cómo las contemos) que caben en un minibus, que tiene de 16 a 22 plazas. 

El PP ha denunciado los dos buses que el gobierno local puso a disposición de los vecinos para ir a aplaudir a la alcaldesa, lo que quizá sea exagerado porque la fiesta se dedicó a nuestra ciudad y eso justifica razonablemente el gasto… pero sí es verdad que parece desproporcionado poner dos autocares a Foz y medio a FITUR. 

Aunque FITUR no es lo que era desde el punto de vista empresarial, se ha convertido en una cita cada vez más popular, con lo que también es más difícil llamar la atención. ¿No les parece que en vez de mandar a 20 personas a hacer una presentación ante la gente de Lugo desplazada a Madrid sería mejor poner tres autobuses y montar un buen sarao que recorra toda la Feria el sábado? Eso sí sería efectivo, con tambores, estandartes, castreños y legiones, todos unidos para atraer las miradas a nuestra ciudad. 

Se hizo en Sada hace un par de años y fue un exitazo porque hubo implicación. Las asociaciones de Arde Lucus están deseando ayudar, y eso no se consigue con un pequeño destacamento que vaya a adornar una foto de consumo interno. Porque ese es el problema, que el interés no es promocionar Lugo sino salir al día siguiente en la prensa local presumiendo de lo mucho que se hace por el turismo, cuando la realidad es, lamentablemente, bien distinta.

Artículo publicado en La Voz de Galicia el 22 de enero de 2020

martes, 21 de enero de 2020

La Diputación imprime un catálogo que ya no vale para nada


El día 30 de julio de 2019 se inauguró en el Museo Provincial una exposición llamada “Eu sempre soñei a miña historia” que repasa la obra de José Vázquez Cereijo y que se clausuró el 22 de septiembre del año pasado. Ayer, 20 de enero de 2020, cuatro meses después de liquidada la exposición, se presentó su catálogo, con esa parsimonia desesperante que caraceriza a la administración local de Lugo, en este caso concreto a la Diputación Provincial.

Presentar el catálogo de una exposición medio año después de que se inaugure es como llevar la carta a los clientes de un restaurante cuando están desayunando en su casa al día siguiente, una inutilidad que solo transmite dos cosas: la falta de interés en que el público que acude a la galería sepa lo que está viendo, y el despilfarro de recursos públicos para editar un libro que ya no tiene ningún sentido. También les diré que aunque no soy un fanático de la pintura, me encantaría echar mano a uno de esos catálogos porque la exposición realmente me pareció muy atractiva, que es mucho decir viniendo de un inculto pictórico como yo.

Anne Nikitik es la persona que más hace por el legado de Vázquez Cereijo
Foto: La Voz de Galicia
Conociendo a la propietaria de la colección, Anne Nikitik, la viuda de Vázquez Cereijo, estoy seguro de que habría preferido pagar ella misma el catálogo y que llegara a tiempo. De su carácter generoso y desprendido da fe que el día de la inauguración se ofreció un coctel en los jardines del propio Museo que pagó ella, ya que la administración no lo veía procedente. A ver cuánta gente conocen que haría algo así.

La cultura es como la ecología, algo que llena la boca de nuestros gobernantes pero que les da pereza practicar, o, lo que es peor, algo sobre lo que consideran estar. La pachorra que transmite presentar el catálogo a los cuatro meses de cerrarse la exposición (sí, sé que me repito pero es que me parece de chiste) no es solo una muestra más de la infinita burocracia que soportamos, sino del total y absoluto desinterés por que el libro cumpla su función.

Da igual, paga el lucense, pagamos todos y el dinero público “no es de nadie” según las inmortales palabras de la ministra Carmen Calvo así que se puede utilizar de forma caprichosa e inútil.

Imprimir ese libro solo sirve ya para poner el logotipo de la Diputación en unas páginas que no van a servir para nada. De hecho lo lógico habría sido reconvertirlo en una especie de “antología” en homenaje a Vázquez Cereijo, eliminando toda referencia a ser un catálogo de una exposición de hace medio año, porque así al menos no habrían hecho el ridículo.

En fin, una más. Da igual, a nadie le importa.

lunes, 20 de enero de 2020

La educación de los niños


Este país no tiene remedio. Somos la tierra del eterno debate sobre nosotros mismos y de la continua redefinición sobre nuestra propia naturaleza, y perdemos un tiempo precioso en estas discusiones bizantinas mientras el resto del mundo avanza, aplicando lo de “¡que inventen ellos!”, que tan bien nos refleja.

Resulta que ahora está sobre la mesa la competencia sobre la educación de los niños, algo que hace unos años era tan evidente que no resistía el menor debate pero que en este momento se abre a todo tipo de interpretaciones. Se habla de la “patria potestad”, como si ese concepto estuviera grabado en piedra, cuando realmente se está abandonando en favor del de “responsabilidad paterna”. La diferencia es notable. El primero es una especie de “derecho divino” del padre (la madre vino después pero con reticencias) para mantener su omnipotencia en la casa e imponer su voluntad, mientras que el segundo está enfocado como una obligación que tiene como fin último el bienestar del menor.

Pero el debate no hila tan fino, que hay que leer y eso da pereza. Por un lado tenemos a los del pin parental que, según sus adversarios, quieren imponer a la escuela lo que puede y no puede enseñar a sus hijos haciendo volver a las aulas el creacionismo, el terraplanismo y la religión ultracatólica que hace que las mujeres se sometan a su marido y que los padres puedan maltratar a los niños porque son suyos. Por el otro al ala siniestra que, de nuevo siguiendo el hilo de sus detractores, pretenden obligar a los niños a probar marihuana, follar sin condón cuanto antes y tomar la pastilla del día después, no comerse las lentejas porque pueden ejercer su libre albedrío, y votar a los comunistas para acabar con el mundo civilizado.

¿Han pensado que ninguna de las dos partes dice esto? ¿De verdad vamos a seguir opinando tomando en consideración, no los argumentos que defiende una parte, sino la retorcida interpretación sobre ellos que afirma la otra?

Verán, lo que propone Vox, que no es santo de mi devoción dicho sea de paso, es algo tan sencillo como que para las actividades extracurriculares (es decir, lo que no es materia de estudio) se pida autorización de los progenitores para que tengan conocimiento de lo que se va a explicar y decidan si desean que sus hijos vayan o no vayan. Parece algo bastante sencillo.

Por su parte, los detractores de esa medida entienden que aunque se trate de cuestiones no lectivas hay valores básicos que se han de explicar a los niños como la tolerancia, el respeto, la salud sexual y demás cuestiones que cuando yo era pequeño estaban implícitas (y explícitamente te las decían papá y mamá) pero que ahora se ve que necesitan refuerzo, y tienen razón. Lo malo es que quien decide eso deberían ser los padres, no el Estado.

Una cosa es hablar de las materias lectivas y otra de lo demás. En mi modesta opinión el punto clave es la palabra “extracurricular”. No estamos hablando de que los padres puedan decidir que sus hijos no estudien matemáticas o que cuando vayan a explicarles la evolución tengan que salir del aula. Tampoco que les haya que consultar sobre si la Historia de España se salta al Cid o mete la Reconquista como una especie de guerra imperialista moderna.

En estas cosas es muy fácil opinar dando la vuelta a la situación. Imaginen que una administración quiere hacer obligatorio el estudio del Catecismo como vía para la mejora de la moralidad del grupo, la loa al Señor y esas cosas. ¿No creen que los padres (sobre todo los no creyentes, como es obvio) saltarían como hidras con toda la razón? Por supuesto se puede argumentar que obviamente no es lo mismo inculcar a patadas una fe que unos valores cívicos básicos que recoge cualquier ordenamiento jurídico, pero el principio básico es el mismo. Si otorgamos a la administración, o lo que es lo mismo, al Estado, la exclusiva competencia sobre la educación moral, sexual y social de los niños se la damos para bien y para mal, y qué quieren que les diga, me cuesta mucho tragar eso.

Es muy llamativo que mientras debatimos si se puede poner carne de cerdo en los colegios por respeto a los musulmanes o si en escuelas de Cataluña se adoctrina a los chavales intoxicándolos con un glorioso pasado independiente que nunca existió y se miente directamente sobre las supuestas invasiones del malvado estado español a su tierra, nadie diga nada pero que salten porque alguien pide que se pregunte a los padres sobre aspectos que sobrepasan (la palabra “extracurricular” es, precisamente, eso) la educación de sus hijos.

Es un debate muy amplio, por supuesto, pero parece razonable que la decisión final sobre cualquier asunto de esta índole la tengan los padres, que por cierto son los que tienen que educar los valores de los críos. Como sobre cualquier otro hasta la emancipación del crío. Lo contrario nos acerca a peligrosos abismos.

viernes, 17 de enero de 2020

Endilgar el muerto (a otra administración)

La cafetería del MIHL, San Fernando, la cafetería de la Cárcel y la fábrica de la luz. Cuatro ejemplos obvios de intentos de escurrir el bulto y largar el problema a otra administración o empresa.
Antes eran más discretos a la hora de intentar librarse de los marrones. Me refiero a las administraciones, claro. Hay dos formas fundamentales de escurrir el bulto cuando no se sabe qué hacer con algo, ya sea un servicio, un edificio o cualquier otro bien público. La primera es intentar colocárselo a una empresa, mediante una “adjudicación” que puede ser más o menos golosa o un auténtico disparate. La segunda es echarle el muerto a otra administración a ver si cuela. Por supuesto hay muchas más formas de librarse de asuntos peliagudos, como por ejemplo hundirlos en caso de que hablemos de un catamarán con el que no sabes qué hacer, pero mayoritariamente se tira de una de las dos expuestas inicialmente porque es mucho más peliagudo conseguir hundir un edificio entero, aunque mejor no demos ideas.

Lo de las adjudicaciones tiene su aquel. Si el negocio es bueno se acusará a la administración de buscar el lucro privado y si no lo es nadie querrá pujar (por supuesto ninguno de los mencionados acusadores del lucro se animará, que son muy generosos siempre que el dinero no salga de su propio bolsillo, claro está). Si quien gobierna es un partido de izquierdas debería ser una fórmula poco usada, ya que se supone que creen en la gestión pública a pesar de que en Lugo encontrar un servicio gestionado directamente por la administración no es como toparse con un unicornio pero sí como ver el rayo verde, que existe pero no hay quien lo pille.

Nuestra ciudad no se caracteriza precisamente por hacer buenos negocios con sus adjudicaciones. Por ejemplo nos gastamos una fortuna en arreglar la vieja fábrica de la luz y se le da a una empresa por un alquiler de 450 euros mensuales. Por ese precio la cogía yo, que hasta como almacén sale rentable. Bueno, y encima la cosa sale rana y nos va a costar una millonada indemnizar a la empresa. Ya ni hablamos de las fracasadas “inversiones” en la disparatada cafetería de la Vieja Cárcel, que no debería ni existir (es muy mona pero tapa el edificio). Un dineral gastado en construirla y lleva tres años vacía porque nadie la quiere coger, y no es de extrañar vistas las condiciones. Tampoco se ha conseguido un primo que pique y gestione la cafetería del MIHL, que ya ni se intenta colocar porque con la gente que pasa por allí un bar tiene menos futuro que una tienda espejos en el pueblo de Drácula.

A la vista de la sucesión de fracasos se ve que el Ayuntamiento le ha cogido alergia a sacar concursos, y en Lugo tenemos una terrorífica lista de servicios cuyos contratos de concesión están más que caducados (algunos llevan así lustros) y las denuncias de la oposición no hacen mella, porque se vive mejor sin trabajar excesivamente, que saca arrugas.

Las privatizaciones desastrosas no son patrimonio de la corporación municipal únicamente. También tenemos casos como el que les conté el otro día, el de Augasmestas, un absurdo que podría ser centro del guión de una nueva película de la Escopeta Nacional.

Pero hoy está más de actualidad la otra fórmula, la de endilgar el tema a otra administración.

Lo hizo ya en su día la Diputación, que se puso a construir residencias para la tercera edad como una enajenada y después le quiso pasar el tema a la Xunta. Lo pretende hacer la Xunta haciendo un trágala inaceptable al Ayuntamiento y al Estado con la ocurrencia, a estas alturas, de volver a empezar de cero con San Fernando y convertirlo en un Parador (una década después de contarnos lo fundamental que era el Museo de la Romanización que iban a hacer allí). La administración autonómica propone, para un edificio que no es suyo, una instalación que tampoco gestionan ellos. Así también propongo yo. Y también lo ha hecho esta mañana el Ayuntamiento proponiendo que la Xunta asuma sus guarderías, que se ve que le dan mucho chollo… Así hasta el infinito.

El problema de base es el mismo: la diarrea constructiva de nuestros próceres. Les encanta el ladrillo, edificar… con esa megalomanía que esconde traumas más o menos obvios y que da trabajo a las fábricas de placas de “siendo Fulanito un tío importantísimo se inauguró este mamotreto”. Se ponen a proyectar a lo loco sin pensar que no solo se trata de levantar edificios, sino de mantenerlos, hipotecando el futuro de su mandato y de los que vengan.

No es razonable, ni ecológico, ni económico ni aceptable. Eso de que una administración se ponga a hacer cosas que no son suyas para después reclamar a otros que lo mantengan no puede continuar. El truco es hacer edificios resultones: auditorios, guarderías, residencias, colegios… todo muy necesario, muy social y muy útil… pero que cuando te llegan los recibos de la luz, el agua, la calefacción y el personal quieres abandonar. Y no es tan sencillo.

Pues nada, sigamos para bingo. Construyamos más cosas: más barrios innecesarios, más viviendas en una ciudad con un 20% vacías, más bañeras colectivas de agua del grifo calentada, más edificios que intentaremos endilgar a otros… más gasto, más ladrillo, ¡más, más, más!… Hasta que un día esto parta por la base.

jueves, 16 de enero de 2020

El Holocausto: 5 lucenses asesinados por los nazis... y muchos millones de personas más

La inauguración de la exposición en la Biblioteca Nodal. La tienen allí hasta el día 27 así que no se despisten.
El martes se inauguró en la Biblioteca Nodal (la de Ramón Ferreiro) una exposición llamada “los 13 pilares del Holocausto”, organizada por la asociación AGAI (Asociación Gallega de Amistad con Israel) y que presentó mi amiga Ana Argiz. Les recomiendo visitarla, es más, les diría incluso que es imprescindible visitarla.

Usamos el término “nazi” con mucha facilidad, quizás excesiva, y yo mismo me incluyo en esa crítica. También les diré que en mi caso es algo hecho con cierta conciencia del término, ya que se utiliza como un ejemplo de todo lo que puede suponer el extremismo ideológico y el uso del Estado de forma abusiva sobre el individuo. Tras la acertada resolución de la Unión Europea que equiparaba ambos regímenes, ahora también podemos usar indistintamente el término “Comunista” para describir el horror sufrido por millones de individuos, aplastados y asesinados por la maquinaria pública durante la dictadura de la URSS. Sin embargo seguimos viendo hoces y martilos en todas partes (y cargos públicos que los lucen orgullosos) con una pasmosa indiferencia hacia sus innumerables víctimas, cosa que bajo ningún concepto se aceptaría si fueran esvásticas.

Esto último se debe, creo yo, a que a pesar de esa resolución de la UE, los horrores de los campos de exterminio nazis están mucho más fijados en nuestra conciencia colectiva gracias al cine. Sin embargo Hollywood no se ha molestado demasiado en retratar los crímenes comunistas y como la gente lee poquito lo que no está en la gran pantalla no existe.

Pero centrándonos en los crímenes nazis, creemos que asumimos la magnitud del genocidio… pero no es así. Nos quedamos muy cortos y la costumbre nos hace incluso tomarnos como algo relativamente ordinario lo que desde ningún punto de vista lo fue.

La exposición de la que les hablo, que pueden ver hasta el día 27 de este mes, retrata una situación tan terrible, tan exagerada que si les soy sincero creo que es imposible abarcar todo su espanto, el de la masacre de millones y millones de personas por cuestiones tan arbitrarias como el del pueblo al que pertenecen.

En la presentación de la exposición Ana Argiz explicó ciertas incorrecciones que todos asumíamos como ciertas, la primera de ellas es la de considerar a los judíos una “raza”, un concepto que proviene de Hitler y que ha calado notablemente. Los judíos son un pueblo, no una raza, y aunque parezca un matiz no lo es: hay judíos negros, chinos, hispanos, caucásicos… No es una nacionalidad: hay judíos españoles, franceses, estadounidenses, polacos, rusos… y de cualquier otro país. Tampoco es una religión (aunque sea una de sus más habituales definiciones): hay judíos creyentes y hay judíos ateos. Entonces ¿qué define a un judío? pues lo mismo que a cualquier pueblo: sus costumbres y su sentimiento de pertenencia a esa comunidad. Quizá por eso Hitler fracasó en su intento de exterminar el judaísmo, porque su concepto era incorrecto, aunque no sería porque no lo intentó.

Que haya hoy día personas que niegan el Holocausto es como los que dicen que la tierra es plana o que las vacunas están pensadas para matar niños: un disparate que solo se sostiene por la incultura o por el fanatismo ideológico que hace cerrar los ojos ante la realidad. Por si las fotos y los vídeos no llegan, tenemos registros ya que los nazis eran meticulosos hasta para eso y su burocracia es probablemente la prueba más sólida de su efectividad a la hora de asesinar a millones de personas.

También hubo españoles asesinados en los campos de concentración. Unos 5.000 ciudadanos de este país (a pesar de que Franco les negó su nacionalidad porque eran mayoritariamente republicanos huídos) murieron a manos de los nazis, entre ellos 175 gallegos y 5 de Lugo. Incluso hay apasionantes historias como la de las hermanas Touza de Rivadavia, investigadas por la Gestapo (sí, estuvieron en Rivadavia) por esconder a fugados del Reich que escapaban por allí de camino a Portugal. Las hermanas Touza pronto contarán (junto a otros 6 españoles) con su reconocimiento como uno de los 28.000 “Justos entre las naciones”, el mayor honor que Israel concede a los héroes que se jugaron (o perdieron) sus vidas por ayudar a los demás.

No me quiero extender más, porque lo importante es que vayan ustedes a la exposición y se lean con tranquilidad los desplegables que explican detalles de lo que ocurrió, porque el conocimiento de la historia es lo único que nos ayuda a evitar que se repita.

miércoles, 15 de enero de 2020

El bus de Lugo: ¿malo pero barato o barato pero malo?

Arroxo pilota los autobuses urbanos (metafóricamente) que siguen siendo lo que eran: un caos.
Foto: Web municipal de Lugo.
Hace pocos días Rubén Arroxo anunció, con la simpatía que le caracteriza (ni su peor enemigo, de tenerlo, puede acusarlo de escasez de sonrisas), que “más de dos millones de personas utilizaron el bus urbano en Lugo durante el año 2019”, lo que hace que nos preguntemos si hemos recibido 1,9 millones de turistas que se han subido al bus. No, no es eso. Lo que quiere decir es que ha habido dos millones de usos, de trayectos o de billetes vendidos, que no es lo mismo.

Si una persona usa el autubús dos veces al día, en un año la cuentan 700 veces, que es lo que hacía Carmen Basadre cuando se inventaba las cifras de visitantes al Arde Lucus (parecía contar cada vez que alguien pasaba por una puerta de la Muralla) y que disparaba hasta las 600.000, y eso que le hicieron cortar el argumentario porque era ridículo, que si no hoy rondaría el millón (la mitad que los usuarios de bus de Arroxo). También es cierto que Rubén tiene un dato cierto (el número de trayectos vendidos) y estoy convencido de que su antecesora directamente se lo inventaba.

Pero lo preocupante no es la confusión entre usuarios y trayectos, que es un tema menor, sino el lenguaje utilizado para evitar concretar compromisos de futuro, algo que, con toda la razón, Rubén reclamaba cuando estaba en la oposición. Llevamos años esperando por la instauración de nuevas líneas y horarios de bus, paradas con pantallas informativas que funcionen, frecuencias aceptables y un servicio efectivo, y se nos aseguraba que “en breve” funcionaría. Incluso habían hecho una prueba con unos móviles y un ordenador para demostrar que era una cuestión de voluntad y que eso se ponía a funcionar en un periquete. “En breve” lleva siendo ya mucho tiempo, y lo que no me hace mucha gracia es ver que se evita concretar plazos diciendo cosas como “cuanto antes” o que se “está trabajando en ello”.

Desde junio de 2017 tendrían que estar funcionando los sistemas de información en tiempo real, y nada. Hace más de una década que el Plan de Movilidad diagnosticó los problemas de autobús urbano en Lugo, y nada. Se nos prometen una y otra vez las mismas cosas… y nada.

¿El autobús en Lugo es malo, pero barato o barato, pero malo? Parece lo mismo pero no lo es. No podemos presumir de un servicio por su bajo coste (alto para las arcas municipales) si es el de sastre que es hoy día y que no tiene visos de mejora a corto plazo. Quizá lambobada de renovar el contrato ante de diseñar las nuevas líneas tenga algo que ver, ya que lo suyo habría sido hacer lo contrario.

Lugo es una ciudad eminentemente lineal. Desde la Medusa (incluso desde el Ceao) hasta la Universidad hay una larga espina dorsal básica de nuestra ciudad, que se completa con otra perpendicular que iría desde avenida de las Américas hasta Sagrado Corazón. Ambas se encuentran en la Ronda de la Muralla como centro neurálgico del sistema.

Tener eso en cuenta hace que sea mucho más sencillo establecer un servicio público que tenga sentido, y que no te encuentres con cuatro autobuses haciendo el trenecito mientras has esperado 45 minutos en la parada, usando una tabla de ouija para adivinar cuándo vendrá un transporte, ya que los horarios son tan incomprensibles como los símbolos de las pirámides ante de la aparición de la piedra Rosetta.

Lugo tiene un autobús barato, sí, pero el precio no es lo único que importa aunque sea algo fundamental si se cree en un sistema público de transportes. Lo más relevante es la eficacia del conjunto, algo que hay que poner en tela de juicio.

Recordemos lo que decía Arroxo en El Progreso en febrero de 2019, antes de formar parte del Gobierno: "Si desde el BNG, con 12 teléfonos móviles somos capaces de crear un sistema de control, a la alcaldesa tendría que caerle la cara de vergüenza" cuando dice que no se puede implantar un sistema similar en la ciudad "por dificultades técnicas".

martes, 14 de enero de 2020

El pasado de Lugo tiene la llave del futuro de Lugo

Celso Rodríguez, el arqueólogo que hizo la excavación de la Domus, explica los hallazgos en la época de su descubrimiento.
Foto: El Mundo
En una de esas contradicciones tan habituales, lo que, sin duda alguna, es una bendición cultural y patrimonial es al mismo tiempo una maldición desde el punto de vista de la mejora de los edificios del casco histórico de Lugo: los restos arqueológicos. Observen que no digo que sea una maldición económica, ya que ante la incapacidad de nuestra ciudad de atraer grandes inversiones privadas en sectores productivos es probable que nuestro futuro se tenga que basar en el turismo cultural, sino “inmobiliaria”.

En el recinto amurallado de Lugo viven menos de 3.000 personas cuando no hace tantos años (bueno, bastantes, sí) superaba con mucho el triple de esa cifra, y los motivos son bastante obvios: edificios antiguos, mal aislados, sin servicios, sin ascensores…

¿Y por qué la gente no arregla sus edificios en el centro? ¿Por qué hay familias que tienen abandonadas o en un estado lamentable casitas que serían un lugar maravilloso para vivir? Porque tienen pánico a meterse en una obra que les arruine, y tienen razón.

El ejemplo de lo que le pasó a la Universidad es más que simbólico. La USC quiso construir un auditorio frente a la Catedral, junto a la casa de los Montenegro que les sirve de sede local, y cuando iniciaron las obras se encontraron con una sorpresa que no esperaban: la Domus del Mitreo, unas ruinas romanas que supusieron inyectar al proyecto unos tres millones de euros si mal no recuerdo. Si eso le pasa a un particular le supone la quiebra absoluta.

Porque lo grande de esto es que las excavaciones, obligatorias como es lógico, las paga el promotor pero lo que aparece es de la administración. Y cuando digo “promotor” no se piensen que hablamos del gran constructor, que el imaginario popular considera forrado sí o sí (aunque hay que tener mucha pasta para que no te suponga un quebranto una excavación de varios millones de euros) sino de cualquier pequeño propietario, cualquier familia que tenga una casita o un solar en el recinto amurallado.

Por todo esto Lugo Monumental ha propuesto un Plan de Excavaciones del Casco Histórico de Lugo, que supone algo tan sencillo como que la administración haga un programa de búsquedas en el centro, en los solares e incluso locales que los propietarios cedan para ese fin, y solventen así el misterio de la situación de cada uno de ellos.

Esto serviría para indagar más en el pasado de Lugo, completar los estudios sobre la ciudad romana y la apasionante historia medieval de nuestra urbe, y también para aclarar qué se puede hacer y qué no en cada localización, lo que evita la habitual estupidez de hacer un proyecto que después te van a paralizar y que tendrás que modificar para respetar lo que aparezca, con los consiguientes gastos que esto genera y que pueden dar al traste con todo.

Lugo es una ciudad con un rico pasado arqueológico y eso no solo hay que respetarlo, es que es capital para nuestro futuro, pero también hay que equilibrar la balanza y como propuesta inicial se pueden poner a funcionar los 1,2 millones de euros que el PEPRI preveía para excavaciones y de los que, hasta donde yo sé, no se ha gastado un céntimo.

Además así tendremos más cosas para rellenar nuestro Museo de la Romanización, ya ven. Varios pájaros de un tiro.

lunes, 13 de enero de 2020

Geometría variable para el PEPRI




Mientras al pequeño negocio se le prohíbe poner un pequeño letrero luminoso las cadenas pueden hacer lo que les venga en gana a escasos metros del Ayuntamiento.
Dice el Ayuntamiento que no se puede obligar a las empresas eléctricas a retirar el cableado de las fachadas del casco histórico aunque el PEPRI ponga justo lo contrario. Es preocupante esa aplicación de la “geometría variable” a la aplicación de las normas, y que se hagan cumplir las ordenanzas a unos sí y a otros no. Con los poderosos no se atreven.

Se argumenta que los cables estaban ya antes de la existencia del PEPRI, lo que puede tener un punto de razón, si no fuera porque se ha obligado a todos los pequeños establecimientos del casco histórico a retirar sus carteles de las fachadas aunque fueran anteriores a dicha normativa. Curiosamente algunas grandes cadenas y entidades bancarias siguen luciendo rótulos luminosos (en algún caso incluso han añadido “portales luminosos” en un grosero y manifiesto incumplimiento de la ordenanza) sin que nadie les tosa.

Esto nos hace pensar que es una simple cuestión de tamaño. Se ve que se centran en presionar al pequeño, al que pueden avasallar porque saben que no cuenta con poderosos ejércitos de abogados que lleven al Ayuntamiento a aumentar aún más sus ya abultados gastos de litigiosidad. Con las cadenas no osan así que se dedican a torpedear al vecino de Lugo que tiene la valentía de iniciar una modesta actividad comercial u hostelera a pesar de que sabe que le harán cumplir unas normas de las que sus grandes vecinos están aparentemente exentos.

Les podría dar un listado de letreros luminosos que incumplen el PEPRI, algunos instalados recientemente a pocos metros del edificio del Ayuntamiento, pero no es necesario porque solo tienen que salir ustedes a dar un paseo por el centro al atardecer y podrán “disfrutar” de los neones de las franquicias y las grandes empresas que están destruyendo el comercio tradicional. No voy a decir que cuenten con la complicidad de las administraciones, pero sí con una innegable dejación de funciones que se le parece mucho.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 11 de Enero de 2020

viernes, 10 de enero de 2020

El complejo turístico fantasma de Quiroga (lo hemos pagado entre todos, claro)

Edificio principal de Augas Mestas - Foto: La Voz de Galicia

En Quiroga hay un impresionante complejo turístico. Cerrado, pero lo hay. Se llama Augas Mestas. Está ubicado en un entorno impresionante, entre los ríos Sil y Lor entre el Caurel y la Ribeira Sacra… y es el enésimo ejemplo de la desidia de la administración cuando coincide que algo se ve que no le interesa y, además, se mezcla con estar en “territorio enemigo”.

Verán, en 1996 la Diputación de Lugo construyó un ambicioso proyecto que contemplaba en Quiroga un club náutico con camping con vestuarios y recepción, 32 parcelas para tiendas de campaña y caravanas, zona de acampada libre, 4 bungalós de 6 plazas, tres casas de piedra e instalaciones como un restaurante y piscina. Funcionó por temporadas, más bien pocas, aunque curiosamente en 2004 se amplió para cerrar en 2006. Desde aquella, hace ya 14 años, está ahí muerto del asco, con la única visita de quienes lo han saqueado durante todo este tiempo y no han dejado nada que se pueda arrancar. Se intentó hacer algo en 2008 y se valoró un proyecto con COGAMI que no llegó a ninguna parte.

La ubicación es fantástica, un paraíso. Pero claro, está en un ayuntamiento "enemigo", lo que supongo que influye.

Como es habitual en estos casos, cuando la administración ve que algo va de pena lo intenta endilgar a otros, así que la Diputación sacó a concurso la “explotación” (es un decir) del chiringuito. Quedó desierto porque ninguna empresa tuvo la osadía de meterse en ese lodazal. Modificaron las condiciones para mejorarlas y por fin en 2015 una empresa, Tourgalia, fue valiente y se animó a intentar recuperar la zona. Se le adjudicó por 25 años la concesión del espacio. Aún no ha podido abrir la puerta.

Pero fíjense que aquí no acaba la historia. Cuando a mediados de 2015 la empresa tenía todo preparado para abrir se encuentran con que el complejo no tiene licencia. Un ejemplo más de la prepotencia pública a la hora de tramitar las cuestiones que a los particulares les suponen duras multas si se les pasa por la cabeza hacer algo parecido. Fueron los gobiernos de Francisco Cacharro los que se negaron a pedir licencias en sus instalaciones fluviales porque se lo dijo Dios, supongo. Cuando empezaron a perder juicios contra los ayuntamientos se vieron obligados a rectificar y empezar a tramitar los papeleos, y se fueron pidiendo licencias para todos los clubes náuticos edificados en los 90… salvo este.

El problema de Augas Mestas es que es un sapo difícil de tragar legalmente. Está edificado en un terreno rústico y a pesar de eso en 2006 parecía que los problemas estaban allanados. Tras un larguísimo proceso en que estaba metida la Confederación Hidrográfica, con la pachorra que les caracteriza, se logró la autorización de ese organismo. En 2017 el Ayuntamiento de Quiroga reclamó a la Diputación el último documento que faltaba y el organismo provincial contestó que la mandaría “cuando acaben las obras”. Se ve que siguen allí trabajando a destajo porque no lo han enviado, aunque en junio de 2017 la Diputación aseguraba que estarían terminados en un mes, y hasta que llegue ese informe técnico que falta no puede haber autorización.

Así está el tema, pero parece que la administración provincial prefiere perder el tiempo cambiando el nombre al embarque de Doade, un tema mucho más importante dónde vamos a parar. Les iba a hablar de eso, pero lo vamos a dejar para la próxima semana porque no quiero mezclar ambos temas.

jueves, 9 de enero de 2020

¿Una segunda vida para nuestros aparatos?

La importancia de las tres R. Gráfico de www.renovablesverdes.com
Ayer nos cambiaron la caldera. Teníamos una de hace unos veinte años que funcionaba pero no con la facilidad y el consumo de las actuales y en las revisiones del gas nos decían que al ser un modelo tan viejo había que ir planteándose la sustitución porque si empezaba a dar problemas daría más gastos de reparaciones que cambiarla por otra. Aprovechando que la Xunta sacó unas subvenciones para estas cosas tiramos para adelante y ya tenemos puesta la nueva, que es maravillosa y más lista que un ajo, que hasta sabe qué tiempo hace fuera y regula la temperatura de los radiadores en consecuencia.

Pero lo que me dio una pena terrible es que se llevaran la vieja al punto limpio. No hacía más que pensar si no le sería de utilidad a alguien. Ya, ya sé que tenía años y todo lo que ustedes quieran, pero me da dolor de corazón tirar algo que funciona, aunque sea antiguo. Imagino que habrá gente que preferirá tener esa caldera que ninguna, ¿no les parece?

Hace ya años, aproximadamente en 2008, la entonces concejala Sofía López Linares presentó al pleno municipal del Ayuntamiento de Lugo una iniciativa para crear un almacén solidario con este tipo de cosas. Se trataría de recoger aparatos que funcionasen pero que por cualquier razón se cambian, y se donarían a quien los necesitase. Votaron en contra si mal on recuerdo.

No necesariamente hablamos de “cosas viejas”. Por ejemplo, imaginen la de cafeteras que han ido a parar al punto limpio cuando la gente se compró las Nespresso, o cuando sustituyen un aspirador tradicional por una especie de escoba eléctrica de esas que hay ahora sin cable. Todos tenemos en casa chismes que nos da pena tirar porque funcionan perfectamente, pero que tampoco usamos y que no hacen otra cosa que ocupar espacio a la espera de que nos decidamos a deshacernos de ellos (parezco Marie Kondo).

Si lo hubiera pensado antes seguro que alguna persona que conozco y que colabora con Cáritas (Bárbara, va por ti) le habría buscado un mejor destino, pero la verdad es que se me vino a la cabeza cuando vi como se llevaban la vieja caldera, que quizá podría haber prestado un buen servicio en casa de alguien.

Tal vez habría que darle una vuelta al tema, e incluso ver la forma de marcar los productos para que no caigamos en la espiral de donación/mercadillo/contenedor/mercadillo que, sea leyenda urbana o triste realidad, hace que mucha gente se inhiba antes de dar algo.

Reutilizar es la primera norma para intentar salir de la vorágine de fabricación a mansalva en que estamos metidos.

miércoles, 8 de enero de 2020

Las obras a medias a veces son peligrosas

Era visto. No parece lo más razonable quitar el rebaje de la acera si no se puede terminar la obra y elevar el paso de peatones.
Foto: La Voz de Galicia
A todos nos puede pasar que una distracción o un error nos cuesten un trompazo o un resbalón y la mejor forma de superar el trance, si no hay contusiones de gravedad, es reírse. Pero eso es una cosa y otra muy diferente que las calles o las aceras no estén en las condiciones mínimas razonables o que nos cambien de repente servicios de los que disfrutábamos, aunque pongan una excusa más o menos creíble, a gusto del consumidor, que tenderá más a creerse la disculpa si el que se lleva el bofetón es otro.

Si les soy sincero, ya tenía pensado escribir de este tema porque hace unos días mi madre se pegó un batacazo bastante gordo en el cruce de las calles Progreso y Juan Montes por culpa de una baldosa que estaba levantada. Salieron varias personas de las tiendas de alrededor a auxiliarla y le dijeron que allí se caían los peatones varias veces todas las semanas. La cosa fue bastante seria y, aunque no se rompió nada, aún hoy le duele la rodilla. He de decir que, avisado Alejandro Penas Roibás, concejal del BNG encargado del tema, solventó el asunto en poco tiempo y hoy esa baldosa está arreglada.

Pero las circunstancias me hacen hilar el asunto con otro suceso que ocurrió ayer por la tarde en Ramón Ferreiro, por desgracia más grave para el accidentado.

Como muchos de ustedes sabrán, en los últimos tiempos nos sorprendió a todos que se eliminaran los rebajes de las aceras de esa avenida, algo chocante porque fueron la principal razón por la que el Ayuntamiento de Lugo ganó el premio Reina Sofía de accesibilidad en 2006 y que Orozco recogió en 2008. Hasta sus más duros detractores (yo no entro en esa categoría, creo, pero tampoco le ando muy lejos) reconocen (o reconocemos) que eso lo hizo muy bien y que fue una de las (escasísimas) grandes cosas que dejó en Lugo en sus tres lustros de mandato.

Pues bien, la idea de quitar esos rebajes era que se iba a elevar el pavimento de la calzada al nivel de las aceras, idea que no solo no discuto sino que apoyo firmemente y que incluso Lugo Monumental solicitó para el casco histórico y la Ronda de la Muralla (aunque con poco éxito como podrán comprobar). El problema es que se quitó el rebaje pero no se terminó la obra. No se elevó la calzada así que quedó el desnivel y ayer por la tarde, como les decía, una persona en silla de ruedas se accidentó y tuvo que ser evacuada al HULA con heridas en la cara.

Según el Ayuntamiento como hizo mucho frío (cosa impensable en Lugo en diciembre o enero, como todos sabemos) la obra no se pudo completar y la tuvieron que dividir en dos fases. Se ve que no se les pasó por la cabeza esperar a que se pudiera hacer todo junto para no liarla, y que les pareció más oportuno dejar ahí el bordillo con un desnivel de un palmo bajo los auspicios del “malo será”. Pues malo fue.

Estas cosas son muy serias. Todos los que hemos tenido la fortuna (sí, la fortuna, lo he dicho bien) de empujar una silla de ruedas sabemos que unos centímetros de desnivel suponen un posible tropezón para un peatón, pero una barrera insalvable para quien no puede caminar y depende de una silla de ruedas. Por eso quizá me molestó tanto este tema, porque si en lugar de la persona que tuvo el accidente hubiera sido mi abuela no imagino cuál habría sido mi reacción. Ya cuando se lastimó mi madre el otro día me costó muchísimo no irme directo a poner una denuncia, cosa que tampoco descarto pero que dependerá de lo que ella quiera.

Jugar con estos temas es de una insensibilidad inaceptable, y si no pregunten a Alexia Prieto, que en el año 2015 denunciaba que llevaba todo el año esperando por el rebaje de una acera en Garabolos. Según Google Maps la acera sigue igual, sin rebaje aunque no he ido a comprobarlo en persona y si les soy sincero me mosquea un poco la foto porque aún pone "La Caixa" en el banco de la esquina. Mañana si me da tiempo me pasaré para ver si el todopoderoso Google tiene razón, y espero sinceramente que se equivoque (si alguno de ustedes pasa por la zona y lo puede mirar se lo agradezco, que no me queda muy a mano. Es justo frente a CaixaBank de Garabolos).

Pero bueno, volviendo al asunto, si bien aplaudo la celeridad de Alex para arreglar la baldosa de la calle Progreso no puedo decir lo mismo de su idea (o al menos eso se supone) de quitar los rebajes antes de poder terminar la obra. Es un error y una persona en silla de ruedas ha pagado por ello.

Tengamos un poquito de cabeza, y si no se pueden terminar las cosas, sobre todo si suponen un peligro para el público, no las empecemos.

El recorte es de noviembre de 2015

martes, 7 de enero de 2020

Hoy habrá gobierno (salvo sorpresas, claro)


Hoy toca debate de investidura con la probable elección de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno si no hay sorpresas de última hora. Pero no deja de ser llamativo que está siendo un tema muy revelador y que confirma que cuestiones como la palabra dada, el honor o la coherencia no tienen nada que ver con la España de hoy día, y que los argumentos se retuercen hasta límites insospechados para justificar lo injustificable, con la bobalicona complicidad de los afiliados, simpatizantes, votantes y demás fauna que puebla el país. Encima, por desgracia, hay para todos.

Vemos que gente que en su vida ha reprochado nada a los diputados elegidos por Lugo bajo las siglas del PP o del PSOE, tiene la osadía de “exigir” al único diputado del BNG que obligue a Pedro Sánchez a solucionar lo de Alcoa o las desastrosas comunicaciones y ferrocarriles gallegos, como si de repente tuvieran una varita mágica para arreglar lo que nuestros supuestos representantes no han arreglado. A ver, alma de cántaro, si tu discurso es que tan gallego es el diputado lucense del partido estatal como el del bloque, ¿no te parece un poquito contradictorio levantarte a gritarle a uno al que ni te has planteado votar que te resuelva el problema? ¿No eres consciente de que estás dando la razón precisamente a las tesis nacionalistas que lo único que tienen en cuenta es “lo mío”?

Vemos que diputados que en honor a las víctimas de la dictadura aprobaron una Ley de Memoria Histórica para reparar los daños morales y eliminar los vestigios del franquismo, dejan sin respuesta un discurso que descalifica al Jefe del Estado y al modelo constitucional del 78 que, con fallos, nos permite vivir en democracia, un discurso que encima  proviene de los herederos de quienes pegaron los tiros en las nucas de sus compañeros. El que calla otorga, y otorgan porque necesitan sus votos, olvidando los asesinatos de hace unos pocos años pero no los de hace muchos. ¿Qué les parece si no olvidamos ninguno? Una cosa es superar el trauma y otra muy diferente hacer como si no hubiera pasado nada.

Vemos que la derecha, que podría evitar todos esos pactos que dicen tan terribles para el futuro de España, se resiste a ofrecerle al PSOE lo único que los evitaría: sus votos. Unos votos que podrían entregar sin nada a cambio, evitando tener miembros de Podemos en el Gobierno o que haya que doblegarse a las exigencias de los separatistas. Lograrían así que quien ganó las elecciones sea elegido Presidente sin tener que hacer concesiones de Estado a quien quiere destruir el Estado. Si quieren demostrar que es cierto que están dispuestos a “sacrificarse por España”, que lo hagan, y que no cifren sus esperanzas a que las cosas vayan tan mal que nos tengan que venir a "salvar".

Vemos que un Presidente que decía que no dormiría tranquilo con miembros de Podemos en el Gobierno (“como el 95% de los españoles”, añadió) les ofrece una vicepresidencia y cuatro ministerios, que quien dijo que “nunca es nunca” para negarse a pactar con los independentistas pacta con los independentistas… bueno, aquí no me extiendo que hay demasiado que contar.

Vemos que, con los nervios a flor de piel, algunos diputados denuncian que están recibiendo presiones para votar contra la investidura de Sánchez mientras que sus partidos amenazan a Revilla con cargarse el gobierno de Cantabria si no cambia de postura y apoya la investidura de Sánchez.

Vemos que, en definitiva, vivimos en un país cada vez más polarizado, más contradictorio, más ridículo, más crédulo, más centrado en el odio por el contrincante que en la defensa de las ideas propias, más dependiente de las consignas y menos de los argumentos...

Pase lo que pase hoy no creo que pase nada. Si Sánchez logra la Presidencia y mete a Podemos en el Gobierno lo único que va a suceder es que la Unión Europea cortará los proyectos más aberrantes, que el Constitucional frenará las decisiones más peligrosas y que los más radicales perderán votos a mansalva porque son partidos que se basan en el victimismo y en “los malos son los otros, pero si yo gobernara…” pues gobierne, y a ver cómo va la cosa.

Salvo un tamallazo de última hora, que algunos esperan con esa ilusión infantil de cuando echas una primitiva, hoy habrá gobierno. Pues que sea para bien, oigan. Al final no nos queda otra que aguantar, porque el deporte nacional es criticar en los bares pero no mover un dedo.

viernes, 3 de enero de 2020

Lugo pierde el tren

RENFE cierra taquillas en Lugo. Un clavo más en el ataúd de las comunicaciones por tren. Pero no se preocupen, tendremos una carísima intermodal para pasear.
Foto: La Voz de Galicia
Desde el BNG piden, como condición para apoyar a Pedro Sánchez, la transferencia de la autopista AP9, como si la titularidad autonómica fuera a suponer una reducción de peajes o del largo, larguísimo plazo de concesión a la empresa que la explota (concedido inicialmente en tiempos de Franco pero ampliado alegremente por todos los partidos que han gobernado en la democracia). Sin embargo no dicen ni una palabra sobre el escandaloso empeoramiento de los trenes que circulan por Lugo.

Nadie dice nada. Se retiran trenes, se reducen y aplazan planes de mejora, se sufren averías día sí y día también por la vetusta red de convoyes que padecemos, se quitan las taquillas y puntos de venta de estaciones en la provincia… pero no pasa nada, todo está bien y la plataforma surgida, presuntamente, para defender el tren calla cómplice de quienes les firman los talones de las generosas subvenciones que cobran.

El tren había mejorado en Lugo un poquito, incluso había motivos para el optimismo cuando se logró aumentar el número de frecuencias de los Alvia a Madrid, y parecía que la cosa iba adelante. Hasta parecía que había posibilidad de que fuera una competencia para el autobús, ya que el ferrocarril tiene ciertas ventajas como la seguridad y la comodidad en los asientos y que te puedes levantar durante el trayecto. Pero fue un espejismo, un engaño más de los muchísimos a los que nos tienen tan acostumbrados que los confundimos con la normalidad.

En una jornada que tuvo lugar en la Diputación hace ya unos meses, tres ingenieros nos explicaron que las vías que tenemos no son para tirar bombas, pero que limitan el tipo de trenes que tenemos, no sus frecuencias. Vamos, que las vías no se van a caer en pedazos porque pasen por ellas muchos trenes, así que si cada vez tenemos menos conexiones con las poblaciones cercanas no es porque técnicamente haya problemas, sino porque no les da la gana de ponerlos y nadie se lo reclama.

El tren, como todo en esta ciudad, se utiliza como arma arrojadiza. Mientras gobiernan los unos reclaman los otros y viceversa. PP y PSOE tienen la culpa de nuestras terriblemente malas conexiones ferroviarias, pero a esta lista podremos sumar al BNG en breve si, como todo apunta, es cómplice de que todo siga igual los próximos meses o años, lo que dure una legislatura que tiene pinta de ser breve, si es que llega a cristalizar y unos cuantos diputados socialistas no dan la espantada y se marcan un “tamallazo”, cosa dudosa porque saben que si hacen eso no volverán a pisar moqueta en su vida, y al final es lo único que importa. Se puede perdonar poner en peligro la unidad nacional, pero no dar la espalda al líder.

La obsesión por el AVE a Madrid es algo que me cuesta mucho entender. ¿Tanto vamos a la capital de España los lucenses y tanta prisa tenemos que necesitamos un tren que nos plante en Chamartín en cuatro horas? ¿No es preferible, puestos a reclamar algo, exigir poder ir a La Coruña en un plazo razonable y tener varios horarios adecuados para elegir? ¿O poder ir a Santiago sin tardar casi tres horas y haciendo transbordo? Ya lo de ir a la costa en tren ni lo mencionamos porque suena a ciencia ficción.

Comenzará, se supone, un nuevo mandato en que ciertas cosas van a cambiar. Dudo que el tren sea una de ellas, ojalá me equivoque.

jueves, 2 de enero de 2020

¿Por qué poner las bañeras gigantes junto al Miño?

El proyecto de bañeras gigantes del Ayuntamiento se planifica para el margen del Miño, pero podría estar en cualquier sitio.
Imagen: La Voz de Galicia
No hay nada más importante para el sano desarrollo de una sociedad democrática que el espíritu crítico. Cuidado, no hay que confundir eso con el “no porque no”, sino que se refiere a poner en cuestión todo lo que nos dan por hecho pero argumentando las dudas y los puntos en que se disiente de lo que “es así”. Los que me leen habitualmente saben que tiendo a la crítica, y creo que siempre sigo ese principio básico de argumentar mi postura. Hoy les traigo un ejemplo de algo en que damos por sentadas ciertas cuestiones pero que no tienen razón de ser dadas las bases que nos plantean.

Verán, como ya comentamos en su día, el Ayuntamiento, ese organismo que presume de ecología, va a cometer el dislate de hacer una bañera colectiva con agua del grifo que calentarán con una caldera. La idea original era usar aguas termales para hacer unas pozas públicas, como las de Orense, pero dado que la concesión de dichas aguas la tiene el Balneario y no llega para las dos cosas han tenido que renunciar al plan inicial y, como no quieren dar el brazo a torcer ante la tozuda realidad, lo sustituyen con este disparate.

Pero la cuestión ya no es si se hace así o no se hace (esto último sería lo lógico) sino por qué se construirán al lado del Río Miño si el agua va a venir de la traída. Con esa premisa, se podría construir en cualquier sitio, literalmente hablando, lo que abre el debate sobre la ubicación más adecuada.

¿Es lógico cargarse una parte del Parque del Miño, junto a la feria de exposiciones, para hacer unas bañeras gigantes que se podrían instalar en cualquier parte? ¿Por qué no se ponen en un sitio más cercano a la ciudad como el Parque de la Milagrosa, o en uno con vistas como el Parque de Rosalía? ¿Qué ventaja tiene estar junto al río si el agua no vendrá directamente del caudal del Miño?

Es probable que cada uno de ustedes tenga una idea alternativa de dónde poner las bañeras. En el solar que dejará la estación de autobuses cuando la tieren (por eso de unir disparates), en la plaza de San Marcos o en la Plaza Inútil (ya que no sirve para nada actualmente al menos tendría una finalidad)… hay muchos lugares donde ubicar la tontería más accesibles para el público que el margen del Miño, donde sería más adecuada la prometidísima playa fluvial.

Anímense, den opciones alternativas para ubicar las bañeras públicas y seguro que entre todos les buscamos mejor lugar que en donde las planifican, una zona donde escasea el aparcamiento y en que se destrozará una utilizada zona verde para meter una nueva instalación pública que, seamos realistas, tiene de ecológico lo que la industria china.