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lunes, 15 de febrero de 2016

¿Puede haber una tercera vía para el PP de Lugo?

El otro día les hablaba de la pugna que el PP de Lugo ha abierto por la presidencia del partido tras la anunciada salida de José Manuel Barreiro tras 14 años en el cargo. Me han contado un rumor sobre una tercera vía... no se asusten, no sería una tercera candidatura porque ya no es posible porque se cerró el plazo. Es otra cosa que me parece interesante y que quiero exponerles, pero para entender el alcance del mismo primero es importante que expliquemos cómo se elige al Presidente en un Congreso Provincial.

Imagen del último Congreso
Provincial del PP de Lugo, celebrado en Burela
La presidencia la eligen los militantes compromisarios. ¿Qué es eso?, pues son unos representantes de la "militancia base". Este sistema es el mismo que utilizan los estadounidenses para nombrar a sus candidatos en las primarias, que estamos viendo a diario en la tele. Allí les llaman “delegados”. Recuerden que el PP de Lugo tiene varios miles de afiliados (12.000 me parece recordar) y sería complicado meterlos a todos en un pabellón, aunque tampoco parece tan difícil poner una urna en cada sede del PP de cada ayuntamiento y que la militancia elija directamente. Querer es poder.

Lógicamente quien controle la mayor parte de los compromisarios teóricamente gana la nominación en Estados Unidos, y en nuestro caso también la presidencia del Partido. Lo de teóricamente lo digo porque aunque un delegado sea elegido en una lista de Hilary Clinton nada le impide votar a otro candidato, no hay mandato imperativo. Aquí tampoco con lo que el paralelismo es obvio.

Según los estatutos adecuados para este caso, hay dos formas de hacer la votación para elegir los compromisarios: una es haciendo dos "listas" y eligiéndose una o la otra por parte de la militancia en una elección libre. En ese caso, como explicaba antes, se da por sentado que la lista ganadora va a votar a una u otra opción. Serían "los compromisarios de Elena" o los "de Raquel".

La otra forma es hacer una lista de todos los que se presenten a compromisarios y que cada militante marque con una X aquellos a los que quiere elegir (con un número máximo, claro). Es decir, una forma de "listas abiertas" cuyo resultado debería ser, presuntamente, más mixto y con un resultado menos previsible en el Congreso. Sin embargo este sistema puede y suele "trucarse" y en el pasado hemos visto cómo desde las candidaturas se repartían las papeletas ya marcadas con los nombres de los compromisarios "afines".

Sin embargo la militancia está molesta, quizás incluso algo más, cabreada. Las grandes presiones a que se sometió a los afiliados con el tema de los avales (sobre todo desde una de las opciones) han violentado a la gente y están enfadados. Tampoco les gusta que se recurra a un sistema de compromisarios cuando hay una posibilidad de elección directa, en urna, por parte de toda la militancia. Es complicado de organizar, pero tampoco ni tan difícil ni tan impensable. Y ahora viene lo bueno.

¿Una tercera vía?
En base a ese cabreo, surgió la idea de hacer una "tercera vía". Esta lista no oficial sería de afiliados de base con los que se confeccionaría una opción de compromisarios que irían con la mente abierta, dispuestos a escuchar las propuestas de ambas candidatas y viendo qué pasa de aquí al congreso. 

Lo mejor de esta “tercera vía” es que como los compromisarios no van apadrinados por una u otra opción, no tienen obligación de elegir a nadie, y tampoco funcionarían en bloque: cada cual votaría lo que en conciencia considerase oportuno. Se crearía la posibilidad de un debate real. Tengamos en cuenta que si un afiliado va en la lista “de Elena” o en la “de Raquel” no podría ir en esta tercera lista, con lo que lo lógico es que sean personas que no tienen interés directo en la elección de una u otra. Vamos, que no se juegan un cargo ni nada por el estilo.

No sé lo maduro que está el asunto, pero me parece que sería una opción positiva y que merece tomar fuerza precisamente porque no se están haciendo bien las cosas y esto podría canalizar la voz del afiliado de base.

La única duda que me asalta con este asunto es que si se opta por el sistema de las dos listas "oficiales" puede haber una tercera. Quiero decir que no sé si los estatutos exigen que las listas las propongan las candidaturas o puede ser un grupo de militantes. Lo primero sería difícil de entender, lo segundo podría suponer una gran dosis de aire fresco porque la confeccionaría gente que, como decía, no se juega nada personalmente, lo que da mucha objetividad. Además recuerden que el voto es secreto, en urna, así que… habría libertad real.

Pues si es cierto el rumor, ánimo.

2 comentarios:

  1. Algunos hemos avalado al primero que nos lo ha pedido. De hecho, sería razonable que los avales no fuesen excluyentes ¿Qué hay de malo en impulsar varias candidaturas? Siempre y cuando las propuestas sean razonables, ¿por qué hay que optar entre unas y otras?
    En un partido lamentablemente en descomposición, presionar a la militancia como se ha hecho, para obtener unos avales innecesarios ( bastaba con 75 para poder concurrir a la elección) es lamentable y dice poco en favor de quienes han ejercido esta presión. Aquellos que han actuado como si les fuera la vida en ello parecen, sin duda, más preocupados por resolver sus situaciones personales que por infundir nuevo liderazgo e ideas en un partido desnortado.
    Es patético que este congreso se convoque con la base del voto delegado en compromisarios; pero sería aún más lamentable que se presentasen listas cerradas en esa elección de compromisarios. Es lo que nos faltaba por ver en este momento.
    Si esa tercera vía es real, bienvenida sea.

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    1. Se puede deducir de este elocuente comentario que seguimos con el mismo perro,pero con diferente collar. El olor a rancio en las actitudes no hace pensar en una renovación de cierto calado....

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