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jueves, 16 de enero de 2020

El Holocausto: 5 lucenses asesinados por los nazis... y muchos millones de personas más

La inauguración de la exposición en la Biblioteca Nodal. La tienen allí hasta el día 27 así que no se despisten.
El martes se inauguró en la Biblioteca Nodal (la de Ramón Ferreiro) una exposición llamada “los 13 pilares del Holocausto”, organizada por la asociación AGAI (Asociación Gallega de Amistad con Israel) y que presentó mi amiga Ana Argiz. Les recomiendo visitarla, es más, les diría incluso que es imprescindible visitarla.

Usamos el término “nazi” con mucha facilidad, quizás excesiva, y yo mismo me incluyo en esa crítica. También les diré que en mi caso es algo hecho con cierta conciencia del término, ya que se utiliza como un ejemplo de todo lo que puede suponer el extremismo ideológico y el uso del Estado de forma abusiva sobre el individuo. Tras la acertada resolución de la Unión Europea que equiparaba ambos regímenes, ahora también podemos usar indistintamente el término “Comunista” para describir el horror sufrido por millones de individuos, aplastados y asesinados por la maquinaria pública durante la dictadura de la URSS. Sin embargo seguimos viendo hoces y martilos en todas partes (y cargos públicos que los lucen orgullosos) con una pasmosa indiferencia hacia sus innumerables víctimas, cosa que bajo ningún concepto se aceptaría si fueran esvásticas.

Esto último se debe, creo yo, a que a pesar de esa resolución de la UE, los horrores de los campos de exterminio nazis están mucho más fijados en nuestra conciencia colectiva gracias al cine. Sin embargo Hollywood no se ha molestado demasiado en retratar los crímenes comunistas y como la gente lee poquito lo que no está en la gran pantalla no existe.

Pero centrándonos en los crímenes nazis, creemos que asumimos la magnitud del genocidio… pero no es así. Nos quedamos muy cortos y la costumbre nos hace incluso tomarnos como algo relativamente ordinario lo que desde ningún punto de vista lo fue.

La exposición de la que les hablo, que pueden ver hasta el día 27 de este mes, retrata una situación tan terrible, tan exagerada que si les soy sincero creo que es imposible abarcar todo su espanto, el de la masacre de millones y millones de personas por cuestiones tan arbitrarias como el del pueblo al que pertenecen.

En la presentación de la exposición Ana Argiz explicó ciertas incorrecciones que todos asumíamos como ciertas, la primera de ellas es la de considerar a los judíos una “raza”, un concepto que proviene de Hitler y que ha calado notablemente. Los judíos son un pueblo, no una raza, y aunque parezca un matiz no lo es: hay judíos negros, chinos, hispanos, caucásicos… No es una nacionalidad: hay judíos españoles, franceses, estadounidenses, polacos, rusos… y de cualquier otro país. Tampoco es una religión (aunque sea una de sus más habituales definiciones): hay judíos creyentes y hay judíos ateos. Entonces ¿qué define a un judío? pues lo mismo que a cualquier pueblo: sus costumbres y su sentimiento de pertenencia a esa comunidad. Quizá por eso Hitler fracasó en su intento de exterminar el judaísmo, porque su concepto era incorrecto, aunque no sería porque no lo intentó.

Que haya hoy día personas que niegan el Holocausto es como los que dicen que la tierra es plana o que las vacunas están pensadas para matar niños: un disparate que solo se sostiene por la incultura o por el fanatismo ideológico que hace cerrar los ojos ante la realidad. Por si las fotos y los vídeos no llegan, tenemos registros ya que los nazis eran meticulosos hasta para eso y su burocracia es probablemente la prueba más sólida de su efectividad a la hora de asesinar a millones de personas.

También hubo españoles asesinados en los campos de concentración. Unos 5.000 ciudadanos de este país (a pesar de que Franco les negó su nacionalidad porque eran mayoritariamente republicanos huídos) murieron a manos de los nazis, entre ellos 175 gallegos y 5 de Lugo. Incluso hay apasionantes historias como la de las hermanas Touza de Rivadavia, investigadas por la Gestapo (sí, estuvieron en Rivadavia) por esconder a fugados del Reich que escapaban por allí de camino a Portugal. Las hermanas Touza pronto contarán (junto a otros 6 españoles) con su reconocimiento como uno de los 28.000 “Justos entre las naciones”, el mayor honor que Israel concede a los héroes que se jugaron (o perdieron) sus vidas por ayudar a los demás.

No me quiero extender más, porque lo importante es que vayan ustedes a la exposición y se lean con tranquilidad los desplegables que explican detalles de lo que ocurrió, porque el conocimiento de la historia es lo único que nos ayuda a evitar que se repita.

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