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lunes, 8 de febrero de 2021

La culpa del Garañón

La primera de las torres del Garañón - Foto: La Voz de Galicia

El pasado jueves publiqué en este blog un artículo en que explicaba que Orozco y Besteiro habían sido absueltos de un delito penal por el tema del Garañón. Esto hace que la indemnización multimillonaria que pide el constructor pueda seguir adelante, ya que nuestra única esperanza era que hubiera algún ilícito penal en que la responsabilidad de todo este desaguisado se alejara del bolsillo común de los lucenses. No es el caso.

Sin embargo, con esa habitual tendencia a leer solamente el titular de las cosas, hubo quien pensaba que estaba defendiendo que lo habían hecho muy bien. Supongo que a esa visión tan sesgada ayuda la entrevista publicada en prensa con el exalcalde Orozco en que éste saca pecho y habla de que no hizo nada mal y que las licencias son “actos reglados” y que por lo tanto no podía hacer otra cosa. Es falso. 

Este mundo tan extraño que estamos haciendo entre todos hace que esto sea posible. Que la persona que facilitó, defendió y decidió autorizar las torres del Garañón pretenda ahora decirnos que no le quedaba otro remedio, cuando la licencia que concedió fue anulada por los tribunales. Tres sentencias en contra son un chiste macabro. No, señor mío, no sólo es que no tuviera más remedio que dar esa licencia, es que no la podía haber dado y por eso los juzgados la han anulado. Han corregido su error, y si bien no se ha demostrado que su equivocación fuera a cambio de un soborno, cosa de la que siempre he mantenido que es usted inocente, es más que obvio que la licencia no se tenía que haber firmado, así que un poquito de vergüenza no le vendría mal. O al menos ahorrarnos la desfachatez de salir ahora a decir que usted pasaba por allí y no tenía nada que ver. 

El señor Orozco es inocente de un delito penal pero es culpable de que el vergonzoso esqueleto de las torres del Garañón esté ahí. 

Tres sentencias, a falta de una (y ninguna del juzgado de Pilar de Lara sino del Tribunal Superior de Justicia de Galicia) anularon todos los pasos dados o autorizados por el Ayuntamiento que el señor Orozco dirigía: en 2009 se anula el proyecto de urbanización, en 2011 se anuló la licencia de edificación, y en 2017 se anuló el PERI y su incorporación al planeamiento. En los dos primeros casos, en lugar de acatar la sentencia y dar por finiquitado el asunto sus gobiernos se dedicaron a recurrir, pleitear y permitir que se construyeran las moles. Así que ya saben quienes fueron los responsables.

Dieron todos los pasos posibles para que el promotor perdiera lo menos posible. Firmaron un convenio un 31 de diciembre (día festivo en la administración) a puerta cerrada porque al día siguiente entraba en vigor una Ley del Suelo de Galicia que rebajaba la edificabilidad de la parcela. Nadie les obligaba, lo hicieron porque querían. 

Y no, no vale el soniquete de “el Plan General nos obligaba” porque si bien es cierto que dicho plan (por cierto, creo que es el único documento que los juzgados no han anulado) daba una edificabilidad a una parcela, no decía cómo tenía que ser esa edificabilidad ni si tenía que cumplir más requisitos. El ejemplo que puse el otro día es palmario: la antigua caseta de Telefónica estaba reflejada en la misma situación que las parcelas del Garañón y ahí el señor Orozco denegó la licencia. Así que no, no cuela.

Lo sorprendente es que les siguen comprando su historia y que las mayores herencias recibidas de los gobiernos de Orozco se reducen a una mole a derribar, un museo que no visita nadie y otras barbaridades como el desastre de la fábrica de la luz y demás.

No hace falta ser corrupto para ser un gestor nefasto. Ustedes tuvieron la culpa de dar una licencia que, repito, los juzgados han anulado y eso es lo que por desgracia tendremos que pagar todos. No porque ustedes fueran corruptos sino porque lo hicieron todo mal.

Pero ya no están. Nos tocará a nosotros pagar las multimillonarias indemnizaciones de sus desastres.

3 comentarios:

  1. Y encima (literalmente) les hacen homenajes y les ponen medallas.

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  2. A pregunta que hai que contestar é:
    ¿Por qué se fai esa xestión de xeito tan nefasto e sospeitoso se non é por un motivo corrupto?

    A outros non se lles da unha licenza en día festivo (é máis tárdase anos), nin se lles protexe logo das anulacións, nin se lles favorece en comparación cos veciños, nin se pon a maquinaria do concello ó seu servizo (en contra do dos cidadáns que denunciaron a situación), nin...

    Non se probou que recibiran subornos; vale, non hai probas de que os recibisen e é lóxico entón que non os condenen por iso (in dubio pro reo); pero a dúbida permanece.

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    Respuestas
    1. Me choca que cite usted un precepto como "in dubio pro reo" pero después diga que ante la duda "no los condenen por eso"... ¿Por qué los han de condenar entonces? ¿por sospechas?

      Sería partidario de una condena por gestión desastrosa, pero hasta donde yo sé eso no existe en España. Quizá como administración desleal o algo así, pero dudo que cuele.

      En todo caso, el señor Orozco recibió su "merecido castigo" en el año 2011, cuando el BNG, con todo esto ya en proceso, le dio la alcaldía otra vez... Para pensar...

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