viernes, 20 de marzo de 2020

Reducción de actividad

Mi mesa no está así porque ahora todo es digital jejeje. Bueno y porque no toco el violín.

Estimados amigos:

Cuando se supone que más tiempo tienen todos ustedes para leer, encerrados en sus casas, menos tengo yo para escribir. Era una buena ocasión de lograr seguidores, que la gente está aburrida, pero el fin de este blog nunca ha sido ese, sino reflejar opiniones sin ataduras sobre temas de nuestro querido Lugo. Ahora no solo es que esté trabajando, es que estoy más saturado que nunca en toda mi vida profesional ya que mi función es tramitar los EREs de la provincia de Lugo (por cierto los ERTEs no existen, o mejor dicho, son una denominación periodística y popular de un tipo de EREs, lo de “temporal” se mete para tranquilizar a la gente pero es exactamente lo mismo que los demás).

Para que se hagan a la idea, a la hora de escribir esto el jueves a media tarde teníamos más de 450 expedientes en tres días, y en el peor año de la crisis llegamos a doscientos y pico… en todo el año. Ya se imaginan la magnitud de la lógica avalancha.

Incluso la actividad de la asociación que tengo el honor de presidir se va a ver afectada porque creo que el mejor servicio que puedo dar a mis compañeros y a todas las empresas de la provincia de Lugo es el de tramitar con diligencia sus expedientes, para salvaguardar su supervivencia y la de los puestos de trabajo que de ellos depende.

Si tengo tiempo y ganas haré una actualización sobre la información de la tramitación de EREs por fuerza mayor un día de estos, pero con las jornadas maratonianas de 14 o 15 horas de ordenador que me estoy metiendo en el trabajo comprenderán que me quedan pocas ganas de seguir delante de una pantalla el resto del tiempo. Aún así quizá publique alguna cosa suelta, no lo sé, pero no me comprometo porque si nos fiamos de lo que ha pasado hasta ahora, incluso los festivos y fines de semana estaré dedicado al trabajo.

Les agradezco su comprensión y su paciencia.

¡Ánimo a todos!

miércoles, 18 de marzo de 2020

La Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Ballesteros siguen abiertos


La Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Balleseros siguen abiertos, los puestos siguen funcionando y los productos siguen teniendo la misma frescura, la misma calidad y la misma garantía que siempre.

Es llamativo ver cómo nos centramos en meternos en recintos cerrados, con aires acondicionados que ya en condiciones normales no parecen lo más sano del mundo, con productos envasados al vacío en fábricas de sabe Dios donde, y sin embargo las colas en el exterior de las cadenas alimenticias no se ven en la plaza.

Obviamente no hay mercado los martes y los viernes como siempre, porque no parece que sea lo más lógico fomentar las aglomeraciones, pero podemos seguir acudiendo a comprar los magníficos productos de la plaza como siempre porque ahí nada ha cambiado. Lógicamente se toman más precauciones, se tiene más cuidado con las distancias y no sé si el Ayuntamiento ha tenido la precaución de poner dispensadores de gel desinfectante en las puertas de entrada, pero si no es el caso seguro que en breve lo harán porque están atentos a estas cuestiones.

Es difícil que la gente se mueva distancias largas para hacer la compra pero si usted tiene la fortuna de vivir en una zona razonablemente cercana de la plaza o el mercado no deje de acudir allí a hacer su compra diaria. Su estómago y su economía se lo agradecerán.

martes, 17 de marzo de 2020

Autobuses urbanos gratis, limpios y seguros

Los buses urbanos reducen espacios para que la gente no vaya tan apiñada. Foto: web municipal

El Ayuntamiento de Lugo ha anunciado varias medidas relativas al tema del coronavirus y la consiguiente crisis, que ha volado por los aires cualquier atisbo de normalidad que nos quedase. Hoy les voy a hablar de una que quizá no sepan pero que es fundamental: los autobuses urbanos.

La red de buses seguirá funcionando con normalidad (bueno, ya me entienden, como siempre) y las líneas se mantienen en su totalidad, lo que garantiza que quienes dependan de ese transporte público para ir a trabajar no solo seguirán pudiendo disponer de él sino que tendrán más garantías de puntualidad, porque atascos, lo que se dice atascos, ni uno.

He leído que hay quien protesta… ¿para qué queremos buses si van vacíos?, dicen. Pues verán, porque es un servicio público y supongo que para usted no es importante pero hay para quien es vital. Por ejemplo tal vez para personal sanitario que va a jugarse el tipo por usted en su trabajo.

Se han anunciado medidas más que razonables para proteger a los conductores. La primera de ellas es que ahora se sube por la parte trasera y para evitar todo contacto no se puede sentar nadie en la primera fila. Tampoco se permite a la gente juntarse porque se anula una fila de cada dos (con la poca afluencia llega de sobra).

Además estos días son gratuitos. El motivo es evitar el trasiego de dinero o de tarjetas, que supondría no solo un acercamiento al conductor sino un intercambio que vaya usted a saber cómo deja la cosa. Un motivo más para dejar el coche en casa y probar a usar el transporte público si no tienen ustedes costumbre y han de salir a trabajar a una distancia más o menos grande.

Lugo tiene una dimensión más que razonable para ir andando pero estos días no apetece demasiado a pesar del encierro porque parece el escenario de una película de zombis, así que si han de moverse prueben a usar el bus. Con la paranoia que tenemos todos yo me llevaría un pulverizador con alcohol o guantes para no tocar los asideros con la mano desnuda (a pesar de que los están desinfectado con frecuencia), pero bueno, eso es una recomendación básica en este momento para cualquier cosa que se coja fuera de casa.

Felicidades al Ayuntamiento de Lugo por estas medidas, no se me ocurre cómo se podrían mejorar.

¡Ánimo a todos!

lunes, 16 de marzo de 2020

El momento de la verdad (de la buena)


Las crisis son los momentos que definen realmente cómo funciona una sociedad. Si bien todos estamos de acuerdo en que hay escala incluso en los valores fundamentales, es obvio que el mayor de todos es la propia vida, y que supeditar temporal y justificadamente los demás al mantenimiento de la salud es lo razonable.

No es momento de críticas, reproches ni de hacer política cutre o de mirarse el ombligo, para eso ya tendremos tiempo desde que todo esto pase. Me avergüenza como ciudadano ver a dirigentes políticos pendientes de su propia cuota de poder o de echar mierda al de al lado cuando hablamos de algo tan serio. Ahora solo cabe marcarnos un Fuenteovejuna y esperar para lo demás.

Pero también es el momento de la verdad, literalmente hablando. Si hemos tenido cientos de experiencias previas con bulos, cadenas absurdas, mensajes de WhatsApp ridículos y demás para prepararnos, lo estamos disimulando muy bien. No hacen más que circular tonterías y supuestas recomendaciones con el típico “pásalo, es verdad que lo ha dicho la tele” con cosas que jamás han salido en la tele.

¿Cómo podemos reconocer si un mensaje es auténtico o no? Lo primero es que cuanto más se refuerce su intento de parecerlo, más falso suele resultar. Si viene firmado por una supuesta persona con un supuesto cargo, aunque dicha persona y cargo existan, no tiene credibilidad a menos que incluya un enlace a la web oficial de la institución oportuna. No colaboremos en extender bulos que si normalmente son simplemente molestos ahora pueden ser incluso peligrosos. Recuerden siempre que cuando uno reenvía una cadena está empeñando su propia credibilidad en ello y si envía a un amigo algo que pone “lo acabo de escuchar en la radio”, “me lo acaba de pasar un médico, un ingeniero o un amigo mío policía” pero realmente ni lo ha escuchado en la radio ni se lo ha pasado el médico, el ingeniero o el amigo policía de verdad, lo que está haciendo es mentir a sus contactos.

Todo esto refuerza la importancia del papel de la prensa como garante de la veracidad. Pueden meter la pata, por supuesto, y hay que ser incluso prudente con lo que se ve impreso, pero al menos hay mayores garantías y todos conocemos medios de comunicación más fiables que otros, que no dejan de ser panfletos políticos más o menos disfrazados. Estoy seguro de que ahora la mayoría tenderemos a buscar prensa con credibilidad. Relativa, sí, pero mayor que la de un mensaje del móvil.

Esto traslada más que nunca a la prensa una responsabilidad tremenda: la de no caer en el amarillismo, en la noticia chocante (y por lo tanto vendible) pero de discutible veracidad. Seguro que estarán a la altura.

sábado, 14 de marzo de 2020

Tramitación de un ERE por Fuerza Mayor

Los locales obligados a cerrar tienen algunas opciones para minimizar daños... pero solo en lo relativo a los empleados. Por ahora no hay medidas para los autónomos, por ejemplo.
Foto: La Voz de Galicia
AVISO: Este artículo es una orientación pero siempre hay que acogerse a la legislación. Solo intenta ayudar a entender cómo se hace la tramitación del expediente.

En esta confusa y caótica situación la gente está preocupada. Los empresarios temen por el futuro de sus negocios y los trabajadores por sus empleos. A pesar de que se habla mucho de que no hay "medidas específicas", la actual legislación laboral está preparada para afrontar esta crisis en lo relativo a intentar superar el bache y que las empresas puedan hacer suspensiones de contratos temporales para que los trabajadores cobren esos días del paro y así evitar un quebranto excesivo. Lamentablemente por ahora no hay medidas aprobadas para los autónomos, aunque se da por sentado que se aprobarán para evitar su quiebra masiva.

Ayer hablábamos de los EREs y su relativamente sencilla tramitación, los tipos de expedientes que hay y cómo se lleva a cabo cada uno de ellos.

Hoy vamos a reiterar el tema de los EREs por causas de fuerza mayor, ya que al entrar en vigor las nuevas medidas decretadas por los gobiernos nacional y autonómico hay muchas más empresas que pueden acogerse a esta figura.

Lo primero que hay que entender es que la naturaleza de la fuerza mayor hace que el ERE no sea opcional, es decir, que no hay negociación con los trabajadores (porque no está en las manos de la empresa ni de la plantilla elegir, se hace y punto), lo que modifica notablemente la tramitación.

Las diferencias con un ERE de causas "normales" (es decir, económicas, técnicas, organizativas, o de producción) son básicamente las siguientes:
  1. No hay negociación porque las causas son externas y obligatorias (si no lo son ya no es fuerza mayor, como es obvio).
  2. Mientras los EREs de otro tipo no tienen una respuesta por parte de la administración en estos sí se ha de producir, ya que la autoridad laboral (la Xunta de Galicia) ha de corroborar la existencia de esa fuerza mayor.
  3. En los otros EREs la empresa paga las cotizaciones, en estos no. En todos los casos los trabajadores siguen siendo parte de la empresa pero sus salarios los perciben del INEM y no de dicha empresa.
  4. Los EREs por las demás causas tienen vigencia desde que la empresa notifica la Decisión Final, pero en el caso de la fuerza mayor pueden ser retroactivos, ya que se entiende que la empresa no podía tramitar previamente el expediente.
  5. La duración de los EREs de fuerza mayor se ha de ceñir única y exclusivamente a la duración del hecho causante. Es decir, que si se hace un ERE porque se decretó el cierre de una empresa del día 14 al 28 solo puede durar esos días, nunca puede ser superior a ese plazo.

El procedimiento es más sencillo, aunque reitero que precisa de una convalidación por parte de la administración, que solo considerará la fuerza mayor por coronavirus si hay una orden administrativa de cierre al centro de trabajo.

Cómo se tramita:

Es tremendamente sencillo:
  1. Se notifica a los trabajadores el cierre de la empresa y la causa de dicha paralización. En el caso que nos ocupa, el decreto de la administración que impide el normal funcionamiento de la actividad. Esa notificación se hará por escrito y con un recibí por los trabajadores.
  2. Se presenta la documentación en la Sede electrónica de la Xunta de Galicia (procedimiento TR820C) adjuntando la siguiente documentación:
    • Solicitud (es el formulario que se cubre en la propia página web).
    • Justificación de la representatividad (si es una Sociedad, la escritura en que se nombre a quien hace la solicitud, por ejemplo).
    • Copia de la comunicación entregada a los trabajadores (la del punto 1).
    • Documentación que justifique la fuerza mayor (en este caso el decreto de la Xunta o el que sea de aplicación)
    • Relación de trabajadores de la empresa (hay un anexo en la web que se cubre con los datos necesarios).

De no considerarse la existencia de fuerza mayor se dará el ERE por no presentado con lo que la empresa deberá asumir las cargas económicas.

Toda la documentación, el detalle de los pasos a dar y la información completa en http://emprego.ceei.xunta.gal/ere-por-causa-de-forza-maior.

Algunos ejemplos peculiares:
  • Tengo un restaurante que también sirve a domicilio, ¿he de cerrar y aplicar un ERE a todo el personal o puedo hacerlo a una parte?: Si un local de hostelería tiene, por ejemplo, un comedor, barra y también sirve a domicilio puede elegir qué personal incluye en el ERE y cual no. El que sea necesario para el servicio a domicilio (que puede seguir prestando según el decreto de la Xunta) no entrará en el ERE pero el resto sí.
  • Mi local está en una de las excepciones por lo que no estoy obligado a cerrar pero quiero hacerlo por precaución, ¿puedo usar la fuerza mayor?: No. La fuerza mayor por definición no es opcional. Salvo que las disposiciones cambien (hay que estar atentos a las novedades que vayan surgiendo) solo si hay un cierre obligado es fuerza mayor. Eso no impide hacer un ERE por causas de producción o económicas, por ejemplo. Si los trabajadores están de acuerdo en 24 horas se puede tramitar sin problema alguno, aunque NO es retroactivo como los de fuerza mayor.

viernes, 13 de marzo de 2020

Guía NO OFICIAL de EREs por Coronavirus



Este artículo NO es oficial, simplemente es una breve guía orientativa (que, en caso de conflicto, no sustituye la normativa vigente) sobre la tramitación de EREs causados por la situación derivada de la crisis causados por el Coronavirus.


1.- ¿Qué es un ERE?
Es un Expediente de Regulación de Empleo cuya finalidad es superar un momento puntual de crisis de una empresa para asegurar la supervivencia de la misma y la de los puestos de trabajo. Hay dos tipos de medidas temporales que se pueden tomar: 
  • Reducción de jornada laboral: minoración de los horarios de trabajo entre un 10 y un 70% computados sobre la base de una jornada diaria, semanal, mensual o anual. 
  • Suspensión de contratos: paralización temporal de las relaciones laborales entre una empresa y parte o toda su plantilla durante un tiempo determinado. 

2.- ¿Quién puede hacer un ERE?
Cualquier empresa que tenga empleados por cuenta ajena. En el momento de redactar este documento no hay ninguna alternativa para autónomos o empresas sin trabajadores por cuenta ajena.

3.- Causas de un ERE:
Los Expedientes de Regulación de Empleo tienen unas causas tasadas por la normativa vigente que son las siguientes: 
  • Económicas - cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos ordinarios o ventas. En todo caso, se entenderá que la disminución es persistente si durante tres trimestres consecutivos el nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre es inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior. 
  • Técnicas - cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los medios o instrumentos de producción. 
  • Organizativas - cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal o en el modo de organizar la producción. 
  • Productivas - cuando se produzcan cambios, entre otros, en la demanda de los productos o servicios que la empresa pretende colocar en el mercado. 
  • Fuerza Mayor – Es el único caso en que la autoridad laboral interviene mediante una resolución en que debe constatar si se dan las necesarias circunstancias de imprevisibilidad, inevitabilidad, imposibilidad y relación causal derivada de la fuerza mayor (ver punto 5). 
4.- ¿Qué consecuencias tiene para la empresa y los trabajadores?
Ninguna salvo el lapso temporal en que se desarrolla el ERE. Una vez finalizada su vigencia las relaciones laborales se restablecen a la normalidad y se considera una anomalía puntual que se corrige para seguir con la actividad.

Obligaciones durante la vigencia del ERE: 
  • La empresa seguirá teniendo de alta a los trabajadores afectados y seguirá cotizando por la cuota patronal. 
  • La entidad gestora se encargará del abono de la prestación de desempleo que corresponda junto con el ingreso de la cuota obrera. 
  • Los trabajadores podrán tramitar su prestación por desempleo de acuerdo a la normativa establecida y en los casos en que tengan derecho a ella, durante la duración de la medida. 
5.- ¿Cuándo es un ERE de Fuerza Mayor por Coronavirus?
La Fuerza Mayor se entiende como una causa directa, imprevisible e inevitable. Esto quiere decir que solo las empresas que hayan sido obligadas a cerrar por orden administrativa pueden justificar la fuerza mayor.

Las demás, aquellas que cierren por prevención del contagio, previsión de pérdidas, caída en las ventas, baja de la demanda o similar deberán acogerse a un Expediente basado en las demás causas previstas en la legislación y ya enumeradas en el punto 3.

6.- ¿Qué diferencia de procedimiento hay entre la Fuerza Mayor y las demás causas?
Los EREs por Fuerza Mayor se tramitan por un procedimiento diferente en que no hay que hacer consultas a los trabajadores y además es retroactivo al momento en que se produce el hecho causante de la medida. Sin embargo, también es el único ERE que precisa de una resolución administrativa que avale la medida. En caso de que se presente por este procedimiento y no se considere que existe esa fuerza mayor el ERE será inválido y la empresa deberá correr con todos los gastos generados desde que se aplicó.

7.- ¿Cuánto se tarda en tramitar un ERE y qué pasos básicos hay que dar?
La tramitación no tiene una duración determinada y dependerá fundamentalmente de la diligencia por parte de la empresa y de si hay acuerdo o no con los trabajadores, ya que de la buena disposición de las partes depende el desarrollo del expediente. Los plazos que se reflejan son siempre máximos pero no hay mínimos salvo en un momento muy puntual, así que se puede tramitar un ERE en un tiempo muy breve.


Los pasos básicos son los siguientes: 

A.- EREs por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción: 
  1. Se hace una comunicación previa a TODOS los trabajadores en que se les indica que se tiene la intención de tramitar un ERE por las causas que se considere convenientes. En esa carta se les indica a los trabajadores que han de nombrar una comisión negociadora para lo que tienen un plazo máximo de 15 días. Se recalca que es un plazo máximo, es decir, que no hay mínimo y la plantilla puede designar a la comisión inmediatamente con lo que se acortan los tiempos de tramitación. 
  2. Una vez la empresa conozca la composición de la comisión negociadora fijará una reunión de inicio de un período de consultas. En ese momento se tramitará el expediente ante la Xunta de Galicia en la Sede Electrónica (mediante el procedimiento TR820A). 
  3. La reunión de inicio del periodo de consultas deberá tener lugar al menos 24 horas después de la notificación a los componentes de la comisión, pero si hay acuerdo entre las partes no será necesario mantener futuras reuniones y puede comenzar la ejecución del ERE. 
  4. Una vez alcanzado el acuerdo o pasados los plazos máximos sin que se llegue a él la empresa comunicará a la Xunta de Galicia la Decisión final empresarial mediante la sede electrónica (procedimiento TR820B). Hasta que se comunica a la Xunta la decisión final el ERE no entra en vigor así que es un paso importantísimo.
  5. Toda la documentación, el detalle de los pasos a dar y la información completa en http://emprego.ceei.xunta.gal/ere-por-causas-economicas-tecnicas-organizativas-ou-de-produccion
B.- EREs por causas de fuerza mayor. 
  1. El procedimiento es más sencillo, aunque reitero que precisa de una convalidación por parte de la administración, que solo considerará la fuerza mayor por coronavirus si hay una orden administrativa de cierre al centro de trabajo. 
  2. Se solicita a la Xunta de Galicia en su Sede electrónica (procedimiento TR820C) y se comunica a los trabajadores la presentación de la solicitud. Este expediente puede ser retroactivo por lo que el cierre puede ser anterior a la solicitud si está justificado. 
  3. De no considerarse la existencia de fuerza mayor se dará el ERE por no presentado con lo que la empresa deberá asumir las cargas económicas. 
  4. Toda la documentación, el detalle de los pasos a dar y la información completa en http://emprego.ceei.xunta.gal/ere-por-causa-de-forza-maior

Casos prácticos:

  • Tengo un negocio que no tiene orden de cierre y quiero cerrar por precaución: tramitas un ERE ordinario, aduciendo las causas que consideres convenientes, como puede ser una caída de la afluencia de clientela en estos últimos días (causas productivas) o una previsión de pérdidas (causas económicas).
  • Mi empresa no tiene orden de cierre pero trabaja para otra que sí: Por ejemplo, una empresa de limpiezas que trabaja en colegios. NO es fuerza mayor, porque la empresa de limpiezas no está obligada a cerrar. Sería un ERE por causas de producción (pierde clientes temporalmente).
  • Tenemos personal infectado y el resto en cuarentena: Se entiende que sí es fuerza mayor porque se asimila la cuarentena a la baja y obviamente una empresa con todo su personal de baja no puede trabajar. 
Espero que les sirva de algo...

Quédate en casa

La recomendación más obvia
En los momentos de crisis como el actual es cuando se pone a prueba la capacidad de reacción de una sociedad. Los chinos, por ejemplo, han atajado la cuestión con eficacia y aunque se pueda pensar que muchas de las medidas implantadas no serían posibles en España porque aquello no es precisamente una democracia y esto lo intenta, Italia nos demuestra que también en una sociedad moderna y un Estado de Derecho se pueden proponer acciones extremas para controlar en lo que se pueda la situación.

En Galicia se han suspendido las clases, el Ayuntamiento de Lugo cierra todos sus centros de ocio y sociales, las administraciones, con la lentitud que les caracteriza, estudian con calma si paralizar la actividad de las oficinas públicas… pero antes de que lo público haga su trabajo nosotros podemos ir avanzando algo.

El primer mandamiento de este nuevo decálogo es el de aplicar el sentido común: quédense en casa. Todos los que puedan. Si tienen niños y éstos no tienen cole no salgan al centro comercial, a los columpios, a la piscina de bolas o a fiestas de pijamas. Si se aburren, que se aburran. Jueguen con ellos, enséñenles a buscar su propio ocio, pero manténganlos en casa. Como es evidente se puede salir a pasear y tomar el aire, lo que es incluso recomendable, pero tomando precauciones evidentes y evitando aglomeraciones, y en Lugo tenemos la suerte de contar con un entorno privilegiado que nos permite dar largos paseos sin tener que ir chocando unos con otros.

Puede parecer una obviedad pero hay quien parece no distinguir una prevención en forma de cuarentena blanda de unas vacaciones de Semana Santa ampliadas. Y por favor, no se me ofendan, que si ustedes son gente responsable y normal hablo de los otros, los que todos vemos que siguen negando la realidad y se toman esto a pitorreo.

La segunda cuestión a tener en cuenta es que quizá no sea lo más apropiado dejar a los niños con los abuelos. Si estamos hablando de que hay una posibilidad real de que haya un contagio silente entre nosotros, de gente que está difundiendo el virus sin tener síntomas, es posible que sus niños ya lo tengan y que no les pase nada más que unos días de fiebre y cama… pero a las personas mayores sí les puede suponer un peligro más grave así que tal vez lo apropiado sea cogerse una semana de vacaciones. Sí, ya sé que son quince días sin cole, pero digo una semana porque imagino que en pocos días la situación se va a clarificar bastante, en el sentido que sea, y probablemente se aprueben medidas más drásticas.

El tercer punto, y si me apuran creo que es el más importante, es no difundir bulos, no hacer caso a audios y vídeos de esos que llegan por redes sociales con “la verdad”. Recuerden todos los que han recibido en situaciones anteriores y que no eran otra cosa que el absurdo y ridículo ocio de algunos que quieren sacar tajada o visitas con estos temas. Difundan únicamente cadenas que tengan un enlace a una página oficial, no se fíen de los que vienen “firmados” por “fulanito de tal experto en epidemias” porque eso lo puede poner cualquiera. Sean críticos y no colaboren con la histeria.

Seamos todos responsables, prudentes, civilizados y demostremos que somos capaces de tomar decisiones coherentes en situaciones difíciles. Deberíamos aprender de los errores cometidos en otros países y no tomarnos esto a cachondeo hasta que sea más grave aún.