viernes, 20 de septiembre de 2019

Grupos locales en San Froilán

Algunos de los grupos contratados con los concejales del área
Hoy tengo fácil hacer el artículo en positivo, porque ayer el Ayuntamiento anunció la contratación de cincuenta grupos lucenses para el programa de fiestas de San Froilán, una medida fantástica con la que no solo se apoya a los músicos locales en las fiestas locales (lo que debería ser habitual) sino que se abren muchas posibilidades al público de ver conciertos muy diferentes en emplazamientos variados.

Estoy de acuerdo con que esto, en sí mismo, queda un poco cojo, y que a nuestras fiestas les falta un gran espectáculo atractivo, una de esas figuras que arrasan como fue Carlinhos Brown, que en mi opinión fue el último gran concierto que hubo en Lugo... y ya hace 15 años. Que el programa de 2019 tenga como platos fuertes a “fulanito, componente de tal grupo de los 80” y a “menganito, vocalista de tal otro” es, como mínimo, un poco triste, y eso que el de Gurruchaga no me lo pienso perder.

Tiene mucha lógica que el Ayuntamiento de Lugo apoye a grupos locales, que las fiestas de Lugo tengan músicos de aquí y que se gaste dinero en artistas en su tierra y cuantos más estilos toquen, mejor. Las fiestas han de tener un programa variado, cubriendo desde la música clásica a la actual, ya que todo el mundo debería tener al menos un concierto que le atraiga. No tengo ni idea de si para el programa cuentan también con las corales locales o si se les ha ocurrido llamar a Noemi Mazoy, pero sería una buena idea hacer un esquema de los principales estilos e intentar abarcarlos todos o casi todos para llegar a la mayor parte posible de la población.

La filosofía seguida en los últimos años de que todos los conciertos han de ser gratuítos me parece una tontería. La gente no es boba y está dispuesta a pagar entrada para ver a determinados artistas. Pongan ustedes un precio razonable para ir a ver a Joaquín Sabina (por seguir con la nostalgia) o a cualquiera de los grupos que, ahí sí, actúan en el Caudal Fest pasando por taquilla y ya verán cómo se llena.

Aplaudo la contratación de grupos locales, pero tampoco estoy seguro de que eso deba ser una tendencia meramente propagandística. Es decir, que entiendo que lo suyo sería hacer un seguimiento y si un concierto tiene siete personas en el público prescindir de ese grupo para el año que viene. Sí, ya sé que los conciertos minoritarios “también tienen derecho” pero los recursos son limitados y hay que intentar hacer cosas atractivas.

En cualquier caso, piensen que estamos en el Madrid de la Movida, en los años 80, cuando se contrataba por primera vez a desconocidos como Alaska, Mecano u Hombres G. Obviamente en sus primeros conciertos no llenaban pabellones, eso vino después, y si nadie hubiera apostado por ellos en sus orígenes nunca habrían podido salir adelante. Ese es el enfoque que entiendo que da el Ayuntamiento y me parece perfecto.

Las fiestas de Lugo han de contar con los lucenses.

jueves, 19 de septiembre de 2019

¿Por qué se esconden los gastos del Ayuntamiento?

Desde el 1 de enero de 2018 solo aparece un contrato menor. La ley obliga a publicarlos al menos trimestralmente.

Denuncia hoy Olga Louzao, por enésima vez, que desde hace año y medio no es posible ver los contratos menores del Ayuntamiento de Lugo. Tampoco han publicado las subvenciones ni otra información que la ley obliga a colgar en Internet, con lo que uno se pregunta si hay algo que esconder para incumplir el artículo 63.4 de la Ley de Contratos del Sector Público que dice textualmente que "la publicación en el Perfil de contratante de la información relativa a los contratos menores deberá realizarse al menos trimestralmente".

La pestaña de la web oficial del Ayuntamiento etiquetada como “perfil del contratante” es una guasa. Anuncia procedimientos de hace más de un año como “en plazo de presentación de ofertas” y cosas similares. Vale que también pone arriba que los expedientes ahora están en la web www.contrataciondelestado.es, pero no creo que fuera tan complicado poner a los que pillaron vivos en el procedimiento una leyenda del estilo de “trasladado a tal web” con un enlace, más que nada porque de la otra forma queda ridículo.

Los contratos menores ya ni se pueden ver. Mientras ayuntamientos como Foz o Valadouro, y entidades públicas tales como la Dirección Provincial de Lugo del INSS o el Instituto Social de la Marina explican detalladamente hasta compras de “serigrafiado de sobres” por 495 euros, el Ayuntamiento sistemáticamente esconde a los lucenses en qué gasta nuestro dinero. Entre el 1 de enero de 2018 y hoy (ayer cuando lean ustedes esto) solo sale un contrato menor, por un tema del Fondo Galego de Cooperación. Ni uno más.

Por supuesto tampoco hay información sobre ayudas a entidades privadas. No se explica cuánto cobra cada asociación, federación o cualquier otra organización en subvenciones que provienen de nuestros impuestos y cuya gestión es completamente opaca.

Ya no se trata de un derecho común de toda la ciudadanía de saber a dónde va nuestro dinero, que también, sino de que la normativa no contempla, hasta donde yo sé, excepción alguna que les permita hacer esto, o mejor dicho, no hacer esto.

Si se gasta ese dinero en una comilona de miles de personas, en propaganda de cara a las elecciones o en comprar voluntades en venta es algo que los ciudadanos tenemos que poder saber, y aunque hay vericuetos por donde pueden intentar “camuflar” ciertos gastos, la información de quién recibe cuánto es fundamental.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

¿A quién le toca solucionar lo del aparcamiento?

Rubén Arroxo y Miguel Couto (fotos de La Voz de Galicia y El Progreso respectivamente).
A Rubén Arroxo le están cayendo, perdonen la expresión, hostias como panes por haber firmado el cierre del aparcamiento de Ánxel Fole, pero hay que decir que él no tenía opción alguna de actuar de otra manera.

Empezaré el análisis del asunto reconociendo que yo mismo no comprendía por qué había firmado él un documento que, por lógica, debería corresponder a las áreas de Urbanismo o Liciencias, así que me imaginé, con esa maldad que a todos se nos viene encima cuando la cochina política mete su (lamentablemente) sucia mano, que le habían metido un gol y que le habían encasquetado un asunto que a nadie le habría gustado firmar. Pues no, me equivoqué. Ni hay gol (aunque esto es matizable) ni ese cierre lo podía decretar el concejal competente en Urbanismo o Licencias.

Rubén tiene la competencia sobre el negociado de policía, y ahí es donde “aterrizan” todos los expedientes de ejecución de sanciones, porque es la policía la encargada de hacer cumplir las normativas locales. Tanto ha de sancionar a un señor por mear contra la catedral como a un pub que se pasa de hora de cierre, o a un aparcamiento que ha sido denunciado por trabajar sin licencia.

Para que sea más claro, les voy a hacer un paralelismo con Hacienda, una entidad que no resulta excesivamente simpática a casi nadie pero por razones similares a las que hacen que ahora le lluevan las críticas a Rubén. En ocasiones Hacienda ha de ejecutar embargos o apremios por vía ejecutiva de deudas de los particulares con la administración, independientemente de que sean multas de tráfico, impagos a la seguridad social o cualquier otra cuestión que no depende de Hacienda en absoluto.

Hacienda ejecuta el cobro de la deuda, sea cual sea el origen, y de hecho no tiene capacidad de modificar ese expediente. Podrá dar facilidades de pago o meterse en la gestión económica del mismo pero nunca recurriremos un embargo de una multa de tráfico pidiendo que Hacienda nos resuelva si el semáforo estaba apagado o la señal oculta por la maleza porque no es cosa suya. Es decir, no entra en el fondo del asunto.

De la misma manera, Arroxo no tiene capacidad de dar cobertura legal al aparcamiento de Ánxel Fole porque esa competencia recae en su socio de gobierno, Miguel Couto, que es quien lleva ese asunto.

No me entiendan que se trata de arrojar a los leones ahora a Couto, del que tengo hasta el momento una excelente opinión y me ha causado una muy buena impresión. No se trata de eso, sino de aclarar la cuestión de las responsabilidades de cada uno, y estoy seguro de que Couto está trabajando en las soluciones a este tema porque es conocedor de la importancia capital que tiene para la zona.

Si se toma alguna medida para legalizar el aparcamiento, como la propuesta estos días en este mismo blog y de la que hasta ahora nadie me ha rebatido una coma, la solución partirá de Urbanismo, no del negociado de policía.

Tal vez haya interesados en dar esa sensación, que Arroxo creó el problema y Couto lo resuelve, pero francamente hasta dudo de esa mala intención. Simplemente estoy convencido de que las circunstancias han sido las que han sido y que la línea temporal da una falsa impresión.

Lo que está claro es que el tema se ha de resolver, y pronto. Mientras tanto la espada de Damocles seguirá pendiendo sobre un casco histórico ya de por sí golpeado.

martes, 17 de septiembre de 2019

Sí, hay solución para el aparcamiento de Ánxel Fole

El PEPRI recoge expresamente la previsión del aparcamiento privado así que sí, se puede legalizar
El viernes pasado publiqué un artículo sobre el cierre del aparcamiento de la calle Ánxel Fole y en la sección de comentarios una persona, realmente bien informada, aportó una serie de datos fundamentales para entender que hay una salida legal que evite la clausura de la instalación.

Lo primero que hay que entender es que ese aparcamiento es una dotación pública, un servicio para toda la ciudadanía que, sea propiedad de una empresa privada, hace una función de tanto interés que trasciende su propia naturaleza de negocio y se convierte en algo que hay que mantener. De hecho si se fijan en los aparcamientos propiedad del Ayuntamiento (los de las plazas de Santo Domingo, Ferrol y Constitución) verán que esos no se actualizan ni se mantienen en condiciones porque les importa poco competir.

Pero a lo que íbamos. La clave para solucionar todo este embrollo es buscar una vía legal que permita mantener abierto el aparcamiento. Nadie en su sano juicio pediría saltarse las normas porque eso sería un delito de prevaricación, además de una simpleza argumental imposible de defender. Pero sí, hay vías a nuestro alcance no cerrarlo.

Ley del Suelo de Galicia en su artículo 103 dice que “el municipio podrá promover actuaciones aisladas en suelo urbano o en suelo de núcleo rural para hacer posible la ejecución de elementos concretos previstos por el planeamiento”, e incluso permite llegar a expropiar para ejecutar esas actuaciones, si bien en este caso no es necesario llegar hasta ahí porque la propiedad ya es de los interesados. Lo menciono simplemente para que vean hasta qué punto se dan herramientas de trabajo.

La pregunta obvia es: ¿hay previsión en el planeamiento? Pues sí. El PEPRI lo recoge explícitamente en uno de sus planos, el n.º 2, donde se grafía el aparcamiento previsto, con lo que se cumple la previsión legal y, por lo tanto, es legalizable.

A la vista de esta información, ¿por qué no se camina hacia ese objetivo? ¿Qué interés hay en clausurar el aparcamiento? Si todo el mundo les está diciendo unánimemente que supone un clavo más en el ataúd que están haciendo a medida del casco histórico, ¿no sería lógico centrar los esfuerzos en solventar el problema en lugar de tirar por la vía del cierre?

Por cierto, un tema puntual que no tiene relación directa pero que sigo sin comprender. ¿Por qué ha firmado la orden de cierre Rubén Arroxo? Vale que lleva el tema de movilidad e infraestructuras, pero en mi poco entender sobre la cuestión me parece que esto es un tema de urbanismo y licencias, que gestiona el concejal Miguel Couto, y no algo relacionado con el tráfico aunque tenga mucha incidencia. Deduzco que las licencias vinculadas a eso las gestiona Arroxo, pero supongo que eso está pensado para autorizar una marquesina en de autobuses o una zona de carga y descarga… en cualquier caso chirría, y hasta no sé yo si le habrán metido un gol con este tema.

En fin, confiemos en que recapaciten porque aún están a tiempo de evitar lo que a todas luces va a ser una importantísima faena para la ciudad. La ley lo permite y el PEPRI tiene las previsiones necesarias. Solo hace falta voluntad política y un poquito de trabajo, no mucho.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Una empresa de Lugo que ayuda a Lugo

Rueda de prensa de presentación de la colaboración de Arenal con el Club de Voleibol EMEVÉ
Más de mil nóminas al mes es lo que paga Arenal desde Lugo a su extensa plantilla repartida por toda Galicia y, cada vez más, incluso fuera de nuestra comunidad. Por si fuera poco el rendimiento que eso supone para nuestra ciudad en forma de los impuestos que dejan en este municipio, la empresa lucense acaba de sumar otra colaboración al tejido deportivo de base con el patrocinio de todos los equipos del club de voleibol EMEVÉ.

Soy consciente de que esto parece un publirreportaje, pero les prometo que nadie me ha sugerido este artículo y que, mucho menos, me reportará nada. Solo que creo que es de bien nacidos ser agradecidos y ya saben que tengo una inexplicable debilidad por el EMEVÉ a pesar de mi poco interés por el deporte en general. De todas formas este tema trasciende el deporte y la ayuda de Arenal al club de Voleibol.

Normalmente las empresas cuando crecen se deslocalizan, buscando prados más verdes y vericuetos legales en que poder ahorrar unos euros, algo legítimo aunque poco deseable para los territorios que abandonan. Hay notables excepciones, como Inditex, que sigue ubicada en Arteixo a pesar de que un simple traslado de sede social a uno de los muchísimos países que estarían dispuestos a hacer lo que fuera por recibir a Amancio ortega le ahorraría cifras mareantes. No lo ha hecho.

El caso de Arenal es, a escala local, similar ya que estoy seguro de que muchos ayuntamientos de nuestro entorno harían lo que fuera para llevarse el gato al agua y lograr que trasladasen sus negocios al municipio que se convirtiera en el mejor postor, pero no solo no lo han hecho sino que apoyan cuanta iniciativa hay en Lugo.

Los que organizamos actividades en nuestra ciudad sabemos que todo el mundo acude a cuatro o cinco firmas para buscar patrocinio. Aunque no es nuestro caso, ya que la asociación que tengo el honor de presidir no suele utilizar esas vías (salvo para el “Milagro” de San Vicente, que nos patrocina la bodega VILIGA), ahora mismo me vienen a la cabeza Gadis, Estrella Galicia… y Arenal. Son tres empresas que destacan por promocionar acciones a nivel local y eso, amigos míos, es importante para que ciertas acciones puedan salir adelante porque muchas veces hay buenas intenciones pero no pasta para hacer cosas.

Es fundamental que las empresas sean eso, entidades lucrativas que mueven la economía, pero también es algo a tener en cuenta que algunas destinen parte de sus beneficios a ayudar a sus vecinos a llevar a cabo acciones que de otra forma seguramente no se podrían hacer.

Los muchos chavales que van a jugar al Voleibol en Lugo con más medios gracias a la ayuda de Arenal seguro que se lo agradecerán, pero creo que también debemos hacerlo los que no somos beneficiarios directos, los que, simplemente, vemos como en lugar de guardarse la pasta o gastarla en un lujo privado, deciden compartirla con todos y ayudar a su ciudad a ser mejor.

Así que todo esto se resume con una sola palabra: Gracias.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Una noticia demoledora

El cierre del parking de Ánxel Fole es un durísimo golpe para el casco histórico
NOTA: Aunque la idea es poner algo positivo en el Blog los viernes, la actualidad manda... así que dejaré para el lunes lo otro... si encuentro algo, claro.

El cierre del aparcamiento de Ánxel Fole es una noticia demoledora para el casco histórico. Una más. No en vano, es el único lugar con plazas decentes donde dejar el coche en el recinto amurallado ya que los aparcamientos propiedad del Ayuntamiento (el de Santo Domingo y Plaza del Ferrol) son ratoneras de imposible justificación que tienen más motivos para ser cerradas que el que ahora clausuran.

Esto trasciende al perjuicio para los propietarios porque acabar con ese parking es tremendamente dañino para la ciudad. Llama la atención que, tras más de una década de bandazos administrativos y jurídicos, se haga cuatro meses después de las elecciones y justo antes de la campaña de Navidad, la más importante para el comercio, e incluso crítica para su supervivencia.

No vamos a poner en duda la legalidad del decreto, ya que estoy seguro de que a nadie le gusta tomar esa medida, pero sí desconfío de la diligencia del Ayuntamiento a la hora de buscar alternativas en todos estos años. Desarrollar el PERI de la zona y las demás herramientas que la Ley pone a disposición de la ciudad para evitar esto habría sido lo apropiado, pero parece que es más interesante pensar en contruir barrios nuevos, por muy verdes que sean, que solventar los problemas de los que ya existen.

El centro no se muere, al centro lo están matando. Peatonalizaciones que son pero no son, buses urbanos ineficaces a pesar de reiterados anuncios de modernización, retirada de servicios públicos, eliminación de aparcamientos sin dar alternativa, problemas y retrasos intolerables en la concesión de licencias, normativas rígidas con las que se golpea sin piedad a los pequeños autónomos mientras se hace la vista gorda para las grandes cadenas y las administraciones… El Ayuntamiento, el que debería ser un motor, se ha convertido en un escollo, una preocupación, un impedimento que parece diseñado para torpedear el natural desarrollo de la zona.

Desde Lugo Monumental hemos propuesto medidas para amortiguar el golpe, pero no dejan de ser parches temporales. Solo una política bien planificada y coherente, con un objetivo claro podrá invertir esta dañina tendencia. Pero no se ve nada de eso.



Artículo publicado en La Voz de Galicia del 13 de septiembre de 2019

jueves, 12 de septiembre de 2019

¿Por qué el Caudal Fest nos cuesta más del doble este año?

 


Anunciaba Olga Louzao, portavoz de Ciudadanos, que ha presentado una batería de preguntas relativas al coste que tiene para las arcas municipales la nueva edición del Caudal Fest. Tiene mucho que mirar porque hay cosas que son, por de pronto, llamativas tomando como base los datos que ofrece Olga. Vamos por partes.


¿Por qué nos costará el doble que el año pasado?:

Lo primero que hay que ver es por qué si se aprobó el pago de una subvención directa y excepcional a la organización por 144.195,61 euros por el evento del año pasado, este año se ha optado por un contrato de patrocinio de 310.970 euros (incluyendo el IVA). Esto supone más del doble para las arcas municipales.

¿A qué responde esa barbaridad de subida? Es difícil responder a eso, y espero que los responsables aclaren sus criterios.


La extraña gestión de la subvención de 2018:

En la primera edición del Caudal Fest, la de 2018, a la empresa se le concedieron 217.800 euros. Han leído bien. Verán que en el punto anterior les hablaba de que se les pagarán 144.195,61, lo que no se contradice con esto.

Una cosa es lo que se aprueba de subvención y otra lo que se paga, ya que por el medio hay un importantísimo paso que hay que dar: la justificación de la subvención. Hay más criterios para reducir un importe ya concedido, pero lo normal es que el problema está a la hora de aportar facturas. No tengo ni idea de por qué se hecho esa reducción, de casi 74.000 euros, pero si tenemos en cuenta que la ley impide subvencionar los beneficios, quizá la respuesta ande por esos lares. En cualquier caso, estaremos pendientes de las explicaciones del Gobierno a esta interesante cuestión.


Cambio de fórmula: contrato de patrocinio en vez de subvención:

El problema de las subvenciones es, como decía, que su gestión está muy tasada por la ley y que no se permite subvencionar beneficios, con lo que puede haber problemas a la hora de hacer el pago.

Alguno se preguntará: ¿pero entonces no puede haber empresas con beneficios que reciban subvenciones? La respuesta es que sí, pero que la subvención ha de ser de un gasto, no del propio beneficio. Me explico: si yo tengo una empresa me pueden dar ayudas para pagar los sueldos, mejorar las instalaciones o los ordenadores, y demás líneas existentes, pero lo que no pueden es darme una subvención sobre una factura que emito yo mismo. Tiene lógica, ¿no creen?

Por eso el cambio de sistema es lógico. De hecho en el artículo en que hablaba de esto el año pasado, yo mismo cuestionaba el uso de una subvención como medio para este fin, así que en eso no tengo gran cosa que decir… salvo que como también apuntaba en aquel artículo el IVA es algo a tener en cuenta (suma casi 54.000 euros en este caso, que es dinero).

Por otra parte, según les decía que las subvenciones están muy encarriladas por la ley, los contratos de patrocinio son un tema diferente. La legislación no los concreta demasiado y los cambios recientes de la normativa sobre contratos tampoco los aclara, así que son una especie de “cajón desastre” donde se mete todo y por eso cada vez son más usados.

En cualquier caso, parece que han de operar con cierto cuidado con este asunto, porque el contrato ha de ser razonable y proporcional. Si están “comprando” difusión de la ciudad por 310.000 euros, ya puede ser una buena difusión. Por ejemplo, habría que ver otros contratos similares que se firman con entidades deportivas, porque sería absurdo gastarse esa barbaridad en un concierto con la excusa de que se va a hacer publicidad de Lugo (que es de lo que va la cosa) y que al CD Lugo se le paguen 50.000 por esa difusión para toda la temporada (no sé la cifra real, es un decir).

Como lo de la transparencia no lo tienen muy claro y no he sido capaz de encontrar los datos de a quién y en concepto de qué se hacen estos contratos nos movemos en el resbaladizo territorio de las cábalas.


¿Se paga este año lo que no se cobró en 2018?:

Es una pregunta lícita, respaldada por las cifras. En 2018 la empresa iba a ingresar 217.800 euros y recibe solo 144.195,61. Este año se le hace un contrato por 310.970 (IVA incluido)… que les “resarce” con generosidad de lo que se perdió, ya que parte de los casi 54.000 euros de IVA lo pueden recuperar.

En 2018 “perdieron” 73.604.39 euros de lo que se había aprobado y este año se les conceden 93.170 euros más que la subvención del año anterior (166.774,39 euros más que lo que realmente percibirían del año pasado), con lo que sí parece que hay una compensación por esa parte de la subvención no cobrada, lo que entiendo que es de dudosa legalidad y una total inmoralidad.

Todo esto, insisto por enésima vez, a la vista de las cifras publicadas por el propio ayuntamiento y a la espera de que se respondan las interesantes preguntas planteadas por Ciudadanos.


A la espera de respuestas:

Creo que el Caudal Fest fue un acierto para Lugo y que está más que justificada su existencia, pero hay algunas sombras que deben disipar para que no tengamos problema alguno con el futuro de este evento. Lugo se ha puesto en el mapa de los festivales, y cierra el verano con este prólogo al San Froilán, algo más que positivo para la ciudad.


Pero el fin no justifica los medios, así que confío en que aclaren todas estas cuestiones y nos expliquen en base a qué algo que el año pasado no llegó a 145.000 euros reales de gasto este año nos costará a nuestros bolsillos cerca de 311.000 euros.