lunes, 27 de marzo de 2017

Si Portomeñe no dimite que no hable de coherencia

He coincidido con Carlos Portomeñe en varias tertulias radiofónicas y en infinidad de ocasiones en este (afortunadamente) pequeño Lugo nuestro. Me cae francamente bien y solemos estar de acuerdo cuando se tocan temas de la ciudad, e incluso hemos coincidido en valoraciones polémicas como la crítica que ambos hicimos del absurdo puente sobre el Miño que se erigió a mayor gloria de Pepe Blanco y en contra del más elemental sentido común. Me parece que no está haciendo mala labor como concejal y, sin embargo, me choca que no haya dimitido todavía.

Portomeñe exigiendo ceses por imputaciones... de otros, claro
Foto: Europa Press
La lógica que Portomeñe aplica de hacer dimitir a alguien por una simple acusación es, en mi opinión, una barbaridad, pero si la defiendes entiendo que has de asumirla para ti en primer lugar. Eso de “no es lo mismo” cuando te toca frente a lo que pides para los demás es demasiado infantil como para aceptarlo en una persona mínimamente coherente.

Carlos encabezó una manifestación, escasa de público pero muy notoria, frente a la casa consistorial para pedir la dimisión de Orozco por estar imputado. También exigió a Feijoo que cesara a Iravedra por una imputación. Ahora lo está Portomeñe y no veo muchos visos de que piense siquiera en la posibilidad de marcharse a su casa.

Veo a Portomeñe protagonista de una nueva caída del caballo, como la que vivió el exministro Blanco cuando le pasó algo parecido, y que le hizo pasar de exigir insistentemente la dimisión de todo cuanto cargo del PP era imputado a defender con uñas y dientes la presunción de inocencia… porque lo imputaron a él, claro. Hasta escribió un libro sobre el asunto, el tío.

Personalmente me parece una estupidez que un concejal dimita porque alguien lo acusa de cualquier cosa en el juzgado, por grave que esta sea. Si es por una tontería ya ni les cuento. Miren el caso de Coruña y del edil imputado por un cartel de Carnaval, qué cosa más ridícula. Pero como las agrupaciones de ambos supuestos defienden que las imputaciones son causa de dimisión lo suyo es que los dos cojan sus maletas y dejen paso al siguiente de la lista, no porque deban hacerlo según el más elemental sentido común, sino porque ellos mismos recetaron esa medicina a los demás.

“Dios está en los detalles” reza el dicho, aunque no creo que las agrupaciones que presumen de ateas puedan usar ese refrán para justificar adaptar las convicciones a las necesidades de cada momento.

La coherencia es una cosa peligrosa si tienes posturas de máximos. No se puede ahora venir a buscar detalles, "esques" y peros para escurrir el bulto. Haberlo pensado antes de ponerte a gritar a los cuatro vientos que una sencilla acusación merece el castigo de la dimisión porque “algo habrá” si el juez considera que hay indicios. Pues nada, a ello chicos.

La otra opción es que sea todo fachada y que realmente se use una vara de medir para el propio caso que para los otros. Entonces es probable que se haga eso para cualquier cosa con lo que se tambalea cualquier indicio de decencia. Si Portomeñe no dimite, que no hable de coherencia.

viernes, 24 de marzo de 2017

Presentado en la Casa de Galicia de Madrid el libro "Restaurante Verruga: historias y recetas" que rememora lo vivido en el local lucense

Me van a permitir que hoy en vez de mi habitual artículo les ponga aquí la nota de prensa enviada por la Casa de Galicia de Madrid de la presentación que ayer jueves hicimos del libro en sus magníficas instalaciones, acompañados por Ana Rodríguez (coordinadora de actividades de la Casa) y nuestro querido amigo y prologuista José María Carrascal.

Un momento de la entretenida presentación. La foto la hizo mi hermana Cristina. ¡Gracias!

Madrid, 23 de marzo de 2017.- Hace poco más de un año, tras casi 65 años de servicio, que el Restaurante Verruga de Lugo cerró sus puertas por jubilación de sus propietarios y hoy se ha presentado en la Delegación de la Xunta de Galicia en Madrid/Casa de Galicia el libro “Restaurante Verruga: historias y recetas” que rememora lo vivido en el popular local lucense, por el que pasaron presidentes de gobierno, como Adolfo Suárez, y artistas de renombre, como el actor Charlton Heston. Una obra de recuerdos que contiene el recetario del Verruga y ha sido escrita por Miluca Real Vázquez y Luis LatorreReal, que también la ha editado, y prologada por el periodista José María Carrascal. Una parte de los beneficios que generen sus ventas se destinarán a la Asociación de Padres o Tutores de Personas con Discapacidad Intelectual de Lugo (ASPNAIS).

En el acto intervinieronMiluca Real Vázquez, Luis Latorre Real, el periodista José María Carrascal y la coordinadora de Actividades Económicas de la Casa, Ana Rodríguez, que lo hizo en nombredel delegado de la Xunta de Galicia y director de la Casa de Galicia,José Ramón Ónega, también lucense.

Rodríguez apreció que los autores del libro, “utilizando el local como protagonista, han querido reflejar una parte muy interesante de la historia de Lugo y de los lucenses que fueron clientes de la casa”. Resaltó asimismo la gastronomía de la provincia de Lugo como una de sus grandes excelencias –así como de toda Galicia- que “permite imaginar todas las cosas buenas que rodean el acto de comer: los viajes, la compañía de los amigos, el conocimiento de nuevas personas y nuevos lugares”.

Miluca Real Vázquez hizo un repaso por la trayectoria del restaurante, basada en la tradición culinaria gallega y en la calidad del producto. La historia del Verruga fue la de su familia, su madre Emilia Vázquez -fundadora del restaurante junto a su marido Cándido Real- y la del matrimonio formado por la propia Miluca y su esposo LuisLatorre, que estuvo 40 años vinculado al negocio desde el mismo día de su boda.

Tuvo un emocionado recuerdo para todo el personal del Verruga que durante tantos años colaboró en el éxito del restaurante e hizo una especial mención a Carlos Rodríguez, el que fuecocinero del prestigioso restaurante Currito de la Casa de Campo de Madrid, maestro y amigo que ayudó notablemente al éxito del Verruga y a su renovación.

Milucahizo una encendida defensa de la cocina tradicional, de su validez como cocina de calidadfrente a las modas, legítimas, de la llamada “nueva cocina”. “Ambas son perfectamente compatibles, pero hay que luchar contra esa idea preconcebida de que solo la nueva cocina reflejacalidad. La cocina de siempre, la tradicional de nuestras madres y abuelas es como mínimo igual de buena que las demás”, subrayó.

Por su parte, Luis Latorre, hijo de Miluca y editor del libro, habló sobre las dificultades que un escritor afronta a la hora de sacar a la luz su “hijo cultural”, de la importancia que tuvo, a la hora de llevar a cabo el proyecto, el apoyo de José María Carrascal al escribir el prólogo desinteresadamente y de la vertiente benéfica del libro, que colabora con ASPNAIS. Hizopor último un recordatorio de la figura de Patiño, el gran pintor gallego que hizo un cuadro para el Verruga que ilustra la portada del libro.

Madre e hijorecordaron tambiénanécdotas contenidas en el libro e incluso alguna que tuvo lugar durante su redacción y preparación. “Mis abuelos y mis padres dedicaron toda su vida a defender la buena mesa y el libro pretende ser un recuerdo de esa entrega”, apuntó Luis Latorre.

Carrascal, que vivió en Lugo durante años en su infancia, se refirió a la dificultad que entraña destacar en el ámbito en el que lo hizo el Restaurante Verruga, el de la restauración de Lugo, debido a la tradición, la oferta, la pericia y la competencia que en ese campo reúne la ciudad. Rememoró el local como punto de encuentro y lugar de largas reuniones en torno a la mesa y ensalzó la comida tradicional frente a nuevas tendencias como “el resultado de hacer los alimentos naturales lo más sabrosos y digestivos posible, realzando sus sabores naturalessin que hayamanera de confundirlos”. Tambiénafirmó que en su cocina “la verdad residía en poner cada elemento en su sitio, desde el pan a los postres, debidamente acompañado”.

“Nadie podía sentirse engañado y la sorpresa solo podía llegar por la excelencia de la condimentación, en la que no se había ahorrado en calidad ni en tiempo invertido en ella”, añadió el que fuera uno de los conocidos comensales del Restaurante Verruga.


SALUDOS,
GABINETE DE COMUNICACIÓN DE LA XUNTA DE GALICIA EN MADRID,
CASA DE GALICIA 

jueves, 23 de marzo de 2017

Publicidad enfrentada

Chocante la combinación de causas enfrentadas. Defender a la mujer y al tiempo usarla como un trozo de carne.
 
Lugo lleva años esperando la reforma de la ordenanza de publicidad. Se ve que la cosa va para largo porque el borrador inicial era un disparate que consideraba, para que se hagan a la idea, que tenía que regular cualquier publicidad que fuera visible desde la vía pública.

Esto nos podría llevar a que te sancionen por vestir con una camiseta de propaganda, o incluso una en que se vea el logo de la marca (que por cierto cada vez suelen hacer más grandes y ostentosos por razones que se me escapan como cliente). También podrían multarte si no tienes permiso para serigrafiar tu furgón de trabajo con el rótulo de “fontanería López” o sancionarte por no haber pedido licencia para colocar en la pared de tu casa un letrero antiguo de Cocacola si abres las cortinas y se ve desde la acera de abajo, por poner un ejemplo. Son cuestiones disparatadas, obviamente exageradas pero que pueden darse con cierta facilidad en una ciudad en que se denunció a los Reyes Magos por cuestiones de tráfico.

Pero que la regulación del tema es urgente lo hace evidente una de esas coincidencias que son tan sumamente sospechosas que te hacen pensar que no son inocentes. Que el cartel de un club de alterne se sitúe justo al lado de una campaña institucional para ennoblecer la figura de la mujer en Galicia es como mínimo chocante. Me cuesta creer que la persona que estaba colocando los carteles no se diera cuenta de la situación y que, una vez vista, se la hiciera llegar a los responsables de la tontería.

No olvidemos que hablamos de publicidad, donde toda mención es buena aunque sea negativa siguiendo aquella máxima que creo que se atribuye a Oscar Wilde y que reza algo como que “solo hay una cosa peor a que hablen mal de ti, y es que no hablen de ti en absoluto”. Si es así, la campaña tiene éxito porque está siendo comentada en medio Lugo.

Este tipo de temas no debieran ser objeto de una regulación de publicidad, sino algo más serio, tendrían que alterar al público de forma que los anunciantes vieran que no se reciben bien estas cosas. Pero ¿es cierta esa aseveración? ¿De verdad la gente se escandaliza porque anuncien un presunto puticlub al lado de un cartel que defiende a la mujer?

Lamentablemente creo que no. Si bien es cierto que hay personas que ven el asunto como grave, me temo que la mayor parte solo lo consideran algo peculiar, llamativo o incluso gracioso.

Maldita la gracia que nos debería hacer este tipo de “coincidencias” en un mundo en que el usar a las personas como meros objetos sexuales es moneda de cambio corriente. Y que conste que yo no tengo nada contra el sexo, más bien al revés, e incluso defiendo la libertad de una señora para ejercer la prostitución si realmente es lo que desea. La libertad supone que la gente pueda hacer incluso lo que no te gusta.

Pero aquí no se trata de si una mujer tiene derecho a comerciar con su cuerpo, se trata de si es lícito que en un espacio público se anuncie un prostíbulo donde las cosas no son ni tan liberales ni tan abiertas como parece. Esa asquerosa doble moral que nos hace dictar leyes para controlarlo todo pero ni defiende a las mujeres explotadas por mafias ni abre la puerta a una regulación razonable de la profesión más antigua del mundo también permite que se anuncie un local de este tipo junto a una campaña en que se nos intenta convencer de que las mujeres son lo más importante de Galicia.

Nuestra tierra es tradicionalmente matriarcal, pero eso no quiere decir que esté todo hecho ni mucho menos. No me considero feminista ni de lejos, porque no creo en la superioridad de un colectivo sobre otro. Ni las mujeres son mejores que los hombres ni los rubios mejores que los morenos. Todos somos personas y como tales deberíamos aceptar que hay diferencias y similitudes, ventajas e inconvenientes. No hay campañas para defender a los bajitos y compensar sus desventajas frente a los altos, ni puñetera falta que hace.

Sé que hoy estoy siendo un poco contradictorio, pero el matiz es claro: sí a la libertad, no a que se rían en nuestra cara, y más cuando hablamos de un tema tan sensible como la explotación sexual de muchas chicas que no han podido elegir una vida mejor.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Observaciones a la reforma del Reglamento del Consejo Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Lugo


El pasado día 11 de marzo el BOP de Lugo publicaba un anuncio del Ayuntamiento en que se comunicaba la apertura de un periodo de 15 días hábiles para presentar propuestas para la modificación de la ordenanza del Consejo Municipal de Cultura.
El curioso sistema elegido se reduce a mandar un email a una dirección de correo electrónico desde la que se supone que acusarán recibo de dicho escrito. Han pasado dos días desde que envié mis sugerencias y no he recibido tal contestación por lo que además de meter un escrito por el tradicional registro (que al final es lo único que parece valer) me he lanzado a poner aquí las reflexiones que envié al Ayuntamiento a fin de que todos ustedes puedan opinar sobre las mismas si tienen la paciencia de leerlas. Es un documento más o menos largo, pero es que entra a valorar la actual redacción del reglamento y las modificaciones a introducir, buscando una mayor participación de las entidades culturales de Lugo.
Así que allá vamos:

Observaciones a la reforma del
Reglamento del Consejo Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Lugo

La ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, concretamente en su artículo 133, permite a los ciudadanos opinar sobre la redacción de nuevas normativas, un avance que es fruto de una buena concepción de la administración como nexo común de las acciones a desarrollar conjuntamente no solo por una entidad pública ajena, sino también por la “cantera” de ideas de a ciudadanía.
El día 11 de marzo se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Lugo un anuncio que abre un plazo de quince días hábiles para presentar en el buzón de consulta pública del Ayuntamiento de Lugo observaciones sobre la nueva normativa que regulará el Consejo Municipal de Cultura (Consejo en adelante) de la ciudad, haciendo hincapié en aspectos concretos de la misma.
Por todo esto, y en atención al espíritu colaborador que recoge dicha normativa, se presentan las siguientes opiniones:

Introducción:
El breve reglamento de funcionamiento del Consejo, define escasamente unas funciones concretas en su articulado, reduciéndolo a ser una reunión genérica en que se habla de acciones de coordinación pero no se especifica prácticamente nada. Se habla de su intervención en la gestión de las actividades culturales del Ayuntamiento sin que en la práctica se aprecie la concreción de dicha función.
La reforma del reglamento parece por lo tanto oportuna siempre que se afronte como una forma de solventar los varios problemas que presenta el actual texto, en concreto la falta de concreción de funciones y medios de que dispone el Consejo, así como la que considero una inadecuada representatividad de los colectivos afectados por la misma. Es, por lo tanto, una necesidad a cubrir y es oportuna su modificación.
En cuanto a los objetivos a cumplir con la nueva norma, parece lógico considerar una reforma del Consejo basándose en la democratización del funcionamiento del área de Cultura, dando participación a los diferentes colectivos y profesionales del sector sin dejar de lado realidad de las competencias ejecutivas de la administración al respecto, en la búsqueda de un equilibrio entre ambas facetas.
Por todo ello, se proponen las siguientes modificaciones concretas a contemplar en el futuro reglamento:

Proposiciones relativas al reglamento:
1.      Funciones:
     Es necesario acotar las funciones del Consejo y adecuarlas a la realidad. No se puede, como en el texto a modificar, recoger la capacidad del ente para gestionar las actividades culturales del Ayuntamiento (lo cual, con esa redacción, vaciaría de contenido la Concejalía de Cultura) y hablar de capacidades de coordinación entre iniciativas municipales sin que haya en el resto del articulado ningún tipo de competencia al respecto, reduciéndose a un “brindis al sol” sin ningún efecto en la realidad.
     Lo lógico parece ser que o se opte por un modelo simplemente consultivo o por otro más participativo, con capacidades ejecutivas y medios para llevarlas a cabo (tanto materiales como competenciales), pero en cualquier caso es necesario concretar el modelo a llevar a cabo en el articulado. En mi opinión se adecua más a los tiempos un esquema basado en la segunda opción, un Consejo que tenga competencias y medios para llevarlas a buen puerto. Esto se menciona de pasada en el actual reglamento pero no se ha visto traducido a la realidad, probablemente por falta de concreción.
     Sobre las funciones recogidas en el artículo 6 del actual texto cabría modificarlas o matizarlas:
     Planificación de las actividades culturales generales”: Se entiende que dicha planificación corresponde a la concejalía de Cultura, y no tendría mucho sentido descargar esta responsabilidad en un consejo que se reúne trimestralmente. Lo lógico sería que se modificara este punto y se redactara de la siguiente forma: “Planificación de actividades culturales propias en su ámbito de actuación e informe sobre las actividades planificadas por la Concejalía competente”.
     Los siguientes puntos hablan de la gestión de las instalaciones municipales culturales, tanto sobre propuestas para construcción de nuevas dotaciones como para su uso y mantenimiento, de nuevo descargando en el Consejo la responsabilidad de la “Coordinación y utilización de las mencionadas instalaciones” sin darle capacidades ejecutivas sobre ese asunto. Parecería más lógica una competencia sobre “Informar sobre nuevas localizaciones de instalaciones culturales municipales así como del estado de las existentes, pudiendo hacer propuestas sobre mejoras a acometer; Ser consultado sobre la coordinación y condiciones de uso de dichas instalaciones”.
     El tercer punto, que faculta al Consejo para reclamar información de las autoridades locales suena un poco absurdo, toda vez que el ente está presidido por la Alcaldesa y forman parte del mismo los representantes de la administración local. Sería lógico que dicha facultad se otorgue no al Consejo en su conjunto, sino a sus miembros, como derecho adquirido por la representatividad que se le supone a su pertenencia a dicho organismo.
     El informe anual del Consejo debería enfocarse como una memoria cultural de la ciudad o como un informe a tal documento si ya se elabora por parte de la concejalía competente. En todo caso, la redacción debería ser más ambiciosa y concretar los extremos de dicho informe: “El Consejo Municipal de Cultura elaborará anualmente un informe sobre la situación cultural del municipio, en que se incluirán memorias detalladas de las actividades realizadas y una relación de instalaciones culturales, el estado de las mismas y el uso realizado durante ese periodo”.

2.      Composición:
·         La actual composición del Consejo es, en mi opinión, su punto más débil y que queda fuera del mismo todo el tejido empresarial relacionado con el mundo de la Cultura de la ciudad de Lugo. En concreto se aprecian la siguientes cuestiones a modificar:
     La reiteración de cargos no tiene mucho sentido. Que se incluya al “concejal del área con competencias” y a continuación al “Concejal delegado de Cultura” es una duplicidad absurda, ya que lo lógico es que sea la misma persona.
     Por otro lado se incluyen tres representantes de “agrupaciones culturales” y a continuación de habla de colectivos diferentes que ya estarían englobados en esa categoría.
     También se incluyen dos representantes de la Federación de Asociaciones de Vecinos, concretando arbitrariamente en una entidad la representación de los vecinos de la ciudad y obviando a otras entidades de importancia del mismo ámbito. Parece ilógico dar más representatividad a una Federación concreta que, por ejemplo, a las entidades patrocinadoras a las que únicamente se otorga un representante.
     Como se dijo anteriormente, se elimina toda posiblidad de que los profesionales del sector estén representados. Libreros, impresores, editores, técnicos, galeristas, cantantes, músicos... se ignoran desde el punto de vista profesional.
·         Propuesta:
     Se propone que la composición se concrete de forma más objetiva y dando entrada a representación de colectivos profesionales.
     Sería más lógico establecer “categorizaciones” en cuanto a la representatividad, de forma que sea más sencillo diagnosticar qué sectores son importantes en la ciudad y cuáles se están dejando fuera.
     A modo de ejemplo se propone un esquema que habría que debatir, matizar y coregir:
     Composición del Consejo:
·         Sector institucional:
     Presidente: Alcalde de Lugo
     Vocales:
     Concejal con competencias en el área de Cultura
     Un representante de cada grupo municipal
     Un representante de la Consellería con competencias en el área de Cultura de la Xunta de Galicia.
     Un representante con competencias en el área de Cultura de la Diputación Provincial de Lugo.
·         Sector educativo y cultural:
     Un representante de la Universidad de Santiago de Compostela
     Un representante de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos
     Un representante del Conservatorio de Música
     Un representante de la Escuela de Danza
     Un representante del Museo Provincial de Lugo
     Un representante elegido entre las Bibliotecas Públicas
     Un representante del Círculo de las Artes
     Un representante de cada una de las entidades o fundaciones que colaboren con el Ayuntamiento en la realización de actividades culturales.
·         Tejido asociativo:
     Un representante de cada una de las asociaciones culturales inscritas en el Registro de Asociaciones Culturales del Ayuntamiento.
     NOTAS:
·         Se obvia el requisito de la actividad continuada por dos motivos: el primero es que parece un requisito arbitrario y el segundo es que si la asociación no tiene actividad se tendría que dar de baja automáticamente en dicho registro.
·         TODAS las asociaciones deberían tener representatividad en dicho consejo. Es totalmente arbitrario decidir una ponderación de la importancia de cada actividad.
·         En caso de considerarse excesivo, lo lógico sería que cada cierto tiempo eligieran ENTRE LAS ASOCIACIONES sus representantes. En dicho caso sería razonable elaborar un reglamento específico que contemple cómo elegir a dichas personas de entre todas, convocando a todas las asociaciones dadas de alta en el registro y estableciendo los límites y cauces adecuados.
     Un representante de cada una de las Asociaciones de Vecinos que organice fiestas patronales o de barrios con arraigo tradicional.
     Parece evidente que fiestas importantes en la ciudad como la de las Gándaras, el barrio del Puente o similares tienen que estar representadas en este Consejo.
·         Sector privado:
     Un representante de cada sector profesional cultural.
     NOTAS:
·         En este “sector privado” tendrían cabida las empresas y profesionales cuya labor se desarrolle en el ámbito contemplado por el Consejo.
·         En concreto se debería contempla la presencia de un representante de cada uno de los sectores contemplados, incluyendo un mínimo inicial y abriéndose la ampliación a futuras incorporaciones del dinámico mundo cultural.
·         A modo de ejemplo parecería razonable incluir en el Consejo a un representante de CADA UNO de los siguientes colectivos:
     Escritores
     Impresores
     Editores
     Pintores
     Escultores
     Arquitectos
     Anticuarios
     Galerías de arte
     Músicos
     Aquí cabría distinguir entre solistas, grupos, orquestas e incluso músicos callejeros, que son una parte indiscutible de nuestro tejido cultural a día de hoy.
     Técnicos
     Empresas de eventos
     Feriantes (no podemos olvidar la importancia de los empresarios que dan vida a fiestas como San Froilán)
     Artesanos
     Hosteleros...

3.      Organización:
     Es evidente que esta propuesta recoge la creación de un Consejo muy amplio, dando participación al mayor número de colectivos posible que tengan vinculación con el variado y creativo mundo de la cultura, por lo que se entiende que no es operativo un grupo de trabajo tan amplio para las labores del “día a día”.
     Se propone la creación de una Comisión Ejecutiva del Consejo que sería la que tendría las capacidades propias de un órgano de este tipo. Para su mayor dinamismo, parecería razonable que estuviera presidida por un representante del sector privado o el tejido asociativo, y que su composición fuera reducida, con un máximo de 10 miembros. Esto imposibilitaría, por ejemplo, que en dicha Comisión Ejecutiva estuvieran representados todos los grupos políticos, pero también que estuvieran todas las demás entidades. Si hay que delegar, todos tienen que hacerlo, pero con la garantía de que es el Pleno del Consejo el que tomará las decisiones importantes.


Reciban un atento saludo.


NOTA: A las 10:30 de la misma mañana en que se publica este artículo recibí acuse de recibo del buzón de consulta ciudadana en que se me comunicaba la recepción del escrito. A los efectos oportunos...

martes, 21 de marzo de 2017

Los dineros del Auditorio: ¿Nos han estafado?

Al plan de financiación que Feijoo diseñó para el nuevo auditorio le ha salido un inesperado crítico en Jaime Castiñeira, quien considera que el Presidente de la Xunta ha presentado un plan en que el Ayuntamiento de Lugo, y por lo tanto los lucenses, resultan claramente damnificados.

La tesis, que comparten Lugonovo y BNG como mínimo, tiene cierta lógica. Si la Xunta iba a aportar 1,2 millones de euros para el equipamiento del auditorio, la Diputación otro tanto y al ayuntamiento solo le quedaba poner la misma cifra para alcanzar la mágica cantidad de 3,6 millones (coste estimado del equipamiento), el hecho de que la administración autonómica corra con todos los gastos a cambio de una rebaja del IBI que suma esos mismos 3,6 millones hace que los “paganinis” sean, en realidad, los presupuestos municipales de los próximos seis años.

Pero esta teoría tan transparente tiene varios problemas. El primero y más evidente de todos ellos es que lo importante aquí es que se ponga a andar el Auditorio, y eso lo entienden perfectamente tanto Feijoo como Lara Méndez, quien tiene de tonta lo que yo de obispo. Por eso precisamente el otro día alabé su gran tacticismo en este asunto, porque logró convertir una aparente derrota (el reconocer que es el Ayuntamiento quien ha de sufragar esos gastos) en victoria apuntándose el tanto del desbloqueo de la que será nuestra principal instalación cultural. Lara (y los demás grupos) es consciente de que el tiempo corre en su contra y que el objetivo es tener abierta la instalación en 2019, cuando toca elegir nueva Corporación.

Ni siquiera acaba ahí la cosa. Las estimaciones presupuestarias ya sabemos lo que son, suelen ir a la baja frente a la cifra final. Lara Méndez hace una “bonificación” del IBI a centros sanitarios de la Xunta de Galicia (que el BNG critica pero que sorprendentemente vende como una gran gestión en Pontevedra) pague ese equipamiento que puede ascender a mucho más dinero si pasa lo que suele pasar en estos asuntos de cuartos públicos. Con ese convenio sería la Xunta la que correría con ese sobreprecio y con todos los problemas que surjan durante su ejecución.

Intentar pegar un palo a la alcaldesa apuntando a las rodillas de la ciudadanía no es lo más inteligente del mundo. Que los grupos de la oposición se hayan puesto en pie de guerra porque se ha logrado dar un paso adelante para conseguir abrir las puertas del auditorio es un síntoma de que no hay muchas ganas de que las cosas salgan bien, ya que se pone el oportunismo político por delante de la utilidad pública.

Castiñeira y Feijoo Foto: El Mundo
En el caso de Castiñeira es todavía más sorprendente y da la sensación de que elige mal sus batallas. Cuando tenía que haberse puesto junto a sus vecinos y frente a la Xunta era en el tema de los prometidos servicios del HULA. De aquella decidió defender lo indefendible perdiendo toda opción a convertirse en alcalde de esta ciudad y ahora, inexplicablemente, hace una pirueta política de triple salto mortal sin red. ¿Qué pasará en el pleno en que tengan que votar esta propuesta? ¿Votará el grupo municipal popular contra una propuesta de su Presidente de partido y Presidente de la Xunta de Galicia? ¿Colará lo de que es algo lesivo para la ciudad como argumento para justificar dicho voto en pleno? ¿No era más lesivo estar viajando a La Coruña a radiarse o seguir metiendo a los infartados en ambulancias en vez de tratarlos aquí también por las tardes?

Si yo fuera Jaime, y dando por buena su argumentación económica, lo habría enfocado de otra manera. Decir que han estafado a los lucenses implica decir que hay un estafador, y no puede ser otro que Feijoo. Quizás yo habría dicho que apoyo el plan porque implica el objetivo final, que es abrir el auditorio, y porque confío más en la gestión del equipamiento por parte de la Consellería de Cultura que por parte de Carmen Basadre, y habría dicho que ya que la Xunta y la Diputación se van a ahorrar 1,2 millones de euros cada una los lucenses tendríamos que exigir un plan de inversiones culturales en la ciudad por ese importe. Así tendríamos unos cuantos años con una programación excepcional en nuestro nuevo auditorio.

Aun les digo más, no estaría mal reclamar que con el dinero ahorrado la Xunta pusiera a funcionar el servicio de hemonidámica durante las 24 horas. Por poner un ejemplo.

lunes, 20 de marzo de 2017

Zonas... ¿peatonales?


Que las zonas peatonales son para los peatones parece un punto de sentido común. Ampliar su uso a las bicicletas puede tener sentido siempre y cuando se cumplan esas tres reglas de oro que los ciclos han de cumplir cuando transitan por una zona que en realidad no es la suya: prioridad absoluta del peatón, velocidad moderada y ausencia de maniobras que puedan suponer el más mínimo peligro para el viandante.

Sin embargo en este Lugo nuestro las cosas son más complejas, porque parece que lo que todos vemos no es tan obvio para nuestras fuerzas de seguridad. Por ejemplo, La Voz de Galicia del sábado traía en portada unas fotos realizadas en la Plaza de España en que un repartidor bajaba alegremente entre los críos que jugaban no tan tranquilamente, y aparcaba en medio y medio del paseo peatonal para ir a llevar un pedido a un local. Y se quedó tan ancho.

El tema de los repartidores es difícil de enfocar. Tengo amigos que en su momento hicieron esa función y te explican lo complicado que es cumplir a tiempo con las obligaciones laborales, una tarea que se convierte en imposible si se cumplen todas las normas de tráfico. Además, su mísero sueldo solamente se complementa con las escasas propinas que reciben, y que aumentan únicamente por una cuestión estadística si hacen muchos repartos.

Uno de los habituales puntos donde la zona peatonal es teórica
Pero no solamente pasa eso en el centro ni solamente con repartidores. El domingo por la mañana, aprovechando el engañoso sol (ya saben, algo para el cuello es básico a determinadas horas) me fui a tomar algo con un amigo a la terraza que han puesto junto al puente romano. En una hora y poco pasaron un mínimo de cinco motos por el viaducto, supuestamente peatonal, y no todos estaban trabajando, sino que alguno simplemente iba de paseo, y esto lo sé porque aparcó a mi lado para irse a andar por el margen del Miño.

Aquí no se trata de decir "es que los ciclistas son..." o "los moteros hacen...". Somos los mismos. Las mismas tontadas que hacemos cuando cruzamos la calle en rojo, por un sitio donde no hay paso de peatones, o cuando dejamos el coche en doble fila son las que se hacen en bicicleta o moto. No es el vehículo el culpable sino el conductor, con la diferencia de que si vas andando, bici o moto eres más vulnerable con lo que es más peligroso tener un accidente. Pero no colectivicemos que no hablamos de eso sino de un comportamiento general, ciudadano.

La tarea del Ayuntamiento en cuanto a la relajación del tráfico estableciendo en la ronda un límite de 30 kilómetros por hora me parece una buena idea, pero sumamente incompleta. Lo de tomar medidas de choque contra los excesos al volante es importantísimo, pero como ya hemos dicho varias veces no se puede hacer mediante improvisaciones ni medidas que solo buscan portadas en los periódicos y llamar la atención, aunque esto sea un efecto no necesariamente negativo.

Hacer cumplir las normas es esencial pero no todas tienen el mismo rango. Que una moto pase a toda leche por una zona peatonal ha de ser una excepción achacable únicamente a un momento puntual y que ha de ser sancionado. O en una bici, me da igual. Pero parece que aquí hasta que el curioso calendario de “tareas pendientes” marque que es el momento de sancionar eso seguirán haciendo la vista gorda mientras cualquier ciudadano sabe dónde y a qué horas hay que estar para pillar a quienes protagonizan estos comportamientos.

No es tan difícil... si se quiere, claro.

viernes, 17 de marzo de 2017

Las inaceptables amenazas de la policía local


La foto de portada de La Voz de Galicia que ahora se pretende perseguir (la foto, no el hecho en sí)
Hace casi 2000 años el poeta Juvenal escribió “quis custodiet ipsos custodes?”, “¿quién vigila a los vigilantes?”. Hoy nos seguimos haciendo la misma pregunta.

El lamentable cierre en falso de la investigación, por llamarla de alguna manera, de la llamada noche de los cafés se salda con una terrible conclusión: dejar la ciudad desprotegida porque todos los efectivos se van a tomar algo simultáneamente a la cafetería del HULA es perfectamente lícito y no supone ningún tipo de falta, con lo que nada impide que vuelva a suceder esto cualquier noche. El día que pase algo veremos lo absurdo de esta tesis. Se observa una inexplicable divergencia entre la justificación del hecho por parte del Gobierno Local y su anuncio de que tomará medidas para que no se repita, o lo uno o lo otro, ¿no creen?.

Pero hay un hecho mucho, muchísimo más grave que parece pasar desapercibido. Existe una inaceptable amenaza velada en la mera existencia de una segunda línea de investigación, la que se ha abierto para averiguar quién hizo la foto de la polémica reunión y la entregó a la prensa. Es decir, que el problema no es el hecho, que ha quedado en nada, sino que se haya sabido.

No se ha pedido la grabación de la cafetería del HULA para ver si es cierto que la reunión duró unos pocos minutos, ni tampoco se piden las de varios días para tener la seguridad de que era algo excepcional como alegaban los protagonistas. No, se pide para hacer una caza de brujas, para ajusticiar y amedrentar al autor del chivatazo, y aunque no se encuentre siempre quedará un claro mensaje para asustar a la población: “nosotros estamos por encima de vuestro control”.

El mensaje es terrible, más propio de un cuerpo paramilitar de dictadura que de un servicio público al ciudadano en un país democrático, y no podemos callarnos ante estas cuestiones, no podemos ceder al miedo ni al chantaje.

En Lugo es habitual que se ataque al mensajero. Cuando el Ayuntamiento dio a dedo a una editorial leonesa la explotación exclusiva de la revista de las fiestas de San Froilán la única persona que tuvo que ir al juzgado a dar explicaciones fui yo, denunciado por que tuve la osadía de hacer público el asunto. Ningún concejal de los que firmó esa atrocidad legal tuvo consecuencia alguna a pesar de los anuncios hechos por la oposición.

Nos intentan acallar para seguir tapando sus vergüenzas. Pues no lo van a conseguir, solo nos van a animar a seguir vigilando a los vigilantes.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 17 de marzo de 2017