miércoles, 21 de abril de 2021

La web municipal colapsó (aunque el Gobierno lo niegue)

Captura de pantalla del colapso que el Gobierno local niega...

Que los sistemas electrónicos y digitales fallen es una posibilidad real y que hay que intentar evitar. Que se nieguen esos fallos es intolerable. Que se perjudique a los usuarios por ese motivo es inadmisible.

El otro día les hablaba de los bonos turísticos de la Xunta y de los muchos problemas que hubo para poder acceder a ellos. Ayer pasó exactamente lo mismo con la sede electrónica municipal pero por un tema mucho más serio: las ayudas a las empresas locales por la crisis del COVID-19.

Lo de los bonos turísticos no deja de ser un “divertimento”, una cuestión más o menos accesoria, mientras que en el caso de las ayudas a las empresas algunas se juegan esa gota que colma el vaso, ese grano de arena que puede suponer su continuidad o su cierre.

La administración obliga a las empresas a utilizar medios electrónicos, lo cual está muy bien pensado porque se supone que todos tienen que saber usarlos… el problema es el “se supone”. Pero incluso sin entrar en eso, si la propia página en la que tienes que presentar la solicitud colapsa en cuanto hay una avalancha de solicitudes (cosa esperable en determinados casos) la cuestión ya no es tan sencilla.

Estas ayudas se conceden por orden de entrada en el registro, pero si éste funciona ora sí, ora no, ¿qué justicia hay en que reciba la ayuda una empresa que “coló” a las 10:30 mientras otra estuvo desde las 9 a las 12 sin poder presentar la solicitud?

Los problemas de la sede electrónica municipal de Lugo son ya conocidos por todos, y se basan en la cabezonería de querer tener “su” chiringuito en lugar de usar la plataforma estatal, que funciona de maravilla y casi nunca tiene incidencias.

Iba a escribir que “confiemos en que solventen este problema para quienes se han quedado fuera de las ayudas por un error de la administración”, pero es imposible. Si anulan el procedimiento sería injusto para los que pudieron presentar la solicitud, y si abren la mano para quienes tuvieran problemas… ¿cómo se demuestra eso? Se colarían todas las entidades que quisieran alegando que lo intentaron y no pudieron…

Lo que sabemos es que esto nace con mal pie, y que encima lo niegan, lo que es más grave. Mentir no es la mejor solución a estas meteduras de pata, sólo agravan la situación.

martes, 20 de abril de 2021

La norma gallega sobre las cenas es clasista

Desafío visual: ¿en cuál de estas terrazas podemos cenar y en cuál no? Porque son idénticas sólo que unas tienen licencia de cafetería y otras de restaurante. Ridículo. Foto: La Voz de Galicia

Desde el pasado viernes los gallegos podemos salir a cenar hasta las 11 de la noche… pero sólo en restaurantes. Bares y cafeterías mantienen el cierre a las 9, cosa que no cabe en cabeza humana sobre todo si tenemos en cuenta que la Ley de Turismo de Galicia faculta expresamente a bares y cafeterías para servir menús y raciones, con lo que es arbitrario e injusto discriminar a unos tipos de locales frente a otros.

Los artículos 77 a 80 de la vigente Ley 7/2011, de 27 de octubre, del turismo de Galicia, recogen la clasificación de las empresas de restauración en restaurantes, cafeterías y bares.

·         La definición de las cafeterías dada por el artículo 79 las describe como “aquellos establecimientos que ofrezcan, en una misma unidad espacial, servicio de barra y mesas con el fin de dispensar todo tipo de bebidas, que pueden acompañar de una oferta de restauración sencilla y de ordinario a la plancha, para lo que, en su caso, deberá contar con un servicio de cocina adecuado”.

·         En cuanto a los bares, dice que son “aquellos establecimientos que, además de la barra, cuentan, en la misma unidad espacial, con servicio de mesas, en las que podrá facilitarse a la usuaria o usuario turístico el mismo servicio que en la barra, así como con un servicio de restauración consistente, como máximo, en un menú único ofrecido por un precio global. Para la oferta de tapas y raciones y del menú, el establecimiento deberá contar con cocina acorde con los servicios que prestase”.

Se puede argumentar que la diferencia con los restaurantes es que éstos tienen que tener comedor separado de la barra, pero esa diferencia es irrelevante en este momento, ya que sigue vedado el servicio de barra en todos los locales por lo que no se sostiene ningún argumento que justifique esta medida. Tampoco parece sostenible, por ejemplo, poder cenar en la terraza de un restaurante y no en la de un bar o una cafetería.

Este criterio es arbitrario, injusto y discrimina a unos establecimientos a los que la legislación faculta para servir comidas y cenas a la ciudadanía. Parece partir de una visión clasista en que unos son “más” que otros, cuando no es el caso.

La explicación realista parece ser que “si dejamos abrir los bares la gente se irá de vinos y se emborrachará”, pero eso es una bobada por dos motivos: porque también se pueden emborrachar en restaurantes y porque se evita vedando las consumiciones que no sean cenas, a pesar de lo difícil que es definir qué es una cena. ¿Cuenta salir a tomar unas raciones como cena?

Es surrealista que si vemos una terraza tengamos que preguntar si tienen licencia de restaurante para saber si podemos cenar. ¿Acaso ese permiso diferencia los posibles contagios con el COVID-19?

Lo llamativo es que los primeros en quejarse de este tema fueron los propios restaurantes, porque aunque aparentemente se benefician, se han solidarizado con sus compañeros de bares y cafeterías entendiendo que en este momento hay que unirse.

Otra bobada de la normativa es el registro de clientes. Es una buena iniciativa, pero cae por su base al tener que hacerlo únicamente desde las 21:00 horas. No tiene ningún sentido. Sin entrar al debate sobre la protección de datos, dadas las circunstancias, lo que es completamente absurdo es que únicamente se haya de tomar nota de los datos de los que acudan a partir de las nueve de la noche.

Si la intención de esta medida es poder localizar con facilidad a las personas que acudan a un establecimiento si hay un brote, ¿no tendría lógica que fuera una medida global independientemente del horario?

La Xunta debería recapacitar sobre estas dos cuestiones porque la segunda es ridícula, pero la primera es aún peor porque hace la puñeta a una serie de locales de forma totalmente injusta.

lunes, 19 de abril de 2021

Miguel Couto tira de la manta

La toma de posesión de Miguel Couto fue hace un par de años. Suficientes para cansarse de luchar contra una estructura muy asentada en el Ayuntamiento de Lugo. Foto: El Progreso

Para empezar a conocer los gravísimos problemas estructurales del Ayuntamiento de Lugo, que explican parcialmente la deficiente gestión y los disparatados tiempos de tramitación de casi todo es imprescindible la lectura de la impecable entrevista publicada ayer por ElProgreso al exconcejal de urbanismo Miguel Couto, firmada por otro Miguel, Olarte. Couto pone en negro sobre blanco una realidad que todo Lugo conoce pero que nadie se atrevía a decir tan claramente: hay una estructura dentro de “la casa” que se dedica imponer su voluntad y que está formada por parte del personal municipal.

Aunque somos muy dados a crucificar a todo un colectivo por las malas acciones de algunos, es evidente que eso es una injusticia. En el Ayuntamiento de Lugo, como en todas las administraciones, hay personal bueno y personal malo, gente eficiente y otros que van a echar la mañana, profesionales y caraduras, honrados trabajadores y chorizos que  buscan solamente su propio beneficio… Lo que puede que sea diferente de unas organizaciones a otras es la forma de gestionar a esas situaciones y las consecuencias de tener una u otra actitud y quién sale ganando finalmente.  En Lugo parece que se premia al cantamañanas, sin que eso implique que todo el que tenga un cargo administrativo lo sea… creo que nos entendemos perfectamente.

Conozco a gente joven que ha entrado a trabajar en el Ayuntamiento y que está horrorizada con lo que allí se ha encontrado, porque en lugar del servicio al ciudadano prima el “aquí esto siempre se ha hecho así”, o el “qué se ha creído este tío, que sólo es concejal y está de paso” en el mejor de los casos. Ya no hablemos del “mejor en eso no te metas que lo maneja Fulanito que tiene… mucho interés en eso”. Quienes mandan no son los representantes de los lucenses, sino los de una vieja guardia que huele a podrido, lo que explica que muchas de las causas y problemas en que está metido el Gobierno hayan salido adelante en su fase administrativa. Lo suyo habría sido que no se metiera la pata porque los funcionarios lo tendrían que haber impedido.

¿Esto implica corrupción? Pues depende de cómo lo veamos, pero está claro que sí hay algo de eso…  y lo que es peor, existen prácticas que son, como poco, incorrectas pero que son toleradas y premiadas.

A los hechos me remito. Han salido en prensa funcionarios reconociendo que les llegaban regalos de empresarios que después lograban contratos municipales y ¿qué ha pasado con ellos muchos años después? Pues que siguen en sus puestos (algunos de libre designación) o incluso han subido en el escalafón, lo que sólo se explica por la intolerable ineptitud de los responsables políticos de los gobiernos de los últimos 20 años o, siendo aún más desconfiados, porque estas personas saben dónde están enterrados los cadáveres y es mejor tenerlas tranquilitas y contentas, así que seguimos mirando hacia otro lado eternamente porque si no pueden hundir al Gobierno cuando les plazca.

Pero esto no es tan sencillo como hablar de presuntas incorrecciones o incluso ilegalidades, que eso se podría perseguir desde el juzgado… es peor aún, se trata de esa forma de hacer las cosas tan de Lugo basada en “yo conozco a fulanito” y de demostrar que el poder real no lo tienen los elegidos por los lucenses sino los de “la casa”.

Esto se ve incluso en algunos informes emitidos por personal municipal, los llamados “técnicos”, que los hay para echarse a temblar. Impresiones personales, cuando no insultos mal disimulados a los administrados, u opiniones de cómo se deberían hacer las cosas (al margen de cualquier normativa) se convierten en obligatorios porque nuestros próceres no tienen ni idea de por dónde se mueven y parecen creer que eso es normal. No lo es.

Tampoco lo es la dejación de funciones de los titulares de las concejalías, que se ve que creen que la función del personal a su cargo es decidir “qué se hace”, lo que es una barbaridad porque esa es la función de los concejales, que para eso los elegimos. El trabajador municipal, independientemente de su rango, puede ser consultado para el “cómo se hace” y, por supuesto, para ejecutar la decisión. De pensar lo contrario, concluiremos que nos sobra el Gobierno, frase que mucha gente aplaudiría por no ser conscientes de que no es más que demagogia pura y el inicio de cualquier dictadura.

La oposición peca de lo mismo. He tenido largas discusiones con algunos concejales de los partidos que se sientan frente al Gobierno, y siempre me salen con lo de “es que no podemos ir contra los técnicos”, como si las reiteradas sentencias de los juzgados contra las decisiones tomadas basándose en los informes de esas personas no fueran suficiente base como para asumir que no gozan de infalibilidad. Pero nadie les tose.

Esa misma oposición, con la cortedad de miras que le caracteriza en Lugo, aprovechará esta entrevista de Couto para meter el dedo en el ojo y buscar debilidades en el Gobierno, cuando lo que tiene que preguntarse es si el problema no es más profundo, y más estructural, que lo es. Quizá sea el momento de arremangase y decirle a la Alcaldesa: “Haz lo que tengas que hacer para resolver este gravísimo problema que nos está haciendo la puñeta a todos y te vamos a apoyar”… pero tal vez sea esperar demasiado de unas organizaciones cuyo fin último es el circo político y no el bien de la ciudad, algo a lo que también juega un Gobierno que en sus notas de prensa tiene una obsesión enfermiza por hacer oposición a la Xunta en lugar de dedicarse a lo suyo.

Miguel Couto es una persona seria y trabajadora, que llegó con ganas de cambiar las cosas que veía mal pero que chocó contra un muro cuyos ladrillos son un “statu quo” de intereses y poderes que, sorprendentemente, se ve afianzado por el propio Gobierno del que él formaba parte hasta que se cansó y se fue a su casa, algo que le honra pero que Lugo lamentará porque necesitábamos esa revolución que él quiso hacer y no pudo. Estoy seguro de que habría gozado de la colaboración de muchos funcionarios municipales que están hartos de esta forma de hacer las cosas que hay en el Ayuntamiento y que desean que esta administración sea lo que debe ser.

Ahora Couto “tira de la manta” y explica con pelos y señales que Lugo tiene un Gobierno que no es capaz de llevar a cabo sus políticas porque algunos de los funcionarios, a los que tiene pavor, no se lo permiten.

Si esto no es motivo para un escándalo, no sé qué lo puede ser.

Pueden ver aquí la entrevista a Miguel Couto

viernes, 16 de abril de 2021

El Círculo de las Artes descarta pagar 210.000 por el proyecto de una obra NO ejecutada



Hoy me van a permitir que sólo me limite a reproducir un texto que considero de mucho interés:

Comunicado de la Junta Directiva relativo a la demanda presentada por Arturo Silvosa contra el Círculo de las Artes

LOS SOCIOS DEL CÍRCULO CONTESTARÁN EN EL JUZGADO AL ARQUITECTO ARTURO SILVOSA, QUE PRETENDE COBRAR 210.000 EUROS POR EL PROYECTO DE UNA OBRA NO EJECUTADA DE HACE 20 AÑOS

Silvosa ya cobró más de 150.000 euros por el proyecto que los socios  rechazaron en referéndum en 1991

Lugo, 16 de abril de 2021

La junta directiva del Círculo de las Artes contestará al arquitecto Arturo Silvosa en el juzgado.  Este técnico quiere cobrar 210.000  euros más intereses de demora y costas por un proyecto de hace 20 años para una obra que fue rechazada por los socios del Círculo y nunca se ejecutó, consistente en unas instalaciones deportivas en la parroquia de Labio, en el Concello de Lugo.

La junta general, que es el órgano competente para decidir si las obras de esta envergadura se hacen o no, celebró un referéndum en 1991 y emitió un dictamen preceptivo y vinculante en el que se rechazó la ejecución de esta obra por ser  inabordable económicamente. El resultado de ese referéndum oficial se comunicó al Gobierno Civil de entonces.

En tres años el arquitecto  multiplicó por cinco el presupuesto inicial

A pesar del pronunciamiento en contra de la junta general, Arturo Silvosa hizo un estudio previo para saber cuánto costarían las obras de Labio, desoyendo la decisión de los socios del Círculo expresada en referéndum. Conviene puntualizar que tanto Arturo Silvosa como su padre, Egidio Silvosa,  eran miembros de esa junta general. Y además, Egidio Silvosa, ya fallecido,  era el encargado de autorizar los pagos en aquella época, ya que  era el tesorero de la sociedad cultural. En ese estudio previo, firmado por Arturo Silvosa y Manuel Ferradás en 1997, se concluye que las obras de Labio tendrían un coste de 1,9 millones de euros.

Sorpresivamente, tres años después, en el año 2000, el propio Arturo Silvosa, ya en solitario, presentó al presidente del Círculo, José Carlos Sánchez del Valle, una factura por el importe astronómico de más de 380.000 euros. Esa cantidad la decidió el arquitecto en base al presupuesto de la obra que él mismo fijó finalmente  en 9.6 millones de euros. Es decir, en 3 años el presupuesto de la obra de Labio se multiplicó por más de 5 y pasó de 1.9 a 9.6 millones de euros. Este incremento se produjo por decisión de Silvosa ya que, ni la junta directiva ni la junta general, habían autorizado tal presupuesto ni sabían en qué se basaba esa estimación disparatada e inasumible para una entidad cultural sin ánimo de lucro, como el Círculo de las Artes.

Malestar en la junta directiva por el engaño

La presentación de la factura de Arturo Silvosa  por más de 380.000 euros y el coste de ejecución de la obra,  que el arquitecto cifró en más de 9.6 millones de euros, provocaron un profundo malestar en la directiva  que tenía el Círculo en el año 2000, ya que desconocía ambas cuestiones y se sintió engañada por Arturo Silvosa y por su padre, Egidio Silvosa.

A este respecto hay que recordar que dos directivos de entonces ya habían presentado su dimisión irrevocable por disconformidad con la forma en que Silvosa estaba manejando este asunto: José Luis Macho y Antonio Seral.

Se da la circunstancia de que Macho además de secretario del Círculo era secretario del colegio de arquitectos, donde Arturo Silvosa presentó el proyecto faraónico de Labio para su visado sin que la directiva del Círculo lo hubiese autorizado.

El otro directivo, Antonio Seral, formaba parte de una comisión tripartita creada para controlar la viabilidad técnica y económica de la obra de Labio pero esa comisión no llegó a funcionar nunca y todas las gestiones que le habían sido encomendadas las asumió en solitario Egidio Silvosa, padre del arquitecto y tesorero del Círculo en aquella época.

Un burofax que responsabiliza al arquitecto y a su padre

Conocida la factura exagerada del arquitecto y el presupuesto desorbitado de la obra, el resto de directivos del Círculo enviaron un burofax a Arturo Silvosa el 4 de diciembre de 2001.  En él le dicen que desconocen  el  proyecto al que se refiere y  que, además, por su cuantía,  solo podría ser autorizado por la junta general, tal como establece  el reglamento de la sociedad, exigencia que el arquitecto conoce, por ser  miembro de  dicha junta general. Manifiestan igualmente que  “esta junta únicamente ha tenido conocimiento de que, siendo su padre miembro de la junta directiva, se realizase un estudio sobre el coste de la ejecución de las obras a realizar en Labio, con muy limitadas expectativas y presupuesto muy inferior al que usted maneja”.  Y  añaden que “cualquier desviación en el mismo solo puede entenderse como responsabilidad de ambos  (Silvosa padre y Silvosa hijo)”. Finalizan diciendo: «rechazamos de  manera absoluta el contenido de los escritos y los planteamientos que en los mismos se nos hacen». Es decir, en ese burofax la directiva del Círculo culpa al arquitecto y a su padre del intento de cobrar a la entidad cultural una cantidad disparatada y no autorizada.

Es significativo recordar que Arturo Silvosa ya cobró del Círculo de las Artes por el proyecto de esa obra fantasma,  que no iba a ejecutarse,  más de 150.000 euros. Esa cantidad la percibió en varias fases, alguna de ellas sin ningún contrato que avalase dicho pago y siendo su padre, Egidio Silvosa, tesorero y por tanto el encargado de realizar los pagos del Círculo. Las demás cantidades se ampararon en un contrato insólito y sin precedentes en el Círculo de las Artes, hecho sin el logotipo ni el sello de la entidad, que se incluyen siempre en todos los documentos oficiales, y sin conocimiento de la junta directiva ni de la junta general.  Es decir, hecho sin consentimiento de los socios del Círculo y en contra de lo previsto en el reglamento de la sociedad cultural que prevé en sus artículos 49 y 51 que la junta general debe autorizar todas las operaciones que excedan del 5% de su presupuesto anual y las que excedan la duración del  mandato de la junta directiva. Ambos supuestos  se dan en este caso: el presupuesto del año 1999 era de 935.000 euros y el mandato de la junta finalizaba al año siguiente.

Nuevo intento de cobro ante la directiva recién llegada

Dos décadas más tarde, en 2016, y ante una directiva recién llegada y absolutamente ajena a estos hechos, el arquitecto vuelve a intentar el cobro. La nueva directiva, vistos los antecedentes que obran en los archivos de la entidad y hechas las comprobaciones documentales y jurídicas precisas, rechazó la pretensión de Arturo Silvosa por entender que era ilegal. Ante esta negativa, el tema finalmente se decidirá en los tribunales de justicia.

Así las cosas, la actual directiva entablará todas las acciones legales necesarias para defender los intereses de los socios del Círculo, que son los propietarios de la entidad cultural. Para este fin la directiva ya ha recibido el apoyo de los dos órganos de control de la entidad: la comisión delegada de la junta general y la comisión censora de cuentas, que se pronunciaron a favor por unanimidad.

Igualmente, la junta directiva explicará a todos los socios que la reclamación de Arturo Silvosa, además de basarse en un proyecto rechazado en referéndum, puede  comprometer la propia viabilidad económica del Círculo, una sociedad cultural sin ánimo de lucro, financiada con las cuotas de los socios y  dedicada a colaborar altruista y solidariamente con proyectos culturales y sociales.

La directiva del Círculo  lamenta este ataque a una institución señera, respetada y querida por los lucenses y transmite a los socios  un mensaje de tranquilidad y confianza en la justicia.  Igualmente manifiesta que defenderá los intereses y el honor del Círculo de las Artes con determinación y  todos los medios legales a su alcance.

La junta directiva del Círculo de las Artes

jueves, 15 de abril de 2021

Los bonos de la Xunta o cómo morir de éxito

Cuatro de las muchas capturas que hice esperando el turno. ¿De verdad no se les ocurrió pensar que la demanda sería altísima?

La iniciativa de la Xunta de Galicia de establecer bonos cuyo fin es potenciar el turismo interior en nuestra comunidad fue una magnífica idea que ha tenido una demanda brutal. Ayer día 14 a las 00:00 se abría el plazo y yo, como muchos ciudadanos, estuve puntualmente sentado frente al ordenador… para encontrarme con la Sede Electrónica colapsada.

Cuando casi a las dos de la mañana se desbloqueó la web, me encontré con la desagradable sorpresa de que mi número en la cola era el 55337 y que tenía 4321 usuarios delante de mí, presumiblemente para hacer lo mismo, con lo que es harto improbable que la inmensa mayoría de los solicitantes consigamos el bono.

Sí, no deja de ser algo que podemos encuadrar en la categoría de "problemas del primer mundo", pero ya saben, cada uno es rehén de sus circunstancias,

Como tema era atractivo, y también porque la curiosidad me desveló (la tensión es como cuando pujas por algo en eBay y estás esperando a que cierre la subasta), estuve pendiente de la página y conseguí acceder a las 2:43 de la mañana, que fue cuando pude tramitar la solicitud. Ya les contaré el resultado, pero lo veo oscuro salvo que amplíen el crédito destinado a esto porque de los 2 millones asignados salen 6.666 bonos de los de mayor coste, que entiendo que serán los más solicitados.

Puede ser comprensible que se hayan visto desbordados pero, francamente, era previsible la avalancha y por lo tanto deberían haberse tomado las medidas oportunas para evitar el colapso informático. Estamos hablando de bonos de hasta 500 euros en que el usuario paga el 40% y la administración el otro 60% y que se pueden gastar hasta diciembre en una larga lista de hoteles gallegos. ¿De verdad no vieron venir la estampida? ¿No recuerdan las aglomeraciones en las puertas de los establecimientos cuando las rebajas no eran la actual trampa mortal para los pequeños comercios? Pues aquí igual, o peor porque la cola “digital” la haces cómodamente desde tu casa.

Es una magnífica iniciativa y su resultado lo demuestra, pero recuerden que también se puede morir de éxito y no hay nada peor que frustrar las expectativas que se crean en la ciudadanía.

miércoles, 14 de abril de 2021

Lugo, capital de los sellos este 2021

El logo de Exfilna 2021 hace guiños a los tres Patrimonios de la Humanidad de Lugo: Muralla, catedral y Camino Primitivo de Santiago

El Círculo de las Artes acogió ayer la presentación a la sociedad lucense de las actividades para 2021 de la Sociedad Filatélica Lucense, entre las que sin duda alguna destaca la celebración de la EXFILNA 2021 en nuestra ciudad.

¿Qué es EXFILNA?

Exfilna es la Exposición Filatélica Nacional, un evento que, bajo la presidencia de honor de SS.MM. los Reyes de España, organiza desde 1964 la Federación de Sociedades Filatélicas (FESOFI) con el apoyo y el patrocinio principal de Correos.

Tiene dos vertientes fundamentales:
  • La Exposición, que se centra en la promoción de la filatelia como un valor cultural y económico, buscando la difusión de esta apasionante afición.
    • Acoge las mejores colecciones filatélicas de España, muchas de las cuales han obtenido medallas de oro y premios internacionales.
    • Cuenta con unas 9.600 hojas de colección en 600 marcos expositivos que muestran la historia postal de España y del mundo desde el siglo XVI con colecciones particulares españolas y de los dos países invitados de este año (Francia e Italia) que han sido escogidos por su relación con la historia del Camino de Santiago y de la ciudad de Lugo.
  • El Campeonato de España de Filatelia, que se organiza en tres clases (Oficial, Maestra y Competición) dividiéndose esta última en varios grupos y subgrupos.
    • Está en redacción el reglamento de participación, que se publicará como es habitual en la web de FESOFI y que supondrá la competición de las mejores colecciones filatélicas de nuestro país.
¿Qué supone para Lugo?

Teniendo en cuenta que el año 2021 es Xacobeo, ser la sede de EXFILNA centra en Lugo un importante foco de atención para coleccionistas, aficionados y para el público en general.

Es la culminación de las aspiraciones lucenses que, desde los años 60, buscaban traer a la ciudad de las Murallas la Exposición Filatélica Nacional algo que se ha logrado para octubre de este año. EXFILNA es una de las mayores exposiciones filatélicas del mundo.

Dada su la gran importancia CORREOS, principal patrocinador, emite cada año una hoja bloque conmemorativa dedicada a la ciudad donde se realiza, y otras emisiones durante el periodo que serán claves para que Lugo se vea reconocido a nivel nacional e internacional, ya que no podemos olvidar que la filatelia española es mundialmente reconocida, admirada e incluso codiciada a nivel de coleccionismo.

¿Cuándo y dónde tendrá lugar?

EXFILNA 2021 tendrá tres sedes: una carpa en la Plaza de Santa María, el Salón Regio del Círculo de las Artes y la sala de exposiciones del Palacio Provincial de la Diputación de Lugo. Se celebrará entre los días 21 y 24 de octubre de este año.



martes, 13 de abril de 2021

Lugo necesita una auditoría

Restos calcinados en el Ceao - Foto: La Región

Cuando hay un suceso extraordinario se ha de recurrir a medidas extraordinarias, eso parece de puro sentido común, y que en una emergencia como el incendio del domingo haya que tirar de recursos privados no sólo es lógico, sino elemental. Los camiones de Leche Río que abastecieron de agua a los bomberos hicieron una gran función, digna de aplauso, en que la colaboración entre lo particular y lo público superó esa barrera que artificialmente se intenta trazar siempre, la del “ellos” y el “nosotros”. Ver también que un empresario ofrece desinteresadamente terrenos e incluso locales a los afectados si los precisan para continuar con su actividad, reconcilia a uno con esa desconfianza que siempre nos hace ver intereses tras cualquier acto generoso.

Pero más allá de esta visión positiva en la desgracia hay preguntas que hay que responder y que supongo que, como les apuntaba ayer, las compañías de seguros pondrán sobre la mesa con razonable seguridad: si tenemos en cuenta que los camiones de Leche Río pudieron cargar el agua en la planta de esa fábrica, ¿por qué no se pudo hacer eso mismo en las bocas de incendios que hay en el polígono industrial?

Dice el nuevo concejal de Urbanismo, Álvaro Santos, que el caudal de agua estaba garantizado, algo que nadie duda. El problema no es ese sino la presión. De hecho los bomberos no pudieron utilizar el cañón de agua porque no tenían suficiente fuerza para hacerlo.

El problema ahora viene de las pólizas y las investigaciones. ¿Qué pasará si se demuestra que un deficiente equipamiento de la zona del Ceao fue crítica para no poder extinguir el incendio antes de que se extendiese? ¿Quién pagará los daños? Porque las pólizas de responsabilidad civil a terceros son limitadas y les puedo garantizar que si algo caracteriza a las compañías de seguros es el apego que tienen a sus millones.

Vista la mala pata judicial que caracteriza a Lugo (a las diversas y variopintas sentencias me remito, mencionando de pasada las del Garañón, la fábrica de la luz o la montaña de juicios perdidos contra el propio personal de la casa) me veo venir una importante batalla legal en que podremos palmar unos cuantos millones de nuestros euros.

Si se demuestra esa deficiencia de los medios en el Ceao, ¿podemos culpar a Lara Méndez de esta situación? A pesar de que soy muy crítico con la gestión del gobierno local, no me atrevo a llegar hasta ahí. Tampoco a exculparlos, porque hay una responsabilidad (que no necesariamente es lo mismo que una culpa).

Una vez más es una situación heredada. El polígono es viejísimo y las medidas de seguridad que eran obligatorias cuando se construyó están más que superadas por las normativas vigentes a las que, por cierto, normalmente todo el mundo se resiste porque son caras y no les ven utilidad hasta que pasan estas cosas. También es cierto que si se destinasen los esfuerzos (y los millones) que se invierten en proyectos de discutible necesidad en poner al día lo que ya tenemos otro gallo nos cantaba.

Lugo es una ciudad de 2.000 años pero que en los últimos 20 está envejeciendo a una velocidad pasmosa. Quizá sea el momento de hacer una auditoría de la ciudad. Una buena inspección objetiva, profesional y que revise la eficiencia de los servicios que se prestan, el mantenimiento de las estructuras, el uso que se les da… Aunque es casi imposible que eso se haga de forma separada de la política que todo lo emponzoña.

También es verdad que si mañana anunciasen esa iniciativa reconozco que yo mismo la vería con desconfianza, porque ya hemos pagado muchos “planes” que sólo han sido de cara a la galería: el estratégico, el de subvenciones, el de igualdad, el de movilidad… papel mojado, carísimo papel mojado que no ha servido para nada.

Quizá Lugo necesite parar (sí, aún más), tomar aire y reflexionar sobre lo que queremos hacer con nuestra ciudad. Tal vez sea el momento de una auditoría que nos diga en qué estado real estamos para saber a dónde queremos ir.