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martes, 26 de agosto de 2025

El 25 aniversario de la declaración de la Muralla amenaza con ser un acto de partido

La Muralla que debía unirnos pero se usa como arma política.

No sé si la frase es suya, pero se atribuye al visionario George Orwell aquello de que “la historia la escriben los vencedores”, porque la recogió en una columna publicada a mediados de los años 40. Le pega mucho, con esa visión triste, terrible y lamentablemente acertada que tenía del futuro.

En mi primer día de vacaciones me encontré con una publicación oficial del Ayuntamiento de Lugo en redes sociales que me hizo recordar esa frase. En la foto se veía al Alcalde de la ciudad, Miguel Fernández, acompañado por José Ramón Gómez Besteiro y Lara Méndez, hablando de que se iban a preparar actos por el 25 aniversario de la declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad. Sí, yo tampoco sé qué pintaban en la foto Besteiro y Lara, pero allí estaban.

El Alcalde, que como tal sí está muy bien que salga en esta foto, acompañado de dos personas que tuvieron lo mismo que ver que Bob Esponja con el reconocimiento de la UNESCO.

Pero la presencia en la imagen de dos personas que tuvieron la misma implicación que el Kaiser Guillermo en la declaración como patrimonio de la Muralla no es lo grave, lo terrible es el texto que acompaña al publirreportaje:

Ojo a la cuestión. Lo importante para celebrar el 25 aniversario de ese hito no es destacar el trabajo realizado por el equipo redactor del proyecto que culminó con un reconocimiento mundial, ni, por supuesto, la incansable tarea llevada a cabo por el entonces alcalde, Joaquín García Díez, que logró recabar los apoyos de Manuel Fraga y de la Casa Real para alcanzar el objetivo. No, no, lo destacable es “el trabajo realizado por los sucesivos gobiernos socialistas”. Con dos cojones, permítanme la grosería. Ni Orozco se atrevió a tanto, ya que usaba aquella fórmula tan sutil de "esto lo hemos logrado entre todos", que así nadie le rechistaba.

Que la cuenta oficial de una administración pública se refiera a un partido político es algo tan tristemente habitual que a mucha gente le pasa desapercibido, pero no es aceptable. Que en el aniversario del reconocimiento de la Muralla por la UNESCO se desvíe la atención hacia quienes no movieron un dedo para lograrlo, es un insulto. Como cada vez que insisten en atribuir a Basadre la invención del Arde Lucus, algo que me juego la cabeza a que van a poner el año que viene en todas partes por el 25 aniversario de la fiesta. Así se escribe la historia.

Entiendo que les escueza que Joaquín fuera quien hizo todo el trabajo por la Muralla, pero deberían aprender de él porque siempre ha dicho que la iniciativa no fue suya sino de la oposición. No recuerdo ahora mismo si fue una propuesta del BNG o de Carlos Dafonte 1, pero sí que es cierto que la idea de pugnar por el reconocimiento partió de un partido que no estaba en el gobierno. La diferencia es que en lugar de actuar como se haría hoy, ridiculizando la propuesta y votando en contra, el entonces alcalde, a pesar de ser el único que tuvo mayoría absoluta y podía hacer lo que quisiera, aceptó entusiasta la idea y se implicó de una forma brutal.

Joaquín cuenta anécdotas del trabajo que se hizo como que cuando fue a un foro internacional con diapositivas de la Muralla (de aquella es lo que había) le preguntaban si era un montaje porque pensaban que no podía existir ese monumento, tal era el grado de desconocimiento. También relata que un alto cargo de otra administración le preguntaba por qué estaba tan implicado con el reconocimiento de la UNESCO “si eso no trae subvenciones”. Ya ven el panorama al que se enfrentaba… aunque lo hizo con éxito.

La política cutre de partidos llevada a las administraciones no sólo es una aberración, sino que es una torpeza. Joaquín está jubilado, así que reconocer su labor no tendría nada de malo. Al contrario, sería un acto de justicia que le daría al Alcalde un barniz de objetividad y de elegancia, que se le podría pegar de García Díez. También podría aprender de su antecesora, la fallecida Paula Alvarellos, que el año pasado acudió a un homenaje que se le organizó a Joaquín y reconoció en su discurso sus muchos logros. En el mundo en que vivimos fue un gran esfuerzo por parte de Paula ir a aquella comida, y precisamente por ese tipo de acciones es por lo que todos la recordamos con cariño y respeto.

En todo caso, veremos qué organizan para noviembre, pero visto lo visto me temo que va a ser un acto de partido, no de ciudad.

No hay forma de que se hagan las cosas con sentidiño.


1 NOTA: Me indican que la propuesta formal en el Pleno Municipal la hizo Branca Rodríguez Pazos, del BNG, y que Cándido Sánchez Castiñeira también lo presentó en el Parlamento de Galicia desde Coalición Galega. Que conste ;)

lunes, 13 de mayo de 2024

El homenaje a Joaquín

Algunas de las personas que vinieron a rendir homenaje a Joaquín
 
Este fin de semana ha sido intenso así que voy a ir por partes para diferenciar dos momentos muy diferentes en cuanto a contenido y continente. El primero, como imaginarán quienes leen este blog habitualmente, es el homenaje que el sábado se le hizo a Joaquín García Díez.

He de decir que salió redondo. A pesar de que la fecha no era la mejor del mundo porque coincidió con innumerables fiestas, ferias, bodas, bautizos, comuniones y demás, hubo más de 150 persona (153 para ser exactos) reunidas para reconocer la labor y la entrega de quien es uno de los alcaldes más apreciados que ha tenido Lugo. A pesar de estar solamente un mandato, Joaquín se ganó a pulso ese cariño y admiración por su tesón, su visión de futuro y su entrega a un puesto que no siempre es tan agradecido como debiera.

Más allá de la lista de invitados, en que no me atrevo a hacer una relación porque me voy a dejar gente fuera la voy a liar (diputados, senadores, conselleiros, incluso estaba la exministra Ana Pastor…), creo que es relevante el ambiente que había, de cariño y de respeto por Joaquín. La coincidencia en las intervenciones, que fueron pocas (de hecho, sólo dos, además de la del propio protagonista) se vieron completadas por la de las personas que participaron en un precioso vídeo en que se hablaba del ejemplo que Joaquín debería ser para las nuevas hornadas de políticos. Un hombre dialogante, conciliador y trabajador que hizo en tan sólo cuatro años más que otros en varios mandatos.

Los artículos de El Progreso y La Voz de Galicia ya recogieron la parte objetiva del tema así que yo les voy a dar simplemente la subjetiva, que para eso esto es un blog personal.

Empezaré por decirles que como es evidente al tener en cuenta que toda la vida política de Joaquín discurrió en el PP, la mayoría de los asistentes eran de ese partido. Pero entre las personas que no son afiliados destacó la de la Alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, que tuvo el acierto, la elegancia y, por qué no decirlo, el coraje de ir a “campo adverso” a felicitar a un destacado miembro de otro partido en nombre del pueblo de Lugo. Esto, que es lo normal, debería ser lo habitual… y no lo es.

Estoy seguro de que Paula se habrá encontrado con alguna persona de su partido que no haya visto con buenos ojos su asistencia al homenaje, pero qué quieren que les diga, creo sinceramente que es lo correcto. Acudió, eso sí, de un rojo encendido para dar un toque de atención, e hizo bien porque es un detalle simpático que así fue entendido por todos.

Su discurso fue más que correcto, fue cariñoso. Habló de Joaquín como debía: bien. Lo completó con una llamada de atención contra la tensión y la crispación que hoy reinan, y haciendo un canto al entendimiento que estoy seguro que intentará aplicar desde sus responsabilidades al frente del Ayuntamiento de Lugo.

A continuación, habló Elena Candia. Como es lógico hizo un elogio de Joaquín desde el punto de vista de su familia popular, pero tuvo el grandísimo acierto de hacer compartir ese reconocimiento a su familia: a sus hijas, que tantas ausencias sufrieron durante años, y sobre todo a su mujer, Rosa, su compañera de vida y su gran sustento durante los largos años de servicio público de Joaquín.

Elena colaboró más que activamente en la organización del homenaje, y sin su implicación estoy seguro de que no habría sido el éxito que fue. Cada vez estoy más convencido de que es una persona que no hace nada a medias y que cuando se compromete lo hace con una energía inacabable y un tesón difícil de igualar.

Hay un detalle que no se nos puede escapar. Cuando Elena y Raquel Arias pugnaban por la presidencia provincial del PP, Joaquín hizo pública su preferencia por Raquel. Ganó Elena, y en lugar de “vengarse” o de guardarle rencor (que es lo habitual y más en la política) lo sumó y contó con él y se implicó en este homenaje a fondo. No hay más que añadir para ver de qué tipo de persona hablamos.

Casualmente en ese acto hablaron sólo dos personas (y Joaquín, claro) con las que he sido bastante injusto en este blog. Con Paula lo fui cuando aposté por Miguel para asumir la alcaldía cuando Lara Méndez abandonó el puesto (creo que está demostrando que ella fue la elección adecuada) y con Elena cuando escribí que me parecía un disparate presentarla a la alcaldía, si bien en este último caso fui menos negativo porque no me refería (tal como escribí de aquella) a que no valiera para el cargo sino a que era sorprendente que no tuvieran a nadie de la ciudad para luchar por la alcaldía. La verdad es que no doy una con estas cosas, pero creo que es lo correcto decirlo directamente: me equivoqué con las dos.

Un aforo completo para un homenaje muy merecido

Las intervenciones se cerraron con el vídeo del homenaje, en que participaron varias personas como Manuela López Besteiro, el exalcalde Orozco, Branca Rodríguez Pazos (que tuvo la elegancia de recordar que fue Joaquín quien tramitó e hizo el trabajo para lograr que Lugo tenga un Patrimonio de la Humanidad), José Manuel Barreiro, Cristina Ares… y saludos de Alfonso Rueda, Mariano Rajoy, Alberto Núñez Feijóo, Romay Beccaría y Darío Villanueva, además de la mujer, hijas y nietas de Joaquín.

Finalizamos con las palabras de un Joaquín emocionado, que tuvo recuerdos para todos. Para Francisco Cacharro, quien le dio su primera oportunidad en política, Romay Beccaría, su primer jefe en la Xunta, Manuel Fraga, quien lo fichó para la autonomía, Mariano Rajoy… los concejales de sus corporaciones, Tomás Notario, de quien fue teniente de Alcalde y sucesor y al que dio las gracias reiteradamente, los portavoces que le sucedieron y que no lograron la alcaldía, e incluso los miembros de los otros partidos durante su mandato. También tuvo un recuerdo para su etapa de Diputado y el mundo de la pesca y para las familias de las víctimas del hundimiento del barco Villa de Pintaxo.

Poco más les puedo decir, salvo que fue un precioso homenaje, que ha sido un orgullo participar en él y que Joaquín ha dejado el pabellón de la política lucense muy alto.

lunes, 6 de mayo de 2024

Este sábado, homenaje a Joaquín García Díez

Joaquín García Díez. Foto: El Progreso

Este sábado día 11 a las 14:00 en el Torre de Núñez habrá un homenaje a Joaquín García Díez. Como ya saben los que me leen habitualmente no soy objetivo con este tema, ya que tengo el honor de contarlo entre mis amigos y tiendo a apoyar a los míos. Sin embargo, intentaré ser lo más ecuánime posible, pero tengan en cuenta que la subjetividad es el precio que pagamos por nuestra condición de humanos.

Mi primer contacto con Joaquín fue cuando él era Alcalde de Lugo. Firmó uno de los dos avales que se requerían para cubrir mi ficha de alta en el PP. La otra firma era la de Francisco Cacharro. 

Sin embargo no fue de aquella cuando nos conocimos realmente. Aquello fue simplemente una cuestión formal y yo tenía 18 años. Fue más tarde, en la campaña de las elecciones municipales del 2007, cuando volvió a presentarse a la Alcaldía, cuando contó conmigo para su equipo de trabajo y ahí sí que fue el momento en que cogimos confianza. Tras un mal resultado electoral Joaquín me llevó con él al Ayuntamiento como asesor, la mejor etapa profesional de mi vida y la que más disfruté, de largo. Cuando él se marchó en 2009 yo hice lo mismo y dimití para dejar libre el puesto a alguien de la confianza de su sucesor.

Cuando años después dejé el partido por una profunda decepción y hartazgo por muchas de las cuestiones que allí veía me quedó como saldo más positivo de mi paso por allí alguna amistad, entre ellas cabe destacar la de Joaquín.

El año pasado se jubiló y dejó su vida política, abriendo una etapa más relajada, y por eso algunas personas creíamos que era el momento de hacer un homenaje a quien fue el alcalde más visionario y efectivo desde que yo pueda tener memoria. Es curioso que sólo estuvo cuatro años en el cargo y que después pasó muchísimos más en el Congreso, pero creo que en la ciudad su huella más palpable fue la de su etapa de Alcalde.

En tan solo cuatro años hizo cosas que a otros les llevarían décadas: peatonalizó el casco histórico (antes de su paso por el Ayuntamiento los coches pasaban por la calle Progreso o por la Plaza de España aunque muchos ya ni lo recuerden), llevó a cabo el Parque del Miño, acordó con Fomento el arreglo y transferencia de las travesías (aunque les suene muy técnico eso trajo a Lugo un montón de obras de mejora en calles como San Roque, Adolfo Suárez, Ronda de la Muralla, Avenida de la Coruña...), tomó la propuesta del BNG de declarar la Muralla Patrimonio de la Humanidad y logró los apoyos necesarios (aunque la injusticia de la historia hizo que la declaración llegase siendo ya alcalde Orozo), iluminó monumentos como la Catedral... y sobre todo nos hizo sentir orgullo de ser lucenses.

Antes de su llegada como regidor los lucenses teníamos una especie de discurso grisáceo sobre nuestra ciudad. Parecía que éramos indignos de mostrar los encantos de un Lugo que, aunque había avanzado en muchas cosas con Vicente Quiroga y Tomás Notario, no se terminaba de sacudir de encima ese complejo de pequeña capital de provincias.

Con Joaquín esto cambió. De repente nos dimos cuenta de que Lugo era más bonito de lo que pensábamos y que tenía infinitas posibilidades, sólo limitadas por nuestro esfuerzo y la ambición de ciudad que él supo transmitir.

Tras su marcha en 1999 el efecto duró un tiempo, e incluso Orozco fue lo bastante hábil como para aprovechar la inercia durante años... si bien la cosa se acabó apagando. Decisiones absurdas que cortaron una evolución, como el eliminar el proyecto del Auditorio en el centro, dejar caer en pedazos la fábrica de la luz o gastarse millones y más millones en proyectos improductivos desde cualquier punto de vista son ahora la marca Lugo, todo lo contrario del espíritu que trajo Joaquín.

Su propio partido fue muy tibio a la hora de reivindicar su figura y sus logros, por motivos que ignoro o prefiero ignorar. Ahora por fin la llegada de Elena Candia ha supuesto un viraje en esta postura y parece que se le hará el reconocimiento que siempre mereció.

Sin embargo, por si se animan a venir, el homenaje de este sábado no será un acto de partido. De hecho ha confirmado su asistencia la Alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, lo que como comprenderán puede dar una clara indicación de que esto no es algo del PP. ¿Que habrá mucha gente de ese partido? Obviamente, no pretenderán que después de toda una vida con esas siglas ahora le vayan mayoritariamente los de Podemos a aplaudir (aunque deberían, la verdad).

Si quieren acompañarnos, las tarjetas para acudir a la comida, que tienen un coste de 40 euros por persona, estarán disponibles hasta mañana martes en la sede del PP de la calle Ramón Cabanillas, en el Grupo Municipal Popular de la Plaza Mayor y en el Café del Centro también en la Plaza Mayor al que la organización agradece su desinteresada colaboración.

viernes, 2 de junio de 2023

Se va el caballero de la política lucense

Joaquín García Díez en una intervención en el Congreso

Cuando en el año 2009 Joaquín García Díez dejó la política local, La Voz de Galicia tituló la noticia “Se va el caballero de la política lucense”, que he “robado” para este artículo. Ayer, Joaquín anunció que no se presentará como candidato a la reelección como Diputado Nacional en el Congreso, poniendo punto y final a su etapa en política activa como representante de los lucenses. Su acto es un gesto que le honra pero que a nadie que lo conozca le puede extrañar. Mientras otros en su situación, con una posible victoria a las puertas, andarían a cuchilladas para repetir en el Congreso, él da un elegante paso atrás para facilitar la renovación.

Tengo el honor de contar a Joaquín entre mis amigos, pero antes que eso ya lo respetaba y admiraba, como tantos vecinos de Lugo. Su etapa como Alcalde fue sin duda la más brillante de nuestra ciudad, y supuso un antes y un después que nos llevó a presumir de Lugo como jamás lo habíamos hecho. Nuestra ciudad comenzó a ser conocida y la campaña encabezada por Joaquín para que la Muralla fuera declarada Patrimonio de la Humanidad cristalizó a los pocos meses de dejar él mismo la alcaldía, un grave error cometido por el PP y que supuso que no volviesen a pisar el gobierno local desde el siglo pasado.

Trabajé con Joaquín directamente durante dos años y medio, desde 2007 a 2009, y tengo que decir que jamás había disfrutado tanto de una profesión. Estuve como asesor suyo en su etapa municipal en la oposición, y de aquella surgió nuestra amistad, cuando él vio que yo le decía lo que pensaba realmente, al margen de que le diera o no la razón, y yo vi que él apreciaba esa sinceridad y me daba una libertad de opinar que lamentablemente no es frecuente, y menos en política. Bien es cierto que en la mayoría de los asuntos coincidimos muchísimo, pero creo que nunca había tenido un jefe que no sólo recibiera opiniones ajenas con tanta normalidad, sino que fomentaba ese intercambio de ideas, algo que debería ser habitual.

Como diputado ha peleado con propios y ajenos para pedir reiteradamente la mejora de las comunicaciones de Lugo, fijándose especialmente en la marginación que sufrimos en cuanto a ferrocarriles, e incluso resultaba incómoda para los “gobiernos amigos” su insistencia en dotar a nuestra ciudad de una frecuencia de trenes razonable. Conociéndolo, probablemente sea la cuenta de su “debe” que más tiene presente, porque por muchas iniciativas que presentó no logró que fueran atendidas más que puntualmente (se pusieron frecuencias que pidió pero que nuevamente ya no existen), posiblemente por la falta de respaldo de los propios interesados, ya que, sorprendentemente, las instituciones locales no avalaron sus pretensiones, o al menos no como debieran.

Sin duda alguna es uno de los grandes protagonistas de la política lucense de las últimas décadas, y me atrevería a decir que es el último representante de una forma de entender lo público que está en desaparición: la de los debates argumentados, los razonamientos abiertos, el intercambio de pareceres e incluso el apoyo a los proyectos ajenos si considera que son buenos para Lugo. Y no sólo hablamos del momento de votar, sino en la gestión de las cosas y el día a día, que es mucho más importante.

Cometeríamos un error como ciudad si dejásemos a Joaquín marcharse a su casa sin más. Su experiencia, personalidad y talante son un activo importantísimo para Lugo y confío en que se cuente con él para algún tipo de órgano consultivo o de reflexión que sin duda alguna sería positivo para todos. No me pregunten cuál porque no tengo ninguno en mente y no sé si lo hay, pero si no existe, se crea.

Otra opción, adicional que no sustitutiva y para la que me pongo a su disposición como editor, es la de escribir unas memorias que, estoy seguro, serían interesantes e incluso divertidas, y que darían muchas claves para entender lo que ha pasado en Lugo en estas décadas de la mano de alguien que no sólo lo ha vivido, sino que lo ha protagonizado.

Como amigo, pero sobre todo como lucense, sólo puedo decir que echaré de menos en la vida pública a quien sin duda alguna se ha ganado el título que le dio La Voz de Galicia y que mencionaba al inicio del artículo: el caballero de la política lucense.

Necesitaríamos más “joaquines”.

viernes, 15 de julio de 2022

Las amenazas jamás han sido argumentos



La denuncia que ayer anunció Rubén Arroxo contra un descerebrado que le amenazó de muerte en Facebook es uno de tantos síntomas de que se nos está yendo la pinza como sociedad. Podremos estar en desacuerdo, podremos incluso hacer campaña contra alguien, llamar a “echarlo” de un puesto público mediante la única arma aceptable en una sociedad civilizada, el voto… pero de ahí a que nos vengamos arriba (abajo más bien) y nos creamos que podemos amenazar a alguien de muerte media un insalvable abismo.

He leído reacciones en que culpan al propio Rubén por las acciones que ha llevado a cabo en el Ayuntamiento (algunas de las cuales comparto y otras no, eso es irrelevante en este momento), u otras en que  lo asocian con partidos políticos herederos de ETA, un grupo que no sólo amenazó sino que asesinó a mucha gente, algo que por mucho que pueda parecer un argumento no es más que una pataleta. Todas estas opiniones son como las de “es que llevaba minifalda y por eso se merecía la violación”, intolerables desde mi punto de vista.

También hay otras que, desde la discrepancia e incluso la oposición política dicen lo único que cabe decir: que toda amenaza sobra y que hay que acabar con esas actitudes. Pero hay una  reacción que, en mi opinión, destaca por su elegancia, y no podía ser de otra persona que de Joaquín García Díez, diputado nacional, exalcalde de Lugo y a quien tengo el honor de llamar amigo. Joaquín bloqueó a la persona que había amenazado a Rubén, a quien explicó que tenía en su lista de amigos porque como representante público suele aceptar todas las solicitudes por ser una forma más de contactar con los vecinos, y no mencionó nada más que ese bloqueo y la condena a las amenazas.

No olvidemos que él protagonizó a su pesar campañas muy duras por cuestiones puramente políticas. Carteles con su cabeza tachada, marcada o incluso en una diana, convocatorias de escraches en su casa, insultos y todo tipo de groserías… pero cuando se lo hacen a otros, a personas que son de una ideología diferente, en lugar de sentir esa vergonzosa emoción tan habitual y para la que los alemanes incluso tienen un término (Schadenfreude, disfrutar con la desgracias de los demás), en lugar de caer en el revanchismo y el “ahora vais a entender lo que es sufrir esto”, hace lo contrario: se solidariza con quien lo pasa.

Ojalá todos tuviéramos su sentido común y su buen criterio. Nos iría infinitamente mejor.

jueves, 30 de septiembre de 2021

La peatonalización del centro sí o sí

La calle de la Reina con coches. Una imagen que no puede volver

Cuando leemos en un titular que “todo” el casco histórico será peatonal en 2024 algunos veo que se echan las manos a la cabeza. No se han dado cuenta, supongo, de que lo que falta por convertir en peatonal son, literalmente hablando, 5 calles: Montevideo y su extensión, Bolaño Ribadeneira, un tramo pequeño de Amor Meilán, otro de Quiroga Ballesteros y San Fernando.

La calle del Teatro ya es prácticamente peatonal, porque sólo entran ya quienes van a los aparcamientos subterráneos o a sus viviendas, aunque si quieren la añadimos a la lista porque sí es cierto que se cerraría el paso al carga y descarga de Santo Domingo, que ya se está usando incorrectamente.

Hay cosas que algunos llevamos proponiendo durante años, como convertir San Fernando en una vía de doble sentido para el acceso al aparcamiento desde Avenida de la Coruña y desde la Ronda sin dar toda la vuelta por Montevideo, y que ahora doy por sentado que se va a afrontar. Esto permitiría la peatonalización no traumática de esa última calle.

La peatonalización no ahuyenta al público, todo lo contrario. Lo que sí hace que la gente se sienta intranquila es “despeatonalizar”, como se ha hecho en San Marcos, donde no pasaba ni un solo coche y ahora entran y salen de un nuevo garaje que hay allí, un asunto que hay que confiar en que se solvente con esta nueva iniciativa.

Llama la atención la fecha elegida: 2024, un año más tarde de las elecciones municipales que tendrán lugar en 2023 con lo que esto, unido a la imposición del criterio de la alcaldesa en el tema de las barracas, nos hace ver que ya hemos entrado en el largo, larguísimo periodo “preelectoral”. Lo bueno de ese punto de vista es que se hacen cosas, así que no hay nada que objetar sobre todo si se está de acuerdo con ellas como es mi caso en estos dos temas.

La peatonalización de Lugo tuvo su punto álgido durante el mandato de Joaquín García Díez, que convirtió una ciudad abarrotada de coches en una zona amable para el ciudadano, algo que levantó polémica pero que se demostró un acierto. ¡Qué digo acierto!, ¡una necesidad! Nadie contemplaría hoy los coches en Reina o Plaza de España o el aparcamiento que había en Campo Castillo.

Todos los cambios con difíciles, sí, pero si se hacen con cierto “sentidiño” no tienen por qué ser malos. Eso sí, es necesario afrontar antes la cuestión de las alternativas: aparcamientos decentes (para lo que es básica una medida como la ampliación de las plazas de Santo Domingo, algo que nos han anunciado como siete u ocho veces sin que se haya producido), un autobús que funcione (ahora lo hay, al menos con el centro, pero está mal publicitado porque no quieren reconocer que la solución es promocionar Moovit, quizá por ser una APP hebrea, yo qué sé), el movimiento de mercancías (estamos ahora con cambios en eso que han hecho de espaldas a los transportistas y los empresarios del centro, sorprendentemente) y la promoción de la cultura peatonal.

El futuro del casco histórico es la peatonalización absoluta, es indiscutible. Lara acierta y sólo falta ver cómo afrontarán los problemas derivados de esa necesaria medida.


viernes, 11 de octubre de 2019

El Congreso de los Diputados estudiará la moneda de dos euros de Lugo

El Congreso de los Diputados hablará de la propuesta de nuestra moneda de dos euros. Foto: EFE

El 1 de octubre el Boletín Oficial de las Cortes Generales publicaba en su página 48 la Proposición No de Ley presentada por el diputado lucense Joaquín García Díez (y avalada por Cayetana Álvarez de Toledo) en que se elevaba a la Cámara Baja su iniciativa a favor de la moneda de dos euros para nuestra ciudad que Lugo Monumental propuso hace unos meses.

Esto supone un espaldarazo importantísimo para lograr dicho objetivo, ya que en cuanto se reanuden las sesiones después de las elecciones se tramitará este tema y, de aprobarse, supondría un apoyo crítico para conseguir que nuestra ciudad se difunda por toda la zona Euro sin que esto nos cueste un céntimo. Pocas promociones de Lugo se pueden pedir más amplias, más sencillas y menos costosas.

Es muy curioso que Joaquín haya tomado la delantera a las administraciones más cercanas, sobre todo porque a éstas se les pidió explícitamente su apoyo en Junio y aún estamos esperando una respuesta. Me consta que en el Ayuntamiento han tratado el tema, aunque no sé todavía con qué resultado, pero de la Diputación y la Xunta no tenemos noticia alguna, ni formal ni informal.

Aquí se invierte lo que tendría que ser normal. Lo suyo, creo yo, es que el primer interesado fuera el Ayuntamiento de Lugo, que tuvo tiempo más que suficiente para tramitar esto en el Pleno como entiendo yo que correspondiería. La Diputación también ha tenido plazo holgado para dictar algún tipo de resolución de apoyo, al igual que la Xunta. Tal vez esta última tenga menos interés en el asunto porque a lo mejor apoyar esto le puede suponer un problema con las demás provincias, pero oiga, que lo hubieran pedido los demás también.

En todo caso esto me indica el interés que pone García Díez, que además de una persona coherente y preocupada por su ciudad y su provincia es un querido amigo. Por cierto, precisamente por esa relación personal que nos une ni se me pasó por la cabeza pedirle que hiciera esa proposición (jamás forzaría algo por el estilo en base a una amistad), fue exclusivamente cosa suya (y por lo tanto mérito suyo) el presentar esa PNL. Y si se logra el apoyo del Congreso de los Diputados a la moneda de dos euros para Lugo será también gracias a él… y si a raíz de eso la moneda se acuña, Joaquín entrará en el cuadro de honor de quienes han hecho posible esto, junto a Roberto (de la ferretería Do Barrio de la Plaza de Abastos) que es quien tuvo la idea.

Al César lo que es del César.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Lugo, la ciudad de las maquetas que nunca llegan a nada

Un homenaje a los proyectos que nos presentan cada poco tiempo y que solo valen para entretenernos...
Convenios, protocolos, acuerdos, anteproyectos, proyectos, maquetas, planos, diseños, concursos de ideas… son cuestiones habituales en Lugo para dar solución electoral a temas que llevan décadas sobre la mesa. Solo cambian en que ahora son 3D y molan más, y que lo que eran millones de pesetas se incrementan a euros con pasmosa facilidad cambiando lo que serían 900 millones de pesetas a 18 millones de euros (que al cambio creo que son algo más).

La última venta de humo la protagonizó el ministro Ábalos el lunes, en una reunión de esas tan divertidas en que todos se felicitan mutuamente por lo bien que hacen las cosas y a nadie se le pasa por la cabeza preguntarse por qué en Lugo nos pasamos la vida presentando cosas que nunca se llegan a hacer.

Probablemente las dos obras que más proyectos han generado en estos años hayan sido el cuartel de San Fernando y la estación Intermodal, obras de las que llevamos hablando lustros pero sin que se concrete nada. Pero no son las únicas maquetas que nos han enseñado en campaña, ya que me vienen a la memoria la de la biblioteca de la Piringalla, la de la ciudad deportiva del CD Lugo, las escaleras mecánicas de la (todavía inacabada) plaza de abastos, o la Escuela de Ingeniería Civil del campus de Lugo. Veamos algunas:

San Fernando

Como decíamos, sin duda uno de los edificios de los que más hemos hablado en estos años. Pasó de ser el proyecto de un sencillo auditorio que se planeó en tiempos de Joaquín García Díez a una aberrante monstruosidad en la época de Orozco y a un nunca ejecutado Museo de la Romanización, y ahí sigue, para mayor gloria de la desidia lucense, con la complicidad de la Xunta, todo hay que decirlo. Sobre este tema volveremos en unos días.

En 1999 García Díez hizo un concurso de ideas para un auditorio en ese edificio que el siguiente Alcalde, el señor Orozco, hizo modificar a su gusto para meter una especie de sombrero que generó la repulsa de ICOMOS, lo que se cargó el proyecto. En el 2010 nos volvieron a vender la moto del Museo de la Romanización, con grandes titulares de que en 2011 comenzarían las obras. Aún estamos esperando.

Proyecto de 1.999 - El salón de actos estaba en la parte trasera y la fachada principal no se tocaba.


Año 2000 - La versión "Orozco" metía una especie de chepa enorme y una visera en la parte delantera del Cuartel.

En el 2010 nos volvían a presentar un proyecto para San Fernando, esta vez del Museo de la Romanización.
Las noticias decían que comenzarían las obras en 2011. Ya ven que no.

La Estación Intermodal:


Es el proyecto que nos trae hoy hasta aquí. En 2011 ya teníamos una maqueta muy chula con lucecitas y muchos planos detrás que, ya ven, no tiene absolutamente nada que ver con lo que vemos hoy día. Curiosamente es el único caso en que se presentan dos proyectos (el de la Xunta y el del Ministerio de Fomento) que no tienen gran cosa que ver aunque se supone que deberían ir de la mano.

Ya saben, estamos en campaña y toca matarse a bofetadas.

Lo único que me ha chocado es que nadie ha dicho una palabra sobre los tres enormes bloques, probablemente de viviendas, que han colado en este último diseño, el presentado el lunes. ¿Nos meten un ladrillazo de rondón?



Año 2011 - La Intermodal, con proyecto y los representantes públicos jugando con sus maquetas. Son como críos.

2018 - Otra maqueta, esta vez con un diseño menos lanzado que el anterior, pero ahí lo tienen.

2019 - La última, la que se presentó el lunes. Me llama la atención que nadie ha resaltado los tres enormes bloques de viviendas que incluyen "accidentalmente". ¿Ladrillazo?

Otros proyectos con maquetas eternas:

2006 - Biblioteca de la Piringalla: El edificio se comenzó pero a día de hoy sigue siendo un monumento a la incapacidad gestora del Ayuntamiento. 13 años después de la maqueta, tenemos un esqueleto que no tengo muy claro si valdrá para algo tras tanto tiempo a la intemperie.
Estado real.


2009 - Escuela de Ingeniería Civil del Campus de Lugo: Un edificio moderno y luminoso, funcional… e inexistente

2011 - Playa Fluvial de Lugo: No se presentó la playa sino que se anunciaba el inicio de las obras para la semana siguiente. Una semana muy larga, porque 8 años después seguimos igual.

2014 - Plaza de abastos - Las escaleras mecánicas proyectadas (que se ven en la infografía) nunca se llegaron a ejecutar. Hoy día seguimos esperando a que se termine la obra de la planta inferior, que mete miedo.

Ciudad deportiva del C.D. Lugo. Se anunció a bombo y platillo pero no se volvió a tocar el tema. Quizá era un "proyecto sonda".

2018 - Desdoblamiento de Infanta Elena - Es una de esas obras que cada poco se ponen sobre la mesa, más de 15 años después de que se construyera As Termas. La eficacia privada frente a la desidia pública.

2018 - Edificio "ecológico". Otra maqueta, muy chula, de un edificio que se va a construir pero del que nadie sabe decir qué uso tendrá porque se hace simplemente por hacer.

2018 - Antiguo Xeral - Iba a ser muchas cosas, pero sigue siendo lo que antes, una ruina.

Cubierta Quiroga Ballesteros  - Un "proyecto estrella" que acabó "estrellado" contra el informe de Patrimonio de la Xunta.

Pasarela al Ángel Carro - Un proyecto de un millón de euros, tras el incremento que supuso meter unas horteras "columnas dóricas"...


Conclusión:

No se fíen de las maquetas ni de los proyectos. Ni siquiera de los anuncios que cuentan que "la semana que viene empezamos las obras", ni de los presupuestos publicados en boletines oficiales porque quedan sin ejecutar... Solo confíen en las máquinas... y aún así con cierta prudencia.

martes, 14 de agosto de 2018

¡Gracias Joaquín!

Inauguración de la peatonalizacióin del casco histórico tras las obras

El Progreso de ayer domingo recogía a doble página un gran reportaje sobre la efeméride de los 20 años de la peatonalización del casco histórico, acción llevada a cabo por Joaquín García Díez en su único pero increíblemente productivo mandato como alcalde. Es de agradecer que el diario de Lugo y su provincia tenga buena memoria y recuerde el gran cambio que supuso para todos aquella titánica y difícil decisión, sin la que hoy nuestra ciudad no sería lo que es.

La objetividad es una gran cosa para escribir sobre alguien pero también algo difícilmente alcanzable. Filias y fobias nos influyen a todos a la hora de escribir, y cuanto más conocemos a la persona más nos marca la opinión que tenemos sobre ella. Cuando cristalizó aquella ambiciosa y revolucionaria idea no conocía a Joaquín más que como alcalde de nuestra ciudad y aún así ya no habría sido objetivo con él porque siempre fui consciente de que fue quien nos dio alas para soñar un Lugo mejor y aumentó nuestro orgullo para recodar que no tenemos nada que envidiar a otras urbes de nuestro entorno. Hoy día tengo el honor de contarlo entre mis amigos y de haber trabajado con él, lo que me da una perspectiva bastante completa de su persona, y eso no hace más que aumentar mi admiración, respeto y cariño, lo que aleja más aún cualquier presunción de objetividad que pudiera restarme.

Sin embargo, no hace falta ser objetivo para reconocer que Joaquín marcó un antes y un después para Lugo. Su alcaldía supuso retirar el tráfico de lugares donde hoy nos parece una barbaridad que alguna vez lo hubiera. Campo Castillo, Reina, Plaza de España, Progreso… son a día de hoy zonas que las personas han podido recuperar gracias a la valentía de quien se enfrentó al statu quo y llevó adelante su proyecto, protegido de las muchas y duras críticas únicamente con una armadura de buenos argumentos y una inquebrantable convicción. Fue inolvidable la enorme reunión que mantuvo con cientos de personas del casco histórico en la vieja cafetería Monterrey, donde dio la cara antes de iniciar las obras y estuvo contestando preguntas a una audiencia inicialmente hostil a la que poco a poco fue convenciendo con su discurso tranquilo pero firme.

La visión global de Lugo que tiene Joaquín no la hemos visto en ningún otro alcalde desde que dejó el cargo. No solo se encargó de convertir el casco histórico en un verdadero centro peatonal sino que se preocupó por las antiguas travesías que cruzaban Lugo, hoy avenidas reformadas gracias a su trabajo, y de las zonas verdes como el parque del Miño, también creado en su mandato, y eso sin mencionar su “locura” de luchar por la declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad, algo por lo que peleó con una energía arrolladora y que felizmente logramos “entre todos”.

Lugo tiene una gran deuda con el alcalde Joaquín García Díez que, lamentablemente, pagará dentro de espero que muchos años cuando él no pueda recibir en persona los sin duda merecidos elogios, por la absurda idea de que no se puede dedicar una calle a una persona viva. Al menos que este modesto pero sincero homenaje sirva para recordar lo muchísimo que se puede hacer por Lugo en cuatro años si se tiene coraje, convicción y, lo más importante de todo, si se quiere a esta ciudad.

¡Gracias, Joaquín!

Inauguración del Parque del Miño el 7 de mayo de 1999
Artículo publicado en El Progreso del 13 de Agosto de 2018 

jueves, 3 de mayo de 2018

El PP llega tarde: la Credencial de Lugo ya existe

La Credencial que ahora propone el PP de Lugo ya existe desde hace dos años. Y no gracias a su apoyo precisamente.

Que dice el PP de Lugo que sería bueno hacer una Credencial propia del Camino Primitivo desde nuestra ciudad. Me parece una fantástica idea, tan buena, tan buena, que lleva hecha dos años… con la oposición del propio grupo municipal del PP de Lugo, por cierto.

Por eso me extraña tanto, porque tengo constancia de que son conocedores de la existencia de esa Credencial (no puedes decir que desconoces algo a lo que te has opuesto), que nos vengan ahora a descubrir la pólvora y a decirnos que sería una cosa fantástica contar con un documento que ya existe. A buenas horas, mangas verdes.

Chencho Pardo firmó la maqueta en la presentación
de la Credencial en el atrio de la Catedral
Foto: La Voz de Galicia
Se opusieron frontalmente al proyecto de la Credencial de nuestra ciudad, apoyada por cierto por el Obispado de Lugo que le puso su sello, diseñada por el gran Chencho Pardo y patrocinada por La Voz de Galicia. Sin esas tres patas estoy seguro de que no habríamos logrado hacerla. Habría fracasado sin el dibujo de Chencho, ya que sin su genial destreza estoy convencido de que no habríamos recibido los apoyos que tuvimos (todo entra por el ojo), sin la firmeza en su defensa por parte del señor Obispo de Lugo, para quien fue un quebradero de cabeza que felizmente se culminó con éxito, y sin La Voz de Galicia, que no se limitó a pagar las Credenciales, que también, sino que se implicó profesional y personalmente mucho más de lo que puedo contar. Sin Miguel Cabana, el delegado de La Voz en Lugo ya les puedo decir que no habríamos tenido Credencial.

En cualquier caso nunca es tarde si la dicha es buena. Es un placer que te den la razón aunque sea dos años más tarde y que se desdigan de las críticas que hicieron en su momento. Para Lugo la Credencial es una gran cosa, y quizás esta ocasión es buena para relanzar el proyecto que, hay que reconocerlo, está un poco apagado.

En la llegada a Santiago se completó el inicio de la Credencial
Para nuestro Lugo, ser punto de inicio del Camino Primitivo es algo maravilloso y nuestra ciudad, objetivamente, es la primera población en que se cumplen los mágicos 100 kilómetros requeridos para obtener la Compostela. Las ventajas son enormes por varios motivos: el primero es que te pone en el mapa (fíjense en lo conocida que es Sarria gracias a ser punto de inicio del Camino Francés), el segundo es que atrae peregrinos que empiezan aquí su ruta así que vienen en transporte público, lo que aumenta la demanda de líneas y por tanto las frecuencias, y el tercero porque económicamente es muy positivo ya que lo normal es que vengan a dormir a Lugo antes de iniciar el Camino por la mañana, así que cenarán y desayunarán aquí e incluso quizá compren algún artículo que les es necesario antes de iniciar su ruta.

Por si todo esto fuera poco, somos la Ciudad del Sacramento. Nuestra Catedral tiene, en el Museo Diocesano, la talla de la Virgen a la que Alfonso X El Sabio le compuso las Cantigas de Santa María, tenemos el Privilegio de la Exposición Permanente del Santísimo… ¿Qué más quieren para iniciar una ruta espiritual, religiosa y cultural?

El PP llega tarde, y tengo que decir que en mi opinión personal es por la cabezonería de algún concejal en concreto, ya que en su día la entonces Delegada Territorial de la Xunta, Raquel Arias, y el Subdelegado del Gobierno y probable candidato a la alcaldía, Ramón Carballo, nos apoyaron firmemente y nos acompañaron durante un buen trecho de la etapa inicial. Raquel incluso se apuntó otro día a venir con nosotros sin interés político de por medio ya que no había prensa, lo hizo por el simple placer de venir. También el exalcalde y diputado Joaquín García Díez se unió e hizo con nosotros la etapa final del Camino, así que no creo que la oposición al proyecto fuera una cuestión de siglas sino de personalismos trasnochados.

No es malo recapacitar y ceder cuando uno no tiene razón. Bienvenidos, ahora caminemos juntos por el bien de Lugo.

miércoles, 25 de abril de 2018

El aumento de trenes en Lugo incrementa un 38% los viajeros

La estación de tren de Lugo. No es ni lo que nos gustaría ni lo que nos tememos, sino un punto medio mejorable.
Hace algo más de dos años, el 4 de abril de 2016, publiqué un artículo en este blog titulado “Desde hoy tenemos cuatro trenes diarios a Madrid”, en que felicitaba al exalcalde, actual diputado y buen amigo Joaquín García Díez por sus gestiones para mejorar las frecuencias entre nuestra ciudad y la capital del reino. 

El lunes se publicaba en La Voz de Galicia que en estos dos años se ha ganado un 38% de viajeros, lo que respalda aquel artículo, la postura de Joaquín y lo que dicta el más elemental sentido común. Decir que teníamos razón es un “te lo dije” en toda regla, pero permítanme el gusto porque como de aquella recibí críticas (algunas de ellas bastante groseras y por supuesto anónimas, que los maleducados no firman) ahora me toca a mí contestar. Los hechos son muy tozudos. 

La eterna excusa de “es que no hay demanda” para no poner servicios públicos es una trampa mortal, y esto lo demuestra. Decir que en Lugo no se ponen mejores trenes porque la gente no los utiliza es una sandez, la consabida pescadilla que se muerde la cola: el “no hay gente porque no hay servicios, no hay servicios porque no hay gente”. 

Sé que esto choca con la “rentabilidad de los servicios públicos” que se suele propugnar, creo que erróneamente si se generaliza. Hay servicios que tienen que ser rentables o al menos no ser deficitarios, pero otros, los básicos, los que vertebran, hay que ponerlos sí o sí. No me vale la excusa de que vive poca gente en un pueblo para no hacer caminos que lleguen hasta allí o que no les entreguen las cartas los de Correos, esto no funciona así. 

Las quejas sobre la conexión ferroviaria de nuestra ciudad con otras urbes se resuelve políticamente… presentando maquetas de mamotretos faraónicos, de “haigas” cuya utilidad es nula si no hay frecuencias de trenes. ¿Para qué demonios queremos una intermodal si no hay con qué “intermodalizar” (verbo cuya creación cedo a la lengua española para mayor gloria del diccionario)? Esto parece que vale para alguna asociación o federación a la que si se le pagan unas dietas para ir a hacerse la foto a Madrid con gente muy importante y les dan unos pinchos firman lo que les pongan por delante, sin otro criterio que el de sus propios intereses. 

"Selfie" de Joaquín para su artículo de La Voz de Galicia del 7 de abril de 2016. Recomendable leerlo.
Joaquín lleva años peleando, incluso con los suyos como debe ser, para que Lugo tenga trenes razonables, en un ejercicio de realismo político que es tan propio de él. Al poco tiempo de lograr su objetivo publicó un artículo en La Voz de Galicia en que hablaba de las ventajas e inconvenientes de los nuevos servicios, con una objetividad digna de elogio alejada de todo triunfalismo. Les recomiendo leerlo. Yo, que pienso que la alta velocidad es un eslógan, creo que acierta con su enfoque y ese aumento de viajeros corrobora este punto de vista: pongan trenes que hagan el recorrido a Madrid en un tiempo competitivo, que nos permita estar allí en cuatro horas y media o cinco, un Alvia o una conexión a través de Orense razonable y ya verán cómo aumentan los clientes. 

El 38% de aumento de los viajeros se produce a pesar de ciertas desventajas: los horarios son mejorables aunque puedes llegar a mediodía a Madrid o aprovechar la mañana en Lugo, y aunque tardara un poco menos tampoco pasaba nada… y aún así ya ven, funciona. 

De Lugo a Coruña a día de hoy hay seis trenes (bueno, hay siete pero el de las tres horas ni lo cuento) pero ninguno reduce el viaje de hora y media. Para regresar cinco frecuencias (también ignoro la de las tres horas) que van de la hora y veintisiete minutos a las dos horas. No parece lo más atractivo porque en ese tiempo en coche te plantas en Vigo.

Me quedo con estas palabras del artículo de Joaquín que les enlazaba antes: "Lugo y su provincia siguen lejos de las lí­neas ferroviarias modernas. Los trenes puestos en marcha en las primeras horas de la mañana del pasado lunes, no son la solución pero sí ayudan mientras las nuevas infraestructuras no llegan. Son un paso en la dirección de evitar el descuelgue de nuestra provincia del mapa ferroviario. ¿Podemos hacer más? Por supuesto que sí­. Pero será bueno que lo hagamos con conocimiento del problema, aparcando las manipulaciones y los planteamientos maximalistas, exigiendo con rigor y conciencia de las limitaciones a la hora de valorar las soluciones ofrecidas".

Pongan trenes, señores míos, trenes decentes y ya verán cómo los utilizamos. Las cifras cantan.


Trenes Lugo-Coruña de hoy
Trenes Coruña-Lugo de hoy


Trenes Lugo-Madrid de hoy

Trenes Madrid-Lugo de hoy

viernes, 7 de octubre de 2016

Lugo meado (y no solo por mascotas)

Lugo ha abierto por enésima vez uno de esos debates cíclicos. En este caso es el de dónde se puede orinar y donde no en nuestra ciudad, tanto personas como animales. Las últimas noticias sobre los daños causados a nuestra Catedral, Patrimonio de la Humanidad, en que se están perjudicando unos herrajes medievales que se cuentan entre los más antiguos de Europa, han puesto sobre la mesa un problema que afecta tanto a la imagen de la ciudad como, lo que es más importante, al día a día de quienes vivimos en ella.

Puede ser vandalismo perruno o sincera opinión.
No lo tengo claro
Lo de la Catedral es grave por el simbolismo, por supuesto, pero no son menos importantes las molestias que sufren los vecinos que se ven obligados a convivir con las meadas en sus portales y fachadas, tanto de bípedos como de cuadrúpedos. También afecta a todo cuanto elemento público hay, como las piedras de la plaza San Marcos en que los animales dejan su opinión sobre el diseño del entorno en forma de residuos.

Obviamente son dos problemas diferentes, por más que las consecuencias sean similares, pero igualar a humanos y animales en esto, como en casi cualquier cosa, es una auténtica barbaridad. Principalmente porque los perros no tienen responsabilidad alguna sobre sus actos, cosa que es avalada tanto por nuestra legislación como por el sentido común.

Uno de los pocos restos del "pipican"
implantado por García Díez
Empezando por las mascotas, cuando se toca este tema no puedo dejar de recordar el “pipican”, una iniciativa que trajo a Lugo Joaquín García Díez y que vio en Francia hace más de dos décadas. Consistía en algo tan sencillo como pintar un logotipo que señalizaba las rejillas de las alcantarillas para indicar que ese era el lugar perfecto donde acostumbrar a las mascotas a vaciar la vejiga. Siendo Lugo como es en estas cosas el cachondeo fue mayúsculo, y nuestros convecinos ridiculizaron una iniciativa que años después se recuperará el día menos pensado porque es barata y práctica.

El Pipican en Francia, en pleno funcionamiento.
Allí nadie se ríe.
Lo de los caniles no está mal, pero yo lo veo más como zona de esparcimiento de mascotas que como aliviadero de necesidades. Hay otros sistemas más costosos y molestos para el peatón que el “pipican” de Joaquín, como ciertos dispositivos que se pueden situar en aceras amplias pero que probablemente en Lugo no serían una gran solución, pero es cosa de planteárselo.


Pipican con premio para la mascota.
Hasta hay ciudades que están haciendo pruebas con dispositivos que premian al perro por hacer sus necesidades en el lugar adecuado, lo que es una cuestión de costumbre que hace que tire directamente al sitio oportuno. El problema de esto último es que al Ayuntamiento de Lugo se le da muy bien gastar ingentes cantidades de dinero en poner en marcha “novedades” pero todos sabemos que en tres años o poco menos el dispositivo estaría abandonado a su suerte sin perrito que le ladre, literalmente hablando.

En cuanto a los humanos el asunto solo tiene una solución: la sanción. Dice nuestra alcaldesa que en estos temas lo que hay que hacer es educar y no perseguir. Curioso enfoque. Por esa regla de tres no sé para qué multan a los coches por aparcar mal o a los negocios por incumplir las normas (bueno, menos las casetas del pulpo que pueden incumplirlas alegremente sin ningún tipo de consecuencia por lo que sabemos). Deberían decirles amablemente “estimado señor conductor, el semáforo que usted se ha saltado tiene un código de colores que indica que, estando rojo, no puede sobrepasar la línea imaginaria perpendicular al mismo”. Y no denunciarlo, claro.

Los baños portátiles de las fiestas,
en uno de los lugares más inoportunos
Vuelvo al recuerdo de Joaquín García Díez, en su etapa de alcalde, en que reconocía sonrojarse todos los lunes cuando tenía que firmar sanciones por orinar en la vía pública, pero también explicaba que cada vez eran menos porque la gente iba aprendiendo la lección.

El ser humano es como es, y si bien la masa cumple las normas hay un porcentaje de la población impermeable a la educación (observen el ingenioso juego de palabras). A ese grupo es al que solo se le puede adiestrar en los mínimos de convivencia mediante sanciones, porque el resto ya damos por sentado que no hace esas cosas.

Imagen no demasiado infrecuente en Lugo...
También es cierto que en Lugo ahora mismo no hay baños públicos. Bueno ahora mismo sí porque han colocado unos portátiles por las fiestas (por cierto, ¿no podían ponerlos en un sitio menos cantoso que en una de las principales vistas de la Catedral?), pero ya saben que hablo de los “días ordinarios”. Cerrados los quioscos y sin alternativa aparente (abren los del ayuntamiento pero casi nadie lo sabe y no hay indicación al respecto) al usuario solo le queda ir a una cafetería o aliviarse en plena calle o contra la Muralla, imagen que se ve con cierta frecuencia.

Sin embargo el colectivo del que hablamos no es el de la persona que a las cinco de la tarde tiene ganas de hacer pis, sino de los que procesan las muchas bebidas ingeridas tras la cena.

Pero claro, multar resta votos. Lo triste es que no reste más votos no hacerlo.