jueves, 8 de octubre de 2026

Falsificaciones con un (intolerable) barniz de legalidad

No deja de ser sorprendente que en puestos de titularidad municipal se permita la venta de falsificaciones

La competencia legítima es uno de los principios básicos del comercio, pero ese principio se rompe cuando a unos se les exigen unos requisitos, cada vez más duros, y a otros se les da carta blanca para hacer lo que les venga en gana.

En algunos de los puestos instalados en el recinto ferial, se están vendiendo prendas que son presuntamente falsificaciones de marcas que los comercios tradicionales venden legalmente en sus establecimientos. Estamos hablando de zapatillas, camisetas, chaquetas y otras prendas que imitan modelos que tienen actualmente a la venta en sus tiendas y que, a ellos sí, les hacen pasar controles de calidad y de autenticidad que todos agradecemos porque nos da la tranquilidad de saber qué estamos comprando.

Resulta difícil entender que, mientras los comerciantes asumen alquileres, impuestos, seguros, personal, proveedores, garantías y todos los costes derivados de desarrollar una actividad comercial legal, a otras personas se le permita la venta de productos falsificados en puestos autorizados durante unas fiestas que, además, tienen una enorme repercusión en el comercio de Lugo.

¿Cómo puede ser que esto esté permitido y que aparentemente nadie esté controlando ni actuando ante este tipo de situaciones cuando se ha advertido reiteradamente desde esta Asociación?

No estamos hablando simplemente de productos más baratos, sino de muy probables falsificaciones y de una competencia que puede perjudicar directamente al comercio local, y que además recibe un barniz de legalidad porque el consumidor puede creer que son prendas legítimas al verlas en puestos oficiales propiedad del Ayuntamiento de Lugo. Las bases de la licitación lo prohíben pero claro, si nadie lo vigila aquí no pasa nada.

Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, ha denunciado este tema reiteradamente durante los años 2023, 2024 y 2025. Se llegó a recurrir a la Valedora do Pobo ante la inacción de las administraciones, pero la Valedora también se lavó las manos, creando entre todos una situación de desamparo totalmente intolerable.

Se nos ha llegado a responder, por parte del Ayuntamiento, que la competencia de este asunto no es de la administración local. ¿Acaso no tienen que controlar la venta de mercancías ilegales en los puestos que licitan? ¿No está entre sus competencias el comercio que se desarrolla en casetas de su propiedad?

Hemos vuelto a denunciar esta situación, a ver si el nuevo gobierno hace algo al respecto, aunque tengo que decir que tengo mis dudas, porque se les advirtió de esto previamente (como a los anteriores) y parece que el pasotismo en este asunto sigue siendo marca de la casa, algo que me sorprende muchísimo, la verdad, pero que es lo que veo hasta el momento. Ha habido un intento de una concejala de movilizar a la Policía Nacional, pero le han dicho que "no pueden hacer nada si no denuncian las marcas". Una respuesta llamativa, como poco.

Las normas son para cumplirlas pero se ve que algunos tienen patente de corso para hacer lo que les salga de las narices, mientras a otros se les fríe a impuestos y normativas.

Tengo que añadir que he leído muchos comentarios en redes cuando salió esta noticia que usan tres argumentos, a cada cual más soprendente, para criticar la denuncia:

1- "Dejadlos en paz, no hacen daño a nadie". Bueno, a nadie salvo a los que venden las prendas auténticas y pagan sus impuestos y, con ello, nuestros hospitales y carreteras. ¿O creen ustedes en serio que las mafias que hacen prendas falsas pagan IVA y demás impuestos?

2- "¿Y os dais cuenta ahora? Esto pasa desde hace años".  Ya, y por eso desde el 2013 se viene denunciando esto...

3- "La gente no se puede permitir los originales así que está bien que vendan falsificaciones". Este argumento me parece más sincero, aunque más discutible aún. A la gente le importa una mierda el bienestar de quien vende esto, la realidad es que quieren comprar prendas para presumir de un logotipo falso, algo que me parece surrealista, pero es la sociedad que tenemos, donde lo importante es la apariencia, aunque sea falsa y se dañe a otros en el proceso. ¿Qué más da ayudar a las mafias si yo puedo llevar mi chaqueta falsa para fardar?

Y después nos quejamos de que la gente que cumple las normas se sienta abandonada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Derecho a réplica:

Se admiten comentarios, sugerencias y críticas. Sólo se pide cierta dosis de sentidiño y cortesía.

Los comentarios anónimos sólo los publicaré si los considero apropiados y, siendo directos, si me da la gana. Mi blog, mis normas.