miércoles, 25 de febrero de 2026

Otra pifia: el Arde Lucus NO va a Lisboa

Muy de Maquiavelo: las buenas noticias se dan en rueda de prensa con foto. Las malas... se le endosan a alguien.

Si pensaban ustedes que hoy les iba a dar la tabarra con la anulación del viaje del Arde Lucus a Lisboa… han acertado. Hay veces en que ser previsible no tiene nada de malo, y a la vista de cómo han sucedido las cosas creo que es razonable que, al menos, nos dejen el derecho a la pataleta, aunque, como es habitual, antes de entrar en materia, aclaro que este artículo lo escribo yo en mi propio nombre y no en el de nadie más, ni siquiera el de ninguna de las asociaciones a las que pueda pertenecer, como es el caso del Senado del Arde Lucus.

El fiasco del frustrado viaje a Lisboa, por sí mismo, no tiene la menor trascendencia. Son cosas que pasan. Bien es cierto que si había un acuerdo (del que nos enteramos ahora, dicho sea de paso) de que sólo iríamos dependiendo de si nos acompañaban los compañeros de Braga y Viana do Castelo, habría sido razonable que nos dijeran que la excursión no era definitiva. Pero bueno, es un tema menor.

El problema no está ahí, está en la sucesión temporal de acontecimientos. Demos un breve repaso:

En enero del año pasado se montó un cristo bastante importante por las amenazas que el Ayuntamiento de Lugo lanzó a las asociaciones de Arde Lucus porque, ¡oh malvadas!, pretendían ir a promocionar la fiesta a FITUR de la mano de la Xunta de Galicia, ese terrible enemigo que come niños y hunde barcos en medio del Atlántico.

La excusa para el ataque de cuernos fue que se había llegado al acuerdo de no ir a FITUR en 2025 porque “ahorraban esfuerzos” para ir en 2026 “a lo grande”. Nadie tiene constancia de tal acuerdo, salvo Jorge Bustos, que es quien dijo tal cosa a toro pasado. Lo que los que estaban en aquella reunión recuerdan es que fue el motivo de que el Ayuntamiento no llevase a las asociaciones, pero éstas no dijeron nada de no ir.

Bien, llega 2026 y notifican a las 19 asociaciones de Arde Lucus que iremos a FITUR a Madrid… un máximo de 2 personas por asociación. “A lo grande”, di que sí. La excusa en esta ocasión es que “ahorraban esfuerzos” para ir a Lisboa, porque como Arde Lucus es internacional hay que ir al extranjero para “que se note, Juan, que se note”.

Fueron pasando los días y nos pidieron que dijésemos cuántas personas se apuntaban por cada Asociación. Hubo una respuesta más que notable y nos anotamos 103 compañeros para pegarnos una paliza bastante curiosa porque el “plan de viaje” era subirse a un autobús el sábado a las 5 de la mañana, ir a Lisboa, pasearse por la feria, dormir en un hotelucho de las afueras (esto es de mi cosecha, pero la experiencia es un grado) y subirse otra vez al autobús para volver a Lugo y llegar el domingo para dormir e ir a trabajar el lunes. El sueño del IMSERSO.

Pero oigan, a nadie le obligan a ir y si nos apuntamos es porque queríamos colaborar con la promoción de una fiesta a la que le tenemos cariño… pero que están consiguiendo que baje enteros a pasos agigantados. No entiendan que esto es un lloro del “gran esfuerzo” que hacíamos, simplemente lo relato para que sepan que tampoco nos íbamos a visitar Lisboa, que probablemente ni pisaríamos.

Todo iba sobre ruedas, salvo que la información no llegaba. No sabíamos cuándo saldríamos, qué haríamos en Lisboa, qué horarios había previstos, cuándo volveríamos… hasta que el lunes a las dos y pico de la tarde, nos envían un escueto mensaje que dice que, como imaginábamos, salíamos el sábado muy temprano (sobre las 5:30 de la mañana) y volveríamos el domingo para llegar sobre las 22. No se nos contaba nada más, y se emplazaba a futuras comunicaciones.

Y ayer estalló la bomba: se suspendió el viaje.

Llama la atención que para anunciar que íbamos a visitar Lisboa les pagamos un viajecito a Braga a "los jefes", con nota de prensa justificativa y esas cosas que se hacen para que las dietas cubran. Para cancelar no dan la cara: una breve llamada de la persona a la que le endosan el papelón de hacer de mala o un mensaje de Whatsapp. No se convoca una reunión de urgencia ni se da una rueda de prensa, porque claro, dar la cara es difícil.

La supuesta vinculación del viaje a lo que hicieran otras dos ciudades fue la razón esgrimida, y nos contaron que llevaban tiempo trabajando para intentar evitar la cancelación… y ahí está la madre del cordero.

Si sabían que había problemas, que era posible que no fuéramos… ¿por qué demonios no nos avisaron de ese peligro? 103 personas hicieron planes, cambiaron turnos de trabajo (esto es literal, uno de nuestros compañeros lo hizo), sacrificaron otras previsiones para ir a esto, buscaron quién les quedase con los niños, otros solventamos el cuidado de mascotas… y de repente les dicen que naranjas, que no se va.

¿Tanto les costaba decirnos esto hace diez o quince días? ¿No sería lógico que nos avisasen con algo como “chicos, tenemos este problema, nuestra intención es ir pero aún no es definitivo porque no depende de nosotros. Os iremos informando según sepamos pero no canceléis o hagáis reservas de nada que no podáis anular porque no sabemos qué va a pasar”? No, una vez más en esta ciudad se guarda todo celosamente bajo la caja de las siete llaves, no sea que alguien se entere de algo y ya saben que la información es poder.

Hace unos años, unos días antes de las elecciones de 2023 la entonces alcaldesa, Lara Méndez, y el concejal que llevaba esto, Mauricio Repetto, nos dijeron “como gran secreto” que nos iban a llevar a Nueva York a promocionar el Arde Lucus. Obviamente no se lo creían ni ellos, y a la gente directamente le dio la risa. Este año, con las bodas de plata de la fiesta, parecía más realista lo de ir a Lisboa, pero ya ven que tampoco. Nos mencionan Berlín, pero ya sabemos todos que es otra de esas cosas que se dicen por decir, y no son conscientes de que crear expectativas que se van a incumplir es lo peor que se puede hacer.

El nivel de cabreo de los miembros del Arde Lucus sigue subiendo día tras día, año tras año, y es normal. No se trata de buscar privilegios, ni siquiera de entrar a tomar decisiones que corresponden a la organización, se trata de compartir información, respetar la vida de los demás, contar con opiniones de los implicados y, entre todos, trabajar por una mejor fiesta.

Hay un error conceptual por parte del Gobierno Local, de que ellos son los “dueños” del Arde Lucus y no es cierto, son los depositarios, como de todo lo demás. Los dueños son los lucenses. Tanto los que participan como los que no, y el Ayuntamiento, desde el Alcalde al operario de nivel más bajo, trabajan para nosotros, no a la inversa.

El Ayuntamiento subvenciona parcialmente la fiesta (ni de broma llega para cubrir gastos, pero es normal que las aficiones te cuesten dinero, no hablamos de eso) pero no somos sus trabajadores. De hecho, si lo fuéramos, tendríamos sindicatos que nos defenderían, pero como somos “subvencionados” tenemos que estar a la orden de quienes nos toman por el pito del sereno.

De verdad, que es una tomadura de pelo. Problemas surgen siempre, y escollos también, pero lo que nos define es cómo los afrontamos.

martes, 24 de febrero de 2026

Diccionario de la inmobiliaria moderna

El anuncio de un trastero "adaptado" a vivienda por 360 euros mensuales es de traca. Y sí, es en Lugo

El Municipio de Lugo cuenta con más de 12.000 viviendas vacías... y aún así nos diven que el problema es que no se construye bastante. Es la contradicción de la terminología actual, donde se prefiere hacer nuevo que rehabilitar lo viejo y es llamativo porque tenemos barrios maravillosos como La Milagrosa que se caen en pedazos y que, arreglados, serían un auténtico paraíso.

El problema de la vivienda se ha agravado por algunos buitres del sector. Lo que en Lugo llamábamos no hace tanto un “rocho” ahora se ha convertido en una “habitación premium” por la que piden 360 euros mensuales y ni siquiera dicen cuántos compañeros de piso se va a tener. Es la magia del lenguaje.

Hay que usar mucha creatividad para entender cómo se transmuta en un lugar “privilegiado” un reducido habitáculo en que no sólo no se puede andar de pie, sino que el armario es un perchero en que no cabe un abrigo largo, y donde no hace tanto se metían trastos en vez de personas.

Veamos algunos términos que han de conocer cuando lean los anuncios de ciertas empresas (por suerte no todas).

  • Ático = Trastero con ínfulas
  • Ideal parejas = Si hay suerte tiene un dormitorio
  • Acogedor = Pequeño
  • Coqueto = Más pequeño todavía
  • Bombonera = Lo que sería una vivienda de Ryanair
  • Para jóvenes = No hay ascensor
  • Singular = Hay algo absurdo como un baño sin puerta en la cocina
  • Personalidad = Muebles del rastrillo
  • Con encanto = Viejo
  • Vintage = Más viejo aún. A Matusalén se le haría antiguo
  • Necesita actualización = Prepárate para meterte en obras
  • Muchas posibilidades = Se cae en pedazos
  • Ideal inversores = Básicamente una ruina
  • Premium = Caro
  • Zona animada = No hay quien duerma del jaleo
  • Zona tranquila = Para comprar pan necesitas coche
  • Posibilidad de aparcamiento en la zona = No tiene garaje
  • Vistas parciales = Si hay suerte con un periscopio puedes ver algo

Téngalo en cuenta cuando busquen "chollos" en los anuncios.

Este artículo es original de este blog, Historias desde Lugo (www.desdelugo.es)
Un extracto fue publicado por La Voz de Galicia el día 24 de Febrero de 2026

lunes, 23 de febrero de 2026

Chapuceros hasta en los arreglos de las chapuzas

Las "nuevas" piedras de San Fernando, ya se ponen comidas por los lados. A ver lo que duran.

Para cualquier observador resulta difícil entender por qué unas piedras que se pusieron hace unos meses ya están rotas. ¿Qué digo rotas?, reventadas, destrozadas, pulverizadas... Eso implica sólo dos posibilidades evidentes: o el proyecto está mal hecho, o se ha ejecutado mal.

Si es lo segundo, la responsabilidad está en las empresas que lo llevaron a cabo, pero parece difícil que sea así porque el Gobierno no ha salido en tromba a sancionarlas y ponerlas pingando, cosa que harían si pudieran cargarles el muerto a terceros. Es decir, que aparentemente sólo queda una opción: que el proyecto está mal diseñado.

“Te lo dije, te lo dije” es un pobre consuelo, pero también se ajusta a la realidad. Según mis notas la primera reunión que tuve sobre este asunto fue el 28 de noviembre de 2022, en que se me invitó (en representación de Lugo Monumental) a una reunión en que estábamos únicamente el Presidente de la Federación de Comercio, el de Hostelería, el de una asociación del barrio de la Tinería y yo mismo.

Se nos explicó el proyecto y mi primera reacción fue preguntar si no era un disparate meter losas iguales que las que, ya de aquella, llevaban meses rompiéndose en Quiroga Ballesteros. Antes de que respondiera nadie del Ayuntamiento otro de los invitados se enfrentó a mí en plan “¿Qué pasa, ahora eres técnico?” a lo que la respuesta fue sencilla: “No, pero tengo ojos en la cara”.

La ingeniera que estaba allí representando a la empresa que hizo el proyecto (en Lugo todo está privatizado) me respondió que no habría problema porque las piedras eran mucho más espesas que las de Quiroga Ballesteros. Me opuse igualmente porque, como todo el mundo sabe, el problema no es el espesor de la piedra sino cómo se coloca. Me lo negó, con el estupendo resultado que todos estamos viendo.

Este mismo discurso se repitió en privado y en público, a todas cuantas autoridades y personas con decisión se pudo llegar. Se hizo un debate público sobre el asunto, se nos tachó de chalados… y ahora nos encontramos con que “todo el mundo lo decía” y que hay por ahí quienes se pretenden colgar la medalla al mérito ciudadano porque son “los únicos que habían avisado”. En fin…

Es triste que Lugo tenga una hipoteca a futuro tan grave como la que se nos viene, pero más triste es aún que ni siquiera se hagan bien las reformas de los errores. No sólo han puesto otra vez las mismas piedras, sino que las “nuevas” ya vienen “comidas” por los bordes. Supongo que así se rompen antes y aceleramos el proceso de cambiarlas.

Y así eternamente. Al menos hasta que reconozcan el error (complicado) y lo modifiquen (más complicado todavía).

Marca Lugo desde hace 25 años…

viernes, 20 de febrero de 2026

Sugerencias para hacer en Lugo estos días

Presentación de "Guías Lugo" (foto de la web de la Xunta de Galicia); inauguración de la exposición filatélica en el Museo Provincial con una interesantísima parte de la colección de Andrés García Pascual (foto www.lugoxa.com); inauguración de la exposición de la escuela Ramón Falcón y ASPNAIS (foto de www.lugoxa.com)


“Días de mucho, vísperas de nada”, dice el refranero y qué razón tiene. Hay tardes que no tienes más que hacer que pasear al perro y guarecerte de la lluvia, y otras que no te da el tiempo a nada porque se acumulan las citas.

Ayer fue de las segundas, y con tres temas tan interesantes que no fui capaz de elegir así que aprovechando la coincidencia de que los horarios no se solapaban demasiado, pude ir a todo. También quiero usar esto para sugerirles qué hacer en Lugo estos días.

En primer lugar, hubo un paseo de la empresa Guías Lugo, que ha aterrizado en nuestra ciudad contratando al que posiblemente sea el profesional más conocido popularmente, Guido, que pasa a engrosar las filas de esta firma berciana. La presentación se hizo frente a la Catedral, en un lugar icónico de la ciudad, y a continuación hubo un primer paseo guiado viendo los principales puntos de interés del casco histórico.

Después, a las 7, en el Museo Provincial de Lugo, se inauguró una interesantísima exposición llamada “Historia Postal de Lugo (siglos XVIII a XX) de los fondos particulares del más importante coleccionista de Galicia, si no de España, Andrés García Pascual, que es una auténtica eminencia en este mundillo.

Tras la Exfilna del 2021, este ha sido el evento filatélico más importante de la ciudad y aunque entiendo que es un mundo reducido a pocos aficionados, sí creo que la exposición es tremendamente interesante ya que incluye piezas fundamentales para conocer la historia de Lugo como puede ser la única carta existente enviada por un mariscal francés durante la guerra de independencia fechada en Lugo, cuando las tropas napoleónicas perseguían a los ingleses e invadieron Lugo.

También hay otras interesantísimas piezas que pueden gustarles, aunque no sean aficionados a este tema, y una colección de cajas para sellos de todo el mundo que creo que les podría interesar. Les recomiendo una visita al Museo con esta excusa.

Por último, en la vieja cárcel se inauguró la exposición “Visibles, diseño y diversidad funcional”.  Es una propuesta novedosa en Lugo que combina la gran experiencia y saber de la Escuela de Arte y Superior de Diseño Ramón Falcón, con los recursos personales de la asociación social por excelencia de Lugo: ASPNAIS.

En esta exposición podrán ver materiales creados en coordinación con usuarios de ASPNAIS en que se busca romper barreras y promover la inclusión también en el mundo del arte y el diseño, algo que es necesario para lograr la ansiada normalidad que tanto buscan, merecen y, gracias a este tipo de acciones, logran.

Para que luego digamos que en Lugo “no hay nada”.

jueves, 19 de febrero de 2026

Un reloj que no va

Cinco momentos en cinco días diferentes. No da la hora bien en ninguno de ellos.

Hace poco más de mes y medio, un par de días antes de Navidad, el Ayuntamiento anunciaba a bombo y platillo la reparación del reloj de la casa consistorial para que siguiera dando la hora puntualmente tras años de graves problemas y mucho tiempo parado. Funcionó… unos días.

No hace falta ser muy observador para ver que no va.

Como suelo pasear por esa zona por las tardes con Spock, nuestro cruce de labrador con cabra loca, me llama la atención ver el desfase de las manecillas y que a veces anda como le apetece y otras está parado.

El día 8 de febrero a las 18:55 marcaba las 11:38. Del día 10 al 12 (al menos) estuvo parado en las 4:26, y el 17 a las 17:31 marcaba las 11:20. No se puede decir ni siquiera que dé la hora exacta dos veces al día como hacen los relojes parados, porque este va por libre.

Nos cuentan que “se reparó” incorporando un sistema mixto conectado a GPS y una serie de maravillas técnicas que, una vez más, son sólo un anuncio sin trasfondo, ya que sigue sin funcionar, como tantas y tantas cosas en esta bendita ciudad.

No se nos dijo cuánto había costado la reparación, que ha durado incluso menos que las piedras del suelo del casco histórico, y eso era un récord de difícil superación, pero todo es ponerse.

El Gobierno de Lugo anuncia muchas cosas y hay tres categorías de acciones: unas que no se hacen, otras que se hacen mal y otras que era mejor no haberlas hecho. No vamos a repetir el rosario de disparates que día a día nos traen a la cabeza el despilfarro del dinero público, tan necesario para unas partidas que no se cubren adecuadamente y tan sobrante en otras que nadie sabe a qué vienen.

Mientras tanto, la metáfora perfecta de Lugo sigue presidiendo nuestro ayuntamiento: un reloj que no da la hora o, lo que es peor, la da mal.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Hasta siempre, Félix

Félix Latorre Quiroga, el tercero por la izquierda en la fila inferior, en sus tiempos del Breogán
Foto: El Progreso

El domingo falleció Félix Latorre Quiroga, una buena persona. Creo que no se puede decir nada mejor de alguien que eso.

Muy conocido en Lugo por su etapa de jugador en el Breogán en los primeros años de este equipo a finales de los años 60, unos pasos que siguió su hijo, también llamado Félix, que también jugó en el equipo treinta años más tarde. Hasta su yerno está vinculado al baloncesto, entrenando al Estudiantes a día de hoy.

La pasión de mi familia por el baloncesto viene de lejos (yo soy la oveja negra, tanto por parte de padre como de madre), y Félix era uno de sus mayores exponentes. Ayer, a las puertas de su funeral, comentaban que se dieron cuenta de lo grave de sus dolencias cuando dejó de ir al Pabellón a ver a su amadísimo equipo. Sus problemas de movilidad, o mejor dicho, la complicación para estar todo el partido sentado en la grada, se lo dificultaron tanto que optó por dejar de ir, pero no dejó de seguir a su equipo.

En lo personal, les diré que nunca lo he visto enfadado. Era de esas personas que siempre desprenden buen humor, simpatía, alegría y que contagiaba cariño a todos los que le rodeaban. Jamás se quejaba de sus dolencias y cuando hablabas con él enfocaba todo de la forma más positiva posible, incluso en los momentos complicados.

Hace tiempo que no organizamos una "primada" de los Latorre, y cada vez que pasa algo nos acordamos de que es bueno verse de vez en cuando en conjunto. Es una familia enorme, desperdigada por muchos lugares y que es difícil de movilizar, pero días como estos hacen ver que es importante hacerlo para no perder el contacto con gente buena como Félix.

Su mujer Carmen, sus hijos Félix y Carmen y todos sus nietos, familiares y amigos acompañaron ayer al bueno de Félix en su funeral, donde hasta el sacerdote que lo oficiaba habló más como amigo que como cura, de la gran persona que se nos fue.

Hasta siempre, Félix.

viernes, 13 de febrero de 2026

Boa viaxe, Don Xesús

Don Xesús Alonso Montero, fillo adoptivo de Lugo

Cando morreu a miña avoa a todos pillounos a contra pé. Tiña 96 anos pero ninguén contaba con que sentase a durmir unha sesta e non espertase, porque parecía tan eterna coma un bosque e todos dabamos por sentado que chegaría aos 100 anos.

O mesmo pasou con Xesús Alonso Montero. Estabamos tan afeitos a súa lonxevidade, a súa brillantez na madurez, aos seus artigos de prensa e a súa presencia coma defensor das súas ideas que non eramos conscientes de que, coma todos, tiña unha cita ineludible en Samarra.

Os lucenses tivemos a sorte de contar con el coma veciño temporal no físico pero permanente no simbólico. Lugo foi a súa terra de adopción durante, segundo dicía Alonso Montero, os mellores anos da súa vida. Foi mestre de moita xente, incluída a miña nai, que garda un agarimoso recordo da súa labor coma docente, e que loitaba nas trincheiras das aulas polo orgullo do Galego que tanto defendeu.

A cidade deulle o máis que merecido título de “fillo adoptivo” de Lugo, e tan só hai uns meses que foi homenaxeado no Vello Cárcere coma o que era, un embaixador de luxo do noso recuncho, e un loitador incansable polas súas ideas.

Incluso o BNG, que tanta oposición lle fixo (lembremos que incluso no Pleno do Municipio de Lugo os únicos votos en contra do seu nomeamento veu das filas nacionalistas, algo que aínda hoxe segue a crear malestar e tensión dentro do Bloque) publicou onte unha mensaxe de pésame polo seu falecemento.

Non o coñecín persoalmente, só a través dos seus artigos de prensa e da súa pegada na cidade, pero non foi necesario para que, dende as antípodas do pensamento, o respectase e incluso o admirase.

A súa defensa do galego non era agresiva nin impositiva, senón que animaba coa súa amabilidade a usalo lonxe da “liturxia” oficial e sen enmascaralo, que foi o que probablemente lle costou a súa imposible relación co BNG, xa tocada de morte ao nacer porque, coma bo comunista, era contrario ao nacionalismo.

Non son quen de dar leccións sobre isto. Este blog o escribo en castelán porque é a miña lingua materna, pero unha vez mais, coma homenaxe a Don Xesús Alonso Montero, este artigo o fago en galego porque é o menos que merece unha figura coma el.

Nunha entrevista en La Voz de Galicia lle preguntaban como se salvaría o galego, e dicía isto:

O galego sálvase o día que as clases sociais acomodadas, instruídas e cultas falen o galego na súa casa. Poñer á xente un galego como o portugués ou moi próximo ao portugués? Sería a debacle! A xente botaríase a rir. Xa é bastante difícil ver como defendemos o galego na época de Franco ante o castelán para despois ter que defendelo despois ante o portugués. Todos partimos do feito de que hai que salvar o galego, pero por ese lado non se salva... Podería salvarse na escrita, pero falaría a xente ese galego? Non. Se queremos salvar o galego, en primeiro lugar hai que reivindicar que o castelán non debe desaparecer de Galicia. Sempre crin que non tiña sentido propoñer aos galegos unha sociedade que erradicara o castelán para que se implantara o galego.

E engadía en outra pregunta a radiografía que moitos pensamos que hai neste momento:

O galego fálase na televisión, no Parlamento, en certas institucións... Liturxicamente.

Tiña razón. Moita xente usa o galego coma se usaba o latín en misa: coma parte do espectáculo. Non escoitei unha palabra en galego a moitas das persoas que nos diferentes foros públicos o falan “obrigados” pola corrección política. Existen excepcións coma Elena Candia ou Rubén Arroxo, pero son minoritarias, e incluso notorios membros do BNG de Lugo cambian ao castelán cando non hai cámaras ou micrófonos. Liturxia.