martes, 11 de agosto de 2026

Las 9 pruebas

Nueve temas, nueve inmuebles o instalaciones, nueve retos...

La intensa e incansable labor que el actual gobierno lleva a cabo en el Ayuntamiento está incidiendo en temas que ya conocíamos… y otros nuevos. Por ejemplo, ayer Elena Candia reveló que la seguridad de los edificios municipales estaba en entredicho porque había extintores caducados, algo que, seamos sinceros, no es tan complicado que pase, pero que realmente es preocupante cuando viene de la administración, esa que nos sanciona a los demás si nos pasa lo mismo.

Además de los muchísimos temas que ya han tocado en estos tres meses, quedan un montón de melones por abrir y que pueden suponer la diferencia entre dedicarse a apagar fuegos (perdonen la metáfora, es que procede) y marcar un antes y un después con asuntos que estaban abandonados desde hace décadas.

Hoy les voy a hablar de 9 asuntos que sería deseable, si no solucionar (porque el tiempo es el que es) sí afrontar con valentía y decisión, dos características que hasta ahora se ve que a Elena no le son ajenas. Verán que los nueve se han tratado en este blog, y que sobre algunos ya se han empezado a dar pasos para poner soluciones tras lustros de abandono. Hay otros que, hasta donde yo sé, están igual. Puede que no quiten el sueño a muchos lucenses, pero sí podrían suponer una nueva etapa:

- El pabellón de la OJE: Este inmueble, situado en pleno casco histórico junto al edificio de la Diputación, lleva unos 40 años abandonado, en un estado lamentable. Desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, llevamos desde el 2013 insistiendo en la necesidad de hacer algo con ese espacio, que sería un magnífico lugar para hacer infinidad de cosas en una ciudad con largos y lluviosos inviernos.

- El Cuartel de San Fernando: Quizá debería realizarse un estudio serio sobre el tan moldeado Museo de la Romanización y ver, realmente, qué tenemos para exponer y si merece la pena gastarse 20 millones de euros. No me entiendan mal, no digo que no haya museo, sino que no sé muy bien qué vamos a poner en él. Hasta donde yo sé en Lugo no hay estatuas, capiteles, grandes mosaicos ni piezas llamativas para el gran público. Tal vez sería necesario publicar el inventario que, seguro, ya existe para que todos podamos ver la necesidad del Museo… o no.

- El paseo interior de la Muralla: Hay zonas donde se podría hacer con cierta facilidad. No digo que sea de hoy para mañana, pero sí que se podría habilitar un espacio por el interior que sería totalmente peatonal (ese sí) y que mejoraría las comunicaciones internas del recinto histórico.

- El viejo matadero: Una vez descartado (afortunadamente) el traslado de la Protectora, aquel edificio está allí sin otra función que deteriorarse día tras día. Si les digo la verdad no tengo ni idea de qué hacer con él. Tal vez sería buena cosa abrir un concurso de ideas público para que cualquiera pueda hacer sugerencias sobre el destino de ese lugar, que tiene un tamaño más que considerable.

- El edificio “multiecológico”: La casita de madera cuyo fin real era la propaganda, está a día de hoy albergando al INLUDES para desgracia de los trabajadores a los que les toca ir allí en destierro. También sería bueno pensar qué hacer allí, porque no tiene muchas trazas de que sea de una utilidad tremenda.

- Las mal llamadas Caldas: Otra de las instalaciones-estafa que nos han metido a nosotros y a la Unión Europea, que fue la pagana del desaguisado (y eso que estaban avisados). Han pasado mucho más tiempo cerradas que abiertas y no tienen visos de que vayan a servir para nada en mucho, mucho tiempo. Tal vez la única solución sea hablar con el propietario del Balneario y llegar a un acuerdo con él para ponerlas a funcionar con agua termal, aunque la cosa no creo que sea tan sencilla como parece.

- La caseta del guarda del Parque Rosalía: Se ha anunciado su restauración, lo que me resulta una cosa fantástica, y su cesión a una asociación vecinal, con lo que ya no estoy tan de acuerdo. Francamente, desde abrir una guardería (que se puede hacer en concesión) o una ludoteca para críos, hasta una nueva cafetería (el sitio es fantástico) hay muchas opciones para usar ese edificio sin “regalarlo” a las bravas. Sería abrir un melón peligroso: ¿por qué esa asociación sí y las demás no?

- La vieja depuradora: Otro de los mamotretos ruinosos heredados por el nuevo gobierno, y que cualquier día nos va a dar un disgusto porque la gente sigue entrando y en el momento menos pensado habrá un accidente. También sería bueno hacer otro concurso de ideas para que la gente opine.

- Hablando del río, ¿se va a seguir pagando una nave en el Corgo para albergar una turbina nuevecita del trinque y que, según nos han dicho, jamás se podrá usar? Porque es otra de las hipotecas absurdas que habría que solventar.

Son nueve de las cosas a las que habría que darles una vuelta. Evidentemente no todas tienen ni la misma importancia, ni los mismos plazos de solución, ni implican los mismos recursos.

¿Y ustedes? ¿Tienen en mente algún tema más que habría que subsanar?

lunes, 10 de agosto de 2026

Arde el Antas, en la Plaza del Campo

El Antas, calcinado tras el incendio de ayer. Foto: La Voz de Galicia

La vida cambia en un momento, para bien o para mal. Te puede tocar la lotería, o, como sucedió ayer en la Plaza del Campo, te puede arder el local en que tanto esfuerzo has puesto.

El fuego siempre ha sido un aliado para el ser humano, pero también un enemigo cuando se sale de control, y lamentablemente fue lo que pasó en el Restaurante Antas, una referencia del casco histórico de Lugo.

Lo mejor de todo es que nadie resultó herido. A pesar de que el local estaba lleno hasta la bandera, algo comprensible siendo pleno agosto, la rapidísima y ordenada evacuación del restaurante y la inmediata presencia de los bomberos hicieron que lo que fue una desgracia no se convirtiera en una catástrofe.

Evidentemente a Ibán, el responsable del Antas, se le ha originado un grave problema que tiene que gestionar ahora con seguros y demás, pero pensemos que podría haber sido mucho peor porque afortunadamente no se afectó a los pisos superiores ni a los inmuebles colindantes salvo por el humo, que lógicamente es más difícil de evitar.

Poco más se puede decir en este momento. Dar ánimos a todos los afectados, ofrecer ayuda en lo que se pueda y, sobre todo, tener presente que los accidentes pueden cambiar todo en un momento.

viernes, 7 de agosto de 2026

Por fin se renovará la Protectora

La firma del convenio de financiación de la reforma de la Protectora, un día histórico para Lugo
Foto: www.aquilugo.com

A pesar de que he tardado más de una semana en escribir del tema, porque quería dedicarle tiempo, creo que el pasado 29 de julio se produjo una de las noticias más esperadas y más deseadas por muchísima gente y que, por sí misma, justificaría muchas cosas de las que han pasado en Lugo en los últimos meses: se ha firmado, tras décadas de espera, el puñetero convenio a cuatro bandas para financiar la reforma de la Protectora de Lugo. Ese convenio lo firma la propia entidad y las tres administraciones que pondrán la pasta: Ayuntamiento, Diputación y Xunta.

Es una victoria grandiosa de Alberto Losada, de la directiva, los voluntarios y el personal de la Protectora. Han estado años insistiendo incansablemente y se han enfrentado a la enorme pereza de la maquinaria burocrática y la falsedad de las buenas palabras que nunca llegaban a nada.

Es, también sin duda alguna, una victoria de Elena Candia. Sí, ya sé que “se me nota” que estoy encantado, pero ¿qué esperaban? Eso de que una persona trabaje desde la oposición para sacar adelante algo que el gobierno afirmaba que era imposible, y lo pueda culminar desde el gobierno no me parece que sea como para llorar de pena.

Me gustaría recordarles a los que “no se les nota” que PSOE y BNG no sólo votaron contra mantener la protectora donde está, sino que dijeron en el Pleno de febrero de 2024 (está grabado) que era “ilegal” porque había un informe de la Confederación Hidrográfica que lo prohibía. Tal y como demostré en un artículo de aquel mismo mes eso era falso.

Al mes siguiente, en marzo del mismo año, tuvieron que reconocer que eso no era cierto y que se podrían hacer nuevas construcciones guardando las distancias que marcaba el puñetero informe… y votaron contra esa idea que es la que ahora se va a ejecutar.

Pusieron todos los palos en las ruedas que pudieron. Cuando la Protectora presentó un proyecto de reforma integral y ampliación, en lugar de requerirles para modificar ciertos aspectos que entendían que no cumplían la normativa, sacaron una nota de prensa diciendo que no lo autorizarían. Se superó gracias al trabajo de los arquitectos Manuel Cortón y Diego Vila que hicieron el proyecto y la colaboración de otro técnico, Ramón Cabarcos, que además es concejal.

Ahora sale Miguel Fernández, que fue el concejal que aseguró que era ilegal la ampliación y también fue el alcalde que dijo que iban a denegar la licencia, a presumir desde la Diputación de lo mucho que han ayudado con este tema. Suena a sarcasmo, pero seguro que algún idiota se lo cree. El gran problema que han tenido el PSOE y el BNG con este asunto es que lleva la firma de Elena Candia por todas partes. Al César lo que es del César.

Pero si vamos a lo que realmente importa, tras tanto tiempo de promesas vacías y de mentiras comprendo que mucha gente dudase de que este día llegaría. Incluso el Presidente de la Protectora ganó las elecciones por un único voto, ya que no parecía que hubiera el movimiento que realmente hay para renovar las instalaciones.

Afortunadamente todo parece que por fin cristaliza. La Protectora tendrá un albergue en condiciones y ahora sólo queda que la gente entienda que un animal es una responsabilidad, no un juguete, y que, ojalá, algún día sean unas instalaciones inútiles.

jueves, 6 de agosto de 2026

La comisión de fiestas y la nueva mayoría

Sesión de la Comisión de Fiestas de ayer.

El PSOE sigue sin asumir su situación en el Ayuntamiento de Lugo. Salen a protestar porque la alcaldesa ha creado una comisión de fiestas para organizar el San Froilán en que se les ha retirado un puesto para asignarlo a María Reigosa, la concejala no adscrita que, con su voto, respaldó la moción de censura que supuso un cambio de rumbo radical en la ciudad.

Lo que no acaban de entender es que ahora su grupo ya no tiene 8 concejales, sino 7 (siendo generosos, porque alguno hace tiempo que ni está ni se le espera), y que con sus anteriores socios ya no suman 13, sino 12 asientos en el Pleno, por lo que la Comisión ha de reflejar esta nueva realidad.

En los años 2024 y 2025 la comisión, formada por 9 miembros, contaba con cuatro representantes del PP (que tiene 12 concejales), 3 del PSOE (que tenía 8) y 2 del BNG (que tiene 5). El secretario de la comisión es el jefe del servicio municipal de cultura, pero en funciones técnicas.

Ahora el reparto es el mismo para el PP y para el BNG, pero el PSOE pierde un representante al entrar en la Comisión María Reigosa como concejala no adscrita, que es algo que la normativa y los tribunales han avalado reiteradamente. Es lo que tiene perder un concejal, que pierdes representatividad en todas partes.

La estrategia que sigue el PSOE con este tema es la misma que cuando les dio el parraque al ver que se quedaban sin gobierno: ponerse locos y gritar “democracia sí, transfuguismo non”, como si la situación actual no estuviera perfectamente regulada por la legislación nacional (recuerden que ellos ahora mismo gobiernan en Madrid y podrían cambiarla, cosa que no han hecho) o como si no la hubieran usado ellos en otros ayuntamientos cuando les convenía.

Es comprensible que les cueste adaptarse. Están en la oposición tras casi tres décadas gobernando, normalmente gracias a pactos realizados a puerta cerrada tras las elecciones, y eso ha de costar mucho. Son muchos sueldos y poder el que se pierde. Pero deberían empezar a asumir que están donde están y que ponerse histéricos sólo les convierte en personas histéricas, no les da la razón.

Supongo que su enfoque ideal sería que Elena fuera boba y mantenga en las comisiones la mayoría del antiguo bipartito. Pues no.

En la comisión se han dedicado a provocar a María Reigosa (cosa comprensible, porque hasta el momento les ha dado un resultado magnífico que sólo les ha costado el gobierno). Pues nada, a seguir así porque lo importante es el poder, no que las fiestas sean mejores.

Por cierto, se mencionaba la posibilidad de conciertos de pago en San Froilán. Pues miren, si eso supone traer mejores artistas, ¿dónde hay que firmar? Porque para el Caudal Fest se paga entrada y no veo que a nadie le parezca mal…

miércoles, 5 de agosto de 2026

Reflexiones por un contenedor

Ayer algún simpático quemó una caja de perchas dañando un contenedor.

 ¿Qué clase de persona le prende fuego a una caja llena de perchas junto a un contenedor? Vamos a ser generosos y a pensar que no fue una cuestión intencionada, sino un descuido. Cambio entonces la pregunta: ¿qué clase de persona tira un cigarro encendido a una caja de perchas junto a un contenedor?

Nuestra sociedad es cada vez más egoísta y se preocupa menos por el conjunto. Más allá de golpes en el pecho y solidaridad de pancarta, se nota a la legua que el común de los seres humanos no “salió mejor” de la Pandemia sino que, justo al contrario, aprendió que la vida es frágil, y la conclusión no fue “pues tenemos que ayudarnos unos a otros” sino “muerto yo, muerto el mundo, que les den a todos”.

Somos una especie que, en general, damos asco. Nuestro paso por el mundo es destructivo y dañino. Hemos machacado hasta la extinción a especies y superpoblamos un planeta que difícilmente va a poder soportar este ritmo durante mucho tiempo.

A la Tierra no le va a pasar nada. Es una roca que gira por un espacio indiferente. Somos nosotros, junto a las demás especies vivas, las que pagaremos nuestros pecados más pronto que tarde.

Pretender solucionar esto con medidas locales es del género tonto. Poner muchos filtros legales a las fábricas en Europa mientras compramos al por mayor a China, cuya mierda acaba en los mares que todos compartimos, es retrasar lo inevitable: el colapso ecológico del planeta.

Lo que nos define como personas es lo que hacemos cuando creemos que nadie nos mira. Si dejamos el carro en el supermercado en el sitio destinado para ello o de cualquier forma en un pasillo; si recogemos la caca del perro cuando paseamos por la noche por donde no hay nadie por la calle…

Todos tenemos un componente de egoísmo y de maldad, pero la civilización se supone que debería consistir, entre otras cosas, en reprimir esos aspectos en favor de la convivencia y el entendimiento. No suele ser así.

“¿Y todo esto te viene a la cabeza porque un imbécil prendió una caja de perchas?”, preguntará el avispado lector. Pues sí, la respuesta es precisamente que sí, porque es un símbolo de la desidia o de la maldad del ser humano.

martes, 4 de agosto de 2026

Las facturas pendientes del Ayuntamiento de Lugo

 

Tenía intención de hacer una reflexión sobre el “bloqueo” que el antiguo bipartito asegura que hay en el Ayuntamiento de Lugo para el pago de facturas, y para eso pretendía ver los datos de años anteriores, echando un vistazo a la cuenta general de los ejercicios cerrados y a las liquidaciones anuales. El problema es que estos datos no están disponibles.

En la mal llamada web de transparencia del Ayuntamiento de Lugo, que es de todo menos transparente, los últimos datos son de 2020 (sólo están colgadas las liquidaciones de 2019 y 2020) y 2019 (sólo se puede ver la Cuenta General en la web de 2018 y 2019). Así difícilmente podemos hacer una comparativa sin irnos a recortes de prensa.

En el año 2022, según esa fuente (la prensa) en el año 2022 el Ayuntamiento pagó 20,6 millones de euros con reparos de legalidad de 191 facturas, y a mediados de septiembre tenían pendientes de pago 1.612 facturas. A día de hoy la oposición se escandaliza por 542 facturas. Por cierto, es curioso que hablen de 542 proveedores, parece ser que no diferencian que puede haber más de una del mismo, lo que es mucho más que probable.

En cuanto a la rapidez, el gobierno bipartito presumía el año pasado de que había reducido los tiempos de pago de las facturas, bajando de 20 días a 8,6 el plazo de pago. Sacaban pecho de que en junio del año pasado pagaban en 4,32 días frente a los 32 del 2024. Lo que no explicaban es que el dato se refiere al tiempo que media entre que la factura es fiscalizada hasta que se paga, no desde que el proveedor presenta la factura ni desde que se realiza el servicio. Es decir, que no se mide la agilidad del pago sino simplemente de la tesorería, y lo difícil de entender es que antes tardasen más de un mes. En ese caso (desde la presentación de la factura al pago) también se redujo pasando de 87 días a 53, lo que es un buen dato, nadie lo discute, y pasan a cumplir la ley, cosa que antes no hacían porque el máximo legal son 60 días que se pasaban por el forro. Presumían, pues, de cumplir las normas. No se consuela el que no quiere.

¿Dónde está, entonces, el problema ahora? ¿Por qué se está tardando? Pues parece que se debe a que antes los reparos de legalidad se levantaban con mucha alegría (incluso los alcaldes dejaban su puesto unas horas periódicamente para que los socios de gobierno firmasen sus facturas y se comiesen ellos sus marrones) y ahora están revisando las facturas antes de pagarlas, para ver por qué presentan problemas. No es un asunto menor, y de hecho fue una de las claves que llevaron a María Reigosa a dar el paso que cristalizó en la moción de censura de mayo.

Cuando María llegó a la concejalía se encontró una pila de facturas pendientes de pago y recibió la orden (categórica, todo hay que decirlo) de firmarlas, a lo que se negó sin revisar primero de qué eran y por qué había problemas para pagarlas. Ahí empezaron los problemas, porque quiso hacer las cosas con criterio. Claro, si hubiera firmado el plazo habría sido menor pero lo suyo es saber lo que firmas, y en eso, digo yo, tenía toda la razón… En ese momento estamos ahora, en el de que el nuevo gobierno está viendo a qué corresponde cada factura y por qué los servicios económicos municipales dicen que no están correctas, y eso lleva tiempo.

En todo este tema el asunto que más me llama la atención es que el concejal Jorge Bustos ponga de ejemplo el pago de las facturas de Arde Lucus a las asociaciones, donde se ha levantado el reparo de legalidad y se ha pagado con más celeridad (de hecho, está llegando el dinero justo estos días). Quizá se deba a que ahí la causa del reparo era evidente y la situación es idéntica para la mayoría de las asociaciones, si no todas. Pero lo chocante es que mencione ese tema teniendo todavía pendiente el asunto del caballo de metal que él contrató ilegalmente y del que no se supo más.

Dudo que el artista haya presentado la factura del trabajo, pero en caso de hacerlo parece razonable que si hay una ilegalidad tan grave como haberla contratado verbalmente, la factura esté pendiente de pago.

De hecho, tantos nervios sobre el asunto quizá puedan responder a la preocupación de “a ver qué se van a encontrar si las miran con lupa”, porque las cosas se hacían como se hacían…

Veremos en qué termina todo esto, pero si algo es irónico es acusar al gobierno de Candia de parálisis, cuando se han movido más en tres meses que sus antecesores en lustros.


lunes, 3 de agosto de 2026

ZBE sí, pero no así

Uno de los más tristes episodios de las obras fue la tala de árboles que estaban en perfecto estado.
Foto: El Progreso

Es curioso lo que puede sorprender a algunos la coherencia. Estamos en un mundo tan acostumbrado a bandazos interesados, sometidos a siglas, que cuando alguien, sea una persona o una organización, es fiel a sus principios y su independencia el común de los mortales se extraña.

Esto es lo que ha pasado estos días desde que la Asociación Lugo Monumental que tengo el honor de presidir comunicó que iba a impugnar la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones de Lugo. La decisión no la tomé yo, ni la directiva. La tomaron los socios.

Tenemos un grupo de Whatsapp donde todo se consulta, y donde la gente puede opinar libremente de lo que considere oportuno. Ahí se debatió el tema y se votó, con unanimidad a favor de la impugnación, por lo que no hay mucho más que añadir a ese respecto.

Es cierto que desde la aprobación inicial a la definitiva de la ordenanza se introdujeron mejoras. El actual gobierno, que lleva ahí pocos meses, ha intentado tramitar a uña de caballo las modificaciones porque en breve la ordenanza tiene que estar en vigor para evitar problemas con la Unión Europea así que entiendo que tampoco pueden darle muchas más vueltas… pero la cuestión no es tanto esa sino el modelo en sí mismo, que consideramos erróneo.

Verán, aquí desde el primer momento se ha camuflado una ordenanza de tráfico como si fuera una de bajas emisiones. Es falso. De hecho, la ordenanza no habla de emisiones en ningún momento. Lugo ya cumplía los estándares de contaminación y, si bien es cierto que la ley obliga a tener una ordenanza de ZBE se podría haber declarado el casco histórico como tal sin hacer nada más. Los largos años de obras, con el terriblemente malo resultado final (suelos que se rompen, tala caprichosa de árboles que estaban en perfecto estado…), fueron un capricho de anteriores gobernantes.

¿Quiere decir esto que estamos contra la peatonalización? No. ¿Acaso somos negacionistas del cambio climático? Tampoco. De lo que hablamos aquí es de que se tomaron medidas sin la menor consideración a nada que no fuera “la foto”, una foto, por cierto, llena de piedras rotas y hormigón que se desmigaja.

Lugo es una ciudad con un casco histórico de un tamaño considerable, sobre todo si tenemos en cuenta que no es lineal sino circular. Esto hace que cualquier decisión de peatonalización total del recinto amurallado cree graves dificultades a muchos colectivos como el de las personas con dificultades de movilidad. No hablo de personas con minusvalías reconocidas, que tienen una tarjeta y ciertas posibilidades (aunque no muy razonables, porque por ejemplo sólo les dejan aparcar dos horas en sus plazas reservadas, cosa inaudita).

Hablo de personas de cierta edad a las que les acaban de decir que no pueden ir a la Plaza de Abastos como hacían antes a hacer una compra un poco grande porque no pueden meter el coche, salvo que usen el aparcamiento de Santo Domingo, que es del Ayuntamiento, y cuya primera hora es la más cara de Galicia. De eso hablo.

Hay otras cuestiones que tampoco son razonables. Se mantiene la posibilidad de un agravante para las sanciones de un 30% en caso de reincidencia, pero no se regula una posible reducción del 50% en caso de pronto pago, y tampoco se recogen las propuestas para facilitar la tramitación de accesos en caso de servicios de reparaciones urgentes, que deberían ser más ágiles dada la naturaleza de la actividad.

Es llamativo que una ordenanza de bajas emisiones establezca como únicos límites de acceso general los que derivan del peso de los vehículos, algo que no tiene ninguna relación con el medioambiente sino con el erróneo diseño de los solados de la zona. Lo hacen para que el suelo no se rompa más aún, no porque tenga la menor relación con las emisiones.

Tampoco se contemplan posibles fórmulas flexibles, como la peatonalización por tramos horarios o por días concretos como ocurre en localidades de Portugal o que las restricciones más importantes se activen cuando hay episodios de contaminación como establecen en Ponferrada. ¿Por qué no puede haber calles que se abren o cierran al tráfico en función de si hay, por ejemplo, mercados o si se trata de días laborables o festivos?

La ordenanza es de máximos, algo incomprensible en una ciudad que ya cumplía los estándares medioambientales que supuestamente se persiguen. Por lo tanto, se presentaron en su momento alegaciones que fueron rechazadas (de las diez sólo se aceptó parcialmente una) así que para la Asociación impugnar esta ordenanza es un ejercicio de coherencia e independencia, al margen de cualquier otra consideración.

Estoy seguro de que recibiremos críticas, igual que las recibiríamos si no lo hiciéramos porque ahora gobiernan “otros”. Lo que me molestaría de estas últimas es que tendrían razón.

Veremos lo que pasa, aunque me gustaría recordarles que hasta el momento la Asociación ha ido al juzgado en cuatro ocasiones, impugnando normativas municipales y autonómicas. En todos y cada uno de los casos logró anularlas. O mucha suerte tenemos… o mucha razón.