| La Mesa Local de Comercio de Lugo celebrada ayer. Foto: www.concellodelugo.gal |
“Días de mucho, vísperas de nada”, dice el refranero, así que hoy toca “nada” porque ayer fue uno de esos días que se te pasan en un suspiro porque no paras.
Empezamos tempranito con la constitución de la Mesa de Comercio Local de Lugo, un órgano obligatorio que ha de verse anualmente según la Ley de Comercio pero que el Ayuntamiento de Lugo no convocaba desde el año 2021. Ya saben que a algunos lo de la participación sólo les gusta cuando es para aplaudirles y claro, si se ven obligados a invitar a críticos la cosa les chirría.
Presidida por la Alcaldesa y con la presencia de tres concejales de los tres diferentes grupos políticos, asistió también el Director General de Comercio de la Xunta, Gabriel Alén, una persona que destila energía, empatía y buen rollo como pocas. Se sorprendió. Por lo visto lo normal es que en estas reuniones de constitución de las Mesas (pasaron tantos años que el Ayuntamiento optó por “reiniciarla”) no se hable de nada, sólo sea un acto formal en que se saludan unos a otros y se dicen lo estupendos que son.
La de ayer no fue así. Tampoco me atrevo a calificarla de reunión “de trabajo” pero se le acercó bastante porque se trataron temas que, al menos desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, nos parecen importantes.
En primer lugar, hicimos una consulta sobre la posibilidad de usar la tecnología de la Xunta para hacer un bono comercio en Lugo, una iniciativa que Elena Candia ya tenía prevista. Lamentablemente no es posible porque la plataforma es de Abanca, pero lo estudiarán para años venideros porque podría ser una buena opción.
También se habló de la importancia de intentar abaratar los aparcamientos municipales (Santo Domingo, Plaza del Ferrol y Plaza de la Constitución) que son los más caros de Galicia en su primera hora, que es la más importante para el comercio. Sorprendentemente los privados (construidos y sostenidos con dinero particular) son más económicos, para que luego hablen de que la malvada empresa siempre es peor… en fin, esas cosas. La Alcaldesa se comprometió a convocar una reunión con los concesionarios para ver posibilidades.
Otro tema que pusimos sobre la mesa es el de la plataforma de licitación municipal. Es vergonzosa. Conseguir datos de licitaciones es una odisea, pero una vez se adjudican es imposible. Es decir, que si ustedes hacen una oferta saben si se la adjudican o no, pero en este último caso no saben ni a quién se le dio ni en cuánto, por lo que no saben nada de nada. Eso no es ni medio razonable. La transparencia brilla por su ausencia y Cristina Sanz, la concejala de quien depende ahora el tema, se mostró de acuerdo y se comprometió a buscar soluciones.
San Froilán fue otro asunto tratado, porque desde la Asociación llevamos varios años denunciando la venta de falsificaciones en los puestos adjudicados por el Ayuntamiento. Lo grave de esto es que no sólo se está usando un local público para cometer un delito, sino que encima se le da un barniz de legalidad, porque a nadie se le pasa por la cabeza que se vendan prendas falsas en un puesto concedido por la administración. Pues sí, pasa.
Por último, se prestó atención a la Navidad, la campaña más importante para el comercio y que hay que ir preparando desde ya. La costumbre de Lugo de preparar esta campaña a partir de San Froilán es un grave error que hace que cuando vayas a buscar empresas o actividades ya estén todas cogidas y tengas que elegir entre “los restos” y claro, así viene lo que viene.
Por su parte la Asociación de Mujeres Empresarias puso sobre la mesa la importancia de que haya más medidas de conciliación para autónomas que no tienen empleados, y para ayudar a la gente que ya inició su negocio a seguir navegando por las procelosas aguas de la burocracia (tienen toda la razón, es un guirigay).
Se invitó por primera vez a Facua, la organización de consumidores, un acierto por parte del Ayuntamiento porque jamás se les había llamado para participar en esta Mesa y sin los consumidores no se puede considerar completo el diálogo.
En general hubo muy buen ambiente y la única discrepancia que surgió fue entre Lugo Monumental y la Federación de Comercio ya que nuestro planteamiento de que las cosas no se apoyen siempre en subvenciones no fue bien vista por José María Seijas. Nuestra asociación no recibe dinero público y, qué quieren que les diga, no nos va tan mal, y creemos firmemente que ningún sistema se puede mantener eternamente tirando de la teta del Estado. Por ejemplo, el tema de los aparcamientos: pedimos que se nos faciliten herramientas, no que se nos paguen, que no es lo mismo. Pero bueno, fue una discusión amable sin mayor relevancia.
Fue una reunión constructiva como inicio y esperemos que siga así.