viernes, 26 de junio de 2026

Hacer trampas al solitario

Hacer trampas al solitario es absurdo. Si encima es tan sumamente fácil de demostrar como pasa en Lugo, es además contraproducente.

Los que fueron miembros del antiguo bigobierno lucense andan un poco despistados, sobre todo los del PSOE, aunque aún me está costando asimilar la foto de los concejales del BNG visitando sonrientes el campamento de la Cohors en el Arde Lucus... con las cosas que les hemos escuchado sobre eso... en fin.

La ahora oposición se mueve entre dos líneas argumentales: "eso lo dejamos nosotros preparado", que también han tenido mala suerte, porque en un mes y poco habrían dado una vuelta a la ciudad de la leche y "Lugo está paralizado", una contradicción absoluta con lo anterior, pero que si cuela, cuela... aunque dudo que alguien se lo crea porque es más que evidente que las cosas se están moviendo a un ritmo desacostumbrado en la ciudad.

Los concejales socialistas de la oposición todavía no han encontrado su lugar o, mejor dicho, no se han adaptado al lugar que ahora les corresponde. Bueno, tampoco es eso exactamente… es que están tan acostumbrados a que les cuelen todas las cosas que decían (el poder del gobierno tiene ese efecto en algunos ciudadanos e incluso medios de comunicación) que siguen pensando que cualquier sandez que publiquen va a seguir funcionando igual, y no.

Vamos con algunos ejemplos de estos últimos días.

El uso de la Vieja Cárcel:

El pasado viernes, casualmente durante el inicio del Arde Lucus, el Delegado del Gobierno vino a Lugo a hacer una rueda de prensa porque la Vieja Cárcel ha sido declarada lugar de la memoria democrática. El PSOE acusó al gobierno de Elena Candia de que no les cedieron el uso del espacio para hacer el acto… lo que el gobierno desmintió retando a los socialistas a mostrar la supuesta solicitud que presentaron.

No hay tal documento, ya que de haberlo habrían salido corriendo a enseñarlo para demostrar lo malvada que es Elena. No existe. No se molestaron en tramitar una solicitud porque siguen pensando que con llamar por teléfono tendrán a disposición “su” espacio, lo que, dicho sea de paso, tampoco estaría de más si se hubiera organizado así (para todos, no sólo para ellos), pero no se hizo.

La petición de “apertura” choca con las actitudes pasadas de los propios solicitantes. Les pongo de ejemplo la negativa del entonces gobierno bipartito a prestar el salón de actos de la Vieja Cárcel cuando lo pedimos desde Lugo Monumental, la entidad que tengo el honor de presidir, para presentar nuestra propuesta para la Estación de Autobuses. Como no les gustaba la idea, no nos dejaron el espacio, lo que finalmente nos benefició porque la pudimos presentar en la propia Estación y quedó de maravilla. Eso sí, nosotros sí presentamos solicitud por escrito... que jamás contestaron.

El "retraso" del centro de salud de la Milagrosa:

Otro ejemplo, más reciente, es de hace un par de días. Sale una representante del PSOE a escandalizarse por el “retraso” que tiene la obra del centro de salud de la Milagrosa. Me resisto a hacer un chiste con ese término, pero sí creo que es de recibo recordarles el largo, larguísimo, eterno rosario de prórrogas de las obras del casco histórico, que a día de hoy están sin terminar “de verdad”.

Cuando se le planteó el tema a la entonces alcaldesa, Lara Méndez, la primera edil soltó en el Pleno (está grabado por si no me creen – a mí también me costaría creerlo) que son cosas que pasan y que una amiga suya había encargado cambiar una bañera por un plato de ducha y la obra pasó de durar una semana a tres meses. Diga que sí.

En todo caso eso sería un simple "y tú más" que jamás me ha gustado. La pregunta es si realmente la obra va mal de plazos. La Consellería ha salido a desmentirlo, pero lo sabremos en unos meses. Me da que sí estará en plazo porque "coincide" con las municipales del año que viene.

En el fondo parece que para algunos es irrelevante que la crítica tenga o no agarraderas, de lo que se trata es de hacer ruido y seguro que algún votante incauto se lo traga.

La playa fluvial:

El tercer ejemplo es el más surrealista de todos: ahora dice el anterior Alcalde que hay que hacer la playa fluvial usando para ello la vieja Fábrica de la luz, ese edificio en el que han gastado una pasta en hacer un centro “enogastronómico” para comer tortillas francesas y catar vinos (un sitio para beber alcohol en un lugar al que hay que ir en coche, ¿qué puede salir mal).

En este modesto blog hace más o menos una década (septiembre de 2017) propuse eso mismo, usar la Fábrica para sede de la playa fluvial, porque hay un edificio magnífico para albergar cafetería, vestuarios, taquillas, actividades… y un espacio estupendo en esa misma parcela y acceso al caneiro, que es público. No se hizo, prefirieron, ocho años más tarde, poner unos tablones y llevarse a ocho concejales a inaugurar esa trangallada, lo que no deja de ser un cachondeo en toda regla.

Hoy lo exigen.

Conclusión:

Verán, pocas personas son más críticas que yo. Bien es cierto que, salvo el tema del caos absurdo de los logotipos y algunos gestos erróneos durante el Arde Lucus, entenderán que me cueste criticar a un gobierno que está haciendo las cosas que yo mismo he indicado reiteradamente en este blog que había que hacer, como restaurar y poner en uso el quiosco de la Plaza de España o retirar las  planchas publicitarias que había en Reina y que daba asco verlas. Pero en todo caso, si alguien tiene alguna observación que hacer me parece fantástico, siempre que sea eso, una crítica y no un insulto.

Entiendo que alguien pueda pensar “mira, con lo crítico que eras con los otros y lo que aplaudes a estos”. Es razonable, y hasta podría ser un argumento si me ponen ejemplos de cosas que habría criticado si lo hubieran hecho “los otros” y que aplaudo porque lo hacen “estos”. Ahí sí podemos empezar a hablar de si realmente hay un cambio por mi parte. Argumentar lo es todo.

Veo a los trolls de las redes usando términos tan sumamente repugnantes que me niego a reproducirlos aquí, pero cuando lean a esa gente valoren si están argumentando cuestiones o simplemente dejando salir el odio y la rabia que sienten por haber perdido “su” gobierno (y “sus” puestos de trabajo, “sus” sueldos…).

Los argumentos son lo fundamental. Todo lo que salga de ahí es, sencillamente, bilis.

jueves, 25 de junio de 2026

Los mejores momento (para mí) del Arde Lucus 2026

"In perpetuum et unum diem" es una expresión latina que reza "para siempre y un día más", es decir, que el compromiso va más allá de todo límite temporal.

El martes les hablaba de la parte del Arde Lucus que atañe a “los políticos” y la gestión. Hoy les contaré mis impresiones sobre otros aspectos, como el hecho de que hemos estrenado a un nuevo César Augusto y despedido a Paulo Fabio Máximo. El Senado hizo una sesión que creo que tuvo más éxito que las de otros años (al menos la gente se reía mucho más, que es la intención de esto) y, a pesar de que el calor insoportable nos impidió hacer algunas visitas que normalmente llevamos a cabo, hemos estrechado lazos con gente de otras asociaciones, que es lo más bonito del Arde Lucus. Vamos por partes.

Holas y adioses:

La renuncia de Alfonso Orol a seguir encarnando al César Augusto trajo consigo, como es natural, la renovación de la persona que lo representa, y el honor (y el marrón) recayó en Marcos Iglesias, presidente del Senatus Lucus Augusti. Siempre les digo que no soy objetivo normalmente (menos aún en este caso, como es obvio) pero creo que lo ha hecho magníficamente bien. A pesar de los nervios, de que para una persona tímida como Marcos es una tortura ser el foco de atención, y de que la coraza da más calor aún que la toga, ha sido un perfecto César Augusto: serio, regio… imperial. No me voy a extender mucho más en esto porque me ciega la pasión, pero busquen fotos y no me digan que no luce la corona de laureles dorados con elegancia.

La novedad fue Marcos y la despedida fue Buján. Manuel interpretó por última vez al fundador de Lucus Augusti, Paulo Fabio Máximo, que llevaba encarnando desde el año 2014 y al que logró dar una presencia y una importancia a la que la persona que lo hizo inicialmente no fue capaz de llegar (lo sé perfectamente porque esa persona era yo). Para el Arde Lucus es una importante pérdida que Buján deje de ser Paulo Fabio, puesto que se ha ganado la admiración y el respeto de la inmensa mayoría de las asociaciones del Arde Lucus (me resisto a poner “todas”, ya saben, que me riñen). Su cara se ha asimilado con la del legado imperial, y quien lo sustituya va a tener el listón tremendamente alto para llegar a su nivel.

La Sesión del Senado:

Creo que ha sido la que mejor ha salido en años. La gente se rio mucho y no fue ajena a los guiños sobre los principales temas políticos de la ciudad. Se hicieron bromas de temas que iban desde la moción de censura hasta los aparcamientos subterráneos que nunca se construyen, pero de los que presentan maquetas muy bonitas por parte de los políticos… “y los ciudadanos los volverán a elegir para el puesto”. Referencias a la Zona de Bajas Emisiones (y Deposiciones), a C. Augusto o que eran las diez “y aún no he comido” hicieron que la gente pasase un buen rato, que es la esencia y la razón de ser del Senatus Lucus Augusti.

El primer año que aparecimos en el Arde Lucus hicimos una recreación seria, de una sesión real de la época, en que Augusto renunciaba a su poder… sólo para que le dieran más. Fue históricamente correcta… y un coñazo. La gente se marchaba. Desde que la sesión es una cuestión humorística, el público se queda. Para los puristas del historicismo será un disparate, pero no podemos olvidar que esto es una fiesta, no el Congreso de Historiadores Iberoamericanos.

Los amigos:

Miren, el Senado es, para mí, la mejor parte del Arde Lucus. Como en todos los grupos hay sus tiranteces ocasionales y esas cosas, pero al final todo sale bien, que es lo importante.

El momento más emotivo de la fiesta fue el “laudatio”, una elegía de los tres compañeros que nos han dejado y de los que inauguramos unos bustos para que siempre estén con nosotros en la carpa del Senado. Ouro, Rompe y Pedro seguirán cada año presentes en un homenaje que quisimos compartir con los visitantes de nuestro campamento y, aunque es un modesto reconocimiento, ahí estará en años venideros.

La visita de los usuarios de ASPNAIS, y la que hicimos a un centro de mayores también fueron momentos más que destacados. Tuve el honor de ser yo el que les explicaba lo que significaba la toga para Roma y, a pesar de mi nerviosismo porque, si les digo la verdad, me emocioné, fueron lo bastante generosos como para dedicarnos un afectuoso aplauso que les agradezco más que ningún otro.

Este año hemos tenido actividades con otras agrupaciones y los momentos con que más cariño recuerdo son los pasados en la visita “oficial” que hicimos a la Cohors, con entrada triunfal en su fuerte con el César a la cabeza, los momentos de risas con las Icenas, grabando los vídeos del secuestro de un Senador (al que después dejaban escapar porque se les comía todas las existencias y exigía cada vez más cerveza) y los ratos que estuvimos con las Vestales, destacando el del sábado por la noche, en nos hicieron una visita que fue un rato magnífico. Espero que estos estupendos momentos se repitan sin esperar al Arde Lucus que viene.

De esto debería tratar todo esto: de conocerse, de disfrutar de la parte festiva del tema.

El próximo año tocarán cambios. Nuevo Paulo Fabio Máximo, nuevas actividades, nueva sesión del Senado… pero la esencia seguirá siendo la misma: aprovechar la historia de Lugo para divertirnos todos juntos.

martes, 23 de junio de 2026

Lo mejor y lo peor de un Arde Lucus de X

Circo nocturno del Arde Lucus 2026. Foto: La Voz de Galicia

Como es ya tradicional, comienzo este artículo recordándoles que es mi opinión, no la de ninguna entidad a la que pertenezca o represente, y que jamás he dicho que yo sea objetivo porque, por definición, nadie lo es. Ya sé que es cansino que repita esto siempre, pero es que por lo que veo hay quien no acaba de entender que no hablo por nadie más que por mí mismo.

Ayer fue día de desmontaje de la mayoría de los campamentos de las asociaciones, un reflejo más del trabajo que da el Arde Lucus, que resume en tres días y un poquito (el jueves por la tarde es una especie de aperitivo) una labor de meses.

Si les soy sincero le tenía un poco de miedo a esta edición. El cambio de gobierno no me daba ninguna tranquilidad porque los que conocemos un poco la fiesta desde dentro sabemos que las cosas se suelen hacer de forma atropellada e improvisada. Este año ha sido al revés, ha sido de forma improvisada y atropellada, ya que todo se dejó para el último día y "los nuevos" se encontraron algunas cosas hechas (de las cuales una parte era mejor que no lo estuvieran) y muchas sin hacer, pero como pasa muchas veces en el mundo del espectáculo, mágicamente todo ha salido, creo yo, más que bien.

Ha habido aciertos y errores (como pasa siempre) tanto de los que se fueron como de los que llegaron y recibieron el testigo de la organización. Evidentemente tanto el bipartito, destronado del gobierno, como el equipo de Elena Candia buscan colgarse las medallas de lo bueno y echar la culpa al otro de lo malo. No seré yo quien diga que unos u otros lo han hecho todo bien o todo mal.

Empecemos por lo malo, que así dejamos lo bueno para el postre.

El bipartito metió la pata en varios asuntos: la gestión del tema económico de las asociaciones (es llamativo que ahora salgan a exigir los adelantos de unas subvenciones que todos rechazaron porque se cambió a sistema de contrato y ahí jamás hubo tales "adelantos"), la larga lista de actividades y necesidades que quedaron sin tramitar ni contratar, con muchísimas cosas “apalabradas”, lo que es un disparate jurídico, destacando aquí la contratación verbal ilegal de la estatua que simbolizaba el 25 aniversario (y con la que aún no tenemos claro qué va a pasar), la colocación del Macellum en Reina (tapando escaparates y accesos a algunos comercios que pagan sus impuestos en Lugo y habiendo otros sitios donde ubicar a los invitados), y, quizá lo peor, optar por el "cuanto peor, mejor" al sembrar dudas sobre la seguridad y la protección de público y colaboradores durante la fiesta porque, también en esto, dejaron sin hacer el plan de autoprotección, del que habían avanzado documentación plagada de errores y con la que hubo que volver a empezar de cero.

Por su parte el actual gobierno también cometió errores. El más grande probablemente fue el retraso en cortar el tráfico de la Ronda de la Muralla para el desfile principal (superadas las 19:30 seguían pasando autobuses y coches, y a esa hora ya estábamos convocados para organizar el desfile) y, aunque esto quizá sea más abierto debate, lanzar mensajes contradictorios. Que la alcaldesa acudiese al desfile central del sábado con las Asamblearias, la asociación que la acogió cuando estaba en la oposición, es totalmente comprensible y normal, pero quedó raro ver que el resto de sus compañeros de filas (salvo Cabarcos y Damián, que también lo hicieron con sus propias asociaciones) hicieran el desfile agrupados sin ella. Quizás habría sido más razonable que, si el mensaje era “nosotros no somos importantes, son las asociaciones”, se hubieran distribuido y mezclado con éstas. También me pareció un error que en el desfile infantil se sentasen al paso de los niños de los colegios mientras el César y los senadores estuvieron de pie, como corresponde a quien rinde honores a los críos. Por último, la gestión de la comunicación (uno de los puntos débiles habituales del PP en general) tampoco estuvo a la altura, porque el día del encendido del fuego sagrado por parte de las Vestales se publicaron cinco fotos… y ellas sólo salían en una, y casi de refilón. Mucho sentido no tiene.

Hubo otros errores, pero no se pueden achacar ni al bipartito ni al actual gobierno o se puede achacar a los dos (aunque, en último caso, la responsabilidad siempre es del que manda) como es la ya tradicional confusión y el caos habitual en el "guión" de varios de los actos, pero esto es ya casi una característica intrínseca del Arde Lucus.

En cuanto a los aciertos, afortunadamente, fueron muchísimos más que los errores y de mucho más calado.

El bipartito dejó atadas tres cosas que considero muy bien hechas: reducir los puestos mercantiles de la Plaza de España a los que son auténticos puntos de recreación histórica (lo de ver peluches de colores chirriaba enormemente), la reubicación de algunos elementos de la fiesta (por ejemplo, que la Cohors repartiese sus impresionantes máquinas de guerra por la Plaza de España fue un total acierto) y el concierto de Abrahán Cupeiro, que fue un exitazo a pesar de que yo no daba un duro por ello porque el domingo por la noche la gente no da para más y la inmensa mayoría de los visitantes ya se marcharon. Afortunadamente me equivoqué y estuvo lleno hasta la bandera.

El gobierno de Elena Candia también acertó con varias cosas: la fluida y constante comunicación con las Asociaciones, muchas de las cuales (no me atrevo a decir que todas, que me riñen) se sintieron escuchadas por primera vez en años y, por supuesto, su gestión de la financiación de las entidades; la modificación del programa (tanto en algunos horarios, que eran absurdos, como en aligerar la presentación para evitar esa sensación de “ensalada de eventos” que había antes) y, también en el capítulo simbólico, la constante referencia a los servicios municipales, de seguridad, limpieza, sanidad y demás que hicieron posible la fiesta y la tranquilidad de todos. Por último, creo que tal vez el mayor acierto de todos los del nuevo gobierno haya sido poner una sesión más del circo… nocturna. Una maravilla que por desgracia me perdí por cuestiones de horario.

El componente desestabilizador de este Arde Lucus ha sido el terrible, tremendo e incontestable calor que hemos pasado y que ha puesto a prueba la resistencia de castreños y romanos. Ver las armaduras metálicas de los compañeros de las asociaciones militares daba sarpullido sólo de pensar en lo que tiene que ser eso bajo el abrasador sol. Los castreños prescindieron de pieles (como es natural) y, aun así, incluso los que tenemos la fortuna de no llevar equipamiento metálico, nos asamos como pollos.

La iniciativa de los bomberos de enchufar las mangueras a la gente en diversos momentos (en el circo, en el acto central o en el desfile infantil) fue un puntazo, como la iniciativa del Ayuntamiento de repartir agua a los que hacíamos el desfile del sábado (como crítica menor decir que no estaba fresca, pero tampoco nos pongamos estupendos que bastante hicieron llevándola y entraba igualmente de maravilla), cosa que nunca se había hecho a pesar de que no es el primer año que tenemos temperaturas abrasadoras. Se pusieron también puntos de abastecimiento de agua fresca para el público y se modificaron y redujeron recorridos como el del desfile infantil para evitar problemas. 

¿Hubo más o menos gente?… pues nunca se sabe. He escuchado a algunos decir que hubo más y a otra que hubo menos. Lo que sí es indiscutible es que se vio a muchísimo visitante de fuera de Lugo, y que por primera vez vimos espectadores en el desfile central una vez pasada la puerta de Obispo Odoario (calle Montevideo). Jamás habíamos tenido público ahí, aunque también es cierto que había menos en la Mosquera. Seguramente se distribuyó mejor.

Ha sido un Arde Lucus de X (espero que, a estas alturas, ya vemos un 10 en esa X).

Como el artículo ya es largo, dejo para mañana una segunda parte.

¡Viva el Arde Lucus!

¡Viva Lucus Augusti!

¡Viva Lugo!

jueves, 18 de junio de 2026

La atropellada organización del Arde Lucus 2026

Esta es la escultura del Arde Lucus del 25 aniversario.
Foto: El Progreso

Tengo claro que si el Arde Lucus se hiciese por primera vez este año, no habría fiesta. Todo se ha hecho atropelladamente. La oposición, por boca del concejal Jorge Bustos, dice que han actuado de forma improvisada y tienen toda la razón del mundo, y el ejemplo perfecto, aunque lamentablemente no el único caso, es la historia del caballo que se pensó como estatua del 25 aniversario.

Como bien dijo Bustos, el Arde Lucus “no es una verbena”, y aunque temas importantes como el plan de autoprotección estaban aprobados dos semanas antes de la fiesta, en la actual edición se aprobó este mismo lunes. Está dentro de plazo, por supuesto, pero justito. Los contratos de las asociaciones de Arde Lucus salieron a licitación el martes (al menos de los que yo tengo noticia) y tienen que estar firmados hoy, lo que también indica que se trabaja contra el reloj.

Jorge Bustos, repito, tiene toda la razón... el problema es que cuando dice eso no es consciente de que la responsabilidad es suya.

Elena Candia recibió las llaves del gobierno el día 7 de mayo, un mes y once días exactamente antes del comienzo de la fiesta. No es que lleven seis meses ahí mirando las musarañas, es que llevan poco más de cinco semanas. Si, como bien dice Jorge Bustos, el Arde no se organiza en un mes, ¿no tendrían que estar las cosas preparadas o al menos muy avanzadas ya aquel día?

Algunas sí lo estaban, pero para mal. La herramienta para la financiación de las actividades de las asociaciones se firmó un par de días antes de la moción de censura, pero eligiendo un sistema sobre el que todas las entidades habían expresado dudas, incluso algunas muy serias desde el punto de vista de la legalidad del sistema, y que todas acabaron rechazando (ninguna se acogió a esa opción). Candia tuvo que corregir eso, lo que lleva una tramitación administrativa no muy sencilla, por lo que en lugar de dejarle trabajo avanzado sembraron el camino de piedras.

Pero más allá de ese asunto (importantísimo, por supuesto), como les decía al principio, el ejemplo el caballo es significativo.

Desde hace varios años cada edición del Arde Lucus supone la adquisición de una escultura, normalmente metálica (si no todas, no lo tengo claro) que pasa a engrosar el catálogo de adornos que hay en nuestras calles. Este año se encargó un caballo metálico de al escultor José Ortiz, de Ponte Caldelas, que ya tiene varias esculturas del Arde Lucus en la ciudad. Hasta ahí nada que objetar.

El problema es que no hay ni licitación, ni pliego, ni adjudicación ni nada de nada de nada. El pedido se hizo verbalmente algo que es, según la literalidad de la ley de contratos del sector público, total y absolutamente ilícito.

Dice la prensa que “el anterior gobierno” encargó la escultura a principios de año. Ahora supongo que los miembros de ese "anterior gobierno" saldrán a criticar que se tramiten las cosas atropelladamente, pero tal vez, sólo tal vez, influya ligeramente que en esos meses no se molestasen en corregir su error al hacer un encargo de forma ilegal, lo que le toca ahora al nuevo gobierno.

El artículo 37 de la Ley de Contratos del Sector Público prohíbe expresamente la contratación verbal, poniendo una única excepción: la contratación en caso de emergencia. El texto tampoco deja margen a la interpretación sobre qué es una emergencia, ya que la define en el artículo 120 diciendo que se restringe a los casos en que la administración tenga que actuar “de manera inmediata a causa de acontecimientos catastróficos, de situaciones que supongan grave peligro o de necesidades que afecten a la defensa nacional”.

Salvo que la estatua del caballo tenga dentro un dispositivo electromagnético que nos ayude a defendernos de los drones enemigos en caso de guerra, es obvio que el censurado gobierno bipartito cometió una ilegalidad manifiesta. La contratación es nula de pleno derecho, y eso quiere decir que corregir eso no es tan sencillo como darle a un botón.

Elena Candia se encontró con este marrón sobre la mesa. La solución no es tan sencilla como “vestir” el pedido de legalidad, ya que podría arriesgarse a tener un problema mayor, porque, en caso de presenciar un asesinato, colaborar y esconder el cadáver también es delictivo.

Según se contaba ayer, la alcaldesa en persona tendrá una reunión con el escultor para ver cómo se soluciona. Quiero creer que lo más probable es que sí tengamos estatua. Los servicios jurídicos municipales tendrán que ver cómo se corrige esta trangallada, porque una cosa es asumir un compromiso y otra meterse en un lío para hacerlo.

Así que sí, querido Jorge (ya sé que siempre me dice usted no me lee, pero quizás alguien le haga llegar el tema), el Arde Lucus 2026 se está organizando de forma atropellada porque hay muchos de sus errores que corregir, alguna ilegalidad, y mucha tramitación que hacer y que no dejó usted hecha.

miércoles, 17 de junio de 2026

Padres y padrinos del Arde Lucus

Las Icenas, como la mayoría de las asociaciones, dándolo todo en el montaje de su campamentos.
Foto: El Progreso.

Estos días ando un poco desaparecido, pero es que no me da la vida. Los preparativos que vamos haciendo para el Arde Lucus desde la asociación a la que tengo el placer de pertenecer (el Senatus Lucus Augusti) a veces son más complejos de lo que pudiera parecer, ya que no sólo se trata de montar el campamento sino también de preparar el local donde guardamos los trastos para cuando, la semana que viene, regresen al almacén. Eso se suma a los meses de ensayos, listados, encargos, trámites y demás...

Igual que nosotros andan todas las asociaciones que conozco, ajustando, atornillando, colocando, e incluso cosiendo y planchando. La tormenta del domingo no ayudó a que las cosas estén de la mejor forma posible, pero el sol salió el lunes y secó mucha agua así que esperemos que todo esté a punto para mañana.

Un pequeño aparte. Verán que he puesto “las asociaciones que conozco”, y el matiz es porque tengo que dar la razón a una persona que me ha reñido por hablar de “todas las asociaciones” en el artículo del viernes, porque se ve que no todas están tan contentas como afirmaba ese día (lo escribí porque es lo que yo veo).

Hay que decir que las percepciones son subjetivas (siempre he insistido en eso, en que nadie es objetivo, incluido un servidor) e incluso me llama la atención que todo el mundo ha dado por sentado que cuando hablaba de que se apartó a una persona de la organización entendieron que me refería a una funcionaria municipal. Es curioso cómo funcionan las cabezas, y que se dé por hecho que hablaba de ella y no de alguna de las personas que ya no están vinculadas a la organización de la fiesta. En fin, quien se dé por aludido quizá no tenga la conciencia muy tranquila. Fin del aparte.

Este año ha sido todo muy atropellado. Entre los vaivenes que hubo en la financiación, el cambio de gobierno (influyó más de lo que quizás hubiera debido), retrasos en la administración (que hay que decir que cuelan porque hay circunstancias atenuantes, pero que son difíciles de comprender e incluso de tolerar y que si hubieran hecho los anteriores gobernantes nos los comíamos)... Pero el Arde Lucus saldrá adelante igualmente por el trabajo incansable de la mayoría de las Asociaciones (no pongo "todas" por si acaso se me enfada alguna que sí se cansó).

El Arde Lucus del 25 aniversario tendrá, en mi opinión, una carencia importante que, hasta donde yo sé, nadie ha cubierto: un homenaje a los creadores de la fiesta. Quizá no se haga porque tras un cuarto de siglo de ponerse medallas hasta el gato es difícil rastrear de quién fue la idea realmente.

Hay, en general, dos versiones. Yo les cuento la que viví, y creo que tiene cierta credibilidad por dos motivos: porque estaba allí y porque no digo que nadie de mi entorno cercano tuviera nada que ver.

Pongámonos en contexto: hace poco más de 25 años la ciudad vivía un momento de alegría con la declaración de la Muralla de Lugo como Patrimonio de la Humanidad, lo que el entonces alcalde Orozco reconocía que “fixemos entre todos” porque de aquella el anterior regidor, Joaquín García Díez, no salía todos los días en el periódico a llorar que recogían los frutos de su trabajo, una actitud plañidera que hoy está de moda. Eran otros tiempos, donde se entendía que la alternancia es lo que tiene, para bien y para mal.

Pero a lo que iba. Lugo miraba a su Muralla con otros ojos, con más respeto y con más cariño, y juntando eso con que la gente se marchaba en riadas a Sarria y a La Coruña por el San Juan surgió la idea de hacer una fiesta en esas fechas. La idea concretamente fue de Memel, el propietario de un local del Campo Castillo que yo adoraba y que sigo echando de menos: el Bonnie Scotland.

En aquella época mi familia tenía un restaurante en el centro, el Verruga, y estaba allí cuando vinieron los organizadores de la fiesta (particulares, hosteleros de la zona) a hablar con mi madre para participar en aquella primera edición, que consistió principalmente en sacar barras de bar a las calles del centro con el personal disfrazado de romanos. Sí, ahí sí puedo decir “disfrazados” porque no iban “caracterizados”: eran sábanas y cosas así para salir de paso. El Verruga no participó (por eso les decía que la historia no dice “y nosotros fuimos los primeros en apuntarnos”) porque no lo veían adecuado para un restaurante. Recuerdo que mi madre les felicitó por la iniciativa y sí que se ofreció a participar económicamente para ayudar en el pago de la cartelería o lo que hiciera falta, pero que entendía que era algo más de bares y pubs que de restaurantes y que el Verruga no pintaba nada.

La memoria es peligrosa. Siempre tengo mis dudas de si eso ocurrió en el 2001 o en el 2002, porque mi cabeza se empeña en decirme que en el primer año no hubo participación municipal y que fue el segundo año (o el primero “oficial) en el que se hizo una noche con conciertos de Ketama y otros grupos y cosas así. Ahí reconozco que no tengo muy claro el asunto. En todo caso, el éxito de aquella primera fiesta fue inmediato. Aunaba la historia, la fiesta, los disfraces, el inicio del calor, los días largos y la euforia de presumir de ciudad.

Si Memel fue el padre del Arde Lucus, en mi opinión la madre fue Rosana Rielo. La concejala socialista, una mujer encantadora, atenta, trabajadora y con una capacidad formidable, fue la que logró darle alas en sus primeros años a una fiesta que acababa de nacer y que tenía muchas posibilidades como se vio con los años. Rosana se desvivió por el Arde Lucus y aún hay muchos que la echamos de menos al frente del tema. Sin ella quizá la cosa no habría seguido como siguió.

Pero la criatura también tuvo dos padrinos que estuvieron a la altura. José López Orozco, alcalde de Lugo, y Carmen Basadre, concejala de Cultura, supieron ver la importancia del tema y, aunque es difícil creer que alguien se imaginase de aquella hasta dónde iba a llegar, apoyaron el Arde Lucus con presupuestos y pusieron al Ayuntamiento a la cabeza de la organización, un acierto que hizo que creciese exponencialmente.

Es probable que a nadie le interese realmente investigar cómo nació de verdad el Arde Lucus, porque incluso el relato que les acabo de hacer está basado en mis recuerdos, y la memoria es mucho más tramposa de lo que a todos nos gusta reconocer.

También influye aquella máxima de que el éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano, por lo que todo el mundo se quiere anotar el tanto. Si encima mezclamos la política (algo inevitable visto lo visto) imagínense.

En todo caso, sólo es historia y no hay momento como el presente. Como estos días andaré liado no sé si escribiré algo, pero bueno, en todo caso… ¡Feliz Arde Lucus!

viernes, 12 de junio de 2026

Se presenta el programa del Arde Lucus MMXXVI

Foto de familia en la presentación. Foto: Galicia Press

Empiezo el artículo, por no variar en estos casos, recordándoles que este blog es mío, personal, y no de ninguna asociación a la que pertenezca o represente. Son mis opiniones y no las de terceros, y por supuesto son subjetivas, como las de todo el mundo.

Ayer fue la presentación del programa del Arde Lucus que, según denunció el PSOE por boca de Jorge Bustos, se retrasó muchísimo, algo en lo que estuvo de acuerdo el BNG según Maite Ferreiro, que indicaba que al difundirse tan tarde la gente no podía planificar su visita a Lugo.

El pasado año, 2025, el programa se presentó el día 3 y la fiesta comenzaba el día 12 de junio. Este año se presentó el día 11, empezando el 18. Esas 48 horas de diferencia deben ser fundamentales para que el turista medio se decida a venir a la fiesta, ya que por lo visto busca hoteles en función de si el circo romano es a las 22:30 o a las 23:00. No puedo dejar de mencionar, una vez más, la frase del president de la Generalitat de Cataluña, Josep Tarradellas: “en política se puede hacer de todo, menos el ridículo”. Se ve que algunos no leen estas máximas o se creen por encima de ellas.

A la presentación de ayer la alcaldesa, Elena Candia, acudió con el plan de autoprotección que la oposición afirmaba que no existía, y anunció que el MIHL tendrá una zona dedicada a homenajear el Arde Lucus, una iniciativa que reconoce la importancia de la fiesta y, además ayuda a rellenar una instalación que a día de hoy está que da pena verla, con las pantallas apagadas (creo que sólo funciona una), los proyectores fuera de uso y un montón de problemas que a ver cómo se afrontan. 

En la presentación estuvo presente, pero sólo como público, Damián Carballo, el concejal que lleva el tema del Arde Lucus, y que se va a quedar con las ganas de trabajar en estos días porque está de baja por paternidad, lo que explica por qué la presentación del programa, prevista para el pasado sábado, se aplazó. A su hijo (por cierto, ¡felicidades Damián!) le entraron prisas por venir al mundo y se adelantó 20 días a la fecha prevista. Se ve que quería pasar su primer Arde Lucus, pero a pesar de eso sorprendentemente no le llamaron Augusto, sino Rodrigo, pero seguro que será un gran fichaje para la fiesta.

A lo que iba: la presentación de ayer tuvo un toque festivo. La gente de las asociaciones está de buen humor. “Es porque les quitaron lo de la subvención y volvieron al contrato”, dirá el malpensado que todo lo cifra en euros… pero se equivocaría en hacer esa valoración porque el año pasado, por ejemplo, no había el problema de las subvenciones y la gente estaba encabronada como nunca porque fue el año del ataque de cuernos del Ayuntamiento, que torpedeó (y hundió) el viaje a Fitur.

El cambio de actitud del nuevo gobierno ha sido un giro copernicano, que es lo que ha alegrado a la gente. Del “ordeno y mando” de la anterior corporación, que trataba a las asociaciones como entes de su propiedad aplicando la máxima “quien paga, manda”, se ha pasado a un tono cordial, colaborador, pidiendo opiniones y, lo que es más importante, aplicando esos acuerdos. Por ejemplo, cambiar el acto final del domingo a acto central y adelantarlo al mediodía es una vieja aspiración de las Asociaciones. Se habló, se explicó… y se hizo. Creo que esas cosas son las que hicieron que ese nuevo y positivo ambiente se respire en las agrupaciones.

Otra de las peticiones aceptadas fue alejar a algunas personas de la organización, que se contagiaron del espíritu dictatorial que se había adueñado de la fiesta, quizá porque se metieron mucho en el papel de recrear un imperio. A veces algunas personas olvidan quién trabaja para quién.

En definitiva, creo que será un grandioso Arde Lucus porque hacía mucho tiempo que no se veía tanta alegría y buen rollo en la organización de la fiesta. 

Buena falta hacía.

Pueden ver el programa del Arde Lucus aquí.

jueves, 11 de junio de 2026

Querer es poder (cuiden el patrimonio de todos)

El quiosco de la Plaza de España va viento en popa.
A este paso a lo mejor hasta se abre para el Arde Lucus, por difícil que parezca.

Querer es poder, y el Ayuntamiento quiere tener listo cuanto antes el nuevo punto de información turística de la ciudad en el quiosco de la Plaza de España, que además tiene la enorme ventaja de que cuenta con un baño adaptado y así se matan dos pájaros de un tiro.

Pero Lugo cuenta con otro quiosco en la Plaza de Santo Domingo que pusieron en sustitución del clásico que había (igualito que el de la Plaza de España) que por el momento creo que no tiene uso definido. Lleva ahí puesto bastantes meses (yo creo que anda ya cerca del año) y sigue cerrado a cal y canto.

Hay todavía dos más, como les conté en su día: el que estaba en Santo Domingo y el de la Plaza de la Milagrosa. ¿Dónde están esas estructuras? Pues tiradas en un recinto de la antigua Frigsa, esperando a que se pudran para poder mandarlas a la chatarra, supongo.

El "exquisito cuidado" del patrimonio lucense...

Una de ellas no debería correr un peligro excesivo ya que son estructuras pensadas para estar al aire libre, pero la otra… le han quitado el tejado así que le llueve dentro y me imagino que ya estará en un estado lamentable.

La herencia que recibe el gobierno de Elena Candia está plagada de grandes errores y de pequeños detalles. El desinterés por el cuidado del patrimonio municipal que mostraba el bipartito es terrible, porque claro, tiraban de talonario y les importaba un carajo lo que pasase con lo “viejo”, sin tener en cuenta que es el paso previo de cualquier cosa para ser “antigua”.

El quiosco de la Plaza de España va viento en popa. De hecho, da mucha esperanza para los otros dos ver que lo que parecía óxido era simplemente roña, y que con un lavado a presión se ha solucionado, rematando el tema con una buena mano de pintura que ya le han dado a la cubierta y que, por lo que vi ayer, estos días le aplicarán al resto.

El patrimonio municipal es de todos y todos tenemos que cuidarlo. Mal ejemplo da el propio Ayuntamiento si transmite esa sensación de dejadez y de cutrerío que reina por doquier.

Otro ejemplo de la falta de cuidado son los paneles “turísticos” de la calle de la Reina, que dan auténtico asco. Ayer mismo pasé por allí y, aunque nosotros ya tenemos costumbre de verlo, me llamó la atención nuevamente lo cutres y descuidados que están. Yo los retiraría.

Hay mucho que hacer, pero estos pequeños detalles son muy importantes para la imagen de la ciudad.

A veces hay publicidad contraproducente...