lunes, 9 de febrero de 2026

¿Por qué se ha caído un trozo ''nuevo'' de la Muralla y no uno de 17 siglos?

El trozo derrumbado de la Muralla no es original, sino una "rehabilitación" del siglo XX.
Foto: La Voz de Galicia

La caída de unos metros de la Muralla de Lugo ha sido la consecuencia más notable de la nueva borrasca que nos visita, denominada Marta.

Lo que más llama la atención es que la parte que se ha venido abajo no es de la época romana, sino una reconstrucción, algo chapucera, de los años 20 del siglo XX (en torno a 1.921 por lo que se ve). Esta intervención aguantó un siglo aproximadamente, que es poquito en comparación a los 17 que lleva en pie nuestro principal monumento.

Es increíble cómo una cultura de hace tantísimo tiempo hacía tan bien las cosas. En una de sus apasionantes visitas guiadas (he ido varias veces y repetiría mañana mismo) nos explicaba Celso Rodríguez, el arqueólogo que excavó la Domus del Mitreo frente a la Catedral, que los romanos usaban un hormigón que tiene la extraordinaria capacidad de fortalecerse con el tiempo.

Dos ejemplos hacen más que evidente el éxito de esta mezcla: uno es nuestra maravillosa Muralla, que como ven resiste en las partes romanas mientras se desmenuza en las “modernas”. El otro es la cúpula del Panteón de Agripa de Roma, que lleva casi 2.000 años en pie resistiendo guerras y desgracias y que es la cúpula de hormigón sin refuerzo más grande del mundo.

Usaban una mezcla que hacía que cuanto más años pasen más sólido se vuelva el conjunto y, en la práctica, es como si la parte original que queda de la Muralla se fuera convirtiendo poco a poco en una única y sólida roca. El “opus caementicium” romano usaba cal viva, ceniza volcánica y agua de mar, haciendo que esa especial mezcla se vaya endureciendo en lugar de dañarse con los siglos.

No sólo es la composición, sino cómo se llevaba a cabo. Se mezclaba la cal con la ceniza calentando mucho la mezcla y después se añadía el agua. Esto hace que en la mezcla queden pequeños restos de cal que, en vez de ser consecuencia de una mala mezcla, es el secreto de su éxito ya que esas partículas rellenan automáticamente las pequeñas grietas que puedan quedar cuando les entra agua de lluvia, sellando los huecos y reforzando la estructura.

Si la estructura está en el mar (por ejemplo, un puerto) la reacción es todavía más intensa por las reacciones químicas que provoca el agua salada y, al revés que pasa con lo que se hace hoy día, donde el mar va deteriorando el hormigón, usando la mezcla romana se refuerza.

La gran pregunta es… si los romanos conocían esto, ¿por qué no se usa hoy día esa mezcla? Pues por lo de siempre: por el coste. La ceniza volcánica no es fácil ni de obtener ni de transportar en cantidades masivas, y además el resultado es óptimo para ciertas estructuras pero no para otras. Por ejemplo, no valdría para puentes de carreteras que necesitan refuerzos de acero. Además, tarda mucho en fraguar y hoy vamos a toda prisa para todo…

Quizá no sería mala cosa recuperar esa técnica para casos concretos, como la rehabilitación de la Muralla de Lugo.

Todos pedimos celeridad a la Xunta de Galicia en su reparación pero quizá deberíamos tomárnoslo con más calma y que la obra se haga siguiendo una técnica que, como está más que comprobado, resiste el paso de los siglos sin despeinarse.

Ojalá el suelo del casco histórico se hubiera hecho pensando en mantener esa permanencia y no en "la foto", porque es irónico que a los pies de un monumento de 1700 años cuyas partes originales siguen en pie y seguirán por mucho tiempo, ocho meses después de ponerse en servicio el pavimento del centro ya esté reventado por todas partes. Y no será porque no se avisó. Quizá para otra vez podrían usar "opus caementicium" y a ver si así...

viernes, 6 de febrero de 2026

Algo se mueve... pero no es suficiente

Los animales siguen esperando, y por desgracia muriendo, por unas nuevas instalaciones.
Foto: El Progreso

Publica hoy la prensa que recientemente el Ayuntamiento ya ha pagado los 100.000 euros que le debía a la Protectora del año 2024 y que está en trámite el pago de los 200.000 del 2025. También que los presupuestos de este año 2026 recogen esa asignación y además una partida para la construcción de las nuevas instalaciones (al menos en lo que atañe a la parte que se supone que pagará el municipio) lo que nos permite, dentro de un orden, respirar algo aliviados.

El otro día publicaba un artículo sobre este asunto en que mostraba un hartazgo que, a la vista de las reacciones, es compartido por mucha gente. La falta de información sobre los avances de las nuevas instalaciones es preocupante porque va pasando el tiempo y las cosas no cambian físicamente. Sí, ya sé que las cuestiones administrativas llevan tiempo, pero cuando les interesa corren como conejos así que como excusa es bastante pobre.

Por lo que se ve, la segunda mitad de la subvención de 2024 se pagó hace poquito y hasta que se cobró ese dinero no se pudo hacer frente a facturas pendientes de 2025, por lo que la consabida pescadilla se mordía la cola y al no poder pagar todas las facturas tampoco se pudo presentar la justificación de gastos del año pasado hasta que se abonaron esos importes, por lo que se está tramitando aún ahora el pago de la del año vencido.

Es llamativo que la cosa vaya con tantísimo retraso. Si en 2024 se hizo un adelanto del 50% de la ayuda, cuesta entender por qué en 2025 no se hizo lo mismo, y por qué se esperó al 2026 para pagar el total de la ayuda de 2024.

La Protectora, entonces, a día de hoy tiene cobrado el 100% del 2024, está en trámite el pago de la de 2025 y se entiende que podrán pedir un adelanto del 50% de la de 2026. También hay otra subvención municipal del 54.000 euros pendiente de cobro para actuaciones urgentes en los caniles de cuarentena que se usarían para empezar por ahí con la reforma del conjunto.

Parece mucho dinero, pero esto no soluciona el problema porque la asignación no llega. Los gastos han subido espectacularmente. Cualquiera que vaya al supermercado o que tenga perro habrá visto cómo el mismo pienso ha subido de precio, y ya no digamos vacunas y demás. Multipliquen por el número de animales albergados en la Protectora y verán que los 200.000 euros de asignación no cubren gastos.

Hasta ahora se ha ido tirando y cubriendo el déficit con un legado recibido de una persona que dejó en herencia una casa a la Protectora y que ésta vendió para poder hacer frente a este descuadre contable, pero ese dinero se acaba y si no se suben las asignaciones va a ser difícil afrontar el futuro de la entidad.

¿Y qué pasa con la reforma?

En cuanto al proyecto de reforma, es muy preocupante. La Protectora ya tiene licencia, basada en un proyecto básico que se presentó y, fue aprobado tras muchos vaivenes por parte del Ayuntamiento, que primero anunció que lo rechazaría y, tras las elecciones a la presidencia de la Protectora, cambió de opinión… será casualidad. Pero la cosa no es tan sencilla.

Para poder hacer obras hay que presentar un proyecto de ejecución, que cuesta dinero, y que sólo se puede afrontar si las administraciones cumplen su palabra. Ayuntamiento de Lugo, Diputación Provincial de Lugo y Xunta de Galicia se comprometieron públicamente a aportar cada una un tercio del coste de la reforma de las instalaciones, pero desde que se dijo eso no se supo más.

Lo normal es firmar un convenio a tres bandas (cuatro contando con la Protectora) y aclarar quién pone cuánto, cuándo y cómo, quién gestionará el proyecto y quién tendrá la propiedad final de lo que se haga, que no es un tema baladí. A veces cosas que parecen muy sencillas desde fuera se complican enormemente una vez te metes a los detalles.

Aquí creo que quien debería estar aguijoneando todos los días a los representantes públicos es Alberto Losada, el presidente de la Protectora, porque es el que representa a la entidad más interesada en que esto no se eternice. Ya sé que tienen muchas cosas en el día a día y que la gestión diaria a veces va aplazando otros temas, pero si son tan importantes no debería pasar esto.

Además, hay un problema añadido: si en un plazo determinado (me parece que son seis meses, que vencerán en abril, si no me equivoco) no se dan pasos en la ejecución de la obra la licencia podría decaer y habría que volver a empezar con todo el proceso, lo que supondrían un nuevo retraso.

Esto quizá se podría solventar si con los 54.000 euros que les decía antes se empieza con la reforma de los caniles de cuarentena, con lo que “se comenzaría la obra”, pero no soluciona el problema de fondo: la terrible situación en que están los pobres animales invierno tras invierno y verano tras verano.

Parece que algo sí se mueve, y es una gran noticia, pero no es suficiente. ¿A qué esperan para trabajar en firme sobre esto?

jueves, 5 de febrero de 2026

Me llena de orgullo y satisfacción (¡gracias!)

El "Milagro" de San Vicente, uno de los eventos más vistosos de la Asociación Lugo Monumental
Foto: El Progreso

El martes fue la asamblea anual de la asociación Lugo Monumental y, tras su celebración, durante los próximos dos años tendré que seguir añadiendo la coletilla de “que tengo el honor de presidir”, ya que por unanimidad se me nombró nuevamente presidente. 

Soy el primero en desconfiar de esas unanimidades. Me suenan raras, porque es difícil que no haya absolutamente nadie que ni siquiera se abstenga. Bien es cierto que no había más candidaturas, con lo que parece sencillo ganar en esas condiciones, pero también que, quiero creer, si nadie más se presentó es porque la gente está razonablemente satisfecha de cómo se llevan las cosas, y si nadie se opuso o ni siquiera se abstuvo será por eso o, insisto, eso me gusta pensar.

Lugo Monumental es una asociación peculiar. No pide subvenciones a nadie por lo que su independencia es total, y todas y cada una de las decisiones que se toman son votadas en un grupo de mensajería móvil por los 165 socios que somos hoy día (que no está nada mal para una entidad de barrio como la nuestra), por lo que cuando se manda una nota de prensa o se toma una postura sobre cualquier asunto no mi opinión, ni siquiera la de la directiva, sino la del colectivo. No sé en cuántas asociaciones están ustedes, pero confío en que tengan ese nivel de participación y transparencia.

También es peculiar que sea yo quien la preside, hay que reconocerlo. Un funcionario llevando una asociación de empresarios es algo raro. La “excusa” para mi pertenencia es la modestísima editorial que mantengo desde que en 2017 editamos el libro del Verruga (que, para mi sorpresa, se sigue vendiendo diez años después del cierre del restaurante). Los socios no sólo aceptan esa situación, sino que se ve que les convence porque precisamente por la peculiar situación en que estoy la independencia del colectivo es aún mayor, puesto que no nos pueden hacer la puñeta atacando a “mi local” cuando pisamos algún callo.

No lo digo por decir. En su día ya pasó. Originalmente formé parte de Lugo Monumental en representación de la empresa familiar, el Restaurante Verruga, y como ya de aquella desde la asociación éramos críticos con todos (si piensan que sólo nos metemos con el Ayuntamiento recuerden que llevamos al juzgado a la Xunta de Galicia en su día… y por cierto ganamos) a alguno le sentó muy mal. Por ejemplo, el Ayuntamiento en aquella época editó una guía de restaurantes y, ¡oh casualidad!, el Verruga no figuraba en ella. Perdonen la inmodestia (ahora que está cerrado puedo decirlo con libertad) pero no era precisamente un local desconocido ni falto de prestigio como para que su ausencia de una guía de restaurantes no generase una sospecha de motivaciones… digamos… vengativas.

Pero volviendo al asunto, la Asociación seguirá con el rumbo actual un par de años más, y trabajando como hasta ahora por el casco histórico. Sobre esto siempre me llama la atención que haya quien nos critica por eso, cuando es lo normal en una entidad de barrio. “Es que sólo pensáis en el centro”… no es una acusación, es la constatación de que se cumple lo que ordenan los estatutos, ya que el ámbito de la asociación es el recinto amurallado. Lo contrario sería como pedir desde el Ayuntamiento de Lugo que se asfalte una calle en Betanzos.

Los principales asuntos para este año serán el futuro de la actual estación de autobuses y el grave problema que hay en el centro con la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones y los suelos que instalaron y que, a los pocos meses de su entrada en uso, ya se están rompiendo por todas partes. Pero por supuesto se seguirán manteniendo las actividades habituales como el Milagro de San Vicente o el Truco o Trato de Samaín, y las que vayan surgiendo a lo largo del año.

En fin, que seguimos en el tema un par de años así que, aunque siempre aclaro que este blog es mío y no de la Asociación, comprenderán que hable de temas de ésta, como es natural.

Gracias a todos los asociados por su generosidad y confianza. Intentaré estar a la altura.


miércoles, 4 de febrero de 2026

Hay gente muy cucú de la cabeza

Pocas imágenes resumen tan bien lo que se está haciendo con las redes sociales.

Tengo que reconocer mi sorpresa por la repercusión que tuvo el artículo de ayer. No me lo esperaba, la verdad. Ha revelado lo mejor de mucha gente y lo no tan bueno de otra, aunque esto último ya nos lo barruntábamos.

Dado que ha habido muchísimas personas que se han ofrecido a firmar la denuncia “a ciegas” creo que hay que matizar un poco el contenido que se le daría, si llega el caso, para que sepan dónde se meten y para eso lo suyo sería reunirse, aunque todavía no les puedo decir ni dónde ni cuándo porque, ojalá, a lo mejor ni siquiera se tiene que presentar. Cuando llegue el momento, si llega, veremos cómo hacer.

En primer lugar quiero aclararles de nuevo que la denuncia, como les dije ayer, sería a título particular. Ni soy parte de la directiva de la Protectora ni tengo nada que ver con ellos salvo ser socio de la entidad. No sería una iniciativa de la Protectora aunque, francamente, tampoco estaría de más que pongan un límite al puteo al que les están sometiendo. Entiendo que es un paso muy duro y que es difícil morder la mano que te alimenta, pero a veces hay que trazar una línea.

La denuncia, por lo tanto, sería principalmente por los incumplimientos de las normas sobre bienestar animal por parte de las administraciones responsables del tema, lo que viene siendo concretamente el Ayuntamiento de Lugo. No tengo la menor intención de ir contra la Protectora, a la que admiro y respeto profundamente (incluso a quienes no respetan a otros, que de todo hay) porque se encarga de lo que muchos nos resistimos a hacer por un motivo u otro: mancharse las manos y atender a los cientos de perros y gatos abandonados por esta absurda sociedad que estamos haciendo entre todos.

Lo que me choca profundamente es que un par de personas se han tomado este tema como una especie de “venganza” que no acabo de comprender. Son, según declaran ellas mismas, personas vinculadas a la lista alternativa que se presentó a las elecciones de la Protectora y que perdió por un único voto, y que si no ganó fue probablemente a causa de la misma agresividad y falta de “sentidiño” que mostraron ayer estos "apoyos" y que ahuyentó a votantes de la candidatura de Carla, que es una persona que seguro que habría hecho una gran labor y cuyo único pecado probablemente fue no marcar distancias con algunas personas.

Si tienes que mentir para argumentar algo no estás haciendo bien, y esta gente es a lo que se dedicaba, lo que me llevó a bloquearlas en redes sociales porque, qué quieren que les diga, no tengo la obligación de aguantar bobadas. 

La gente cada vez está más agresiva y lo mejor para la salud es el bloqueo. Hace ya tiempo que hago eso: cuando una persona no me aporta nada y sólo transmite cólera y falta de argumentos las plataformas nos permiten no tener que ser el objeto de sus frustraciones ni el receptáculo de la bilis de su odio. Se bloquea y listo. Mi lista ahora mismo es bastante larga, porque entre anónimos y chalados hay mucho que limpiar por ahí.

Ejemplo de persona bloqueada "porque no me da la razón"...

No se trata de “bloquear a quien no te da la razón”. Tengo mucha gente en Facebook que no me la da (sólo faltaría, también) pero que usa razonamientos, no coces, y de hecho pocas cosas me gustan más que los debates si se basan en argumentos. Si la cosa se tuerce antes me enredaba en horas de vueltas en círculos pero, en gran parte gracias a Marcos, llegué a la conclusión de que era una pérdida de tiempo porque no sabes si simplemente estás perdiendo el tiempo con alguien que no se ha tomado la medicación.

Así que ya saben, si alguien les molesta (me incluyo) no tienen porqué aguantar lo que no quieren. No se trata de querer silenciar a nadie, y jamás he pedido expulsiones de grupos como el tan popular “Eres de Lugo si…”. Cada uno que opine lo que quiera y como quiera. No tiene nada de malo, pero tampoco es obligatorio verlo. Igual que uno no ve películas de terror si no le gusta el género, o que no pisa una caca cuando la ve por la calle, hay cosas dañinas de las que es mejor prescindir.

martes, 3 de febrero de 2026

Se acabó el tiempo de andar con paños calientes

La Protectora está en un estado lamentable, mientras que los responsables de la competencia (el Ayuntamiento) les deben 300.000 euros y no mueven un dedo para avanzar en la necesaria reforma de las instalaciones. Pues se acabó el tiempo.
Foto: El Progreso

La Protectora está sin un duro, y quienes más lo sufren son los pobres animales que allí malviven porque la administración, esa encabezada por gente que se hace fotos con perritos en campaña electoral, les debe un montón de dinero que no les paga, vayan ustedes a saber el motivo.

La competencia sobre los animales abandonados recae en el Alcalde. No en el Ayuntamiento sino directa y personalmente en el Alcalde según el artículo 6.1 de la ley 4/2017, de 3 de octubre, de protección y bienestar de los animales de compañía en Galicia, que dice expresamente lo siguiente: “Se atribuye a las personas titulares de las alcaldías de los ayuntamientos de Galicia la responsabilidad superior en la defensa y protección de los animales incluidos en el ámbito de aplicación de la presente ley en su término municipal”.

A mayor abundamiento, la ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales dice en su artículo 22 que “Corresponderá a los ayuntamientos la recogida de animales extraviados y abandonados y su alojamiento en un centro de protección animal. Para ello deberán contar con un servicio de urgencia para la recogida y atención veterinaria de estos animales, disponible las veinticuatro horas del día. Esta gestión podrá realizarse directamente por los servicios municipales competentes o por entidades privadas, sin perjuicio de que, siempre que sea posible, se realice en colaboración con entidades de protección animal”.

Es decir, que la competencia es del Ayuntamiento y responsabilidad del Alcalde, que puede (y debe) colaborar con entidades de protección animal.

En Lugo llevan hablándonos de la reforma de la Protectora desde hace casi 20 años. Ya Orozco había anunciado el inicio de la actualización de unas instalaciones que dan vergüenza ajena (y propia), aunque después de muchos vaivenes la cosa sigue como estaba. No ayudó la ocurrencia de Lara Méndez de que había que sacar de allí la Protectora y llevarla al antiguo matadero, un disparate que apoyaba en supuestas ilegalidades de la ubicación actual que, ya ven qué cosas, resultaron no ser ciertas. Menos mal que Miguel Fernández, el actual titular de la Alcaldía, ha llevado el sentido común al discurso y ha apostado por dejar la Protectora donde está.

Pero más allá de esa declaración de intenciones, no han movido un dedo. Le deben a la Protectora 200.000 euros de la subvención de 2025, que no le han pagado, y la mitad de la de 2024, lo que suma alrededor de 300.000 euros que es una barbaridad. Para otras cosas sí hay dinero, pero qué quieren que les diga, quizás antes de meter la pasta en drones que no vuelan, Caldas que no caldean o edificios verdes que no son ecológicos (porque si no sirven para nada lo más correcto es no construirlos) sería lo suyo pagar lo que se debe para cumplir las competencias municipales.

Del acuerdo entre Diputación, Xunta de Galicia y Ayuntamiento de Lugo para financiar y construir las nuevas instalaciones no se supo más. Lo prometieron y juraron ante los santos evangelios de la prensa local, pero van pasando los meses (y el invierno) y no hay movimiento alguno. Las obras, por sentido común, deberían llevarse a cabo durante los meses de buen tiempo, pero para eso primero hay que firmar el convenio, asignar recursos, redactar el proyecto, aprobarlo… y eso lleva tiempo.

Los tiempos de la administración no son los de los demás mortales, y esta palabra viene al caso por los pobres animales que año tras año viven como pueden (mejor de lo esperable, gracias a la impagable labor de los voluntarios de la Protectora, que merecen un monumento) y mueren en unas instalaciones que dan asco.

Quizá sea necesaria una amenaza para que cierta gente mueva el culo, porque de lo contrario parece que nadie hace nada en esta ciudad, así que ahí va. Si de aquí al día 15 de febrero no se producen novedades sobre el convenio con la Protectora y no se pagan las deudas que se le deben yo, a título particular, me comprometo a presentar denuncias en todos los lugares donde crea que pueden servir de algo, incluyendo la Valedora do Pobo, la consellería competente y, por supuesto, la Fiscalía Provincial de Lugo.

No soy nadie, pero soy un ciudadano como cualquiera de ustedes y todos tenemos el derecho (e incluso la obligación) de movernos si quienes han de hacerlo permanecen impasibles. Si algún lector se anima a firmar las denuncias conmigo, estupendo. De lo contrario estoy dispuesto a presentarla yo solo.

Ya está bien.


NOTA: No me esperaba esta avalancha de llamadas y mensajes para unirse a las denuncias, así que si les parece bien, para poder contactar con los interesados quien quiera firmarla que me escriba al correo historiasdesdelugo@gmail.com y vamos viendo cómo hacer.

¡Muchas gracias!

lunes, 2 de febrero de 2026

Memoria de la climatología

La foto es de Julio del año pasado, no de estos días.
Foto: La Voz de Galicia

Uno nota el paso de los años cuando empieza a decir “cuando yo era pequeño”… y se da cuenta de que ha pasado más tiempo entre eso y la actualidad que entre la época recordada y, por ejemplo, la II Guerra Mundial.

Mi “cuando yo era pequeño” son los años 80. Nací en el 75 así que mis recuerdos claros comienzan a finales de esa década o principios de la siguiente, una época movidita en muchos sentidos pero que se me antoja como bastante estable en lo climatológico.

Hacía mucho más frío en Lugo que ahora. No eran raras las nevadas y recuerdo despertarme por la mañana y ver carámbanos de hielo en el exterior de la ventana de mi habitación, que nunca he vuelto a ver en la capital. También los veranos los recuerdo más largos (eso es normal, cuando eres pequeño el tiempo es eterno) y mucho más calurosos. No he mirado las tablas de temperaturas ni de humedad, porque no les hablo de datos sino de recuerdos y sensaciones.

Tengo memoria de ir al cole pisando nieve, parando por el camino a jugar con los amigos con los que compartíamos el recorrido hasta la Aneja, y de pasarlo de fábula en el patio con guerras de bolas. De aquella cuando había una de estas cosas no se suspendían las clases e incluso íbamos andando desde casa, sin que nadie nos llevase a la puerta en coche como si fuéramos Gremlins que no se pueden mojar.

En verano el calor era achicharrante. Sudábamos viendo a mediodía Falcon Crest esperando a que mis padres salieran de trabajar en el bar y nos íbamos a la aldea, donde había piscina. La hierba seca, los pinos crujiendo… son esas cosas que se te quedan y no se van.

Por eso cuando ahora nos quejamos de la mucha lluvia que está cayendo no es que no sea cierto, es que ya no estamos acostumbrados. Han pasado varios años con inviernos que parecían relativamente suaves, con frío (tampoco demasiado a lo que era esto) y agua moderada y claro, ya no recordamos estas trombas continuadas.

Teniendo perro es peor. Salir a los obligados paseos con Spock es una faena cuando sabes que te vas a calar hasta los huesos y que a la vuelta te toca pasarle la toalla a él (que le encanta) y cambiarte de ropa de arriba abajo, pero es lo que hay.

Galicia es lo que es gracias a la lluvia y al agua, así que podemos quejarnos del clima, claro que sí, pero sin pasarse porque es lo que nos hace ser nosotros para bien y para mal.

viernes, 30 de enero de 2026

El silogismo de María Reigosa

Grábales las caras. Las caras, Juan, las caras.

Se atribuye a Aristóteles la definición del silogismo como forma de razonamiento deductivo, por lo que si seguimos los dictados del sabio griego concluimos que María Reigosa entiende que el gobierno local de Lugo no se basa en el sentido común ni la defensa de la seguridad y el bienestar de las personas, lo que resulta preocupante.

En el pleno de ayer la concejala, ahora independiente, votó a favor de una propuesta del PP para mejorar los servicios de los vecinos de la calle Fermín Rivera. Sus otrora compañeros de gobierno no apoyaron la iniciativa, pero ella sí porque entiende que es necesario solventar los problemas de abastecimiento del barrio, que lleva sufriendo averías recurrentes de abastecimiento y corre un peligro de accidente por la caída de muros que requieren actuaciones de urgencia.

Si eso es cierto, y María es ingeniera y del tema algo sabe, lo que uno se pregunta no es por qué ella apoyó la propuesta, sino por qué los demás no lo hicieron. Reigosa ha decidido ser ajena a las siglas y votar en conciencia por lo que considera positivo, y si cumple con su palabra estará haciendo lo que juró al tomar posesión del cargo.

Deberían tomar nota los otros 24 concejales del Ayuntamiento, porque creo que los ciudadanos estamos hartos de que las propuestas se voten en función de las siglas de quien las lleva al Pleno y no de su necesidad o validez. La política, y más en la escala municipal, debería ser un lugar de encuentro para solucionar problemas, no una mera lucha de estrategias que lo último que tienen en cuenta es las necesidades de los vecinos.

Si todos votasen como María Reigosa, en conciencia, otro gallo nos cantaba.

Artículo publicado en El Progreso del 31 de enero de 2026