| Infografía de cómo quedará el "Leirapárking" una vez adecentado. 500 plazas de aparcamiento que, ahora sí, serán útiles de verdad. Imagen: Ayuntamiento de Lugo |
Una vez más Elena Candia desbloquea un tema que dormía el sueño de los justos desde hace años, y una vez más los socios del antiguo bipartito se lamentan de que “les han robado el trabajo”. Hablo, como no, del ansiado asfaltado del llamado “leirapárking” del HULA, por todos los lucenses conocido por sus amplios baches llenos de agua y barro.
Más de 500 plazas de estacionamiento en el entorno del hospital de Lugo serán mejoradas y se asfaltarán los trayectos para evitar los agujeros terribles que, desde su inauguración, acompañaron este espacio.
La historia de esta instalación es como sigue: como el aparcamiento interior del HULA era bastante costoso (lo que, afortunadamente, ya no sucede porque se bajaron los precios espectacularmente, cosa que el Ayuntamiento, por cierto, no hizo con sus estacionamientos del casco histórico) el gobierno de Lugo, bajo el mandato de Lara Méndez, creó en el año 2018 un gran estacionamiento público y gratuito en el entorno del hospital. Cerca de 400 plazas que cubrían una demanda muy popular, en una actuación acertada por parte de la exregidora.
El problema es que la calificación urbanística del suelo no permitía pavimentar, por lo que se utilizaron materiales “blandos” (tierra, concretamente) que, con las primeras lluvias, trajeron el desastre: unas enormes “fochancas” que se llenaban de agua y hacían que los coches fueran dando botes como si estuvieran en medio del monte y barro en los zapatos y los bajos de la ropa de los usuarios.
¿De quién fue la culpa de esa ejecución? Bueno, aquí yo no hablaría de culpas sino de retrasos. El material usado no era opcional por lo que les decía, como el Plan General decía que ese suelo no era urbanizable, no se podía meter asfalto. El problema era que el PXOM de Lugo, aprobado en el año 2011, no estaba completo ya que faltaba el famoso 5% que había quedado pendiente y que se aprobó… ¡en 2023! 12 años para tramitar esa pequeña parte del Plan General, que incluía casualmente esta zona. Esto hace que la responsabilidad de usar un material inadecuado fuera de los que retrasaron más de una década completar el PXOM.
¿Por qué se retrasó el asfaltado desde 2023? Pues vayan ustedes a saber, pero la chapuza no quedó ahí. En noviembre de 2023 se aprobó definitivamente el 5% que faltaba… y un mes antes, en octubre, se inauguró una ampliación de ese aparcamiento… también hecho de tierra. ¿No habría sido razonable retrasar esa ampliación unos meses y hacerla bien en lugar de gastar nuestro dinero dos veces? Pues se ve que no.
Desde noviembre de 2023 el leirapárking se podía haber asfaltado. Estamos en septiembre de 2026. Han pasado tres años sin mover un dedo y, una nueva casualidad de la vida, Elena Candia en pocos meses impulsa el tema y antes de final de año solventará este problema de una vez por todas.
No me entiendan mal, por supuesto que puede que exista un trabajo previo, pero con una lentitud y una pachorra que contrasta con la energía y la rapidez con que se están moviendo las cosas ahora en la ciudad.
Parece ser que el bipartito estaba retrasando todas las cosas que, según ellos, estaban preparadas y no hicieron en casi 30 años para hacerlas en estos meses. Incluso aunque nos lo creyésemos (que es harto difícil de hacer) es una disculpa bastante endeble y tiene una lectura bastante triste, porque implica que nos han obligado a aparcar entre charcos y fosas durante tres años para poder cortar la cinta cerca de las elecciones.
Pues mala suerte, amigos. Haber hecho las cosas cuando podíais.