| "Democracia sí", dicen los que insultan a una concejala, le lanzan monedas y, rojos de ira, le gritan en la casa consistorial. Supongo que su concepto de "democracia" es la misma que la de los nazis. |
Lo vivido en el Pleno del Ayuntamiento de ayer tuvo mucho de ordinario, pero no por su normalidad, sino por otra acepción del término: la de la grosería y la mala educación. No suelo escribir en festivo, pero lo extraordinario de la situación me ha animado a hacerlo.
En primer lugar, es llamativo el horario en que se celebró este Pleno. Por la tarde, algo muy excepcional. Se hizo, supuestamente, porque por la mañana había “actos con la Guardia Real”. En realidad, lo que hubo fue una rueda de prensa que sirvió como excusa para adaptar el Pleno a un horario que les fuera más cómodo a los manifestantes para acudir a la Plaza de España. Todo sea por la causa, que, por lo que se ve, la neutralidad de las instituciones tampoco es que sea tan importante.
Había que intentar juntar a toda la gente que se pudiera, para mostrar “la indignación del Pueblo”. Aun así, la cosa les salió regulinchi, porque (según me dice la IA a la que le he pasado las fotos) si en la manifestación de la semana pasada había unas 1.500 personas, ayer esa cifra se redujo a aproximadamente 600. La cosa se les desinfla porque “El Pueblo” se está cansando de exageraciones y barbaridades.
En todo caso los manifestantes que había frente al Ayuntamiento, que tienen todo el derecho del mundo a defender sus puestos de trabajo, los de sus amigos y familiares, las prebendas y el poder de sus partidos, me preocupan muchísimo menos que la panda de energúmenos a quienes dejaron acceder al interior del Salón de Plenos.
Los exaltados estaban encabezados por Jesús Vázquez, presidente de la polisubvencionada Federación de Vecinos Lucus Augusti (quizás ahora sabremos cuánto, porque incumplen su obligación legal de publicar esos datos), una entidad que, sin el menor rubor, ha utilizado para pedir el voto para el PSOE, literalmente. Me parece fantástico que el señor Vázquez pida el voto para quien quiera, sólo faltaría, e incluso he de aceptar que sus asociados le admitan tamaña falta neutralidad (se ve que esa sólo la usan para aceptar los cheques sin distinguir las siglas del firmante). Me parece estupendo, de verdad, que sean claros y defiendan su cortijo.
Lo que no me parece tan bien es que nadie, y menos quien se erige en representante de “El Pueblo” le grite a un concejal en un Pleno, que le tire monedas, que le insulte… y todo ello ante no muy convincentes protestas del Alcalde que se vio obligado a desalojar el salón de plenos pero que, mientras esto pasaba, reprendía duramente… a Antonio Ameijide, concejal de la oposición, porque mostraba su indignación ante el intolerable espectáculo.
El PSOE y el BNG han perdido la cabeza. Esta campaña de odio que instigan, y la espiral de violencia que están generando se les están yendo de las manos. En lugar de la protesta ordenada y argumentada, de la defensa de su labor… han optado por el insulto, la hipérbole y el disparate en sus declaraciones, azuzando a los chalados (que en todas partes hay a puñados) y publicando en sus redes montajes de una adversaria con cuernos demoníacos, porque, como todos sabemos, eso aporta sosiego al debate.
El feminismo mostrado por estos partidos es tan intermitente como su condena al transfuguismo y las mociones de censura. Para PSOE y BNG se ve que a las mujeres no se les puede acosar, faltar al respeto o siquiera incomodar (cosa que, dicha así, suena razonable)… salvo que se meta la política de por medio. Entonces se abre la veda y se obliga a dotarse de escolta a una mujer, María Reigosa, cuyo terrible crimen ha sido rebelarse contra un partido que le pretendía forzar a firmar facturas irregulares (por cierto, sigo echando de menos la actuación de oficio de la Fiscalía en esto).
Tomen nota de esto los maltratadores que se cambian de sexo para reducir sus condenas (al menos los que aún no han soltado): si aseguran que sus víctimas no eran progresistas, o mejor aún, si dicen que eran de derechas, o ya ni les cuento si relatan que simpatizaban con VOX, es posible que logren el apoyo de estos feministas de pega que defienden a las mujeres… siempre que la cosa no interfiera con sus chollos políticos, claro está. Que son feministas porque son socialistas, pero les gusta más el coche oficial que a un tonto un lápiz, y ¡ay de la mujer que se cruce en su camino!.
La moción de censura es posible, dicen ellos, porque los “carroñeros” utilizan a los muertos. Se les olvida, convenientemente, explicar que las mociones de censura eran ilegales hasta que hace unos meses el Constitucional anuló esa prohibición… por un recurso que se planteó para que el PSOE se pudiera hacer con una alcaldía en un pequeño pueblo de Cantabria llamado Arredondo.
¡Qué cosas! ¡Los adalides del lema “transfuguismo no, democracia sí” fueron los mismos que llevaron a un tribunal de “mayoría progresista” el recurso que tumbó la norma que impedía que eso pasara! ¡Las vueltas que da la vida!
Es una pena y un asco lo que vimos en el Pleno de ayer.
Estoy seguro de que los lucenses normales, esos que no le gritan “puta” a una concejala por el motivo que sea (se ve que para algunos hay motivos que justifican eso), están hartos de esta espiral de odio y rencor interesado que destilan los que ahora se verán en la oposición.
Como les decía el otro día, si hubieran dedicado la cuarta parte de la energía que están demostrando en esto a trabajar por la ciudad, otro gallo les cantaba, tanto a ellos como a nosotros.