miércoles, 27 de mayo de 2026

La Diputación aprueba pedir una ley inconstitucional (dí que sí)

¿No le llama la atención a nadie más que el Pleno de la Diputación busque una condena del Constitucional?

Hay un dicho que reza así: “Cuando la ley te dé la razón, invoca la ley. Cuando los hechos te respalden, apóyate en los hechos. Cuando la ley y los hechos estén en tu contra, grita como un poseso”.

El pleno de la Diputación Provincial de Lugo de ayer aplicó esa máxima aprobando, con los votos a favor de PSOE, BNG y el diputado no adscrito José Tomé, reclamar a la Xunta de Galicia un proyecto de ley inconstitucional. Literalmente hablando.

El tema de fondo es, cómo no, la moción de censura de la capital de la provincia, un hecho que siguen sin digerir y que aún no han aceptado como lo que es: un mecanismo perfectamente legal y que los socialistas (al igual que todos, también hay que decirlo) aplican cuando les interesa y condenan cuando les perjudica.

Las contradicciones son el pan nuestro de cada día. Vemos cómo ahora de repente Miguel Fernández sale en todas las fotos de la Diputación para contrarrestar a Elena Candia, haciendo lo que le criticaban a ella: usar la institución para darse visibilidad. Ambos tenían razón en la crítica, y también en lo lícito de usar ese cargo para salir en la foto, así que igual de correcto es hacerlo como criticarlo. Lo raro es hacer las dos cosas al mismo tiempo: o estamos a setas o estamos a Rolex.

Pero más allá del debate político y el oportunismo partidista que tan hartos nos tiene a todos, no deja de ser chocante que una institución relevante como la Diputación, que se presupone que tiene un mínimo de seriedad y rigor, apruebe pedir una norma que ya sabemos que es inconstitucional, porque así lo ha dicho el más alto tribunal del país.

No es una teoría ni una opinión, es un hecho. Verán, ya existía una ley que prohibía el transfuguismo. El párrafo segundo del artículo 197.1 a) de la LOREG (Ley Orgánica de Régimen Electoral General) exigía que cuando hubiera un concejal tránsfuga la mayoría para una moción de censura aumentaba, con lo que su voto, en la práctica, quedaba en papel mojado. Sin embargo, ese punto fue anulado por el Tribunal Constitucional por la sentencia 134/2025, de 10 de junio de 2025, ya que el juzgador entendía que se violaban los derechos del concejal a la libre elección de su voto.

Lo más curioso de todo es que el procedimiento que acabó por anular esa prohibición fue iniciado por un concejal tránsfuga de un pequeño municipio de Cantabria que pretendía dar el gobierno de su ayuntamiento al PSOE, ya ven lo que son las cosas. El interés del PSOE anuló la norma que ahora reclaman. Ahí no les parecía “inmoral” ni “criminal”, era perfectamente lícito, como supongo que también se lo parecería en Noia, como ya sabemos todos, o más recientemente en Cartagena, donde el PSOE se ha aliado con dos tránsfugas, y no de cualquier partido sino que eran de VOX nada menos.

La contradicción es obvia, pero ya no me refiero a la inmoralidad habitual de decir blanco en un sitio y negro en otro, sino a que el pleno provincial haya aprobado instar una normativa idéntica a otra que el Constitucional ha anulado, sabiendo que es ilegal, pero buscando hacer más ruido y embarrar las cosas (todavía más).

De verdad que comprendo la sensación de impotencia que deben sentir. Acostumbrados a la poltrona, al ordeno y mando, a imponer sus criterios forzando una mayoría pactada a puerta cerrada en despachos por el que todos estuvimos sometidos a los caprichos de concejales minoritarios, es duro perder las prebendas, los sueldos, los despachos y los asesores. Esa rabia explica que borrasen ordenadores y se llevasen agendas (aunque si, como me dijeron a mí algunas personas del propio PSOE, eso mismo se lo hicieron a Miguel cuando murió Paula Alvarellos, qué no le harán a los "enemigos"). Incluso al exalcalde se le escapó en una entrevista algo así como que “es muy duro, incluso a nivel personal” porque claro, si no tienes oficio ni beneficio es muy jodido pasarse un año sin el paraguas de la dedicación exclusiva, que les permitía un nivel de vida que jamás habrían soñado en el mundo de lo privado.

Permítanme un consejo: dejen de hacer el ganso proponiendo leyes inconstitucionales y trabajen, por poco habituados que estén. Asuman la derrota que han sufrido en el pleno, dejen de acusar sin pruebas ni indicios a los demás de "compra de voluntades" y de "corrupción", olviden las frases altisonantes y el uso de sus propios fallecidos (que manda huevos) y recuerden que en política se puede hacer todo menos el ridículo como hicieron ayer.

martes, 26 de mayo de 2026

Cambiar el suelo del centro es la única opción viable

Cambiar el tipo de suelo es la única opción para no repetir continuamente esta imagen.
Son la reparaciones que se hicieron en San Fernando en febrero, menos de un año después de inaugurarse

Parece que lo que muchos llevamos reclamando años por fin se va a abordar con seriedad: la supervivencia del casco histórico como lugar vivo, con negocios y vecinos que, ¡locos ellos! pretenden cometer tropelías tales como rellenar su calefacción de combustible o recibir mercancías en sus tiendas.

La ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones aprobada inicialmente por el Pleno del Ayuntamiento de Lugo es un documento que no hay por dónde cogerlo. No sólo tiene una pésima redacción (confusa, contradictoria, incorrecta…) sino que en todo su articulado no recoge ni una palabra sobre las emisiones contaminantes, lo que no deja de ser chocante.

Para que se hagan una idea, en el largo (larguísimo) listado de “excepciones” que hacen que la restricción de vehículos sea más una declaración de intenciones que una realidad, sólo hay un veto a una clase: los que pesen más de 5.500 kilos. ¿Eso tiene algo que ver con la ZBE? No, obviamente no, es una limitación que se establece porque si pesan más rompen el suelo.

Si ustedes tienen un autobús que funcione a queroseno y contamine como no está escrito pueden entrar al casco histórico a dejar viajeros en un hotel sin que la ordenanza diga ni pío, pero como se les ocurra meter un camión para rellenar un depósito de pellets de una comunidad de vecinos, les sancionan. Así está escrito.

El cambio de gobierno ha abierto la puerta a la esperanza de que eso se modifique. El propio Ramón Cabarcos, ahora concejal de urbanismo, presentó alegaciones que presumiblemente se aceptará a sí mismo, pero también tiene un amplio abanico de posibilidades de modificar la disparatada ordenanza mediante las alegaciones presentadas por otras entidades, como puede ser Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir.

Estas alegaciones le permitirían, por ejemplo, establecer un sistema como el de Ponferrada, donde son listos como un ajo y nos han dado una buena lección en este tema: al igual que en Lugo no tienen un problema de contaminación, pero sí de normativa, ya que al superar un nivel de habitantes la ZBE es obligatoria por ley. Pues lo que han hecho, muy inteligentemente, es aprobar una ordenanza leonina y restrictiva… que sólo se aplica si los niveles de contaminación suben por encima de lo marcado por la ley. Es decir, nunca.

Ese mecanismo es tan sencillo como efectivo y, además, perfectamente legal. Nadie puede obligar a restringir el tráfico en una zona alegando motivos medioambientales si no hay un problema medioambiental. Eso es lo que nuestros tres gobernantes anteriores no fueron capaces de entender.

La ZBE no se debería usar como camuflaje de lo que se pretendía una peatonalización, totalmente fracasada como demuestra el ejemplo más palmario: la calle Teatro. Llamarle a eso peatonal es como calificar de jirafa a un león: puedes llamarle como quieras, pero si te acercas te come.

La calle Teatro, el carril de Santo Domingo, el acceso por San Fernando a la Plaza del Ferrol o la calle Montevideo no son peatonales, por mucho que insistan. Como mucho serán de “prioridad peatonal”, pero nada más.

¿Qué consecuencia lógica tiene esto? Que toca cambiar los pavimentos que llevan ahí un año y ya se están rompiendo por todas partes porque no fueron diseñados para la realidad sino para los mundos de Yupi.

El centro no se muere, lo están matando, y si el gobierno de Elena Candia consigue corregir esto habrá hecho una gran cosa.

lunes, 25 de mayo de 2026

El peor problema de Lugo es la movilidad

Los principales problemas de Lugo son similares a otras ciudades comparables, pero no en los mismos porcentajes.

Dejando a un lado la parte política del barómetro de Sondaxe que La Voz de Galicia publicó este fin de semana (que cada uno la lee como le interesa), es llamativo que el mayor problema para los lucenses sea la movilidad.

Las penosas conexiones de Lugo con el exterior, reducidas al autobús porque el tren es ya residual por mucha estación que hagan, y los grandísimos problemas creados en el interior de la ciudad con las caóticas obras y peatonalizaciones sin reflexión que se han hecho hacen que este tema desplace en nuestra ciudad a otras preocupaciones como la vivienda que queda, por los pelos en segundo lugar, aunque con una categorización del tema peculiar porque meten por separado "transporte público", "tráfico, circulación y aparcamientos" y "calles, aceras y carreteras". Si sumamos esos conceptos nos da un escandaloso 33,3%

La conexión política es tan obvia como contradictoria. Resulta que nos preocupa enormemente la movilidad, pero el único partido que subía en porcentaje de intención de voto a la hora de hacer la encuesta (justo cuando se produjo la moción de censura) es el BNG, que es el que llevaba ese tema en el bipartito. En Lugo somos peculiares, no me digan que no.

Vale que sus competencias hacia el exterior son nulas y su influencia inexistente, pero en lo que es la ciudad sí han enfocado la movilidad de una forma difícil de entender, entorpeciendo el tráfico particular sin mejorar el público.

Sí, ya sé, “los números de los buses urbanos han mejorado”. Si Einstein estuviera aquí les podría explicar mejor que yo la importancia de entender que el punto de vista del observador hace que las conclusiones varíen, pero como no está se lo intentaré exponer yo.

Hay que diferenciar entre estar “menos mal” y estar “bien” o incluso “mejor”. Por ejemplo, las conexiones de Lugo por tren son desastrosas. Se nos vende como una gran mejora cambiar de horario un convoy, que no les digo que esté mal, pero es el chocolate del loro. La ciudad ha perdido conexiones desde el 2018 (como ha reconocido el propio Ministerio) y ya ni les cuento si comparamos con los años 80, que manda carallo. De ir en tren a las demás ciudades de Galicia ya no hablamos tampoco.

Con el cambio del horario del tren a Madrid ¿estamos “mejor” o estamos “menos mal”? Parece obvio que sería lo segundo, porque “mejor” implica que primero estabas “bien”, y no es el caso. De hecho esa modificación le ha hecho la puñeta a quienes usaban ese tren para ir a trabajar y ahora o se pegan el madrugón de su vida (todos los días) o cogen el coche. Un éxito relativo diría yo, basado más en la obsesión de ir a Madrid, como si esto fuera El Escorial y nuestro futuro dependiera de eso.

Con el autobús urbano pasa exactamente igual. Que aumente un porcentaje de usuarios es una buena noticia, claro que sí, pero el propio plan de movilidad del Ayuntamiento de Lugo (hecho por el bipartito) reconoce el fracaso de la movilidad pública en la ciudad.  El aumento del uso del autobús como método de desplazamiento es una cifra interesante si se considera aisladamente (frente a 1.711.925 en 2022 se pasó a 2.219.312 en 2024) pero no si se lee que el propio estudio establece que no se alcanza un uso que se pueda considerar eficiente.

También se critica en el PMUS la organización del autobús urbano, ya que se aprecia que las líneas no son complementarias, y se resiente la efectividad. Hace una valoración negativa de la explicación del sistema a los usuarios y de la inexistencia de información en tiempo real de las líneas (aquello que el BNG hace unos años decía que estaba tirado y que hoy sigue sin funcionar).

Si un documento encargado y pagado por el gobierno bipartito reconoce esto, ¿no creen que realmente tenemos un problema? Pues se ve que sí, porque la encuesta de Sondaxe recoge precisamente eso, que es el principal problema de Lugo.

viernes, 22 de mayo de 2026

Rampas, ascensores e ideas

Los ascensores de la Nacional VI llevan años fuera de uso, y no son los únicos.

Siento una terrible desconfianza hacia los ascensores públicos en la calle. No me entiendan mal, no es que piense que se vayan a caer, es que me da la impresión de que son instalaciones que funcionan para la inauguración y un tiempo prudencial… y después quedan ahí como símbolos del despilfarro público.

Hay excepciones, honrosas excepciones que a lo mejor son la regla y no al contrario. Por ejemplo, los de Fontiñas o Sagrado Corazón funcionan (con sus altibajos, perdonen el chiste) pero me sigue dando una impresión negativa. Supongo que será porque veo muchos abandonados. En Lugo, por ejemplo, los que están en las pasarelas de la nacional VI llevan muchísimo tiempo oxidándose, y el que había en el edificio de los sindicatos de la Ronda jamás funcionó, convirtiéndose en la papelera más cara de la ciudad. Ahora lo han retirado en la reforma del edificio, pero una vez más nadie responde de los disparates cometidos con el dinero de todos.

Elena Candia presentó, junto a Ramón Cabarcos (concejal de urbanismo), el proyecto para unir la intermodal con el centro, y que consiste en un sistema de ascensores y pasarelas que irán desde la actual estación de (escasos) trenes hasta la ronda de la Muralla pasando por la calle Miguel de Cervantes y un espacio que estará entre el edificio de la Xunta de Galicia y la parcela que da a la calle Castelao. El tema incluye, según he entendido, dos ascensores y varios tramos de pasarelas cubiertas.

Esto resuelve más o menos un problema que se ha creado con la ubicación de la Intermodal, y si bien sigue empeorándose la ubicación de los autobuses (algo que, si todo va bien, tampoco será problema con el apeadero que quedaría en la vieja estación y que la lógica dice que se usará más que la propia Intermodal) ayuda a que el impacto sea menor.

Dice el anterior alcalde que les han “robado la idea”. A ver, tampoco es que hayan inventado la imprenta. Los proyectos tendrán similitudes porque es de puro sentido común que el trayecto sea ese. De hecho, puestos a hablar de robos, desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, podríamos decir que nos birlaron a nosotros la idea porque la incluíamos en la propuesta de aparcamiento que veíamos en esa parcela y que, espero, algún día se retome, pero sería una imbecilidad por parte de la Asociación afirmar eso, porque no hace falta ser el sabio Salomón para darse cuenta de que la conexión natural entre ambos puntos es por ahí.

Es comprensible que haya comenzado ya la campaña para las próximas municipales. Los salientes están “doentes” y los entrantes ilusionados. Falta ver si desde la oposición “maniatada” (tienen exactamente los mismos concejales y los mismos medios que tenía el PP en su situación) aguantan el ritmo de Elena Candia. Bueno, también falta ver si son capaces de seguirla sus propios concejales, porque si algo define a la alcaldesa es que tiene más energía que la central de Cortes de Pallás y una dedicación que supera con mucho a cualquiera que haya pasado por ahí.

Han comenzado con fuerza. Si las mayores críticas que se le pueden hacer son quitar una bandera ilegal o dar bandazos con el tema del logo… es que tan mal no lo van llevando, a pesar de las putaditas que les han dejado como borrar los ordenadores de Alcaldía o que “desapareciera” la agenda donde estaban apuntados incluso los actos oficiales o protocolarios.

Se traspapelaría en la mudanza…

jueves, 21 de mayo de 2026

El legado del César

Alfonso Orol y Marcos Iglesias. César saliente y César entrante. La foto no es ninguna joya pero es la que tengo de los dos juntos en este momento.

Soy muy de Astérix. No les diré que me sé todas las aventuras de memoria (algunas sin duda) pero sí que me han gustado muchísimo desde que las empecé a leer en casa de mi abuelo Luis, que tenía la colección completa. Una de las mejores historietas es “El regalo del César” y por eso me ha salido así el título del artículo, por asimilación. En ese episodio el emperador le regala a un soldado licenciado “una pequeña aldea de irreductibles galos” y claro, se lía.

Ayer no se lio. Tras la renuncia a hacer el papel de César Augusto por parte de nuestro amigo Alfonso Orol por motivos que se explicaron a los compañeros y que son más que razonables, se eligió a Marcos Iglesias, presidente de la Asociación Senatus Lucus Augusti, como nuevo César Augusto.

Marcos ya hizo en años anteriores papeles militares y le salieron muy bien. Es de los mejores actores que tenemos en el Senado y estoy convencido de que será un gran César Augusto, y no es algo fácil porque Alfonso dejó el listón muy alto.

Orol ha encarnado el papel durante casi tres lustros y logró una loa tan unánime como poco frecuente. Todas las asociaciones, de hecho creo que todo el mundo, aplaudió siempre su buen hacer, su simpatía y, no menos importante, que siempre se ciñera a su función de forma totalmente neutral… creo que se me entiende, pero si no es el caso (no me caracterizo por mi prudencia) me refiero a que nunca hizo política con el puesto.

“¡Sólo faltaría!”, dirá algún lector. Bueno… hemos visto cosas que nos hacen ser poco optimistas como algún discurso de los reyes magos que, lejos de estar enfocado a los niños, se convirtió en un panfleto más propio de un mitin que de una fiesta municipal.

Pero a lo que iba, el legado de Orol como César del Arde Lucus es el de una labor impecable y un aplauso unánime. Alfonso ha sido un magnífico César y (no es por ponerle nervioso) Marcos lo tiene muy difícil para llegar a su nivel. Sin embargo, no tengo la menor duda de que lo hará.

Es un muy buen actor, con una presencia imponente, una voz fuerte y un gesto noble. Encarna sobradamente las actitudes idealizadas de un César Augusto, y por si eso fuera poco, la coraza le queda que ni hecha a medida.

Obviamente no soy objetivo, pero no se trata de lo que piense yo sino de lo que han elegido los compañeros en la Asamblea de ayer, donde teníamos un par de opciones de sentido común pero incluso los demás que podían hacer el papel dijeron claramente que les parecía que Marcos era la elección ideal, y lo es.

A menos de un mes del Arde Lucus es un cambio importante, meterse en un fregado en toda regla, pero la vida es más interesante cuando hay desafíos que afrontar.

Mucha suerte, Marcos. Lo harás de fábula.

¡Ave, César!

miércoles, 20 de mayo de 2026

¿Por qué no se puede pagar en efectivo en las piscinas de Frigsa?

Es difícil entender que no se pueda pagar la entrada a las piscinas municipales de Frigsa en efectivo
Foto: La Voz de Galicia

Las expectativas son algo terrible. Les hablaba de ello el lunes a cuento de las elecciones andaluzas, pero pasa con casi todo: viajes, platos en restaurantes… incluso parejas. Son peligrosas porque idealizarlo todo es la receta de la insatisfacción. Si uno cree que un crucero va a ser todo risas y elegantes cenas con el capitán, o si está convencido de que los 24 platos de una degustación van a ser manjares insuperables está destinado a la decepción. Incluso pasa con quienes buscan la pareja “perfecta”, creyendo que todos los días serán rosas, a la primera discusión mandan todo a la porra sin entender que no pasa nada porque algún día sea gris. Es ley de vida.

Con el gobierno de Elena Candia pasa lo mismo. Sus apoyos tienen tantísima fe depositada en ella que es muy complicado estar a la altura de las expectativas. ¿Tendremos playa fluvial este verano? ¿Arreglarán las calles del centro para que la gente no tropiece en estos meses? ¿Recuperarán por arte de magia los aparcamientos perdidos?

Lo urgente puede tapar lo importante, como le pasó al anterior gobierno en muchos asuntos, y si a eso le sumamos que la casa estaba mucho peor de lo que se esperaban al entrar no sería de extrañar que se esté cocinando la tormenta perfecta.

Hay muchos asuntos “grandes” que reclaman la atención, pero también infinidad de detalles pequeños que marcan muchas veces la diferencia del día a día de la vida de los ciudadanos. Por ejemplo, una cosa tan tonta como que en las piscinas municipales en verano dejen pagar en efectivo en vez de tener que tirar de tarjeta obligatoriamente. Ya sé que es una cuestión menor, pero hay a quien le incomoda usar el banco para todo y es difícil de aceptar que el dinero en efectivo no valga.

Entiendo que se limite el cambio (por ejemplo, sería absurdo aparecer con un billete de 50 para pagar los 2 y pico que cuesta la entrada de adultos a la piscina, pero eso se arregla limitando el tema razonablemente. “No se aceptan billetes de más de 20 euros” y listo.

Pero la cosa es más compleja. Para aceptar efectivo hay que tener cambio, una caja, puede ser robada, si no cuadra a ver quién la encaja… Sí, claro que es más complicado hacer las cosas bien que tirar por lo más cómodo, pero la administración no está para buscarse el sofá (al menos en teoría) sino para apoyar al ciudadano.

Son esas cositas, como recuperar los baños públicos en la Plaza de España o Santo Domingo, cerrados hace ya más de una década o buscar con tiempo una iluminación decente para Navidad, las que ayudan a que la gente vea un cambio. No sólo en los grandes proyectos, sino en los detalles.

martes, 19 de mayo de 2026

La maravillosa informática retro (se aceptan equipos viejos...)

Viejos ordenadores. El de la derecha no es mío (ya me gustaría), pero los otros sí.
Si tienen viejos equipos y piensan deshacerse de ellos por favor, avísenme antes de ir al punto limpio

No es que sea un virtuoso de la informática en el sentido de saber programar o esas cosas, pero sí es cierto que me gusta mucho usar el ordenador para un montón de cosas y que, a nivel usuario, no tengo queja. Curiosamente me gustan más los equipos viejos que los modernos e incluso sigo jugando a las mismas versiones de algunos títulos que son del siglo pasado, literalmente hablando.

Todos tenemos nuestras manías. Por ejemplo, hace bastantes años le compré a Isma (de APP Informática en la Avenida de la Coruña – minutos publicitarios - si quieren una persona fiable vayan a hablar con él) un portátil Samsung. Es de los grandotes, de 17 pulgadas, y lo que más me gustó en su día es que se le pueden poner dos discos duros. Me sigue gustando. El ordenador es del año 2011 y sigue siendo, quince años después, mi “ordenador de cabecera”.

Hace relativamente poco me compré otro para sustituirlo. Un impresionante MIS i7, maravilloso, super moderno que lo flipas… y tras unos meses volví al Samsung del 2011.

Para lo que la mayoría de los usuarios hacemos (usar tratamientos de textos, hojas de cálculo, navegar en internet y, como mucho, usar aplicaciones tipo Corel Draw o cosas así) cualquier portátil de los últimos 20 años nos debería llegar de sobra. Sólo los juegos y la obsolescencia programada (el puñetero mensaje del Chrome de que usas una versión vieja) justifican andar cambiando de portátil cada poco tiempo.

Además, los viejos equipos tienen una ventaja enorme que creo que se deberá recuperar en breve: se les puede quitar la batería. Parece una tontería, pero no lo es. Mi viejo Samsung sigue con ella a pleno rendimiento porque nunca la uso y lo tengo enchufado salvo que lo lleve por ahí y necesite conectarme, cosa poco frecuente.

Me encantan la informática retro. Tengo algún portátil viejuno de los años 90 con su MS-DOS y su Windows 3.11 (“para trabajo en grupo”) que todavía uso de vez en cuando. De hecho, casi podríamos decir que colecciono viejos portátiles, porque no dejan de ser una de esas cosas nostálgicas que a uno le van emocionando cuando va cumpliendo años.

Así que voy a aprovechar este artículo para pedirles a mis queridos lectores que si tienen pensado llevar al punto limpio un viejo portátil, o incluso material informático de cualquier clase, antes de hacerlo contacten conmigo porque es probable que me encante acoger a sus viejos trastos y, lo que es más importante, los usaré.

Anímense. Ustedes se sacan del trastero informática obsoleta… y yo la disfruto.

Es lo que ahora se llama “Win win”.