viernes, 15 de mayo de 2026

Símbolos y gestos

A la izquierda, un símbolo práctico. El resto es una ensalada de logotipos en que parece obvio que el más adecuado es el único oficial, el de la derecha. Quizá no sea lo más adecuado seguir dando vueltas y perder el tiempo con esto, por importantes que sean los símbolos.

La vida está plagada de cuestiones prácticas, pero también de símbolos. En algunas ocasiones, no demasiadas, ambas cosas coinciden, y ayer fue un día de esos en que ves cosas que te ilusionan y otras que te despistan.

A mediodía estuve en una reunión que mantuvieron la alcaldesa, Elena Candia, y las concejalas Silvia Comenero y María Reigosa con los placeros de Lugo. Nada que ver con las reuniones que se mantenían con la anterior concejala a la que, como comprenderán, los placeros no le guardan demasiado cariño porque eso de que un representante público los insulte en la prensa les crea algo de resquemor. Maniáticos que son. Si al menos esa persona hubiera hecho una gestión mínimamente decente, pues aún, pero no es el caso. Si no creen en mi palabra (aunque en ese caso no sé qué hacen leyendo este blog, si bien soy consciente de que hay mucho troll masoquista) pregunten a cualquiera de Plaza y Mercado y verán. 

A lo que iba. Estábamos acostumbrados a que las reuniones fueran una batalla campal: desprecios, negativas y cabezonería eran marca de la casa y el trato despectivo a los placeros la tónica habitual. Ayer fue diferente. Se escuchó a los industriales, se tomó nota de sus demandas y se explicaron los compromisos a los que podían llegar en ese momento y los que requerían más estudio.

Evidentemente todos desconfiamos un poco. Es el momento de las buenas palabras, pero si no vienen avaladas por acciones realmente no valen para nada y de hecho una persona de la reunión lo dijo tal cual se lo cuento. Se llevó un aplauso que, para sorpresa de todos, inició la propia Elena Candia.

Algunas de las peticiones son algo más farragosas, como climatizar Plaza y Mercado para que las temperaturas no sean ilegales (que ahora lo son) y requieren estudios técnicos e inversiones importantes. Otras son más fáciles (modificar la ordenanza y adaptar los horarios a la realidad, algo a lo que los anteriores responsables se negaron reiteradamente), y otras están tiradas, como reponer las mesas que se quitaron en la pandemia porque Dios iluminó a la concejala y le dijo que eran peligrosísimas (las del Mercado no lo eran, curiosamente). Una vez pasada la pandemia no se repusieron porque se lo tomó como una guerra de poder y quería llevar la suya por encima. Y la llevó... hasta ahora.

Esas mesas no sólo ayudan a que un puesto sobreviva (una cafetería, a la que se quería boicotear) y a que el público tenga un servicio más que no cuesta un céntimo a las arcas municipales, sino que para los placeros son muy cómodas porque pueden tomar un café a media jornada sin perder de vista sus puestos. Pues nones.

La reunión de ayer terminó sobre las 16:30. A las 17:00 las mesas estaban puestas. No es un mal comienzo.

En la cuestión de símbolos también hubo ayer otra novedad. La concejalía de cultura hizo algo que inicialmente me pareció un error al cambiar el logotipo de su área y hacer lo que yo aplaudí que no hicieran en un artículo anterior: pusieron un color sospechosamente parecido al corporativo del PP, azul oscuro.

Que la nueva corporación entre en una guerra de colorines era justo lo que me parecía estupendo que no hicieran cuando pusieron el escudo de Lugo como icono. Reitero que el escudo me parece un símbolo un poco vintage, por no decir carca, pero que como solución provisional es buena porque no tiene connotaciones partidistas. Teñir el logo de “azul PP” sí las tiene, y por eso me pareció un paso en la dirección equivocada.

Pero las cosas a veces no son tan sencillas, sobre todo si vemos que el nuevo concejal no ha cambiado el color que venía usando el BNG. Como lo leen: no lo han tocado. Es mismo tono de color azul oscuro que usaba el ala nacionalista del gobierno en “su” parte. Lo único que han hecho es eliminar esa especie de mariposa azul clarito (“azul BNG”) que iba contra lo que marca el manual de imagen corporativa del que tanto presumen, ya que hay una reserva visual que la dichosa mariposa se saltaba a la torera.

Bien es cierto que el nuevo uso del logo tampoco respeta el manual, ya que éste sólo contempla como colores el rojo o el negro y, para usos específicos, el dorado o el gris, pero al César lo que es del César, la nueva corporación no ha cambiado ningún color, ha eliminado un añadido, que no es lo mismo.

Aquí nadie es idiota. Si la Muralla de ese logo hubiera sido de un color con connotaciones políticas ajenas estoy convencido de que lo habrían cambiado entero, pero la suerte les ha favorecido y el uso que el BNG hacía del logo se les ha vuelto en contra a los nacionalistas. Cosas que pasan.

En realidad es un tema menor desde el punto de vista práctico. Creo que a ningún ciudadano le importa un pimiento el color del logo del Ayuntamiento, pero que sí les molestaría que se gastasen una fortuna en hacer otro icono cuando el que había funcionaba bien.

El uso del escudo provisionalmente para unificar todo hasta tomar una decisión no me pareció desacertado, pero si tenemos un manual de identidad corporativa bien hecho (y lo está), darle importancia a que el color sea el mismo que el del PSOE es un debate bizantino. Probablemente nadie vote al PSOE porque el logo del Ayuntamiento coincida con su color, pero sí puede que se decidan votos por perder el tiempo en eso.

Hagan lo que hagan, es fundamental tomar una decisión y dejar de dar bandazos con esto o ni siquiera que parezca que se dan. Es un error seguir con esta discusión, como lo fue que el bipartito usase el logo como le salía de la gaita sin seguir ese manual que costó unos dineros públicos importantes. Si el logo del manual es rojo, aplíquese como tal pero en todas partes igual. Si toca envainársela, pues toca, no deja de ser un tema menor.

Mira que no hay cosas en que usar el tiempo, que tampoco es demasiado.

jueves, 14 de mayo de 2026

Un año más, un magnífico Friulio

Vestales, Pretorianos y Senatus en el Friulio 2026. ¡Gracias una año más!

Por pequeña que sea la publicidad que puedo hacer de una fiesta desde un modesto blog personal como este, toda es buena, y más cuando se hace con cariño. Por eso año tras año les anuncio la celebración del Friulio y hago, tras la fiesta, un agradecimiento y un sentido homenaje a sus impulsores. Menos este año.

Este 2026 la vorágine de la actualidad de Lugo se me ha comido los artículos sobre el Friulio, y si les digo la verdad me fastidia, porque es una de las fiestas más entrañables y en las que mejor recibidos nos sentimos las asociaciones a las que invitan reiteradamente y para las que es un placer asistir a la recreación de Friol.

No es que se me olvidara hacer los artículos, es que no tuve ocasión por el día a día y, si bien es entendible que me dedique a hablar de cosas de Lugo por la propia naturaleza de esta bitácora, pude haber puesto un enlace o un banner con el tema. Eso sí se me ocurrió a toro pasado.

En lo que pueda valer, mis disculpas a los amigos de A Castronela.

En cuanto a la fiesta en sí misma fue, como cada año, magnífica. El entorno es maravilloso, con el río y el parque fluvial que disfrutamos allí, el castro Friulio y, sobre todo, la calurosa acogida y el cariño con que nos reciben.

Siento una envidia tremenda de la relación que tiene A Castronela con su ayuntamiento. La confianza, el entendimiento, la coordinación y el colegueo que se ve entre ellos va mucho más allá de una cuestión puramente formal u oportunista. Así da gusto. Hasta los que vamos de invitados una vez al año sentimos el calor de ese buen rollo y disfrutamos de una fiesta bien pensada y sencilla en el mejor de los sentidos.

No se complican la vida. Por ejemplo, el cartel es el mismo año tras año con lo que han logrado que esa imagen ya esté asociada al Friulio. Es una buena estrategia, creo yo, porque además se han preocupado de que la estampa sea integradora en la parte histórica (castreños y romanos se ven representados) pero aséptica desde el punto de vista político. Impecable.

Las actividades son lo bastante similares año tras año para que sean ya tradición, aunque con las suficientes mejoras para que no sean “siempre lo mismo”. Un equilibro dificilísimo pero que logran. Los homenajes se perciben como sentidos, y el obsequio que nos hacen a las asociaciones no puede ser más natural: pan y queso de Friol.

La mejor parte del Friulio para muchos de los que acudimos es la estupenda comida que nos ofrecen en el pabellón municipal que, al margen del menú (que hay que decir que mejora año tras año, en estos dos últimos servido por Los Cachivaches) es una reunión divertida y relajada en que nos juntamos los de unas asociaciones con otras y hablamos de lo divino y de lo humano.

Si mañana me tocase a mí organizar el Friulio no se me ocurre qué podría hacer para mejorarlo.

Felicidades al Ayuntamiento de Friol y a la organización del Friulio: a los amigos de la Asociación A Castronela.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Alivio en las asociaciones del Arde Lucus

De la web oficial del Arde Lucus han desaparecido las asociaciones. Colaborando...

Comienzo, una vez más y como es habitual cuando trato estos temas, recordándoles que este blog es mío. Ni de asociaciones a las que pueda pertenecer (o incluso presidir) ni de nadie que no sea exclusivamente yo y lo que se refleja son mis puntos de vista, sin representar a terceros ni hablar por nadie salvo yo mismo. Aclarado esto, entremos en materia.

Al tercer día hábil (según las escrituras) o el quinto natural desde la toma de posesión como Alcaldesa de Lugo Elena Candia, junto a Damián Carballo, que lleva el área de juventud y Mar Carballas, concejala de Economía, se reunieron con representantes de las asociaciones del Arde Lucus.

La intención era evidente: tranquilizar a las 19 organizaciones de la fiesta y tender una mano a todos los colectivos para que el tema vaya adelante, y parece que al menos la primera impresión ha sido muy favorable. De hecho, es la primera reunión del Ayuntamiento con las asociaciones en años que acaba con sonrisas y no echando pestes.

El tema que a todos nos traía de cabeza era el de la financiación de las actividades. Les hago un rápido resumen: desde siempre el Ayuntamiento contrata a las asociaciones del Arde Lucus para llevar a cabo diversas actuaciones y actividades en la fiesta. Este año el anterior equipo de gobierno decidió cambiar el sistema y en vez de contratos otorgar subvenciones. El problema de esa idea es que la ley de subvenciones prohíbe expresamente camuflar como tales lo que son materias de contrato, y es bastante evidente que lo que las asociaciones hacen es prestar un servicio al Ayuntamiento (ya que es éste el organizador en exclusiva del Arde Lucus, tal y como se quedaron roncos de repetir el año pasado, y quien nos dice lo que hemos de hacer) y por lo tanto muchos entendemos que esas ayudas no se ajustarían a la legalidad. En todo caso es discutible y, a pocas semanas de empezarse con la fiestas, no parece el momento de entrar en debates filosóficos, por lo que varias asociaciones indicaron que si se optaba por esa vía no acudirían al Arde Lucus.

El nuevo sistema fue rebatido por todas las asociaciones y se presentaron alegaciones al borrador de convenio que se facilitó, pidiendo que se volviese al contrato este año, pero se ignoraron olímpicamente dichas alegaciones y se siguió adelante, incluso cuando ya sabían que dejaban las funciones de gobierno, lo que fue visto por algunos como un intento de saboteo para los que entraban después.

Hay que reconocer que Elena logró sorprendernos a todos, hasta a mí. Nos explicó que el anterior alcalde Miguel Fernández firmó un decreto para aprobar las subvenciones nominativas (el sistema que rechazamos), cosa que ya conocíamos... pero lo que no sabíamos es que se les dijo que eso estaba estaba consensuado con las asociaciones. Nada más lejos de la realidad. Bueno, miento, había un consenso absoluto... en contra.

Ayer se conjuró ese fantasma. Con una transparencia y sinceridad a la que no estamos habituados, Elena nos explicó que el servicio de Intervención no ve con buenos ojos el sistema de contratos que había hasta ahora, pero que a cinco semanas del Arde Lucus el nuevo gobierno entiende que no hay margen para ponerse a debatir sobre el sexo de los ángeles así que van a recuperar esa vía para quienes no quieran el sistema de subvenciones (es decir, todos) y en septiembre, con calma, ver otras opciones para el 2027. El suspiro de alivio aún resuena ahora.

Quizás alguien pueda querer ver que la subvención interesa más a las asociaciones que el contrato porque es más fácil de tramitar y hay menos que justificar, y tienen toda la razón. Pero no crean que, al menos la mayor parte de las asociaciones, "ganan" dinero con el Arde Lucus. Ni de lejos. La fiesta nos cuesta dinero, y es lógico que sea así porque es una afición que nadie nos obliga a desarrollar, pero el quid de la cuestión es si prestamos un servicio a la ciudad y al ayuntamiento (parece difícil de rebatir) que merezca una colaboración municipal. Esto tampoco parece muy discutible, aunque tal vez sí matizable, y a eso está todo el mundo abierto.

Pero no todo fue la cuestión económica, que francamente era la principal preocupación pero no la única. También se habló de las actividades de la fiesta de este año, y ahí les tocó sorprenderse a la alcaldesa y los dos concejales que la acompañaban, porque pensaban (aún queda inocencia en el mundo) que el programa estaba consensuado con las asociaciones. Nones. Ni este año ni ninguno de los anteriores, lo que explica alguna bobada que se hizo como meter hadas y cosas así en una fiesta de recreación histórica.

Para superar ese nuevo obstáculo se acordó convocar una reunión esta misma semana con representantes de las asociaciones para ver qué hay previsto en firme, qué opciones se pueden llevar a cabo y qué ideas o mejoras proponen las entidades para este Arde Lucus...

En resumen, ha habido algo que se echaba muchísimo de menos: diálogo.

Elena no es tonta y sabe perfectamente que el Arde Lucus depende de las Asociaciones. De hecho, éstas podrían hacer el Arde sin el Ayuntamiento, pero no a la inversa. Lo que sorprende un poco es la soberbia, las malas formas y el “ordeno y mando” que sufríamos de los anteriores gestores, pero quizá cuando uno está tanto tiempo al timón del barco olvida quién trabaja para quién, y resulta que ellos, los gestores municipales, trabajan para nosotros y no a la inversa.

Evidentemente en este momento Candia y su equipo quiere hacer bien las cosas y quedar bien, pero eso no es una crítica, es justo lo contrario. Ya era hora de que alguien se molestase en preguntarnos las cosas en lugar de imponerlas, ya era hora de que alguien tenga interés en hacerlo bien.

Al salir de la reunión la gente estaba aliviada, sonriente y de buen humor. Aún diría más: optimista. Hacía mucho que no había ese ambiente. Sabemos que queda poco tiempo y que es un desafío, y que si tuviéramos más margen podríamos hacer algo de más relumbrón para el 25º aniversario de la fiesta, pero miren, eso es sólo un número. Si se recuperan las ganas y la ilusión sí será el mejor aniversario posible.

Lo de ayer fue un muy buen comienzo.

martes, 12 de mayo de 2026

Sobre la escultura dedicada a Paula Alvarellos

La escultura dedicada a Paula Alvarellos en su ubicación provisional en la Plaza de España

No me gustan las esculturas en general, y muy pocas en particular. Me impresionó el Moisés de Miguel Ángel pero ya no sé si porque lo había estudiado en el instituto antes de verlo o porque realmente tiene “algo”, pero en los museos soy poco dado a pararme en las estatuas. Quizá por eso, por mi poca simpatía por las figuras, les diré que cuando vi la que hicieron de Paula Alvarellos en la prensa me pareció horrenda. Me recordó a otra que tampoco me gustó nada y que es la de la pulpera que está en la Mosquera y que me parece más un híbrido entre un herrero y un troll que una de las cortadoras de pulpo de las fiestas patronales.

Sobre gustos no hay nada escrito (bueno, estoy escribiendo sobre gustos, pero ya me entienden). No hay más que ver lo que se ha dicho sobre sustituir los logos partidistas por el escudo de la ciudad en las redes sociales del Ayuntamiento de Lugo. Cosas que pasan.

A pesar de todo esto, antes de ponerme con este artículo me acerqué a ver la escultura de Paula Alvarellos en persona y, para mi sorpresa, no sólo me convenció, sino que me pareció una magnífica representación de nuestra fallecida alcaldesa. Las fotos no le hacen justicia ni transmiten lo que es esa obra.

Es ella. No es un retrato ni un calco de Paula porque tampoco pretendía serlo, pero es ella. El escultor, Miguel Couto, ha logrado que ponerse frente a la escultura sea sentir que la ves, que está allí. Su fuerza, su carácter, su inclinación al diálogo… incluso su cariño. No me pregunten cómo lo transmite. No sé si es porque guardo un muy buen recuerdo de Paula o porque el escultor es un genio, pero de verdad que no podía estar más equivocado con mi primera impresión, basada en fotos. Es una obra magnífica.

La escultura está ahora mismo en la Plaza de España, en la parte de abajo (tras el quiosco y frente al Círculo de las Artes). Les animo a ir a verla para opinar, y que no les pase lo mismo que a mí y se hagan una idea equivocada antes de contemplarla en persona.

Fue puesta allí provisionalmente porque, al avecinarse la moción de censura, el bipartito no podía tolerar que fuera Elena Candia la que la inaugurase. Si les digo la verdad creo que, más allá de las ganas de cortar la cinta ellos mismos, fue un error. Estoy totalmente convencido de que a Paula no le habría gustado la moción de censura (si bien dudo que a ella le hubieran pasado eso) pero estoy igualmente convencido de que le habría encantado que fuera una rival política la que inaugurase su estatua porque ella veía con buenos ojos el homenaje a los contrincantes, así que asumo que también el de los contrincantes.

Cuando organizamos un homenaje al exalcalde del PP Joaquín García Díez, Paula fue invitada como alcaldesa de Lugo, aunque nadie pensó que fuera a acudir. Lo hizo. Fue un asunto que le costó discusiones en su partido (me lo dijo ella misma) pero asistió… y fue encantadora. Jugaba en “campo ajeno” pero, vestida con una chaqueta de un rojo rabioso (no daba puntada sin hilo) se metió en el bolsillo a todos con quienes habló porque era una persona que sabía dónde estaba y cómo tratar a la gente.

Por eso estoy tan seguro de que, al margen de las circunstancias y del cariño para sus propias siglas, para ella habría sido una señal de sana democracia que su estatua sea inaugurada en su ubicación definitiva por una alcaldesa de otro partido.

Por cierto, sobre esa ubicación definitiva: el plan que dejó trazado el bipartito supone la destrucción de una fuente que hay en el Parque de Rosalía para reemplazarla por otra con la efigie de Paula. No sé yo. Bueno, miento, sí lo sé: yo no lo haría. Hay muchísimos sitios en el parque para hacer ese homenaje a nuestra alcaldesa sin tener que cargarse nada.

Un último apunte. He leído mucho sobre si Paula se merecía esa estatua porque no le dio tiempo a hacer gran cosa. Puedo comprender esa crítica porque yo mismo pensaba así (ya ven, dos cambios de opinión en este mismo tema), y soy el primero en decir que fallecer es una desgracia, no un mérito… pero este caso creo sinceramente que es diferente.

No quiero crear polémicas, de verdad que no es mi intención, pero mi opinión sincera es que el cargo, la dedicación y el esfuerzo 24/7 que hizo, le costó la salud y, en definitiva, la vida. Si les parece poco sacrificio…

lunes, 11 de mayo de 2026

Primeros pasos de la ''era Candia''

Elena Candia en su toma de posesión (Foto: El Correo Gallego) y el Escudo oficial de Lugo.

El viernes comenzó su andadura Elena Candia como Alcaldesa de Lugo y sus primeras decisiones han marcado ya pautas interesantes para los que observamos con interés y, por qué no reconocerlo, bastante curiosidad, por dónde van a ir los tiros del nuevo gobierno local.

Su primer acto de agenda fue reunirse con el personal municipal. La Junta de Personal y el Comité de Empresa, es decir, los representantes de los trabajadores y funcionarios del Ayuntamiento, fueron los primeros en su lista, seguidos por Bomberos y Policía Local. La casa no funciona sin que el personal colabore, y eso es aplicable a la pequeña tienda o a la gran administración. Ser consciente de eso es fundamental.

Justo después se reunió, por separado, con PSOE y BNG para preparar el pleno de organización y que le trasladen qué proyectos consideran prioritarios y que no se deben ver afectados por el cambio de gobierno. Por lo que se filtró, las reuniones no fueron muy cordiales, lo que tiene cierta lógica visto el pifostio que han alentado desde algunos sectores.

A eso siguieron reuniones protocolarias, oficiar una boda (que ya estaba en agenda desde hace tiempo y que ya iba a llevar a cabo Elena Candia), una comida a dos funcionarios que se jubilaban, más inauguraciones… Una agenda repleta acorde con la arrolladora energía de la titular, que a este paso va a tener que ponerse un camastro en el despacho privado, porque sólo le falta dormir en el Ayuntamiento. Si ya parecía omnipresente en la oposición, verán ahora.

Los primeros días tampoco han estado exentos de simbolismos: la retirada de la bandera de Palestina de la fachada de la Vieja Cárcel y la sustitución de la ensalada de logotipos (bueno, eran dos, pero también hay ensaladas sencillas, miren la de tomate) por el escudo municipal en redes sociales han dado bastante que hablar.

En cuanto a lo primero, a pesar de que algunas personas han protestado, la decisión no deja de ser algo que debería ser tan obvio y normal como cumplir las normas y esa bandera estaba ahí ilegalmente. La Ley 39/1981 regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas y especifica que sólo las banderas de España, de la Comunidad Autónoma y la local (si la hay) podrán ondear en edificios públicos junto a las que correspondan de acuerdo a normas internacionales.

Por si a alguien le quedasen dudas sobre la interpretación de la ley, hay una sentencia más que aclaratoria del Tribunal Supremo que dice claramente que nones, que no se pueden poner banderas que no sean las oficiales. Otra sentencia posterior, de 2024, exceptúa, curiosamente, la bandera arcoiris, lo que demuestra que hasta los jueces tienen sus contradicciones. Pero la del 2020, la que prohíbe la que había en la Cárcel, anuló un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que instaló una bandera no oficial y que se vio obligado a retirarla. Vamos, que lo que se ha hecho es cumplir la ley por lo que es difícil de entender que algunos monten tanto escándalo.

El tema del logotipo es otro cantar. Ahí no hay obligación legal sino simplemente de una decisión de la alcaldesa. Parece de sentido común que un Ayuntamiento no tenga dos logotipos, pero es lo que ocurría: la parte socialista usaba uno (casualmente de color rojo corporativo PSOE) y la parte nacionalista otro (también casualmente de color azul claro corporativo BNG).

Si se hubiera usado la ley del embudo se habría sustituido por un logo azul oscuro que, casualmente, coincidiría con el color corporativo del PP, pero Candia ha sido más inteligente que eso y ha reemplazado los colores políticos por el escudo oficial del Ayuntamiento de Lugo.

Estoy de acuerdo con los críticos que dicen que ese escudo es muchísimo menos visual que el logotipo que se usaba anteriormente (particularmente el rojo), y que era más llamativo y más icónico el de la Mosquera que el escudo. Nada que objetar a ese argumento, pero la cuestión de fondo es otra: ¿Qué es lo que se persigue? ¿es más importante que sea “guay” o que nos represente a todos?

Una administración pública tiene que ser un poquito seria con estos temas, y francamente, que se utilice el escudo oficial no me parece ningún disparate. Me gustaba el icono anterior, claro que sí, pero el sesgo partidista que tenía (demostrado por el uso que hacían las dos partes del anterior gobierno de los colores) no era adecuado.

Tal vez podría haber cambiado los colores, simplemente, pero ¿Cuál se podría poner que sea neutral? El escudo, a pesar de que no sea un icono moderno y súper chulo es imparcial y eso es fundamental en una administración pública. No todo es moda e impacto, también es importante que haya cierta seriedad detrás.

El mensaje que transmite Elena Candia es evidente: "quiero un ayuntamiento para todos".

Veremos si lo consigue.

NOTA: Como me conozco el percal, y sé que los trolls y apesebrados (dejo fuera de esta referencia a las personas que legítima y genuinamente discrepan conmigo, que me parece estupendo) están deseando decir “claro, estás encantado porque es del PP”, me gustaría recordarles que cada vez que hemos tenido un nuevo titular de la Alcaldía les he deseado lo mejor, y lo mismo hago con Elena Candia. Si lo hace bien es bueno para todos.

Tienen aquí tres ejemplos:

viernes, 8 de mayo de 2026

380 días

El tiempo vuela, y no se puede desprovechar ni un minuto.

Hoy es el primer día de una nueva etapa en el Ayuntamiento de Lugo.

Elena Candia, alcaldesa de la ciudad, tiene exactamente 380 días para demostrar su capacidad al frente de una administración tan compleja y, al mismo tiempo, tan cercana, como es un ayuntamiento de una capital de provincia.

Puede parecer poco tiempo, porque de ahí hay que restar que los últimos meses ya son de campaña electoral (como si no viviéramos en una continua refriega en ese sentido), pero también es verdad que en un día en el gobierno del ayuntamiento se pueden hacer más cosas que en un año fuera de allí.

Su primera reunión como alcaldesa es con los representantes del personal. No es un mal comienzo. Si la plantilla no responde, no hay nada que hacer, eso lo sabe cualquiera que haya gestionado desde una cafetería hasta la plantilla de El Corte Inglés. Tal vez ese primer guiño, si se completa con respeto y medidas de sentido común, pueda enderezar la difícil situación que se lleva viviendo durante muchos, muchísimos años, en el municipio.

380 días es una cifra que tal vez pueda parecer pequeña, pero en manos de las personas adecuadas se amplía exponencialmente.

Hay una magnífica serie llamada “El ala oeste de la Casa Blanca” que relata el día a día de una ficticia administración estadounidense. En la última temporada de la serie hay un capítulo titulado 365 días, ambientado en una situación que parece de retirada por ser su último año de mandato, en que un personaje explica que pueden influir más en la vida de las personas en la Casa Blanca en un día que en el resto de sus vidas al salir de allí. Aquí pasa lo mismo, y hay quince días más.

Tras el rollo friki, vamos ahora con un punto de vista más científico. Milton Friedman, premio Nobel de economía en 1976, y su esposa Rose publicaron en 1984 un breve ensayo llamado “La tiranía del statu quo” que, resumidamente, viene a decir que lo que un nuevo gobierno no cambie en 6 meses no lo hará en el resto del mandato porque los grupos de presión, la burocracia, y los intereses particulares presionan para que las cosas se queden eternamente como están. El miedo al cambio es humano, pero en la gestión pública es una tendencia terrible hacia el inmovilismo.

Si combinamos ambas sabidurías llegamos a una conclusión importantísima. El gobierno de Elena Candia tendrá una oportunidad de oro para demostrar su valía y para hacer, en los 380 días que tiene entre hoy 8 de mayo y el 23 de mayo de 2027, en que se producirán las elecciones municipales, muchísimas cosas que desde la oposición es imposible llevar a cabo.

No es un desafío menor y, como a todas las personas que han ostentando ese cargo le deseo la mejor de las suertes, porque de sus aciertos depende mucho el futuro y la prosperidad de todos los que aquí vivimos.

jueves, 7 de mayo de 2026

El comunicado de María Reigosa

María Reigosa en el Ayuntamiento. Foto: La Voz de Galicia

Querido y amable lector:

Como en otras ocasiones, hoy les traigo un escrito que no es mío, sino que es un comunicado emitido ayer por la concejala no adscrita, María Reigosa. Ella es la pieza clave de todo lo que está pasando y que, previsiblemente, culminará hoy con la moción de censura que hará alcaldesa a Elena Candia.

Mañana opinaré, pero hoy simplemente quiero trasladarles este comunicado porque creo que es muy aclaratorio.

Muchas gracias.


Comunicado de María Reigosa:

Quero comunicar publicamente que mañá, xoves, votarei a favor da moción de censura que permitirá abrir unha nova etapa no Concello de Lugo.

Tomei esta decisión desde a responsabilidade, desde a reflexión e desde a convicción sincera de que Lugo necesita recuperar estabilidade, confianza institucional e unha forma de gobernar máis útil para a cidadanía. Creo nun Concello centrado en resolver os problemas reais do día a día, en coidar os servizos básicos e en ofrecer un municipio con planificación a medio e longo prazo, con máis futuro e máis oportunidades para todos os lucenses.

Incorporeime ao goberno municipal co ánimo de sumar, de reforzar a acción de goberno e de achegar a miña experiencia e o meu perfil técnico, como enxeñeira de camiños, canais e portos, ao servizo do municipio de Lugo. Pero, co paso do tempo, fun comprobando formas de funcionamento, dentro do actual goberno do PSOE e do BNG, coas que non me sentía cómoda nin identificada; dinámicas que considero afastadas da maneira rigorosa e responsable coa que entendo a xestión pública.

Os problemas de coordinación interna, as diferenzas arredor de determinados expedientes e as facturas con reparos ou responsabilidades administrativas acabaron evidenciando para min algo máis profundo que simples discrepancias políticas ou persoais. Dinme conta de que Lugo necesitaba outra maneira de gobernar: máis organizada, máis transparente e máis centrada en solucionar os problemas dos lucenses.

Cando unha concelleira, como me ocorreu a min en distintas ocasións, manifesta dúbidas diante de determinados expedientes, o razoable nunha administración sería revisar, aclarar, informar e actuar con total transparencia e seguridade xurídica. Porque gobernar non consiste en trasladar problemas a outro, nin en buscar quen asuma determinadas firmas. Gobernar significa asumir responsabilidades e afrontar os problemas conforme á legalidade e ao interese público. Por iso considero especialmente preocupante que se normalicen determinadas prácticas ou fórmulas destinadas a evitar responsabilidades políticas ou administrativas. As institucións non poden funcionar desde a improvisación nin desde os atallos.

Outra cuestión coa que tampouco me sentín identificada foi esa tendencia constante a buscar culpables ou a alimentar a confrontación con outras administracións cada vez que xurdía un problema. Creo sinceramente que a cidadanía espera dos seus responsables públicos diálogo, colaboración e solucións, non conflitos permanentes.

Estou convencida de que Lugo necesita abrir unha nova etapa baseada no diálogo, na estabilidade, no rigor e nun funcionamento institucional máis serio e transparente. Creo que os lucenses precisan recuperar a confianza na política útil, na capacidade de entendemento e nunha forma de gobernar centrada en resolver os problemas reais da veciñanza. Nese sentido, confío na responsabilidade, na capacidade de diálogo e no proxecto que lidera Elena Candia para impulsar ese cambio que Lugo necesita.

Quero tamén explicar que a miña implicación na política municipal nace exclusivamente do compromiso coa cidade de Lugo e da vontade de achegar a miña experiencia profesional e o meu coñecemento técnico ao servizo da veciñanza. Son funcionaria A1 dun Ministerio e, polo tanto, a miña traxectoria profesional é allea á política, unha actividade que sempre entendín como unha forma de contribuír, desde a responsabilidade e o servizo público, a mellorar os servizos municipais e o día a día dos lucenses.

Remato cunha reflexión: a política non pode converterse nun espazo de odio nin de presión persoal contra quen pensa diferente ou toma decisións plenamente lexítimas; e, moito menos, desde posicións que deberían representar, precisamente, o respecto, a igualdade e a convivencia democrática.