viernes, 5 de junio de 2026

El precio que se pagó por la moción de censura

Los 13 votantes de la moción de censura, justo tras su éxito

El domingo se cumple un mes desde la moción de censura que hizo alcaldesa a Elena Candia con el voto de la concejala no adscrita María Reigosa. Salvo que pase algo nuevo, no pienso volver a hablar de esto porque estoy harto del tema y creo que ya toca mirar al futuro, pero sí que hay cosas que leo y me ponen del hígado por fariseas y manupuladas.

Las salvajadas que han dicho desde PSOE, BNG y su entorno (tras perfiles falsos, obviamente, porque hasta los trolls tienen algo de vergüenza torera), como la expresión del “pacto del tanatorio” (de un terrorífico mal gusto), los ataques personales a Elena Candia, María Reigosa y al entorno familiar de esta última (que en cualquier otra situación habrían sido denunciados por los propios nacionalistas y socialistas como intolerables actos de acoso), la pasividad del exalcalde mientras algunos vándalos del público (con Jesús Vázquez a la cabeza) abucheaban, gritaban y tiraban monedas a Reigosa en el último pleno que él dirigió… son cuestiones totalmente inaceptables en una sociedad que se presume civilizada.

Verán, igual que el martes mostraba comprensión por el error cometido por María en el pleno de la semana pasada, podría aplicar el mismo criterio porque hasta cierto punto es comprensible que la mezcla de sorpresa, rabia, decepción y, sobre todo, pérdida de poder, prebendas, sueldos y demás que supuso ese cambio hiciera que los ya exgobernantes reaccionasen mal... Pero se han pasado siete pueblos.

Si se hubiera hecho algo ilegal entendería el circo que han montado, pero no es el caso. De hecho, los propios socialistas lo hicieron en el ya tan mencionado caso de Noia y han intentado una maniobra igual con dos concejales de VOX en Cartagena, sólo que les salió mal la jugada (encima de “malos” según sus criterios, torpes).

Frases presuntamente resultonas como la de que Elena Candia se aprovechó de tres muertes son intolerables. ¿Miguel Fernández se aprovechó de la muerte de Paula Alvarellos para lograr el puesto al que un año antes le habían obligado (literalmente) a renunciar? No. Decir tal cosa sería una bajeza y no he visto que nadie hiciera tal afirmación cuando perdimos a nuestra alcaldesa.

Pero más allá de todo eso, hay algo que es sorprendente y que debería hacer reflexionar a quienes dicen esas cosas: por mucho que hablen de pagos, compras, corrupción y demás, no hay ni la menor prueba, indicio o señal de que a María Reigosa le hayan dado algo a cambio de su apoyo.

La ley impide que tenga mayores retribuciones o puestos en el gobierno de los que tenía antes de la moción de censura. Incluso aunque fuera cierta la supuesta adjudicación de un puesto en la Xunta al que ni llegó a presentarse, no supondría un incremento salarial, quizás al contrario, porque ya tiene una jefatura donde está.

Así que lo que esta pobre gente se pregunta, confusa, es ¿qué ha ganado María Reigosa con todo esto? Pues la respuesta es sencilla: Nada… o al menos nada de lo que están pensando quienes sólo ven el mundo en euros. Son tan tristes que no comprenden que alguien pueda llevar a cabo una maniobra como esa por pura convicción.

Son incapaces de siquiera pensar que lo ha hecho por moralidad, porque veía que era lo correcto, porque se encontró con un gobierno que era un desastre y en que encima le pretendían obligar a cometer irregularidades como firmar facturas con reparos de intervención (arraigada costumbre de la casa)… y por si eso fuera poco en lugar de escuchar sus razonables críticas y corregir los errores, la aislaron, desafiaron y putearon… y pasó lo que pasó.

Dicen algunos que lo moral habría sido irse a su casa, pero eso no es cierto. Cuando uno ve algo que está mal marcharse no es la respuesta. Si puede hacer algo al respecto lo digno es hacerlo. Para María habría sido más sencillo dejarlo todo y largarse, pero optó por el camino difícil porque pensó que era lo adecuado.

Sí, es una tránsfuga según el diccionario, pero esa palabra no es necesariamente mala. Los alemanes que colaboraron para derrotar a los nazis o los franceses que formaron parte de la Resistencia eran, técnicamente, traidores y terroristas, pero hoy los llamamos héroes y en las películas son “los buenos”. Decía Tayllerand que la traición es una simple cuestión de fechas.

Se preguntan insistentemente por el precio que se pagó por su voto, y no comprenden que María Reigosa no sólo no ha ganado nada con todo esto, sino que ha perdido, y mucho. Ha perdido tranquilidad, ha perdido la libertad de ir por la calle sin que las huestes azuzadas por algunos desgraciados le griten cualquier barbaridad o le amenacen… Es un precio muy alto por hacer lo que ella consideró correcto. Incluso aunque discrepen con su valoración (se puede discutir, claro que sí) esos comportamientos no son aceptables.

Estoy seguro de que todo pasará, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio y las aguas volverán a su cauce más pronto que tarde, porque al ciudadano medio este tema le importa un carajo (más allá de la curiosidad que supone) y lo que quiere es que le tapen los baches y que se enciendan las farolas. Y ya puestos, si viene un concierto decente a San Froilán ni les cuento.

Sólo espero que el karma que tanto sacan a relucir algunos les pague con la misma moneda de odio y maldad con que están tratando a alguien que hizo lo que consideró que tenía que hacer. Pueden discrepar con su decisión, por supuesto, pero todo tiene un límite.

Creo que les va a resultar contraproducente, porque en este mes de insultos y trolleos lo único que están logrando es quedar como una pandilla de histéricos y confirmarle a María que hizo lo correcto saliendo de ahí.

Ojalá pronto se den cuenta de lo que están haciendo y rectifiquen su comportamiento. Será bueno para todos.

jueves, 4 de junio de 2026

Las repentinas prisas para temas que llevan un cuarto de siglo durmiendo

Es curioso que se pretenda prohibir la publicidad en terrazas cuando el propio ayuntamiento recurre a ella cuando le interesa: pabellones, buses e incluso banderolas en fiestas.


La evolución de la política es curiosa... y triste. Ha dejado de ser un punto de debate de las cuestiones que preocupan a los ciudadanos y se ha convertido en un punto de preocupación que cuestionan los ciudadanos. La culpa es, sin duda alguna, de la progresiva, imparable e indiscutible degradación de la calidad del discurso y la práctica pública, y eso se deriva de cómo se selecciona a la gente: por fidelidad personal y no por valía o siquiera por convicciones. La consecuencia lógica es que se intenta contentar al líder, no hacer las cosas bien.

Hace no muchos años los que ejercían puestos de responsabilidad se preocupaban de cosas como la coherencia o, al menos, de no hacer el más espantoso de los ridículos, porque pensaban que el votante medio era una persona que convencía con argumentos y razones. Hoy las cosas han cambiado. En lugar de apelar a la cabeza o incluso al corazón se tira de más abajo.

Ya no hablamos de lo bueno que tienen unos para ofrecer, sino de lo malos que son los otros, de la guerra civil (un argumento de peso donde los haya para el día a día de la población actual) y de cosas por el estilo.

Se cae en el absurdo de exigir a quien lleva, literalmente, menos de un mes en la alcaldía que haga cosas que los que gritan no hicieron, literalmente también, en los más de 25 años que ostentaron el puesto. Hay que dar espectáculo, que malo será que algún votante no pique.

El PSOE y el BNG de Lugo llevan unos días más coordinados en la oposición de lo que lo lo estaban en el gobierno, y ayer reclamaban simultáneamente que el PP aprobase sin dilación las ordenanzas de terrazas y de ruidos que “ya habían quedado tramitadas”, lo que se une a pedir que se abran las Caldas o se ponga una playa fluvial (me sigue sorprendiendo que se atrevan a mencionar esos temas).

Que las ordenanzas ya estaban para ir a Pleno no es cierto, o al menos es, siendo generosos, exagerado. Las dos ordenanzas “ya tramitadas” son dos borradores que se presentaron a las asociaciones sectoriales, "casualmente", unos días antes de la moción de censura. De la de ruidos no les puedo detallar mucho porque es un tema que no domino, pero de la de terrazas… de esa podemos hablar largo y tendido.

Para empezar, hay que destacar que Lugo NUNCA ha tenido una ordenanza de terrazas. Esas prisas que les entran ahora a los partidos de la oposición son la tónica contraria de lo que hicieron durante sus largos lustros de gobierno. Es curioso, ¿no les parece? Hasta ahora las terrazas se regulaban ilegalmente mediante bandos. Sí, ilegalmente. Un bando no puede crear normativas, pero se hizo para salir del paso y, hasta donde yo sé, no ha habido jamás una sanción por incumplirlo porque esa multa se ganaría en el juzgado sin molestarse demasiado.

Las asociaciones han reclamado reiteradamente esa ordenanza de terrazas. Ni caso se nos hizo (uso la primera persona porque Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, fue de las más insistentes), y cuando nos entregaron el borrador de la que por lo visto estaban preparando, nos encontramos con un disparate tras otro que no hay por dónde cogerlo.

Del documento presentado no creo que se salve, sin modificaciones, casi ningún artículo, ya que está pensada para no dar la menor seguridad jurídica al concesionario, al que se le imponen unas condiciones leoninas y una serie de prohibiciones totalmente arbitrarias. Por ejemplo, se impide que una terraza tenga más metros cuadrados que el local que la explota. Ya me dirán ustedes el motivo de semejante límite. ¿Acaso una cafetería pequeñita (estoy pensando en El Castillo, por ejemplo) no puede tener una terraza amplia que le salve el año y, de paso, los puestos de trabajo? ¿Qué lógica tiene esa imposición?

Hay muchas más. La más típica es la de prohibir publicidad en las terrazas, una medida que es tan popular como absurda. A ver, a todos nos parecen feas las sillas rojas de plástico con el logo del refresco de rigor, pero lo suyo será matizar qué se permite y qué no, porque en los autobuses urbanos municipales, en los pabellones deportivos municipales y en las fiestas públicas municipales bien que tiran de publicidad. “Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”.

Hay muchísimas más cuestiones que hay que matizar y corregir. De hecho, creo que acababan antes redactando una ordenanza desde cero.

Lo chocante es que exijan velocidad los que han retrasado este asunto décadas. Estoy esperando a que salgan a pedir que se modifique la ordenanza de la Plaza de Abastos, es lo que les faltaba para el pleno al quince.

miércoles, 3 de junio de 2026

Hace falta más gente como Javier Arias

Javier Arias en los pasillos de la Xunta. Foto: El Progreso

Javier Arias dejó ayer su cargo al frente la delegación de la Xunta de Galicia en Lugo, que ejerce ya Alfonso Villares. Aunque lo tradicional en estas cosas es hablar bien del que entra por si puede hacerte algún favor, tengo que reconocer que no conozco el funcionamiento del nuevo Delegado como para poder decir algo.

Lo único que tengo claro es que malo no debe de ser cuando la oposición y los trolls se han puesto locos a insultarlo y llamarle de violador para arriba, cuando la titular del juzgado número 2 de Ferrol ha archivado la causa, lo que ha sido ratificado por la Audiencia de A Coruña con el apoyo de la Fiscalía y sin que la denunciante haya recurrido. Si para Zapatero se pide, con razón, la presunción de inocencia, para este señor, que ha pasado ya al menos por dos sedes judiciales, imagínense.

Pero hoy les quiero hablar de Javier Arias. Tengo que reconocer que me ha sorprendido su marcha de la Delegación, donde le veía cómodo a pesar del coñazo de puesto que es. Sí, se lo digo como lo pienso.

A veces damos por sentado que la gente que se dedica a la política tiene que ser una especie de superhéroe que no tiene vida privada, ni familia, amigos o aficiones. Han de estar en turnos de 24 horas y 7 días a la semana pendientes absolutamente de todo, y pocos cargos son tan esclavos como el de la Delegación territorial de la Xunta, y más en una provincia tan mal comunicada como la nuestra.

El puesto implica desayunar en Burela, comer en Monforte y cenar en Villalba, y eso dando por sentado que tienes tiempo para desayunar, comer o cenar. Todo el día metido en el coche de la ceca para la meca… Para eso hay que valer. Yo ni loco querría estar ahí, aunque tampoco hay riesgo de que nadie me lo ofrezca, claro está.

La renuncia a la vida familiar que suponen este tipo de puestos nunca es apreciada, porque todo el mundo da por sentado que “si está ahí es porque quiere”. Nada que objetar a ese argumento, pero una cosa no quita la otra. La renuncia es real, efectiva y comprobable.

Javier ha sido un magnífico delegado provincial en Lugo. En mi opinión (sin desmerecer a nadie), el mejor que hemos tenido. Siempre con una sonrisa, pero dispuesto a dar la cara cuando hace falta. Amable con todo el mundo, sobre todo con los adversarios, y elegante en formas y fondos.

Creo yo que se ha ganado el respeto y el aprecio de muchísima gente durante estos seis años que ha estado al frente de la Delegación y le deseo, con toda sinceridad, el futuro brillante que se merece.

Hace falta más gente como Javier Arias.

martes, 2 de junio de 2026

Ni cien minutos de cortesía

El Pleno comenzando a las 10:08 sin los concejales del PSOE, que se ve que lo de la puntualidad lo llevan regular.

Para opinar hay que saber de qué se habla y, si es posible, acudir a las fuentes que permiten ver o escuchar un debate cuando se va a tratar ese asunto. Por eso, antes de leer el artículo de hoy les recomiendo ver el vídeo del Pleno del Ayuntamiento de Lugo del pasado jueves.

Dura una hora y tres cuartos, pero se pueden saltar las partes que menos les interesen e ir a la “chicha”, que son las proposiciones y sus debates, así como, en esta ocasión, los surrealistas ruegos que se han escuchado en ese salón.

La sesión dejó claras una serie de cosas con bastante contundencia. La primera de todas es que el gobierno de Elena Candia no va a disfrutar ni de cien días ni de cien minutos de cortesía. Tiene cierta lógica, porque eso son más de tres meses, y si vemos que queda menos de un año para las municipales, no le pueden conceder ese margen. Pero de ahí a sacar los tanques a la primera de cambio… media un abismo.

En todo caso, la ahora oposición está escocida, dolida, descolocada… y es comprensible. El PSOE lleva casi tres décadas sentándose en el sillón de la Alcaldía y el BNG ya unos cuantos años disfrutando de sueldos, prebendas, asesores y un poder que, por mucho que ustedes sean simpatizantes, entenderán que es desproporcionado al que le han otorgado las urnas. Pero, como decimos siempre, son las reglas del juego, las mismas que ahora sientan a Candia en la presidencia del Pleno así que o tragamos todas o rechazamos todas, pero no podemos estar eligiendo según nos interese. Además, si no están de acuerdo, que cambien las normas, que gobiernan en España (más o menos).

El pleno empezó sin los concejales del PSOE, que llegaron tarde porque estaban atendiendo a la prensa fuera, y la alcaldesa, tras esperar unos minutos de rigor, comenzó la sesión a las 10:08. Según Maite Ferreiro, la portavoz del BNG en el primer tema, esto es porque a Candia “no le gusta la libertad de expresión”. Es curiosa la forma de ver las cosas que tiene cada cual. Ahora resulta que llegar tarde a una sesión plenaria del Ayuntamiento de Lugo es “libertad de expresión”. Otros le podrán llamar falta de cortesía a tener esperando al Gobierno porque sí. Ustedes deciden qué pensar.

El resto del Pleno fue, no sé si la palabra es bronco, pero sí tenso.

El PP ya parece haberse hecho a la idea de que gobierna y el BNG también se va adaptando a su nueva ubicación, porque es un partido al que la oposición se le da mejor que gobernar y le permite recuperar su discurso de la derecha privatizadora olvidando oportunamente que durante estos siete años de cogobernanza han delegado absolutamente todo en empresas privadas y no han municipalizado ni un servicio. Ya saben, haz lo que yo digo pero no lo que yo hago.

El PSOE es el que me preocupa. Se lo digo con sinceridad. Tengo amigos socialistas (aunque menos según van pasando los años porque al madurar van dejando ciertas ideas y se vuelven liberales) y creo que es un partido necesario, que ha de mantener una cierta dignidad y coherencia, por mucho que últimamente no sean sus valores más acusados ni a nivel local, ni autonómico ni, mucho menos, nacional. Ver el espectáculo que están dando, dando tumbos entre la rabia y la autocompasión, no es lo mejor para nadie y mucho menos para ellos.

Durante la hora y tres cuartos que ha durado la sesión el PSOE ha dado vueltas sobre un único argumento: todo estaba hecho, así que ahora lo que no se hace es porque no se quiere y lo que se hace es “robando” el trabajo ajeno. El problema es cuando la realidad es la que es, y venir ahora con que "estábamos a punto de..." tras tres décadas no se lo creen ni ellos. En algunos casos es directamente reírse en la cara de la gente.

¿Cómo puede tener el PSOE los santos cojones (hablando mal y pronto) de exigir la "inmediata y urgente" reapertura de las Caldas del Miño (cerradas por segunda vez desde julio de 2025) o reclamar la Playa Fluvial de Lugo? ¿De verdad no se dan cuenta de lo ridículo que resulta?

También les pareció fatal que no se permitiese debatir una proposición para nombrar a Mariano Castiñeira Hijo Adoptivo de la ciudad. El problema es que el Secretario del Pleno indicó que no se podía tramitar porque no cumplía con los requisitos legales. Para justificar su "pues ahora no respiro”, la portavoz del PSOE en ese tema dijo lo siguiente (es en serio, está grabado): “No voy a cuestionar al secretario, pero me parece un veto” y añadió que no pedían que se nombrase sino que se aprobase. Decir lo dijo, pero el texto de su propuesta era, literalmente, el siguiente:

“Aprobar o nomeamento de Xoán Montes como Fillo Predilecto da cidade de Lugo e de Mariano Castiñeira como Fillo Adoptivo da cidade de Lugo”.

Se les ofreció cambiar el texto para “instar al gobierno a iniciar el procedimiento” y no quisieron... Lo más grande es que Elena Candia les dijo que sí, que estaba de acuerdo con el contenido, pero que no es posible aprobar ese nombramiento sin el oportuno expediente, pero nones, “sostenella y no enmendalla”. Todo sea por tener material para quejarse, aunque sea un disparate.

Y todo así.

Durante todo el pleno se mantuvo, por parte del PSOE, una actitud chulesca y, según sus propios baremos, bastante machista con cosas como dirigirse a Elena Candia como “Señora María”, o decirle, sólo a las mujeres, que no saben de qué hablan o dicen lo que les mandan. A los hombres no.

Candia se lo tomó con buen humor. María Reigosa no tanto.

María habló cuando no le tocaba para recriminar a sus excompañeros su forma de hacer las cosas. No hizo bien. Mencionó a personas por su nombre que no estaban presentes (a alguna le tengo mucho cariño) y tampoco debió hacerlo. Vale que los demás también interrumpieron cuando les dio la gana, pero si no es justificable desde el punto de vista institucional para ellos, tampoco lo es para Reigosa. Sí desde el humano, pero eso es otro asunto.

A María la están crucificando desde hace meses. Le insultan, le han gritado y tirado monedas en un Pleno sin que el entonces alcalde hiciera otra cosa que llamar “hijos de puta” a la oposición (cosa que sabemos porque tenía el micro abierto accidentalmente, por eso lo dice en perfecto castellano, porque no sabía que se grababa), la han intentado avasallar a ella y a su hija… ¿Cómo no va a perder la paciencia?

No debería, claro que no. Tiene que estar por encima de eso y ser mejor que los otros… Tiene que ser perfecta, de piedra, le tiene que resbalar todo porque, aunque los demás tengan la piel muy fina y “¡hala, ahora al paro!” se considere un insulto terrible, a ella no le puede afectar nada, aunque sea mucho peor.

No la justifico, simplemente la comprendo. Es más, yo en su lugar no sé si me habría contenido tanto.

viernes, 29 de mayo de 2026

¡Dios le dé salud a quien reabra estos baños!

Después de 12 años de abandono, ¿por fin reabrirán este quiosco y su baño público?

El título del artículo de hoy es la actualización de una frase que dijo varias veces mi abuela Emilia respecto al baño adaptado que hay en el quiosco de la Plaza de España. Sus problemas de movilidad para distancias más o menos largas le hicieron usar una silla de ruedas que le dio la alegría de poder recuperar una rutina que había abandonado porque no le daban las piernas. Gracias a la silla volvió a salir a la calle a diario, a jugar la partida con sus amigas al Círculo de las Artes, a comer al Verruga (el restaurante era suyo, y lo levantó con muchísimos años de esfuezos) y a tomar el café en la terraza del Café del Centro. Tuvo una larga y plácida jubilación que se merecía tras décadas de durísimo trabajo.

Como les decía, esa silla de ruedas le dio una nueva libertad, pero también tenía su peaje: la incomodidad para cuestiones tan básicas como ir al baño, algo que se solucionó cuando el Ayuntamiento instaló en el año 2007 unos quioscos en la Plaza de España, en Santo Domingo y en la Milagrosa que contaban con un baño adaptado. Decía ella: ''¡Dios le dé salud a quien puso aquí estos baños!''.

Eran estupendos, incluso me atrevo a decir que casi lujoso, con espacios amplios y bien equipados. En el año 2014 la quiebra de la empresa que los gestionaba en toda Galicia dio al traste con el funcionamiento de esos quioscos y, por ende, de los baños públicos. El Ayuntamiento quitó con el tiempo el de la Milagrosa y el de Santo Domingo (que se están pudriendo en la antigua Frigsa, o lo estaban hace poco), pero dejó el de la Plaza de España como un monumento a la desidia.

El Ayuntamiento había cerrado y tapiado los viejos baños soterrados que había frente a Franciscanos, así que la gente de Lugo se quedó sin tener donde hacer sus necesidades. Podían ir al edificio consistorial, pero como esto no estaba señalizado (supongo que a propósito, para evitarse el trajín) no se enteraba casi nadie. En Santo Domingo y La Milagrosa no había alternativa pública y sigue sin haberla.

Cada poco tiempo se anunció que se reabrirían. Ya desde el año 2015 Lugo Monumental, la entidad que tengo el honor de presidir, viene pidiendo cada poco tiempo que se reabran. Es inaudito que una capital de provincia no tenga este tema solucionado en pleno centro, pero ya ven. Orozco dijo que “estaba en ello” en aquel momento y cada poco anunciaban que se reabrirían. Lara Méndez también los anunció “para este verano” en 2021, y 2023… pero todo quedó en agua de borrajas. La accesibilidad está muy bien, pero claro, sobre todo cuando le toca a otro la responsabilidad de mantenerla.

Se pusieron dos baños “autolimpiables” en el Parque Rosalía (que funciona cuando Saturno está en conjunción con Júpiter) y otro en la Plaza del Ferrol. De este último sí certifico su buen funcionamiento porque paso por delante habitualmente y parece que no da tantos problemas. Se ha instalado un quiosco en la Plaza de Santo Domingo en sustitución del que había (se ve que el actual es más “guay” y, total, será por dinero, que pagamos todos) pero lleva meses ahí puesto y cerrado a cal y canto.

Elena Candia lleva menos de un mes en la Alcaldía y ya se ha tomado este tema con interés, y parece que doce años después de su cierre, acepta la propuesta que le hicimos desde Lugo Monumental y el quiosco de la Plaza de España reabrirá como un punto de información turística.

La solución mata dos pájaros de un tiro: reubica la información en un sitio céntrico y visible (cuando el turista llega a la Plaza del Campo ya casi no le hace falta preguntar nada), se pueden aprovechar los paneles para informar de las actividades y demás, y por fin se reabrirán los baños al público.

Ojalá lo consigan hacer pronto, aunque el manicomio en que se había convertido la casa consistorial hace que pasen cosas como que no aparezcan las llaves del puñetero quiosco y tengan que forzar la cerradura, y además toca ponerlo a punto porque está que mete miedo. Pero querer es poder.

Así que, confío en que lo consigan hacer cuanto antes. Si mi abuela estuviera aquí diría “¡Dios le dé salud a quien reabra estos baños!”.

jueves, 28 de mayo de 2026

Ayudar al Refugio Garatuxa divirtiéndose al mismo tiempo

La gala y sus colaboradores, una gran ocasión para echar una mano pasándolo bien.

Conocí a Sonia gracias a nuestros perros. Cuando Spock era un cachorro, y antes de convertirse en un adolescente chulito que se lleva regular con algún otro perro (algo que, encima, es aleatorio y muy molesto porque se pone a ladrar como un loco) íbamos al canil de estantigas y ahí conocimos a Bosco, un magnífico akita, y, por supuesto, a ella.

Sonia es una persona abierta, generosa y con una cabeza que le hierve de actividad. Se dedicó durante mucho tiempo a la organización de eventos y, por su 50 cumpleaños, tenía pensado hacer un fiestón a lo grande, en plan lujoso y glamuroso, pero su conciencia le empezó a martillear y decidió hacer un cambio significativo: dar un giro al enfoque del tema y hacer una fiesta, sí, pero solidaria.

De ahí nació la asociación sin ánimo de lucro Latidos Solidarios, que encabeza ella, y cuya presentación en sociedad será este sábado día 30 de mayo en el Círculo de las Artes, con una gala que empezará a las 20:00 y terminará a las 3:00 de la mañana y cuyos beneficios se destinarán al refugio de animales Garatuxa.

¿Por qué Garatuxa? Pues porque Marta Méndez, la propietaria de las instalaciones, amplió su idea inicial, que era residencia canina, a refugio cuando detectó la enorme necesidad que hay de ello. El lugar es magnífico, con grandes espacios vallados donde los perros son felices y corren como locos, pero hay que darles de comer a todos y eso cuesta un dineral, sin tener en cuenta gastos enormes de intervenciones veterinarias y demás que suman cada mes una fortuna.

Las instituciones se desentienden bastante de este tema. En Lugo, como todos sabemos, llevan mareando la perdiz con la reforma de la Protectora desde antes de que nacieran los perros que ahora mueren de viejos en las decrépitas instalaciones (a ver si el nuevo gobierno le da el impulso que necesita porque buena falta hace), y en la zona de Garatuxa pasa lo mismo.

A lo que iba. Sonia decidió cambiar una fiesta personal por un evento solidario y para que no hubiera dudas sobre lo que a todo el mundo le preocupa (la transparencia) fundó Latidos Solidarios y un canal bancario para que hasta el último euro que se gestione a través de esta iniciativa quede claramente registrado y todo el mundo sepa que el dinero va a donde tiene que ir y no se pierde por el camino.

La gala tiene un coste de 80 euros por persona e incluye la cena y animación musical de todo tipo desde las 8 de la tarde a las 3 de la mañana. La cena es tipo barra libre, con diferentes mesas con comida distinta, barra libre toda la noche y un “cóctel en movimiento”. Hay etiqueta: blanco y negro. Suena bien, muy bien de hecho, y el respaldo de la Xunta de Galicia, el Torre de Núñez, Fuchela, el Glam Taoo, Vinissi y Kilómetro 99 ayudan a confiar en que todo saldrá de maravilla, como si hiciera falta, porque el sello de Sonia es más que suficiente.

Si no pueden ir, hay una fila cero de 20 euros que van íntegros a Garatuxa. Si no quieren dar ese importe también hay un enlace de donación libre porque cualquier aportación es bienvenida. Como les decía antes el dinero se canaliza por banco y social pay por lo que pueden estar tranquilos sobre eso. Insisto porque en estas cosas creo que es la principal preocupación de mucha gente.

Si quieren más información, tienen los siguientes enlaces:

Instagram de Latidos Solidarios: https://www.instagram.com/latidossolidarios.oficial

Instagram de Sonia: https://www.instagram.com/soniagarciagonzalez1976

¡Anímense!

miércoles, 27 de mayo de 2026

La Diputación aprueba pedir una ley inconstitucional (dí que sí)

¿No le llama la atención a nadie más que el Pleno de la Diputación busque una condena del Constitucional?

Hay un dicho que reza así: “Cuando la ley te dé la razón, invoca la ley. Cuando los hechos te respalden, apóyate en los hechos. Cuando la ley y los hechos estén en tu contra, grita como un poseso”.

El pleno de la Diputación Provincial de Lugo de ayer aplicó esa máxima aprobando, con los votos a favor de PSOE, BNG y el diputado no adscrito José Tomé, reclamar a la Xunta de Galicia un proyecto de ley inconstitucional. Literalmente hablando.

El tema de fondo es, cómo no, la moción de censura de la capital de la provincia, un hecho que siguen sin digerir y que aún no han aceptado como lo que es: un mecanismo perfectamente legal y que los socialistas (al igual que todos, también hay que decirlo) aplican cuando les interesa y condenan cuando les perjudica.

Las contradicciones son el pan nuestro de cada día. Vemos cómo ahora de repente Miguel Fernández sale en todas las fotos de la Diputación para contrarrestar a Elena Candia, haciendo lo que le criticaban a ella: usar la institución para darse visibilidad. Ambos tenían razón en la crítica, y también en lo lícito de usar ese cargo para salir en la foto, así que igual de correcto es hacerlo como criticarlo. Lo raro es hacer las dos cosas al mismo tiempo: o estamos a setas o estamos a Rolex.

Pero más allá del debate político y el oportunismo partidista que tan hartos nos tiene a todos, no deja de ser chocante que una institución relevante como la Diputación, que se presupone que tiene un mínimo de seriedad y rigor, apruebe pedir una norma que ya sabemos que es inconstitucional, porque así lo ha dicho el más alto tribunal del país.

No es una teoría ni una opinión, es un hecho. Verán, ya existía una ley que prohibía el transfuguismo. El párrafo segundo del artículo 197.1 a) de la LOREG (Ley Orgánica de Régimen Electoral General) exigía que cuando hubiera un concejal tránsfuga la mayoría para una moción de censura aumentaba, con lo que su voto, en la práctica, quedaba en papel mojado. Sin embargo, ese punto fue anulado por el Tribunal Constitucional por la sentencia 134/2025, de 10 de junio de 2025, ya que el juzgador entendía que se violaban los derechos del concejal a la libre elección de su voto.

Lo más curioso de todo es que el procedimiento que acabó por anular esa prohibición fue iniciado por un concejal tránsfuga de un pequeño municipio de Cantabria que pretendía dar el gobierno de su ayuntamiento al PSOE, ya ven lo que son las cosas. El interés del PSOE anuló la norma que ahora reclaman. Ahí no les parecía “inmoral” ni “criminal”, era perfectamente lícito, como supongo que también se lo parecería en Noia, como ya sabemos todos, o más recientemente en Cartagena, donde el PSOE se ha aliado con dos tránsfugas, y no de cualquier partido sino que eran de VOX nada menos.

La contradicción es obvia, pero ya no me refiero a la inmoralidad habitual de decir blanco en un sitio y negro en otro, sino a que el pleno provincial haya aprobado instar una normativa idéntica a otra que el Constitucional ha anulado, sabiendo que es ilegal, pero buscando hacer más ruido y embarrar las cosas (todavía más).

De verdad que comprendo la sensación de impotencia que deben sentir. Acostumbrados a la poltrona, al ordeno y mando, a imponer sus criterios forzando una mayoría pactada a puerta cerrada en despachos por el que todos estuvimos sometidos a los caprichos de concejales minoritarios, es duro perder las prebendas, los sueldos, los despachos y los asesores. Esa rabia explica que borrasen ordenadores y se llevasen agendas (aunque si, como me dijeron a mí algunas personas del propio PSOE, eso mismo se lo hicieron a Miguel cuando murió Paula Alvarellos, qué no le harán a los "enemigos"). Incluso al exalcalde se le escapó en una entrevista algo así como que “es muy duro, incluso a nivel personal” porque claro, si no tienes oficio ni beneficio es muy jodido pasarse un año sin el paraguas de la dedicación exclusiva, que les permitía un nivel de vida que jamás habrían soñado en el mundo de lo privado.

Permítanme un consejo: dejen de hacer el ganso proponiendo leyes inconstitucionales y trabajen, por poco habituados que estén. Asuman la derrota que han sufrido en el pleno, dejen de acusar sin pruebas ni indicios a los demás de "compra de voluntades" y de "corrupción", olviden las frases altisonantes y el uso de sus propios fallecidos (que manda huevos) y recuerden que en política se puede hacer todo menos el ridículo como hicieron ayer.