viernes, 1 de mayo de 2026

El Pleno más ordinario

"Democracia sí", dicen los que insultan a una concejala, le lanzan monedas y, rojos de ira, le gritan en la casa consistorial. Supongo que su concepto de "democracia" es la misma que la de los nazis.

Lo vivido en el Pleno del Ayuntamiento de ayer tuvo mucho de ordinario, pero no por su normalidad, sino por otra acepción del término: la de la grosería y la mala educación. No suelo escribir en festivo, pero lo extraordinario de la situación me ha animado a hacerlo.

En primer lugar, es llamativo el horario en que se celebró este Pleno. Por la tarde, algo muy excepcional. Se hizo, supuestamente, porque por la mañana había “actos con la Guardia Real”. En realidad, lo que hubo fue una rueda de prensa que sirvió como excusa para adaptar el Pleno a un horario que les fuera más cómodo a los manifestantes para acudir a la Plaza de España. Todo sea por la causa, que, por lo que se ve, la neutralidad de las instituciones tampoco es que sea tan importante.

Había que intentar juntar a toda la gente que se pudiera, para mostrar “la indignación del Pueblo”. Aun así, la cosa les salió regulinchi, porque (según me dice la IA a la que le he pasado las fotos) si en la manifestación de la semana pasada había unas 1.500 personas, ayer esa cifra se redujo a aproximadamente 600. La cosa se les desinfla porque “El Pueblo” se está cansando de exageraciones y barbaridades.

En todo caso los manifestantes que había frente al Ayuntamiento, que tienen todo el derecho del mundo a defender sus puestos de trabajo, los de sus amigos y familiares, las prebendas y el poder de sus partidos, me preocupan muchísimo menos que la panda de energúmenos a quienes dejaron acceder al interior del Salón de Plenos.

Los exaltados estaban encabezados por Jesús Vázquez, presidente de la polisubvencionada Federación de Vecinos Lucus Augusti (quizás ahora sabremos cuánto, porque incumplen su obligación legal de publicar esos datos), una entidad que, sin el menor rubor, ha utilizado para pedir el voto para el PSOE, literalmente. Me parece fantástico que el señor Vázquez pida el voto para quien quiera, sólo faltaría, e incluso he de aceptar que sus asociados le admitan tamaña falta neutralidad (se ve que esa sólo la usan para aceptar los cheques sin distinguir las siglas del firmante). Me parece estupendo, de verdad, que sean claros y defiendan su cortijo.

Lo que no me parece tan bien es que nadie, y menos quien se erige en representante de “El Pueblo” le grite a un concejal en un Pleno, que le tire monedas, que le insulte… y todo ello ante no muy convincentes protestas del Alcalde que se vio obligado a desalojar el salón de plenos pero que, mientras esto pasaba, reprendía duramente… a Antonio Ameijide, concejal de la oposición, porque mostraba su indignación ante el intolerable espectáculo.

El PSOE y el BNG han perdido la cabeza. Esta campaña de odio que instigan, y la espiral de violencia que están generando se les están yendo de las manos. En lugar de la protesta ordenada y argumentada, de la defensa de su labor… han optado por el insulto, la hipérbole y el disparate en sus declaraciones, azuzando a los chalados (que en todas partes hay a puñados) y publicando en sus redes montajes de una adversaria con cuernos demoníacos, porque, como todos sabemos, eso aporta sosiego al debate.

El feminismo mostrado por estos partidos es tan intermitente como su condena al transfuguismo y las mociones de censura. Para PSOE y BNG se ve que a las mujeres no se les puede acosar, faltar al respeto o siquiera incomodar (cosa que, dicha así, suena razonable)… salvo que se meta la política de por medio. Entonces se abre la veda y se obliga a dotarse de escolta a una mujer, María Reigosa, cuyo terrible crimen ha sido rebelarse contra un partido que le pretendía forzar a firmar facturas irregulares (por cierto, sigo echando de menos la actuación de oficio de la Fiscalía en esto).

Tomen nota de esto los maltratadores que se cambian de sexo para reducir sus condenas (al menos los que aún no han soltado): si aseguran que sus víctimas no eran progresistas, o mejor aún, si dicen que eran de derechas, o ya ni les cuento si relatan que simpatizaban con VOX, es posible que logren el apoyo de estos feministas de pega que defienden a las mujeres… siempre que la cosa no interfiera con sus chollos políticos, claro está. Que son feministas porque son socialistas, pero les gusta más el coche oficial que a un tonto un lápiz, y ¡ay de la mujer que se cruce en su camino!.

La moción de censura es posible, dicen ellos, porque los “carroñeros” utilizan a los muertos. Se les olvida, convenientemente, explicar que las mociones de censura eran ilegales hasta que hace unos meses el Constitucional anuló esa prohibición… por un recurso que se planteó para que el PSOE se pudiera hacer con una alcaldía en un pequeño pueblo de Cantabria llamado Arredondo.

¡Qué cosas! ¡Los adalides del lema “transfuguismo no, democracia sí” fueron los mismos que llevaron a un tribunal de “mayoría progresista” el recurso que tumbó la norma que impedía que eso pasara! ¡Las vueltas que da la vida!

Es una pena y un asco lo que vimos en el Pleno de ayer.

Estoy seguro de que los lucenses normales, esos que no le gritan “puta” a una concejala por el motivo que sea (se ve que para algunos hay motivos que justifican eso), están hartos de esta espiral de odio y rencor interesado que destilan los que ahora se verán en la oposición.

Como les decía el otro día, si hubieran dedicado la cuarta parte de la energía que están demostrando en esto a trabajar por la ciudad, otro gallo les cantaba, tanto a ellos como a nosotros.

miércoles, 29 de abril de 2026

La mayor responsabilidad

Los personajes de Aquí no hay quien viva se han convertido ya en parte de la iconografía popular

La vida está llena de responsabilidades. Los estudios, la familia, el trabajo, la hipoteca, las facturas… A mayores están aquellas en que nos metemos voluntariamente como las actividades que hacemos, asociaciones, grupos, aficiones… y ya no les cuento nada de las personas que deciden meterse en política o similares asuntos, que les ponen bajo el foco de la opinión pública y son convertidos en diana del odio de gente que no tiene más que hacer que sentarse tras un teclado, amparados por el supuesto anonimato que da un perfil troll, para vomitar su odio y su rencor.

Pero todo esto palidece ante la más terrible, la mayor, la más difícil responsabilidad que a uno le puede caer encima y que, desde ayer, me ha tocado a mí: ser presidente de tu comunidad de propietarios. Si piensan que Elena Candia tiene una tarea complicada en el próximo año, no es nada comparado con lo que me ha caído a mí.

Las series como Aquí no hay quien viva y La que se avecina (primas hermanas, por otro lado), ridiculizan la convivencia vecinal… y la retratan más que acertadamente. Como en otras ficciones tipo Torrente o las comedias de los Monty Python, la realidad ha superado ampliamente lo que hace no mucho eran desvaríos que nos hacían reír. Hoy ya no nos reímos, lamentablemente.

Mi edificio es pequeño. Somos tan sólo seis vecinos, pero cada reunión es un desafío al temple de todos nosotros, principalmente porque nos ha tocado una versión gañana (si es que es posible) de Antonio Recio.

Cuando una de las viviendas se vendió y la compró una chica muy maja que vino a saludarnos a todos, le pusimos en antecedentes para que no se asustase cuando conociera a nuestro particular Rancio. Pensó que exagerábamos… y después vio que nos quedábamos cortos. De hecho, esta misma persona, por avatares de la vida ajenos a este asunto, vendió la vivienda y las nuevas propietarias fueron advertidas por ella de la situación. Ayer, en nuestra primera reunión con “las nuevas” vieron que la cosa era escandalosamente cierta.

Pero es lo que hay. Todos somos especialitos en algún momento de nuestra vida y toca convivir como buenamente se pueda. Intentar responder con sonrisas a las provocaciones, con educación a los insultos, con argumentos a la cerrazón. Es complicado y en ocasiones hay que reconocer que no tenemos la paciencia necesaria, sobre todo si, como es el caso, te mentan a la madre en una reunión. Literalmente.

Santiago Segura optó por un policía para encabezar su sátira sobre España, pero también podía haber optado por el vecino tocahuevos que todos tenemos y cuya única virtud es que nos une a todos en su contra, así que en el fondo sí “hace piña”.

Deséenme suerte porque éste es uno de los más grandes retos a que se puede enfrentar alguien.

martes, 28 de abril de 2026

El repentino chute de energía

Abel Caballero de paseo por Quiroga Ballesteros (supongo que prestando atención para no tropezar y romperse la crisma)
Foto: Atlántico.net

Ayer les decía que no quería estar dando vueltas a esto toda la semana, pero la actualidad manda y el tema es enjundioso.

La alcaldesa de Coruña, el Alcalde de Vigo, el portavoz del PSOE en Galicia y camarada secretario general, la secretaria de organización, la portavoz nacional del BNG, dirigentes de agrupaciones locales de toda la provincia, afiliados, simpatizantes y demás familia de ambos partidos andan desfilando por Lugo volcados en una campaña sin precedentes. Les ha movilizado la moción de censura. Es una pena que no desplegasen tales recursos por algún tema de la ciudad que no les fuera directamente en la nómina, porque además de ser más constructivo habría sido más beneficioso para todos.

¿Se imaginan que el bipartito hubiera hecho un esfuerzo similar para, por ejemplo, reclamar trenes dignos para Lugo? Imaginen los alcaldes de Vigo y Coruña en la ciudad pidiendo conexiones para no tardar 4 horas en llegar a Vigo (con transbordos, claro, que no hay trenes directos). Pero no, ese escenario no es posible porque perro no come perro.

La moción ha sido un chute de energía para el bipartito, pero su motivación no es la ciudad. Su esfuerzo se ha desatado cuando ven que se les escapan los sillones de un mando que no ejercían más que para hacer chorradas como el restaurante pijo en la fábrica de la luz (ha costado unos cuantos millones de euros), el restaurante pijo en la vieja cárcel (muy recomendable, por cierto, he ido y se come muy bien) o la cafetería pija en el parque Rosalía (casi un millón de euros en un cajón de hormigón y cristal, salen caros los cafés)... Les encanta gastar millones públicos en hostelería. Es comprensible ante la escasez de bares que hay en Lugo. Era una necesidad a cubrir.

Con este desembarco de cargos y personalidades, y la repercusión en medios que está teniendo (más discreta de lo que a ellos les gustaría, pero al final mucho más amplia de lo que estamos acostumbrados), desde PSOE y BNG han hecho más por el turismo de la ciudad en estos últimos días que en los tres años anteriores, llenando Lugo de autobuses de otras partes de la geografía gallega, y promocionando las visitas de dirigentes de todo pelaje a la ciudad de las Murallas. Agrupaciones de Barreiros y Chantada (por poner ejemplos concretos) vinieron de excursión a Lugo. Maravilloso.

Además, se han sacudido de encima su parsimonia, con un ansia inauguradora nunca vista antes, y abren obras incluso antes de que se terminen para que se vea que son cosa suya, como si gastarse más de un millón de euros en una pasarela fuera una gran idea en una ciudad con tantas carencias como la nuestra. Toda suya la medalla.

También aprobarán a toda prisa contratos y pliegos, que hay que soltar las últimas migajas antes de que otros asuman las tareas de regir los destinos de la ciudad, pero curiosamente dejarán pendientes de resolución asuntos como el Arde Lucus, cuya financiación sigue sin aclararse. Total, qué prisa hay, si falta todavía un mes y pico… Es que la gente de las asociaciones son unos ansias de cuidado.

La presentación de la moción de censura ha sido un antes y un después. Elena Candia les ha insuflado una energía nunca vista (una parte de la que le sobra a ella cuando se va a dormir) pero ese arranque de hiperactividad demuestra claramente que sólo se mueven cuando les interesa algo, y ese algo me temo que no es Lugo sino sus puestos.

La moción de censura para algunos es un fin, pero puede que para la ciudad sea un comienzo. Esa es la realidad que hoy plasma magníficamente Miguel Couto (probablemente la persona que más conoce las carencias del gobierno local, ya que fue uno de los damnificados de la forma de trabajar del PSOE lucense) en un artículo de El Progreso titulado “A moción de censura non é a causa, é a consecuencia” que, obviamente, será tachado de fango por los perjudicados. Normal. Si dices eso no hacen falta añadir argumentos.

El más digno de todos los miembros del equipo de gobierno ha sido Mauricio Repetto, que ha asumido con normalidad el relevo y toma el café en la Plaza de España como siempre ha hecho sin que se le desencaje la cara. También es cierto que su caso es diferente al resto. No digo que sienta satisfacción, pero estoy convencido de que una vocecita en su cabeza dice “esto a mí no me habría pasado, porque no habría despreciado y provocado a Reigosa como hizo Miguel”. Nunca lo sabremos.

lunes, 27 de abril de 2026

La indigestión

La indigestión es muy molesta. Conviene superarla cuanto antes.

Estos días están siendo convulsos tanto literal (a los temblores de tierra me remito) como metafóricamente. No tengo intención de seguir hablando toda la semana de la anunciada y, si nada cambia, previsible moción de censura, que por interesante que sea el tema ya empieza a cansar, pero sí que es normal, creo yo, hacer una valoración de lo que ha pasado en estas últimas jornadas, con una considerable manifestación incluida.

En primer lugar, he de decirles que comprendo el shock, la rabia, el desconsuelo e incluso la sensación de impotencia que sienten cargos, asesores, afiliados, allegados, votantes, simpatizantes y periodistas afines al bipartito. Incluso personas ajenas a esos partidos que se hayan creído el discurso que están lanzando, y que es un punto de vista tan válido como cualquier otro. Es totalmente natural que tengan la sensación de que les “roban” el gobierno, igual que la tenían los del otro lado cuando veían cómo llegaba a la alcaldía quien tenía 4 concejales menos que ellos y tomaban decisiones, que nos obligan a todos, un grupo de 5 concejales de 25. Son las normas del juego tanto para los unos como para los otros, y si aceptas lo primero, aceptas lo segundo, no hay mucho más que decir sobre eso.

La manifestación que se convocó para el viernes fue mayor de lo que me esperaba en esta ciudad de pasotas que somos. No me arriesgo a avalar una cifra que, según los medios, va desde 1000 a 2500 personas. La organización habla de 6500 pero recuerden que son los que decían que al Arde Lucus venían 600.000 personas. Lo de contar no se les da bien.

También es cierto que sería triste que entre los dos partidos no consiguieran llenar la parte de arriba de la Plaza de España como hicieron. Influye, por supuesto, que muchos participantes se lo tomaron como un día de excursión a Lugo ya que en redes podíamos ver varias publicaciones de las agrupaciones de Coruña, Chantada o Barreiros que venían a “apoyar a sus camaradas”, por lo que estoy seguro de que no estaban todos los que son… pero más seguro aún de que tampoco son todos los que estaban.

El caso de Coruña tiene su chiste, porque su líder de expedición, Inés Rey, es la única alcaldesa de España condenada en firme por el Constitucional por transfuguismo. Se ve que es de los de “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”. También es curioso saber que la ley prohibía el transfuguismo, y que fue un recurso del PSOE el que llevó este tema al Constitucional y logró que se anulase esa disposición. Ya ven que les parece inmoral sólo cuando les toca a ellos.

A pesar de entender perfectamente el desasosiego y la rabia creo que se están pasando de frenada y que eso se les puede volver en contra porque han abandonado la cara de buenos que tan favorable resultado les daba. Acusar de delitos de corrupción, compra de voluntades, prácticas mafiosas y demás lindezas a quien lleva a cabo una maniobra perfectamente legal es de dudoso gusto e incluso me atrevería a decir que si fuera al revés lo estarían calificando como un delito de “hodio”, con investigaciones de fiscalía incluidas.

Que María Reigosa y Elena Candia particularmente estén recibiendo insultos y amenazas de todo tipo es intolerable. Se ve que la tesis de ciertos “feministas” de carnet es que a una mujer no se le puede faltar al respeto… salvo que sea por temas políticos, que entonces se le puede decir la mayor barrabasada que se te pase por la cabeza sin que seas un machista, ni siquiera una mala persona, porque estás “del lado correcto de la historia”.

El otro día quedé para tomar un café con una amiga que es concejal del PP. Cuando nos vimos tenía la cara desencajada, y no entendí el motivo hasta que me dijo que un tipo de unos 35 años (vamos, que no era un chavalito) le soltó un “estarás orgullosa, ¡puta!” que la descolocó. No es para menos. A la hija de María Reigosa la mamá de una compañera de estudios le llamó la atención por “lo que está haciendo su madre”.

¿De verdad? ¿Vamos a normalizar el acoso, el insulto y la amenaza porque es “políticamente conveniente”? ¿Les parece bien que por una decisión política haya quien puede que necesite escolta? ¿Aquí no hay condenas públicas? No, no toca.

Bien es cierto que desde que los propios líderes políticos han abierto la veda con sus barbaridades, sus acusaciones de corrupción o de compra, sus referencias a “tres ataúdes” (eso sí es usar a los muertos, literalmente hablando), y otros disparates poco podemos esperar de quienes les siguen, que ven en los discursos de los líderes socialistas y nacionalistas la guía del autoestopista galáctico y la siguen hacia el infinito.

No dejan fuera ni a las instituciones. Se supone que deben ser neutrales políticamente, al menos esa es la idea general. O lo era. Si teníamos dudas sobre la filiación de algunas como el Eixo Atlántico, basta con leer la entrevista que se publica hoy en El Progreso a su secretario, un tal Xoán Vázquez Mao, que no deja la menor duda sobre el pie del que cojean tanto él como la propia organización. Eso sí, después se queja amargamente de que los ayuntamientos regidos por el PP no quieren formar parte de la organización, como extrañado y todo.

Están creando una crispación totalmente desaforada, vertiendo un odio que, si el karma existe realmente, se les va a volver en contra, así que yo les recomendaría muchas tilas y, si ven que no llega, acudir a un especialista para digerir el trauma, y lo digo totalmente en serio. Leyendo lo que se lee, hay quien necesita ayuda. Y no poca.

viernes, 24 de abril de 2026

Muchas gracias, profesor.

Imagen del último artículo publicado en El Progreso por Jorge Vivero

Como les decía el otro día, estuve unos días de vacaciones y presté una atención tangencial a la actualidad, aunque bien es cierto que era jugosa y me distrajo más de lo que pretendía. Sin embargo, hubo una noticia que quise comentar con ustedes, mis queridos lectores, y se me pasó completamente a mi vuelta, lo que es imperdonable dada la importancia de la misma: el fallecimiento de Jorge de Vivero.

Fue mi profesor de literatura en el Ojos Grandes (más conocido como “el femenino”) y recuerdo de él que era de esos maestros que te apetecía escuchar, que es mucho decir en la preadolescencia en que nos enfrentábamos al madrugón. Nos hablaba como a adultos, cosa que se agradecía enormemente, y cumplía una función que debería ser fundamental en la enseñanza: nos animaba a leer.

Pero más allá de los habituales “clásicos”, que para un chaval de 15 años son un coñazo, nos recomendaba libros más ligeros, asumibles a nuestra edad, y disfrutaba con nosotros comentándolos en clase.

Como profesor sólo hay algo negativo que achacarle: ¡qué frío pasábamos en sus clases! En cuanto llegaba abría de par en par la ventana y nos decía que hay que acostumbrarse a las bajas temperaturas para evitar resfriados. No sé, nunca vi eso claro y menos en un piso alto de Lugo a tempranas horas de un mes de enero. Cuando tocaba literatura, tocaba llevar ropa de mucho abrigo.

Pasados los años lo reencontré como columnista en El Progreso y autor de libros de viajes magníficos que me dan una envidia terrible, porque reflejan unas aventuras rollo road-movie que es un lujo poder hacer, y que encima te paguen por ello. De esos trabajos que son más un placer que otra cosa.

En la última presentación de un libro suyo a la que asistí me hizo el honor de recordarme y dedicarme el ejemplar que, aunque es algo que no suelo hacer (sólo pido firma de libros si la obra me gusta de verdad o si conozco al escritor) guardaré con mucho cariño en mi biblioteca.

Su última columna en El Progreso hizo lo que tan bien se le daba: enseñarnos. Nos dejó como colaboración de despedida una lección, y es que la voz del pato es el parpeo (ni me sonaba el término).

Se despidió con una frase que, lamentablemente se quedará como una promesa que no podrá cumplir: “Bueno, pues la próxima semana, como decían nuestros admirados Tip y Coll, hablaremos (mal) del Gobierno”.

Echaré de menos sus breves columnas, condensación de reflexiones y apuntes sobre el día a día que, como siempre hizo en clase, nos hacían pensar o, al menos, detenernos un momento a respirar y sonreír.

Muchas gracias, profesor.

jueves, 23 de abril de 2026

Hermana, yo sí te creo

María Reigosa, la clave de todo. Curiosamente quienes dicen que las mujeres jamás mienten en las denuncian (salvo las de sus compañeros de partido, claro) aquí cambian de criterio y la están poniendo a caldo e incluso amenazando.

Ayer, charlando hasta altas horas con un lector, éste me preguntaba por mi opinión sobre la moción de censura que, ahora sí, se presentó oficialmente en el Ayuntamiento de Lugo. Es evidente que el tema es el más comentado, debatido, gritado e histerizado en la ciudad (y gran parte de los límites exteriores del municipio) en estos momentos, así que vamos a ello.

Empecemos por el principio. ¿Me gusta una moción de censura apoyada en una tránsfuga? La respuesta corta es no, claro que no me gusta. A nadie le puede gustar. Estoy seguro de que ni a las propias protagonistas principales, Elena Candia y María Reigosa, les hace la menor gracia y por eso se lo pensaron tanto. ¿Eso quiere decir que estoy en contra de que se haya presentado? Pues no, y paso a explicarles los motivos. Conste que son los motivos de mi postura, no los de nadie más, así que no busquen motivaciones maquiavélicas.

Aclaremos en primer lugar la diferencia filosófica que tanto se lee estos días en redes entre “legalidad” y “moralidad”. ¿Algo puede ser legal pero inmoral? Por supuesto. Lo vemos todos los días y es tan habitual que no me voy a molestar ni en poner ejemplos, seguro que ustedes piensan en algunos. Legal y moral no es lo mismo.

Es obvio que el transfuguismo es legal (curiosamente, lo que son las cosas, gracias a un recurso que el PSOE presentó contra la norma que lo impedía, y que ganó en el Constitucional) igual que también lo es la moción de censura, una herramienta perfectamente válida y democrática regulada por los legisladores. En eso no hay la menor duda. La pregunta es si una moción de censura es inmoral, y el subtema es si un tránsfuga puede hacerlo por causas morales. Pues, soy gallego, depende.

Depende de cómo se ha llegado hasta ahí, porque evidentemente no es lo mismo que una persona deje un partido y se vaya a otro por convicción o porque le han colocado a su sobrinita en una empresa pública o regalado un Mercedes. Lo primero claro que es aceptable, por eso está regulado, lo segundo es un delito.

Llegamos entonces al nudo gordiano de todo esto. En el caso de Lugo, ¿María Reigosa dejó el PSOE y se embarca en la moción de censura con el PP porque le han comprado o por convicción? Personalmente no tengo ni el menor indicio de lo primero (el “escándalo” de la plaza en la Xunta se les ha desinflado al ver que dicho puesto se creó hace un año cuando la autonomía ganó competencias sobre ese tema), pero sí de lo segundo. Del hartazgo de una persona con firmes convicciones, preparación y más personalidad que todos sus excompañeros juntos.

Las claves las pueden leer en la entrevista que le hizo La Voz de Galicia y que ese periódico publicó hace unos días.

En primer lugar, está el hecho de que el Pleno es un mero adorno para el gobierno bipartito de Lugo. Aunque se apruebe algo por mayoría del Pleno, incluso por unanimidad, no ejecutan los acuerdos que no les gustan por lo que realmente esa democracia de la que tanto alardean realmente no tiene reflejo en la realidad. Les importa un carajo lo que digan los representantes de los lucenses, hacen lo que les viene en gana porque, salvo cuestiones muy puntuales, la ley de grandes ciudades le da unos poderes enormes a la Junta de Gobierno. María veía que, aunque se aprobase algo en Pleno no valía para nada, así que eso le hizo dar un paso más. Aquí tienen otro debate sobre la prevalencia de la legalidad sobre la moralidad, si quieren lo hablamos otro día con más detalle.

Pero lo que lo que me parece gravísimo y decisivo es este párrafo de la entrevista (la negrilla la he puesto yo):

Quisieron hacerme firmar pliegos que no cumplían con la legalidad, de hecho hay informes de Intervención que alertaban de contratos que llevaban muchos años caducados. El gobierno local está normalizando una situación cuando los propios servicios que fiscalizan advierten de irregularidades constitutivas de responsabilidad civil o penal, con las que nadie debería estar de acuerdo. En este contexto le dije al alcalde que me diese 15 días para regularizarlo todo y pedir que lo revisaran y corrigieran. Sin embargo, se reunió conmigo en mi despacho para, básicamente, obligarme a firmar, a lo cual me negué. Y a mediodía me llamó para decirme que cogiera un día de vacaciones y que ya se encargaban ellos. Había muchas facturas sin explicación alguna, y en un ayuntamiento hace falta fiscalizar.

Eso no es grave, es gravísimo. Yo diría que incluso delictivo. Presionar a alguien para cometer una ilegalidad es, por definición, una ilegalidad. Vale que es una cuestión normal en el bipartito, donde hasta el Alcalde deja de vez en cuando su puesto para no firmar cosas del BNG para que éstos laven sus propios trapos sucios, pero oiga, sólo esto justificaría, en mi opinión, no sólo una moción de censura sino una investigación de Fiscalía, pero “¿De quién depende la Fiscalía? Pues eso”.

El BNG y el PSOE llevan días desgañitándose hablando de “comprar”, “corrupción”, “ilegalidad”, “penas de cárcel” … Es comprensible su histeria, pero no tanto que desde organizaciones que se suponen con cierta responsabilidad se acuse de delitos sin la menor prueba, más allá de que no conciben que alguien no les apoye en todo cuanto hacen.

Están diciendo cosas muy gordas. “Carroñeros”, que “acceden por la muerte de tres personas”… Estas cosas son demasiado fuertes para no tenerlas en cuenta. La única persona que, literalmente, accedió a la alcaldía de Lugo por un fallecimiento fue el actual titular del puesto, Miguel Fernández, al que habían obligado a renunciar anteriormente. No era ni la opción B de su propio partido y desde que llegó al cargo anduvo a bofetadas con sus propios concejales. Pero no olviden que la responsable de todo esto es la huida Lara Méndez, que se parapeta en el Parlamento de Galicia y que si se hubiera quedado en el puesto habría evitado esta situación, hasta puede que se hubiera evitado alguna desgracia.

Otro argumento que usan es que se quiere “ganar en los despachos lo que se perdió en las urnas”. A ver, criaturas, el PP tiene 4 concejales más que el PSOE y 7 más que el BNG. Quienes gestionaron un gobierno en los despachos, a puerta cerrada y sin la menor transparencia, fueron PSOE y BNG. Volvemos a lo de antes, es perfectamente legal, pero ¿es moral? ¿No se está manipulando la voluntad de las urnas repartiéndose el botín? Tal vez no, es opinable, pero lo que es obvio es que si se avala que el bipartito ganó las elecciones en el Pleno, que es donde cuentan los votos, también ha de avalarse que Candia gane en el mismo lugar. Es lo que hay. O estamos a setas o estamos a Rolex.

Yo creo firmemente en la legalidad y moralidad de los gobiernos de coalición… pero creo que lo segundo sólo siempre y cuando se presenten juntos a las elecciones y tengan un programa público (por ejemplo cuando Podemos e Izquierda Unida hicieron eso, me pareció fantástico). Lo que no me gustan son las componendas post-electorales. No creo que los votantes del PSOE tengan que tragarse darle poder a un nacionalismo que va contra las mismas bases del socialismo (que, por definición, es internacionalista) y sus banderitas ilegales, igual que me parece intolerable que VOX entre en gobiernos del PP. Pero una vez más lo que vale para unos ha de valer para otros.

Tal vez habría que cambiar el sistema, pero mientras tengamos el que tenemos hay que comérselo y las reglas están ahí para todos, da igual que sea Noia que Lugo, el Gobierno de Extremadura que el de España… El Estado de Derecho es la única posibilidad real de convivencia y las leyes se cambian si no están bien. Pero mientras no se toquen, es lo que hay.

Yo creo a María Reigosa y hasta ahora no he tenido ningún indicio de que haya mentido en nada. Creo que se ha hartado y que ha hecho esto por pura convicción moral.

Hermana, yo sí te creo. No porque seas mujer, sino porque veo tu trayectoria y es coherente. Y mientras nadie me demuestre lo contrario, seguiré creyéndote.

miércoles, 22 de abril de 2026

No les puedo dejar solos

Se marcha uno unos días de vacaciones y a la vuelta, la que me tienen liada. A poco me voy con un alcalde y vuelvo con otra persona al frente de la Corporación. Esto aún puede dar mucho de sí, o mucho de no, así que ya veremos, vamos con tranquilidad e iremos comentando las cosas según vayan saliendo.

Lo que sí veo es a la gente histérica. Ya no digo nerviosa, sino fuera de sus casillas. Salidas de tono, insultos, acusaciones tremendas (incluso diría que delictivas en muchos casos), odio, rabia…

Comprendo que hay varios tipos de personas implicadas y que muchas usan ese vertedero en que se ha convertido el Internet de los anónimos para vaciar el costal de bilis y rencor que llevan dentro, pero es una pena que los argumentos y el debate racional se vean empañados por la casquería y el terrible hedor del odio indisimulado. Mi paciencia en estas cosas hace tiempo que se agotó y mi lista de bloqueos es larga como un brazo de un jugador del Breogán, porque me encanta el debate pero no tolero el insulto.

Hay quienes se juegan sus habas en esto, literalmente hablando. No sólo quienes trabajan directamente en o para el Gobierno Local (asesores y demás, así como sus familiares cercanos) sino quienes ven peligrar las subvenciones que tanto les gustan y salen como hidras de siete cabezas a defender lo suyo porque a nadie le agrada ver adelgazar su cartera. Por supuesto hay la versión inversa, los que aspiran a cubrir los huecos que otros dejan, y que tal vez lo logren. Es ley de vida. Citando al señor Spock, “la naturaleza aborrece el vacío”.

También hay quienes adoptan una postura puramente ideológica, en un sentido o en otro porque creen en lo que dicen. Por supuesto hay matices. Uno puede ser una persona muy convencida de sus ideas y al mismo tiempo alguien con un mínimo de educación (una cosa no está reñida con la otra necesariamente), o también engrosar las filas de quienes no tienen ni puñetera idea de lo que defiende su partido (que no siempre es lo mismo que dice defender su partido) y se deja arrastrar por un hooliganismo terrorífico que hace que los insultos sean su único medio de rebuznar sus sandeces. Estos generalmente son más fáciles de identificar porque suelen usar perfiles falsos con nombres llamativos, que obviamente no corresponden al que pone su DNI, y esconden su veneno tras fotos de paisajes o animalitos porque les daría vergüenza que sus conocidos lean las barbaridades que escriben.

Por último, nos encontramos con la gente que no tiene ideas preconcebidas. Bueno, creo que esa no existe, me refiero a quienes no viven la política como si fuera la sal de la tierra y que contemplan esta situación con una mezcla de sorpresa, curiosidad y pasotismo. Esa gente es la que decide las elecciones, porque frente a los extremos más polarizados queda una gran masa más central (me refiero al aspecto político, no a otras consideraciones).

Todo lo que está pasando está demostrando la calidad de cada uno. Amenazas, insultos y groserías no deben ser tolerados. Puedo comprender la rabia y el nerviosismo, pero no aceptar por ello las faltas de respeto. Recuerden que sus redes sociales son para ustedes, y que no tienen por qué abrir la que sea y encontrarse con groserías, incluso aunque no estén dirigidas a ustedes. Bloqueen, es sanísimo para la mente y el espíritu no tener que aguantar bobadas.

Me temo que esta situación será un filtro para eliminar a mucha gente de la que tenemos en redes sociales como ocurrió con la Pandemia. Si leen cosas que no les gustan me permito darles un consejo: valoren la gravedad de lo leído, y si les parece que es de un mal gusto intolerable bloqueen a quien lo ha escrito. Si simplemente es un patinazo, una segunda oportunidad no está de más (todos cometemos errores, yo el primero).

Vienen días intensitos.