viernes, 2 de octubre de 2026

Miguel Fernández y el Lugo a 10 años

Foto de familia del acto de ayer en la Milagrosa. Foto de El Progreso

Ayer por la tarde salí de paseo con Spock, nuestro cruce de labrador y cabra loca, y enfilé por Camiño Real callejeando por esa zona y desembocando en la Plaza de la Milagrosa. Había una enorme pantalla y escuchaba a alguien hablar, pero no sabía de qué iba el tema hasta que rodeé el tema y vi a Miguel Fernández, candidato a la Alcaldía de Lugo, explicando a los asistentes, unas 150 personas, sus planes para el Lugo de los próximos 10 años.

Veo hoy la prensa que al evento se invitó a asociaciones y entidades de los barrios. Supongo que la invitación a Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, se debió perder en el correo, pero para compensar tenían a Jesús Vázquez entregado a la causa, que las ayudas hay que justificarlas documentalmente, pero también aplaudiendo calurosamente a quien firma los talones.

Supongo que ese olvido se compensará en la ronda de contactos y diálogo con los barrios y los colectivos locales que anunció, pero vayan ustedes a saber. Desde luego, desde la asociación jamás hemos dicho que no a una reunión con nadie y hay un acuerdo de la asamblea para aceptar todas las convocatorias que se nos hagan, por lo que nos hemos sentado tanto con VOX como con Unidas Podemos, pasando por todo lo del medio, para compartir nuestros puntos de vista.

Miguel tiene razón en muchas cosas (como todo el mundo) pero me gustaría destacar una que dijo ayer: el diálogo es fundamental, y pensar las acciones también. Dijo ayer que “Non queremos unha cidade construída a golpe de ocorrencia. Queremos decidir con datos, con estudos e falando coa veciñanza”. Es fantástico que haya reflexionado de esa manera y no puedo estar más de acuerdo con él. No sé qué le parecería a Lara Méndez escuchar eso en su asiento de primera fila, porque es justo lo contrario de lo que hizo ella con tantas y tantas cosas de las que se suele poner como ejemplo sus tres mayores fracasos: las mal llamadas Caldas, el carril bici o la reforma del casco histórico, un disparate que todavía estamos pagando (y lo que nos queda) en losas rotas y tropezones.

Aprovecho que hablo de Miguel para afear un tema que sus detractores sacaron a la palestra cuando habló de sus propuestas para 10 años en Lugo: la edad. Me parece inconcebible que alguien se meta con él por eso. Me recuerda a las críticas que Beiras hacía de Fraga y de la “gerontocracia”, algo que pagó en las urnas porque en Galicia a los mayores se les respeta (al menos habitualmente se hacía).

Caer en la misma burla no sólo es reírse de una característica, los años cumplidos, que ojalá todos podamos llegar a celebrar (y muchos más a poder ser) con la misma salud que tiene Miguel, es que además es un error estratégico porque, insisto, nuestra cultura más arraigada contiene un respeto a los mayores que no es opcional.

El sosiego que da la edad, la sabiduría que aporta la experiencia, el bagaje de los años, no son algo que menospreciar sino todo lo contrario. La persona más inteligente que conozco, que es mi madre, le lleva a Miguel cinco años y ya nos gustaría tenerla en un puesto de mando en Lugo. La ciudad sería infinitamente mejor.

Miguel es una persona habitualmente calmada, que en condiciones normales es respetuoso y que suele responder civilizadamente a todo. Eso lo da el carácter, pero los años ayudan y criticar eso es una bobada como un castillo.

Si esas burlas vienen de personas del PP me parecen todavía peor, porque ni siquiera son sinceras, o al menos ellos mismos defendían lo contrario en la época de Fraga, y con razón. Me revienta que se cambie de opinión según conviene sobre cuestiones idénticas.

Un respeto, por favor.

jueves, 1 de octubre de 2026

Historia de un desahucio

A la izquierda pueden ver una foto del contrato de cómo se entregó una habitación y a la derecha cómo la devolvieron (sí, es la misma). Observen que hasta pintaron el suelo de madera y que a una casa que jamás tuvo humedades le aparecieron... prefiero no saber cómo.

Hoy les voy a contar la historia de un alquiler que acabó en desahucio. Nosotros fuimos “los malos”, los caseros sin corazón que echaron al inquilino de su propiedad.

Verán, mis abuelos construyeron, trabajando, una preciosa casa en Miño para ir en verano. De aquella, antes de la A8, era una de las playas más populares para los lucenses porque se llegaba antes allí que a la costa de Lugo. Cuando fallecieron quedó para sus hijas que, como veían que compartir su uso iba a ser un problema, decidieron ponerla en alquiler.

Hubo dos inquilinos. El primero era “perfecto”: funcionario de alto nivel, recién casado, con un bebé, iba a vivir allí con sus padres. Todo precioso. Se firmó el contrato y se hizo un seguro de impagos por si las moscas, al que la compañía puso una alfombra roja por las características del inquilino. Pasaron los meses y todo iba de fábula. La renta se ingresaba puntualmente en el banco y no tuvimos noticia de ningún problema.

Paseando un día por Coruña me encontré con un conocido de una casa vecina y nos paramos a hablar, y en la conversación me dijo: “¡qué pena que hayáis vendido la casa!, con lo buenos vecinos que siempre fuisteis”. Le respondí que no la habían vendido, que estaba alquilada, y me miró raro. “¿Pero tú sabes lo que tenéis allí?... ¡Una casa de putas!” (conservo la literalidad que registró mi memoria).

Primero pensé que se refería a que eran vecinos ruidosos o molestos, pero me aclaró que no, que literalmente me estaba diciendo que había un lupanar en la casa. Reconozco que pensé mal de la persona que me lo dijo, porque la mujer del que firmó el contrato era extranjera y me lo debió de notar en la cara porque también me especificó que no se refería a eso sino a que había prostitutas en la casa. Quise seguir dudando (me costó mucho aceptarlo) y le dije que si querían llevar chicas a la casa no era cosa nuestra. “No, Luis, no, no van de visita, trabajan allí”.

La realidad se impuso. Nos enteramos de que no sólo nos montó un prostíbulo en la casa de mis abuelos, sino que además convirtió el garaje en un apartamento totalmente ilegal, así que nos pusimos en marcha: le enviamos una comunicación diciéndole que o legalizaba esas obras (lo que dudábamos viable por las características del “apartamento”) o tenía de dejarlo como estaba… y que no podía ejercer actividades económicas en la casa y mucho menos ilegales.

Su respuesta fue dejar de pagar la renta, con lo que se activó el seguro y la compañía se encargó de ir al juzgado y pedir el desahucio, que se logró unos meses más tarde. Con bastante celeridad, he de decir, pero es que el caso era bastante obvio visto lo visto.

Cuando entramos en la casa el panorama era para echarse a llorar. Los suelos de madera pintados de oscuro, muebles destrozados, las paredes con humedades en una casa que jamás las tuvo (ni siquiera pasando los inviernos cerrada, no quiero ni imaginar cómo pudieron salir), las habitaciones con cerradura y numeradas, la cocina con carteles en las puertas pegados... Costó un trabajo tremendo devolver la casa a su estado y obviamente la indemnización del seguro no llegó para cubrir los gastos.

¿De verdad creen que generalizar “ni un desahucio más” es razonable? Si en vez de ser un funcionario de alto nivel (y para mayor fantasía relacionado con la seguridad) el inquilino fuera una persona mayor e hiciera exactamente lo mismo ¿nos veríamos con un problema añadido? No tengo la menor duda.

La casa, como es natural, se vendió. La vida ya tiene bastantes problemas como para buscarte otros nuevos pero ya ven, un inmueble menos en alquiler, como los miles que estos dos últimos días se dieron de baja en los portales inmobiliarios por el justificado y razonable miedo que tienen los propietarios.

Y si la oferta baja, los precios suben. Alguien debería explicar un principio tan básico de la economía a los que redactan normas a lo loco.

Verán, esto no pretende decir que los inquilinos sean "los malos" y los propietarios "los buenos", ni viceversa como nos quieren vender ahora. Hay de todo en todas partes, y la ley tiene que ser justa, no dar por sentado que quien alquila es un cabrón con pintas o que el inquilino es un aprovechado que va a dejar de pagar si le dan la excusa. No hay colectivos buenos ni malos, hay gente decente y desgraciados en todos ellos. Ni más, ni menos.

No se dejen engañar ni polarizar.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

''Consenso ciudadano''

Las dos fotos de la izquierda, que publicó El Progreso, son de los actos de nombramiento como hijos adoptivos de Xesús Alonso Montero y Fernando Ónega. La de la derecha la inauguración de la estatua de Moncho Reboiras. ¿Qué actos consideran que "generan consenso" y cuáles no?

Al BNG de Lugo le parece fatal que la Real Banda de Gaitas de Orense abra el San Froilán porque, según dicen, dicha agrupación “no genera consenso”. Tampoco “generaba consenso” en su opinión que Sonsoles Ónega dé el pregón de las fiestas, ni que Fernando Ónega fuese nombrado hijo predilecto de Lugo, al igual que también carecía del “consenso ciudadano apropiado” dar dicho título al profesor Alonso Montero. Sorprendentemente la formación nacionalista sí vio suficiente “consenso ciudadano” para dedicar un monumento a Moncho Reboiras, a cuya inauguración sólo fueron ellos (48 personas para ser exactos), lo que contrasta con el abarrote del Círculo de las Artes o de la Vieja Cárcel los días que se nombraron hijos predilectos a las “discutidas” figuras que ellos no apoyaron.

Quizá lo que quieren decir cuando hablan de que “no hay consenso” es que a ellos no les gusta y viceversa: si quieren poner un monumento a un señor, es por “xustiza” y entonces con que lo diga el BNG es suficiente. Se erigen por lo tanto en jueces, censores y ejecutores de lo correcto, lo “consensuado”, y lo sorprendente es que los demás se lo consienten. El PSOE, que cogobernaba la ciudad hasta mayo con los nacionalistas, se tragó que usasen nuestro dinero común para hacer la estatua de una persona que, aquí sí lo podemos decir sin miedo a equivocarnos, no genera consenso. El PP pidió en el Parlamento de Galicia que se retirase dicho busto pero, ahora que gobierna, no lo hace, quizá por no abrir un nuevo melón y dar armas a los nacionalistas para poner el grito en el cielo. Ellos no se anduvieron con tantos miramientos para poner ahí la discutida estatua.

Pero volviendo a las fiestas patronales, es llamativo cómo los discursos varían según interese. Por ejemplo, es totalmente cierto que la Real Banda de Gaitas de Orense no sigue algunos patrones de la gaita tradicional gallega, pero la cosa tiene su explicación. Las gaitas que usan tiene ciertas características cercanas a las de Escocia porque están diseñadas para tocar en grandes grupos, mientras que la más tradicional de Galicia se suele usar en pequeños grupos o en solitario. Si quien organizase el tema fuera el BNG me juego la cabeza a que lo verían como “a unión dos pobos de raigame celta de Europa”, al igual que fuerzan modificaciones del gallego para acercarlo al portugués, por poner un ejemplo.

De la misma forma, también critican que venga una entidad “de fuera” a inaugurar las fiestas. “De fuera”… son de Orense, parte del “país galego” que tanto afirman tener como seña de identidad…

La Real Banda de Gaitas de Orense tiene una lista de premios más larga que mi brazo, es una formación que reúne solemnidad, espectacularidad y hasta diría que engrandece el inicio de las fiestas.

En todo caso, veremos si el pueblo responde y acude a la llamada del evento, como hizo en los anteriores que, según el BNG, no tenían “consenso ciudadano” pero en que había bofetadas para entrar. De hecho, en ambos eventos de nombramiento como hijos adoptivos de Xesús Alonso Montero y Fernando Ónega quedó mucha gente fuera por completarse aforo. En el otro... no.

El BNG está confundiendo, de forma interesada, el poder desproporcionado que le otorgan sus acuerdos con el PSOE, al que puede chantajear cuando suman lo suficiente, con una representatividad real de la mayoría de la sociedad. No lo son, mal que les pese.

martes, 29 de septiembre de 2026

Esperanza para el Museo de la Romanización

Uno de los hallazgos más interesantes de los últimos años es esta estatua parcialmente conservada de 85 centímetros de altura.

A veces se me van quedando temas en el tintero, y uno de ellos fue la reunión que el día 3 de este mes tuvimos los componentes de la plataforma MVRO (para conseguir el Museo de la Romanización en San Fernando) con la alcaldesa, Elena Candia.

La reunión fue sorprendentemente cordial, quizá porque alguno de los habituales groseros que en otras ocasiones le levantaban la voz a Candia cuando estaba en la oposición, redujeron su participación a decir hola al llegar y adiós al marcharse, lo que mejoró enormemente la posibilidad de diálogo. También porque se nos dieron muy buenas noticias: parece que, ahora sí, la cosa va adelante.

El gran problema que tiene ahora mismo el edificio es que está en estado prácticamente ruinoso. Desde que el Ayuntamiento lo recibió de Defensa, que lo usó hasta poco tiempo antes de transferirlo a la administración local, no se hizo nada por su mantenimiento, salvo una intervención de urgencia después de que Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, presentase escritos en Patrimonio y Fiscalía por el deterioro de un Bien de Interés Cultural. Ahí parece que se movieron algo, pero no lo bastante. Se arregló el tejado para que dejase de caer agua a chorro, pero poco más.

Sin embargo, en julio de este año el Ayuntamiento recibió una buenísima noticia: el expediente que el anterior gobierno (sí, algo hicieron bien) tramitó ante el Gobierno de España para lograr que se ayude a la ciudad a recuperar el edificio está encaminado hacia el éxito y “posicionado”. En román paladino, salvo que una mano negra se interponga, lo normal es que sí se nos conceda la ayuda, que sería de unos 10,5 millones de euros para restaurar el edificio.

El estado es tan malo que ese dinero no llega, pero hay consignados otros 3,5 millones municipales que dejó en los presupuestos el bipartito (esto también lo hicieron bien) para completar la reforma… aunque presumiblemente tampoco será suficiente, pero la Xunta de Galicia ya anunció en su día que echaría una mano con lo que falte.

Así que ahora todo está en el antiguo 2% cultural (que ahora es el 1,5% pero que llegaría) para lograr los 15,2 millones en que está tasada la reforma del edificio.

Como es mi costumbre, ante tanta alegría y optimismo no pude resistirme a hacer una pregunta incómoda que les traslado a todos ustedes: ¿qué vamos a exponer en el MVRO?

Me explico: cuando uno piensa en museos de la romanización se le viene a la cabeza Mérida, que está lleno de estatuas, bustos y piezas impresionantes. En Lugo no tenemos nada de ese estilo. De los miles de piezas que hay almacenados, no tengo constancia de ninguna que realmente sea llamativa para el gran público.

No me entiendan mal, esto no es un ataque mi Lugo del alma, es simplemente ser prácticos. Hay que intentar dar una vuelta al tema y enfocar el Museo correctamente para que no sea un problema futuro. Si nos gastamos 15 millones en arreglar un edificio y sabe Dios cuánto más en preparar el Museo dentro, ¿no creen que sería importante que lo que se enseñe sea atractivo?

Las piezas romanas más importantes de Lugo son el Crismón de Quiroga y la Estela de Crecente, ambos expuestos en la Catedral de Lugo, que no los va a soltar porque son suyos. Sacando esas piezas, ¿tenemos algo más que aras votivas y algún mosaico más bien incompleto? La respuesta, la terrible respuesta, es que no.

Felipe Arias, que es una auténtica eminencia en este campo, me explicó (y yo les traslado a ustedes) que un Museo del siglo XXI no es para exponer cosas bonitas ni llamativas, sino para explicar un pasado e ilustrarlo. No le voy a discutir eso a Felipe, sólo faltaría, pero me preocupó bastante la explicación porque me parece que está confirmando mis temores de que para el visitante medio (y el informe PISA no hace más que agrandar esa preocupación) va a salir del Museo pensando “bueno… pues vale…”.

Siempre queda la tecnología: una sala 3D con recreaciones digitales y esas cosas… aunque espero que se gestione mejor que el MIHL (Museo Interactivo de Historia de Lugo) que es un desastre absoluto y en que no funcionan la inmensa mayoría de las cosas.

No pretendo ser gafe, sino realista. Confío en que no se me malinterprete.

lunes, 28 de septiembre de 2026

¿Por qué la Diputación de Lugo reduce casi un 90% su aportación para el San Froilán?

 

Las fiestas patronales de Lugo han comenzado. El ferial ya abrió, la noria gira y las casetas despachan pulpo. El programa festivo comienza este domingo, día 4, pero el buen tiempo y el montaje de las barracas ya hace que todos nos vengamos arriba.

Las fiestas de este año prometen ser más abiertas que las anteriores, y tener en el programa más variedad y que se atienda, si no a todos los gustos, sí a una importante mayoría. Los comentarios en redes son más que favorables, y eso es casi un milagro visto lo visto.

El esfuerzo presupuestario es importante, y más si tenemos en cuenta que la Diputación Provincial de Lugo ha decidido que este año, casualmente, debe rebajar su aportación. En lugar de los 435.600 euros que destinó a las fiestas lucenses en 2025, para este 2026 sólo aportará 50.000 euros. No sean malpensados, seguro que no tiene nada que ver con que ya no gobiernen “los suyos”, porque en ese caso hablaríamos de un escandaloso uso partidista de los fondos del ente provincial…

Preguntada la presidenta de la Diputación, Carmela López, no explicó por qué rebajaban en un 89% la colaboración con la ciudad, sino que repreguntó cuánto daba la Xunta de Galicia, que aporta exactamente lo mismo que en años anteriores.

Es curioso ese uso totalmente obvio y partidista de los fondos públicos. Si gobiernan “los míos” les doy un dineral, pero si entran “los otros” reduzco la ayuda a un 11% y me quedo tan ancha. Hay que al menos reconocerles que no han disimulado lo más mínimo, y que nadie puede llamarse a engaño sobre cómo usan nuestro dinero. Si la Xunta hubiera aumentado su aportación de 25.000 euros a 500.000 también sería criticable, pero es que tal cosa, hasta donde yo sé, no ha pasado.

En estas cosas a ambos lados la hemeroteca les traiciona. Mientras el PP decía que no era necesario que la Diputación le diese 400.000 euros al San Froilán en 2023 (“Lugo non é unha vila pequena que precise de que outras Administracions veñan a axudar económicamente aos que gobernan para que podan facer algo”), el BNG denunciaba que la Xunta no ayudaba y que “aporta sumas mucho más importantes a festivales privados”… como han hecho ellos este año. Por la boca muere el pez.

Han puesto dinero para la fiesta de la trucha con jamón organizada este fin de semana por la “amiga” Federación Vecinal de Jesús Vázquez. A los 58.000 euros anuales que la Diputación le concede para “acciones colectivas” han aumentado otros 22.000 euros para la “jornada de convivencia” entre otras comilonas y fiestecillas. Es decir, que la Diputación le ha dado este año, al menos, 80.000 euros a la Federación de Vecinos, 30.000 euros más que al San Froilán de Lugo. Es lo que tiene hacer campaña para los que extienden los talones y eso explica que en las fotos estuvieran todos los altos cargos socialistas papando truchas con jamón a cuenta de todos nosotros. Nota al margen: cuando veo estas cosas no puedo estar más orgulloso de que Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, no reciba ni un céntimo de subvenciones de nadie.

Pero oigan, que esto no acaba aquí. ¿A que no saben cuánto le han dado desde la Diputación Provincial de Lugo, ese ente gobernado por la izquierda que apuesta por los servicios públicos y la gestión desde las instituciones, al Caudal Fest? Otros 80.000 euros. Han subido de los 50.000 de 2025 a los 80.000 de 2026, un 60% de incremento para un “festival privado”. Pero lo importante, digan que sí, son los “servicios públicos”.

¿Se imaginan las manifestaciones y las declaraciones públicas que habrían hecho si fueran “los otros” los que hacen tan transparente maniobra? Estarían en la prensa día sí y día también.

Así claro, no queda dinero para el San Froilán. Total, sólo son las fiestas patronales de la capital de la provincia y parece que ya dan por perdidas las elecciones del año que viene y prefieren gastar “su” dinero (en realidad “nuestro” dinero) en otros sitios a ver si compensan en diferentes partidos judiciales la hostia que se van a pegar en el de la ciudad.

martes, 22 de septiembre de 2026

Comenzó ayer la 48 Semana de Cine de Lugo

Cartel y programación, que pueden ver con más detalle en www.semanadecinedelugo.com

Ayer comenzó la Semana de Cine de Lugo, una cita anual que cumple su 48ª edición y que incluye un ciclo llamado “Una de romanos” que homenajea el 25 aniversario del Arde Lucus y el 50 de la conmemoración del bimilenario de la fundación de la ciudad por Paulo Fabio Máximo en representación de César Augusto.

Se reúnen así tres hitos imprescindibles de la ciudad en un único evento que cada año proyecta películas y cortos para todo tipo de públicos, y que está a punto de alcanzar el medio siglo de existencia, lo que es un logro difícil de igualar.

La insistencia del Grupo Cinematográfico Fonmiñá, que casi podríamos calificar de heroica, es la que logra que año tras año se revisen los cientos de cintas que se envían al festival y se seleccionen las que finalmente se proyectan para deleite de los cinéfilos locales. Nombres propios como Julio Giz, presidente de la entidad, o Manuel Curiel, responsable de cine, son los “culpables” de que este proyecto siga adelante tras tantísimos años.

Hay que destacar que de las 135 películas que proyectan este año 50 son producciones gallegas, por lo que es un escaparate magnífico para los creadores de toda Galicia. De hecho, si les soy sincero, me ha sorprendido que haya tantos títulos producidos aquí, lo que revela que el sector goza de una salud más que razonable.

El cartel de este año está dedicado al centenario del nacimiento de la inigualable Marilyn Monroe, con un retrato de Diego As, y en el paseo de cine se pondrán nuevas placas para hacer un homenaje a las actrices lucenses Benedicta Sánchez y Cristina Castaño, y una tercera para conmemorar el hermanamiento que este año se lleva a cabo con el Festival de Cine de Astorga.

Cada año la sociedad lucense se va implicando más en este festival, y por ejemplo ocho escaparates de locales pertenecientes a Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, han dedicado sus espacios al mundo del cine. Son, por orden alfabético, los siguientes: Ajuar Decoración, El Duendecillo, Farmacia Castedo, Farmacia da Cruz, Farmacia La Salud, Hotel Monumento Pazo de Orbán, Óptica de la Torre y Rocigarcía.

Una exposición titulada “Del bimilenario de Lugo al Arde Lucus” completará esta estupenda semana, a la que les invito a dedicar un tiempo en la web www.semanadecinedelugo.com, en que podrán ver toda la información, lugares, precios…

Seguro que hay varios títulos que les interesan.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Escapismo en Lugo Máxico

Foto del Lugo Máxico del año pasado publicada por la magnífica web www.vivalugo.es

Una vez más la muy competente oposición ha vuelto a denunciar una “carencia” del actual gobierno… y una vez más ha metido la pata. Imagino que la sensación de ridículo es ajena a los portavoces municipales del antiguo bipartito, y que les resbala hacer el ganso porque, supongo, calculan que con esas cosas refuerzan a “los suyos” y afianzan su base de voto, que es la que cerrilmente coge la papeleta de un partido a pesar de todos los pesares.

Maite Ferreiro ha “denunciado” que este año no habrá el festival Lugo Máxico, una protesta totalmente coherente y razonable. Es una pena que se le vuelva en contra, porque la responsable de su organización era ella hasta la moción de censura que, recordemos, fue el 7 de mayo de este año.

Lugo Máxico se celebró tradicionalmente en mayo, salvo en 2024 que fue en septiembre de forma excepcional. Si a eso le unimos que un festival de estas características no se organiza en dos tardes, podemos concluir sin temor a equivocarnos que si este año no se llevó a cabo es porque a la señora Ferreiro no le salió de las narices hacer su trabajo.

Bien es cierto que el gobierno de Elena Candia pudo readaptar la fecha y hacerlo más tarde (si se cambió hace dos años, ¿por qué no ahora?), eso es innegable, y ahí puedo compartir la crítica. En todo caso, el año no ha terminado y vayan ustedes a saber si nos sorprenden con esta iniciativa en diciembre, que tampoco sería mal mes porque la magia y la Navidad tienen mucho que ver.

Curiosamente en el año 2023 tampoco hubo Lugo Máxico, sin que consten, hasta donde yo sé, protestas del BNG en ese año, quizá porque estaban muy liados preparando las elecciones y ya sabemos que para los partidos políticos (ahí todos hacen igual) la excepcionalidad es admisible cuando es para ellos mismos. Así que es un certamen fundamental e importantísimo… salvo que me venga mal que ando de campaña.

Así que ya ven. La gran protesta del Bloque sobre la no celebración del Lugo Máxico se puede, sin retorcer nada, explicar por su propia negligencia. De hecho el mismísimo día de la moción de censura podría estar celebrándose este festival, pero eligieron centrar sus esfuerzos en gritar con megáfonos y ponerse locos porque para partidos extremistas como el BNG siempre es más rentable un buen tumulto que hacer su trabajo.

Pero recuerden: si no hubo festival en mayo fue porque a Maite Ferreiro no le dio la gana de organizarlo. Le ha salido mal el número de escapismo.