viernes, 28 de septiembre de 2012

Breve diccionario de terminología jurídica del reo y sus consecuencias

Uno de los problemas más graves de este país es que utilizamos los términos técnicos como nos da la gana. Así, si en “sálvame deluxe” hablan de una “querella criminal” tienes a toda España dándole a la lengua sobre las “querellas criminales”, figura jurídica que en España no existe, ya que las normas sólo hablan de la “querella” a secas. Lo que pasa es que es más mediático añadirle el “criminal” porque ya estás dando a entender que el que tienes sentado delante es poco menos que el asesino de los Marqueses de Urquijo. 

El ciudadano medio no se ha parado a leer un poco y a mirar qué diferencia hay entre los conceptos de “detenido”, “imputado”, “procesado”, “acusado” y “condenado”. Si no sabemos de qué hablamos malamente podemos opinar en consecuencia así que les voy a dar una brevísima noción de cada uno de los términos: 
  • Detenido: La detención es la privación temporal de libertad realizada sobre un sujeto por una autoridad competente. Por definición se entiende que es por un plazo muy limitado, el famoso “habeas corpus” que implica la puesta a disposición judicial en un plazo máximo de 72 horas. La diferencia entre una detención y un secuestro, para que nos entendamos, es que el primero lo hace una autoridad competente (la policía normalmente) y el segundo no. 
  • Imputado: Es cualquier persona a la que se le “imputa” (de ahí el término) la comisión de un hecho punible durante una investigación judicial. Vamos, que es el principal “presunto” a la espera de una investigación más profunda... en un primer vistazo o prácticamente por cualquier declaración de un testigo o implicado (por ejemplo podemos citar los recientes casos de Dorribo o Liñares, chorizos confesos, que han originado “imputaciones” como churros). 
  • Procesado: Aquí ya hay, según su señoría, indicios fundados de que es el responsable del hecho investigado. El paso a esta condición lo da el llamado “auto de procesamiento”, que es un documento formal que cambia la naturaleza del investigado. Aún estamos en la fase de instrucción, para que nos entendamos, una fase previa al juicio en sí mismo en que se investigan los hechos, sus circunstancias, quiénes han intervenido... Se establece qué es lo que se juzgará posteriormente y se toman medidas provisionales (órdenes de alejamiento en casos de maltrato, fianzas...). 
  • Acusado: Una vez terminada la fase anterior es cuando se puede hablar de acusado. En la instrucción no hay acusados, sólo en la de preparación del juicio y en el propio juicio oral. Hasta que el fiscal o una acusación particular hacen el “escrito de acusación” o el de “calificación” (según el procedimiento), no hay acusados. 
  • Condenado: Aquí ya hay una sentencia que afirma que la persona objeto del procedimiento es responsable de los hechos que se le atribuyen y que ha quedado suficientemente demostrada esa vinculación. 

Ahora bien, aclarado lo anterior: ¿ustedes creen que hay que exigir responsabilidades o consecuencias a cualquiera en todas las fases del procedimiento? Ahora que ya saben la diferencia ¿siguen pensando que es lógico exigir dimisiones a un imputado? ¿No sería más lógico esperar, por lo menos, a la fase de procesamiento? Ahí al menos el juez ya aprecia indicios fundados de comisión de un delito, aunque la persona sigue siendo totalmente inocente hasta la sentencia. 

La figura del imputado no se inventó para fastidiar a nadie, sino todo lo contrario. El imputado, por ejemplo, tiene derecho a la defensa: pedir la presencia de un abogado y ser escuchado, solicitar ver el procedimiento aunque sea una actuación secreta... insisto en que es una figura que se creó para defender al ciudadano, no para condenarlo previamente como parece que se hace hoy día. 

Los representantes públicos tienen que dar ejemplo y estar libres de toda mancha que pueda poner en duda su honorabilidad, o al menos eso nos cuentan. Hay excepciones, por supuesto: ahora nos quieren vender como el salvador de España a Mario Conde, como alternativa a los presuntos chorizos. Hombre, alternativa sí es, porque él no es presunto, es chorizo condenado. Él sí ha llegado a la última fase del procedimiento. Pero volviendo a lo de antes, nuestros dirigentes deben ser como la mujer de César, pero eso no quiere decir que porque un tío cualquiera diga que se acostó con ella la lapidemos en la plaza pública. Habrá que esperar a que haya indicios razonables. 

Si me dicen que un “procesado” tiene una obligación moral de dimitir, puedo estar de acuerdo, aunque tengo mis serias dudas, pero ¿un imputado? Para nada. Sobre todo porque es facilísimo imputar a alguien: sólo hay que señalarlo con el dedo y soltar una barbaridad. Las dudas sobre los “procesados” e incluso de los “acusados” surge porque siguen siendo inocentes. Hasta la condena lo son, pero bueno, ahí es una cuestión más de moralidad y estética que de derecho. 

Utilizar bien el lenguaje es importante. Saber de qué hablamos es fundamental. Les voy a poner un ejemplo: este verano mientras estaba en la piscina me robaron mi querido Kindle (el ebook del que ya les hablé)... eso creía yo, pero no me lo han robado, me lo han “hurtado”. El robo es tal si hay fuerza o intimidación, cosa que no se dio. Las consecuencias de ese matiz es que el seguro no me paga ni un euro a pesar de mi insistencia. Al menos no me ponen una “querella criminal” por intentarlo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

La asociación Lugo Monumental recupera su actividad


  • La Asociación Lugo Monumental recupera su actividad con una Asamblea General a la que se invita a todos los empresarios cuya actividad esté ubicada en el casco histórico de Lugo (el espacio rodeado por la Muralla)
  • Se convoca a los interesados a una reunión que tendrá lugar hoy jueves 27 de septiembre a las 16:00 en el Salón de Actos de la Excma. Diputación Provincial.
Hace aproximadamente dos décadas que se constituyó la Asociación Lugo Monumental, que agrupa a los empresarios del casco histórico de Lugo. Se desarrollaron gran cantidad de iniciativas como el rastrillo de los domingos (hoy trasladado a la Plaza de España), la fiesta de San Vicente (“en que manó vino la fuente”), la “Semana de exaltación del arte y la cultura de Lugo”, Comilonum… destacando que fue la entidad creadora del Arde Lucus. Sin embargo, con el paso de los años su actividad ha decaído hasta casi desaparecer.

En los últimos tiempos vemos que se está produciendo, tal vez no una campaña, pero sí una “costumbre” de devaluar el centro de Lugo, sea o no intencionadamente.

  • Se parte de la suposición de que tener un negocio en el centro automáticamente lo convierte en una mina de oro, por lo que se puede “atropellar” a los empresarios exigiéndoles cada vez más. Baste recordar la reciente carta enviada por el Ayuntamiento para financiar las fiestas de San Froilán que muchos de nosotros hemos considerado un abuso, por la forma en que se ha gestionado este tema. Además se pide colaboración a los comerciantes mientras se permite la competencia ilegal.
  • También se nos obliga a retirar o modificar letreros, adaptar fachadas, quitar elementos que llevan décadas ahí, mientras casi todos los edificios públicos incumplen el PEPRI, y no se retira el cableado público que afea nuestras calles y que (según la propia normativa municipal) tendrían que haber soterrado hace años.
  • Mientras se beneficia la instalación de grandes áreas comerciales y se negocia con ellos la creación de líneas de autobús o la promoción de sus actos, al centro se le da por supuesto todo, cuando estamos hablando de pequeños negocios que no tienen claro su futuro y que día a día están haciendo números para poder llegar a fin de mes y pagar a sus empleados, cuando no cerrando sus puertas.
  • Se están alejando servicios del centro, e incluso vemos que mientras en la propia zona amurallada hay enormes edificios públicos abandonados, se realizan nuevas obras para albergar museos (Parque de la Milagrosa), el Auditorio (Avda Magoy), la Casa de las Lenguas (Aceña de Olga), o la casa de la juventud y la sede de la Policía Local (ambas en San Fiz).
Podríamos seguir pero creemos que la idea es clara. Estamos en un momento crítico y es hora de unirnos, retomando aquella idea que fue la Asociación Lugo Monumental y luchando juntos para que se nos tenga en cuenta. Muchos barrios tienen asociaciones que velan por sus intereses, y ese esquema funciona, pero no hay una entidad que se preocupe del centro y pelee por lo nuestro. Nuestra intención es reivindicar el lugar que corresponde al casco histórico, como centro de la ciudad, como tarjeta de visita de Lugo y como núcleo común de todos los lucenses.

Convocatoria:
Debido a que al dejar el antiguo local de la Asociación se extravió toda la documentación de la misma (libros de actas, relación de socios…) no tenemos forma de localizar a los miembros de la Asociación, por lo que de acuerdo a los vigentes estatutos se procede formalmente a la convocatoria de una Asamblea General, a la que se invita tanto a socios como a todos los interesados. Al no haber listado de socios os rogamos a los medios de comunicación que deis máxima difusión pública a esta convocatoria.

La reunión tendrá lugar en el salón de actos de la Diputación Provincial de Lugo (calle San Marcos) el jueves día 27 de septiembre a las 16:00 horas. El tema del horario es muy complicado y es difícil encontrar uno que convenga a hostelería y comercio, los dos principales sectores del casco histórico. Por eso pedimos un pequeño esfuerzo a todos y garantizamos puntualidad en el inicio y brevedad en la reunión.

Rogamos máxima difusión entre los posibles interesados. Gracias y un saludo.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

En defensa de la Política con mayúsculas


Lo de la barbaridad de ayer de “rodea el Congreso” acabó como era previsible que acabara: 64 heridos (27 policías) y 28 detenidos, y me parecen pocos (los detenidos, quiero decir). Estuve viendo en directo algunas imágenes que me pusieron la carne de gallina: a un policía que se separó un poco del resto lo cosían a patadas... Hoy parece que reconocen que la protesta se les fue de las manos y que “se equivocaron atacando primero”. 

Sin embargo, aunque no hubiera habido incidentes esa manifestación es un error. Partamos de la siguiente base: el Congreso de los Diputados es la esencia misma de la democracia, la sede de la representación de los elegidos por el pueblo en elecciones para actuar en nombre de la soberanía nacional. Si ponemos eso en duda, si nos decantamos por la opción de desprestigiar el Congreso estamos atacando al núcleo del sistema democrático, con lo que, ahí estoy de acuerdo con la delegada del gobierno de Madrid, es una actitud que se puede asimilar perfectamente con un intento de golpe de Estado o la toma por los militares de la plaza. La única diferencia es que esta gente no llevaba uniforme. 

No estoy diciendo que todo el que estaba allí fuera un golpista o que quisiera implantar una dictadura, nada más lejos. Hay mucha gente que está harta de todo lo que está pasando y estaba deseando salir a la calle a protestar pacífica y sinceramente, pero se han equivocado de sitio. Hay cosas que, en democracia, hay que respetar sí o sí. El Congreso es la principal porque, insisto, es la representación directa de los votantes. Si no les gusta lo que hay que se presenten a las elecciones, es el sistema que nos hemos dado tanto en España como en todas las democracias civilizadas del mundo. Si me explican una alternativa a lo mejor es cuestión de discutirla, pero asaltar el Congreso cuando no te gusta lo que dicen no parece un sistema serio. 

La política es la gestión de la cosa pública. Eso al menos es lo que se supone que etimológicamente quiere decir. La política es una actividad noble, aunque haya desgraciados que la oscurecen con sus sucias actividades; también es noble la caridad y hay chorizos en organizaciones humanitarias pero no le echamos la culpa a la Cruz Roja o a Cáritas si le sale un colaborador ladrón. Por lo tanto, decir que “los políticos” son el problema es tan absurdo como decir que “la alimentación” es la causa de la obesidad. Al igual que a la “mala alimentación”, es a los “malos políticos” a quienes podemos responsabilizar en gran parte de todo este cristo que tenemos montado. 

La estructura mental que tiene en la cabeza la mayoría de la gente es la siguiente: un político es una persona, ordinariamente rastrera y pelota, que, nombrada por otros políticos (sea directamente o a través de listas cerradas decididas por una “ejecutiva”), ejerce un puesto sin tener necesariamente preparación para ello y cobrando un sueldo astronómico con unas prebendas desmesuradas. Como lo más normal es que no tenga oficio ni beneficio fuera de esa actividad, y es gente ambiciosa, completarán el patrimonio legal con un sobresueldo en forma de sobornos, chanchullos, contratos de dudosa legalidad... hasta que le pillan o simplemente cae en desgracia y se marcha a su casa con el bolsillo lleno y una pensión vitalicia por sus “servicios prestados”. 

Planteado así es tremendamente complicado desmontar esa imagen, porque aunque de la enorme cantidad de cargos públicos que hay en este país sólo salen en la prensa aquellos que meten mano a la caja o dan la nota para mal por cualquier cuestión, se crucifica a todo el colectivo. Pararte a explicar que los sueldos vitalicios no existen más allá de expresidentes es perder el tiempo porque nadie lee más allá del titular. Explicar que lo de las pensiones vitalicias para diputados, por poner un ejemplo, es una falsedad no cuaja entre la masa porque la masa quiere pensar lo contrario. 

No ayuda que uno vea en altos cargos a iletrados como nuestra exministra Leire Pajín, cuya mayor virtud política es lograr decir simplezas sin que se le caiga la baba. No es una cuestión de partidos, también en el PP, Izquierda Unida, el Bloque o la “Agrupación de Ganaderos por la Independencia de Rabanillos del Pinar” tiene su cuota de tontainas, si menciono a la Pajín es porque es la abanderada del colectivo. 

Esto implica que la actividad política esté muy mal vista por la mayoría de la ciudadanía, y que cualquier acción que uno ejerza contra “los políticos”, así en general, no sólo esté bien vista, sino que es apoyada y vitoreada sean cuales sean las intenciones de los incendiarios, que suelen reducirse a un “quítate tú para ponerme yo” mal disimulado, como en el caso del Foro Lugo ese que sólo quiere dar la nota. 

En nuestra historia reciente hemos visto que la manipulación de las masas con temas como el Prestige, la guerra de Irak, los GAL o incluso el 11-M es sencilla. Basta ponerse a gritar consignas pegadizas y simplonas que no entren en el análisis sino en la “hostia en el hígado” (José Blanco dixit) para que la reacción no sea lógica, sino visceral, que son las que dan votos. 

Pero frente a esta visión demoledora, apocalíptica y deprimente de la política hay otra. Existen políticos honrados, personas que quieren ser concejales o lo que sea por ayudar, por trabajar por su ciudad, su tierra, su país o como quieran llamarle. Yo mismo he sido siempre un eterno aspirante a entrar en el Ayuntamiento de Lugo (parece que mi primer error ha sido reconocerlo en lugar de jugar al “no, si yo no tengo ningún interés”) y no porque estuviera pensando en los maletines, que uno ya tiene sus habas más o menos garantizadas, sino porque si algo me gusta es mi ciudad y creo que hay muchas cosas que se podrían hacer en Lugo sin que implicara meternos en gastos insostenibles. 

Conozco a personas que están en política activa desde hace años y que se preocupan por lo que creen que es mejor para las personas a las que representan. Parece una obviedad, pero por lo visto son los menos. Pero aunque sean pocos existen, con lo que el problema no es “la política” sino cómo seleccionamos a la gente que va a los puestos de responsabilidad. 

Buscar una solución sencilla a un problema complejo es tan absurdo como pretender montar un mueble de Ikea sin leer las instrucciones: puede que consigas algo parecido a lo que buscabas, pero a la larga o cojea o directamente se cae. Con esto pasa igual. Ni las listas abiertas van a ser la panacea, ni una reforma del Código Penal asustará a los más ladrones. 

Lo que necesitamos urgentemente es una reforma social, incluso una refundación de nuestras bases, partiendo si me apuran de la propia Constitución, que no hay por dónde cogerla. Que se vuelvan a valorar conceptos como “responsabilidad”, “trabajo”, “esfuerzo” o “consecuencias” es lo más importante que tiene que hacer nuestra sociedad. Que la libertad vaya aparejada a la responsabilidad sobre lo que haces con ella, que el esfuerzo y la capacidad sean más meritorios que el “apadrinamiento”... son cosas sencillas pero que no suelen gustar demasiado, no ya en política sino en cualquier campo. Los niños no quieren ser futbolistas, que se suda mucho, quieren participar en Gran Hermano. Ya no digamos los que querían, décadas ha, ser abogados o médicos. Esos ya ni se recuerdan. 

Los del 15M, 25S y todas esas cosas no luchan contra la política, hacen política. Luchan, o eso creen ellos, contra la “mala política” y el error es dar por sentado que no existe otra alternativa que la de las comunas y la guillotina en la plaza pública. El sistema que emplean es el equivocado: esto no es la Francia del siglo XVIII y no se puede pretender buscar el apoyo de la gente cosiendo a patadas a la Policía. 

La solución pasa por la implicación de la ciudadanía en la política, y me refiero a algo más que a votar cada poco tiempo (nos fríen a elecciones). Implíquense en asociaciones, partidos, colectivos o lo que quieran. Trabaje por sus ideas. Le van a poner la proa en muchos sitios, no lo niego, pero si realmente piensa que tiene razón, siga insistiendo. Yo también estoy cansado de la corrupción, ineptitud y servilismo, pero eso no va a cambiar tomando el Congreso, eso cambiará si la gente honrada participa, si tenemos fe en que la Política es cuna de ladrones pero también el hogar de la grandeza.

Eso sí, da pereza hacer algo, pero si no se presenta más que un tonto, el tonto ganará y te gobernará. Luego quéjate.

martes, 25 de septiembre de 2012

¡Qué, presuntamente, malas compañías!

Ahora ya se puede hablar, porque parece que se va sabiendo más. Según la prensa de hoy Liñares es un chorizo. Lo ha dicho él – insisto, eso dice la prensa de hoy - así que no hay que poner lo de “presunto” delante. Lo podemos situar en la categoría de Dorribo, ya que ha soltado la lengua ante la jueza y dice que 20 empresarios lucenses le han dado dinero a cambio de concesiones de obras y servicios. Eso quiere decir que aceptó sobornos, con lo que ha reconocido claramente un delito. Eso cuenta al menos su abogada (por cierto, si les llama la atención que sea exdiputada del PP les aclaro que también es concuñada de Liñares).

La estrategia de Liñares de poner en marcha el ventilador le ha dado muy buenos resultados a Dorribo, que vive tranquilamente en un balneario mientras todo aquel al que mencionó ante la jueza está temblando en un rincón. Eso de que cantar como un canario te exonere de los delitos que estás confesando no lo acabo de entender, por mucho que me lo expliquen.

¿Qué implica poner en tela de juicio la labor de Liñares en su trayectoria? Pues que habrá que mirar con lupa todo lo que hizo este señor en sus diversos puestos, tanto como presidente de la Confederación Hidrográfica como en su cargo de concejal de urbanismo (nada menos que urbanismo) y cualquier otra responsabilidad que haya tenido. 


Está claro que Orozco tiene muy mal ojo para rodearse de gente. Puede que sea el único justo en un grupo de ladrones, pero francamente, suena regular tirando a mal. Pepe Blanco: imputado, Jorge Dorribo: imputado, Francisco Liñares: imputado... ¡Qué, presuntamente, malas compañías! 
 Ahora falta saber si los 20 empresarios que dice Liñares que le untaron tienen algo más que contar, porque aquí se está haciendo una limpieza de otoño que va a dar que hablar bastante durante los próximos tiempos. ¿Nos aclararán por fin lo que pasó realmente con la licencia de las torres del parque de Rosalía? ¿Sabremos por qué se han pagado concesiones a precio de oro cuando no cumplían sus cometidos? ¿Hay más gente metida dentro del gobierno municipal de Orozco? 

Si yo fuera la oposición pediría una investigación interna del ayuntamiento y una revisión de todos los expedientes en que este señor tenga algo que ver, aunque sólo sea por precaución y sanidad política. Esa revisión debería llevarla a cabo un comité o un grupo o como le quieran llamar, formado por personas expertas en el tema (arquitectos en urbanismo, ingenieros en la confederación...) que puedan detectar cosas “raras” y ponerlas en conocimiento de los juzgados de inmediato. 

En cuanto a la incidencia de esto en la campaña electoral, pues qué quieren que les diga, este tipo de cosas pueden ser beneficiosas para tirios o troyanos a corto plazo, incluso a medio, pero a largo plazo esto no beneficia a nadie. La caída en picado del crédito colectivo de la mal llamada “clase política” no es buena ni para ellos ni para el sistema ni para la democracia. 

El aire enrarecido es caldo de cultivo de “salvadores” y “visionarios”, que a la que te descuidas te montan unas hermosas iniciativas llamadas “fascios”, “células de acción” o de cualquier otra forma, y en nombre del pueblo y la libertad montan campos de concentración a las afueras de las principales ciudades. Ha pasado y, conociendo la estupidez colectiva de la humanidad, volverá a pasar tarde o temprano. 

Pero mientras tanto... Apple vende en tres días 5 millones de iPhone 5, que es lo importante. ¡Ole la crisis!

lunes, 24 de septiembre de 2012

Cuidadito con lo que hacen con la costa de Lugo

Un fin de semana en la costa de Lugo es una aventura y no, no lo digo por el clima, sino porque es de los pocos sitios donde aún puede quedar algo que no esté enlatado, procesado, publicitado y comercializado, a pesar de que parece que esa es la idea. Te encuentras con montes frente a las playas, y si bien los últimos años no han colaborado para mantener la limpieza de su litoral, al menos la Ley de Costas llegó a tiempo de evitar males mayores e impidió convertir la playa de Las Catedrales en una urbanización. 

Tampoco es que esté la cosa para tirar bombas, porque aquello en vez de una playa es un circo de tres pistas, pero bueno, la otra opción sería un Benidorm a la gallega, y eso podría ser peor aún. El sábado se nos ocurrió acercarnos por allí y a mi, que conocí esa playa cuando en vez de escaleras se bajaba de mala manera por las rocas con la única ayuda de una cuerda atornillada a la pared, me sigue chocando ver autobuses que descargan a turistas en manada cámara en ristre. Ya de tumbarse a tomar el sol ni hablamos, que te ves en el Facebook de un alemán sin darte ni cuenta. 

Pero fíjense en la cuestión. En esa misma zona hay aún playas, no calitas pequeñas, playas como un general, en que puedes estar totalmente solo. Si te viene a golpe de septiembre un fin de semana como el que acaba de terminar, con un tiempo ya no bueno sino excelente, puedes aprovechar para hacer una pequeña escapada y buscar un rincón en que da la impresión de que nunca haya puesto nadie un pie. Playas como las Islas o los Castros, que no tienen nada que envidiar a Las Catedrales, son auténticos paraísos similares a la popular playa hace unos años. 

Del agua ya ni les cuento. Nada que ver con la de cualquier otra zona. Ese mar, con ese color... con esa fuerza que parece que te va a arrancar de cuajo un brazo si te despistas, y hasta si me apuran con ese sabor... Eso no lo hay en ningún sitio. 

Lo que no ayuda demasiado a la promoción turística de la zona es lo mal que se está edificando por allí. Edificios feos como un pecado, distribuidos por sorteo sin notario, que parece que en vez de construirlos los hayan tirado desde un avión “donde caigan”, y urbanizaciones que en vez de viviendas parecen colegios de monjas de los años 60... 

A eso hay que unirle actuaciones públicas más que discutibles como la de permitir convertir el chiringuito de las Catedrales en una obra de hormigón, o la cosa esa que pusieron en el puerto de Ribadeo que se supone que es un ascensor panorámico pero que no sólo no tiene vistas, sino que encima las tapa. Que conste que Ribadeo está progresando a pasos agigantados con la rehabilitación, pero hombre, si tienes un mirador no parece muy lógico meterle delante un mamotreto de hormigón aunque lo recubras de pizarra para que parezca “de la tierra”. 

La costa de Lugo está en un momento muy delicado de su evolución. Está justo en el punto en que de tener huertas junto a las playas puede pasar a tener edificios de 15 alturas. Si la cosa se hace bien, y se ordena razonablemente el tema, alejando las construcciones del litoral y dejando que se construya “con sentidiño” a una distancia prudente, podemos conseguir que la que es una costa envidiable no se convierta en un putiferio de hormigón. 

Se han dado pasos en la dirección incorrecta, y es muy complicado aunar el progreso de la zona con el mantenimiento de sus joyas naturales, pero no es imposible. Prudencia, sentido común y un poco de buen gusto son las tres claves para que nuestra costa siga siendo un paraíso. Miren si no lo que han hecho en Asturias, que se ha crecido pero con cuidado.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Lugo se pone D-Moda

No voy a hablar de la Operación Pokemon. Me parece un poco pronto y prefiero esperar a ver qué sale de ahí. Lo único que les digo es que yo sigo con mi "teima" de insistir en la presunción de inocencia. Además, hay un tema que me parece más interesante tratar hoy porque es este fin de semana y si lo cuento el lunes ya es a toro pasado.


Desde hoy hasta el domingo hay unas jornadas de moda en Lugo. Es llamativo que en un momento de crisis alguien se atreva a hacer una feria de moda que no sea un Oulet, que es como ahora se llama a los rastrillos para que no que suene a cutre. Pues esta tarde a las 20:00 se inaugura “D-Moda”, la primera “fashion week” de nuestra ciudad, que estará todo el fin de semana en el palacio de Ferias y Congresos de Lugo, ya saben, el que está junto al río. 

No será una feria de oportunidades, ni un mercadillo, ni un tema de “chollos” en que se vacíen los almacenes de cosas de temporadas anteriores (les juro que en la última de esas vi la chaqueta de pana de Felipe González), sino justamente todo lo contrario. Será un espacio en el que se va a presentar lo nuevo, lo que viene, en moda y todo lo que tiene que ver con ella: maquillaje, peluquería y esas cosas. Habrá exposiciones, coloquios e incluso un D.J., un gimnasio donde dan masajes y una coctelería. También habrá desfiles, pasarelas, modelos... 

Seguro que más de uno lo ha pensado. ¿Cobran entrada? Pues sí, la cobran, (2 euros, tampoco es que haya que pedir hipoteca para entrar) pero el importe se va a destinar a ONGs, así que no vean esto como una oportunidad de forrarse para alguno, sino una sabia política de dar valor a la feria (lo que es gratis parece que no acaba de valorarse, no me pregunten porqué) y al mismo tiempo colaborar con quien lo está pasando peor. 

Hay que reconocer que es muy valiente lanzarse a una cosa como ésta en los momentos que vivimos, pero esa es la esencia del emprendedor. Tener la vista y el olfato de ir contracorriente en determinados momentos, dar un paso adelante y decir “sí, las cosas no van bien pero si no nos atrevemos a hacer algo no van a mejorar”: es el alma misma del mundo de la empresa, y si no miren a Apple, que se está forrando con los iPhones por mucha crisis que haya. 

Según tengo entendido van a venir expositores de fuera de Lugo, y va a ser una cosa bastante diferente de lo que estamos acostumbrados. Para que se hagan a la idea, cada expositor va a utilizar el espacio que le dé la gana, no hay zonas delimitadas como es lo habitual en estas ferias, ni esos espantosos cajones grises que suelen ser lo normal, y eso tiene como ventaja que se podrá dar rienda suelta a la creatividad de cada cual. 

Al ser la primera feria de este tipo que se organiza en Lugo se incluye una especie de “vista atrás” y, por ejemplo, la música que pondrán los DJ no será sólo “chunda chunda”, sino que nos anuncian que será “un recorrido desde los 60 hasta los números uno actuales”. No suena mal. A esto se une una colección cedida por asociaciones, empresas y particulares de Lugo para hacer un recorrido en el tiempo por el mundo de la moda. 

Yo no es que sea precisamente un loco del tema moda, para qué nos vamos a engañar, pero prometo ir, y les animo a que lo hagan. Aunque sólo sea para curiosear y ver exactamente qué es esto. Para una cosa que se hace en Lugo un poco “glamurosa” por lo menos echar la mano, que ya les dijo, vienen expositores de fuera y si ven la cosa animada a lo mejor se nos convierte esto en una alternativa a la Cibeles (la pasarela, no la fuente). 

Les propongo un ejercicio mental para animarse a ir... imagínense que todo lo que les cuento se hiciera en Coruña... Así seguro que les suena mejor. Los de Lugo a veces somos así de raritos, y si nos lo cuentan como que es en otro sitio apetece más. Vale que estamos en crisis, pero bueno, una alegría tampoco viene mal, y dos euros tampoco es que sea un capitalazo.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Ayudar en tiempos revueltos

Hoy toca artículo de concienciación social. Además así presumo de generoso, que luego a los liberales nos tienen por unos desalmados que sólo están pensando en repartir sus pérdidas entre los pobres. No sólo los de izquierdas se portan bien de vez en cuando. 

Ayer estuve en el HULA en plan donante. No de sangre exactamente, sino algo un poquillo más lento y, sí, más molesto: la aféresis. Para el que no sepa lo que es (yo me enteré hace relativamente poco, y desde que lo supe me costó dar el paso) les explico por encima. Es un proceso en el que te enchufan a una máquina y durante una hora aproximadamente te hacen varios ciclos en que te extraen sangre, la dividen en componentes, cogen algunas partes que les interesan y te devuelven el resto. 


Concretamente suelen obtener plasma (plasmaféresis), plaquetas (plaquetoaféresis) o glóbulos rojos (eritroaféresis), o las tres cosas a la vez (plasmaféresis multicomponente). La ventaja enorme que supone hacer esto en lugar de una donación de sangre normal es que cada componente tiene un uso específico para enfermos de, por ejemplo, leucemia, quemados, transplantados... y es mucho más efectiva. Una donación de aféresis equivale a entre 5 y 7 donaciones de sangre convencionales. 

En cuanto al procedimiento les cuento: llegas al hospital (tienen la deferencia de dejarte aparcar gratis en el interior al ser donante), te atiende un médico que te explica con pelos y señales todo el procedimiento, firmas el consentimiento, te sientas con un libro o algo para no aburrirte demasiado y te enchufan una vía en el brazo.

Te explican que todo el circuito por el que circula tu sangre es desechable. Luego ves cómo lo quitan y lo tiran. Las agujas es lo obvio, pero los tubos, el separador y todo lo que toca la sangre viene precintado y una vez utilizado se va a la basura. Vamos, que es totalmente seguro.

A mi el tema de las agujas no me hace puñetera gracia, pero hay que decir que el que me pinchó ayer era un maestro porque ni me enteré (suelo notarlo bastante) y no tengo ni un mal moratón en el brazo del que presumir. La máquina te extrae la sangre y la mete en un circuito, la procesa y luego te devuelve lo que sobra. Lo más molesto de todo es el pinchazo que te hacen en el dedo al principio, que tampoco es para tanto, y el momento del retorno de la sangre, que es más raro que desagradable, notas como un poco de frío en el brazo pero no es tampoco que te estén pasando un cubito de hielo. Vamos, que no es nada. 

Yo estuve 50 minutos y se me pasaron rápido la verdad. En esos momentos es cuando notas el ebook y lo poquito que pesa, porque claro sólo puedes usar una mano. 

Les explico todo esto para decirles que aunque no es algo para lo que haya cola, no es un procedimiento en el que lo pases mal, es como mucho una pequeña molestia... y en cada donación ayudas a tres personas. Cuando haces donación normal hacen falta muchas para un sólo paciente. 

Les invito, sinceramente, a que se animen a probar. Si les da yuyu meterse tanto tiempo prueben con una donación de las normales, que son cinco minutos de nada, y luego ya si eso se atreven con la aféresis. Yo soy donante desde mis tiempos de universitario, y hace un año y pico que sé lo de la aféresis. Hasta ayer no me atreví, pero miren, no pasa nada. Es perderle el miedo y ya está. 

Sólo una crítica, que si no no sería yo: en el HULA la sala de donaciones tiene un ventanal enorme con unas vistas razonablemente chulas... y te ponen de espaldas. Con lo relajante que sería estar tumbado viendo los árboles y el exterior... Ayer me tocó una tertulia de esas tipo sálvame en una tele a todo trapo. Relajante, lo que se dice relajante no es. Pero bueno, es un tema menor. 

Si cualquiera de ustedes ha estado ingresado por cualquier cosa, o un pariente al que quieren, se darán cuenta de que cuando necesitaron sangre la había. Pues cuando uno está bien le toca colaborar para que otros se beneficien del sistema. Esto es como los cuartos de baño: “recuerda que después de ti van otros, y que después de otros vas tú”.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Volando voy, volando vengo

Ryanair, Ryanair, mucho se habla de Ryanair últimamente. Que si es una compañía insegura, que si tiene un montón de incidentes, que si “lo barato sale caro”... Se dicen tantas tonterías... 


Vamos a poner por delante que no soy accionista de Ryanair y que en este blog he criticado ciertas políticas de esta compañía, como por ejemplo su maldita costumbre de decir que un billete cuesta 9 euros y luego que te salga en casi 100. Es una publicidad engañosa en toda regla. También les diré que soy habitual usuario de esta compañía, porque lo cortés no quita lo valiente. Vamos al tema. 

Ryanair es una compañía que se basa en no cobrarte aquello que no usas, y por lo demás meterte el sablazo siempre que puede y que no cumplas las normas que te marcan. Les voy a contar un chiste que circulaba por Internet y que presuntamente es una analogía de la política de esta compañía: 
El presidente de Ryanair, entra en un pub y pide una Guiness. “Un euro”, le dice el camarero. “¡Qué barato!”, piensa para sus adentros mientras deja la moneda encima de la barra. “Perdón, pero si no ha traído su propio vaso son dos euros más”, le advierte el dependiente.
O’Leary saca refunfuñando las monedas, coge la jarra y se encamina hacia una de las mesas del local cuando la voz le interrumpe de nuevo: “Si se va a sentar, tendrá que añadir un extra de tres euros y, como no ha reservado asiento, deberá pagar otros dos euros más”.
El ejecutivo irlandés, muy mosqueado, se acerca al dependiente y le espeta: “¡Esto es un abuso!, quiero hablar con el responsable del pub”. El camarero le sonríe: “Solo puede contactar por correo electrónico. Por cierto, si no va a lavar el vaso son dos euros más. Y, por favor, recójalo todo antes de marcharse”. 
El chiste es gracioso, no lo niego, pero la analogía no es correcta. Para que lo fuera la suma de la pinta, más los servicios prestados tendría que sumar menos que lo que costara la cerveza en el pub de al lado del del chiste.

Les voy a poner un ejemplo. Volar desde Galicia a Tenerife con Ryanair sale en unos 95 € (depende de las maletas que lleves pero este cálculo es contando con equipaje de mano y maleta facturada); con Iberia en 230 €. Lo acabo de mirar ahora mismo, así que son precios a la fecha de este artículo. Así que aún quedan 135 € de margen para que puedas contratar más servicios si los quieres: pagarte una cocacola, aunque sea cara, una maleta más o lo que sea. 

Me llama la atención alguna queja que oyes, como que “me obligan a meter el bolso en el equipaje de mano”. Claro, señora, es que si no son dos bultos no uno. Parece de sentido común, sobre todo cuando los bolsos ahora parecen alforjas. 

La diferencia de Ryanair con el resto es que las otras te cobran todo, lo uses o no. Si vas a viajar de Santiago a Madrid en Iberia, te va a cobrar la maleta la lleves o no, y aún en el caso de que utilices los mismos servicios, sigue siendo más barato Ryanair. 

¿Cómo es eso posible? Pues por muchas razones. La primera es que Ryanair gasta menos en ciertas cosas: los asientos son algo más incómodos, hay menos personal en el avión... y tienen subvenciones. Lo de las subvenciones sin embargo en Galicia al menos ya no existe, ya que Feijoo decidió gastar ese dinero en hacer publicidad de nuestra tierra en los sitios de destino de los vuelos internacionales, lo cual es más lógico y más justo porque ofrece igualdad de condiciones a toda aquella compañía que quiera poner vuelos. 

Por otro lado al tener menos personal y hacerte tú ciertas cosas como lo de sacar la tarjeta de embarque (aunque eso ya lo hacen casi todos) y algún trámite más, o no operar con agencias de viajes y así no pagar sus comisiones, también abaratan. Es como la filosofía de Ikea: tú te lo montas, tú te lo ahorras. 

Pero vamos a hablar de la seguridad. Hay una tremenda campaña contra Ryanair por los “incidentes” que ha tenido últimamente. Hay una web, de cuya fiabilidad no me atrevo a responder pero que parece bastante fiable (he mirado por ahí y parece que la información es realista) llamada The Aviation Herald. Ahí se recoge información sobre los incidentes aéreos registrados en todo el mundo. Prueben a buscar “Iberia” o cualquier otra compañía de las “caras” y se pueden llevar una sorpresa. 

Las “incidencias” son bastante más comunes de lo que nos gustaría pensar, pero muchísimo menores que los “sustos” que tienes en el coche, por poner un ejemplo. Las de Ryanair, teniendo en cuenta el número de vuelos, son menores que las de otras compañías como Iberia. Hablamos de una empresa que opera con más vuelos que la British Airways, por ejemplo. 

No estoy defendiendo a Ryanair porque me caigan bien. Hay cosas que me parecen abusivas, como por ejemplo la política de reclamaciones que es de chiste (tienes que llamar a Inglaterra). También me parece que se pasan bastante cuando incumples sus condiciones: por ejemplo, si te pasas del peso en la maleta de mano te cobran ¡¡20 euros por kilo!!. Si apareces sin la tarjeta de embarque ¡¡60 euros!!... Es una barbaridad. 

Lo que defiendo es que se ataque a Ryanair por las cosas que hace mal, que no son pocas, y no por las situaciones que ocurren en todas las compañías pero que sólo se publicitan cuando es una “low cost”. Ya puestos a hacer demagogia les diré que Spanair no era una de estas y todos recordamos el accidente de Madrid. Ryanair nunca ha tenido un accidente, Iberia sí. 

Respecto a los aterrizajes “de emergencia”, una cosa es que aterricen antes porque les quedan “sólo” 30 minutos de combustible y otra que lo tengan que hacer en un maizal porque les arde un motor. No es muy comparable. Además, siempre que cumplan la ley, y eso lo hacen (justito, pero lo hacen) no se les puede decir nada. Si no llega lo que marca la norma, que cambien la norma, digo yo. 

Cuando uno contrata algo tiene que tener un poquito de sentido común, leerse las condiciones y ver si está dispuesto a aceptarlas. Si vas con la maleta que has contratado, tu equipaje de mano cumple lo que pone en la web (ahora todas las compañías piden lo mismo que Ryanair, si se fijan) y llevas tu tarjeta de embarque el vuelo te va a salir más barato, y tampoco te piden que hagas el pino puente. No exageremos.

Si se fijan con otras compañías de bajo coste, que siguen las mismas políticas, no hay esta inquina. Probablemente porque el presidente de Ryanair tiene una chulería que tira para atrás, y claro, no hay nada en este mundo tan perjudicial como caer mal (bueno, el cianuro puede ser peor).

He volado bastantes veces con Ryanair, y sacando que durante el vuelo te intentan vender hasta el asiento del avión si te despistas (te ofrecen hasta lotería, y un montón de chorradas) nunca he tenido problemas con ellos. Habré tenido suerte, pero qué quieren que les diga, creo que hay mucho de campaña publicitaria en todo este tema de la “inseguridad” de una compañía que jamás se ha pegado un piñazo.

Sólo me gustaría recordarles una cosa: antes de existir Ryanair volar era un lujo. Ahora es algo común. Personalmente si no existieran estas compañías yo no conocería Roma, París o Londres, así que miren, algo, algo, sí les tengo que agradecer.

martes, 18 de septiembre de 2012

Patricia, Pablo y Tamara

A ver si consigo sorprenderles. No voy a hablar de la dimisión de Esperanza Aguirre. A lo mejor es que aún estoy demasiado impactado así que no tocaré el tema directamente, sino el de la reacción de la gente. De alguna gente. Les voy a hablar de Patricia López Mármol, de Pablo Jurado y de Tamara Argomaniz Rivas. Estas tres personas son ejemplos, con sus nombres y apellidos, con sus fotos, con sus digitales lenguas llenas de veneno, que se han permitido el lujo extremo de dirigir contra Esperanza Aguirre un ataque que haría palidecer a La Pasionaria. Supongo que en su vida diaria se considerarán gente “normal”, pero les voy a poner algunas perlas que han soltado en el mundo virtual. 





La más llamativa es Patricia, que además adorna su Facebook con hermosas fotos enrollándose con su prometido ante de una vidriera que, si no me equivoco, está en el castillo de Cenicienta en Eurodisney (tengo sobrinas, qué quieren). Muy mono todo, pero después se desata la mala bestia que lleva dentro y pone lo que pone. Para echarse a temblar. Como los Gremlins comiéndose una vaca después de medianoche. 

¿Estos son los que acusan a Esperanza Aguirre de radical? ¿Ellos entonces qué son? Ayer reconozco que me alteré yo mismo un poco viendo las barbaridades que veía en Internet y hasta entré al trapo con algún iletrado que se atreve a insultar agazapado tras su pantalla y su teclado, y que encima redacta con una ortografía que daña la vista. Y eso lo plantan en un sitio público, para mayor gloria de la L.O.G.S.E., el sistema educativo y la Real Academia de la Lengua Española. Lo más coñero es que encima uno de los que ponía sandeces de ese estilo decía, el muy asno, que yo era un maleducado "por tutearme sin conocernos de nada". Macho, te has lucido con tu ataque de dignidad.

Que la política de este país está crispada no es que esté muy dicho, es que se queda realmente corto. La gente está histérica. Ya no diferencian un comentario en plan coña con unos colegas (lo de la “condena a muerte” a los arquitectos en mi modesta opinión se enmarca en esa categoría) de un odio cerval, de los que les hinchan la vena del cuello y les hace gotear el colmillo. No hay límites, se han traspasado todas las líneas. Las generalizaciones están a la orden del día y cualquiera puede erigirse en juez y parte y decir lo que le venga en gana siempre que empiece la frase por “los políticos son...”. 

La política debería ser un honor, un arte, una lucha de guante blanco entre ideas expuestas con claridad y, por qué no, con contundencia. Pero se ha convertido en un circo, en que se presta más atención a los trapecistas que a las ideas. Me recuerda mucho a los juicios americanos, donde lo importante no es que la ley te avale, sino que tu abogado convenza al jurado, porque allí te pueden declarar inocente aunque las leyes digan lo contrario. 

Un país que se fija más en las formas que en los fondos, que se preocupa más de tener líderes simpáticos que competentes, que busca cercanía en lugar de capacidad está condenado al fracaso. Cuando los buenos gestores sólo ganan las elecciones por demérito ajeno es que algo funciona regular tirando a mal. 

Una charla de cinco minutos con un ciudadano medio simpatizante de cualquier partido es desesperanzadora. Da igual del partido en el que esté, normalmente no tiene muy claro qué es lo que está defendiendo ni por qué es de ese partido. Ya lo he escrito más de una vez aquí, es como ser del Madrid o del Barcelona: se es y punto. No se crean que los que se dicen "apolíticos" son mucho mejores. Ya sé que estoy generalizando, pero no me digan que tras tres frases no saben ya de qué partido "apolitizan". Si se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

En fin. Patricia López Mármol, Pablo Jurado y Tamara Argomaniz Rivas son buenos ejemplos de a dónde estamos llegando. No sé si tienen descendencia, pero si es así espero que sus hijos nunca vean lo que escribían sus padres cuando creían que nadie les miraba, o lo que es peor, para que les mirase mucha gente. A mi me daría vergüenza. A ellos probablemente no. Y si los educan así a lo mejor a sus hijos les resultaría un orgullo. Vayan ustedes a saber.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Financiar el San Froilán

En Lugo se ha hablado muchísimo últimamente de la famosa carta enviada por el Ayuntamiento a los empresarios del casco histórico pidiéndoles una aportación voluntaria para la celebración del San Froilán. En rueda de prensa el señor Bao aseguró que la aportación no tenía mínimo y que era una forma de colaborar por quienes más se iban a beneficiar de las fiestas: los empresarios del centro. Tendría razón el señor Bao, si fuera verdad lo que dijo, sólo que no lo es. 


Para empezar, vamos a desmontar lo de que la cuantía de la aportación es voluntaria. En el punto tercero de la carta remitida con su firma dice textualmente “A contía da aportación quedará fixada a partir de 200 € para establecementos de hostelería e 150 € para establecementos comerciais”. Hasta donde llega mi comprensión “a partir de” significa que hay un mínimo. Que alguien me corrija sin me equivoco, pero creo que es así. 

¿Qué promoción te hacen si pones los 200 €? En un despilfarro de imaginación, te dan una pegatina para poner en la puerta. Si pones más de 500 te sacan en la revista del Ayuntamiento (un bodrio que no consiguen financiar porque nadie se anuncia) y en la página web. Lo mejor es que si pones más de 3.000 euros se “reservan el derecho” de hacer “acciones publicitarias excepcionales y diferenciadas”... Es decir, que no te garantizan nada, pero oye, tú pon el medio kilo a ver si hay suerte. 

Lo vergonzoso es que han hecho esto mientras acordaban con hosteleros de Augas Férreas llevar allí a la orquesta Panorama pagando a medias. Antes de que se me subleve el personal aclaro: me parece una iniciativa maravillosa por parte de los empresarios de Augas Férreas que lleven allí a la orquesta, y aplaudo su generosidad con Lugo y con su zona. Lo que no me parece tan bien es que el Ayuntamiento a estos señores sí les dice en qué se va a gastar su dinero, se concreta una actuación específica, mientras los del centro tiene que “poner dinero” y no saben ni para qué. 

No voy a decir que hay una campaña contra el centro, que sería un poco fuerte, pero sí una “actitud” bastante marcada que tiende a desprestigiar a los que allí desarrollan su actividad. Se parte de la base de que por tener un negocio en el centro te forras y a partir de ahí se les da leña sin piedad. Les invito a que den un paseo y vean los locales que están cerrando. Lo que no verán es los que lo están pasando fatal para llegar a fin de mes. 

Evidentemente durante las fiestas se beneficia al centro y a sus negocios, eso nadie lo puede discutir. Pero una empresa se mantiene a lo largo del año y no cuatro días. ¿Acaso el Ayuntamiento rebaja los impuestos los meses en que no entra nadie por la puerta? ¿Se preocupan por el pequeño negocio que a duras penas sobrevive? Por favor, no me vengan con el cuento del empresario forrado, que en Lugo no hay “El Corte Inglés”, estamos hablando de PYMEs en que trabaja un autónomo y, si tiene suerte, un empleado o dos. Por cierto, son los que siguen dando trabajo en este momento. 

Lo malo de este asunto es que el discurso del Ayuntamiento entra muy bien en la gente. “Que paguen, que paguen” está muy bien siempre que “paguen” otros. ¿Qué pasaría si el Ayuntamiento exigiera dinero a los ciudadanos? Realmente los beneficiarios de las fiestas se supone que son ellos... Entonces no lo recibirían con tanta alegría, pero mientras sea otro el pagano... Mi familia tiene un restaurante en el centro, ya lo saben casi todos los que leen esto, y han pagado para poder criticar sin que les acusen de hacerlo por tacañería. No se trata de eso, se trata de que las cosas no se hacen así. 

Les voy a dar una idea revolucionaria. Tal vez en época de crisis no deberíamos gastar en fiestas lo mismo que cuando estábamos en bonanza. Lo más triste es que piden pasta para cuchipandas, pero ni siquiera dan una mínima explicación de en qué gastan ese dinero. Pues miren, si pago quiero ver las cuentas. Y no dentro de 10 meses.

El éxito de las fiestas de San Froilán nunca se ha basado en gastar a lo loco, sino en hacer cosas populares. Es mucho más barato traer 10 charangas que un concierto grande, pero anima mucho más lo primero. Si no hay para pan, no podemos comer pasteles, les guste o no... Y si no, luego no me estén llorando el resto del año porque no tienen dinero para pagar las nóminas.

¿De verdad que todo el mundo es consciente de que estamos en crisis? Tal vez tener en el Ayuntamiento a gente que en su vida ha ganado un duro por medios propios influya mucho en su forma de ver las cosas.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Foros fantasma o foro de fantasmas

Ayer les hablaba de los peligros de la compra por Internet si uno no está un poco atento. Hoy seguimos con un tema parecido aunque no comercial, sino personal, que es más importante. La pregunta que les lanzo hoy es ¿saben ustedes a quienes tienen en el Facebook? 

Verán, hay dos tipos de perfiles en las redes sociales. El primero es el que se tiene con los amigos, familiares o conocidos que nos caen bien - o que nos caen mal pero cuya vida queremos cotillear... En el segundo tenemos agregado a todo bicho viviente que nos pide amistad, y parece que si bajas de los 1000 amigos es que eres un inadaptado social. 

Pero esta política es bastante peligrosa por varias razones. La primera es que estás abriendo tu vida, tus fotos, tus amistades y demás a un montón de desconocidos. Esto se puede filtrar y controlar, haciendo listas de personas de confianza y restringiendo el acceso a la información más sensible a cierto “círculo interior”, pero hay que ser muy disciplinado y es sencillísimo meter la pata y colar alguna foto inoportuna en la zona “general” y que puede ver hasta un tipo de Filipinas al que no has visto en tu vida pero que juega al Farmville. 

También hay otro efecto secundario que me preocupa incluso más, ya que total, aunque el filipino ese vea mis fotos en la playa tampoco es que vaya a sacarlas en el “Hola” versión isleña. Lo que me inquieta es el tema de los grupos en que te metes o te meten sin que te enteres muy bien. 

Verán, hace algún tiempo me llegó una invitación de un grupo llamado “Foro Lugo”. Suena bien, a grupo de discusión sobre la ciudad y por supuesto me metí de lleno. También me invitaron a otro grupo llamado “Abre la Muralla”, con similares principios en apariencia. 

Pero la realidad es muy diferente. Mientras el grupo “Abre la Muralla” es un auténtico foro de debate, protesta, discusión, denuncia y rebelión contra lo establecido, el “Foro Lugo” está formado aparentemente por dos cabreados del PP cuya única intención es perjudicar a una persona con nombre y apellidos: Jaime Castiñeira. El “foro” no tiene otra ocupación ni otro objetivo, y ni siquiera sus componentes dan la cara ya que se esconden tras seudónimos. Todos sabemos más o menos quienes son, y que atacan a Jaime porque no consiguieron ir en las listas de las elecciones municipales en su candidatura (no hay nada peor que una persona despechada). 

Lo preocupante es que ayer hasta cuatro personas me preguntaron si soy miembro del “Foro Lugo” de las narices. Una era porque lo confundía con el “Foro Lugo Abierto”, una iniciativa de hace ya años que ahora está durmiendo pero que es una plataforma de debate liberal; es una confusión más que entendible por la similitud del nombre. Las otras tres fue porque me veían en el Facebook compartiendo amistad con esta organización. Ya lo he borrado, claro. Si no hablé antes de este tema en el blog es porque no quería darle más importancia a esto de la que tiene: dos tíos encabronados. Pero que me estén metiendo a mí en el tema ya me va tocando más las narices y por eso lo trato hoy.

El domingo pasado en La Voz de Galicia dedicaron media página a este grupo de anónimos (iba a poner “cobardes que tiran la piedra y esconden la mano”... vaya, ya lo he puesto) contra toda lógica, ya que enviaron un escrito sin firmas. Será que no hay noticias o que así se calientan motores para la campaña electoral. 

Por favor, tengan cuidado con qué tipo de “grupos” agregan en sus perfiles. Verán, estas personas aseguran tener grandes apoyos, imagino que porque tienen 1000 agregados en el Facebook. Me gustaría saber cuántas de esas personas saben de qué va el tema. Yo desde luego no tenía ni idea y ahora tienen uno menos. 

No me entiendan mal. Si el movimiento fuera noble, si tuviera como intención abrir un proceso de democracia interna en el PP, yo sería el primero en firmar. En este país hay una alarmante falta de democracia en el interior de los partidos (de todos ellos), y es muy preocupante la falta de movilización sobre ese tema. “Abre la Muralla”, el otro grupo del que les hablo, no tiene nada que ver con el PP pero sí persigue el debate libre y la confrontación de ideas. Vale que tiene un claro sesgo “antipepero”, pero es lógico porque siempre se tiende a dar leña a quien está en el gobierno, es lo que tiene mandar. Si no fuera porque el grupo es bastante reciente supongo que darían bofetadas a Zapatero en su momento. Pero las intenciones no parecen tener nada que ver con el otro grupo. Una cosa es un grupo de ciudadanos enfadados, cabreados, preocupados o como le quieran llamar que hablan sobre los problemas de la sociedad, y otra dos fulanos que están rabiosos porque no les metieron a concejales y cargan contra una persona. A ver si nos vamos enterando.

Si tienen perfil en Facebook o en cualquier otra red similar, les invito a que entren en el listado de “amigos” y repasen a quiénes conocen de verdad y cuántos perfiles discutibles tienen agregados. A lo mejor se llevan una sorpresa. Si alguien tiene interés les explico cómo hacer los listados de perfiles para que no todo el mundo vea todo lo que ponen.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Lo he conseguido en Internet, por eso me ha salido tan barato

Lo he conseguido en Internet, por eso me ha salido tan barato”. No me digan que no han escuchado esto a alguien que saca del bolsillo el último iPhone (ahora penúltimo), el Samsung S III, el chisme tecnológico de turno o el reloj de oro, que Internet vende de todo. Sin embargo no siempre hay tanto chollo en Internet, se lo digo porque de eso algo voy sabiendo como navegador compulsivo de ciertas webs de ofertas y curioseador nato de páginas de compraventa y cosas similares. 
Por ejemplo, ayer me llegó un correo de una web que se llama Offerum y que ofrece cosas presuntamente a muy bajo precio pero que como te despistes te cuela un gol que te deja helado. En el correo de ayer se ofrecía un sello de caucho personalizable, de esos con letritas que pones tú con unas pinzas, que tenía una “rebaja” de nada menos que el 52%. De 35 € pasaba a tan solo 16,90 €. No me digan que no es una tremenda oportunidad... si no fuera porque un sello de ese tipo, y encima de mejor marca (Trodat para más datos) lo vendían en el Lidl por 3,99 € – les juro que no cobro por hacer propaganda de todas estas cosas. Es decir que ofertas sí, chollos también, pero cuidadito. 

Sí que existen grandes gangas. Sin ir más lejos el otro día compré por 25 euros un lote de 120 pilas alcalinas Kodak que normalmente costarían más de 100 (miren la propia web de Kodak, donde venden 12 pilas por 10 euros más gastos de envío). Sí, yo sigo usando pilas como un loco, es lo que tiene la Wii y algún chime más que va con ese sistema. 

De todas formas todo lo dicho también pasa en las tiendas tradicionales. ¿No les ha pasado nunca comprar una cosa en un comercio y a los 200 metros verlo por la mitad de precio? Sobre todo cuando vas de viaje a uno de esos sitios en que todos los escaparates tienen prácticamente los mismos “recuerdos”, el 90% fabricados en China. 

El problema más grande que tiene Internet es el de la fiabilidad. Ahora por ejemplo hay dos estafas muy comunes. La primera es que tú te compras un móvil por Internet, por la mitad de su valor en la tienda. Te llega tu maravilloso aparatejo y funciona de maravilla durante unos meses... hasta que el vendedor denuncia su robo, da parte al seguro y te desactivan el terminal. Por lo visto es bastante habitual. ¿La solución? Muy sencilla: hacer la transacción en mano, y firmar un contrato de compraventa en que figure el terminal y su IMEI (el número de identificación que tiene cada móvil). Si el vendedor el honrado no tendrá inconveniente, y si no lo es te libras de una más que probable estafa. 

La otra táctica que se está dando es que ves en algún anuncio una ganga extraordinaria, pero aún así creíble: el iPhone 4s liberado por tan sólo 250 € o algo así. Mandas el correo para contactar y te cuenta que es un tipo que está en Suiza y que trabaja en Apple y que los consigue muy baratos por eso, que te puede enviar el móvil o lo que sea y que lo único que pide es que le adelantes los gastos de envío. Y nunca más se supo. La Interpol no se va a poner a perseguirlo, eso fijo. 

También se ven anuncios muy curiosos. En Ebay vi ayer por la tarde un tío que vende la caja de un móvil, pero como lo puso en inglés (y es de Asturias) algún pardillo pensó que era el móvil en sí y ya va la puja por más de 100 euros. Y no es la primera que vende. 

El anonimato tiene sus ventajas, pero también abre la puerta la ley de la selva. Es casi imposible regular Internet, al menos a ese nivel. No se equivoquen, el misterio en Internet es nulo: es posible saber prácticamente todo. No un mindungui cualquiera, pero un gobierno sí puede acceder a los registros que existen sobre las maniobras digitales, así que no se fíen demasiado. Otra cosa es que se tomen la molestia para perseguir a un tío que vende su móvil y luego lo denuncia a la aseguradora. Debe de parecerles matar moscas a cañonazos. 

Resumiendo: si compran algo por Internet fíjense bien en todo lo que pone el anuncio, vayan a webs de cierta confianza, y siempre que puedan queden en persona con el vendedor para ver lo que están comprando físicamente y firmen un papelito que demuestre que no le han robado el artículo.

P.D. No me gusta nada editar los artículos una vez publicados, pero por Dios, miren lo que se está pujando por una CAJA VACÍA de un móvil por no fijarse bien: ¡¡ya van por más de 360 € con los gastos de envío!!!


miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿Derechos animales?

Una vez más el tema de los toros está de actualidad por la tradicional barbaridad que hacen año tras año en Tordesillas. Su “hermosa” tradición consiste en que los mozos del pueblo (¿las mozas no pueden participar?) se lanzan en tropel a darle picotazos a un toro hasta que uno se lo carga y gana la prueba. Precioso. 

En ocasiones anteriores ya habíamos hablado de los toros, comparando su vida de privilegio con la asquerosa supervivencia que se reserva a vacas y pollos por poner un ejemplo. Hace un par de años de ese artículo (cómo pasa el tiempo) y sigo estando de acuerdo conmigo mismo, y también parto de la misma base porque todavía no he ido a una corrida de toros. Sigo sin entenderlas y aunque reconozco el mérito de ponerse ante un bicho de esas dimensiones armado con algo que no es un tanque acorazado, me cuesta más comprender que a alguien le guste verlo. 

Esa creo que es precisamente la cuestión. No discuto el valor de los toreros, ni su pericia, ni su riesgo ni nada de eso. Lo que me sorprende es que a alguien le parezca un espectáculo digno de pagar una entrada y echar la tarde viendo cómo matan a un pobre bicho. Si el Rey en vez de cazar elefantes se hubiera puesto un traje de luces, en vez de pedir perdón habría vuelto a ver su cara en los billetes (además en los de 500 euros) por petición popular. España es así. 

Es algo enraizado en este país, que me recuerda mucho a los civilizadísimos ciudadanos romanos volviéndose locos en los circos viendo cómo la gente se mataba entre ella o cómo devoraban al condenado de turno (normalmente un cristiano según nos hacen ver las películas). Incluso Cataluña, la antitaurina, la decente, la moderna, sacó una ley en la que prohíben los toros pero permiten las barbaridades tradicionales como los toros embolados y otras atrocidades públicas. 

Todo esto nos viene a decir que hay una parte salvaje en el ser humano ibérico que necesita calmar su sed de sangre cargándose un toro, tirando una cabra de un campanario o degollando una gallina. Sin embargo, no todo se puede sacrificar a la “tradición”. Inglaterra prohibió la caza del zorro y siguen siendo igual de británicos. 

Pero cuidado, una cosa es pensar que todo esto es un sinsentido salvaje y otra muy diferente es hablar de los “derechos de los animales”. Esa parte ya me chirría un poco más. Vamos a darle una vuelta al tema. 

El derecho más importante que puede tener cualquier ser es el de la vida. Todo lo demás es secundario si admitimos la posibilidad de que un Estado, por ejemplo, dé libertad de expresión, conciencia, reunión, prensa, circulación... pero niegue el derecho a la vida; estaríamos aviados. Pues ahora trasladen esto a los “derechos animales”. No sé ustedes, pero yo no me veo comiendo tofú el resto de mi vida. Además no se preocupen que alguno saldrá diciendo que las plantas también tienen derechos porque son seres vivos, y en el fondo tendrá razón, aunque nos de menos grima ver un árbol perdiendo savia que un toro chorreando sangre, seguramente porque por nuestras venas no corre la clorofila. 


Si partimos de que los animales tienen derechos, podemos llegar a cualquier parte, ¿o acaso los defensores de dichos derechos reconocen todos menos el de no ser asesinados? Eso es como si una dictadura pudiera matar a sus ciudadanos "siempre que no sufran". Las leyes humanas deben hacerse por los humanos, o eso entiendo yo. La existencia de un partido animalista me parece totalmente absurda, a menos que su presidente sea una ternera. Otra cosa es que yo considere que el maltrato animal es bueno o legal. No, no lo creo, estoy radicalmente en contra pero no lo ilegalizaría por un supuesto derecho del animal, sino porque es una barbaridad que una persona quiera hacer eso, es una patología como otra cualquiera. Tampoco permitiría prender fuego a un bidón de gasolina en medio de la plaza de España y no porque crea que la gasolina tenga derechos.


Tampoco creo que a un ser humano “normal” le venga bien ir corriendo delante de un morlaco de 500 kilos con un periódico, o a lanzearlo borracho como una cuba en las fiestas del pueblo. Sí, estoy de acuerdo con prohibir ciertas tradiciones, pero insisto en que no por el animal sino por los usuarios. Cosas mucho menos peligrosas se han prohibido en este país “por la seguridad de los ciudadanos” cuando ha habido algún accidente tonto. 

Es decir, que las prohibiciones yo las veo desde el punto de vista humano. Como persona me da una pena tremenda el toro, la cabra o muchos más animales que se maltratan a diario, pero eso es una cosa de sensibilidad privada y otra muy distinta es llevar mi opinión o sentimiento a la ley. La ley está pensada para las personas, e incluso desde ese punto de vista la prohibición de ciertas atrocidades es lícita, pero sin llegar al punto de dar “derechos” a los animales.

Con el toreo es diferente, ahí me cuesta más tirar de la prohibición porque creo que estamos hablando de profesionales preparados que saben lo que hacen, o eso creen. No creo que sea sano para la mente ver esa escabechina, pero ahí entra la libertad individual y la educación de cada uno. También hay gente que va a ver películas de asesinatos y las disfruta, y por mucha ficción que sea la sed de sangre es similar. Conozco gente tremendamente sensible con los animales, que quiere a su perro más que a muchos humanos, y que va a los toros con toda naturalidad. Creo que algo se me escapa en ese tema la verdad, porque muchos aficionados a los toros consideran una salvajada las peleas de gallos y yo no veo dónde está la diferencia. 

Quizás el futuro de los toros sea la desaparición, pero si es así no me parece que el camino sea vía ley sino aumentando la sensibilidad de las personas hacia los animales en general y los toros en particular. Si no hay público no hay espectáculo ni ingresos... y si no hay dinero les aseguro que no hay toros.