viernes, 29 de mayo de 2026

¡Dios le dé salud a quien reabra estos baños!

Después de 12 años de abandono, ¿por fin reabrirán este quiosco y su baño público?

El título del artículo de hoy es la actualización de una frase que dijo varias veces mi abuela Emilia respecto al baño adaptado que hay en el quiosco de la Plaza de España. Sus problemas de movilidad para distancias más o menos largas le hicieron usar una silla de ruedas que le dio la alegría de poder recuperar una rutina que había abandonado porque no le daban las piernas. Gracias a la silla volvió a salir a la calle a diario, a jugar la partida con sus amigas al Círculo de las Artes, a comer al Verruga (el restaurante era suyo, y lo levantó con muchísimos años de esfuezos) y a tomar el café en la terraza del Café del Centro. Tuvo una larga y plácida jubilación que se merecía tras décadas de durísimo trabajo.

Como les decía, esa silla de ruedas le dio una nueva libertad, pero también tenía su peaje: la incomodidad para cuestiones tan básicas como ir al baño, algo que se solucionó cuando el Ayuntamiento instaló en el año 2007 unos quioscos en la Plaza de España, en Santo Domingo y en la Milagrosa que contaban con un baño adaptado. Decía ella: ''¡Dios le dé salud a quien puso aquí estos baños!''.

Eran estupendos, incluso me atrevo a decir que casi lujoso, con espacios amplios y bien equipados. En el año 2014 la quiebra de la empresa que los gestionaba en toda Galicia dio al traste con el funcionamiento de esos quioscos y, por ende, de los baños públicos. El Ayuntamiento quitó con el tiempo el de la Milagrosa y el de Santo Domingo (que se están pudriendo en la antigua Frigsa, o lo estaban hace poco), pero dejó el de la Plaza de España como un monumento a la desidia.

El Ayuntamiento había cerrado y tapiado los viejos baños soterrados que había frente a Franciscanos, así que la gente de Lugo se quedó sin tener donde hacer sus necesidades. Podían ir al edificio consistorial, pero como esto no estaba señalizado (supongo que a propósito, para evitarse el trajín) no se enteraba casi nadie. En Santo Domingo y La Milagrosa no había alternativa pública y sigue sin haberla.

Cada poco tiempo se anunció que se reabrirían. Ya desde el año 2015 Lugo Monumental, la entidad que tengo el honor de presidir, viene pidiendo cada poco tiempo que se reabran. Es inaudito que una capital de provincia no tenga este tema solucionado en pleno centro, pero ya ven. Orozco dijo que “estaba en ello” en aquel momento y cada poco anunciaban que se reabrirían. Lara Méndez también los anunció “para este verano” en 2021, y 2023… pero todo quedó en agua de borrajas. La accesibilidad está muy bien, pero claro, sobre todo cuando le toca a otro la responsabilidad de mantenerla.

Se pusieron dos baños “autolimpiables” en el Parque Rosalía (que funciona cuando Saturno está en conjunción con Júpiter) y otro en la Plaza del Ferrol. De este último sí certifico su buen funcionamiento porque paso por delante habitualmente y parece que no da tantos problemas. Se ha instalado un quiosco en la Plaza de Santo Domingo en sustitución del que había (se ve que el actual es más “guay” y, total, será por dinero, que pagamos todos) pero lleva meses ahí puesto y cerrado a cal y canto.

Elena Candia lleva menos de un mes en la Alcaldía y ya se ha tomado este tema con interés, y parece que doce años después de su cierre, acepta la propuesta que le hicimos desde Lugo Monumental y el quiosco de la Plaza de España reabrirá como un punto de información turística.

La solución mata dos pájaros de un tiro: reubica la información en un sitio céntrico y visible (cuando el turista llega a la Plaza del Campo ya casi no le hace falta preguntar nada), se pueden aprovechar los paneles para informar de las actividades y demás, y por fin se reabrirán los baños al público.

Ojalá lo consigan hacer pronto, aunque el manicomio en que se había convertido la casa consistorial hace que pasen cosas como que no aparezcan las llaves del puñetero quiosco y tengan que forzar la cerradura, y además toca ponerlo a punto porque está que mete miedo. Pero querer es poder.

Así que, confío en que lo consigan hacer cuanto antes. Si mi abuela estuviera aquí diría “¡Dios le dé salud a quien reabra estos baños!”.

jueves, 28 de mayo de 2026

Ayudar al Refugio Garatuxa divirtiéndose al mismo tiempo

La gala y sus colaboradores, una gran ocasión para echar una mano pasándolo bien.

Conocí a Sonia gracias a nuestros perros. Cuando Spock era un cachorro, y antes de convertirse en un adolescente chulito que se lleva regular con algún otro perro (algo que, encima, es aleatorio y muy molesto porque se pone a ladrar como un loco) íbamos al canil de estantigas y ahí conocimos a Bosco, un magnífico akita, y, por supuesto, a ella.

Sonia es una persona abierta, generosa y con una cabeza que le hierve de actividad. Se dedicó durante mucho tiempo a la organización de eventos y, por su 50 cumpleaños, tenía pensado hacer un fiestón a lo grande, en plan lujoso y glamuroso, pero su conciencia le empezó a martillear y decidió hacer un cambio significativo: dar un giro al enfoque del tema y hacer una fiesta, sí, pero solidaria.

De ahí nació la asociación sin ánimo de lucro Latidos Solidarios, que encabeza ella, y cuya presentación en sociedad será este sábado día 30 de mayo en el Círculo de las Artes, con una gala que empezará a las 20:00 y terminará a las 3:00 de la mañana y cuyos beneficios se destinarán al refugio de animales Garatuxa.

¿Por qué Garatuxa? Pues porque Marta Méndez, la propietaria de las instalaciones, amplió su idea inicial, que era residencia canina, a refugio cuando detectó la enorme necesidad que hay de ello. El lugar es magnífico, con grandes espacios vallados donde los perros son felices y corren como locos, pero hay que darles de comer a todos y eso cuesta un dineral, sin tener en cuenta gastos enormes de intervenciones veterinarias y demás que suman cada mes una fortuna.

Las instituciones se desentienden bastante de este tema. En Lugo, como todos sabemos, llevan mareando la perdiz con la reforma de la Protectora desde antes de que nacieran los perros que ahora mueren de viejos en las decrépitas instalaciones (a ver si el nuevo gobierno le da el impulso que necesita porque buena falta hace), y en la zona de Garatuxa pasa lo mismo.

A lo que iba. Sonia decidió cambiar una fiesta personal por un evento solidario y para que no hubiera dudas sobre lo que a todo el mundo le preocupa (la transparencia) fundó Latidos Solidarios y un canal bancario para que hasta el último euro que se gestione a través de esta iniciativa quede claramente registrado y todo el mundo sepa que el dinero va a donde tiene que ir y no se pierde por el camino.

La gala tiene un coste de 80 euros por persona e incluye la cena y animación musical de todo tipo desde las 8 de la tarde a las 3 de la mañana. La cena es tipo barra libre, con diferentes mesas con comida distinta, barra libre toda la noche y un “cóctel en movimiento”. Hay etiqueta: blanco y negro. Suena bien, muy bien de hecho, y el respaldo de la Xunta de Galicia, el Torre de Núñez, Fuchela, el Glam Taoo, Vinissi y Kilómetro 99 ayudan a confiar en que todo saldrá de maravilla, como si hiciera falta, porque el sello de Sonia es más que suficiente.

Si no pueden ir, hay una fila cero de 20 euros que van íntegros a Garatuxa. Si no quieren dar ese importe también hay un enlace de donación libre porque cualquier aportación es bienvenida. Como les decía antes el dinero se canaliza por banco y social pay por lo que pueden estar tranquilos sobre eso. Insisto porque en estas cosas creo que es la principal preocupación de mucha gente.

Si quieren más información, tienen los siguientes enlaces:

Instagram de Latidos Solidarios: https://www.instagram.com/latidossolidarios.oficial

Instagram de Sonia: https://www.instagram.com/soniagarciagonzalez1976

¡Anímense!

miércoles, 27 de mayo de 2026

La Diputación aprueba pedir una ley inconstitucional (dí que sí)

¿No le llama la atención a nadie más que el Pleno de la Diputación busque una condena del Constitucional?

Hay un dicho que reza así: “Cuando la ley te dé la razón, invoca la ley. Cuando los hechos te respalden, apóyate en los hechos. Cuando la ley y los hechos estén en tu contra, grita como un poseso”.

El pleno de la Diputación Provincial de Lugo de ayer aplicó esa máxima aprobando, con los votos a favor de PSOE, BNG y el diputado no adscrito José Tomé, reclamar a la Xunta de Galicia un proyecto de ley inconstitucional. Literalmente hablando.

El tema de fondo es, cómo no, la moción de censura de la capital de la provincia, un hecho que siguen sin digerir y que aún no han aceptado como lo que es: un mecanismo perfectamente legal y que los socialistas (al igual que todos, también hay que decirlo) aplican cuando les interesa y condenan cuando les perjudica.

Las contradicciones son el pan nuestro de cada día. Vemos cómo ahora de repente Miguel Fernández sale en todas las fotos de la Diputación para contrarrestar a Elena Candia, haciendo lo que le criticaban a ella: usar la institución para darse visibilidad. Ambos tenían razón en la crítica, y también en lo lícito de usar ese cargo para salir en la foto, así que igual de correcto es hacerlo como criticarlo. Lo raro es hacer las dos cosas al mismo tiempo: o estamos a setas o estamos a Rolex.

Pero más allá del debate político y el oportunismo partidista que tan hartos nos tiene a todos, no deja de ser chocante que una institución relevante como la Diputación, que se presupone que tiene un mínimo de seriedad y rigor, apruebe pedir una norma que ya sabemos que es inconstitucional, porque así lo ha dicho el más alto tribunal del país.

No es una teoría ni una opinión, es un hecho. Verán, ya existía una ley que prohibía el transfuguismo. El párrafo segundo del artículo 197.1 a) de la LOREG (Ley Orgánica de Régimen Electoral General) exigía que cuando hubiera un concejal tránsfuga la mayoría para una moción de censura aumentaba, con lo que su voto, en la práctica, quedaba en papel mojado. Sin embargo, ese punto fue anulado por el Tribunal Constitucional por la sentencia 134/2025, de 10 de junio de 2025, ya que el juzgador entendía que se violaban los derechos del concejal a la libre elección de su voto.

Lo más curioso de todo es que el procedimiento que acabó por anular esa prohibición fue iniciado por un concejal tránsfuga de un pequeño municipio de Cantabria que pretendía dar el gobierno de su ayuntamiento al PSOE, ya ven lo que son las cosas. El interés del PSOE anuló la norma que ahora reclaman. Ahí no les parecía “inmoral” ni “criminal”, era perfectamente lícito, como supongo que también se lo parecería en Noia, como ya sabemos todos, o más recientemente en Cartagena, donde el PSOE se ha aliado con dos tránsfugas, y no de cualquier partido sino que eran de VOX nada menos.

La contradicción es obvia, pero ya no me refiero a la inmoralidad habitual de decir blanco en un sitio y negro en otro, sino a que el pleno provincial haya aprobado instar una normativa idéntica a otra que el Constitucional ha anulado, sabiendo que es ilegal, pero buscando hacer más ruido y embarrar las cosas (todavía más).

De verdad que comprendo la sensación de impotencia que deben sentir. Acostumbrados a la poltrona, al ordeno y mando, a imponer sus criterios forzando una mayoría pactada a puerta cerrada en despachos por el que todos estuvimos sometidos a los caprichos de concejales minoritarios, es duro perder las prebendas, los sueldos, los despachos y los asesores. Esa rabia explica que borrasen ordenadores y se llevasen agendas (aunque si, como me dijeron a mí algunas personas del propio PSOE, eso mismo se lo hicieron a Miguel cuando murió Paula Alvarellos, qué no le harán a los "enemigos"). Incluso al exalcalde se le escapó en una entrevista algo así como que “es muy duro, incluso a nivel personal” porque claro, si no tienes oficio ni beneficio es muy jodido pasarse un año sin el paraguas de la dedicación exclusiva, que les permitía un nivel de vida que jamás habrían soñado en el mundo de lo privado.

Permítanme un consejo: dejen de hacer el ganso proponiendo leyes inconstitucionales y trabajen, por poco habituados que estén. Asuman la derrota que han sufrido en el pleno, dejen de acusar sin pruebas ni indicios a los demás de "compra de voluntades" y de "corrupción", olviden las frases altisonantes y el uso de sus propios fallecidos (que manda huevos) y recuerden que en política se puede hacer todo menos el ridículo como hicieron ayer.

martes, 26 de mayo de 2026

Cambiar el suelo del centro es la única opción viable

Cambiar el tipo de suelo es la única opción para no repetir continuamente esta imagen.
Son la reparaciones que se hicieron en San Fernando en febrero, menos de un año después de inaugurarse

Parece que lo que muchos llevamos reclamando años por fin se va a abordar con seriedad: la supervivencia del casco histórico como lugar vivo, con negocios y vecinos que, ¡locos ellos! pretenden cometer tropelías tales como rellenar su calefacción de combustible o recibir mercancías en sus tiendas.

La ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones aprobada inicialmente por el Pleno del Ayuntamiento de Lugo es un documento que no hay por dónde cogerlo. No sólo tiene una pésima redacción (confusa, contradictoria, incorrecta…) sino que en todo su articulado no recoge ni una palabra sobre las emisiones contaminantes, lo que no deja de ser chocante.

Para que se hagan una idea, en el largo (larguísimo) listado de “excepciones” que hacen que la restricción de vehículos sea más una declaración de intenciones que una realidad, sólo hay un veto a una clase: los que pesen más de 5.500 kilos. ¿Eso tiene algo que ver con la ZBE? No, obviamente no, es una limitación que se establece porque si pesan más rompen el suelo.

Si ustedes tienen un autobús que funcione a queroseno y contamine como no está escrito pueden entrar al casco histórico a dejar viajeros en un hotel sin que la ordenanza diga ni pío, pero como se les ocurra meter un camión para rellenar un depósito de pellets de una comunidad de vecinos, les sancionan. Así está escrito.

El cambio de gobierno ha abierto la puerta a la esperanza de que eso se modifique. El propio Ramón Cabarcos, ahora concejal de urbanismo, presentó alegaciones que presumiblemente se aceptará a sí mismo, pero también tiene un amplio abanico de posibilidades de modificar la disparatada ordenanza mediante las alegaciones presentadas por otras entidades, como puede ser Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir.

Estas alegaciones le permitirían, por ejemplo, establecer un sistema como el de Ponferrada, donde son listos como un ajo y nos han dado una buena lección en este tema: al igual que en Lugo no tienen un problema de contaminación, pero sí de normativa, ya que al superar un nivel de habitantes la ZBE es obligatoria por ley. Pues lo que han hecho, muy inteligentemente, es aprobar una ordenanza leonina y restrictiva… que sólo se aplica si los niveles de contaminación suben por encima de lo marcado por la ley. Es decir, nunca.

Ese mecanismo es tan sencillo como efectivo y, además, perfectamente legal. Nadie puede obligar a restringir el tráfico en una zona alegando motivos medioambientales si no hay un problema medioambiental. Eso es lo que nuestros tres gobernantes anteriores no fueron capaces de entender.

La ZBE no se debería usar como camuflaje de lo que se pretendía una peatonalización, totalmente fracasada como demuestra el ejemplo más palmario: la calle Teatro. Llamarle a eso peatonal es como calificar de jirafa a un león: puedes llamarle como quieras, pero si te acercas te come.

La calle Teatro, el carril de Santo Domingo, el acceso por San Fernando a la Plaza del Ferrol o la calle Montevideo no son peatonales, por mucho que insistan. Como mucho serán de “prioridad peatonal”, pero nada más.

¿Qué consecuencia lógica tiene esto? Que toca cambiar los pavimentos que llevan ahí un año y ya se están rompiendo por todas partes porque no fueron diseñados para la realidad sino para los mundos de Yupi.

El centro no se muere, lo están matando, y si el gobierno de Elena Candia consigue corregir esto habrá hecho una gran cosa.

lunes, 25 de mayo de 2026

El peor problema de Lugo es la movilidad

Los principales problemas de Lugo son similares a otras ciudades comparables, pero no en los mismos porcentajes.

Dejando a un lado la parte política del barómetro de Sondaxe que La Voz de Galicia publicó este fin de semana (que cada uno la lee como le interesa), es llamativo que el mayor problema para los lucenses sea la movilidad.

Las penosas conexiones de Lugo con el exterior, reducidas al autobús porque el tren es ya residual por mucha estación que hagan, y los grandísimos problemas creados en el interior de la ciudad con las caóticas obras y peatonalizaciones sin reflexión que se han hecho hacen que este tema desplace en nuestra ciudad a otras preocupaciones como la vivienda que queda, por los pelos en segundo lugar, aunque con una categorización del tema peculiar porque meten por separado "transporte público", "tráfico, circulación y aparcamientos" y "calles, aceras y carreteras". Si sumamos esos conceptos nos da un escandaloso 33,3%

La conexión política es tan obvia como contradictoria. Resulta que nos preocupa enormemente la movilidad, pero el único partido que subía en porcentaje de intención de voto a la hora de hacer la encuesta (justo cuando se produjo la moción de censura) es el BNG, que es el que llevaba ese tema en el bipartito. En Lugo somos peculiares, no me digan que no.

Vale que sus competencias hacia el exterior son nulas y su influencia inexistente, pero en lo que es la ciudad sí han enfocado la movilidad de una forma difícil de entender, entorpeciendo el tráfico particular sin mejorar el público.

Sí, ya sé, “los números de los buses urbanos han mejorado”. Si Einstein estuviera aquí les podría explicar mejor que yo la importancia de entender que el punto de vista del observador hace que las conclusiones varíen, pero como no está se lo intentaré exponer yo.

Hay que diferenciar entre estar “menos mal” y estar “bien” o incluso “mejor”. Por ejemplo, las conexiones de Lugo por tren son desastrosas. Se nos vende como una gran mejora cambiar de horario un convoy, que no les digo que esté mal, pero es el chocolate del loro. La ciudad ha perdido conexiones desde el 2018 (como ha reconocido el propio Ministerio) y ya ni les cuento si comparamos con los años 80, que manda carallo. De ir en tren a las demás ciudades de Galicia ya no hablamos tampoco.

Con el cambio del horario del tren a Madrid ¿estamos “mejor” o estamos “menos mal”? Parece obvio que sería lo segundo, porque “mejor” implica que primero estabas “bien”, y no es el caso. De hecho esa modificación le ha hecho la puñeta a quienes usaban ese tren para ir a trabajar y ahora o se pegan el madrugón de su vida (todos los días) o cogen el coche. Un éxito relativo diría yo, basado más en la obsesión de ir a Madrid, como si esto fuera El Escorial y nuestro futuro dependiera de eso.

Con el autobús urbano pasa exactamente igual. Que aumente un porcentaje de usuarios es una buena noticia, claro que sí, pero el propio plan de movilidad del Ayuntamiento de Lugo (hecho por el bipartito) reconoce el fracaso de la movilidad pública en la ciudad.  El aumento del uso del autobús como método de desplazamiento es una cifra interesante si se considera aisladamente (frente a 1.711.925 en 2022 se pasó a 2.219.312 en 2024) pero no si se lee que el propio estudio establece que no se alcanza un uso que se pueda considerar eficiente.

También se critica en el PMUS la organización del autobús urbano, ya que se aprecia que las líneas no son complementarias, y se resiente la efectividad. Hace una valoración negativa de la explicación del sistema a los usuarios y de la inexistencia de información en tiempo real de las líneas (aquello que el BNG hace unos años decía que estaba tirado y que hoy sigue sin funcionar).

Si un documento encargado y pagado por el gobierno bipartito reconoce esto, ¿no creen que realmente tenemos un problema? Pues se ve que sí, porque la encuesta de Sondaxe recoge precisamente eso, que es el principal problema de Lugo.

viernes, 22 de mayo de 2026

Rampas, ascensores e ideas

Los ascensores de la Nacional VI llevan años fuera de uso, y no son los únicos.

Siento una terrible desconfianza hacia los ascensores públicos en la calle. No me entiendan mal, no es que piense que se vayan a caer, es que me da la impresión de que son instalaciones que funcionan para la inauguración y un tiempo prudencial… y después quedan ahí como símbolos del despilfarro público.

Hay excepciones, honrosas excepciones que a lo mejor son la regla y no al contrario. Por ejemplo, los de Fontiñas o Sagrado Corazón funcionan (con sus altibajos, perdonen el chiste) pero me sigue dando una impresión negativa. Supongo que será porque veo muchos abandonados. En Lugo, por ejemplo, los que están en las pasarelas de la nacional VI llevan muchísimo tiempo oxidándose, y el que había en el edificio de los sindicatos de la Ronda jamás funcionó, convirtiéndose en la papelera más cara de la ciudad. Ahora lo han retirado en la reforma del edificio, pero una vez más nadie responde de los disparates cometidos con el dinero de todos.

Elena Candia presentó, junto a Ramón Cabarcos (concejal de urbanismo), el proyecto para unir la intermodal con el centro, y que consiste en un sistema de ascensores y pasarelas que irán desde la actual estación de (escasos) trenes hasta la ronda de la Muralla pasando por la calle Miguel de Cervantes y un espacio que estará entre el edificio de la Xunta de Galicia y la parcela que da a la calle Castelao. El tema incluye, según he entendido, dos ascensores y varios tramos de pasarelas cubiertas.

Esto resuelve más o menos un problema que se ha creado con la ubicación de la Intermodal, y si bien sigue empeorándose la ubicación de los autobuses (algo que, si todo va bien, tampoco será problema con el apeadero que quedaría en la vieja estación y que la lógica dice que se usará más que la propia Intermodal) ayuda a que el impacto sea menor.

Dice el anterior alcalde que les han “robado la idea”. A ver, tampoco es que hayan inventado la imprenta. Los proyectos tendrán similitudes porque es de puro sentido común que el trayecto sea ese. De hecho, puestos a hablar de robos, desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, podríamos decir que nos birlaron a nosotros la idea porque la incluíamos en la propuesta de aparcamiento que veíamos en esa parcela y que, espero, algún día se retome, pero sería una imbecilidad por parte de la Asociación afirmar eso, porque no hace falta ser el sabio Salomón para darse cuenta de que la conexión natural entre ambos puntos es por ahí.

Es comprensible que haya comenzado ya la campaña para las próximas municipales. Los salientes están “doentes” y los entrantes ilusionados. Falta ver si desde la oposición “maniatada” (tienen exactamente los mismos concejales y los mismos medios que tenía el PP en su situación) aguantan el ritmo de Elena Candia. Bueno, también falta ver si son capaces de seguirla sus propios concejales, porque si algo define a la alcaldesa es que tiene más energía que la central de Cortes de Pallás y una dedicación que supera con mucho a cualquiera que haya pasado por ahí.

Han comenzado con fuerza. Si las mayores críticas que se le pueden hacer son quitar una bandera ilegal o dar bandazos con el tema del logo… es que tan mal no lo van llevando, a pesar de las putaditas que les han dejado como borrar los ordenadores de Alcaldía o que “desapareciera” la agenda donde estaban apuntados incluso los actos oficiales o protocolarios.

Se traspapelaría en la mudanza…

jueves, 21 de mayo de 2026

El legado del César

Alfonso Orol y Marcos Iglesias. César saliente y César entrante. La foto no es ninguna joya pero es la que tengo de los dos juntos en este momento.

Soy muy de Astérix. No les diré que me sé todas las aventuras de memoria (algunas sin duda) pero sí que me han gustado muchísimo desde que las empecé a leer en casa de mi abuelo Luis, que tenía la colección completa. Una de las mejores historietas es “El regalo del César” y por eso me ha salido así el título del artículo, por asimilación. En ese episodio el emperador le regala a un soldado licenciado “una pequeña aldea de irreductibles galos” y claro, se lía.

Ayer no se lio. Tras la renuncia a hacer el papel de César Augusto por parte de nuestro amigo Alfonso Orol por motivos que se explicaron a los compañeros y que son más que razonables, se eligió a Marcos Iglesias, presidente de la Asociación Senatus Lucus Augusti, como nuevo César Augusto.

Marcos ya hizo en años anteriores papeles militares y le salieron muy bien. Es de los mejores actores que tenemos en el Senado y estoy convencido de que será un gran César Augusto, y no es algo fácil porque Alfonso dejó el listón muy alto.

Orol ha encarnado el papel durante casi tres lustros y logró una loa tan unánime como poco frecuente. Todas las asociaciones, de hecho creo que todo el mundo, aplaudió siempre su buen hacer, su simpatía y, no menos importante, que siempre se ciñera a su función de forma totalmente neutral… creo que se me entiende, pero si no es el caso (no me caracterizo por mi prudencia) me refiero a que nunca hizo política con el puesto.

“¡Sólo faltaría!”, dirá algún lector. Bueno… hemos visto cosas que nos hacen ser poco optimistas como algún discurso de los reyes magos que, lejos de estar enfocado a los niños, se convirtió en un panfleto más propio de un mitin que de una fiesta municipal.

Pero a lo que iba, el legado de Orol como César del Arde Lucus es el de una labor impecable y un aplauso unánime. Alfonso ha sido un magnífico César y (no es por ponerle nervioso) Marcos lo tiene muy difícil para llegar a su nivel. Sin embargo, no tengo la menor duda de que lo hará.

Es un muy buen actor, con una presencia imponente, una voz fuerte y un gesto noble. Encarna sobradamente las actitudes idealizadas de un César Augusto, y por si eso fuera poco, la coraza le queda que ni hecha a medida.

Obviamente no soy objetivo, pero no se trata de lo que piense yo sino de lo que han elegido los compañeros en la Asamblea de ayer, donde teníamos un par de opciones de sentido común pero incluso los demás que podían hacer el papel dijeron claramente que les parecía que Marcos era la elección ideal, y lo es.

A menos de un mes del Arde Lucus es un cambio importante, meterse en un fregado en toda regla, pero la vida es más interesante cuando hay desafíos que afrontar.

Mucha suerte, Marcos. Lo harás de fábula.

¡Ave, César!

miércoles, 20 de mayo de 2026

¿Por qué no se puede pagar en efectivo en las piscinas de Frigsa?

Es difícil entender que no se pueda pagar la entrada a las piscinas municipales de Frigsa en efectivo
Foto: La Voz de Galicia

Las expectativas son algo terrible. Les hablaba de ello el lunes a cuento de las elecciones andaluzas, pero pasa con casi todo: viajes, platos en restaurantes… incluso parejas. Son peligrosas porque idealizarlo todo es la receta de la insatisfacción. Si uno cree que un crucero va a ser todo risas y elegantes cenas con el capitán, o si está convencido de que los 24 platos de una degustación van a ser manjares insuperables está destinado a la decepción. Incluso pasa con quienes buscan la pareja “perfecta”, creyendo que todos los días serán rosas, a la primera discusión mandan todo a la porra sin entender que no pasa nada porque algún día sea gris. Es ley de vida.

Con el gobierno de Elena Candia pasa lo mismo. Sus apoyos tienen tantísima fe depositada en ella que es muy complicado estar a la altura de las expectativas. ¿Tendremos playa fluvial este verano? ¿Arreglarán las calles del centro para que la gente no tropiece en estos meses? ¿Recuperarán por arte de magia los aparcamientos perdidos?

Lo urgente puede tapar lo importante, como le pasó al anterior gobierno en muchos asuntos, y si a eso le sumamos que la casa estaba mucho peor de lo que se esperaban al entrar no sería de extrañar que se esté cocinando la tormenta perfecta.

Hay muchos asuntos “grandes” que reclaman la atención, pero también infinidad de detalles pequeños que marcan muchas veces la diferencia del día a día de la vida de los ciudadanos. Por ejemplo, una cosa tan tonta como que en las piscinas municipales en verano dejen pagar en efectivo en vez de tener que tirar de tarjeta obligatoriamente. Ya sé que es una cuestión menor, pero hay a quien le incomoda usar el banco para todo y es difícil de aceptar que el dinero en efectivo no valga.

Entiendo que se limite el cambio (por ejemplo, sería absurdo aparecer con un billete de 50 para pagar los 2 y pico que cuesta la entrada de adultos a la piscina, pero eso se arregla limitando el tema razonablemente. “No se aceptan billetes de más de 20 euros” y listo.

Pero la cosa es más compleja. Para aceptar efectivo hay que tener cambio, una caja, puede ser robada, si no cuadra a ver quién la encaja… Sí, claro que es más complicado hacer las cosas bien que tirar por lo más cómodo, pero la administración no está para buscarse el sofá (al menos en teoría) sino para apoyar al ciudadano.

Son esas cositas, como recuperar los baños públicos en la Plaza de España o Santo Domingo, cerrados hace ya más de una década o buscar con tiempo una iluminación decente para Navidad, las que ayudan a que la gente vea un cambio. No sólo en los grandes proyectos, sino en los detalles.

martes, 19 de mayo de 2026

La maravillosa informática retro (se aceptan equipos viejos...)

Viejos ordenadores. El de la derecha no es mío (ya me gustaría), pero los otros sí.
Si tienen viejos equipos y piensan deshacerse de ellos por favor, avísenme antes de ir al punto limpio

No es que sea un virtuoso de la informática en el sentido de saber programar o esas cosas, pero sí es cierto que me gusta mucho usar el ordenador para un montón de cosas y que, a nivel usuario, no tengo queja. Curiosamente me gustan más los equipos viejos que los modernos e incluso sigo jugando a las mismas versiones de algunos títulos que son del siglo pasado, literalmente hablando.

Todos tenemos nuestras manías. Por ejemplo, hace bastantes años le compré a Isma (de APP Informática en la Avenida de la Coruña – minutos publicitarios - si quieren una persona fiable vayan a hablar con él) un portátil Samsung. Es de los grandotes, de 17 pulgadas, y lo que más me gustó en su día es que se le pueden poner dos discos duros. Me sigue gustando. El ordenador es del año 2011 y sigue siendo, quince años después, mi “ordenador de cabecera”.

Hace relativamente poco me compré otro para sustituirlo. Un impresionante MIS i7, maravilloso, super moderno que lo flipas… y tras unos meses volví al Samsung del 2011.

Para lo que la mayoría de los usuarios hacemos (usar tratamientos de textos, hojas de cálculo, navegar en internet y, como mucho, usar aplicaciones tipo Corel Draw o cosas así) cualquier portátil de los últimos 20 años nos debería llegar de sobra. Sólo los juegos y la obsolescencia programada (el puñetero mensaje del Chrome de que usas una versión vieja) justifican andar cambiando de portátil cada poco tiempo.

Además, los viejos equipos tienen una ventaja enorme que creo que se deberá recuperar en breve: se les puede quitar la batería. Parece una tontería, pero no lo es. Mi viejo Samsung sigue con ella a pleno rendimiento porque nunca la uso y lo tengo enchufado salvo que lo lleve por ahí y necesite conectarme, cosa poco frecuente.

Me encantan la informática retro. Tengo algún portátil viejuno de los años 90 con su MS-DOS y su Windows 3.11 (“para trabajo en grupo”) que todavía uso de vez en cuando. De hecho, casi podríamos decir que colecciono viejos portátiles, porque no dejan de ser una de esas cosas nostálgicas que a uno le van emocionando cuando va cumpliendo años.

Así que voy a aprovechar este artículo para pedirles a mis queridos lectores que si tienen pensado llevar al punto limpio un viejo portátil, o incluso material informático de cualquier clase, antes de hacerlo contacten conmigo porque es probable que me encante acoger a sus viejos trastos y, lo que es más importante, los usaré.

Anímense. Ustedes se sacan del trastero informática obsoleta… y yo la disfruto.

Es lo que ahora se llama “Win win”.

lunes, 18 de mayo de 2026

Elecciones andaluzas... y Lugo

El PP ha perdido la mayoría absoluta y el PSOE ha obtenido el peor resultado de su historia.
"Las derechas" reciben 68 escaños frente a 41 de "las izquierdas".

Tras las elecciones normalmente "todos ganan", pero en las de ayer parece que todos han perdido.

Las elecciones andaluzas han acabado con la pérdida de la mayoría absoluta por parte del PP y una caída histórica del PSOE. La magia del reparto de escaños hace que esto suceda tras ganar más de 144.000 votos los populares y cerca de 60.000 los socialistas. VOX, por su parte, sube un único escaño al incrementar en casi 80.000 sus votos. Adelante Andalucía (marca nueva) irrumpe con más de 400.000 que le dan 8 asientos y SALF (Se acabó la fiesta) se queda fuera con algo más de 100.000 votos.

Ha aumentado la participación y han ido a los colegios electorales medio millón más de andaluces, lo que explica ese aparente descuadre entre subida de votos de todos y bajada de escaños de algunos.

Si no fuera por las expectativas la victoria de Juanma Moreno sería clara y rotunda, pero esto es como cuando algunos van a París por primera vez y se llevan un chasco de narices porque “no es para tanto”. Sí lo es, claro que lo es, lo que pasa es que deben llevar en la cabeza una película de Hollywood y piensan que habrá parejas vestidas a la moda besándose en cada esquina o algo así.

Moreno tiene ahora que pactar con VOX… o no, porque él solito suma más que toda la izquierda junta por lo que le valdría con una abstención de los de verde para ser investido Presidente de la Junta de Andalucía y gobernar cuatro años con una minoría muy cómoda. Sería muy complicado que VOX obligase a repetir las elecciones votando “no” reiteradamente.

Viendo los números, en todo caso, se produce una curiosísima contradicción: los votos de la “ultraizquierda” son los que han arrebatado la absoluta al PP… y lo obligan a sentarse a hablar con la “ultraderecha”. No deja de ser una llamativa paradoja.

La tentación de hacer una comparativa con Lugo es obvia.

En un año y un poquito seremos llamados a las urnas para elegir, supuestamente, a 27 concejales, lo que sitúa la mayoría absoluta en 14. La arriesgadísima iniciativa de Elena Candia de presentar la moción de censura se pondrá a prueba en ese momento y se sabrá si ha acertado o no y si durante este año puede demostrar que hace las cosas de otra manera a tiempo de convencer a los suficientes votantes.

Quien le puede complicar más la vida es VOX. Los votos que este partido obtuvo en las pasadas municipales le habrían dado el gobierno a Elena (y el de la Diputación también, dicho sea de paso) y el antiguo bipartito cifra sus esperanzas en que, con un poco de suerte, el PP sólo gane un concejal más y VOX se lleve otro, con lo que Candia no llegaría a la absoluta.

Ese cálculo, de existir, comete un error flagrante ya que las normas para elegir al titular de la alcaldía son diferentes que las que se usan para designar al presidente de una comunidad autónoma.

Pongámonos en que en Lugo haya 13 concejales del PP, 8 del PSOE, 5 del BNG y 1 de VOX. Imaginemos que el PP no llega a un acuerdo con VOX y que Elena Candia recibe 13 votos a favor. Sería alcaldesa.

La ley electoral para las municipales dice que se pueden presentar a la alcaldía los cabezas de cada lista y que se les nombrará alcalde si alcanzan la mayoría absoluta (14 en este caso)… pero que de no lograrla nadie será nombrada la persona que encabece la lista más votada.

Esto hace que lo que parece una ventaja para PSOE y BNG (que el PP necesite la absoluta) no es exactamente así. Llega con que el exbipartito sume menos concejales, o incluso los mismos, que los populares, lo que le da una enorme ventaja a la que en Lugo es la lista más votada.

Evidentemente es más cómodo gobernar con mayoría absoluta. La aprobación de presupuestos, de ordenanzas y, en general, la gobernabilidad mejora enormemente, pero tampoco es estrictamente indispensable.

Las comparaciones están muy bien, siempre que se hagan correctamente. Distintas reglas, distintos resultados.


viernes, 15 de mayo de 2026

Símbolos y gestos

A la izquierda, un símbolo práctico. El resto es una ensalada de logotipos en que parece obvio que el más adecuado es el único oficial, el de la derecha. Quizá no sea lo más adecuado seguir dando vueltas y perder el tiempo con esto, por importantes que sean los símbolos.

La vida está plagada de cuestiones prácticas, pero también de símbolos. En algunas ocasiones, no demasiadas, ambas cosas coinciden, y ayer fue un día de esos en que ves cosas que te ilusionan y otras que te despistan.

A mediodía estuve en una reunión que mantuvieron la alcaldesa, Elena Candia, y las concejalas Silvia Comenero y María Reigosa con los placeros de Lugo. Nada que ver con las reuniones que se mantenían con la anterior concejala a la que, como comprenderán, los placeros no le guardan demasiado cariño porque eso de que un representante público los insulte en la prensa les crea algo de resquemor. Maniáticos que son. Si al menos esa persona hubiera hecho una gestión mínimamente decente, pues aún, pero no es el caso. Si no creen en mi palabra (aunque en ese caso no sé qué hacen leyendo este blog, si bien soy consciente de que hay mucho troll masoquista) pregunten a cualquiera de Plaza y Mercado y verán. 

A lo que iba. Estábamos acostumbrados a que las reuniones fueran una batalla campal: desprecios, negativas y cabezonería eran marca de la casa y el trato despectivo a los placeros la tónica habitual. Ayer fue diferente. Se escuchó a los industriales, se tomó nota de sus demandas y se explicaron los compromisos a los que podían llegar en ese momento y los que requerían más estudio.

Evidentemente todos desconfiamos un poco. Es el momento de las buenas palabras, pero si no vienen avaladas por acciones realmente no valen para nada y de hecho una persona de la reunión lo dijo tal cual se lo cuento. Se llevó un aplauso que, para sorpresa de todos, inició la propia Elena Candia.

Algunas de las peticiones son algo más farragosas, como climatizar Plaza y Mercado para que las temperaturas no sean ilegales (que ahora lo son) y requieren estudios técnicos e inversiones importantes. Otras son más fáciles (modificar la ordenanza y adaptar los horarios a la realidad, algo a lo que los anteriores responsables se negaron reiteradamente), y otras están tiradas, como reponer las mesas que se quitaron en la pandemia porque Dios iluminó a la concejala y le dijo que eran peligrosísimas (las del Mercado no lo eran, curiosamente). Una vez pasada la pandemia no se repusieron porque se lo tomó como una guerra de poder y quería llevar la suya por encima. Y la llevó... hasta ahora.

Esas mesas no sólo ayudan a que un puesto sobreviva (una cafetería, a la que se quería boicotear) y a que el público tenga un servicio más que no cuesta un céntimo a las arcas municipales, sino que para los placeros son muy cómodas porque pueden tomar un café a media jornada sin perder de vista sus puestos. Pues nones.

La reunión de ayer terminó sobre las 16:30. A las 17:00 las mesas estaban puestas. No es un mal comienzo.

En la cuestión de símbolos también hubo ayer otra novedad. La concejalía de cultura hizo algo que inicialmente me pareció un error al cambiar el logotipo de su área y hacer lo que yo aplaudí que no hicieran en un artículo anterior: pusieron un color sospechosamente parecido al corporativo del PP, azul oscuro.

Que la nueva corporación entre en una guerra de colorines era justo lo que me parecía estupendo que no hicieran cuando pusieron el escudo de Lugo como icono. Reitero que el escudo me parece un símbolo un poco vintage, por no decir carca, pero que como solución provisional es buena porque no tiene connotaciones partidistas. Teñir el logo de “azul PP” sí las tiene, y por eso me pareció un paso en la dirección equivocada.

Pero las cosas a veces no son tan sencillas, sobre todo si vemos que el nuevo concejal no ha cambiado el color que venía usando el BNG. Como lo leen: no lo han tocado. Es mismo tono de color azul oscuro que usaba el ala nacionalista del gobierno en “su” parte. Lo único que han hecho es eliminar esa especie de mariposa azul clarito (“azul BNG”) que iba contra lo que marca el manual de imagen corporativa del que tanto presumen, ya que hay una reserva visual que la dichosa mariposa se saltaba a la torera.

Bien es cierto que el nuevo uso del logo tampoco respeta el manual, ya que éste sólo contempla como colores el rojo o el negro y, para usos específicos, el dorado o el gris, pero al César lo que es del César, la nueva corporación no ha cambiado ningún color, ha eliminado un añadido, que no es lo mismo.

Aquí nadie es idiota. Si la Muralla de ese logo hubiera sido de un color con connotaciones políticas ajenas estoy convencido de que lo habrían cambiado entero, pero la suerte les ha favorecido y el uso que el BNG hacía del logo se les ha vuelto en contra a los nacionalistas. Cosas que pasan.

En realidad es un tema menor desde el punto de vista práctico. Creo que a ningún ciudadano le importa un pimiento el color del logo del Ayuntamiento, pero que sí les molestaría que se gastasen una fortuna en hacer otro icono cuando el que había funcionaba bien.

El uso del escudo provisionalmente para unificar todo hasta tomar una decisión no me pareció desacertado, pero si tenemos un manual de identidad corporativa bien hecho (y lo está), darle importancia a que el color sea el mismo que el del PSOE es un debate bizantino. Probablemente nadie vote al PSOE porque el logo del Ayuntamiento coincida con su color, pero sí puede que se decidan votos por perder el tiempo en eso.

Hagan lo que hagan, es fundamental tomar una decisión y dejar de dar bandazos con esto o ni siquiera que parezca que se dan. Es un error seguir con esta discusión, como lo fue que el bipartito usase el logo como le salía de la gaita sin seguir ese manual que costó unos dineros públicos importantes. Si el logo del manual es rojo, aplíquese como tal pero en todas partes igual. Si toca envainársela, pues toca, no deja de ser un tema menor.

Mira que no hay cosas en que usar el tiempo, que tampoco es demasiado.

jueves, 14 de mayo de 2026

Un año más, un magnífico Friulio

Vestales, Pretorianos y Senatus en el Friulio 2026. ¡Gracias una año más!

Por pequeña que sea la publicidad que puedo hacer de una fiesta desde un modesto blog personal como este, toda es buena, y más cuando se hace con cariño. Por eso año tras año les anuncio la celebración del Friulio y hago, tras la fiesta, un agradecimiento y un sentido homenaje a sus impulsores. Menos este año.

Este 2026 la vorágine de la actualidad de Lugo se me ha comido los artículos sobre el Friulio, y si les digo la verdad me fastidia, porque es una de las fiestas más entrañables y en las que mejor recibidos nos sentimos las asociaciones a las que invitan reiteradamente y para las que es un placer asistir a la recreación de Friol.

No es que se me olvidara hacer los artículos, es que no tuve ocasión por el día a día y, si bien es entendible que me dedique a hablar de cosas de Lugo por la propia naturaleza de esta bitácora, pude haber puesto un enlace o un banner con el tema. Eso sí se me ocurrió a toro pasado.

En lo que pueda valer, mis disculpas a los amigos de A Castronela.

En cuanto a la fiesta en sí misma fue, como cada año, magnífica. El entorno es maravilloso, con el río y el parque fluvial que disfrutamos allí, el castro Friulio y, sobre todo, la calurosa acogida y el cariño con que nos reciben.

Siento una envidia tremenda de la relación que tiene A Castronela con su ayuntamiento. La confianza, el entendimiento, la coordinación y el colegueo que se ve entre ellos va mucho más allá de una cuestión puramente formal u oportunista. Así da gusto. Hasta los que vamos de invitados una vez al año sentimos el calor de ese buen rollo y disfrutamos de una fiesta bien pensada y sencilla en el mejor de los sentidos.

No se complican la vida. Por ejemplo, el cartel es el mismo año tras año con lo que han logrado que esa imagen ya esté asociada al Friulio. Es una buena estrategia, creo yo, porque además se han preocupado de que la estampa sea integradora en la parte histórica (castreños y romanos se ven representados) pero aséptica desde el punto de vista político. Impecable.

Las actividades son lo bastante similares año tras año para que sean ya tradición, aunque con las suficientes mejoras para que no sean “siempre lo mismo”. Un equilibro dificilísimo pero que logran. Los homenajes se perciben como sentidos, y el obsequio que nos hacen a las asociaciones no puede ser más natural: pan y queso de Friol.

La mejor parte del Friulio para muchos de los que acudimos es la estupenda comida que nos ofrecen en el pabellón municipal que, al margen del menú (que hay que decir que mejora año tras año, en estos dos últimos servido por Los Cachivaches) es una reunión divertida y relajada en que nos juntamos los de unas asociaciones con otras y hablamos de lo divino y de lo humano.

Si mañana me tocase a mí organizar el Friulio no se me ocurre qué podría hacer para mejorarlo.

Felicidades al Ayuntamiento de Friol y a la organización del Friulio: a los amigos de la Asociación A Castronela.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Alivio en las asociaciones del Arde Lucus

De la web oficial del Arde Lucus han desaparecido las asociaciones. Colaborando...

Comienzo, una vez más y como es habitual cuando trato estos temas, recordándoles que este blog es mío. Ni de asociaciones a las que pueda pertenecer (o incluso presidir) ni de nadie que no sea exclusivamente yo y lo que se refleja son mis puntos de vista, sin representar a terceros ni hablar por nadie salvo yo mismo. Aclarado esto, entremos en materia.

Al tercer día hábil (según las escrituras) o el quinto natural desde la toma de posesión como Alcaldesa de Lugo Elena Candia, junto a Damián Carballo, que lleva el área de juventud y Mar Carballas, concejala de Economía, se reunieron con representantes de las asociaciones del Arde Lucus.

La intención era evidente: tranquilizar a las 19 organizaciones de la fiesta y tender una mano a todos los colectivos para que el tema vaya adelante, y parece que al menos la primera impresión ha sido muy favorable. De hecho, es la primera reunión del Ayuntamiento con las asociaciones en años que acaba con sonrisas y no echando pestes.

El tema que a todos nos traía de cabeza era el de la financiación de las actividades. Les hago un rápido resumen: desde siempre el Ayuntamiento contrata a las asociaciones del Arde Lucus para llevar a cabo diversas actuaciones y actividades en la fiesta. Este año el anterior equipo de gobierno decidió cambiar el sistema y en vez de contratos otorgar subvenciones. El problema de esa idea es que la ley de subvenciones prohíbe expresamente camuflar como tales lo que son materias de contrato, y es bastante evidente que lo que las asociaciones hacen es prestar un servicio al Ayuntamiento (ya que es éste el organizador en exclusiva del Arde Lucus, tal y como se quedaron roncos de repetir el año pasado, y quien nos dice lo que hemos de hacer) y por lo tanto muchos entendemos que esas ayudas no se ajustarían a la legalidad. En todo caso es discutible y, a pocas semanas de empezarse con la fiestas, no parece el momento de entrar en debates filosóficos, por lo que varias asociaciones indicaron que si se optaba por esa vía no acudirían al Arde Lucus.

El nuevo sistema fue rebatido por todas las asociaciones y se presentaron alegaciones al borrador de convenio que se facilitó, pidiendo que se volviese al contrato este año, pero se ignoraron olímpicamente dichas alegaciones y se siguió adelante, incluso cuando ya sabían que dejaban las funciones de gobierno, lo que fue visto por algunos como un intento de saboteo para los que entraban después.

Hay que reconocer que Elena logró sorprendernos a todos, hasta a mí. Nos explicó que el anterior alcalde Miguel Fernández firmó un decreto para aprobar las subvenciones nominativas (el sistema que rechazamos), cosa que ya conocíamos... pero lo que no sabíamos es que se les dijo que eso estaba estaba consensuado con las asociaciones. Nada más lejos de la realidad. Bueno, miento, había un consenso absoluto... en contra.

Ayer se conjuró ese fantasma. Con una transparencia y sinceridad a la que no estamos habituados, Elena nos explicó que el servicio de Intervención no ve con buenos ojos el sistema de contratos que había hasta ahora, pero que a cinco semanas del Arde Lucus el nuevo gobierno entiende que no hay margen para ponerse a debatir sobre el sexo de los ángeles así que van a recuperar esa vía para quienes no quieran el sistema de subvenciones (es decir, todos) y en septiembre, con calma, ver otras opciones para el 2027. El suspiro de alivio aún resuena ahora.

Quizás alguien pueda querer ver que la subvención interesa más a las asociaciones que el contrato porque es más fácil de tramitar y hay menos que justificar, y tienen toda la razón. Pero no crean que, al menos la mayor parte de las asociaciones, "ganan" dinero con el Arde Lucus. Ni de lejos. La fiesta nos cuesta dinero, y es lógico que sea así porque es una afición que nadie nos obliga a desarrollar, pero el quid de la cuestión es si prestamos un servicio a la ciudad y al ayuntamiento (parece difícil de rebatir) que merezca una colaboración municipal. Esto tampoco parece muy discutible, aunque tal vez sí matizable, y a eso está todo el mundo abierto.

Pero no todo fue la cuestión económica, que francamente era la principal preocupación pero no la única. También se habló de las actividades de la fiesta de este año, y ahí les tocó sorprenderse a la alcaldesa y los dos concejales que la acompañaban, porque pensaban (aún queda inocencia en el mundo) que el programa estaba consensuado con las asociaciones. Nones. Ni este año ni ninguno de los anteriores, lo que explica alguna bobada que se hizo como meter hadas y cosas así en una fiesta de recreación histórica.

Para superar ese nuevo obstáculo se acordó convocar una reunión esta misma semana con representantes de las asociaciones para ver qué hay previsto en firme, qué opciones se pueden llevar a cabo y qué ideas o mejoras proponen las entidades para este Arde Lucus...

En resumen, ha habido algo que se echaba muchísimo de menos: diálogo.

Elena no es tonta y sabe perfectamente que el Arde Lucus depende de las Asociaciones. De hecho, éstas podrían hacer el Arde sin el Ayuntamiento, pero no a la inversa. Lo que sorprende un poco es la soberbia, las malas formas y el “ordeno y mando” que sufríamos de los anteriores gestores, pero quizá cuando uno está tanto tiempo al timón del barco olvida quién trabaja para quién, y resulta que ellos, los gestores municipales, trabajan para nosotros y no a la inversa.

Evidentemente en este momento Candia y su equipo quiere hacer bien las cosas y quedar bien, pero eso no es una crítica, es justo lo contrario. Ya era hora de que alguien se molestase en preguntarnos las cosas en lugar de imponerlas, ya era hora de que alguien tenga interés en hacerlo bien.

Al salir de la reunión la gente estaba aliviada, sonriente y de buen humor. Aún diría más: optimista. Hacía mucho que no había ese ambiente. Sabemos que queda poco tiempo y que es un desafío, y que si tuviéramos más margen podríamos hacer algo de más relumbrón para el 25º aniversario de la fiesta, pero miren, eso es sólo un número. Si se recuperan las ganas y la ilusión sí será el mejor aniversario posible.

Lo de ayer fue un muy buen comienzo.

martes, 12 de mayo de 2026

Sobre la escultura dedicada a Paula Alvarellos

La escultura dedicada a Paula Alvarellos en su ubicación provisional en la Plaza de España

No me gustan las esculturas en general, y muy pocas en particular. Me impresionó el Moisés de Miguel Ángel pero ya no sé si porque lo había estudiado en el instituto antes de verlo o porque realmente tiene “algo”, pero en los museos soy poco dado a pararme en las estatuas. Quizá por eso, por mi poca simpatía por las figuras, les diré que cuando vi la que hicieron de Paula Alvarellos en la prensa me pareció horrenda. Me recordó a otra que tampoco me gustó nada y que es la de la pulpera que está en la Mosquera y que me parece más un híbrido entre un herrero y un troll que una de las cortadoras de pulpo de las fiestas patronales.

Sobre gustos no hay nada escrito (bueno, estoy escribiendo sobre gustos, pero ya me entienden). No hay más que ver lo que se ha dicho sobre sustituir los logos partidistas por el escudo de la ciudad en las redes sociales del Ayuntamiento de Lugo. Cosas que pasan.

A pesar de todo esto, antes de ponerme con este artículo me acerqué a ver la escultura de Paula Alvarellos en persona y, para mi sorpresa, no sólo me convenció, sino que me pareció una magnífica representación de nuestra fallecida alcaldesa. Las fotos no le hacen justicia ni transmiten lo que es esa obra.

Es ella. No es un retrato ni un calco de Paula porque tampoco pretendía serlo, pero es ella. El escultor, Miguel Couto, ha logrado que ponerse frente a la escultura sea sentir que la ves, que está allí. Su fuerza, su carácter, su inclinación al diálogo… incluso su cariño. No me pregunten cómo lo transmite. No sé si es porque guardo un muy buen recuerdo de Paula o porque el escultor es un genio, pero de verdad que no podía estar más equivocado con mi primera impresión, basada en fotos. Es una obra magnífica.

La escultura está ahora mismo en la Plaza de España, en la parte de abajo (tras el quiosco y frente al Círculo de las Artes). Les animo a ir a verla para opinar, y que no les pase lo mismo que a mí y se hagan una idea equivocada antes de contemplarla en persona.

Fue puesta allí provisionalmente porque, al avecinarse la moción de censura, el bipartito no podía tolerar que fuera Elena Candia la que la inaugurase. Si les digo la verdad creo que, más allá de las ganas de cortar la cinta ellos mismos, fue un error. Estoy totalmente convencido de que a Paula no le habría gustado la moción de censura (si bien dudo que a ella le hubieran pasado eso) pero estoy igualmente convencido de que le habría encantado que fuera una rival política la que inaugurase su estatua porque ella veía con buenos ojos el homenaje a los contrincantes, así que asumo que también el de los contrincantes.

Cuando organizamos un homenaje al exalcalde del PP Joaquín García Díez, Paula fue invitada como alcaldesa de Lugo, aunque nadie pensó que fuera a acudir. Lo hizo. Fue un asunto que le costó discusiones en su partido (me lo dijo ella misma) pero asistió… y fue encantadora. Jugaba en “campo ajeno” pero, vestida con una chaqueta de un rojo rabioso (no daba puntada sin hilo) se metió en el bolsillo a todos con quienes habló porque era una persona que sabía dónde estaba y cómo tratar a la gente.

Por eso estoy tan seguro de que, al margen de las circunstancias y del cariño para sus propias siglas, para ella habría sido una señal de sana democracia que su estatua sea inaugurada en su ubicación definitiva por una alcaldesa de otro partido.

Por cierto, sobre esa ubicación definitiva: el plan que dejó trazado el bipartito supone la destrucción de una fuente que hay en el Parque de Rosalía para reemplazarla por otra con la efigie de Paula. No sé yo. Bueno, miento, sí lo sé: yo no lo haría. Hay muchísimos sitios en el parque para hacer ese homenaje a nuestra alcaldesa sin tener que cargarse nada.

Un último apunte. He leído mucho sobre si Paula se merecía esa estatua porque no le dio tiempo a hacer gran cosa. Puedo comprender esa crítica porque yo mismo pensaba así (ya ven, dos cambios de opinión en este mismo tema), y soy el primero en decir que fallecer es una desgracia, no un mérito… pero este caso creo sinceramente que es diferente.

No quiero crear polémicas, de verdad que no es mi intención, pero mi opinión sincera es que el cargo, la dedicación y el esfuerzo 24/7 que hizo, le costó la salud y, en definitiva, la vida. Si les parece poco sacrificio…

lunes, 11 de mayo de 2026

Primeros pasos de la ''era Candia''

Elena Candia en su toma de posesión (Foto: El Correo Gallego) y el Escudo oficial de Lugo.

El viernes comenzó su andadura Elena Candia como Alcaldesa de Lugo y sus primeras decisiones han marcado ya pautas interesantes para los que observamos con interés y, por qué no reconocerlo, bastante curiosidad, por dónde van a ir los tiros del nuevo gobierno local.

Su primer acto de agenda fue reunirse con el personal municipal. La Junta de Personal y el Comité de Empresa, es decir, los representantes de los trabajadores y funcionarios del Ayuntamiento, fueron los primeros en su lista, seguidos por Bomberos y Policía Local. La casa no funciona sin que el personal colabore, y eso es aplicable a la pequeña tienda o a la gran administración. Ser consciente de eso es fundamental.

Justo después se reunió, por separado, con PSOE y BNG para preparar el pleno de organización y que le trasladen qué proyectos consideran prioritarios y que no se deben ver afectados por el cambio de gobierno. Por lo que se filtró, las reuniones no fueron muy cordiales, lo que tiene cierta lógica visto el pifostio que han alentado desde algunos sectores.

A eso siguieron reuniones protocolarias, oficiar una boda (que ya estaba en agenda desde hace tiempo y que ya iba a llevar a cabo Elena Candia), una comida a dos funcionarios que se jubilaban, más inauguraciones… Una agenda repleta acorde con la arrolladora energía de la titular, que a este paso va a tener que ponerse un camastro en el despacho privado, porque sólo le falta dormir en el Ayuntamiento. Si ya parecía omnipresente en la oposición, verán ahora.

Los primeros días tampoco han estado exentos de simbolismos: la retirada de la bandera de Palestina de la fachada de la Vieja Cárcel y la sustitución de la ensalada de logotipos (bueno, eran dos, pero también hay ensaladas sencillas, miren la de tomate) por el escudo municipal en redes sociales han dado bastante que hablar.

En cuanto a lo primero, a pesar de que algunas personas han protestado, la decisión no deja de ser algo que debería ser tan obvio y normal como cumplir las normas y esa bandera estaba ahí ilegalmente. La Ley 39/1981 regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas y especifica que sólo las banderas de España, de la Comunidad Autónoma y la local (si la hay) podrán ondear en edificios públicos junto a las que correspondan de acuerdo a normas internacionales.

Por si a alguien le quedasen dudas sobre la interpretación de la ley, hay una sentencia más que aclaratoria del Tribunal Supremo que dice claramente que nones, que no se pueden poner banderas que no sean las oficiales. Otra sentencia posterior, de 2024, exceptúa, curiosamente, la bandera arcoiris, lo que demuestra que hasta los jueces tienen sus contradicciones. Pero la del 2020, la que prohíbe la que había en la Cárcel, anuló un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que instaló una bandera no oficial y que se vio obligado a retirarla. Vamos, que lo que se ha hecho es cumplir la ley por lo que es difícil de entender que algunos monten tanto escándalo.

El tema del logotipo es otro cantar. Ahí no hay obligación legal sino simplemente de una decisión de la alcaldesa. Parece de sentido común que un Ayuntamiento no tenga dos logotipos, pero es lo que ocurría: la parte socialista usaba uno (casualmente de color rojo corporativo PSOE) y la parte nacionalista otro (también casualmente de color azul claro corporativo BNG).

Si se hubiera usado la ley del embudo se habría sustituido por un logo azul oscuro que, casualmente, coincidiría con el color corporativo del PP, pero Candia ha sido más inteligente que eso y ha reemplazado los colores políticos por el escudo oficial del Ayuntamiento de Lugo.

Estoy de acuerdo con los críticos que dicen que ese escudo es muchísimo menos visual que el logotipo que se usaba anteriormente (particularmente el rojo), y que era más llamativo y más icónico el de la Mosquera que el escudo. Nada que objetar a ese argumento, pero la cuestión de fondo es otra: ¿Qué es lo que se persigue? ¿es más importante que sea “guay” o que nos represente a todos?

Una administración pública tiene que ser un poquito seria con estos temas, y francamente, que se utilice el escudo oficial no me parece ningún disparate. Me gustaba el icono anterior, claro que sí, pero el sesgo partidista que tenía (demostrado por el uso que hacían las dos partes del anterior gobierno de los colores) no era adecuado.

Tal vez podría haber cambiado los colores, simplemente, pero ¿Cuál se podría poner que sea neutral? El escudo, a pesar de que no sea un icono moderno y súper chulo es imparcial y eso es fundamental en una administración pública. No todo es moda e impacto, también es importante que haya cierta seriedad detrás.

El mensaje que transmite Elena Candia es evidente: "quiero un ayuntamiento para todos".

Veremos si lo consigue.

NOTA: Como me conozco el percal, y sé que los trolls y apesebrados (dejo fuera de esta referencia a las personas que legítima y genuinamente discrepan conmigo, que me parece estupendo) están deseando decir “claro, estás encantado porque es del PP”, me gustaría recordarles que cada vez que hemos tenido un nuevo titular de la Alcaldía les he deseado lo mejor, y lo mismo hago con Elena Candia. Si lo hace bien es bueno para todos.

Tienen aquí tres ejemplos:

viernes, 8 de mayo de 2026

380 días

El tiempo vuela, y no se puede desprovechar ni un minuto.

Hoy es el primer día de una nueva etapa en el Ayuntamiento de Lugo.

Elena Candia, alcaldesa de la ciudad, tiene exactamente 380 días para demostrar su capacidad al frente de una administración tan compleja y, al mismo tiempo, tan cercana, como es un ayuntamiento de una capital de provincia.

Puede parecer poco tiempo, porque de ahí hay que restar que los últimos meses ya son de campaña electoral (como si no viviéramos en una continua refriega en ese sentido), pero también es verdad que en un día en el gobierno del ayuntamiento se pueden hacer más cosas que en un año fuera de allí.

Su primera reunión como alcaldesa es con los representantes del personal. No es un mal comienzo. Si la plantilla no responde, no hay nada que hacer, eso lo sabe cualquiera que haya gestionado desde una cafetería hasta la plantilla de El Corte Inglés. Tal vez ese primer guiño, si se completa con respeto y medidas de sentido común, pueda enderezar la difícil situación que se lleva viviendo durante muchos, muchísimos años, en el municipio.

380 días es una cifra que tal vez pueda parecer pequeña, pero en manos de las personas adecuadas se amplía exponencialmente.

Hay una magnífica serie llamada “El ala oeste de la Casa Blanca” que relata el día a día de una ficticia administración estadounidense. En la última temporada de la serie hay un capítulo titulado 365 días, ambientado en una situación que parece de retirada por ser su último año de mandato, en que un personaje explica que pueden influir más en la vida de las personas en la Casa Blanca en un día que en el resto de sus vidas al salir de allí. Aquí pasa lo mismo, y hay quince días más.

Tras el rollo friki, vamos ahora con un punto de vista más científico. Milton Friedman, premio Nobel de economía en 1976, y su esposa Rose publicaron en 1984 un breve ensayo llamado “La tiranía del statu quo” que, resumidamente, viene a decir que lo que un nuevo gobierno no cambie en 6 meses no lo hará en el resto del mandato porque los grupos de presión, la burocracia, y los intereses particulares presionan para que las cosas se queden eternamente como están. El miedo al cambio es humano, pero en la gestión pública es una tendencia terrible hacia el inmovilismo.

Si combinamos ambas sabidurías llegamos a una conclusión importantísima. El gobierno de Elena Candia tendrá una oportunidad de oro para demostrar su valía y para hacer, en los 380 días que tiene entre hoy 8 de mayo y el 23 de mayo de 2027, en que se producirán las elecciones municipales, muchísimas cosas que desde la oposición es imposible llevar a cabo.

No es un desafío menor y, como a todas las personas que han ostentando ese cargo le deseo la mejor de las suertes, porque de sus aciertos depende mucho el futuro y la prosperidad de todos los que aquí vivimos.

jueves, 7 de mayo de 2026

El comunicado de María Reigosa

María Reigosa en el Ayuntamiento. Foto: La Voz de Galicia

Querido y amable lector:

Como en otras ocasiones, hoy les traigo un escrito que no es mío, sino que es un comunicado emitido ayer por la concejala no adscrita, María Reigosa. Ella es la pieza clave de todo lo que está pasando y que, previsiblemente, culminará hoy con la moción de censura que hará alcaldesa a Elena Candia.

Mañana opinaré, pero hoy simplemente quiero trasladarles este comunicado porque creo que es muy aclaratorio.

Muchas gracias.


Comunicado de María Reigosa:

Quero comunicar publicamente que mañá, xoves, votarei a favor da moción de censura que permitirá abrir unha nova etapa no Concello de Lugo.

Tomei esta decisión desde a responsabilidade, desde a reflexión e desde a convicción sincera de que Lugo necesita recuperar estabilidade, confianza institucional e unha forma de gobernar máis útil para a cidadanía. Creo nun Concello centrado en resolver os problemas reais do día a día, en coidar os servizos básicos e en ofrecer un municipio con planificación a medio e longo prazo, con máis futuro e máis oportunidades para todos os lucenses.

Incorporeime ao goberno municipal co ánimo de sumar, de reforzar a acción de goberno e de achegar a miña experiencia e o meu perfil técnico, como enxeñeira de camiños, canais e portos, ao servizo do municipio de Lugo. Pero, co paso do tempo, fun comprobando formas de funcionamento, dentro do actual goberno do PSOE e do BNG, coas que non me sentía cómoda nin identificada; dinámicas que considero afastadas da maneira rigorosa e responsable coa que entendo a xestión pública.

Os problemas de coordinación interna, as diferenzas arredor de determinados expedientes e as facturas con reparos ou responsabilidades administrativas acabaron evidenciando para min algo máis profundo que simples discrepancias políticas ou persoais. Dinme conta de que Lugo necesitaba outra maneira de gobernar: máis organizada, máis transparente e máis centrada en solucionar os problemas dos lucenses.

Cando unha concelleira, como me ocorreu a min en distintas ocasións, manifesta dúbidas diante de determinados expedientes, o razoable nunha administración sería revisar, aclarar, informar e actuar con total transparencia e seguridade xurídica. Porque gobernar non consiste en trasladar problemas a outro, nin en buscar quen asuma determinadas firmas. Gobernar significa asumir responsabilidades e afrontar os problemas conforme á legalidade e ao interese público. Por iso considero especialmente preocupante que se normalicen determinadas prácticas ou fórmulas destinadas a evitar responsabilidades políticas ou administrativas. As institucións non poden funcionar desde a improvisación nin desde os atallos.

Outra cuestión coa que tampouco me sentín identificada foi esa tendencia constante a buscar culpables ou a alimentar a confrontación con outras administracións cada vez que xurdía un problema. Creo sinceramente que a cidadanía espera dos seus responsables públicos diálogo, colaboración e solucións, non conflitos permanentes.

Estou convencida de que Lugo necesita abrir unha nova etapa baseada no diálogo, na estabilidade, no rigor e nun funcionamento institucional máis serio e transparente. Creo que os lucenses precisan recuperar a confianza na política útil, na capacidade de entendemento e nunha forma de gobernar centrada en resolver os problemas reais da veciñanza. Nese sentido, confío na responsabilidade, na capacidade de diálogo e no proxecto que lidera Elena Candia para impulsar ese cambio que Lugo necesita.

Quero tamén explicar que a miña implicación na política municipal nace exclusivamente do compromiso coa cidade de Lugo e da vontade de achegar a miña experiencia profesional e o meu coñecemento técnico ao servizo da veciñanza. Son funcionaria A1 dun Ministerio e, polo tanto, a miña traxectoria profesional é allea á política, unha actividade que sempre entendín como unha forma de contribuír, desde a responsabilidade e o servizo público, a mellorar os servizos municipais e o día a día dos lucenses.

Remato cunha reflexión: a política non pode converterse nun espazo de odio nin de presión persoal contra quen pensa diferente ou toma decisións plenamente lexítimas; e, moito menos, desde posicións que deberían representar, precisamente, o respecto, a igualdade e a convivencia democrática.

miércoles, 6 de mayo de 2026

¿Seguro que es verdad el "yo habría ayudado"?

El tramo de Muralla donde ocurrió la desgracia y un fotograma del vídeo con la mujer intentado no caerse.

La muerte de una mujer, que se cayó de la Muralla de Lugo hace unos días, sacude conciencias y nos hace reflexionar sobre la sociedad que estamos construyendo entre todos. Sí, entre todos, no crean que por rasgarnos las vestiduras y decir “yo la habría ayudado” tenemos menos responsabilidad colectiva en esto. Habría que haber estado allí para saber qué habríamos hecho realmente.

Por si no conocen la situación, aunque lo dudo porque no se habla de nada que no sea esto y la moción de censura, fue la siguiente: circula un vídeo en que se ve que una mujer, por razones que desconocemos, está descolgada de la Muralla de Lugo intentando agarrarse como puede y que, finalmente, no consigue sujetarse y se precipita al suelo. El núcleo de la polémica surge del hecho de que se ve a un montón de gente mirando, algunos incluso riéndose y grabando con sus móviles en lugar de intentar ayudarle.

La crítica es tan sencilla como demoledora. ¿Qué clase de personas pueden estar viendo esto y cachondeándose de la situación en lugar de intentar ayudar a la buena señora? ¿Hasta qué punto nos hemos deshumanizado tanto que ni siquiera somos capaces de acercarnos y, entre un grupo, echar una mano a alguien en un apuro?

No seré yo quien defienda la inacción en esto, aunque sí he de decirles que creo que hay un problema de percepción: no creo que la gente que estaba allí se imaginase que había un riesgo de muerte. Desde la barrera todos somos Manolete, y nos gusta mucho el “yo habría…” a toro pasado. De hecho, aunque la altura no es poca (unos 3 o 4 metros diría yo) a la vista tampoco parece mortal de necesidad y de hecho si esta persona no hubiera tenido la mala suerte de voltearse al caer probablemente el tema se habría saldado con un coscorrón o una pierna rota, pero, para su desgracia, no fue así y se pegó un golpe grave por el que falleció antes de llegar al hospital.

A esa probable falta de percepción de riesgo de muerte hay que añadir que cuando hay mucha gente viendo algo como esto es menos probable que alguien ayude. Es un efecto psicológico real y medido, por contradictorio que pueda parecer. La situación se convierte en un espectáculo y todos piensan “si no se mueven todos para echar una mano es que no es para tanto”, por lo que la masa borrega en que nos hemos convertido opta por no hacer nada con un resultado trágico en este caso. Quizá si en vez de tanta gente hubiera tres o cuatro personas no estaríamos hablando de esto.

La cuestión es si eso justifica el pasotismo colectivo. En el vídeo se ven un par de meritorias personas con los brazos en alto, intentando ayudar a la mujer, pero el resto pasa de todo. Bueno, no, aún peor: se ríen. Si en vez de esta actitud se hubiera juntado toda esa gente bajo el adarve de la Muralla y hubieran levantado sus brazos habrían salvado a la mujer.

No me atrevo a decir lo que habría hecho yo, porque hay que estar en el momento y el lugar. Quiero pensar que habría reaccionado de otra forma, pero no estoy seguro. Todos vemos ocasionalmente situaciones en que piensas “mira ese, se va a matar”… y no hacemos nada.

Cuando nos adelanta un Fittipaldi en la autovía no llamamos inmediatamente a la guardia civil para denunciarlo, aunque en el fondo seamos conscientes de que a lo mejor en la siguiente curva se mata o, lo que es peor, se lleva a alguien por delante. No subimos a la Muralla a reñira a alguien si le vemos caminando por el murete (y no es infrecuente) ni tampoco avisamos inmediatamente a los socorristas si vemos a alguien acercándose a las rocas en la playa, ni denunciamos a inspección de trabajo si al pasar por delante de una obra nos fijamos en que un albañil no lleva el arnés de seguridad. Sacudimos la cabeza y pensamos “hay que estar loco”… y seguimos andando. No queremos problemas, nos gusta la comodidad de nuestras vidas y tampoco somos los policías del mundo.

No justifico la actitud de los mirones y mucho menos sus risas, pero cuando condenemos su actitud pensemos si realmente en nuestro día a día nosotros hacemos otra cosa. Quizá, si somos sinceros, no nos guste la respuesta.

martes, 5 de mayo de 2026

El acicate

Una pena que estas prisas no les entraran hace algunos años...

Tenía que haber una moción de censura cada seis meses. Es un revulsivo, un acicate, un petardo en el culo… como le quieran llamar, pero sea lo que sea es fantástico ver cómo se sacuden el pasotismo de encima cuando ven que se les escapa el sillón y el reparto de pasta.

La sensación de movimiento repentino es estupenda, y el primer efecto es lograr que de pronto haya una cascada de anuncios, inauguraciones de obras (que estén sin terminar es lo de menos), contrataciones… de proyectos estupendos y maravillosos de los que presumir el año que viene en la campaña, y con un aliciente extra para los actuales gobernantes: si el asunto en cuestión sale adelante se colgarán la medalla (“eso ya lo dejamos nosotros hecho”) y si se tuerce echarán la culpa al nuevo gobierno (“mira que quedó listo, pero esta gente no tiene ni idea de lo que hace”). Es perfecto. Nadie les puede acusar de no ser previsores... cuando les interesa, claro.

El ejemplo mayúsculo es la visita de ayer a la nueva estación de trenes sin trenes. Se dieron un paseo por allí algunas autoridades (las del "lado correcto de la historia", claro está, que a las otras no las invitaron), que es lo que se puede hacer por ahora porque cortar cintas con las máquinas por el medio queda raro. Pero no será por falta de ganas, que si pudieran lo habrían hecho.

El problema del asunto es que hay cosas que se dejan a medio hacer, o que directamente no se sabe cómo están porque se esconden bajo la puñetera caja de siete llaves que esperemos que los nuevos gestores abran, vacíen y tiren al mar. No sé ustedes, pero yo personalmente estoy harto. Setec Astronomy (si no saben de qué hablo, deberían ver la magnífica película de “Los Fisgones”).

La orden del día es presentar todo lo que se les ocurra, esté como esté y sea como sea. Hoy, por ejemplo, Jorge Bustos presenta a las 10 el “Lucus Cultural”, un prólogo a la fiesta de junio. Hasta este año consistía en una serie de actividades previas al Arde Lucus en que las asociaciones calentaban motores y hacían acciones de promoción de sus representaciones. Este año, hasta donde yo sé, no han contado con ninguna de las 19 entidades del Arde Lucus, y se reducirá a un puñado de acciones de relleno y así salir en el periódico con la consabida fotito.

Pero el fondo del asunto, la fiesta en sí, el mismísimo Arde Lucus, está por ahora en el aire. Dejar un marrón en esto es una irresponsabilidad pública, pero una táctica política cutre, de manual.

Esa fiebre de trabajo aparente que les ha entrado está muy bien calculada, hay que reconocerles el mérito. Se ciñe a anuncios de prensa y gastar en la medida de lo posible el presupuesto municipal, pero dejando la gestión para los que vienen. En el tema de Arde Lucus del que hablamos, por ejemplo, lo último que se supo fue que en una reunión que hubo el 13 de abril en que se facilitó a las Asociaciones un borrador de “convenio” al que la mayoría respondió con alegaciones, observaciones y, lo que es más importante, fundamentadas dudas sobre su legalidad. No hubo más respuesta ni contacto alguno. Silencio.

Se sigue sin saber cómo se van a concretar la colaboración de las Asociaciones en el Arde Lucus, si con ese convenio aparentemente ilegal (o que, al menos, chirría mucho), que supone ejecutar una modificación del presupuesto municipal... que no se llevó al pleno de abril. Que apanden los que entran con el lío, con el menor tiempo posible, y que se busquen la vida.

Por supuesto tampoco se sabe nada ni del programa de actos, ni de la organización de la fiesta. Supongo que no pegarán palo al agua y dejarán que se coman el marrón “los nuevos”, porque a un mes y diez días de una de las mayores fiestas de la ciudad se ve que consideran normal que todo quede cogido con alfileres. Será una del millón de cosas urgentes que le tocará encarar a Elena Candia si, como parece previsible, pasado mañana es investida alcaldesa de Lugo.

De lo que no son conscientes es de que todas las Asociaciones, que están compuestas por unos 1.000 lucenses, saben cuál es la situación, saben lo que se está haciendo y saben lo que se les ha ignorado para el Lucus Cultural de este año.

Ellos verán, pero esto, como la violencia que están generando, se les puede volver en contra con cierta facilidad.