| ¿No le llama la atención a nadie más que el Pleno de la Diputación busque una condena del Constitucional? |
Hay un dicho que reza así: “Cuando la ley te dé la razón, invoca la ley. Cuando los hechos te respalden, apóyate en los hechos. Cuando la ley y los hechos estén en tu contra, grita como un poseso”.
El pleno de la Diputación Provincial de Lugo de ayer aplicó esa máxima aprobando, con los votos a favor de PSOE, BNG y el diputado no adscrito José Tomé, reclamar a la Xunta de Galicia un proyecto de ley inconstitucional. Literalmente hablando.
El tema de fondo es, cómo no, la moción de censura de la capital de la provincia, un hecho que siguen sin digerir y que aún no han aceptado como lo que es: un mecanismo perfectamente legal y que los socialistas (al igual que todos, también hay que decirlo) aplican cuando les interesa y condenan cuando les perjudica.
Las contradicciones son el pan nuestro de cada día. Vemos cómo ahora de repente Miguel Fernández sale en todas las fotos de la Diputación para contrarrestar a Elena Candia, haciendo lo que le criticaban a ella: usar la institución para darse visibilidad. Ambos tenían razón en la crítica, y también en lo lícito de usar ese cargo para salir en la foto, así que igual de correcto es hacerlo como criticarlo. Lo raro es hacer las dos cosas al mismo tiempo: o estamos a setas o estamos a Rolex.
Pero más allá del debate político y el oportunismo partidista que tan hartos nos tiene a todos, no deja de ser chocante que una institución relevante como la Diputación, que se presupone que tiene un mínimo de seriedad y rigor, apruebe pedir una norma que ya sabemos que es inconstitucional, porque así lo ha dicho el más alto tribunal del país.
No es una teoría ni una opinión, es un hecho. Verán, ya existía una ley que prohibía el transfuguismo. El párrafo segundo del artículo 197.1 a) de la LOREG (Ley Orgánica de Régimen Electoral General) exigía que cuando hubiera un concejal tránsfuga la mayoría para una moción de censura aumentaba, con lo que su voto, en la práctica, quedaba en papel mojado. Sin embargo, ese punto fue anulado por el Tribunal Constitucional por la sentencia 134/2025, de 10 de junio de 2025, ya que el juzgador entendía que se violaban los derechos del concejal a la libre elección de su voto.
Lo más curioso de todo es que el procedimiento que acabó por anular esa prohibición fue iniciado por un concejal tránsfuga de un pequeño municipio de Cantabria que pretendía dar el gobierno de su ayuntamiento al PSOE, ya ven lo que son las cosas. El interés del PSOE anuló la norma que ahora reclaman. Ahí no les parecía “inmoral” ni “criminal”, era perfectamente lícito, como supongo que también se lo parecería en Noia, como ya sabemos todos, o más recientemente en Cartagena, donde el PSOE se ha aliado con dos tránsfugas, y no de cualquier partido sino que eran de VOX nada menos.
La contradicción es obvia, pero ya no me refiero a la inmoralidad habitual de decir blanco en un sitio y negro en otro, sino a que el pleno provincial haya aprobado instar una normativa idéntica a otra que el Constitucional ha anulado, sabiendo que es ilegal, pero buscando hacer más ruido y embarrar las cosas (todavía más).
De verdad que comprendo la sensación de impotencia que deben sentir. Acostumbrados a la poltrona, al ordeno y mando, a imponer sus criterios forzando una mayoría pactada a puerta cerrada en despachos por el que todos estuvimos sometidos a los caprichos de concejales minoritarios, es duro perder las prebendas, los sueldos, los despachos y los asesores. Esa rabia explica que borrasen ordenadores y se llevasen agendas (aunque si, como me dijeron a mí algunas personas del propio PSOE, eso mismo se lo hicieron a Miguel cuando murió Paula Alvarellos, qué no le harán a los "enemigos"). Incluso al exalcalde se le escapó en una entrevista algo así como que “es muy duro, incluso a nivel personal” porque claro, si no tienes oficio ni beneficio es muy jodido pasarse un año sin el paraguas de la dedicación exclusiva, que les permitía un nivel de vida que jamás habrían soñado en el mundo de lo privado.
Permítanme un consejo: dejen de hacer el ganso proponiendo leyes inconstitucionales y trabajen, por poco habituados que estén. Asuman la derrota que han sufrido en el pleno, dejen de acusar sin pruebas ni indicios a los demás de "compra de voluntades" y de "corrupción", olviden las frases altisonantes y el uso de sus propios fallecidos (que manda huevos) y recuerden que en política se puede hacer todo menos el ridículo como hicieron ayer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Derecho a réplica:
Se admiten comentarios, sugerencias y críticas. Sólo se pide cierta dosis de sentidiño y cortesía.
Los comentarios anónimos sólo los publicaré si los considero apropiados y, siendo directos, si me da la gana. Mi blog, mis normas.