| Apertura del quiosco como punto de información turística, algo que se hizo muy cerquita de la ubicación provisional de la estatua de Paula Alvarellos |
El otro día cometí una injusticia y es algo que no me gusta. Verán, hay temas que me interesan más que otros (eso nos pasa a todos) y con los que soy algo machacón. Entre ellos estaba el de los quioscos de la Plaza de España o el del pabellón de la OJE, que sigo sin comprender por qué está ahí abandonado desde hace cuarenta años, un plazo más que suficiente para buscar una salida a ese asunto.
La enorme ilusión que me hizo ver el quiosco de la Plaza de España limpio, pintado y, sobre todo, abierto, me impulsó a dar el mérito a Elena Candia porque es lo que transmiten los tiempos, pero, y ahí es donde está la injusticia cometida, se transmitía que en estos dos meses que lleva en la Alcaldía logró algo que en once años no se había conseguido. Es una verdad a medias, que no deja de ser una forma de mentir y eso está feo.
Los procedimientos administrativos raramente son tan rápidos como para lograr que un bien, en este caso los quioscos, pase del abandono a la apertura en dos semanas si no hay una base anterior, y aquí la había.
Desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, pusimos sobre la mesa este tema (entre otros) a todos los alcaldes de lo que va de siglo. Desde Orozco a Elena, pasando por Lara, Paula y Miguel, les hablamos de la importancia del quiosco y unos baños públicos accesibles, y tal y como escribí el otro día (porque eso pensaba) el mérito de su apertura era exclusivamente de Elena, y eso no es cierto.
¿A quién le debemos el inicio del proceso? A Paula Alvarellos. Fue ella la que inició el procedimiento para subastar los quioscos para hacer frente a las deudas que la empresa concecionaria, Kioscos de Galicia S.L., tenía con el Ayuntamiento. De esto me enteré porque me lo dijo un lector, al que agradezco enormemente su información. La subasta se celebró en mayo de este mismo año, quedó desierta y el quiosco se adjudicó al propio Ayuntamiento.
¿Qué habría pasado si la empresa hubiera abonado su deuda? Que podría haber reclamado la titularidad del quiosco, aunque metiéndose en un lío considerable (tanto a la empresa como al ayuntamiento) por los otros dos que están almacenados en Frigsa.
Es obvio que el pliego de condiciones cuando se les concedió poner los quioscos estaba muy mal redactado, algo habitual en Lugo, donde se les olvidan cosas tan importantes como meter la reversión automática de esas cosas si se incumplen las condiciones.
El procedimiento para que el quiosco pudiera ser recuperado lo empezó, pues, nuestra querida y malograda alcaldesa Paula Alvarellos, alguien que estoy seguro que habría hecho un gran trabajo si no hubiera estado atada por un pacto que le quitaba una importante parte del control del Ayuntamiento y si, lo peor de todo, un infarto no nos la hubiera arrebatado antes de tiempo.
Esto no quiere decir que no tenga mérito Elena, por supuesto. Que la subasta se cerrase el 18 de mayo y a las pocas semanas se abriera el quiosco como punto de información turística es una de las acciones que la definen: la energía arrolladora y una visión práctica que a Lugo le hacía mucha falta.
Elena escuchó la propuesta que se le hizo desde Lugo Monumental y la ejecutó en un tiempo récord, como está haciendo con todo. Si no estuviera ella al frente del Ayuntamiento me juego la cabeza a que tardarían meses y más meses en hacer algo con esa estructura... suponiendo que se le diera uso porque lo más probable es que la arrancasen de allí para llevársela a Frigsa como hicieron con las otras dos, así que entiendan este artículo como lo que es: al César lo que es del César y a Elena y Paula lo que es de Elena y Paula.
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