martes, 28 de julio de 2026

La Milagrosa y Barrio Feijoo (por fin) tienen un plan de rehabilitación

Una de las muchísimas casas de la zona de La Milagrosa y Barrio Feijoo que, rehabilitadas, sería una maravilla para vivir. ¡Quién la pillara!

El barrio de la Milagrosa es mi barrio. Viví allí de pequeño, en el 115 de la calle entonces llamada 18 de Julio (ahora Camino Real). Teníamos de vecinos a un sastre cuyo nombre no recuerdo ahora mismo, pero sí el de su hija, Mónica, que era compañera de juegos, también a Agustina, que tenía una pescadería en la Plaza de Abastos y ejercía de abuela postiza para mi hermana y para mí, y en nuestra calle estaban los taxis de Dablanca y un pequeño colmado de barrio al que íbamos a buscar las botellas de gaseosa y el pan. Son recuerdos sueltos, casi fugaces, porque nos cambiamos de zona cuando yo tenía 4 años aproximadamente.

Vivo de nuevo en la Milagrosa desde que en 2005 me mudé a este barrio que, para mí, es una de las mejores zonas de Lugo. Estoy encantado aquí porque tiene de todo y ahora vivirá una nueva juventud gracias a la tramitación, por fin, del Área de Rehabilitación Integral de Milagrosa y Barrio Feijoo, algo que se anunció durante años y más años pero que, otra casualidad de esas a las que ya nos estamos acostumbrando, ha cristalizado con la firma de Elena Candia como alcaldesa.

Como era de esperar, la oposición ha salido a decir que eso ya lo tenían ellos listo. Tan listo lo tenían que llevan anunciándolo desde al menos el 2015. Siete veces han salido a la prensa a decir “ahora sí que sí”, pero fue no. Incluso una de las veces llegaron a presentar “algo” pero, vaya por dios, fuera de plazo. Hay que ver la cantidad de cosas que estaban listas para sacar adelante, ¿no creen?

Me consta que Paula Alvarellos le puso mucho interés a este tema, pero no logró, en su breve paso por la Alcaldía, poder presentarlo. Ya lo he dicho muchas veces en este blog pero no sobra una más: Paula habría hecho un grandísimo trabajo si hubiera tenido más tiempo y las manos más libres, pero heredó un equipo que no era el suyo, un pacto que la ataba demasiado y, por desgracia, un tiempo muy corto que aprovechó todo lo que pudo.

Nadie dice que el equipo de Elena Candia haya sacado esto adelante desde cero. Sí estoy convencido de que el bueno de Ramón Cabarcos, trabajador incansable y persona seria y rigurosa donde las haya, ha tenido que darle una vuelta completa al tema porque donde hubo muchos anuncios habitualmente había poco trabajo de fondo. Probablemente hubiera cosas aprovechables, pero mucho, muchísimo por hacer para que esto saliera adelante.

Para Lugo es bueno. La Milagrosa pasó de ser un barrio que quedaba “fuera de la ciudad” (mis abuelos se fueron a vivir en los años 60 a la calle Concepción Arenal y la gente les preguntaba por qué “se marchaban de Lugo”) a ser la extensión natural del casco histórico. El peso económico y de comunicación de la Avenida de la Coruña se completa con un barrio agradable, de edificios no muy altos, aunque muy degradados en una importante mayoría.

Faltan ascensores, tejados y revisión de fachadas para que los vecinos se puedan animar a vivir en esta zona, y este plan ayudará a que esto sea una realidad.

No tengo la menor duda de que La Milagrosa y el Barrio Feijoo, donde puedes tener una casita de planta baja o con una altura sin tener que aguantar comunidades de vecinos, se van a poner de moda en breve. Comer, rascar y rehabilitar, todo es empezar.

Francamente, lo sorprendente es lo muchísimo que ha tardado esto en llegar. Aunque Lugo no tiene el nivel de presión sobre la vivienda que sufren otras poblaciones, sí es cierto que hace falta poner en valor muchas que tenemos abandonadas.

Rehabilitar es una de las claves más importantes. No tiene sentido extender la ciudad a lo tonto con la cantidad de gastos que eso genera, cuando tienes miles de viviendas vacías porque están en mal estado.

Yo he tenido dos viviendas desde que me independicé. Las dos las compré en un estado muy malo (la primera) o regular (la segunda) y las rehabilité con un resultado extraordinario. Bien es cierto que hoy día cuesta mucho encontrar quien te haga la obra, porque las cosas están regular, pero ¿qué no cuesta mucho hoy día?

Les animo a ver la Milagrosa y la zona de Barrio Feijoo con otros ojos porque merecen la pena, y mucho.

1 comentario:

  1. Estimado Luís;

    Concordo en que o Barrio Feijoo e a Milagrosa precisan de renovación e vai sendo hora de que esa se realice (aínda que tampouco é inmediato, xa que agora aínda falla que se convenie o Plan de Vivienda e se traspasen os cartos); pero quería chamar a atención sobre como chegamos a esta situación, para que pensemos un pouco no futuro que estamos preparando para outros barrios.

    O meu pai naceu no Barrio Feijoo, eu o fixen no da Milagrosa, ó igual que moitos dos meus compañeiros de infancia e xuventude; PERO a gran maioría dos fillos deles tampouco naceu no barrio da Milagrosa, o fixeron en Acea de Olga ou Augas Ferreas; e posiblemente os seus escasos netos tampouco nacerán alí maioritariamente, senón en San Fiz ou vaia vostede a saber.

    Esa dinámica o que amosa é que Lugo se foi expandindo de xeito que cada xeneración foi ocupando un novo barrio, sen que os seus descendentes tivesen continuidade neles; e favorecendo o abandono e degradación dos primeiros por falta de renovación.

    Estas iniciativas; coma antes no ARI do Sagrado Corazón (no que eu fixen varios proxectos) revitalizan e actualizan eses barrios; algo moi necesario; e funcionan. Pero non evitan que sigamos cometendo o mesmo erro de expandirnos innecesariamente mentres abandoamos barrios que so precisarían mantemento e renovación.

    Para o futuro conviña que pensasemos mellor as dinámicas da cidade en vez de ir necesitando un ARI en Acea de Olga, Augas Ferreas ou o que veña.

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