miércoles, 26 de abril de 2017

La generosidad anónima de un lucense conocido


Cuando hablamos de la generosidad de Amancio Ortega, que a través de su fundación reparte millones de euros en forma de aparatos para la sanidad pública, guarderías o colaborando con Cáritas no falta quien lo ponga pingando con argumentos más o menos discutibles. Dicen sus críticos que hay mucha gente que hace donaciones muy generosas y que no lo andan luciendo por ahí, y en ese punto tienen toda la razón. Hoy vamos a hablar de alguien que ha hecho precisamente eso.

Emilio en su foto del Facebook,
que me he permitido "robarle"

Les voy a hablar de Emilio Eiras Mouriz, quien hasta hace pocas fechas mantenía la Peletería Jañez que cerró recientemente por su propia jubilación. No le he pedido permiso porque sabiendo que no busca publicidad ni reconocimiento probablemente me lo denegaría, con su habitual modestia, así que me tomo la confianza que da la amistad. Emilio, va por ti.


Cuando un negocio echa el cierre, y más cuando vende productos de altísima calidad, de lujo incluso, como es el caso de una peletería de reconocido prestigio, lo habitual es que los productos restantes sean vendidos con grandes descuentos, cosa que Emilio hizo por supuesto. Hasta el 70% de rebaja en los abrigos de pieles hicieron que muchos abandonaran sus perchas para ir a parar a las casas de las felices propietarias. Hablo en femenino porque pregunté si tenían prendas para hombre y no, eran todas de señora.

La reja de Jañez bajó para siempre, lamentablemente
Aún así es casi imposible vaciar completamente el local, así que hay empresas que se dedican a comprar las existencias sobrantes y a venderlas después sacando un razonable beneficio porque siguen siendo productos de altísima calidad y a precios muy reducidos, el “chollo” que todos buscamos día tras día.

Sin embargo el buen Emilio no quiso aprovechar esto último y sacar un buen dinero a los abrigos, así que los donó íntegramente a la Asociación Española Contra el Cáncer. Los regaló, sí, lo que leen, a una noble asociación que lleva a cabo una tarea importantísima al frente de una lucha que todos o casi todos por desgracia hemos sentido cercana en algún momento. La labor de apoyo al enfermo, a su familia, e incluso la puesta a disposición de medios para quienes no los tienen son algunos aspectos del enorme poliedro que es la A.E.C.C.

Pues a esta causa es a la que Emilio decidió donar los abrigos de la Peletería Jañez. Imagino que habrá algún tipo de acto o de subasta pública para darles salida, y no puedo menos que pensar que será un acto en que se recaudará una cifra más que generosa para la asociación, y todo se lo deberemos a esta buena persona que prefirió ayudar que lucrarse, y sin que se haya sabido, que es más meritorio todavía.

“La caridad que se pregona no es caridad, es vanidad”, dice una frase que utilicé para encabezar un artículo de este blog. Pues aquí tienen caridad o generosidad en estado puro, la de los amigos de Peletería Jañez, cuya publicidad es ya irrelevante porque no venden nada. Han cerrado como tantos negocios de toda la vida que dan vida y personalidad a una ciudad como Lugo, pero ese es otro asunto del que ya hablaremos.

1 comentario:

  1. ¡Enhorabuena!
    Todas las personas que hemos padecido un cáncer te lo agradeceremos eternamente!!!
    Un besisiño.

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