viernes, 7 de enero de 2011

El Garañonazo

Año nuevo, vida vieja. Mira que normalmente soy poco de creerme que por cambiar de año las cosas van a mejorar, pero es que este año no nos han dejado comer la decimosegunda uva sin atragantarnos. Cuatro días nos han dejado pasar hasta decirnos que nos van a hipotecar para los restos a todos los lucenses por el Garañón, vamos, las torres de Orozco del Parque de Rosalía.

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJ) ha complicado el culebrón aún más y ha confirmado la sentencia que afirma que para hacer la barbaridad de las cuestas del parque había que pedir un informe a Cultura, que el Ayuntamiento no pidió. Previsiblemente, el informe será negativo, con lo que habría que tirar las torres… y pagar al constructor. Porque lo jugoso del tema está ahí, en que el señor Orozco firmó un convenio con el constructor en que le garantizaba la edificación, y si no se llegaban a hacer, se le indemnizaría.

¿De cuánto estamos hablando? Según Jaime Castiñeira, de unos 15 millones de euros, ahí es nada, más intereses y lucro cesante.

alzado edificios

Por si eso fuera poco, el Ayuntamiento no puede pedir préstamos ni vender nada para pagar esa indemnización, según la ley, por lo que a ver de dónde salen esos cuartos. Quizás se le podría pedir una comisión al fabricante en exclusiva del único modelo en madera de las mesas y sillas del casco histórico que Orozco obligará a poner a los hosteleros. Es una idea.

Orozco tal vez empezara con buen pie en el Ayuntamiento, incluso con buena intención, pero lleva ahí 12 años y ahora empieza a romperse el castillo por las costuras. Los casos de las multas, las prostitutas, los chinos, y los líos urbanísticos con anulación de licencias y derribo de edificios incluidos dan bastante que pensar. En este momento ya no me preocupa si volverá a gobernar, sino lo que le deja a Jaime como herencia y de dónde vamos a pagar todo eso.

Y encima en plena crisis. Ya nos veo imprimiendo billetes en el sótano del Ayuntamiento. Es lo que les falta por hacer.

1 comentario:

  1. Cada vez que veo estas torres (o sea a diario) me hierve la sangre. Yo estaría dispuesto a pagar para que derriben cuanto antes ésta y otras muchas aberraciones urbanísticas recientes. Pero me gustaría que por una vez también se depuraran responsabilidades políticas y económicas. Estas torres representan la estupidez y avaricia de unos cuantos promotores y políticos y merecen que algunos (sinceramente no sé exactamente quienes -ojalá la justicia pueda hacer su trabajo-) acaben en la cárcel..

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