martes, 24 de enero de 2012

No sólo de Xacobeo vive Galicia

Viene hoy un completísimo análisis del turismo en España en La Voz de Galicia. Nos cuenta, desgranado por comunidades, el porcentaje de ocupación de cada región, el precio medio de la habitación y la media de estancias. Nuestra Galicia tiene las habitaciones más baratas de España y una de las ocupaciones más bajas (una cosa suele ir a caballo de la otra) aunque, curiosamente, las estancias son más largas que en otras zonas. Obviamente, de todas estas cuentas eliminamos a Canarias y Baleares porque sus números van por libre y son un escándalo, explicado principalmente por las mareas de turistas que vienen de otros países a veranear o incluso a pasar los inviernos al amparo del Sol de España.

Xacobeo Algo falla en el turismo de Galicia. Evidentemente nosotros no podemos vender ese sol que tienen nuestros colegas mediterráneos, y no podemos estar dependiendo del mayor éxito turístico que se parió en los últimos 50 años. El gran legado de Don Manuel a la economía española, el turismo, se fraguó a golpe de eslóganes pegadizos y paradores espectaculares. Tuvo su eco en Galicia con otra iniciativa que muchos cuestionaron en principio pero que hoy nadie se atreve a discutir: el Xacobeo, que multiplica todas las cifras turísticas de nuestra tierra cuando el día de Santiago cae en domingo.

El problema es que cae pocas veces en domingo. El próximo Xacobeo toca en el 2021. Miren si es lejos que se calcula que ya tendremos AVE en Galicia (no se sabe si en Lugo también). La cadencia de años xacobeos es de 6-5-6-11 años de espera entre uno y otro, lo que se puede explicar fácilmente viendo la evolución del calendario, incluyendo los trastoques que producen los años bisiestos. Es decir, que de media sólo uno de cada siete años es Xacobeo. Así no hay economía turística que se mantenga.

¿Cómo enfocar el turismo gallego? Quizás tenemos que dejar de acomplejarnos porque otras partes del mundo exploten mejor que nosotros recursos similares. Por ejemplo, la verde Irlanda vende mucho más que la verde Galicia, quizá porque hay una idea común de que allí respetan razonablemente los bosques y aún les quedan enormes paisajes que no están salpicados de construcciones espantosas, ni de pueblos que una horrorosa evolución de los últimos 40 años han transformado de encantadores a aterradores.

Turismo Aún quedan en Galicia muchos rincones que se pueden asimilar a los preciosos paisajes que vemos en “Downton Abbey” o en “Lo que queda del día”. Muchos pueblos que pueden resurgir de sus cenizas como hicieron Allariz o Pontedeume y ciudades que, como Santiago o Pontevedra nada tienen que envidiar a otros destinos turísticos mundiales. Tenemos lugares impresionantes, como la Playa de las Catedrales o la Ribeira Sacra, que serían un escenario natural para Spielberg si Spielberg viniera a tomar unos albariños por aquí.

Quizás las comunicaciones no ayudan, a pesar de la A6, y el carajal que tenemos montado con dos mini-aeropuertos haciendo la pascua al medio-aeropuerto de Santiago dificulta crear una política turística alejada de localismos chorras aunque entendibles por otra parte. Tampoco viene bien que lo mejor que tenemos para enseñar esté lejos de esos aeropuertos. Quizás por eso sigue siendo algo digno de enseñar y no ha pasado con esos lugares lo que ha pasado con las Rías Bajas, que están que dan pena y parecen un mini-Benidorm.

Es difícil, pero posible. Hay que dar una vuelta de tuerca e intentar pescar al turista que busca tranquilidad y gastronomía (nuestro mayor atractivo, sin duda). No podemos quedarnos fuera de la mayor industria de España ni resignarnos a tener turistas cuando toca Xacobeo.

1 comentario:

  1. Promocionando el turismo si señor.

    Pero oiga, en la Ribeira Sacra digo yo que el Sr. Spielberg tiene otros vinos para catar.

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