martes, 6 de junio de 2017

Los parados como piezas de caza

Utilizar las obras públicas como reclamo político es algo tan tradicional como la propia humanidad. Poca diferencia hay entre el faraón que esclavizaba a sus súbditos para hacer una pirámide que asombrara a las generaciones futuras y el alcalde que manda excavar un centro cultural que se inunda si le quitan las bombas de achique, como mucho la forma de trabajar y el hecho de firmar un contrato y pagar un sueldo a los obreros, pero el principio básico es el mismo. Esto, cultural y universalmente aceptado, tiene que tener ciertos límites y en Lugo se traspasan alegremente cuando nuestros próceres pierden todo sentido de la vergüenza y de la decencia.

Publicaba ayer ACE en su cuenta de Facebook un texto con el que estoy bastante de acuerdo (aunque no con todo), acompañado de dos fotografías “de familia” hechas con los beneficiarios de planes de empleo de Diputación y Xunta. ¿En qué cabeza cabe hacer posar a los trabajadores contratados con planes de empleo públicos como si fueran piezas de caza? ¿Acaso tenemos que agradecer a las administraciones que hagan su trabajo?

Otra cosa sería que todo se hubiera desarrollado tan bien que algunos trabajadores subieran a sus redes sociales fotos con los jefes del chiringuito en plan “qué bien que por fin tengo trabajo gracias al buen hacer de fulano”, pero no es el caso, es al contrario, es una “obligación” más si quieres obtener el puesto, si bien las comillas son intencionadas porque evidentemente nadie te pone una pistola para posar, pero nos entendemos.

Estar en paro no es ningún deshonor ni tiene por qué dar apuro que se sepa, pero tampoco es menester que se haga a la gente retratarse con el político de turno para “agradecer a Massa” el darles un puesto temporal.

Francamente, falta mucha naturalidad y sobra mucha pose.

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