jueves, 29 de enero de 2026

El gas radón, un peligro a tener en cuenta en bajos, sótanos y semisótanos de Lugo

 

Dios me libre de ser alarmista, pero hay cosas que es importante mencionar, y una de ellas es el peligro que supone en nuestro municipio la incidencia del gas radón. Vamos por partes.

¿Qué es el gas radón?:

El radón es un gas radiactivo natural, incoloro, inodoro e insípido. Su peligro radica en que no es detectable en el día a día, pero si se acumula (cosa que ocurre en espacios cerrados) aumenta enormemente el riesgo de padecer cáncer de pulmón, siendo la segunda causa principal de esta enfermedad después del tabaquismo.

Lugo es una zona muy afectada por la composición de nuestro suelo, que filtra este gas a inmuebles ubicados en sótanos, plantas bajas o semisótanos. Por ello, el Consejo de Seguridad Nuclear ha incluido el municipio en la zona sensible para hacer mediciones.

¿Qué hay que hacer?

Es obligatorio medir el radón en centros de trabajo que se encuentren en bajos, sótanos o semisótanos de Lugo al ser una zona de riesgo. Es decir, en pisos altos no hay peligro así que no se asusten: no han de hacer mediciones en sus casas salvo que estén en un bajo.

Un centro de trabajo es aquel donde hay empleados por cuenta ajena. Esto quiere decir que los autónomos sin trabajadores no están obligados a hacer estas mediciones, pero es muy recomendable por su propia seguridad, ya que si son los que están en el local serán los afectados.

La mecánica es muy sencilla: se instalan unos detectores durante tres meses, que pasado ese plazo se recogen y analizan. Eso da unas mediciones que se incluyen en un informe. En función de lo que diga la medición hay que tomar una serie de medidas que pueden ser tan sencillas como aumentar la ventilación, o más drásticas, llegando a tener que hacer obras para incluir ventilación forzada.

Para llevar a cabo esas mediciones hay que contar con laboratorios especializados y aprobados por la administración. Una vez se tengan los resultados acreditados, la empresa tiene que hacer un informe recogiendo dichas mediciones y las acciones a llevar a cabo, en su caso.

Hay que instalar un mínimo de 2 detectores por local, y están exentas las estancias en que no haya personas más de 50 horas al año (por ejemplo, cuartos de baño o almacenes en que no se esté habitualmente).

La colocación de los medidores se ha de llevar a cabo en una determinada época del año. No se pueden poner en verano, así que la fecha límite para ponerlos es febrero. Después, tienen que estar tres meses instalados en el local y se retiran para comprobar las mediciones.

Si todo va bien y da niveles que están dentro de lo aceptable, la medición es válida durante 10 años. 

Este tema es importante y de hecho desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, hemos unido a unos cien establecimientos y así hemos logrado abaratar drásticamente los costes con una oferta conjunta. Tras analizar varios presupuestos, el elegido supone una reducción de costes tan llamativa que supone tan sólo un 30% de otras propuestas, con un ahorro de más de la mitad del coste.

Si ustedes viven o desarrollan una actividad en una planta baja les recomiendo que se tomen esto en serio. Si no es el caso, no se preocupen que no tienen nada que temer.

miércoles, 28 de enero de 2026

San Fernando se rompe por todas partes

 

No hace ni un año que el tráfico entra y sale por San Fernando y las losas que el Ayuntamiento puso en el suelo no sólo se rompen, sino que se hunden. En ocho meses aproximadamente han tenido que hacer reparaciones continuamente, y lo que falta, porque esto acaba de empezar.

La hipoteca que supone para los lucenses el disparatado plan de sucedáneo de peatonalización, en que los coches circulan, entran y salen sin control por donde les sale del tubo de escape, es una auténtica locura. Nos vamos a pasar años pagando losas nuevas porque no han sabido diseñar los carriles de circulación para presumir de una ausencia de vehículos que ni es real ni es posible en una ciudad con cuatro aparcamientos de uso público dentro de Murallas (Ánxel Fole, Vía Romana, Santo Domingo y Plaza del Ferrol).

¿Qué responsabilidades asumen los que hicieron esa mala planificación? Ninguna. Todo está bien, todo está en orden, todo se ha llevado a cabo con el aval de los informes técnicos y esas cosas tan bonitas que respaldan cualquier barbaridad que el político de turno quiera perpetrar. Y al ciudadano no le queda otra que pagar, pagar y pagar.

Ciudades vecinas como Ponferrada han establecido una Zona de Bajas Emisiones sin restringir el paso de ningún vehículo ya que, al igual que pasaba en Lugo antes de las obras y la nueva planificación del tráfico, ya cumplen los estándares legales exigidos.

Los días de mercado se cierran algunas calles del entorno de la plaza de abastos, pero se dejan otras para que la gente se acerque al centro a cargar sus mercancías y productos básicos. En fiestas, por horarios, vedan el acceso de coches a ciertas zonas para que los peatones disfruten de la calle para ellos solos, pero sin evitar que en otros momentos, en que no es necesario, puedan transitar los vehículos… ¡y sin romperse el suelo!

Sinceramente estoy convencido de que los lucenses todavía no son conscientes del problema que se ha generado y de los ingentes recursos que habrá que destinar para ir parcheando eternamente estas calles.

martes, 27 de enero de 2026

Mauri empieza a irse

Dimisiones, lamentables fallecimientos y peleas internas están marcando la evolución del ala socialista del gobierno de Lugo.

Mauricio Repetto deja la dedicación exclusiva en el Ayuntamiento y volverá a ejercer su profesión de psicólogo. Es un paso atrás que estaba cantado porque es plenamente consciente de que en mayo de 2027 se volverá a convertir en calabaza, ya que con el cristo que montó tras la trágica desaparición de Paula Alvarellos no creo que cuente con repetir en las listas socialistas.

Cuando Lara Méndez se fue al Parlamento de Galicia (después de tirarse años acusando a Candia de que Lugo era sólo un peldaño para ella, miren quién dejó todo y se marchó a otros pastos más verdes… aunque se han puesto parduzcos últimamente) la pugna por la alcaldía estaba entre el número dos (Miguel Fernández) y la número tres (Paula Alvarellos). Tras una lucha a brazo partido ganó la guerra Paula, lo que supuso una baja laboral de Miguel durante una larga temporada.

Técnicamente, para que Paula pudiera ser alcaldesa, Miguel tuvo que renunciar al cargo, porque la cosa va por orden de lista.

La cosa fue tirando hasta que falleció Paula, y entonces se abrieron las puertas del infierno: la cabeza de lista había dimitido, el número dos había renunciado, la número tres acababa de perecer… y el número cuatro es Mauricio, así que se vio de alcalde.

Sus esperanzas se truncaron porque Miguel Fernández no estaba dispuesto a renunciar otra vez. Repetto incluso llegó a ir a la secretaría del Ayuntamiento más de una vez a pedir que el secretario informase de que la renuncia que había presentado su compañero de partido era todavía efectiva, y se encontró con la negativa del garante de la legalidad municipal. Nones.

La renuncia de Miguel fue a un proceso concreto, el que hizo a Paula alcaldesa, pero no se podía entender que era una renuncia sin caducidad, por lo que en un nuevo proceso para elegir alcalde, él volvía a ser la primera opción y esta vez no iba a rechazar la oportunidad bajo ningún concepto.

Se montó las de Dios es Cristo, y por lo visto quien escoltó a Mauricio a la junta del PSOE en que se tomó la decisión fue el defenestrado José Tomé, que evitó que la cosa llegase a mayores.

Mauri hizo lo mismo que había hecho Miguel: se cogió la baja. Duró bastantes meses, y cuando regresó al Ayuntamiento no se encontró con la generosidad que Miguel sí había disfrutado. Ostracismo, incomodidad y mal rollo.

El resumen es que ahora el Alcalde cuenta con tan sólo dos concejales a tiempo completo de su confianza, Jorge Bustos y Ana González Abelleira. La tercera, Olga, se lleva con él a matar desde los tiempos en que ambos estaban en el colegio de enfermería, y el resto están a medio gas o, directamente, van por libre como el caso de María Reigosa.

Así tenemos el gobierno que tenemos, una jaula de grillos donde los cuchillos vuelan y la desconfianza es la tónica general.

Menudo panorama.

lunes, 26 de enero de 2026

La (discutible) utilidad de FITUR

Hasta de espaldas creo que todos reconocemos a la mayor parte del público asistente porque todos son "de casa". Así no se promociona nada.

Como es habitual, he de empezar recordándoles que este blog es mío, personalmente, y que lo que recojo en él es mi opinión particular, no de ninguna asociación a la que pueda pertenecer o incluso en la que tenga responsabilidades. Que cada palo aguante su vela.

Entrando en materia... ¿FITUR vale para algo? Sí, sin duda. De otra forma no tendría lógica que las empresas privadas llevasen sus puestos a la feria, porque ellas sí pagan sus montajes, no como la administración que tira de fondos de todos y le da igual ocho que ochenta. Lo privado suele ser el baremo de utilidad de este tipo de iniciativas.

Tal vez la pregunta correcta no es si FITUR vale para algo sino si lo que hacen nuestras administraciones en FITUR vale para algo. Ahí ya no veo tanta seguridad en la respuesta, y de hecho de inclinarse por una binaria, la mía sería “no”.

Cuando veo en la prensa las fotos de las presentaciones que se hacen desde el Ayuntamiento me llama la atención poderosamente que no sólo se pueden contar cuántas personas hay en el público, sino que podemos decir quiénes son, porque todos son de Lugo. Así poca promoción vamos a hacer.

Hay más señales. Hoy, por ejemplo, vienen sendos anuncios en El Progreso y La Voz de Galicia de un ayuntamiento cercano al nuestro que paga media página para comunicar que su puesto en FITUR fue muy bien acogido. Tanto, tanto, que nos lo hacen saber pagando dinero público para que nos enteremos.

El Ayuntamiento de Lugo tiene tanto que ofrecer que fuimos dos veces (una por partido gobernante). En una de las ocasiones se presumió de las salas turísticas que, o bien están cerradas porque hay ratas, o se caen en pedazos (literalmente). En la otra se “internacionalizó” el Arde Lucus, algo accesorio porque ya es Fiesta de Interés Turístico Internacional así que no parece que tenga mucho sentido poner el acento en ese aspecto.

La desastrosa organización municipal (en este caso el ala socialista), que avisó a las asociaciones tarde, mal y a rastras (marca de la casa) hizo que de las aproximadamente 1.000 almas que año tras año reviven el Lucus Augusti romano (y castreño, que nadie se me ofenda) acudieran a la cita… 14 personas (a los que, por cierto, hay que agradecer el esfuerzo, sobre todo en las condiciones en las que los llevan). A lo mejor influye que hayan programado el tema para dos días de semana, en que la gente tiene el vicio de trabajar para cubrir otras feas costumbres como pagar la hipoteca y llenar la nevera. Tampoco ayuda la, no muy buena, experiencia de años anteriores y mucho menos el lío del año pasado, del que yo creo que siguen sin baremar correctamente el daño causado a la moral conjunta de la fiesta.

Pero a lo que iba, FITUR claro que sirve de mucho, pero solamente si se enfoca como lo que deberían ser las ferias: una oportunidad de hacer contactos, de hablar con empresas del sector, de presentarles los atractivos de la ciudad… pero no llega con montar un sarao de media hora para hacerse fotos, hay que pelearse con otros muchos destinos e intentar cazar a lazo a la gente importante de las empresas que mueven a los turistas, y eso no se hace.

Hace ya muchos años vinieron al Verruga dos importantes jefes de dos enormes empresas turísticas nacionales. Estuvimos hablando un buen rato y cogimos confianza, así que llegó un momento en que uno de ellos me dijo con franqueza: “no te ofendas, pero el problema de Lugo es que el enfoque que se hace del turismo es de paletos”. No puso muy fácil el no ofenderme, pero a veces es necesario escuchar las cosas feas.

Me explicó que una empresa como las que tienen ellos no está para ayudar a las ciudades a promocionarse, sino para hacer caja (eso ya lo sospechábamos) y que Lugo tenía mucho que ofrecer, pero que lo hacía mal.

Por ejemplo, si queremos que a nuestra ciudad vengan congresos profesionales (que es una mina de oro) no vale con anunciar en prensa local las grandes ventajas de Lugo para eso. Hay que dar un paso más. Lo más básico, que no cumplimos, es tener una persona de contacto que tenga un listado de hoteles, restaurantes, salones de eventos y demás necesidades para ofrecerlo a la organización del congreso del que se trate. En definitiva, facilitarles la vida.

Pero eso no encaja con el objetivo último de los líderes políticos: vender la moto localmente. Lo de trabajar es secundario y tarda mucho en dar frutos, es mejor dar una imagen de “ya para ya”.

Lugo tiene la enorme suerte de no estar masificado. Quizá deberíamos enfocar nuestros esfuerzos hacia el turismo que es interesante para nosotros.

viernes, 23 de enero de 2026

Accesibilidad y polémica (en la piscina de Frigsa y la residencia de Las Gándaras)

A la izquierda una silla de acceso al agua para personas con dificultades de movilidad.
Las otras dos imágenes son el antes y el después de la reforma de la residencia de As Gándaras

Hace un par de días una amiga, Alexia, protestaba públicamente porque la piscina de Frigsa no tiene una silla elevadora para que ella, que va en silla de ruedas, pueda bañarse sin necesitar la ayuda de cuatro personas. El dispositivo que pide es tan sencillo como una silla anclada al borde de la piscina que le permite bajar al agua por sí misma, una de esas cosas que los que no vivimos su situación consideramos obvia pero que no lo es tanto.

Es habitual verla en piscinas públicas de lugares mucho más pequeños que Lugo y la propia Alexia pone como ejemplo la de Friol, que como es habitual da lecciones de buena gestión porque tiene un alcalde apasionado por su municipio y eso, quieran que no, se nota muchísimo porque ya no es un trabajo, es una obsesión.

En Lugo no le dan respuesta. El dispositivo cuesta unos 3.000 o 4.000 euros, lo que se gastan en caralladas varias, pero que resulta “inasumible” para un municipio con un presupuesto de más de 120 millones de euros. Acojonante.

La accesibilidad no es una opción, es una necesidad. Los que tengan la suerte de llegar a mayores probablemente tarde o temprano necesiten alguna ayuda, salvo casos como mi madre, que está más activa ahora que cuando trabajaba y sigue bailando en el gimnasio como si no hubiera un mañana, mi suegra, que a sus 90 años está mejor que yo, o nuestra amiga Toñi, que sospechamos que es titular de un pacto con el diablo. Pero a lo que iba, lo normal es que por h o por b alguna cosa nos haga falta a todos si llegamos a una edad avanzada.

En lugares como las residencias de mayores la cosa ya es un absoluto requisito, y aprovecho para enlazar con el tema de la polémica que se ha montado con la reforma de la residencia pública de Las Gándaras y la “supresión de habitaciones individuales”.

En primer lugar, es importante saber que la realidad es justo la contraria de la que nos venden. No sólo no se reducen habitaciones individuales, sino que aumentan. En las plantas de las que hablamos la residencia perderá 30 plazas, pasando de 150 a 120 (ahora veremos el motivo) pero las individuales pasan de 30 a 40, y las dobles bajan de 120 a 80. El edificio se tiene que reformar y se pierden habitaciones, pero todas dobles.

Entonces ¿por qué hay protestas? Pues porque se consideran individuales habitaciones que en realidad son dobles, y tiene su explicación. Las habitaciones en debate realmente son dobles, y lo que da cierta intimidad es un murete de separación entre las camas de los dos residentes, que comparten una pequeña salita y el baño. Es decir, que es cierto que hay una relativa privacidad por ese muro que separa las camas, pero sigue siendo una habitación doble.

En la nueva configuración ese muro desaparece. No porque no quepa donde está, sino porque es necesario rediseñar todo el espacio para cumplir con las normativas de accesibilidad y de incendios. “Pues entonces mejor que no lo toquen” dirá alguno… olvidando que nunca pasa nada hasta que pasa.

Recuerden que es un edificio de muchas alturas lleno de gente mayor. Si hay cualquier situación de riesgo (un incendio, que es lo que estamos pensando todos) imaginen la que se puede liar si los pasillos son más estrechos de lo debido y no caben camillas o sillas para desalojar con rapidez todas las plantas.

En cuanto a las habitaciones en sí, los baños que actualmente tienen tampoco cumplen la normativa, y en un centro de este tipo es prioritario que lo haga porque, aunque hablemos de personas autónomas, el término es relativo, porque se refiere a quienes se valen por sí mismos, pero no podemos olvidar que hablamos de gente mayor y que tienen ciertas necesidades de accesibilidad, como es natural.

Actualmente en cada planta hay diez habitaciones dobles con el murete del que hablábamos y tras la reforma se reducirán a ocho dobles, porque los espacios requeridos son mayores y la necesaria ampliación del pasillo se come un pedazo. Por su parte, hay seis individuales y cuatro dobles (sin murete) que se convertirán en ocho individuales, que se asignan con criterios de sentido común (la situación de cada persona influye en que pueda o no compartir habitación).

Esto hace que en cada planta se reduzcan seis plazas, y como hay cinco alturas para este uso la residencia perderá treinta en total. Convertir todas las habitaciones en individuales como se pide haría que se reduzcan todavía más plazas. ¿De verdad creen que es la mejor de las soluciones con la crisis que hay de capacidad en las residencias públicas?

Así que las preguntas se reducen a dos: ¿es opcional cumplir la normativa sobre accesibilidad y seguridad en una residencia pública? Obviamente no. ¿Reducimos aún más el número de plazas? Tampoco parece lo razonable.

Habrá que estudiar si, una vez hecha la reforma, se puede poner algún tipo de mampara fija entre las camas de las habitaciones dobles para dar más intimidad a los residentes, sustituyendo ese murete actual por una opción factible en la nueva configuración de las habitaciones, pero poco más se puede hacer.

Con esto no pretendo justificar nada, sólo explicar la situación real.

Bien es cierto que a lo mejor en vez de quemar 50 millones de euros en una estación intermodal que no valdrá para nada podrían haber reformado el antiguo sanatorio mental de Castro para construir allí una enorme residencia de mayores en que la gran mayoría disfrutarían de grandes espacios abiertos, en planta baja e incluso habitaciones con jardín privado. Está muy cerca del núcleo y quienes tengan buena movilidad pueden ir caminando, y con la enorme cantidad de plazas que habría allí no sería descabellado tener incluso un bus para ir al pueblo o para hacer excursiones (si lo tienen muchos hoteles, ya me dirán por qué no una gran residencia).

Las residencias de mayores tendrían que ser palacios. En lugar de gastar los dineros públicos en cuestiones secundarias se tendría que replantear dónde metemos los cuartos, y parece que atender a quienes se hacen mayores debiera ser una de las grandes prioridades.

No creo que sea pedir demasiado, es redefinir qué es lo importante.

jueves, 22 de enero de 2026

El Gobierno de Lugo incumple la normativa sobre los presupuestos (y aquí no pasa nada)

El gobierno local de Lugo cuenta con mayoría absoluta en el pleno, ya que suma los 13 votos de los dos partidos que, frente a los 12 del PP, les dan la libertad de aprobar lo que les venga en gana. Bueno, ahora está algo matizada con el asunto de María Reigosa, que va a votar siguiendo su conciencia con lo que es posible que cada pleno sea una caja de sorpresas si no presentan cosas razonables. María se ha erigido como “interventora” municipal por libre, un papel de árbitro al que aspiraba Ciudadanos hasta que, tras el descalabro de las elecciones del 2023, se fueron a su casa primero y algunos a las filas del PSOE después bajo contrato laboral.

Esa mayoría absoluta hace inexplicable que a día 22 de enero la ciudad no tenga aprobados sus presupuestos que, en el mejor de los casos, no podrán entrar en vigor hasta mediados de febrero, y eso si hacen todo bien, que no es lo habitual.

No es una cuestión menor, y aunque al común de los mortales no le preocupa demasiado este tema, quizá debería. Ya sé que estamos acostumbrados a que las administraciones incumplan alegremente sus propios plazos sin consecuencias aparentes, pero las hay.

El gobierno de Lugo ya incumple sistemáticamente muchas de sus obligaciones legales. El ejemplo más claro probablemente sea el tema del pago de facturas con reparo de legalidad por parte de la intervención (la de verdad), que se levantan con una alegría pasmosa y siempre por áreas (el Alcalde, Miguel Fernández, levanta las de los suyos y se ausenta periódicamente para que el alcalde accidental, Rubén Arroxo, haga lo propio con las del BNG). Pero la ausencia de presupuestos hace que sea más espinoso iniciar proyectos nuevos o cumplir con obligaciones, e incluso podría poner en peligro inversiones como las subvenciones europeas… aunque, francamente, a veces tampoco pasaría nada por perderlas visto cómo y en qué se gastan.

Pero a lo que iba al principio. ¿Qué explicación hay para que no se aprueben los presupuestos antes de finalizar el año como hace todo el mundo? ¿Peleas internas? ¿Pereza? ¿Falta de interés?

El gobierno aduce que el accidente ferroviario del domingo por la noche impuso un luto oficial que le impidió reunir al Consejo Económico y Social, un paso previo obligatorio antes de llevar los presupuestos a Junta de Gobierno y después al Pleno. Podría colar, si no fuera porque el accidente fue en la noche del 18 al 19 de enero, y a esas alturas el presupuesto ya tendría que llevar tres semanas aprobado.

¿Estamos ante un uso torticero y repugnante de una desgracia? Sin duda. Poner de excusa el accidente es una bajeza moral, porque no es cierto. Puede explicar por qué no se tramitó todo esta semana, pero nada más, así que usarlo como comodín es una vergüenza total y absoluta.

Lugo no tiene presupuestos porque no los tramitaron como debieran según la normativa, así que se está incumpliendo la ley. El artículo 168 y siguientes del Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, dicen claramente que es el Alcalde quien tiene que presentarlos al Pleno, con toda la documentación exigida (incluido el informe de Intervención) antes del 15 de octubre de cada año.

Tras la aprobación inicial por el Pleno, se publican en el BOP y se abre un plazo de 15 días para que cualquier interesado los revise y presente reclamaciones. Si no hay ninguna se aprueban automáticamente y si las hay el Pleno tiene otro mes para revisarlas y votarlas.

Dice el 169.3: “La aprobación definitiva del presupuesto general por el Pleno de la corporación habrá de realizarse antes del día 31 de diciembre del año anterior al del ejercicio en que deba aplicarse”. No lo pone como opción, sino como obligación.

La chapuza continuada en que la ciudad de Lugo está instalada hace que ni siquiera con esa “mayoría absoluta” (más o menos) que tienen les permita cumplir con sus obligaciones.

Pero, ¿qué más da? Nadie se fija en esos detalles… No somos una ciudad que se tome esas cosas de forma seria y por eso nuestros gestores tampoco.

Mientras haya dinero para chocolatadas…

miércoles, 21 de enero de 2026

Caos en el gobierno de Lugo


Querido y amable lector:

El artículo de hoy es un extracto del de ayer, ya que además de servir de bitácora, este blog hace una función relevante para mí, que es recoger las publicaciones de artículos que algunos medios han tenido a bien reproducir.

Mi comentario de ayer sobre la situación del gobierno local con el problema que tienen con María Reigosa (problema que tiene el gobierno, no la ciudad, curiosamente, ya que a lo mejor logramos mejorar la gestión con una persona crítica dentro del núcleo de poder) les gustó a los redactores de La Voz de Galicia y me pidieron un resumen para publicar en la web y en papel. Reconozco que me ha gustado que creo que es la primera vez que en un medio me han reconocido el título de Politólogo que, a pesar de su degradación pública, sigue siendo algo que a veces ya ni yo mismo recuerdo que soy.

En definitiva, esto es la explicación de por qué la entrada de hoy es la repetición de lo que leyeron ayer, pero más corto.

¿Y si lo puedes hacer más corto por qué lo haces más largo?, se preguntará el avispado lector. En primer lugar porque soy de párrafo largo y de matiz, pero sobre todo porque como me enseñó un amigo periodista, es más difícil y lleva más tiempo hacer un artículo breve que uno largo, lo que se resume en el adagio: "Lo siento, señor director, pero no me ha dado tiempo a hacerlo más corto".

Gracias por su paciencia

Simpatizo con María Reigosa. Creo que es una persona seria y trabajadora en el sitio equivocado: un gobierno acostumbrado a la chapuza, a ir tirando.

Al llegar se encontró con unas obligaciones sin herramientas, presupuesto, ni el apoyo necesario. Dejó el área a los pocos meses. Sonó a «o lo hago bien o no lo hago». Su alma de ingeniera chirrió cuando se vio obligada a votar una trangallada de obra en A Milagrosa, que de hecho se han visto obligados a rectificar para incluir el saneamiento. Ahora ha pedido la baja como socialista.

No creo que esa petición ayude a mejorar la relación y para el alcalde es un problemón. De sus concejales tiene tres a medio gas, con otros dos se lleva a matar (aunque mantengan las formas en público) y eso reduce su equipo de confianza a él mismo y dos ediles. Intentó paliarlo contratando a Olga Louzao como jefa de gabinete, pero fue mal recibido por mucha gente del PSOE que no entendió que se pague a quien llevaba una década poniéndolos a caldo. Por ahora tampoco ha logrado mejorar la gestión municipal.

Pero esto no da las esperanzas a la oposición. Dudo muchísimo que María firme una moción de censura, que tampoco le han propuesto. De producirse no creo que viniera de ella. Hay otras personas a las que en unos meses les darán la patada y pueden querer morir matando.

Entre esto y lo de Tomé, el PSOE de Lugo está en descomposición. Intentan disimular con anuncios disparatados o atacando a la Xunta y a Elena Candia, diciendo que está aquí de paso, un comodín que a Lara Méndez le funcionó muy bien hasta que ella misma fue la que huyó al Parlamento de Galicia.

Mientras, Lugo va a trancas y barrancas. El sufrido ciudadano ve que se gastan millones en la bobada del centro del vino en la vieja fábrica de la luz mientras las aceras se deterioran, el MIHL se cae en pedazos, las losas del centro se rompen, el carril bici se despinta… y la ciudad se degrada día a día.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 21 de enero de 2026