martes, 7 de abril de 2026

La desgracia se ceba con el gobierno de Lugo

Olga Racamonde, en una fotografía publicada por La Voz de Galicia

La desgracia se ceba con el gobierno de Lugo, y más concretamente con el grupo del PSOE una vez más. Tres fallecimientos en un año en un grupo de ocho personas es una estadística terrible, y crea una herida muy difícil de superar.

No trataba prácticamente a Olga Racamonde, así que no cometeré la imprudencia de hablar de ella salvo para decir que transmitía fuerza, convicción y determinación. Las mujeres fuertes son la esencia de Galicia, y Olga era sin duda alguna una de ellas. Me impresionó profundamente que acudiese a los plenos, particularmente al de febrero, cuando ya estaba muy enferma, lo que transmite su compromiso con su puesto y su ciudad.

Para Lugo fue muy traumático perder a la alcaldesa Paula Alvarellos hace ahora poco más de un año. Lo inesperado de su fallecimiento no hizo más que acrecentar el golpe, y más cuando su desvanecimiento inicial se produjo en público, a pocos minutos del pregón de Carnaval de 2025.

A los pocos meses fallecía Pablo Permuy y, ahora, Olga Racamonde.

No es fácil asumir esto como ciudadanos, así que imagino que como compañeros de corporación tendrá que ser muchísimo más duro, tanto en las filas propias como incluso en las de los adversarios, ya que lo cortés no quita lo valiente y no es infrecuente que personas que se pelean con cierta dureza en las sesiones plenarias después tengan una relación que, no diré que sea cordial, pero sí al menos amable.

Le deseo a la familia de Olga que sientan cercana la compañía de quienes están a su lado en estos momentos difíciles, y a la corporación municipal en general, y al gobierno local y el grupo socialista en concreto, que puedan asumir este nuevo golpe, que no por esperado es menos doloroso.

lunes, 6 de abril de 2026

Más voces y planteamientos de usos para la vieja estación de autobuses

Infografías de la magnífica propuesta presentada por Carlos Sánchez-Montaña. En sus redes sociales pueden ver el desarrollo que plantea.

Desde que hace unas semanas Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, puso sobre la mesa nuevamente el tema del futuro de la actual estación de autobuses, han surgido propuestas para ese espacio, generando un sanísimo debate sobre ese privilegiado espacio.

A las que ya conocíamos del BNG y la propia de la Asociación, se unen ahora las voces de la Federación de Vecinos Lucus Augusti y la del arquitecto Carlos Sánchez-Montaña. La entidad que preside el peticionario de votos para el PSOE Jesús Vázquez coincide plenamente con la del BNG (quién lo iba a decir) y plantea derribar el edificio y hacer aparcamientos, mientras que la de Sánchez Montaña va por el camino de la conservación, e incluso plantea mantener las dársenas para usarlas como espacio cultural.

La de la Federación no parece muy estudiada, así que no vamos a insistir en los argumentos contra el derribo del edificio ni de la inutilidad de hacer un aparcamiento cuando el que existe no se llena jamás. Lo de que no la han pensado mucho no lo digo porque coincida con la del BNG, sino porque, hasta donde yo sé, sólo han presentado una nota de prensa sin estudio o reflexión adjunta.

En cambio, la de Sánchez-Montaña me ha parecido precisamente lo contrario: reflexionada y bien encarrilada, meditada y razonada. Vamos, que me ha encantado. Es una idea preciosa para convertir la estación en un área cultural y aprovechar las actuales dársenas para hacer eventos e incluso mercados y actividades al aire libre que sería muy interesante para la ciudad.

La pega que le veo es la misma que al aparcamiento que propone el BNG: no veo la demanda. Ya sé que es muy poco “quedabien” decir que no se ve un espacio cultural, porque es el típico uso que todo el mundo apoya… aunque no todo el mundo use. Pero es una cuestión de utilidad. Quizá deberíamos dejar de repetir usos en las mismas zonas y buscar otros que sean necesarios y que no estén ya cubiertos o se podrían cubrir con espacios ya existentes e infrautilizados.

Hablamos de un lugar que está junto a la vieja cárcel, ya dedicada a usos culturales y con una ocupación bastante floja. No es que precisamente haya eventos a diario, ni una agenda tan apretada que precise de ampliar a otros espacios, porque además ya tenemos en Lugo muchos como el nuevo Auditorio, el viejo Auditorio, el MIHL y un montón de inmuebles sin uso o con poca utilización donde hacer actividades de ese tipo. De hecho, el patio trasero de la cárcel no sé si se ha usado jamás para nada, y ahí lo tienen, con unos horrendos pegotes de mármol de nuevo rico que no conoce casi nadie, pero que valdría perfectamente para mercadillos navideños y eventos. Incluso, si fuera necesario, se podrían abrir huecos en el muro que rodea la cárcel para aprovechar las calles y la pequeña plaza peatonales que hay a su alrededor.

Necesitamos una visión de conjunto de la ciudad y, si bien reitero mi aplauso a la propuesta tomada “en sí misma”, creo que si la vemos globalmente sería repetirse. Coincido con que la ubicación de este espacio es mejor que la de los mencionados antes como alternativa, pero eso es por la manía que hay en esta santa ciudad de llevar las cosas a lugares absurdos, como se hará con los autobuses, creando un problema que después habrá que resolver con escaleras, rampas y ascensores carísimos y de mantenimiento dudoso. La idea de Carlos también impediría el apeadero de líneas interurbanas, lo que tampoco me convence porque creo vital para la zona y para la ciudad que la gente pueda llegar y salir de ahí para no tener que coger otro vehículo para acceder.

En resumen, la idea es preciosa, pero me parece que poco práctica. Los espacios culturales abundan, y justo junto a uno que ya existe y que no se llena, quizá no sea lo más acertado meter otro, aunque su uso fuera mejor que el del que ya hay, que eso no se lo discuto.

En lo que sí me gusta más su propuesta que la que hicimos desde Lugo Monumental es en que mantiene mucho más la estética actual del edificio. Es cierto que encaja muy bien donde está, cerrando la plaza y con un diálogo muy natural con la cárcel y el entorno. No es una crítica al excelente diseño que hizo Guille Tort, que además fue lo que le pedimos porque queríamos transmitir que era posible “modernizar” el edificio, simplemente creo que Sánchez-Montaña acierta más de lo que hicimos nosotros al no cambiar lo que no necesita cambio y mantener elementos como el suelo del hall o el reloj (que es una pena que no sea el viejo, que seguro que fue al contenedor).

No han sido las únicas voces que se han escuchado estos días hablando de la Estación de Autobuses. Lourdes Abuide, que se hizo muy popular en la ciudad por su etapa en Onda Cero y Achádego, también se ha pronunciado por el mantenimiento del edificio, aplicando la misma lógica que se defiende desde Lugo Monumental, ADEGA, Ecoloxistas en Acción y otras muchas personas como Santiago Catalán, Tomás Notario o Joaquín García Díez: la del sentido común y la ecología del reciclaje de edificios que, como el que hablamos, está en un excelente estado y en una ubicación envidiable y que tiene mucha vida por delante.

Finalizo hoy reiterando mi enhorabuena a Sánchez-Montaña por su magnífica propuesta y su interés en el tema. Sólo siento que no llegase a tiempo de participar en la charla que tuve con Rubén Arroxo hace unos días, porque es un debate apasionante y me habría encantado escuchar su desarrollo.

miércoles, 1 de abril de 2026

El clamor

Foto: El Progreso

No estoy de acuerdo con Elena Candia. No percibo un “clamor” para que se produzca una moción de censura que la haga alcaldesa. Sí creo que lo hay (y cada vez más) pidiendo un cambio, que en Lugo se hagan las cosas de otra manera lo que, tras tres alcaldes en dos años, parece que sólo se logrará con un cambio de gobierno y no sólo con la persona que lo encabeza porque tras tanta novedad todo sigue igual.

Sin embargo, el matiz está en cómo se haría ese cambio. Parece que un pueblo tan poco dado a las revoluciones como es el lucense apuesta por esperar a mayo del 27, no por un puñetazo en la mesa basado en que una persona abandona su grupo político.

Por supuesto las mociones de censura son una herramienta perfectamente válida, a pesar de que la parlamentaria y exalcaldesa de Lugo, Lara Méndez, pretenda denostarlas hablando de entrar “por la puerta de atrás”. No sé qué le parecerá a su jefe de filas, el presidente Pedro Sánchez, que una insigne socialista descalifique su entrada en el Gobierno de España de esa manera, pero eso pueden arreglarlo en la comisión de asuntos internos, ya saben, esa que funciona intermitentemente, según interese. Pero a lo que íbamos: aunque la herramienta es válida no pega nada con la calma y sosiego tan propia de los lucenses.

Motivos no sobran para pedir un cambio. Es difícil de rebatir que Lugo está hecho un trapo. Los baches ya son focanchas y las calles se rompen, tanto las viejas como las nuevas. Los servicios funcionan regular tirando a mal y las colas en el padrón son un síntoma de mala organización. Por si fuera poco con los líos del día a día, los concejales del gobierno se las apañan para provocar nuevos incendios y así complicar más aún la gestión de lo que ya de por sí no es sencillo, como el puteado Arde Lucus o la ignorada Plaza de Abastos, y se crean problemas nuevos como el del traslado de la estación de autobuses que ahora costará una millonada compensar con escaleras mecánicas, rampas móviles o ascensores que serían innecesarios si la hubieran dejado tranquila en su magnífica ubicación.

El clamor que detecta Elena Candia, que sí comparto que lo hay, es el del hartazgo de que se gaste el dinero en chorradas innecesarias, en las mal llamadas (y cerradas) Caldas o en convertir la vieja fábrica de la luz en un sitio para irse de vinos o, como dijo un señor en el debate de la semana pasada, hacer tortillas francesas, mientras para bajar al río nos ponen una rampa de madera que da incluso más vergüenza que risa, que ya es decir.

Muchos lucenses estamos hartos y queremos que esto se acabe, pero estamos dispuestos a esperar el natural devenir de las cosas, porque lo que necesitamos es claridad y contundencia de un electorado que es el único juez válido, y no un voto bailón, que, por legal y respetable que sea (que lo es) tampoco daría la estabilidad que pedimos y necesitamos.

Además, se dan por sentadas cosas que no son. Quien piense que el pase de María Reigosa a su actual condición de concejala no adscrita es un pistoletazo de salida para una moción de censura es que conoce muy poco a Reigosa, si bien yo tampoco la seguiría provocando a lo tonto, que la última vez que lo hicieron el resultado no fue muy allá. También hay que tener en cuenta que hay más opciones que la de su firma para que prospere el derribo, y más fáciles de conseguir dentro de alguno de los partidos del propio gobierno… Y hasta aquí puedo leer, que diría Mayra Gómez Kemp (cómo se nos notan los años…).

En todo caso esa maniobra sería, creo yo, un tiro en el pie para Elena Candia. Veamos por qué.

¿Qué tiene que ganar? Muy poco. Es mejor dejar que los actuales dirigentes se cuezan en su salsa. El gobierno estaba ya bajo mínimos mucho antes de que María les hiciera perder el rodillo que siempre han usado en los plenos, pero eso es la puntilla. La descomposición, sobre todo en la parte socialista, es evidente… aunque tampoco es ajena en el otro lado, donde hay cuchilladas, más discretas eso sí, pero puñaladas a fin de cuentas, para echar a Rubén y poner en su lugar a quien quiere mudarse de San Marcos a la Plaza de España. Pero como decía, se ve mejor en el PSOE, donde algunos de los pocos concejales que quedan no se hablan e incluso en el “núcleo duro” empieza a haber roces y recelos, probablemente fundados, de que a alguna persona se le ha subido el cargo a la cabeza y pretende sustituir a Miguel en el primer puesto de la candidatura para el año que viene.

¿Qué tiene que perder? Mucho, porque Elena no tendrá una segunda oportunidad si meten la pata, y el listón, por bajo que esté, sigue siendo alto al ser obligatoria una mayoría absoluta. Para lograrla, Candia necesitaría que en esos pocos meses que faltan hasta el inicio de la campaña electoral (que cada vez empieza antes) se demostrase que su entrada imprime al Ayuntamiento un giro tan grande, tan notorio, tan vistoso… que es prácticamente imposible llevarlo a cabo en ese breve plazo. También necesitaría un equipo de trabajo eficiente y bien preparado… que hoy en día no veo, aunque cuente con algunas piezas importantes de lo que podría venir. Todos tendrían que ser brillantes y no es el caso. Con que uno la fastidie en algo más o menos gordo, adiós… y eso casi se puede garantizar, lamentablemente.

El único argumento para que se presentase la moción de censura antes de las municipales podría ser que en mayo las cosas se pueden complicar más aún. Todavía no sabemos si se elegirán 25 o 27 concejales, ni si VOX se terminará de desintegrar a tiempo para no hacer su habitual función de apoyo a quienes dice querer vencer. Su papel se resume en quitarle votos al PP para que vuelva a gobernar un bipartito, como ocurrió hace tres años, o a espantar al electorado y movilizar a la izquierda porque “viene el lobo”.

Ciudadanos ya está liquidado, aunque su extinción puede modificar la ecuación de formas imprevistas, porque sus saldos de fin de temporada le pueden hacer un flaco favor al PSOE, ya que hay quien no vio con buenos ojos la maniobra de pasar de la crítica al servilismo más absoluto (nómina mediante, eso sí).

En resumen, no tengo la menor duda de que el clamor que detecta Elena existe, un clamor por el cambio en Lugo, pero por un cambio ordenado, tranquilo y sin sospechas y eso sólo puede venir de las urnas.

Falta saber si el interés por el cambio es “absoluto” o si simplemente será de esas cosas que se dicen en los bares pero que después permitirá que Lugo siga como hasta ahora, hundiéndose en “iniciativas pioneras” y caralladas varias.

martes, 31 de marzo de 2026

El Gobierno Local incendia el Arde Lucus (a menos de tres meses de la fiesta)

Si supiera manejar la IA modificaría esto y pondría una imagen del concejal de Xuventude incendiando el Arde Lucus

Comienzo, una vez más y como es habitual cuando trato estos temas, recordándoles que este blog es mío. Ni de Lugo Monumental, ni del Senado del Arde Lucus, ni de nadie que no sea exclusivamente yo y lo que se refleja son mis puntos de vista, sin representar a terceros. Aclarado esto, entremos en materia.

Como les decía ayer, las 19 asociaciones del Arde Lucus han remitido una carta al concejal Jorge Bustos y una nota de prensa que, si no me equivoco, tiene la virtud de ser la primera que todas las asociaciones firman conjuntamente, lo que no deja de ser una novedad que, si yo fuera concejal de juventud del Ayuntamiento, vería como un síntoma de hasta dónde ha metido la pata. Las posteriores declaraciones y notas de prensa que el concejal envió tras la cagada inicial no han ayudado.

Verán, esto es relativamente sencillo de entender si no se mira con el prisma de las siglas políticas.

Durante varios lustros el Arde Lucus se organizó desde el Ayuntamiento de Lugo, que, muy acertadamente, animó a las asociaciones a participar en esta fiesta cuya piedra angular es, precisamente, la implicación de cientos de vecinos, que son la sal del cotarro. Todo iba sobre ruedas, con los pequeños roces habituales en este tipo de eventos, hasta el 2025.

La primera metedura de pata de consideración que tuvo el Ayuntamiento fue el ataque de cuernos que le entró cuando la Xunta de Galicia se ofreció a llevar a las asociaciones a FITUR porque la administración municipal no lo hacía. Tal fue la airada reacción del concejal, con email amenazante incluido, que se desistió de la expedición (craso error, en mi modesta opinión). En todo caso la cosa se torció.

Este año, el del 25 aniversario de la fiesta, se suponía que se pondría toda la carne en el asador, pero nos encontramos con que en lugar del gran banquete que nos vendieron la cosa se quedó en un cuenco de patatas a compartir entre ocho, que fueron los asistentes a FITUR 2026. De nuevo una promesa: hemos ahorrado esfuerzos para desembarcar en “varias” citas internacionales: Lisboa era la primera. Suspendieron el viaje. La otra era, supuestamente, Alemania (la feria turística más importante del mundo, que es la ITB de Berlín). No se supo nada del tema y como fue a principios de marzo va a ser complicado asistir porque no cabemos todos en el DeLorean.

Con este estado de ánimo se convoca, por separado, a reuniones particulares con los representantes municipales donde nos anuncian, a tres meses de la fiesta, que cambiarán el sistema de financiación y pasaremos de contrato a subvención nominativa porque “lo manda Intervención”. También culpan a Intervención de que no se puedan subvencionar ni el alquiler de los locales, ni la ropa, ni las comidas, ni nada que se compre. Casi acababan antes diciendo lo que sí es subvencionable. Por si esto fuera poco, a cada entidad le dijeron una cosa diferente, ya que fueron cambiando el discurso según pasaban los días y se daban cuenta de la que estaban liando.

Hasta aquí el relato de los hechos. Me harían falta varias páginas para opinar, así que intentaré condensar (sí, se me da mal acortar).

En primer lugar hay que decir que es mal momento para que, imitando a Nerón, Jorge Bustos prenda fuego al Arde Lucus, y también cabe preguntarse por los motivos de este lío. Se nos dice que “manda Intervención”, pero a ese mismo órgano se le ignora reiteradamente levantando sus reparos cada pocos días (cada partido del gobierno los suyos) y soslayando sus críticas y recomendaciones. También es casualidad que justo en esto le hagan caso, así que habrá que buscar otras interpretaciones.

Un amigo, con carnet del PSOE así que no es sospechoso de tendenciosidad contra el gobierno local, apuesta a que es el primer paso para cargarse el sistema de participación de asociaciones y contratar a una empresa privada que gestione la fiesta. No es descabellado. El concejal se ahorraría hablar con las 19 asociaciones y delegaría ese marrón en la empresa, que subcontrataría a las entidades y haría el trabajo sucio. Suena plausible, sobre todo si tenemos en cuenta que todo en Lugo está privatizado (y encima mal privatizado), marca del gobierno “progresista”.

Pero el problema va más allá ya que muy probablemente la figura de la subvención sea ilegal e imposible de llevar a cabo. Lo primero es porque el primer requisito de una subvención es que no haya contrapartida, porque de lo contrario sería un contrato (vamos, lo que fue siempre). El Arde Lucus lo organiza el Ayuntamiento, como repitió hasta quedarse afónico el pasado año (amenazas por el uso de “SU” marca registrada incluidas) y por lo tanto las asociaciones le prestan un servicio participando en las condiciones que les marca la administración en “SU” fiesta, por lo que no cabe la subvención.

Se trata dunha festa municipal con marca rexistrada propiedade da Administración local e, polo tanto, para a que resulta necesario e obrigatorio solicitar autorización para empregala.

Extracto de la "carta" remitida por el concejal Bustos a las asociaciones en 2025

El artículo 2 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones dice expresamente que el primer requisito de una subvención es “Que la entrega se realice sin contraprestación directa de los beneficiarios”. Si el Arde Lucus fuera de las asociaciones sí, se podría usar la subvención pero al “trabajar” para el Ayuntamiento es ilegal.

Además, la figura de la subvención nominativa requiere que los beneficiarios figuren en los presupuestos municipales, algo que no ocurre. Figuran los 20.000 euros que dan a la Federación de Vecinos para organizar su comilona anual y dar los premios a los compañeros de partido, 10.000 euros para la asociación Máis Debate para organizar una “Liga de oratoria”, 5.500 para la Asociación Pepe Barreiro y sus ferretes del Entierro de la Sardina, 6.000 para la Asociación de vecinos Ponte Romana para el descenso de carrilanas, 10.000 para la Junta de Cofradías para la Semana Santa, o 3.500 a la Asociación Lucense de Futbolín para el Campeonato Nacional Maestros del Norte. Son varios ejemplos (unos excesivos y otros escasos, creo yo) para que se hagan una idea.

Modificar esto requiere cambiar el presupuesto algo que, como pronto, podrían llevar al pleno de finales de abril… y sin tener ya la mayoría no está asegurado que puedan aprobarlo, sobre todo si las asociaciones están en contra y piden a la nueva mayoría plenaria que no acepten el cambio.

Esto supone que la figura es, como les decía, discutiblemente legal y difícilmente práctica.

Pero todo esto es irrelevante a la opinión pública, porque el Ayuntamiento, torpemente, ha enfocado el asunto como una supuesta cuestión de transparencia (cuando, sorprendentemente, la propia administración jamás ha publicado cuánto le da a cada Asociación). Vienen a decir que las asociaciones no quieren justificar sus gastos con facturas, como si le ganasen dinero al Arde Lucus y lo quisieran ocultar.

No es cierto.

La cuestión es que hay gastos que nos dicen que no serían subvencionables, como si fuera una orden de Dios, pero lo dicen quienes redactan las bases que deciden lo que entra y lo que no.

Por ejemplo, si una asociación tiene un local cuyo único fin es almacenar todos los trastos necesarios para montar el campamento de Arde Lucus y no se usa para nada más (que es lo habitual), ¿de verdad creen que no es un gasto de la fiesta? Dicho de otra manera: si no participasen en el Arde Lucus no precisarían el local, lo que creo que aclara sobradamente la cuestión.

Aquí nadie dice que se pague a las asociaciones por la fiesta, sino que se les compensen una serie de gastos por el servicio que hacen al Ayuntamiento y a la ciudad en una fiesta organizada por el Ayuntamiento para la ciudad. Es sencillo de entender. No se pide que el Arde Lucus salga gratis a las asociaciones, sino que el gasto sea asumible porque comprenderán que se está por afición, pero todo tiene un límite y no vamos a poner 500 euros por persona para pasarnos esos días currando como negros.

Por si todo esto fuera poco montan este cristo a tres meses escasos de la fiesta. Una vez más el don de la oportunidad no es su mejor virtud.

En fin, que aquí sólo queda un camino razonable: envainársela. Este año han de volver al sistema que lleva funcionando desde siempre, el de la contratación, y para 2027 si quieren sentarse a hablar se hace, pero en septiembre, con tiempo y con margen para ver las cosas. El "trágala" como que no.

La alternativa... Sería triste que el 25 aniversario del Arde Lucus sea en el que se cargan la fiesta.

lunes, 30 de marzo de 2026

Las Asociaciones del Arde Lucus piden al Ayuntamiento claridad

Las 19 asociaciones que forman el Arde Lucus firman, creo que por primera vez en 25 años, una nota de prensa conjunta reclamando claridad y seguridad jurídica. No parece una petición descabellada.

Querido y amable lector:

Hoy, en lugar de comentar, me voy a limitar a reproducir la nota de prensa que las 19 asociaciones que forman el Arde Lucus (entre las que se cuenta el Senado, del que tengo el placer de ser miembro, aunque como les digo habitualmente este blog es mío y no responde a nadie más) han remitido a los medios de comunicación.

Como creo que habla por sí misma, no necesita mayor comentario, y además sería inapropiado porque se pactó entre todos y no creo que proceda añadir nada.

Gracias por su comprensión.


Las Asociaciones del Arde Lucus piden al Ayuntamiento claridad

  • En una reunión mantenida el viernes, acordaron dirigirse al ayuntamiento para superar la polémica creada por la confusa y contradictoria información facilitada a las asociaciones.
  • Las entidades recalcan que lo único que pretenden es saber qué gastos se podrán financiar y cuáles no.
  • También piden que se aclare la figura elegida para financiar su colaboración con la fiesta del Arde Lucus.

Las asociaciones que participan en el Arde Lucus se sienten confusas por la decisión tomada por el Ayuntamiento de Lugo de modificar el sistema de financiación que se venía empleando hasta ahora y la contradictoria información facilitada a las asociaciones.

En las reuniones mantenidas con ellas de forma individual, se dieron diferentes versiones de lo que serían gastos subvencionables y lo que no, y además no se aclaró suficientemente el motivo de cambiar el sistema y si está suficientemente fundamentado desde el punto de vista jurídico.

La principal diferencia entre una subvención y una contratación es que la primera se hace siempre que no haya una contraprestación, puesto que en ese caso habría que acudir a la Ley de Contratos como se venía haciendo hasta ahora. Teniendo en cuenta que el Arde Lucus es una fiesta organizada por el Ayuntamiento de Lugo, las Asociaciones tienen dudas sobre si están prestando un servicio a esta administración, por lo que no está claro si la figura más acertada es la subvención o el contrato.

En todo caso, las Asociaciones quieren recalcar que no tienen inconveniente en justificar sus gastos, pero que se les ha dado información contradictoria sobre qué sería justificable o no. Hay que tener en cuenta que hay muchos gastos anuales (como por ejemplo alquiler de locales) o inventariables (como vestimenta o decorados), de los que a día de hoy no estamos seguros de si serían subvencionables porque a unas asociaciones se les dijo una cosa y a otras otra. Dichos gastos son necesarios para poder llevar a cabo las actividades en los cuatro días del Arde Lucus y, por lo tanto, parece razonable que se puedan incluir. Lo que se pide es claridad.

En la carta remitida al concejal de Xuventude, las asociaciones le piden también que se les facilite el borrador de las bases para poder estudiarlas con tiempo suficiente, convocándole asimismo a una reunión el viernes día 10 para aclarar las dudas que puedan surgir.

El tiempo es un elemento preocupante, ya que faltan tres meses para el Arde Lucus y saber los recursos con que se contará será crítico para que muchas entidades puedan participar o no en la fiesta.

Este escrito está remitido por las 19 asociaciones que participan en el Arde Lucus.

Ara Roma - Asemblearias Lucus Augusti - Caetra Lucensium - Civitas Lucensis - Clan de Breogán- Cohors III Lucensium - Cohors Lucensium Praetoria – Kertix - Lucus Equites – Lucus Icenas Miliatore - Lugdunum - Mercenarios Galaicos - Pax Romana - Salesiani Luci Augusti - Senatus Lucus Augusti- Terra Copora - Tir Na n'Og - Trebas Galaicas - Vestales Lucus Augusti

viernes, 27 de marzo de 2026

¿A quién no le gusta un chollo?

¿A quién no le gusta un chollo?
 

El comercio del casco histórico salió a la calle ayer y hoy repite la experiencia en un outlet al que se han sumado 40 locales. Es una iniciativa coordinada por Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir.

Estos outlets son una buena oportunidad tanto para los establecimientos como para los clientes. Los primeros, que en el casco histórico tienen el problema de no contar con grandes espacios de almacenaje, hacen hueco para la nueva temporada mientras que los segundos pueden obtener productos de calidad a precios muy reducidos.

El comercio local es sinónimo de calidad y de atención esmerada, con productos auténticos y fiabilidad garantizada, y esto es lo que el público podrá encontrar en estos días de ofertas. Nada que ver con los puestos de imitaciones que vemos en las fiestas y que las administraciones consienten contra toda lógica. Aquí las marcas son reales.

El frío que hizo ayer no animó a salir en masa a la calle, y la cosa parece que hoy será igual en cuanto a temperaturas, pero como ya hará sol desde primera hora quizá la cosa mejore y la gente se pasee por la zona buscando chollos, que los hay. Además como lo que se está liquidando es la ropa de la temporada de invierno, eso puede ayudar a que las compras sean más animadas.

Para localizar los locales participantes, en un listado que se actualizará con las posibles incorporaciones que vayan surgiendo, hay un mapa de Google que podrá consultarse a través de la web de la asociación, www.lugomonumental.es , para así no perderse ninguna oferta.


jueves, 26 de marzo de 2026

¡Paren las rotativas! ¡En Lugo adelantan un tren seis horas!

Uno de los escasos trenes que pasan por Lugo. Foto: La Voz de Galicia
 

A veces, si no nos toman el pelo intencionadamente, lo parece.

Que nada menos que el presidente de Renfe, el Delegado del Gobierno de Galicia y el Alcalde de Lugo den una rueda de prensa conjunta para anunciar que un tren adelante su recorrido 6 horas suena a película de Berlanga.

Está claro que una buena puesta en escena justifica casi cualquier cosa y que la prensa, y sé que me arriesgo al criticar al mal llamado cuarto poder (porque es el primero), traga con una ausencia de espíritu crítico que a los periodistas de raza les tiene que revolver el estómago. Pero no hay más que ver los titulares triunfalistas y positivos de esta noticia, que en resumen supone que el tren de las 11 de la mañana se adelanta a las 5:18 de la mañana para poder llegar pronto a Madrid. Ni siquiera es una línea adicional, es que cambian la hora, sin más.

Nueve meses de intensas negociaciones, viajes a Madrid, reuniones, notas de prensa, fotos, anuncios grandilocuentes de que se iba a “pelear” contra todo y contra todos, para cambiar un tren de horario.

No me entiendan mal, me parece una buena decisión. No porque el tren sea más cómodo en plena madrugada, sino porque permite enlazar con otros servicios y, en la mañana, llegar a Málaga o a otros lugares porque una vez estás en Madrid puedes hacer trasbordo (aunque tienes que darte prisa porque llegamos a Chamartín y los otros salen de Atocha). Es un avance, claro que sí, pero un avance realmente anecdótico.

La obsesión con el tren a Madrid es algo que me cuesta trabajo entender. Ni que fuéramos allí lunes, miércoles y viernes.

Mientras nos distraen con eso, nos hace olvidar que seguimos tardando dos horas en llegar a Coruña en tren, tres a Santiago y cuatro en ir a Vigo (con trasbordo en estos dos últimos casos, por supuesto). Pero ni siquiera esto es lo fundamental.

Lugo es una ciudad no muy grande pero con un área de influencia bastante importante, y la gente que vive en Rábade, Sarria, Fonsagrada o Monforte no puede venir a trabajar en tren y volver a su casa en horarios razonables. No tenemos un servicio ferroviario decente que nos conecte con nuestro entorno más inmediato y que permita prescindir del coche, como hacen en la mayoría de la Europa civilizada, y también en la Galicia atlántica.

Vemos el tren como una cosa ocasional, para ir de viaje a pasar el fin de semana al quinto pino o para una visita puntual, pero no como un medio de transporte habitual y ese es precisamente el problema.

Tras gastarse cincuenta millones de euros en una estación intermodal que no intermodaliza nada porque no hay nada que intermodalizar, ahora nos vienen con esto como si fuera la caída del Muro de Berlín. ¡Paren las rotativas! ¡En Lugo adelantan un tren seis horas!

Y hay quien compra esto y aplaude con las orejas.

Tenemos lo que nos merecemos.