martes, 29 de septiembre de 2026

Esperanza para el Museo de la Romanización

Uno de los hallazgos más interesantes de los últimos años es esta estatua parcialmente conservada de 85 centímetros de altura.

A veces se me van quedando temas en el tintero, y uno de ellos fue la reunión que el día 3 de este mes tuvimos los componentes de la plataforma MVRO (para conseguir el Museo de la Romanización en San Fernando) con la alcaldesa, Elena Candia.

La reunión fue sorprendentemente cordial, quizá porque alguno de los habituales groseros que en otras ocasiones le levantaban la voz a Candia cuando estaba en la oposición, redujeron su participación a decir hola al llegar y adiós al marcharse, lo que mejoró enormemente la posibilidad de diálogo. También porque se nos dieron muy buenas noticias: parece que, ahora sí, la cosa va adelante.

El gran problema que tiene ahora mismo el edificio es que está en estado prácticamente ruinoso. Desde que el Ayuntamiento lo recibió de Defensa, que lo usó hasta poco tiempo antes de transferirlo a la administración local, no se hizo nada por su mantenimiento, salvo una intervención de urgencia después de que Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, presentase escritos en Patrimonio y Fiscalía por el deterioro de un Bien de Interés Cultural. Ahí parece que se movieron algo, pero no lo bastante. Se arregló el tejado para que dejase de caer agua a chorro, pero poco más.

Sin embargo, en julio de este año el Ayuntamiento recibió una buenísima noticia: el expediente que el anterior gobierno (sí, algo hicieron bien) tramitó ante el Gobierno de España para lograr que se ayude a la ciudad a recuperar el edificio está encaminado hacia el éxito y “posicionado”. En román paladino, salvo que una mano negra se interponga, lo normal es que sí se nos conceda la ayuda, que sería de unos 10,5 millones de euros para restaurar el edificio.

El estado es tan malo que ese dinero no llega, pero hay consignados otros 3,5 millones municipales que dejó en los presupuestos el bipartito (esto también lo hicieron bien) para completar la reforma… aunque presumiblemente tampoco será suficiente, pero la Xunta de Galicia ya anunció en su día que echaría una mano con lo que falte.

Así que ahora todo está en el antiguo 2% cultural (que ahora es el 1,5% pero que llegaría) para lograr los 15,2 millones en que está tasada la reforma del edificio.

Como es mi costumbre, ante tanta alegría y optimismo no pude resistirme a hacer una pregunta incómoda que les traslado a todos ustedes: ¿qué vamos a exponer en el MVRO?

Me explico: cuando uno piensa en museos de la romanización se le viene a la cabeza Mérida, que está lleno de estatuas, bustos y piezas impresionantes. En Lugo no tenemos nada de ese estilo. De los miles de piezas que hay almacenados, no tengo constancia de ninguna que realmente sea llamativa para el gran público.

No me entiendan mal, esto no es un ataque mi Lugo del alma, es simplemente ser prácticos. Hay que intentar dar una vuelta al tema y enfocar el Museo correctamente para que no sea un problema futuro. Si nos gastamos 15 millones en arreglar un edificio y sabe Dios cuánto más en preparar el Museo dentro, ¿no creen que sería importante que lo que se enseñe sea atractivo?

Las piezas romanas más importantes de Lugo son el Crismón de Quiroga y la Estela de Crecente, ambos expuestos en la Catedral de Lugo, que no los va a soltar porque son suyos. Sacando esas piezas, ¿tenemos algo más que aras votivas y algún mosaico más bien incompleto? La respuesta, la terrible respuesta, es que no.

Felipe Arias, que es una auténtica eminencia en este campo, me explicó (y yo les traslado a ustedes) que un Museo del siglo XXI no es para exponer cosas bonitas ni llamativas, sino para explicar un pasado e ilustrarlo. No le voy a discutir eso a Felipe, sólo faltaría, pero me preocupó bastante la explicación porque me parece que está confirmando mis temores de que para el visitante medio (y el informe PISA no hace más que agrandar esa preocupación) va a salir del Museo pensando “bueno… pues vale…”.

Siempre queda la tecnología: una sala 3D con recreaciones digitales y esas cosas… aunque espero que se gestione mejor que el MIHL (Museo Interactivo de Historia de Lugo) que es un desastre absoluto y en que no funcionan la inmensa mayoría de las cosas.

No pretendo ser gafe, sino realista. Confío en que no se me malinterprete.

lunes, 28 de septiembre de 2026

¿Por qué la Diputación de Lugo reduce casi un 90% su aportación para el San Froilán?

 

Las fiestas patronales de Lugo han comenzado. El ferial ya abrió, la noria gira y las casetas despachan pulpo. El programa festivo comienza este domingo, día 4, pero el buen tiempo y el montaje de las barracas ya hace que todos nos vengamos arriba.

Las fiestas de este año prometen ser más abiertas que las anteriores, y tener en el programa más variedad y que se atienda, si no a todos los gustos, sí a una importante mayoría. Los comentarios en redes son más que favorables, y eso es casi un milagro visto lo visto.

El esfuerzo presupuestario es importante, y más si tenemos en cuenta que la Diputación Provincial de Lugo ha decidido que este año, casualmente, debe rebajar su aportación. En lugar de los 435.600 euros que destinó a las fiestas lucenses en 2025, para este 2026 sólo aportará 50.000 euros. No sean malpensados, seguro que no tiene nada que ver con que ya no gobiernen “los suyos”, porque en ese caso hablaríamos de un escandaloso uso partidista de los fondos del ente provincial…

Preguntada la presidenta de la Diputación, Carmela López, no explicó por qué rebajaban en un 89% la colaboración con la ciudad, sino que repreguntó cuánto daba la Xunta de Galicia, que aporta exactamente lo mismo que en años anteriores.

Es curioso ese uso totalmente obvio y partidista de los fondos públicos. Si gobiernan “los míos” les doy un dineral, pero si entran “los otros” reduzco la ayuda a un 11% y me quedo tan ancha. Hay que al menos reconocerles que no han disimulado lo más mínimo, y que nadie puede llamarse a engaño sobre cómo usan nuestro dinero. Si la Xunta hubiera aumentado su aportación de 25.000 euros a 500.000 también sería criticable, pero es que tal cosa, hasta donde yo sé, no ha pasado.

En estas cosas a ambos lados la hemeroteca les traiciona. Mientras el PP decía que no era necesario que la Diputación le diese 400.000 euros al San Froilán en 2023 (“Lugo non é unha vila pequena que precise de que outras Administracions veñan a axudar económicamente aos que gobernan para que podan facer algo”), el BNG denunciaba que la Xunta no ayudaba y que “aporta sumas mucho más importantes a festivales privados”… como han hecho ellos este año. Por la boca muere el pez.

Han puesto dinero para la fiesta de la trucha con jamón organizada este fin de semana por la “amiga” Federación Vecinal de Jesús Vázquez. A los 58.000 euros anuales que la Diputación le concede para “acciones colectivas” han aumentado otros 22.000 euros para la “jornada de convivencia” entre otras comilonas y fiestecillas. Es decir, que la Diputación le ha dado este año, al menos, 80.000 euros a la Federación de Vecinos, 30.000 euros más que al San Froilán de Lugo. Es lo que tiene hacer campaña para los que extienden los talones y eso explica que en las fotos estuvieran todos los altos cargos socialistas papando truchas con jamón a cuenta de todos nosotros. Nota al margen: cuando veo estas cosas no puedo estar más orgulloso de que Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, no reciba ni un céntimo de subvenciones de nadie.

Pero oigan, que esto no acaba aquí. ¿A que no saben cuánto le han dado desde la Diputación Provincial de Lugo, ese ente gobernado por la izquierda que apuesta por los servicios públicos y la gestión desde las instituciones, al Caudal Fest? Otros 80.000 euros. Han subido de los 50.000 de 2025 a los 80.000 de 2026, un 60% de incremento para un “festival privado”. Pero lo importante, digan que sí, son los “servicios públicos”.

¿Se imaginan las manifestaciones y las declaraciones públicas que habrían hecho si fueran “los otros” los que hacen tan transparente maniobra? Estarían en la prensa día sí y día también.

Así claro, no queda dinero para el San Froilán. Total, sólo son las fiestas patronales de la capital de la provincia y parece que ya dan por perdidas las elecciones del año que viene y prefieren gastar “su” dinero (en realidad “nuestro” dinero) en otros sitios a ver si compensan en diferentes partidos judiciales la hostia que se van a pegar en el de la ciudad.

martes, 22 de septiembre de 2026

Comenzó ayer la 48 Semana de Cine de Lugo

Cartel y programación, que pueden ver con más detalle en www.semanadecinedelugo.com

Ayer comenzó la Semana de Cine de Lugo, una cita anual que cumple su 48ª edición y que incluye un ciclo llamado “Una de romanos” que homenajea el 25 aniversario del Arde Lucus y el 50 de la conmemoración del bimilenario de la fundación de la ciudad por Paulo Fabio Máximo en representación de César Augusto.

Se reúnen así tres hitos imprescindibles de la ciudad en un único evento que cada año proyecta películas y cortos para todo tipo de públicos, y que está a punto de alcanzar el medio siglo de existencia, lo que es un logro difícil de igualar.

La insistencia del Grupo Cinematográfico Fonmiñá, que casi podríamos calificar de heroica, es la que logra que año tras año se revisen los cientos de cintas que se envían al festival y se seleccionen las que finalmente se proyectan para deleite de los cinéfilos locales. Nombres propios como Julio Giz, presidente de la entidad, o Manuel Curiel, responsable de cine, son los “culpables” de que este proyecto siga adelante tras tantísimos años.

Hay que destacar que de las 135 películas que proyectan este año 50 son producciones gallegas, por lo que es un escaparate magnífico para los creadores de toda Galicia. De hecho, si les soy sincero, me ha sorprendido que haya tantos títulos producidos aquí, lo que revela que el sector goza de una salud más que razonable.

El cartel de este año está dedicado al centenario del nacimiento de la inigualable Marilyn Monroe, con un retrato de Diego As, y en el paseo de cine se pondrán nuevas placas para hacer un homenaje a las actrices lucenses Benedicta Sánchez y Cristina Castaño, y una tercera para conmemorar el hermanamiento que este año se lleva a cabo con el Festival de Cine de Astorga.

Cada año la sociedad lucense se va implicando más en este festival, y por ejemplo ocho escaparates de locales pertenecientes a Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, han dedicado sus espacios al mundo del cine. Son, por orden alfabético, los siguientes: Ajuar Decoración, El Duendecillo, Farmacia Castedo, Farmacia da Cruz, Farmacia La Salud, Hotel Monumento Pazo de Orbán, Óptica de la Torre y Rocigarcía.

Una exposición titulada “Del bimilenario de Lugo al Arde Lucus” completará esta estupenda semana, a la que les invito a dedicar un tiempo en la web www.semanadecinedelugo.com, en que podrán ver toda la información, lugares, precios…

Seguro que hay varios títulos que les interesan.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Escapismo en Lugo Máxico

Foto del Lugo Máxico del año pasado publicada por la magnífica web www.vivalugo.es

Una vez más la muy competente oposición ha vuelto a denunciar una “carencia” del actual gobierno… y una vez más ha metido la pata. Imagino que la sensación de ridículo es ajena a los portavoces municipales del antiguo bipartito, y que les resbala hacer el ganso porque, supongo, calculan que con esas cosas refuerzan a “los suyos” y afianzan su base de voto, que es la que cerrilmente coge la papeleta de un partido a pesar de todos los pesares.

Maite Ferreiro ha “denunciado” que este año no habrá el festival Lugo Máxico, una protesta totalmente coherente y razonable. Es una pena que se le vuelva en contra, porque la responsable de su organización era ella hasta la moción de censura que, recordemos, fue el 7 de mayo de este año.

Lugo Máxico se celebró tradicionalmente en mayo, salvo en 2024 que fue en septiembre de forma excepcional. Si a eso le unimos que un festival de estas características no se organiza en dos tardes, podemos concluir sin temor a equivocarnos que si este año no se llevó a cabo es porque a la señora Ferreiro no le salió de las narices hacer su trabajo.

Bien es cierto que el gobierno de Elena Candia pudo readaptar la fecha y hacerlo más tarde (si se cambió hace dos años, ¿por qué no ahora?), eso es innegable, y ahí puedo compartir la crítica. En todo caso, el año no ha terminado y vayan ustedes a saber si nos sorprenden con esta iniciativa en diciembre, que tampoco sería mal mes porque la magia y la Navidad tienen mucho que ver.

Curiosamente en el año 2023 tampoco hubo Lugo Máxico, sin que consten, hasta donde yo sé, protestas del BNG en ese año, quizá porque estaban muy liados preparando las elecciones y ya sabemos que para los partidos políticos (ahí todos hacen igual) la excepcionalidad es admisible cuando es para ellos mismos. Así que es un certamen fundamental e importantísimo… salvo que me venga mal que ando de campaña.

Así que ya ven. La gran protesta del Bloque sobre la no celebración del Lugo Máxico se puede, sin retorcer nada, explicar por su propia negligencia. De hecho el mismísimo día de la moción de censura podría estar celebrándose este festival, pero eligieron centrar sus esfuerzos en gritar con megáfonos y ponerse locos porque para partidos extremistas como el BNG siempre es más rentable un buen tumulto que hacer su trabajo.

Pero recuerden: si no hubo festival en mayo fue porque a Maite Ferreiro no le dio la gana de organizarlo. Le ha salido mal el número de escapismo.

viernes, 18 de septiembre de 2026

¿Por qué no fue ''urgente'' la Ordenanza de Ruidos en 27 años y ahora lo es?

El ruido es, sin duda alguna, uno de los grandes problemas de las ciudades.

Los temas se ponen “de moda” según coincida o a capricho de algún partido político que calcula que traerlo a colación puede beneficiar sus intereses electorales. Confían en arañar votos poniendo sobre la mesa las presuntas vergüenzas del contrincante. La táctica es lícita e incluso correcta si esas supuestas carencias generan problemas para los ciudadanos. El problema es cuando se revela más dejadez del denunciante que del denunciado.

Ahora le toca el turno a la Ordenanza de Contaminación Acústica (ORCA para los amigos) que es un tema “urgentísimo e importantísimo” si hacemos caso a algunas asociaciones y a los partidos políticos de la oposición. Analicemos el asunto.

Empezaré por confesar que particularmente soy un maniático con el tema del ruido. En casa he puesto unas ventanas que según mi hermana, que es arquitecto, son más propias de un aeropuerto que de una vivienda, pero no me arrepiento porque cuando las cierro se sellan y no se oye nada. Con eso quiero decirles que no dudo de la importancia e incluso de la urgencia, pero sí de la intencionalidad de quienes alegan eso pero hicieron justo lo contrario en las casi tres décadas que gobernaron en la ciudad.

Lugo tiene en vigor una ordenanza acústica del siglo pasado. Literalmente hablando. La firmó Joaquín García Díez y se publicó el 16 de diciembre de 1997.

Como es lógico, las normativas legales en que se basaba o que afectaban a esa ordenanza fueron cambiado con el tiempo y una parte de la misma quedó desactualizada, cuando no anulada directamente, lo que hizo que se plantease la redacción de una nueva.

Y así nos plantamos en el año 2013. El gobierno de José Clemente López Orozco se puso manos a la obra para dotar a la ciudad de una nueva normativa y redactó un borrador que aprobó inicialmente a mediados de ese año… y se abrieron las puertas del infierno. La redacción era tan sumamente mala que llovió una tormenta de alegaciones que cayeron de todas partes: asociaciones de todo tipo y pelaje, partidos políticos (el BNG fue uno de los “alegantes”)… y como lo del trabajo duro es algo que no caracterizó a los gobiernos locales desde junio de 1999 a mayo de 2026 la opción fue “dejarla morir”.

No se resolvieron las alegaciones ni se aprobó definitivamente aquella chapuza de ordenanza, y ahí quedó, durmiendo el sueño de los justos en un cajón como tantas otras iniciativas municipales que se anunciaron pero no se concretaron.

En marzo de este año se convocó a varias entidades (entre ellas Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir) para entregarnos dos borradores: uno de una ordenanza de terrazas (otro de los marrones que jamás llegaron a tramitar por lo que nunca hubo una ordenanza de ese tipo en Lugo) y otro de la “urgentísima” Ordenanza de Contaminación Acústica, tramitada “tan sólo” 13 años después de dejar morir la anterior.

Mes y medio más tarde hubo una moción de censura, como todos sabemos, y entró un nuevo gobierno que se encontró con este tema sobre la mesa, aunque, por no variar, sin que se dieran todos los pasos razonables e incluso legales para sacarla adelante.

En primer lugar, la ley exige que para aprobar una nueva ordenanza se tenga que abrir, salvo supuestos muy puntuales y que en este caso no proceden, una consulta pública para que la población general pueda expresar su opinión sobre el contenido que debería tener la norma, si es necesaria o no… Pues ni siquiera hicieron esa consulta pública oficialmente, lo que deja traslucir la forma de hacer las cosas.

Fue Ramón Cabarcos, el actual concejal de Urbanismo y al que le ha tocado este tema, el que cumplió este trámite (por cierto, hasta el día 28 tienen ustedes tiempo de presentar sus opiniones si lo estiman oportuno).

Es decir, que lo único que hicieron en 13 años, desde que dejaron fracasar el anterior intento de ordenanza es un borrador que no deja de ser una revisión del que había más de una década antes incorporando, eso sí, algunas importantes novedades (eso es innegable)… pero no las suficientes.

Por ejemplo, uno de los requisitos que se exige por la Ley del Ruido y las directivas europeas es redactar una zonificación acústica por barrios o calles según su uso (residencia, comercial, industrial…) que tendrá unos objetivos de calidad acústica. Claro, eso da chollo y no se ha hecho. Ya sólo por eso, entiendo que la norma caería por su propio peso.

Así que ahora el gobierno de Elena Candia se enfrenta a una curiosa disyuntiva: llevar a pleno la chapuza de borrador que dejó hecho el bipartito o redactar uno nuevo en condiciones, que casi seguramente llevaría un largo plazo, más allá de mayo del 2027, con lo que daría una “baza” a la oposición para decir que han “bloqueado” algo que “dejaron listo” (es llamativa la cantidad de cosas que iban a hacer en estos meses después de tantos años de tocarse las narices).

Yo optaría por el primer camino. Llevaría el borrador tal cual al próximo Pleno explicando que se hace por la insinuación interesada de que se pretende paralizar el asunto y, tras explicar detalladamente todas y cada una de las barbaridades y carencias del documento, votaría en contra de su aprobación. Es la forma de explicarlo con luz y taquígrafos. Otra sería hacer un debate público, pero ¿qué mejor debate que el que hay para hablar de una normativa en el Salón de Plenos?

Intentar forzar entre elegir si hacer algo pronto y mal, o más despacio y bien es una disyuntiva aparentemente sencilla, pero quizá no tanto si la política se mete en medio. Venir con prisas 27 años después o, siendo generosos, 13 años después no parece que responda a una argumentación sino a una grosera manipulación.

jueves, 17 de septiembre de 2026

¿Qué clase de control había del material municipal?

¿No les suena esto de usar materiales del Ayuntamiento para campañas de partidos? La foto es de enero de 2023, del material que se regaló en una "reunión de un grupo de amigos", vinculados a la Federación de Vecinos, en que se pedía el voto para Lara Méndez.

Ejercer el poder durante mucho tiempo hace que, en ocasiones, se difuminen las barreras que deberían existir entre la administración que se gestiona y la organización política que lo hace. Es lo que se suele llamar “patrimonialización” de la administración.

Pero pocas veces tenemos ejemplos tan claros de que alguna gente se piensa que la administración es su cortijo particular como el que ahora se nos presenta a través de la concejala Cristina López, que tras sus grandes éxitos “los placeros son unos cerdos” y “el cementerio es turismo”, ahora, desde la oposición, protagoniza una nueva novela de intriga con “el material municipal es mío y hago con él lo que me sale de… las narices”.

Los hechos son incuestionables: en recientes reuniones de la zona rural la concejala nacionalista ha estado repartiendo últimamente material propiedad del Ayuntamiento de Lugo, serigrafiado con la imagen institucional. Hablamos de bolsas (de esas tipo tela), pegatinas con los mismos logos y ejemplares de las obras completas de Rosalía de Castro que dependían de la concejalía de Cultura, también en manos del BNG en el anterior bipartito.

Esto me recuerda a aquella “reunión de un grupo de amigos” que en enero de 2023 (a unos meses de las elecciones locales) repartió bolsas con materiales promocionales del Ayuntamiento de Lugo con regalitos: bolis, pines, auriculares, chapitas… Un uso totalmente vergonzoso de recursos públicos que se ve que el bipartito normalizó, por lo que hasta tiene cierta coherencia que Cristina López se pensara que podía hacer lo que le viniera en gana. Si Lara lo hacía, ¿por qué no ellos?

La respuesta del Bloque a estas acusaciones es que “puede tratarse de material excedentario acumulado procedente de etapas anteriores” (obsérvese que tampoco se pillan los dedos asegurándolo, meten ese “puede”) y “facilitado por las diferentes entidades o asociaciones para su entrega en actos protocolarios”. Es decir, que según la teoría nacionalista les dieron a esas “entidades o asociaciones” cajas de material para que ahora se lo devuelvan a Cristina López para repartirlo ella. Muy creíble no resulta, y aunque lo fuera... ¿qué clase de control había del material municipal si se daban a paladas?

Que cuando se presentó la moción de censura empezó una mudanza del Ayuntamiento es evidente, porque sabían que aquello no iba a tener marcha atrás, pero lo que ahora está en discusión es qué se metió en las cajas que se llevaron. Obviamente, cuando uno ocupa un despacho lleva cosas personales (todos lo hacemos) pero el matiz está en que cuando te marchas no puedes arramplar con las cosas que no son tuyas. Aunque tú creas que lo son porque “las has comprado tú”, pero no con tu dinero, sino con el de todos. O aunque pienses que nadie va a echar de menos una máquina de escribir “vieja” y, presuntamente, la metas en el saco con tus cosas y te la lleves para casa.

Comprendo el trauma que les ha supuesto perder el gobierno y del que aún no se han recuperado. De hecho, Cristina López sigue presentándose en Facebook como “Concelleira da Área de Participación e Servizos para a Veciñanza no Concello de Lugo”, que era el cargo que tenía hasta el 7 de mayo.

La vida es cambio, y no nos suelen gustar. Sobre todo si son “a peor”, pero es lo que hay. A todos nos ha pasado y, con suerte, nos seguirá pasando porque la única condición inmutable es el fin de la vida y, aunque es inevitable, tampoco tenemos prisa (bueno, hablo por mí y creo que la mayoría, que últimamente está la gente muy sensible con que se les meta en el mismo saco que al resto).

Pero una cosa es seguir poniendo en redes cargos que no se tienen, que siempre se puede justificar diciendo que quedó ahí de antes, y otra muy diferente es repartir material institucional que se ha distribuido, aunque nos creamos la versión del BNG, a la ligera ya que ahora sobran cajas y cajas “para que las entidades las entreguen a la concejala para repartirlas a la gente”. En serio, cada vez que lo repito me suena menos creíble.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El suelo del centro está fatal

En Santa María una cutre "reparación" con cemento en el suelo de noble piedra choca enormemente.

Una de las herencias más difíciles de gestionar que recibe el gobierno de Elena Candia es el estado del casco histórico. No hablamos únicamente de las piedras recién puestas que ya se están rompiendo sino del deficiente mantenimiento, la chapuza continua y la mala gestión de otras zonas del centro que han sufrido parches y arreglos dignos de Pepe Gotera y Otilio.

Ver que suelos nobles de piedra como los de la mismísima Plaza de Santa María, frente a la puerta norte de la Catedral (uno de los iconos de la ciudad) se ha parcheado con cemento de mala manera (que ya está resquebrajado, por cierto) dice muy poco del cuidado que se ha tenido con la zona en estas últimas décadas.

El gobierno ha aprobado la reforma de los pavimentos de Rúanova y Campo Castillo, una medida totalmente necesaria, pero hay que alertar de las otras calles que necesitan una revisión, y eso hizo ayer Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir.

El casco histórico es la tarjeta de presentación de la ciudad, y como tal ha de estar en el mejor estado posible. Sin embargo, una visita a lugares tan significativos como la calle de la Reina, la de Buen Jesús (lateral de la Catedral, entre la Plaza de Santa María y la de Pío XII), la propia plaza de Santa María o la Plaza de España, tienen grandes deficiencias, losas rotas, hundimientos… lo que da un aspecto de descuido que no se corresponde con la importancia de esas áreas. Lo mismo ocurre en la zona de la Tinería, calle Progreso u otras vías del centro.

Los solados están en muy mal estado en diversas zonas, algunas puramente peatonales (como la zona de la Plaza de España que está frente a las terrazas de hostelería) lo que descarta como único motivo de las deficiencias el paso continuado de vehículos.

También hay muchas deficiencias en registros de alcantarillado (que en casos como los de Reina o Progreso suponen un peligro serio de tropiezos o incluso roturas) y en tapas de registros de las zonas recientemente reformadas, que se hicieron con un material impropio y que se están degradando a un ritmo increíblemente rápido. También hay que decir que, casualmente, ayer mismo estaban arreglando parte de estos registros de la calle Progreso, que llevaban años mal colocados y que por fin se han reparado.

Se ha solicitado, por lo tanto, una revisión general de todas las zonas para programar, a la mayor brevedad, la repavimentación de las zonas afectadas cuando sea necesario o la reparación de los daños en todo el casco histórico.