viernes, 26 de agosto de 2016

Carta abierta a Pablo Iglesias (que supongo que no leerá)






Señor Iglesias:

Asisto atónito a sus declaraciones en las que lamenta que Arnaldo Otegi no pueda concurrir a las elecciones vascas del próximo día 25 de septiembre por su condena a inhabilitación para cargo público.

A ver si lo he entendido bien: según su teoría un imputado por corrupción, que no es otra cosa que alguien acusado pero del que aún no se ha demostrado nada, no puede presentarse a las elecciones porque no es digno ni de optar a un puesto público. Sin embargo el señor Otegi, condenado por secuestro y pertenencia a una organización terrorista ha de poder optar al mismo cargo porque son los “vascos y vascas” los que han de decidir.

¿Cómo se pueden conjugar ambas cuestiones? ¿Cómo puede considerarse más grave la presunta complicidad con los que roban que la complicidad demostrada con los que asesinan?

Entiéndame bien, no pretendo disculpar a nadie. Esto no es un “y tú más”. Aquí nadie propone que se reduzca ni un ápice la lucha contra la corrupción, no hablamos de eso sino de la doble vara de medir, que es sangrante… en este caso de forma literal.

Usted propone que los acusados de un delito de corrupción sean apartados de toda posibilidad de acceder a un cargo público, saltándose detalles de cierta relevancia como la presunción de inocencia, claves en un estado de derecho. Puedo entender, aunque no la comparta, su postura de máximos respecto a los imputados pero no me encaja con esta actitud de colegueo con quienes la justicia ha determinado que son miembros de una organización asesina.

Hablar de caciquismo en esto es ridículo. Otegi ha sido condenado tras un proceso legal en que ha podido defenderse, algo mucho más garantista, lento y farragoso que coger a un señor por la calle y meterlo en un zulo, poner una bomba en un supermercado o descerrajar un tiro en la nuca a quien piensa diferente. Las víctimas de ETA jamás se van a poder presentar a nada, lamentablemente.

Espero sinceramente que rectifiquen este tipo de posturas.

Reciba un atento saludo.

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