martes, 13 de diciembre de 2016

Matar moscas a cañonazos

Ser alcalde de tu ciudad tiene que ser increíblemente satisfactorio, al menos si lo haces bien. Creo que no les revelo ningún secreto si les digo que siento una envidia tremenda por quienes han ostentado ese puesto en Lugo, sobre todo si han dejado buen recuerdo como Tomás Notario o Joaquín García Díez. Quizá por eso, por mi pasión municipalista, me enfadan tanto las cosas que veo a diario.

Por ejemplo, hace poco les traía a colación una noticia de la web municipal sobre el pintado de UN paso de peatones. Sí, uno. No es que hayan diseñado un plan de tráfico (bueno, sí lo han hecho pagando una fortuna a una empresa de Cataluña para dejarlo en un cajón, pero nos entendemos) o que se afronte una iniciativa para evitar accidentes, es que han repasado un puñetero paso de cebra. ¡Qué tristeza!

Recientemente volvieron a sacar otra noticia similar. “Instalada UNA banda reductora de velocidad en el barrio de A Residencia, en cumplimiento con los compromisos adquiridos por el Gobierno con el vecindario”. Les faltó poner a la banda municipal y majorettes abriendo el paso de la comitiva.

Por si esta tristeza fuera poco, la oposición, en este caso Lugonovo, salió a protestar porque no le colgaban la medalla de la banda reductora, que habían propuesto ellos “antes”. Como si hubieran descubierto América o inventado la rueda. ¡Qué pena!

No me entiendan mal, no me parece malo que pinten un paso de peatones o que pongan una banda reductora, solo faltaría, pero me suena a poca cosa para que lo consideren un logro político con el que se “cumplen compromisos”. Da idea del nivelón que tenemos y la pobreza de las iniciativas. Esto tenía que ser una cosa tan de trámite que no mereciera nota de prensa, y mucho menos la presencia de las autoridades como si se inaugurase un pantano.

Otras acciones que se metieron en ese gran “plan de salvación” son la reposición de bancos o el podado de árboles. Eso merecería, como mucho, una notita en plan “oiga, cuidado si pasa por Ramón Ferreiro que estamos podando y no sea que se le caiga una rama en la cabeza”, y hasta es exagerado para eso.

Obviamente no faltó el toquecito a la malvada Xunta, que como todos sabemos tiene la culpa de la pertinaz sequía, la caída de la hoja en otoño y todos los demás males que en el mundo son. Si les soy sincero me da la impresión de que realmente lo importante para la web era eso, el poder salir en una foto y meterse con el adversario político, si no, ni se entiende.

Lugo tiene temas más serios. Del Garañón seguimos sin noticias (y tiemblo el día que las tengamos), de la playa fluvial tres cuartos de lo mismo, la antigua cárcel bien, gracias... y así todo.

Sacar una nota de que se coloca un cojín en una calle es matar moscas a cañonazos. Dará votos, sí, pero algún día esas cosas también los quitarán porque la gente se dará cuenta de que si “venden” eso es que no hay otra cosa que decir.

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