viernes, 11 de agosto de 2017

Abella está camino de perder la guerra

Pasillos fantasma y locales vacíos un día cualquiera por la tarde.

No soy fan de los centros comerciales. De hecho les tengo bastante manía por varias cosas, entre ellas el olor (no sé si se han fijado que todos tienen ese característico aroma a aire acondicionado y ambientador), la falta de aire libre, y la fea costumbre que tienen de prescindir de negocios locales en favor de las grandes franquicias. Prefiero mil veces sufrir las inclemencias del tiempo y pasear por las calles de cada ciudad (mejor si puede ser en su casco histórico), visitar las tiendas una por una (aunque cada vez van quedando menos de las que tienen encanto), parar a tomar un café en una terraza (sí, incluso en invierno) que estar enlatado en esos monstruos de hormigón a los que voy cuando no me queda más remedio. Por ejemplo en Lugo no queda más que acudir a Las Termas o Abella para ir al cine.

Baute y las autoridades
inaugurando la ya cerrada tienda de UPIM
Foto: www.atravesdemiarmario.com
Sin embargo, y a pesar de la introducción, no creo que sea buena noticia para la ciudad la caída en picado de una apuesta tan cara como fue el Centro Comercial de Abella. La inauguración del nuevo mamotreto fue el día 18 de noviembre de 2015, es decir hace menos de dos años, y desde aquel aquel acto, realizado a bombo y platillo y con todas las autoridades, la cosa fue de mal en peor. Ni la puesta en marcha de tiendas con presencia de “invitados de honor” como Carlos Baute (esta duró solamente un año) ha conseguido llevar público a Abella.

Hace un par de días estuve dando un paseo por allí y parece el escenario de una película postapocalíptica de zombies. Solo perviven cinco comercios: el supermercado Leclerc, Benetton, Fifty factory, Chicco, y una tienda de parafarmacia llamada Fontfarma. De hostelería solo quedan abiertos la cervecería La Sureña y el 100 montaditos tras caer también Pans & Company, y de servicios únicamente están el gimnasio, una lavandería automática de autoservicio, el karting y los cines.

No creo que 11 negocios de diferentes tamaños puedan mantener por sí mismos el centro comercial durante mucho tiempo. En los escaparates se anuncian “próximas aperturas” de diferentes comercios pero llevan puestos ya algún tiempo y no parece que vayan a cristalizar, así que el futuro no es demasiado halagüeño.

Las tiendas que hay en el centro comercial de Carrefour también fueron cayendo una tras otra y solo perviven unas poquitas, pero no es comparable porque realmente aquello es más un supermercado con anexos que un centro como los que hablamos.

¿Cuál fue el error de Abella? ¿La ubicación? ¿La promoción? ¿La elección de los comercios? El no haber contado con la presencia del “imperio” Inditex no es positivo, porque como todo el mundo sabe arrastra a mareas de personas, y quizá por eso los gestores de diferentes centros le dan enormes ventajas a las marcas de Amancio Ortega para que se instalen en sus áreas. Sin embargo eso no lo explica todo.

Probablemente la ubicación no sea la más adecuada. Si ese mismo centro se hubiera levantado en San Fiz creo que la historia no sería la misma: más cerca de la zona universitaria, a un paso de un barrio poblado como es el de Fontiñas, a una distancia razonable del centro e incluso de Aceña de Olga… pero claro, el precio del terreno obviamente no es el mismo.

Abella está perdiendo la guerra de los centros comerciales, y tarde o temprano parece que seguirá los pasos de otros fracasos como el Dolce Vita de Coruña o los problemáticos mantenimientos del Espacio también de Coruña o Área Central de Santiago.

Y encima es un mal edificio para reutilizarlo… 

5 comentarios:

  1. Es una pena que este centro comercial esté decayendo a este ritmo, sin duda han cometido muchos errores: la inauguración fué antetodo muy fría y eso los Lucenses no lo hemos perdonado,las tiendas quizás no muy atractivas,para mi gusto no es que falte Inditex(que no importa) sino que lo que había no tenía ropa de buena calidad a excepción de pocas como Chico, Tuc...
    Sin embargo acertaron en lo que a la restauración de refiere, y al apartamento subterráneo, que en días de lluvia se agradece muchísimo.
    Para mi opinión fallaron en los detalles, falta de ascensores cómodos, unas escaleras mecánicas que da miedito subir a ellas...
    Y para postre todo el tema de las licencias...
    Lo dicho, una pena...espero que aparezca alguien que lo haga resurgir y que no acabemos todos caminito A Coruña cuando queremos hacer nuestras compras.

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  2. Ciertamente es un Centro Comercial fantasma. Ayer estuve en el cine, una buena película, y solo estábamos nosotros, dos. No creo que esto sea rentable. El centro comercial vacío también. Y también creo, como tú, que el lugar no es acertado

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  3. Yo añadiría un detalle. No hay una recuperación firme de la economía. Y me parece alucinante que inauguraran a finales de 2015. Apuesta muy arriesgada.

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  4. Añadiría un detalle. Todavía no hay una recuperación firme. Sería interesante investigar quién más se ha arriesgado a abrir un CC en el año 2015 en nuestro país. Probablemente será un caso único.

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  5. La zona acabo, con el centro comercia, d las peores zonas de lugo, mucha kinkallada, en una punta de lugo.... opto por la ubicacion qe dice la noticia, pasara lo mismo q con el hospital viejo, todo abandonado

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