jueves, 3 de abril de 2025

Que no desaparezca Sargadelos, por favor

Sargadelos es parte de muchos de nosotros. Más allá de una marca, es un icono de Galicia

Sargadelos es una marca comercial, sí, pero también una obra de arte que ha logrado perdurar a través de los años y de los vaivenes de la economía y, lo más importante, ha conseguido ser identificada como algo tan gallego como el pulpo o la fachada del Obradoiro. Pocas empresas tienen un capital semejante, que ahora amenazan con extinguir… aunque dudo mucho que lo hagan.

Ayer todos nos alarmamos por el anuncio de que cerraba Sargadelos. Hoy nos dicen que no, que por ahora hay un cierre de la fábrica de Cervo no oficializado ya que, a pesar de que algunos pregonan lo contrario, la empresa no puede bajar la persiana por las buenas de un día para otro. Si el propietario principal de Sargadelos se quejaba de la burocracia, verá que hasta para cesar la actividad de la factoría lucense hay un trámite y un procedimiento que cumplir.

No puedo dejar de estar de acuerdo con Segismundo García en el exceso de burocracia, papeleo, cortapisas y cargas financieras y documentales que sufren las empresas. Para tener un pequeño comercio o un bar de barrio necesitas un armario de tamaño XXL para guardar los papeles y si pensábamos que la administración digital iba a acabar con eso nos equivocábamos, porque si es más fácil obtener un documento (supuestamente) en vez de 3 te piden 30 con lo que estamos en la misma, si no peor.

Los procedimientos administrativos que tiene que completar cualquier pequeña empresa son una carrera de obstáculos inconcebible, y procesos como la famosa “comunicación previa”, que parecía que por fin aclaraban el panorama ante la lentitud administrativa, se han vuelto en contra del sufrido emprendedor, al que la falta de respuesta no le produce silencio administrativo sino un “ya veremos cuando nos venga en gana” que se traduce en una inseguridad jurídica de padre y muy señor mío.

Pero todo esto, siendo cierto, no justifica el berrinche del señor García, a quien se le han notificado deficiencias que ponen en riesgo la salud de los trabajadores. Eso no hay liberal que lo defienda, porque el liberalismo no es hacer lo que te venga en gana, sino entender que tus derechos terminan donde empiezan los de los demás y viceversa. Vamos, que ni Adam Smith defendería que un empresario puede hacer enfermar a sus empleados.

Más allá del fondo personalista del asunto, me quedo con la tristeza que me produce la posibilidad de que Sargadelos deje de trabajar.

Muchos de mis recuerdos son de Sargadelos. La vajilla que me dio mi abuela, las piezas que me regaló mi madre, el juego de té que Sara nos completó por nuestra boda o el de café de mis cuñados Miguel y Marifé, el de Carles y Jorge, la bombonera de mi cuñada Ana, la que le regaló Fraga a mi abuela Emilia, el zorro que era de mi abuelo Luis o las palomas que fueron el premio de los artículos del Belén de Begonte… son tesoros para mí. Cumplen su función, porque usamos esas cosas (no comprendo una vajilla que sólo sea de exposición) pero cada vez que cojo un plato o una taza en la mano pienso en las personas que me las dieron.

Como yo, muchas personas de Galicia han depositado en Sargadelos parte de su cariño y de sus recuerdos y sería una desgracia para todos que la fábrica cerrase, no porque no vende (es justo al contrario) sino por un déficit en la gestión.

Confiemos en que esto sólo sea un bache, y que pronto recuperemos la normalidad en una cerámica que es mucho más que una empresa.


miércoles, 2 de abril de 2025

Miguel Fernández ficha a Olga Louzao (la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...)

Miguel Fernández y Olga Louzao. Fotos: El Progreso y El Diario de Pontevedra respectivamente

Ni en un millón de años se me habría ocurrido pensar que Miguel Fernández habría elegido como jefa de gabinete para su alcaldía a Olga Louzao. No porque dude de la valía de Olga, a la que quiero felicitar por su nueva responsabilidad, o de la bondad de la jugada, sino porque directamente no se me pasaría por la cabeza, sin más. Menos aún habría pensado que ella aceptaría, a pesar de que una amiga llevaba años diciéndome que las filas socialistas eran su hábitat natural. El tiempo le dio la razón.

Es una muy buena maniobra para el Alcalde, quien si pretendía dar un golpe de efecto lo ha logrado con creces. Logra “centrarse” al fichar para su cargo de máxima confianza a una persona que durante una década, desde la bancada de la oposición, criticó con dureza y argumentos a los gobiernos de los que el propio Miguel formó parte, y puede interpretarse como el comienzo de una enmienda a la totalidad de lo hecho por Lara Méndez y Paula Alvarellos, lo que, francamente, puede ser bueno para Lugo si se cortan los disparates hechos en los últimos años.

Tengo mis serias dudas de que lo bueno que es esto para Miguel como Alcalde lo sea para Olga. Toda la coherencia de la que hizo gala durante esta década cae por la base. Aquello de que dejaba la política por el fracaso de Ciudadanos y que no se veía bajo otras siglas, lo de las críticas a quienes, según ella, no representaban a los ciudadanos y a los partidos dominantes que habían secuestrado las instituciones… se ha venido abajo con el anuncio de que pasa a ser la mano derecha de un alcalde socialista, cabeza del "bigoberno" (palabras de la propia Louzao), usando una puerta giratoria que le hace dar una media vuelta difícil de explicar para quienes creíamos en su discurso. No hablamos de una afiliada más sino de la exdirigente del partido naranja a nivel autonómico, una figura importante de la casa.

No me entiendan mal. Le tengo mucho aprecio a Olga, sus propuestas siempre me parecieron de sentido común y muy razonables, y la admiré más aún cuando resistió los cantos de sirena de siglas políticas para unirse a listas ajenas en 2023, ante el declive más que obvio de Ciudadanos. La cuestión es que el actual movimiento, que en mi opinión es un paso en falso en lo que respecta a su credibilidad personal, nos puede hacer dudar de si aquella resistencia sólo fue la esperanza de conseguir ser el concejal número 13 con su propia lista y tener la llave del Gobierno, lo que la convertiría en una persona con un poder tremendo.

¿Pensaría lo mismo si Elena Candia fuera alcaldesa y la fichase como jefa de gabinete o estaría diciendo lo generosas que fueron ambas al aparcar sus diferencias? Pues es posible que fuera lo segundo, porque hay un matiz importante: Elena no ha sido Alcaldesa de Lugo y su partido no gobierna en la ciudad desde el siglo pasado, así que Olga no ha estado diez años machacándola desde la oposición, salvo por la animadversión personal que siente por Candia y que ha trasladado manifiesta y reiteradamente. Sí ha hecho eso, dar leña sin cesar, con el PSOE de Orozco y Lara Méndez (que también es el de Miguel Fernández), con lo que es más difícil entender por qué ahora se une a quienes criticaba fundamentadamente y sin piedad.

Hay también un aspecto interno que puede hacer la puñeta a Miguel, pero no como Alcalde. Como les decía al principio institucionalmente es un buen golpe de efecto, pero no sé yo hasta qué punto dentro del PSOE sentará bien que se diga públicamente que “los mejores” están fuera de la casa. Poner de jefa de gabinete, la mano derecha del Alcalde y persona de su máxima confianza, a la portavoz de Ciudadanos y "rescatar" a otras personas de ese partido (de los que no discuto la valía, no me entiendan mal, al revés) puede caer mal dentro de las filas socialistas igual que los simpatizantes del casi desaparecido partido naranja no entendieron que Olga pusiera de asesor a un destacado miembro del BNG, aunque también es verdad que a la hora de votar el afiliado medio es muy disciplinado y coge la papeleta, aunque sea con cierto disgusto. Salvo los de Ciudadanos, que huyeron en bandada.

Veremos ahora qué sale de todo esto. Estoy convencido de que Miguel y Olga trabajarán por intentar hacer lo que creen mejor para Lugo, aunque eso suponga deshacer cosas que se llevaron a cabo en años recientes. Sólo falta saber si lo conseguirán, porque tendrán que vencer la resistencia interna a desdecir a sus antecesores en los cargos que ocupan.

Espero que por el bien de Lugo lo hagan muy bien y les deseo la mejor de las suertes y muchos aciertos, porque nos va a todos mucho en ello.

martes, 1 de abril de 2025

Prevarica tú, que yo no quiero

 

La Federación de Vecinos hizo ayer un aquelarre para demandar a la Xunta de Galicia que deniegue la planta de biogás de Coeses.

Aquí hay dos cuestiones particularmente llamativas. La primera es que se hace ese llamamiento el mismo día en que el DOG publica la denegación de la evaluación ambiental de la planta de biogás de Coeses - AQUÍ EL ENLACE (no sé si les suena el tema, es el mismo del párrafo anterior). Es decir que “exigen” algo que ya está hecho.

Bien es cierto que la denegación no termina el procedimiento administrativo, ya que hay un mes para alegar y después queda la vía judicial, pero es evidente que el ánimo de la administración autonómica no es la autorización a cualquier precio (por mucho que las campañas políticas digan otra cosa) sino cumplir las normativas y redactar los informes de acuerdo a la realidad, que es lo que se ha hecho y por lo que no se ha aprobado el expediente.

Las alegaciones podrán lograr que ser revise el expediente, pero no que se cambien unos informes que ya están emitidos y que son negativos. No cambian de signo por mucho que se proteste. La alegación podría colar en el caso de que hubiera un error en los mismos, o que fueran discutibles en sus conclusiones, pero no lo son. De hecho son tajantes.

Pero la segunda cuestión es más llamativa todavía. Entre los muchos informes previos que dan pie al que finalmente aprobó la Xunta hay no uno, sino dos, emitidos por el Ayuntamiento de Lugo, en los que NO se oponen a la planta de Coeses. Escurren el bulto y dicen que eso no es cosa suya, lo que choca frontalmente con lo que públicamente gritan, pancarta y bocadillo mediante. Piden a la Xunta en público, como partido político y como administración, que deniegue un proyecto al que no se oponen oficialmente. No me digan que no es curioso.

En resumen, lo que la Federación de Vecinos está pidiendo a la Xunta de Galicia es “prevarica tú que yo no quiero”. Que se oponga a la planta de Coeses no porque sea ambientalmente negativa (que es lo que ha hecho, con la ley por delante) sino porque los vecinos no la quieren (recordemos que la planta se planifica en unos terrenos de los que los propietarios son los propios vecinos) pero no se menciona al Ayuntamiento ni se le pide que se oponga en los informes emitidos. Ahí no se pide la prevaricación, sino que se mira para otro lado.

Una nota final, me ha llamado la atención que ni la Sociedade Galega de Historia Natural ni la Federación Ecoloxista Galega hayan emitido el informe que se les solicitó.

La política es una cosa maravillosa cuando no se convierte en una guerra de siglas ni de partidos, y no infectan con subvenciones la voluntad de las personas. Aquí tienen un ejemplo de lo contrario.

lunes, 31 de marzo de 2025

Lugo, ciudad segura... pero algo menos


Según el Instituto Nacional de Estadística Lugo es una ciudad segura para vivir. Tenemos un índice de criminalidad bajo, que se ciñe normalmente a pequeños hurtos y cosas así. No somos una ciudad en que sean preocupantes (por número) las agresiones sexuales, los asesinatos o temas mayúsculos como esos. Es una ciudad tranquila, donde destaca el bajísimo porcentaje de agresiones racistas o por cuestiones sexuales.

Pero sí es cierto que los datos también reflejan que en los últimos tres años ha habido un importante incremento de la criminalidad, si bien mayoritariamente de los mismos tipos que la que ya teníamos. Vandalismo, tráfico de drogas y asaltos contra la propiedad son los tres ejes de lo que pasa en una ciudad en la que nunca pasa nada.

Los datos son de 2024 para atrás, así que probablemente ese incremento sea por lo tocada que ha quedado la sociedad en su conjunto tras la pandemia, esa de la que “íbamos a salir mejores” pero hemos salido tronados.

Este fin de semana hubo una ocupación frustrada de un edificio entero (viene hoy en El Progreso) y varias familias gitanas (sí, ya sé que es políticamente incorrecto decir que son de esa etnia, no como cuando un sacerdote abusa de un niño, que ahí su profesión es determinante) intentaron residir por las bravas en un edificio nuevo sin inquilinos por el momento. Por suerte fue evitado por la mediación de la Policía.

También, y en esto estaba yo mismo de testigo, pasan cosas a plena luz del día y en plena Plaza de España. El sábado, a eso de la una de la tarde, con un sol precioso y el centro a rebosar de gente, un chico le robó a una señora el bolso, que tenía puesto sobre la mesa en una terraza, y salió corriendo. Afortunadamente una persona lo persiguió y logró que soltara el bolso y saliera por pies, por lo que no hubo mayor problema y la cosa se solucionó felizmente.

Es una anécdota sin mayor importancia, pero que refleja el nivel de descaro que estamos viviendo. Da igual que estés en un lugar oscuro a las afueras que en pleno centro tomando algo, el riesgo de que te roben es el mismo, si bien es cierto que probablemente en el primer caso la señora se habría quedado sin bolso si no hay nadie por la zona del suceso.

Lugo es una ciudad razonablemente segura, pero está en manos de todos que lo siga siendo.

viernes, 28 de marzo de 2025

Libertad de expresión para Bretón (y libertad de no leer su basura para los demás)

Prohibir escribir o publicar un libro se llama censura y es incompatible con una democracia sana.
Leer determinados libros y dar la oportunidad de ser escuchado y encima ganar dinero a ciertos monstruos es incompatible con una sociedad decente.

Hoy me voy a desviar un poco de mi tema principal, que es mi Lugo del alma, porque hay un tema que como editor (modesto, pero editor) me ha chocado enormemente y es la decisión de la editorial Anagrama de suspender la venta del libro de José Bretón (bueno, escrito por otra persona pero como si fuera él) titulado “El Odio”.

A ver si lo he entendido bien. El señor este, en la cárcel por asesinar a sus dos hijos, firma un contrato con la editorial para que ésta se tome el trabajo de buscar un “negro” que escriba un libro en nombre del asesino, lo publicita y, ante la airada reacción del público (¡qué sorpresa!) decide paralizar la distribución que, por otra parte, hubo librerías que se negaban a aceptar.

Aquí hay cuatro principios en la balanza: el daño que se hace a la madre de los niños asesinados y a su entorno, la libertad de expresión para escribir el libro, la libertad de empresa para editarlo y la libertad de leerlo.

El daño que se hace a la madre de los niños y su entorno, haciéndole soportar que ese “señor” suelte su veneno y lo lance al mundo es tremendo, pero sólo porque hay alguien que pone dinero para imprimir y distribuir esa bazofia y dar un beneficio económico e incluso público a un asesino condenado. Y también porque hay gente a la que le puede más el morbo que la conciencia y “por curiosidad” acepta leer eso. Yo ese libro no lo tocaría ni con un palo.

Personalmente no tengo la menor duda de que la libertad de expresión es fundamental. El bicho ese tiene el mismo derecho a “escribir” (o que le escriban) un libro que el que tuvieron Hitler, Karl Marx o Mao Tse-Tung. Curiosamente los regímenes que emanaron de sus libros no reconocían ese derecho a los demás, pero esa es otra historia. Si el cabrón quiere escribir, que escriba lo que le venga en gana, allá él.

También considero que una editorial tiene derecho a imprimir esa basura y distribuirla. Lo que me sorprende es que alguien quiera hacerlo, pero bueno, también ha publicado libros gentuza como Otegui y se sigue imprimiendo “Mi lucha” de Hitler, el ejemplo de cabecera del mal de los males. No sé qué pretende Anagrama publicando eso, si quiere que le hagan un boicot o es que van de liberales, pero en cualquier caso como campaña publicitaria es más que discutible.

Pero el pilar de todo esto no es ni la madre de los niños, ni el cabrón que va de escritor ni la vergonzosa editorial. Es el público.

Si la editorial tuviera claro que la gente les iba a dar la espalda y que el libro no iba a valer ni para usar de papel higiénico, si Bretón supiera que sus palabras no las iba a leer ni el gato, si la madre de los niños tuviera la convicción de que el morbo no iba a poder con la conciencia como decíamos antes, no habría nada de qué hablar porque no habría libro.

Pero es que el problema de fondo es que sí hay mercado. Sí hay gente que está dispuesta a dar audiencia a ese cabrón y a pagar dinero por un libro nauseabundo escrito por una persona nauseabunda, que pretende redimirse confesando ahora lo que no confesó en el juicio por si colaba, y que encima puede obtener dinero de su maldad.

Nuestra sociedad no necesita leyes que prohíban esos libros, necesita que todos, como componentes del grupo, le demos la espalda y no sólo sea una ruina económica sino un vacío en cuanto a repercusión, algo a lo que ya llegamos tarde porque las noticias han puesto de actualidad de nuevo a una persona que lo único que merece es pudrirse en la cárcel sin que nadie repare en su memoria. Sí, es contradictorio con escribir esto, lo sé, pero es una reflexión que viene del éxito periodístico del tema.

Ojalá el libro llegue a las estanterías de algunas librerías y allí acabe sus días, sin que nadie lo compre. Un fracaso para la editorial, que le cueste dinero, y para el “autor”, que vea que a nadie le interesan sus miserias, es la manera de que el siguiente monstruo no encuentre quién le haga el menor caso.


jueves, 27 de marzo de 2025

¡Cómo nos gustan los chollos!

 

No lo podemos negar, a todos nos gustan los descuentos. Lo de poder comprar algo que quieres a menor precio del que tenía antes es un imán difícil de resistir. Si además el producto es de calidad como corresponde normalmente al comercio local, la cosa ya es irresistible.

Hoy y mañana tienen una buena oportunidad. Toca artículo publicitario, pero oigan, si les beneficia porque se pueden hacer con gangas pues mejor que mejor. 

La Asociación Lugo Monumental que tengo el honor de presidir, ha organizado un Outlet de fin de temporada que comienza hoy jueves y termina mañana viernes. La cambiante climatología de esta época ha impulsado una idea peculiar: hacer el outlet en una galería comercial, algo que parece obvio pero que no es habitual en Lugo.

15 locales se han anotado a esta primera prueba piloto, y abrirán en horario continuado desde las 11 de la mañana a las 8 de la tarde los dos días, gracias a la Comunidad de Propietarios de las Galerías Villamor, cuya colaboración y generosidad para albergar esta iniciativa la ha posibilitado, y además esperamos que ayude también a dinamizar los comercios de ese espacio.

En el pasado outlet que hicimos, el de octubre, fui el primer cliente literalmente, porque cuando estaban montando los puestos vi un abrigo de la tienda Mezcla que compré por menos de la mitad de su precio original y que ha sido de las mejores compras que he hecho nunca porque no imaginan lo calentito que es. De hecho, no lo apeo.

Pues ya saben, hoy de 11 a 20 y mañana en el mismo horario, anímense a acercarse a ver si encuentran algo que les guste, que seguro que sí y que por el precio no va a ser.

miércoles, 26 de marzo de 2025

¿Cómo se puede hablar de ''éxito'' de las Caldas?

Las "existosas" y mal llamadas Caldas, cerradas a cal y canto. Foto: La Voz de Galicia

Miguel ha empezado con buen pie. Se le notan las ganas de hacer las cosas bien, como todos los que llegan al cargo, pero con el conocimiento que le dan los años de experiencia en el Gobierno lo que le puede quitar ese barniz de inocencia del que pudieron pecar otras personas en su cargo. Le pasa lo mismo que a Paula Alvarellos, que llegaba con conciencia de dónde se metía… aunque quizá ninguno de los dos se esperaba lo extremo del “dónde se metían”.

El Alcalde es una persona tranquila, que se enfrenta a la confusa abundancia de problemas con una calma envidiable que le ayuda a mantener la cabeza fría y el pulso firme. Ojalá siga así porque no sé qué tiene ese cargo que a mucha gente la transforma y, aunque llega con ganas de cambiar lo que sabe que está mal y enderezar entuertos, acaban devorados por la maquinaria y las dificultades de modificar cosas que hicieron sus propios compañeros de siglas sin dejarlos quedar mal.

Eso explica, por ejemplo, lo que parece ser el primer error público del gobierno de Miguel Fernández. Salir a decir que las Caldas son una “dotación exitosa” no sólo es falso, sino ridículo. Una inversión de un millón de euros que no hay por dónde cogerla y que están buscando cómo hacer que no sea “demasiado ruinosa” no se puede defender, por mucho que te pongas las gafas de color rojo.

Comprendo que si un periodista pregunta por el tema no vas a decir que fue una cagada monumental, que es lo que cualquier persona con un mínimo de sentido común ve en ese disparate, pero de ahí a hablar de “éxito” media un abismo. Se podría haber dicho que era un gran proyecto que no tuvo la acogida esperada, o algún tipo de frase rimbombante similar que no haga quedar fatal al que la dice.

Una señal de que saben que esas palabras son un disparate es que ni siquiera las han puesto en la web oficial municipal. El segundo aniversario de las mal llamadas Caldas (no lo son) ha pasado sin pena ni gloria, lo que quiere decir que pesa más lo primero que lo segundo.

¿Qué hacer con las Caldas para que sí sean tal cosa y sean el éxito que debieran? Negociar. Hablar con el Balneario y dar el brazo a torcer para intentar ver si existe una fórmula de que lleven ellos la concesión y las piscinas tengan agua termal. Es la única manera de que algún día no nos avergoncemos de pasar por allí y ver cómo se han despilfarrado semejante cantidad de fondos públicos.