jueves, 12 de junio de 2014

¿Porno en el Tribunal Supremo?

Hoy voy a ser incorrecto, ya lo aviso. Luego no se me quejen. 

Varias magistradas del Tribunal Supremo han puesto el grito en el cielo porque para anunciar unas jornadas de puertas abiertas en la institución se utiliza la imagen de una mujer desnuda. Hombre, dicho así también me suena extraño a mí, así que me puse a buscar la efigie en cuestión porque me imaginé una modelo enseñando el culo y me parecía un reclamo poco apropiado para un sitio serio. 

Pero no. No es lo que me imaginaba, y seguramente tampoco lo que esperaban ustedes. No es la típica imagen de “enseño pero no enseño” de los anuncios de gel. Ni siquiera es la foto juguetona de una moza en postura traviesa en que aunque se aprecia que va en pelotas no se le ve “nada”. 

Se trata simplemente de un fresco pintado por Álvaro Alcalá-Galiano, autor que tiene cuadros colgados en el Museo del Prado (los muy guarros) y que agradecería la publicidad si no hubiera doblado la servilleta en 1936. Sus diversas medallas artísticas, incluyendo la de oro de la Exposición Nacional de Bella Artes de España de 1920, son fruto de lo calentita que iba la gente en la época y la falta de Internet en que ver porno. Lo fusilaron en Paracuellos, seguramente críticos artísticos con gran tino en lo tocante a la dignidad personal (supongo que se nota la ironía, si no ya lo aclaro yo para no dejar cabos sueltos). 

Con la estupidez que nos caracteriza en este país, se ha abierto un debate sobre si es una adecuada representación de la Justicia, ya que la figura además de ir desnuda puede ver (no tiene la consabida venda en los ojos). Incluso las juezas por lo visto se preguntan en su escrito si “¿la figura femenina de una mujer desnuda es la representación de la justicia?” (Nota al margen: ¿no es un poco redundante lo de “figura femenina de una mujer”?). Pues volviendo a lo de si representa a la Justicia, quizás no, pero tampoco lo pretende, porque la figura en cuestión representa a la Verdad, y como se suele decir ésta ha de ser “desnuda”. 

Calificar de sexista este anuncio es una tontada como un castillo. Es lo que nos faltaba. Ahora habrá que condenar por pornográfica prácticamente toda la obra de Miguel Ángel y poner unos gayumbos al David o volver a tapar las vergüenzas a las figuras de la Capilla Sixtina, que lo van enseñando todo las muy cochinas. O quizás no, porque aquí se habla de sexismo y que un tío enseñe el culo no lo es, sólo que se le vean los pezones a una señora. Los frutos de esa “igualdá” desigual que nos dicen que es lo más de la modernidad. 

Todo este asunto me recuerda a una peluquería de Lugo a la que se denunció porque ponía en un cartel la imagen de una chica sin ropaje alguno. Tanto lío montaron que los propietarios acabaron dibujándole una camiseta a la chica del cartel, lo que fue una solución brillante para una situación absurda. Parece que los más progres son los más carcas, ya que no sé qué tiene de mala la desnudez, sea del sexo que sea. 


Antes y después del cartel lucense















La Justicia hoy día tiene muchos problemas, empezando por su tortuguil lentitud y acabando por el sainete que se traen unos y otros tirándose las togas a la cabeza. Tenemos jueces en el banquillo que le hacen bastante más daño a la institución que esta chorrada, y una percepción por parte de la población de que, vestida o desnuda, vendada o sin vendar, hay diversos tipos de Justicia: la de los ricos y la de los demás, la de los influyentes y la de los que no “conocen” a nadie, la de los que son condenados a tres años por robar una gallina y la de los que andan por la calle tras haber afanado unos cuantos milloncejos de euros. 

Vamos, que me parece mucho más inoportuna la queja que la puñetera imagen. Anda que no hay cosas de qué quejarse… Lo que hace el aburrimiento.

miércoles, 11 de junio de 2014

Compartir coche no puede ser sancionable

Ayer me di de baja en Blablacar. Reconozco que me asustaron las multas que se nos anunciaban a bombo y platillo desde los telediarios, que ahora parece que no son reales.

La Universidad de Santiago promociona compartir coche
Lo cierto es que compartir gastos no tiene por qué ser un delito, ni siquiera algo malo. También lo es que el propio Estado nos anima a reducir el número de coches en circulación y esto se consigue reuniendo gente que comparta un vehículo en lugar de llevar dos o tres. Pero en todo esto hay una diferencia importante: el ánimo de lucro.

Nadie puede negar que hacer un Lugo-Madrid cobrando 35 euros por pasajero implica un evidente lucro si consigues los tres acompañantes que te caben en el coche. Ese dinero prácticamente te llega para pagar la gasolina y los peajes de ida y vuelta. Pero no sé yo si será muy habitual conseguir tres pasajeros, con lo que entonces no te llega.

Dudo muchísimo que alguien pueda vivir de sus viajes concertados a través de estas páginas, por lo que el ánimo de lucro es más que discutible por no decir inexistente. Hay un ánimo de rentabilizar, que no es lo mismo.

Es un asunto entre particulares en que el Estado no debe meterse, y más cuando para las dos partes el negocio es redondo pero sin pasarse. El que pone el coche, y yo mismo lo he hecho, recupera una parte del dinero que le cuesta el viaje, y el que va de pasajero lo hace con más comodidad que en un autobús y por una fracción de lo que le costaría un taxi.

En cuanto a la supuesta competencia desleal que se hace a los servicios profesionales de taxistas, no creo que sea tan grave. Los trayectos no se hacen a gusto del consumidor, sino que se ofrecen con “salida a tal hora” y “de tal a tal punto”, con lo que se parece más a un microbús que a un taxi. Quizás las compañías de autobuses sí podrían protestar porque son las más perjudicadas, entiendo yo, junto a las de tren. Pero también compiten con el avión y a nadie se le pasa por la cabeza decir que éste es desleal.

Empecé diciendo que me he dado de baja en blablacar. Probablemente me vuelva a dar de alta. Todo es cuestión de pensar las cosas con calma y ver qué nos van contando.

martes, 10 de junio de 2014

Salir como única salida

Tener tres alcaldes en tres años no es una situación que podamos calificar de “normal”. Es el caso de Santiago de Compostela, la capital de Galicia, ciudad a la que tengo un especial cariño por haber vivido en ella durante cinco años de estudios, en que también hubo tiempo para pasear por sus callejuelas y tomar muchos cafés en locales inolvidables como el Paraíso Perdido, el Airas Nunes o el Metate. 

Ni Santiago, ni sus habitantes, ni los gallegos merecemos el espectáculo de circo que se ha dado en la capital. Ese juego del ratón y el gato, ese alcalde que ha dimitido pero que hasta unos minutos antes de la rueda de prensa lo negaba, esas “presiones” que ahora se revelan pero que hasta hace pocas horas eran “respeto a la autonomía local”… ese tipo de tonterías son las que nos han traído a donde estamos en la crisis política e institucional que vive este país. 

Feijoo, que suele tener un instinto más acertado, esta vez se ha equivocado dejando que las cosas llegaran tan lejos. Los compostelanos dieron al PP una oportunidad de oro en Santiago que se ha desperdiciado, y no tanto por la dimisión o la inhabilitación de los concejales, que también, como por la forma de llevar el tema. Muchas veces las crisis no se pueden evitar, pero sí se pueden afrontar con decisión, ahorrándonos todo este espectáculo lamentable. 

Orense y Lugo, ciudades cuyos gobiernos están siendo investigados y que también pueden acabar malamente, tienen ahora un precedente al que agarrarse si pintan bastos. Ese barniz de europeísmo del que tanto nos gusta presumir, sobre todo ante los americanos, no deja de ser un disfraz que no acabamos de asumir cuando llegan momentos como este, en que hay que ser consecuente y marcharse a su casa quien llegó a la alcaldía de carambola y se quedó sin concejales por inhabilitación judicial. 

Puedo parecer duro, pero es que no creo que haya otra postura razonable. Verán, es difícil para mí pedir la dimisión de un alcalde por algo que él no ha hecho. El juez no lo condenó porque él no firmó el famoso acuerdo por el que se empezó todo este proceso judicial, pero no es que se negara a rubricarlo por considerarlo ilegal, sino que simplemente se ausentó para evitarse problemas. Y no fue la única vez que lo hizo. 

Ángel Currás, alcalde dimisionario - Foto de El Mundo
Por eso ha de dimitir. Porque sabía que había algo que no encajaba y aun así permitió que todo siguiera adelante. Porque fue cómplice por omisión. Porque si eres Alcalde, aunque sólo eres responsable de tus actos, también tienes un importante grado de culpa si consientes a sabiendas que los concejales hagan lo que no deben. 

Esto hace un daño terrible a la ciudad de Santiago y a su imagen. En Lugo sabemos de eso porque sólo salimos en el telediario por barbaridades, pero entre lo del códice, el asesinato de Asunta y esto ya nos vamos poniendo a la par. 

El nuevo alcalde tiene once meses nada más para demostrar que no todos son iguales, pero lo tiene muy complicado porque lo más probable es que aunque lo haga bien no tenga tiempo para poner ciertas cosas en su sitio. 

En cualquier caso le deseo suerte, por el bien de mi segunda ciudad.

lunes, 9 de junio de 2014

Necesitamos una regulación de la huelga

Se ha aplazado 24 horas el inicio de la anunciada huelga de los trabajadores de Urbaser, que si se llega a celebrar perturbará mucho el Arde Lucus. Si en una situación normal las huelgas de ciertos sectores, sobre todo transportes y limpieza, afectan enormemente a las ciudades, en fechas especiales marcadas en el calendario más aún.

¿Tendremos un Arde Lucus entre basura?
El Ayuntamiento primero se puso de perfil diciendo que no era cosa suya, aunque alguien, supongo que de prensa porque son los únicos a los que respetan o temen un poco, les debió de decir algo en plan “hombre, vale que es un asunto entre la empresa y sus trabajadores, pero el servicio no deja de ser obligación municipal y algo, algo tendréis que ver en todo esto”. Así que reaccionaron y empezaron a lanzar mensajes de advertencia a las partes del estilo de “vaya putada nos vais a hacer a todos”, que sonaba al materno “tú verás…”.

Curiosamente la intervención del Alcalde en todo este asunto se ha limitado a eso, a decir que “vosotros veréis” y a sacar un decreto por el que en la práctica anula la huelga durante el Arde Lucus, ya que decreta que los servicios mínimos serán del 100% en los días en que dure la fiesta.

Esto, si se paran un rato a analizarlo, tiene su enjundia. ¿Se nos está diciendo que los servicios de limpieza que funcionan el Arde Lucus son tan escasos que son mínimos? ¿Es lógico que un partido que se dice de izquierdas torpedee una huelga de semejante manera? Si finalmente hay huelga, ¿qué pasará cuando se incumplan los servicios mínimos como ya han anunciado los trabajadores que harán?

En 2012 el Tribunal Superior de Justicia de Asturias dictaminó que unos servicios mínimos del 100% habían vulnerado el derecho a huelga de unos trabajadores. Eran los del servicio de urgencias. Si ahí no se puede decretar un mínimo del 100% tengo mis serias dudas de que se pueda hacer en una huelga de la recogida de basuras.

Puede parecer que defiendo a los huelguistas, y nada más lejos. Me parece que lo que pretenden es tomar la fiesta de Arde Lucus como rehén de sus intereses particulares y fastidiarnos a todos para conseguir mejoras en su trabajo. La efectividad de la táctica no es discutible, pero quizás sí su trasfondo moral.

En este país una regulación de la huelga viene siendo cada vez más necesaria. Para limitar ese derecho en ciertas circunstancias, pero sobre todo para proteger la libertad de elección del trabajador, lo que hoy no existe. Las presiones para no ir a la huelga son reales aunque muy sutiles, y nada relevantes comparadas con las presiones para hacer huelga quieras o no quieras. Me gustaría saber cómo se tomarían los sindicatos que los empresarios montasen “piquetes informativos” contra la huelga, supongo que como un ataque a un “derecho fundamental” que ellos, por la vía de la coacción convierten en un deber.

Manifestación Urbaser - Foto de El Progreso
Por otra parte, no parece muy normal que se permitan huelgas “salvajes” en servicios comunitarios esenciales como la sanidad y la educación, que pongo de ejemplo porque todo el mundo los defiende como si fueran lo único importante a pesar de que personalmente creo hay otros igual de críticos para la normal convivencia ciudadana. Me refiero a que no parece comprensible que el servicio de urgencias no tenga unos servicios mínimos del 100%, por seguir con los ejemplos.

Pero en este país de miedos y “qué dirán” se regula todo menos lo importante. Se sacan normas como churros para que la ciudadanía tenga que vivir cada vez más acotada en su esfera privada, menguada día a día, pero temas relevantes no se enfrentan porque “no es prudente”. Y mientras tanto hay trabajadores obligados a ir a una huelga que no quieren y alcaldes que se dicen de izquierdas decretando servicios mínimos del 100%.

viernes, 6 de junio de 2014

Lugo contra el cáncer

Ayer estuve un par de horas echando una pequeña mano a una asociación que creo que es conocida por todos, la Asociación Española Contra el Cáncer. Era el día de la cuestación anual y es cuando la calle se plaga de huchas y personas pidiendo “para el Cáncer”, que suena fatal pero es más corto que decir “para la lucha contra el Cáncer” y al final todos sabemos de qué nos están hablando.

Si quieren hacerse socios pinchen en la imagen
No es la primera vez que cojo la hucha pero sí es cierto que hacía tiempo que no lo hacía. Se nota que hay un cambio en la forma de recibirte de la gente, que aunque cuando te ve a distancia te evita como si fueras la peste, cuando ve el logo de la Asociación se acerca a ayudar, principalmente porque la terrible verdad es que el cáncer nos ha afectado con más o menos cercanía a todos.

Diferenciar entre causas más o menos importantes es una barbaridad. La fibromialgia, el síndrome de Down, o cualquier otra asociación relacionada con mejorar la calidad de vida de las personas que sufren una enfermedad o algún tipo de discapacidad son igual de importantes que la lucha contra el cáncer, pero hay que reconocer que hay menos sensibilidad hacia esas causas porque no hay tantos afectados.

Personalmente a nosotros nos han tocado varios, unos con más fortuna que otros (se nos ha quedado gente por el camino a causa del cáncer, pero no puedo olvidar que el tumor cerebral de una persona muy cercana salió bien y está como una rosa), y como a mí, un poco a todos.

Una vez dicho todo esto, y reconocida la extraordinaria labor de todas las personas que ayudan a la AECC, tengo que puntualizar que me parece una pena que estas asociaciones tengan que existir. No sólo por la presencia del cáncer en sí, que también, sino porque están cubriendo desde el mundo de lo privado un campo que debería ser exclusivamente público.

Como liberal doy una importancia extraordinaria a la iniciativa privada, pero ya he dicho alguna vez que no soy liberal “puro”, igual que quedan pocos comunistas (con permiso de Pablo Iglesias). Esto quiere decir que hay áreas que creo que deben estar asignadas a la esfera pública, como es la atención médica.

Que asociaciones como la Española Contra el Cáncer, Ancianos del Mundo u otras igual de importantes, tengan que suplir o complementar de forma relevante a la administración en temas importantes como puede ser la atención a los pacientes más allá del propio tratamiento, la investigación, e incluso el pago de tratamientos es difícil de aceptar cuando ves lo que nos cuesta mantener todo el tinglado público y lo que nos cobran puntualmente todos los meses de nuestras nóminas.

Mientras las cosas sean así seguiré echando una mano a toda cuanta causa me parezca digna de defensa, sólo que a veces me gustaría que esas causas no tuvieran que existir.


jueves, 5 de junio de 2014

Incorrecciones, preguntas y respuestas sobre la Corona



No hago más que ponerme del hígado leyendo y escuchando una serie de tonterías muy gordas sobre la sucesión de la Corona y temas relacionados. Nuestros supuestos periodistas patrios, que dicen las mayores barbaridades sin despeinarse, deberían tomar unas clases de Derecho Constitucional antes de abrir la boca.

Personalmente no me considero un experto en la materia, aunque me gusta y no se me daba nada mal cuando estudiaba (eran de mis pocos sobresalientes), pero aun así me gustaría hacerles una serie de apuntes culturales que, aunque entiendo que son hilar muy fino, creo que han de quedar claros, por aquello de que esto también es un poco un servicio público. Obviamente lo siguiente es mi visión del derecho constitucional sobre la Corona, pero creo que está bastante bien apuntalado. 

  • Constitución y Carta Magna: A pesar de que en la tele y la prensa lo escuchamos indistintamente, no es lo mismo una Constitución que una Carta Magna. La primera surge de la soberanía popular, reconociendo al Pueblo, a la ciudadanía, como origen del poder y de toda autoridad. La Carta Magna, sin embargo, es una carta otorgada, una especie de “concesión” que el Rey, designado supuestamente por Dios, hace al populacho. Aunque puede parecer lo mismo no lo es ni de lejos. En España tenemos Constitución, como debe ser, y por eso me resisto a usar el sinónimo “Carta Magna”.
  • Coronación y proclamación: En España no se “corona” a los reyes, se los proclama. La coronación, habitualmente, suele ser una ceremonia religiosa en que una figura clave de una confesión (ya sea la Iglesia Católica u otra cualquiera) pone la corona en la cabeza del nuevo rey simbolizando la designación divina. La proclamación ante las Cortes Generales, que es lo que hay en este país, es un acto civil en que el nuevo monarca rinde pleitesía al Pueblo a través de sus representantes, haciendo un juramento de fidelidad a la Constitución y las leyes, es decir, a los mandatos de Congreso y Senado.
  • La corona, como tal, no existe: España, a diferencia de Inglaterra u otros países, no tiene una "corona real oficial". Se utiliza una que se cree que ordenó hacer Carlos III, además de una cruz de plata (habrá que ver si ésta se vuelve a usar) pero es un adorno que está al pie del Rey en la proclamación, no en su cabeza. No hay una corona real española físicamente, sino que sólo existe una representación gráfica simbólica que no se corresponde con ninguna pieza física.
  • Seguimos teniendo Rey. Hasta que se publique la ley orgánica por la que se reconoce la abdicación de Juan Carlos I, éste sigue siendo Rey de España legalmente. Los actos del Rey no tienen validez si no están refrendados, y hasta que entre en vigor la norma que respalda su abdicación ésta no tiene efecto alguno. De hecho el propio Juan Carlos I firmará la Ley Orgánica de su abdicación, ya que en España las leyes tienen que ser sancionadas (firmadas) por el Rey para que puedan ser publicadas.
  • La Reina Letizia: Letizia Ortiz no será “reina consorte”, sino Reina de España a secas, igual que lo es Sofía a día de hoy. Los títulos nobiliarios en España son compartidos por las mujeres, aunque no por los hombres. La Constitución habla de “la reina consorte o el consorte de la reina” para diferenciar la línea hereditaria, pero nada más. Es decir, que Letizia compartirá el título de Rey de su marido pero el hipotético marido de su hija mayor, si ésta llega a reinar, no será Rey de España, sino consorte de la reina. Normalmente se le suele dar un título como ocurre en Inglaterra con el Duque de Edimburgo (el desconocido marido de Isabel II).
  • Dudas sobre los procedimientos: No hay un Estatuto de la Corona, pero la Constitución dice que cualquier “duda” será resuelta por Ley Orgánica, con lo que tampoco pasa nada. Obviamente sería bueno redactar unas normas que digan qué pasará con un Rey una vez que ha abdicado, o qué sucedería si los próximos reyes tienen un niño (aunque esto debería ser cuestión de reforma constitucional, ya que según ésta le arrebataría la sucesión a su hermana mayor, como ocurrió con Felipe y Elena), quiénes son miembros de la Familia Real y con qué derechos y obligaciones, cómo funciona el presupuesto y qué explicaciones han de dar... Hay mucho por escribir.
  • Referéndum o no referéndum: Hace un par de días escribí que el referéndum es una tontería. Me expresé mal. Lo que quería decir es que es una estupidez pretender que el referéndum sea la forma de pasar de Monarquía a República. Ahora bien, tampoco es que sea ilegal consultar al Pueblo lo que opina. Personalmente creo que hay temas de más enjundia sobre los que preguntar, y que el dineral que nos costaría una consulta como esa estaría mejor gastado en otras cosas, pero tampoco es que sea ilegal como se está insinuando o anticonstitucional. Poder se puede hacer, pero no tiene vinculación y no supondría reformar la Constitución, que tiene unos cauces para ello muy concretos. 
Estas son las principales cuestiones de las que he escuchado mucha tontería. Si queda alguna pendiente y alguien tiene curiosidad, quedo a su disposición.

miércoles, 4 de junio de 2014

¿Y ahora qué hacemos con Juan Carlos? Nombrarlo Conde de Barcelona

El Rey tiene tan poco poder en este país que ni siquiera puede abdicar por las buenas. Eso es positivo, ya que como comentábamos ayer su figura es meramente decorativa y el poder real que acumula es prácticamente nulo. Por eso todos los actos que haga como Rey han de ser refrendados por las Cortes, que son las que mandan. 

Para que lo entendamos el tema es como un menor de edad. Se le da la paga (en este caso abultada, hay que decirlo) y se le permite que la gaste como quiera, pero sin pasarse. Está tutelado en todo cuanto hace y dice, e incluso su firma tiene un valor relativo porque si no está refrendada por las autoridades competentes no vale absolutamente de nada. 

Se está poniendo en tela de juicio la premura con que se va a tramitar todo el asunto. Si la decisión viene de atrás y tanto Rajoy como Rubalcaba sabían lo que iba a pasar, ¿a qué tanta prisa? ¿Por qué el procedimiento de urgencia? Bueno, en mi opinión tiene lógica. Este tipo de cosas se hacen en caliente, y una vez tomada la decisión es mejor no esperar meses a hacerla ejecutiva. El típico ejemplo de la tirita es el adecuado: un tirón mejor que estar media hora arrancándola. 

Jarrones chinos saludándose
Lo que más me interesa ahora, que no es que me inquiete o me preocupe pero sí despierta mi curiosidad, es en qué situación queda el Rey. Este sí que es un jarrón chino de los grandes. En 37 años de Constitución se han molestado en aprobar unas cuantas normas sobre la Casa Real, pero no un Estatuto de la Corona que regule al detalle todas las situaciones. Esto no tendría por qué ser grave, y en países como Gran Bretaña, que llevan trasegando coronas muchos años, no tienen ni Constitución siquiera y les va de fábula. 

Pero en España tenemos una fiebre normativa (aunque sea para luego no cumplir nada) de la que ha escapado la Casa Real por ahora, y tiene un problema en esta ocasión, que el actual Rey queda descolocado y no se sabe muy bien qué va a ser de él. 

Obviamente pierde su inmunidad y pasa a ser un ciudadano “normal”. Si alguno está pensando que entonces se le puede juzgar por lo de Urdangarín y lo que media España sospecha (que taparon todo el asunto conscientemente) se equivoca, ya que lo que haya hecho mientras tenía la corona puesta está protegido por su “inviolabilidad”, lo que francamente me parece un disparate, pero es así. 

Moneda del Condado de Barcelona
Supongo que pierde todos los títulos que ostenta como Rey, pero, si es la mitad de sentimental que parece, mantendrá uno heredado de su padre y que aunque está asociado a la Corona tendría lógica que fuera “cedido” por el nuevo Felipe VI: el Condado de Barcelona. La idea sería que ese título quede para hacer la misma función que el Principado de Asturias, ser una suerte de “título comodín” que se use en un caso para el heredero de la Corona y en otro para el Rey saliente. Eso encajaría con una monarquía un poco más moderna que las que exigían que el Rey muriese con el cetro puesto. 

Si el Papa Benedicto XVI dejó el trono con gran acierto, para no pasar por el calvario que vivió su antecesor a ojos vista ante el planeta entero, más lógica tiene que el Rey haga lo mismo. Salvo personas con una salud de hierro y una personalidad no menos resistente como Isabel II de Inglaterra, parece que lo lógico es que llegado un momento se deje paso a la siguiente generación sin que la biología tenga que hacer su función más dura. 

Si acierto tendremos nuevo Conde de Barcelona. Pues no es mal plan. Bueno, a Artur Más quizás no le haga excesiva gracia.