martes, 26 de abril de 2011

Tontos seguros

Dando un paseo por Lugo, acompañé a un amigo a comprar unas barajas de cartas en Tobarix. De charla con su dueño nos contó, entre otras cosas, que había pasado por allí una inspección de consumo que le informó de que está prohibido vender mecheros con clipper piedra redonda. Tiene que ser cuadrada. La cuestión, por lo visto, es que desde el marzo de 2008 no pueden venderse encendedores sin dispositivos de seguridad para niños, de forma que, por la fuerza o destreza necesarias para encenderlos, no puedan ser utilizados por menores de cuatro años.

Si Darwin levantara la cabeza no sé cómo reaccionaría, pero francamente creo que nos estamos pasando un poco. Sí, ya lo sé, es por seguridad, y hasta cierto punto tiene lógica que la administración se preocupe por nuestros menores… pero ¿no sería más lógico que los papás de los críos vigilen que no cojan un mechero? ¿no es responsabilidad del dueño del mechero que no lo pille un crío de tres años? Francamente, no sé cómo pudo sobrevivir mi generación, con mecheros de piedra redonda por todas partes, por no hablar de parques infantiles con esquinas, suelos de tierra, puertas sin cerraduras de seguridad…

Pero ya no se trata sólo de la exageración, sino sobre la desigualdad. Resulta que de los mecheros que hablamos es de los “normalitos”, los de dos euros, porque si te vas a los Zippo o similares, que también tienen piedra redonda, esos no entran en la prohibición, porque son de gama alta. Es decir, que los niños ricos se pueden quemar pero los pobres no.

Es como el caso de los coches en miniatura, en que se retiró del mercado uno de la prestigiosa marca Burago porque dejándolo caer desde una altura de unos dos metros se rompía y los niños se podían comer los trozos. ¡Coño con los niños! Mira que hay que currárselo para poder comerse una pieza de esas pero parece que nuestros próceres no descansan dándole vueltas a lo que un crío retorcido puede hacer para envenenarse.

Sería tontería decir que las medidas de seguridad son malas, pero la cuestión es que hasta qué punto podemos hacer que “todo” sea seguro. Los accidentes ocurren, y la solución no es hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque seguirán existiendo. Me refiero a los accidentes… y a los tontos.

3 comentarios:

  1. Acabarán prohibiendo también los palillos... ;P

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  2. Y yo creo que los cuchillos deberían de ser de filo de goma, no sea que se corte un niño con ellos.

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