miércoles, 12 de febrero de 2014

Un aplauso a Don Francisco

El señor Francisco Vázquez, a la sazón exalcalde de La Coruña (en su caso, como en el de Marta Rivera, el “La” es obligado), vuelve a la primera línea de la polémica. ¿Su gran delito? Ir a escuchar a un señor que representa a un movimiento ciudadano que va dando pasos para convertirse en fuerza política. Supongo que es una cuestión de traición comparable a la de un afiliado al PP que acuda a una presentación de Vox, o a un soldado del BNG que se apunte a escuchar una conferencia de Beiras.

Francamente, me cuesta mucho trabajo entender que cuando en los partidos se habla de pluralidad, diálogo, entendimiento, acercamiento y compenetración haya quien no entienda que es de cara a la galería, porque al final es un “conmigo o contra mí” que ya no intentan siquiera disimular.

Saben que intento huir de las generalizaciones como del fuego, pero creo que en esto sí hay una mayoría tan amplia que podemos hablar de unanimidad. Los partidos son organizaciones tan cerradas que se recibe con agresividad cualquier cosa que se separe del “yo creo” rezado en voz baja (esa en que se escuchan sólo las eses) para no enturbiar la Palabra del Emperador.

No sé si Don Francisco Vázquez, “Sir Paco”, justifica su asistencia como un acto de normalidad en democracia o si realmente lo cree, pero en cualquier caso es un argumento suficientemente poderoso como para aceptarlo sin mayores reservas.

Yo mismo he acudido a mítines de BNG, PSOE e incluso uno de IU. Recuerdo un mitin que dio Felipe González en el Coliseum de La Coruña (“La” en homenaje a usted, de nuevo, don Francisco) y que fue uno de los más brillantes que he escuchado en mi vida. El de Beiras, como ya lo tenía que aguantar en clase en la facultad, me costó más trabajo seguirlo, aunque reconozco que me divertí bastante. Hasta fui una vez a uno del señor Orozco.

¿Eso te convierte automáticamente en un traidor a la causa? Pues depende de cuál sea tu causa. Si es la de la democracia, la confrontación dialogada y pacífica de ideas, el respeto al adversario (que no enemigo) y el entendimiento mutuo claro que no. Si son unas siglas, hagan lo que hagan con ellas, sí eres digno de repudio.

Hay veces en que se ataca el efecto en lugar de la causa. Si Paco Vázquez se plantea dejar el PSOE como hizo Rosa Díez (aunque creo que por distintos motivos), o al igual que abandonaron a sus adversarios personas como María Sangil, o recientemente Ortega Lara o Alejo Vidal-Quadras quizás sea un problema del partido y no de esas personas. Quizás es un efecto, un síntoma de una enfermedad, y no su causa. Quizás.

El señor Vázquez sabrá por qué fue realmente a la presentación de Ciutadans, pero la explicación que dio a mí me resulta verosímil y suficiente. Lo hizo porque es su derecho y porque es plenamente compatible con una idea noble de la democracia. Nada más que añadir.

Un aplauso a Don Francisco.

1 comentario:

  1. Que por cierto, estimado Luís, que Don Paco no es a la primera que va de la oposición de su partido, según he leído hoy en la prensa.

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