| Ayer se quemaron paja y ruedas frente a la Xunta y otras instituciones. Foto: Galiciapress |
Queridos amigos:
Quiero empezar diciendo que muchos apoyamos vuestras protestas, demandas y reivindicaciones (en este modesto blog, sin ir más lejos, hablaba de esto hace un par de días). Estamos preocupados por vosotros aunque sólo sea por egoísmo, ya que si os va mal, a todos nos irá mal.
Por muy liberal que uno sea, no se puede aplicar una apertura de mercados entre quienes tienen diferentes requisitos de todo tipo (legales, burocráticos, laborales… y sobre todo sanitarios) porque eso es jugar con las cartas marcadas y, por sentido común, buscar la ruina de quienes os veis sometidos a importantes regulaciones que otros no tienen. No se trata de desconfiar del producto ajeno, sino de usar el sentido común.
Una vez dicho esto, tengo que añadir que es preocupante que anunciéis que tenéis intención de cortar “indefinidamente” algunas vías, como la Ronda de la Muralla, para aumentar la presión. Confío en que reflexionéis sobre esto y os lo replanteéis.
Reitero mi comprensión por vuestra situación, incluso por la sensación que supongo que tenéis de desesperación y abandono por parte de quienes se supone que os tienen que defender, pero ¿creéis que estáis fastidiando a quienes debéis? ¿Consideráis que el pueblo de Lugo (o de otras ciudades) es el responsable de vuestra situación? ¿Os parece realmente que quemar ruedas en nuestro casco histórico os va a ayudar en algo o a generar simpatías?
Hay una diferencia importante entre la protesta y el vandalismo. Lo primero es una respetable forma de expresión, lo segundo una canalización difícil de asumir de una rabia que, aunque sea comprensible, nos daña a todos.
¿De verdad consideráis que al jefazo de turno le importa un carajo esto? Más allá de una foto algo incómoda (y que muchos usarán para sus propios fines políticos), a quien hacéis la puñeta es al viandante, al bombero que apaga el fuego y al personal de limpieza que ha de fregar los restos para hacer desaparecer la mancha. Los otros están blindados en sus despachos viendo cómo utilizar esto en su provecho.
Cierto es que las manifestaciones han de generar presión, de meter ruido y de llamar la atención, eso no os lo discuto porque es una práctica discutible pero efectiva. La cuestión es a quién se está dañando y qué ventaja supone eso para vosotros.
¿Qué pasaría si en vez de dañar al ciudadano de a pie, que tiene bastante poca capacidad de influencia en las altas esferas, bloqueáis con vuestros tractores a “los grandes”? Empresas encabezadas por personas que tienen en sus teléfonos móviles el número de los ministros y diputados que votan lo que no os conviene, instituciones “importantes” que sí pueden hacer presión a quienes hay que presionar…
No entendáis esto como una llamada a bloquear el polígono de Arteixo para que Amancio Ortega mueva ficha, las rotativas de El Mundo o El País para que los periódicos no salgan un día y así crear un problema serio, o para que impidáis el paso a los edificios administrativos donde trabajan (es una forma de hablar) ministros y presidentes. Pero si hay que elegir un boicot, tal vez el objetivo no debiera ser hacer la puñeta al ciudadano medio, a los papás que llevan a sus hijos al colegio antes de ir a trabajar, al repartidor que va a contrarreloj para completar su ruta, al sufrido pequeño comerciante al que le quitáis clientes empujándolos a las grandes áreas comerciales (que curiosamente nunca bloqueáis), al currante que ve cómo el autobús del que depende no pasa por su parada y se retrasa una barbaridad porque ha de hacer una ruta alternativa… en definitiva, a quienes trabajan como hacéis vosotros para salir adelante.
Sólo os pido que reflexionéis si estáis disparando a quienes son responsables de todo esto o simplemente estáis usando a la población, igual de indefensa que vosotros ante los abusos, como rehenes de una situación intolerable.
Pensadlo, y quizá proceda una redefinición de vuestra estrategia porque la simpatía que muchos tenemos por vuestra causa se verá resentida por las molestias y problemas que causáis y de lo que se os va a culpar a vosotros, no a quienes os han llevado a esta desesperada situación.
Un saludo.
Muy bien explicado Luis gran verdad 👋👋🙏🙏
ResponderEliminar