| María Reigosa en el Pleno de ayer, en que no le permitieron hablar pero sí tuvo que soportar que le recriminase algún vecino ante la pasividad del Alcalde. Foto: El Progreso |
Lo del pleno de ayer en el Ayuntamiento de Lugo fue vergonzoso, otra vez.
El que debería ser un foro de debate sobre los asuntos de la ciudad se ha convertido en un altavoz propagandístico de medias verdades y mentiras que, lejos de ayudar a que las cosas se calmen en este mundo nuestro cada vez más polarizado, hace justo lo contrario: tensar. Hasta un tipo tranquilo y sosegado como Ramón Cabarcos se vio superado por esa realidad paralela que llevó a un pleno una propuesta para solucionar un problema que ya está arreglado (del que hablábamos ayer, la reforma de la residencia de As Gándaras).
Los intereses electorales priman sobre los argumentos y hacen que alguien a quien tenía por serio y mesurado como Miguel Fernández, el Alcalde de Lugo, dijera barbaridades como que en la residencia de As Gándaras no habrá habitaciones individuales y que todo serán dobles, lo que no sólo es falso, sino que es fácilmente comprobable, ya que las individuales pasan de 30 actuales a 40 tras la reforma (hablamos de individuales “pata negra”, lo otro son habitaciones pensadas para ser triples y que pasan a ser dobles con la separación que les explicaba ayer y que da esa intimidad que pedían los residentes). Supongo que esperan que las obras duren más que lo que falta para que lleguen las próximas elecciones y así poder arañar algún voto, porque como se terminen antes van a quedar en el más absoluto de los ridículos.
Pero más allá del tema en sí, en que se podría hablar con calma y planos en vez de con palabras gruesas y falsedades (debidas, en gran parte, a que convocaron a una serie de vecinos con Jesús Vázquez a la cabeza y la habitual pancarta de colores rojos para que no quede duda de por dónde van los tiros) el pleno de ayer dio, de nuevo, protagonismo a María Reigosa.
La que se ha convertido en un verso suelto del Pleno del Ayuntamiento de Lugo fue recriminada por los vecinos presentes en la sala (insisto, capitaneados por Jesús Vázquez, de cuyas tácticas ya somos todos conocedores) y tuvo que soportar un buen rato el chorreo de algunas personas ante la pasividad de un Alcalde, que, pocos segundos antes, no dejaba hablar a concejales del Ayuntamiento pero que, curiosamente, se quedaba mudo ante ese panorama tras unos iniciales segundos de tibia recriminación.
Les invito a ver el vídeo del pleno, y centrarse en lo que va desde el minuto 31.
En dicho minuto el Alcalde impide hablar a María Reigosa. Sin embargo, desde el minuto 32 el propio Miguel protagonizó un monólogo en que no hacía de Alcalde sino de jefe de los socialistas, hablando del “papelón” de Cabarcos y cosas así, e impidiendo hablar a Antonio Ameijide con reiterados “garde silencio”. Esa actitud combativa no se mantuvo cuando algunas personas del público recriminaban a Reigosa, ya que tras varios “por favor, garden silencio” (mucho menos cargados de bombo que los dirigidos a Ameijide) el alcalde pasa de todo y, distraídamente, toma unas notas.
María Reigosa, haciendo gala una vez más de su independencia y a la vista de los argumentos de unos y otros, votó contra la propuesta socialista, pero algo me dice que la cosa va más allá.
La más que discutible forma de llevar el Pleno por parte del Alcalde, silenciando a quienes le da la gana y permitiendo que hablen (fuera de turno) quien considera conveniente creo que es la gota que puede colmar un vaso ya repleto de desplantes, ninguneos y desencuentros y está haciendo que el sentido común empuje a María Reigosa pasarse al grupo mixto. No es una cuestión política, sino procedimental y de pura lógica.
Un concejal no puede opinar cuando quiera. Aunque sería interesante estudiar la emisión de “votos particulares” como en los tribunales cuando el voto de un concejal difiere del que emite el grupo al que está adscrito, esto no es así, y no puede explicar por qué lo hace.
Esa limitación de los derechos del concejal choca con la importante presencia que se gana si se es un grupo político, incluso aunque sea el mixto (que es donde van los concejales que no están en cualquier otro). El propio Alcalde se lo recuerda a Reigosa (minuto 1:45 del vídeo). ¿Es una invitación a dejar el socialista y entrar en el mixto? Si no lo es, lo parece.
Si María Reigosa abandonase el grupo socialista, algo que en realidad hace tiempo que ya ha hecho (ya ni la convocan a las reuniones de equipo), tendría muchos más derechos que actualmente. Podría intervenir en todos y cada uno de los debates, tendría turno de réplica, podría hacer propuestas al Pleno… Vamos, que sería verdaderamente independiente. Incluso podría contratar personal de apoyo porque tendría recursos como grupo.
Si no ha dado ese paso hasta ahora imagino que es por sus compromisos laborales. Sería un poco contradictorio que no ejerciera como concejal del gobierno por falta de tiempo y se metiera a tener un grupo ella sola, ya que tendría más compromisos: comisiones, juntas de portavoces… pero la están empujando con fuerza a eso.
Hay que tener en cuenta que a veces las decisiones no se toman usando a cabeza, sino el corazón o algo que está más abajo (hablo de las tripas, malpensados…) y las continuas provocaciones que está recibiendo María Reigosa le dejan, en mi opinión, dos salidas para defender sus posturas: o marcharse a su casa o formar ese grupo mixto y, así, poder explicarse.
La primera supondría una rendición que no le pega nada... así que le están poniendo en bandeja la segunda.
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