| Félix Latorre Quiroga, el tercero por la izquierda en la fila inferior, en sus tiempos del Breogán Foto: El Progreso |
El domingo falleció Félix Latorre Quiroga, una buena persona. Creo que no se puede decir nada mejor de alguien que eso.
Muy conocido en Lugo por su etapa de jugador en el Breogán en los primeros años de este equipo a finales de los años 60, unos pasos que siguió su hijo, también llamado Félix, que también jugó en el equipo treinta años más tarde. Hasta su yerno está vinculado al baloncesto, entrenando al Estudiantes a día de hoy.
La pasión de mi familia por el baloncesto viene de lejos (yo soy la oveja negra, tanto por parte de padre como de madre), y Félix era uno de sus mayores exponentes. Ayer, a las puertas de su funeral, comentaban que se dieron cuenta de lo grave de sus dolencias cuando dejó de ir al Pabellón a ver a su amadísimo equipo. Sus problemas de movilidad, o mejor dicho, la complicación para estar todo el partido sentado en la grada, se lo dificultaron tanto que optó por dejar de ir, pero no dejó de seguir a su equipo.
En lo personal, les diré que nunca lo he visto enfadado. Era de esas personas que siempre desprenden buen humor, simpatía, alegría y que contagiaba cariño a todos los que le rodeaban. Jamás se quejaba de sus dolencias y cuando hablabas con él enfocaba todo de la forma más positiva posible, incluso en los momentos complicados.
Hace tiempo que no organizamos una "primada" de los Latorre, y cada vez que pasa algo nos acordamos de que es bueno verse de vez en cuando en conjunto. Es una familia enorme, desperdigada por muchos lugares y que es difícil de movilizar, pero días como estos hacen ver que es importante hacerlo para no perder el contacto con gente buena como Félix.
Su mujer Carmen, sus hijos Félix y Carmen y todos sus nietos, familiares y amigos acompañaron ayer al bueno de Félix en su funeral, donde hasta el sacerdote que lo oficiaba habló más como amigo que como cura, de la gran persona que se nos fue.
Hasta siempre, Félix.
Gracias Luis, por estas palabras tan bonitas. Un gran hombre, un gran padre. El mejor. Un abrazo.
ResponderEliminarNada que agradecer, sólo faltaba
EliminarUn abrazo enorme a todos.