viernes, 9 de enero de 2026

Feliz 60º cumpleaños, ASPNAIS

Un momento de la gala de ayer, que inicia los actos del 60º aniversario de ASPNAIS.
Foto: La Voz de Galicia

Ayer se celebró, en el Círculo de las Artes, un acto de conmemoración del 60º aniversario de ASPNAIS, una asociación por la que (creo que es bastante notorio) siento particular debilidad.

Miren, soy consciente de que lamentablemente el mundo está lleno de situaciones que necesitan de la colaboración de la sociedad, pero creo que todos tenemos nuestras preferencias, nuestros “cariños” por una u otra causa. A veces es porque nos toca más de cerca, otras porque desarrollamos más sensibilidad hacia algún asunto concreto sin saber explicar el motivo… y otras, como me pasa a mí en este caso, por genuina y sincera admiración.

ASPNAIS es un modelo a seguir.

El camino de esta intachable entidad fue marcado por su recordada y añorada alma mater, Conchita Teijeiro, que en un momento en que la discapacidad era un “baldón familiar” y poco menos que una vergüenza, dio un paso adelante y luchó como una leona por “sus niños”, dándoles no sólo un proyecto de vida y de esperanza, sino algo que incluso puede ser más importante: trabajo, dignidad, visibilidad, orgullo.

Visitar ASPNAIS es entrometerse en un lugar lleno de cariño, de esfuerzo colectivo, de amor incondicional y de trabajo. Los talleres y la lavandería de la Asociación no sólo son motores económicos, son fuentes de dignidad, recursos para que quienes en otras épocas estaban poco menos que desahuciados de la sociedad tengan una forma de ganarse la vida, estar ocupados y ser útiles. Hay pocas cosas más importantes. Quizá la única sea esa ternura que la plantilla de ASPNAIS deja impregnada en todos los rincones del centro.

El gran mensaje de ASPNAIS es que el modelo correcto no es el de la caridad, sino el del esfuerzo y la ayuda. Cada uno en la medida de sus posibilidades hace lo que se espera de su persona y se crean vidas productivas y plenas.

No puedo sentir más que orgullo de que esta entidad sea lucense, ni de que disfruten de un palacio, el Hospital San José, que la Diputación les cedió durante medio siglo y que estoy seguro que no tenía mejor uso.

Conchita Teijeiro dejó un legado que la hará más merecedora de nuestra admiración y respeto que la placa de la calle que, contra toda lógica, sigue sin tener en Lugo, y sus sucesores lo mantienen con el mismo mimo y respeto que ella tuvo siempre para “sus niños”.

Felicidades a todos: a los residentes, a los familiares, a la plantilla, a la directiva y a todos los colaboradores.

Feliz cumpleaños, ASPNAIS, y por muchos, muchísimos años más.

Gracias por estar ahí.

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