A pesar del gran revuelo que se ha armado este fin de semana, tengo que reconocer que no veo pruebas por ahora de la implicación directa del Alcalde de Lugo en "La Rueda de la Fortuna" en que se convirtió su Gobierno. Me refiero a pruebas de que haya cometido un delito, quiero decir, o al menos uno de los “gordos”.

La única irregularidad, que no sé si está tipificada como delito en el código penal, que se demuestra de Orozco es que intentó enchufar al menos a dos personas en empresas concesionarias del propio Ayuntamiento. Pues qué quieren que les diga, no voy a defender esa práctica pero tampoco creo que sea como para tumbar un gobierno. No está bien, claro que no, pero tampoco es lo mismo que echar mano a la caja.
¿Digo con esto que Orozco no debería dimitir? No, lo que digo es que no debería dimitir por esto, sino por ser un pésimo alcalde.

Es decir, que llevamos 15 años aguantando una gestión nefasta, chanchullos públicamente denunciados e irregularidades manifiestas y no pasaba nada, pero ahora resulta que porque una gente diga que recibía dinero para Orozco el Alcalde ha de dimitir.

Orozco merece la presunción de inocencia como supuesto perceptor de sobres de dinero negro, pero no respecto a ser un alcalde nefasto. Eso lo ha demostrado ampliamente, aunque el tribunal que lo juzga, que somos todos nosotros, lo ha castigado muy discretamente gracias a la cómplice participación del BNG.
Una última reflexión: si el Bloque dice que Orozco ha de dimitir y éste no dimite… ¿por qué no aplica la moción de censura? ¿Prefiere un alcalde que considera corrupto que uno del PP? Llamativo como poco.
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