martes, 15 de marzo de 2011

Dimisión por botellón

En este país una dimisión es noticia de portada, y con letras gordas. Sea justificada o no. El tema sale por una reciente, que sí que está más que justificada: la de Ángel Espadas, ya ex-concejal del Ayuntamiento de Santiago y ex-candidato a la misma institución como número 3 de la lista del PP compostelano. Por si alguien no lo sabe, que lo dudo a estas alturas, al señor lo pillaron durmiendo la mona en su coche encendido, al volante, en un semáforo, con una tasa de alcoholemia que casi revienta el aparatejo de soplar.

Una decisión que le honra, la de dimitir. Es lo que debería hacerse en estos casos, pero la falta de costumbre haga que convirtamos en héroe a quien simplemente es consecuente. Le aplaudo moderadamente (hay que recordar el hecho causante de su salida), ya que en lugar de aferrarse como una lapa al sillón sale con la poca dignidad que le pueda quedar, porque el bochorno no se lo quita nadie.

Una vez dicho esto, hay cosas en este tema que resultan chocantes. Por ejemplo, ¿cómo es que la prensa tuvo acceso al atestado completo de la detención del señor Espadas? ¿No resulta raro que a las 24 horas de su detención los periódicos publiquen con pelos y señales párrafos literales del informe policial? ¿Podría tener algo que ver, es una teoría, que Espadas haya denunciado repetidamente la pasividad de la policía local en el tema del botellón?

image[6]Por poner en antecedentes, hace dos años Espadas y otra concejala se “infiltraron” en el botellón y denunciaron públicamente que los jóvenes, muchos de ellos menores, estaban tomando alcohol y otras substancias sin que la policía hiciera absolutamente nada. Ha llamado mucho la atención de medios y público que este hombre se emborrache tras ser durante mucho tiempo “azote del botellón”, tal y como lo nombra la prensa.

¿Y qué tendrá que ver? Una cosa es atacar públicamente que los chavales de 15 años se cojan comas etílicos y otra ser abstemio. Cuidado, no defiendo que un concejal conduzca borracho, sólo faltaba. Creo que es motivo suficiente para que dimita, pero no creo que exista ninguna contradicción entre emborracharse y denunciar el botellón. Es como decir que no se puede denunciar la prostitución si uno practica sexo. Otra cosa sería que este señor hubiera hecho denuncias o campañas de tráfico diciendo que es una conducta criminal, que lo es, conducir con unas copas.

botellonEl señor Espadas denunció en su día una situación que creo que casi toda la población de más de 30 años no ve con buenos ojos. Eso sigue siendo así, y el argumento no pierde ni un ápice de fuerza. Que el señor Espadas conduzca borracho no tiene nada que ver con el botellón, aunque sí sobre su capacidad para representar a los compostelanos. Por eso ha dimitido, lo cual merece un mínimo respeto en un país donde hasta que hay un juez de por medio nadie suelta la poltrona. Ni el juez tampoco, claro.

lunes, 14 de marzo de 2011

Protocolo

Gran cosa el protocolo, aunque quede mal decirlo hoy día. Estamos en una sociedad que huye de los formalismos como del nuevo Satanás. Lo que el común de los mortales no comprende bien es que el protocolo resuelve muchísimos más problemas de los que crea.

533-f-feiravino2011 Para empezar hay que diferenciar entre dos aspectos del protocolo: uno es el de las actitudes y otro el de las precedencias. En el primero, lo guay es saltarse lo establecido, ser campechano como el Rey, y bajarse a saludar al pueblo llano, que venimos siendo todos, para escándalo de los puristas de la formalidad y el envaramiento. Es la parte del protocolo que dicta si un señor, Rey en este caso o presidente de Petardos Explosivos del Noroeste Peninsular en otros, ha de bajarse del coche poniendo primero el pie derecho, y luego andando con pasos de 47,5 centímetros de largo. Que se salten esa parte francamente, no sólo me importa un bledo sino que creo que no tiene ninguna consecuencia más allá de las de imagen, que precisamente hoy sale beneficiada si uno se pasa por el arco del triunfo esa serie de chorradas.

Pero hay otro tipo de protocolo, el de las precedencias, que es más espinoso, porque no implica a un único personaje, sino la relación entre las figuras públicas. Ahí es donde está el problema cuando uno se lo toma a chirigota. Existen una serie de normas, poco flexibles, que establecen que va primero, por ejemplo, un diputado nacional que un concejal de ayuntamiento. Parece lógico, ya que uno representa a los casi cincuenta millones de almas de España mientras que el otro hace lo propio con los cinco mil vecinos de su pueblo.

Hete aquí, que resulta que esto, que parece tan obvio, no lo es tanto para algunos cabestros con bastón de mando. En la reciente feria del vino de Chantada, por ejemplo, la policía local impidió el paso a algunas autoridades al palco de los actos por orden del señor Alcalde, que facilitó a los pobres policías (vaya papelón el suyo) una lista de gente que podía pasar. En esta lista estaban concejales rasos pero dejó fuera a senadores y diputados, que están bastantes enteros por encima de la autoridad local. Por supuesto, sobra decirlo por obvio, esos diputados y senadores militan en partidos diferentes del que presenta a las elecciones al señor Alcalde.

El señor Manuel Anxo Taboada Rodríguez, Alcalde socialista de Chantada, ha utilizado como arma arrojadiza un acto municipal. El protocolo, aunque deja un cierto margen de maniobra, no permite esas barbaridades. Por supuesto nadie sospecha que tenga algo que ver que falten dos meses para las municipales. Es casualidad.

viernes, 11 de marzo de 2011

Cuando la calle de las putas sigue siendo la calle de las putas

Diez años después de comenzar la rehabilitación de la Tinería, un proyecto que lleva la firma de dos “ex” de altura, el ex presidente Manuel Fraga y el ex alcalde Joaquín García Díez, la cosa sigue bastante mal. No por la rehabilitación en sí, que se nota una barbaridad, sino porque sigue sin cuajar el cambio de ambiente de la zona.
Ayer salía en La Voz de Galicia un hostelero, el dueño del Hotel Monumento (por cierto, una pasada de hotel), situado en el corazón del aún barrio chino de Lugo, frente a la Porta Miñá, declarando que se sentía abandonado por el ayuntamiento y que tiraba la toalla, que estaba incluso dispuesto a vender si alguien se lo quería comprar. Hoy sale matizando el tema, supongo que porque, entre otras cosas, con esa publicidad no habrá tontaina que le compre el chiringuito.
Pero el asunto es serio. Galicia y Lugo han gastado un buen dinero en la rehabilitación de la Tinería, pero una muy discutible política social del bipartito en la Xunta y una más aún discutible permisividad de las policías (nacional y local, no tengo claro de quién es la competencia), han logrado que, muchos millones después, siga siendo la calle de las putas.
Es una tristeza, porque es el barrio más noble de Lugo y su glorioso pasado, que atestiguan los pazos y casas con escudos y blasones, queda oculto por las trabajadoras del sexo, que ahuyentan a todo turista o lucense que se pase por la zona. Hace pocas semanas iba con unos amigos para enseñarles el barrio, y por el hecho de mirar una placa de una calle con un nombre llamativo, tuvieron unas palabras con una “señorita” que estaba asomada a una ventana. Pensó que estaban cotilleando su negocio, supongo. Tampoco es fácil hacer una foto un poco decente (en el más pleno sentido de la palabra) porque a estas buenas mujeres no les gusta salir en ellas y te riñen.
Que nadie me interprete mal: no tengo nada en contra de la prostitución, siempre que sea ejercida voluntariamente. Hay muchas prostitutas que no desean cambiar de trabajo, porque a ver dónde iban a ganar tanto con tan poco esfuerzo (eso dicen ellas en los reportajes periodísticos habituales). El cliché de que sólo por obligación y trata de blancas (de lo que no niego casos, por supuesto) una mujer se mete a puta es una estupidez. De hecho creo que habría que estudiar seria y desapasionadamente la posibilidad de legalizarlas y que paguen sus impuestos, su seguridad social y tengan sus revisiones sanitarias periódicas, además de garantizar que la que ejerce la profesión es por voluntad propia. Pero ese es otro tema.
Una cosa es no atacar la prostitución como tal, incluso defender su existencia (lo contrario sería como negar el hidrógeno en el universo) y otra que se instale en el casco histórico, en nuestra tarjeta de visita. También defiendo la existencia de áreas industriales en Lugo y no las pondría en el paseo del Miño. Cada cosa en su sitio. Organización.
Cuando la calle de las putas sigue siendo la calle de las putas tras mucho esfuerzo de administraciones y particulares, es que algo no funciona. Lo malo es que al Alcalde le molesta el tema, pero tampoco le va la vida en ello. A quien sí le va es a los empresarios que han metido todo su capital, su esfuerzo y su ilusión en un proyecto confiando en la palabra de Orozco. Así les va, claro.

jueves, 10 de marzo de 2011

“Superado satisfactoriamente”

2010-10oct-06 - Diploma diputación Curso DNI Electrónico - Sin nombre El pasado San Froilán fui a una carpa que montó la Diputación Provincial de Lugo sobre el D.N.I. electrónico. Creo que es un tema interesante y que a muchos ciudadanos nos moviliza, principalmente para ver si le sacamos rendimiento al chip del carnet, que nadie tiene exactamente claro para qué sirve. Salí como entré, pero con un título.

Puede quedar gracioso lo de tener el titulito, pero no sé hasta qué punto es responsable, por parte de la administración provincial, repartir alegremente este diploma a personas que simplemente se sientan dos minutos (literalmente) ante un pc y pasan siete hojas en pdf llenas de dibujitos muy graciosos diciendo lo que se puede hacer con el DNI (aunque no dicen cómo).

Este tipo de caralladas, con perdón, lo único que sirven es para elevar la ya de por sí alta desconfianza de todo el mundo en los certificados oficiales. Dar un diploma de “introducción al D.N.I. electrónico”, especificando que fulano de tal, con deneí número tal, “superó satisfactoriamente el taller de introducción al DNI electrónico”, es poco serio. Por probar, habrá que ver si puntúa  para las oposiciones a la Xunta, que todo puede ser.

Pero realmente la crítica no es exactamente por el título, que hasta puede tener su gracia, es porque se matan moscas a cañonazos. La carpa de las narices ha costado una millonada, con cuatro o cinco personas atendiendo al público, y todo para hacer propaganda de la Diputación, porque francamente, lo que es como actividad informativa dejaba bastante que desear. Por cierto, ni uno sólo de los trabajadores era de Lugo según me dijeron ellos mismos, lo cual tiene delito en un tema organizado por nuestra Diputación. Será que en Lugo no hay paro.

Realmente, ¿alguien piensa en serio que se monta ese chiringuito para explicar lo que es el DNI electrónico? Si es así, fracasan estrepitosamente en su intención, pero si lo que pretendían es publicitar la institución (como tema político, se entiende), y ganar algún voto con regalitos (inflan a todo el que entra a chorraditas de esas que la gente mata por ellas) entonces probablemente han conseguido su objetivo. Eso sí, gastándose una pasta que, por supuesto, no les cuesta nada ganar, porque la pagamos nosotros. ¡Alegría!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Escondiendo a ZP

Parece ser que el PSOE ha suspendido el macroacto previsto para empezar la campaña electoral del 22 de mayo, aquella demostración de fuerza en Vistalegre que ya hicieron otras veces. La lectura de esto, tras haber anunciado su convocatoria, depende mucho de quien lo vea, pero todos los que lo comentan acaban concluyendo lo mismo: el PSOE no quiere hacer del 22 de mayo un plebiscito nacional, porque sabe que la bofetada que se pegaría sería antológica.

zapatero-ceja Zapatero no es un valor en alza, todo lo contrario. Pobre del alcaldable que lo lleve como telonero para su mitin central o su campaña electoral. Son malos tiempos para la ceja, como lo fueron en su día para los del PP cuando su partido estaba en horas bajas. La diferencia es que de aquella eran temas supuestamente morales y ahora van a por la cartera, que no sé qué será peor, sobre todo cuando se va demostrando poco a poco que aquellas moralinas no eran como nos las habían contado los Bardem y su pandilla.

Personalmente estoy de acuerdo con el PSOE en este tema. No es un referéndum sobre Zapatero y su política, sino que estamos ante unas elecciones municipales y autonómicas en que el votante debería centrarse en el equipo que prefiere que dirija su futuro en estos tiempos de marejada. En cada municipio y comunidad autónoma tendrán que valorar si sus actuales gobernantes están haciendo bien las cosas o si prefieren probar suerte con la alternativa que sea.

Lamentablemente, ese nivel de democracia no ha llegado a España. Aquí se trata siempre de luchas de Tirios y Troyanos, y cualquier argumento es válido para tumbar al contrario, ya sea “mira qué mal lo hacéis en el Gobierno” o “mira qué mal lo hicisteis en el siglo XIV”. La cuestión es atacar, no proponer, y ahí está el error. Es evidente que la oposición ataca al actual gobernante y el que manda defiende su gestión, no me refiero a eso, sino a lo negativo de basar la campaña electoral en el “y tú más”.

De todas formas, quien se ha buscado esta situación, actualmente, es el propio Zapatero. Su resistencia numantina a convocar unas elecciones que sabe que perdería por goleada hace que tanto los demás partidos, como sus detractores (que no necesariamente están fuera de las filas del PSOE) aprovechen esta ocasión para convertir la cita del 22 de mayo en una encuesta del desgaste socialista. Craso error por parte de los defensores del Presidente (al menos sus cientos de asesores lo defenderán, digo yo) y también de sus atacantes, ya que el voto para alcalde de mi pueblo no debería tener más criterios que quién considero mejor para el cargo.

Cuatro millones y medio de parados pesan mucho en las urnas, pero más debería pesar la diferencia entre administraciones, para no culpar a unos de los errores de otros. Eso sí, el que quiera desmarcarse tiene ahora una oportunidad de oro para decir alto y claro que no está de acuerdo con el Gobierno, de no hacerlo, asumen sus errores como propios.

jueves, 3 de marzo de 2011

Ahora sí que no entiendo nada

Por favor, que alguien me lo explique: nos anuncia ayer nuestro señor Presidente del Gobierno que Qatar nos va a dar (es un decir, es una inversión) 300 millones de euros para el tema de las cajas. ¡Viva!, ¡albricias y cuchufletas!, ¡vienen los petroeuros a sacarnos de un apuro!… y hoy anuncia que España va a dar créditos a Túnez por ¡300 millones de euros!. Cualquiera que lea este blog verá que no soy partidario de Zapatero ni mucho menos, pero hay cosas que no se explican, aunque las avalara el mismísimo Keynes. Ésta es una de ellas.

¿Qué tipos de interés van a tener las inversiones de Qatar en España? ¿Y qué tipos tendrán los préstamos de España en Túnez? ¿Está España en condiciones de andar prestando dinero alegremente? Ya sé que Túnez está peor que nosotros, y más con el lío que tienen montado, pero ¿no sería más inteligente que sea la Unión Europea en conjunto la que se encargue de esas cosas y nosotros nos miremos un poco el ombligo llegados a los 4,3 millones de parados?

¿Por qué no hacemos de intermediarios y que Qatar le preste la pasta a Túnez y nosotros nos ocupamos de lo nuestro? Quizás porque Qatar, que además de un Estado-Dictadura de éstos que caen como moscas últimamente (el poder no se pasa de unos a otros, se lo arrebatan a base de golpes de estado familiares), es una multinacional que no quiere meter sus cuartos en un país de futuro incierto como Túnez. Y no será porque no les sobre el dinero, que es uno de los países más ricos del mundo (petróleo, gas, lo de costumbre). Para eso ya está España, que a pesar de ser más pobre tira el dinero con más alegría. ¡¡Ole!!.

Es la política del rizar el rizo, de hacer lo contrario de lo que dicta el sentido común. Dentro de poco, auguro que veremos a Zapatero apoyando en la ONU la intervención militar de Estados Unidos en Libia, contraviniendo todo lo que dijo cuando fue lo de Irak, que aquello no molaba. Supongo que los Bardem no saldrán a protestar como fieras, no sea que pierdan las subvenciones.

En España estamos a la cola de todo, menos en paro y estupidez. Ahí ganamos por goleada.

martes, 1 de marzo de 2011

Nuestros maestros tercermundistas

Quién nos iba a decir que recibiríamos lecciones de ciudadanía de países como Egipto, Libia o Túnez. Los países “democráticos” y “avanzados” asistimos pasmados al proceso de revolución popular que están viviendo estos “tercermundistas”, que de forma pacífica en el mejor de los casos, y enfrentándose a tiros con los gobiernos más resistentes (en el peor sentido del término) están conquistando su propia libertad.

revueltas He de reconocer que cuando esto empezó miré con desconfianza hacia Túnez. Lo primero que pensé es que se impondría una nueva dictadura, pero con formato islámico, con un imán o un ayatolá que, turbante en ristre, traería consigo uno nuevo totalitarismo en nombre de Dios. Parece que me equivoqué, y que la cosa es más profunda y más realmente revolucionaria. A ver si hay suerte y van también a por Marruecos, que ya me tarda.

Según nos informan nuestros mediadores de las noticias, Internet en ristre las generaciones nacidas rodeadas (más o menos) de teléfonos móviles y otros dispositivos que escapan del absoluto control del Estado de los medios, están liderando este proceso. Según la impresión que ahora tenemos muchos, se trata de personas que han estudiado fuera de sus países de origen, que han vivido en democracia unos años y regresan a su tierra, y ahora no aceptan que sus conciudadanos tengan que estar reducidos a meros sirvientes de un todopoderoso jefe de Estado. Ese ha sido el germen, que contagió con rapidez a otras personas de su entorno y que se ha propagado a pesar de la resistencia de dictadores que quisieron controlar todo lo controlable.

La comparación con Irak es obligada. Ahora que estamos pensándonos seriamente sacar los tanques y enviarlos a Libia a cargarse a Gadafi y a su tropa de nazis, no puede uno evitar pensar que la situación es análoga: un dictador que masacra a su propio pueblo, que se mantiene en el poder a base de fusiles y tanques y no de urnas y votos, y que controla ingentes dosis de la droga de occidente: el petróleo.

Saddam Hussein acabó ahorcado. Me gustaría que alguien hiciera una encuesta a ver qué le parecería a la ciudadanía aplicar el mismo tratamiento de choque a Gadafi. ¿Dónde está entonces la diferencia? Probablemente que aquí la iniciativa de la revuelta ha sido de su propio pueblo, contagiado por la marea de hartazgo que barre nuestro continente vecino. Sin embargo, aunque no tenga el mismo origen, los iraquíes recibieron a las tropas americanas con alegría salvo los terroristas de turno. ¿Alguien duda que en todos estos países habrá también atentados de Al Qaeda (sólo a mi me tiene nombre de organización de malvados de James Bond) en contra de los nuevos gobiernos que surjan? Saddam era un genocida, y Gadafi también. Los dos son el mismo perfil: líderes “moderados” apoyados durante décadas por occidente hasta que se convirtieron en estorbos.

Ahora la cuestión es si esa marea de revueltas pacíficas (insisto en llamarlas pacíficas porque hasta que sus dictadores no dispararon primero ellos iban por las buenas) contagiará a occidente y los demócratas de aquí, aborregados como estamos por el bienestar del que disfrutamos aún en crisis, aprenderemos que no sólo contamos cada cuatro años. Tal vez sea hora de que países que están hartos de sus gobernantes les digan educada pero firmemente que es hora de irse a su casa. Ahora mismo pienso en dos casos: Berlusconi y Zapatero.