jueves, 16 de diciembre de 2021

No hay Navidad sin Belén de Begonte

 

Vista parcial del Belén de Begonte. Foto: Ayuntamiento de Begonte



Desde el pasado día 5 de diciembre podemos cumplir con una de esas tradiciones que teníamos de niños, que aparcamos al llegar a la adolescencia y que ahora, afortunadamente y gracias al durísimo y nunca suficientemente valorado trabajo de algunas personas generosas con su tiempo y sus recursos, podemos recuperar. Ha reabierto el Belén de Begonte.

El año pasado, a causa de la situación sanitaria, tomaron la sabia decisión de trasladarlo a una exposición virtual, pero qué quieren que les diga, no es lo mismo. Nada es lo mismo en una pantalla de ordenador, y por mucho que el 4K y la alta resolución nos permitan apreciar los detalles, no consiguen transmitir el sentimiento, la magia y el encanto de un montaje mecánico que se resiste a la digitalización y que hace improbables equilibrios entre lo naíf y lo cargado de detalles.

Pensaba que sería una cuestión de nostalgia. Como tantos lucenses, relaciono ese Belén con mi infancia, con esa época en que todo nos asombraba y en que, ajenos a redes sociales y conectividad global, prestábamos más atención al mundo que nos rodeaba inmediatamente. Pero no. He repetido la experiencia con mis sobrinas y aquella sensación sigue intacta incluso entre quienes han nacido ya en otro planeta, uno en que es habitual conocer con detalle lo que pasa en un pueblo perdido de América mientras se ignoran las tragedias y alegrías de nuestros vecinos del mismo rellano.

El Belén de Begonte se resiste a la modificación, es uno de los valientes reductos que nos han legado los años 70 y en este año en que se cumplirá su medio siglo de existencia, creo que podemos considerar que ha superado ese peligrosísimo periodo intermedio en que las cosas son “viejas”. Ya no lo es, ya es “tradicional” que es algo muy parecido pero con mucha más poesía, y estoy seguro de que su declaración como de interés turístico Gallego en 2014 blindará su futuro al margen de tentaciones que puedan poner en peligro su esencia.

El soporte prestado por el Ayuntamiento de Begonte y la Xunta de Galicia a este bien cultural es clave para su permanencia, pero no seguiría existiendo sin personas como Julio Giz, la incombustible piedra angular de una gran parte de la actividad social y cultural lucense. A él le debemos muchas cosas, entre otras la brillante inauguración de este Belén, cuyo pregón a cargo del Obispo de Mondoñedo, Fernando García Cadiñanos, fue magníficamente complementado por el Orfeón Lucense y la Banda de Sons e Soños.

El Belén de Begonte, un año más, es un punto obligado de visita para celebrar la Navidad. No se lo pierdan.

Horarios de apertura: Varían según las fechas.
  • Del 5 al 23 de Diciembre:
    • Sábados, domingos y festivos de 11.00 a 13.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas.
  • Del 24 de Diciembre al 6 de Enero:
    • Todos los días de 11.00 a 13.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas.
  • Del 7 al 26 de Enero:
    • Sábados, domingos y festivos de 11.00 a 13.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas.
  • Grupos: avisar previamente al teléfono 982 396 121

miércoles, 15 de diciembre de 2021

¿Para qué sirve realmente el certificado Covid?

Pidiendo el certificado Covid en un local de Galicia
Foto: La Voz de Galicia

Mientras vemos que en Lugo, como en el resto de Galicia y en toda la Europa que pide el certificado de vacunación sigue aumentando la incidencia del Covid, nos preguntamos entonces para qué sirve el dichoso papelito. La respuesta es bastante sencilla: para presionar a que la gente se vacune.

Esto, que era una cosa de puro sentido común, fue recogido también en el informe de expertos de la Ponencia de Alertas del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, aunque se echó tierra sobre el asunto cuando El País lo publicó porque se está sacrificando cualquier criterio al de aumentar la vacunación a toda costa.

No me entiendan mal, me parece razonable que se pretenda inmunizar a la población y es más que obvio que los efectos del Covid no son ni de lejos los mismos cuando estás vacunado que cuando no lo estás (personas muy cercanas a mí acaban de pasarlo y gracias a sus dos dosis fue, ahora sí, como una gripe). El negacionismo de las vacunas es como pensar que la Tierra es plana, algo que puede parecer tener argumentos a simple vista pero que no se sostiene.

Si tomamos entonces el certificado como lo que es, una medida de presión a los no vacunados, y además efectiva porque vemos que mucha gente joven sólo acude a inmunizarse para poder ir de copas, podemos aceptarlo, pero las consecuencias sobre su aplicación tienen que variar.

Por ejemplo, desde el momento en que ya no se trata de una cuestión de accesibilidad para evitar contagios no parece muy razonable que se cargue al hostelero con la obligación y la responsabilidad de vigilar su posesión, entre otras cosas porque no tiene herramientas para hacerlo. Me explico: aunque ahora sí existe una aplicación para comprobar la autenticidad del certificado (cosa que en verano no existía y se podía hacer un papel con el código QR de las ofertas del Gadis) no es posible comprobar que el certificado corresponde a la persona que lo presenta, ya que no se puede pedir el DNI salvo en algunos locales que tienen habilitación para ello (concretamente el ocio nocturno). Esto hace que, de nuevo, el sistema caiga por la base.

Lo lógico sería que se anuncie a las entradas de los locales la obligatoriedad de tener el certificado y que sea la policía la que haga sus controles aleatorios para vigilar el cumplimiento, con fuertes sanciones a los que no lo hagan.

Claro que no se puede vigilar a todos todo el tiempo, pero tampoco se vigila a todos todo el tiempo en las carreteras pero hay controles de la Guardia Civil para evitar los excesos de velocidad, cascando cuantiosas multas a quienes se saltan los límites. Esto es similar.

Algún lector se preguntará si eso no implicaría que entre gente portadora del virus a los locales… pero es que eso ya ocurre. Estar inmunizado no evita que te contagies ni que contagies tú a otros, por lo que extremar la prudencia en todo caso es la norma a seguir.

El certificado puede ser una herramienta válida, sí, siempre que se considere como una medida de presión para la vacunación y desde ese punto de vista se puede aceptar su aplicación, pero nada más. No es la panacea que nos contaron y no es razonable que un señor que trabaja solo en un bar tenga que estar controlando esto también.

Nota: la vacuna es buena, no lo duden


martes, 14 de diciembre de 2021

La grave falta de respeto institucional de la Subdelegación del Gobierno en Lugo

Foto de familia de los invitados

Que estamos en pandemia lo sabemos todos. Que hay que reducir en la medida de lo posible los actos multitudinarios, y más aún cuando se trata de eventos promovidos por la administración (por aquello de esa ejemplaridad intermitente que tienen), es también algo evidente… Pero es llamativo cómo se deciden algunas cuestiones y los criterios empleados.

El pasado día 6 de diciembre se celebró en la Subdelegación del Gobierno el habitual acto de conmemoración de la Constitución Española. Es un evento al que suelen invitar a bastante gente, incluido yo mismo (al menos hasta la publicación de este artículo), aunque este año recibimos un email en que se nos informaba que por la situación sanitaria se optaba por reducir los invitados al mínimo indispensable.

Me pareció muy acertado por parte de la Subdelegada evitar aglomeraciones y pocos minutos más tarde de recibir el correo les respondí dándoles mi enhorabuena: “han sido lo bastante responsables como para no convocar un acto público en estas circunstancias por lo que me gustaría felicitarles con toda sinceridad”.

Lo que debió quedar ahí, como un acto de coherencia, se fue al garete cuando vimos que no se invitaba a los diputados nacionales ni a los senadores. No deja de ser curioso que el breve listado no contuviera a los representantes de la soberanía nacional por la provincia de Lugo, a quienes son los depositarios de la voluntad del Estado cuya norma principal se celebra.

Estaba, eso sí, el Presidente de la Confederación Hidrográfica por motivos que desconozco, además de otras autoridades cuya presencia es más que razonable, aunque protocolariamente van muy por debajo de los Diputados y Senadores nacionales.

El salón de eventos de la Subdelegación es pequeño… pero tampoco tanto. Vemos a diario fotos de eventos públicos en que hay bastante más gente que la que se reunió ese día, y creo que cuatro diputados y cuatro senadores (además no creo que asistieran todos) no iban a marcar una diferencia radical.

Aunque tiene fama de ser un encorsetamiento artificial, el protocolo solventa muchísimos más problemas de los que crea… siempre que se aplique correctamente. Dejar fuera de un acto de celebración de la Constitución a quienes tienen en sus manos su mantenimiento y reforma es, como mínimo, un error institucional de bulto.

Pasó desapercibido, salvo por algún recorte de prensa, pero no creo que sea un tema tan menor como pueda parecer. Es una falta de respeto institucional.

lunes, 13 de diciembre de 2021

El acierto con la iluminación de Navidad

Una solución efectiva, vistosa y elegante

Me gustan las luces de Navidad que se han puesto en Lugo este año. No es Vigo ni Málaga, pero tampoco creo que sea la mayor de nuestras necesidades en este momento, y con una solución digna como la que se ha instalado creo que debemos sentirnos razonablemente satisfechos.

El ya acostumbrado árbol de luces en la Plaza de España es un éxito asegurado, al que se han añadido unos muñecos de luces frente a Franciscanos (sobre lo que antes eran los baños públicos) que permiten hacerse fotos poniendo la cara en los consabidos huecos. Esto, unido al “Bo Nadal” del fondo de la plaza y al oso de luces que está frente a la Plaza de Abastos hace que el Ayuntamiento se haya rendido a las redes sociales, lo que es un acierto porque al final es de lo que se trata, de que la gente haga sus fotos y las suba a Facebook, Instagram y demás para promocionar Lugo.

Las luces de las calles están bien en la mayoría y muy bien en puntos concretos. La idea de poner cadenas de luces en varias calles (dulcerías, Rúanova…) me parece muy buena (cómo no me lo va a parecer si yo mismo lo propuse en años anteriores en este mismo blog… pero no es que piense que me han hecho caso, sino que es para indicarles por qué estoy de acuerdo) así como esas luces radiales que han puesto en Santo Domingo, Plaza del Campo o Soledad. Son soluciones sencillas pero muy efectivas y visualmente más que acertadas. En el resto de las calles se ha optado por arcos relativamente sencillos y motivos vistosos como bolas o lámparas de leds, que me parecen muy acertadas.

San Vicente con sus luces

En la Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Ballesteros la iluminación ha quedado preciosa. Sobre todo en la Plaza, además, que se puede ver desde fuera de noche llama la atención y, al igual que el año pasado, da protagonismo a este estupendo edificio.

El plazo de encendido también ha sido el adecuado. Las luces de Navidad no pintan nada en octubre ni el puente de noviembre. Su fecha lógica es el día anterior al puente de la Constitución y justo ahí es cuando las han encendido como es lo lógico y razonable.

En resumen, felicidades al Ayuntamiento por estas luces navideñas.

Me permito hacerles una sugerencia para San Froilán. Imaginen esas redes radiales de color morado y haciendo ocho líneas más gruesas que las actuales coronadas por una cabeza de pulpo de gran tamaño… ¿No les parece que quedaría muy original y llamativo hacer un homenaje a uno de nuestros principales reclamos gastronómicos? Al menos en la Plaza del Campo, que parece más fácil por ser más pequeña, quedaría muy original y llamativo. Ahí les dejo la idea.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Guía del coleccionista de sellos II: ¿Qué se colecciona?

Les decía el pasado viernes que iba a ir publicando una serie de artículos sobre conceptos básicos de filatelia, y, tras repasar hace una semana el origen del sello de correos como hoy lo entendemos, voy a comenzar con ellos.

Empecemos por lo más básico: ¿qué es la filatelia? Tal y como se comprende popularmente, es el estudio y coleccionismo de sellos y otros elementos relacionados con el correo y su historia. Abarca desde las piezas anteriores a la creación del sello (conocidas como prefilatelia) e incluye las propias estampillas, cartas, matasellos y demás.

Un ejemplo de prefilatelia lucense



Los principales elementos de colección son los siguientes:

1.- Cartas:

Cada vez es más frecuente que en lugar de quitar los sellos de las cartas que aún los traen, y que lamentablemente son una minoría dada la mala costumbre de Correos de usar otros sistemas (impresión directa en sobres, pegatinas…) se conserven los sobres enteros, incluso con las cartas en su interior ya que cuanto más completo sea el conjunto más expresa.

Por ejemplo, no es lo mismo tener un sello franqueado en 1937 que la carta completa que nos explica de dónde viene, a dónde va y permite ubicarla en un contexto y reconstruir su historia.

Esta carta, matasellada con el cuño del Titanic es una pieza más interesante que si simplemente fueran sellos nuevos

2.- Sellos:

Es el coleccionismo más evidente y el que la mayoría hacemos. Se pueden coleccionar nuevos o matasellados y si bien tradicionalmente se entendía que los no usados son los que más valor tenían porque “no perdían su valor” (yo son los que colecciono) los que han sido franqueados tienen también su público, que va en aumento porque capturan un momento histórico concreto y eso tiene también su poesía.

Los coleccionistas también suelen dedicarse a un país en concreto o a una temática (hay quien colecciona sellos de animales, aviones, barcos o profesiones), e incluso los más especializados se centran en una etapa histórica o un periodo concreto. Por ejemplo, en España se dividen los sellos del primer centenario (editados entre 1850 y 1949) y segundo centenario (de 1950 en adelante).

Dentro de los tipos sellos podemos establecer varias clasificaciones:

  • Por materiales: Lo más habitual es el papel, por supuesto, pero existen sellos de madera, de tela o incluso de cuero y cristal. La tecnología ayuda a que se vayan aplicando nuevas técnicas, pero normalmente nos ceñimos al sello en papel que es el de toda la vida.

  • Por formato:
    • El sello individual. Es la presentación normal. Pueden variar de tamaño o de forma física. Los hay rectangulares, redondos, triangulares, irregulares, más grandes o más pequeños.
      Sellos del Bimilenario de Lugo. Se trata de tres sellos individuales del mismo tema

    • La hoja bloque: Hay emisiones que, por motivos de conmemoración o de importancia, se publican en una hoja más grande que el propio sello. En la misma se incluye el propio sello (que se puede recortar de la hoja y ser usado con normalidad) y en el resto del espacio se completa la ilustración.

      Hoja bloque emitida para la Exfilna 2021 de Lugo


    • Mini pliego: Son varios sellos iguales o diferentes agrupados en un pliego en que a veces se aprovecha el resto del espacio para incluir motivos relacionados con los sellos. Suelen ser conmemoraciones o emisiones especiales.
      Mini pliego de la Muralla de Lugo.

      Mini pliego de faros, con sellos diferentes

    • Pliego Premium: En España se emiten desde 2014 y es una forma de destacar un sello en concreto en una hoja en que se repite varias veces e incluye motivos en el resto del pliego con relación al contenido del mismo. Es, para entendernos, una especie de hoja bloque con varios sellos repetidos.
      Pliego premium del Conde de Lemos editado con motivo de la Exfilna 2021


    • Carné: Son tiras de sellos (normalmente 8 pero puede variar) protegidas por unas cubiertas habitualmente de cartón, que agrupan un sello repetido o una variedad de una temática.

      Carné con sellos del V Centenario del descubrimiento de América


    • Pruebas del artista y pruebas de lujo: Realmente no se trata de sellos en sentido estricto ya que no tiene valor de uso. Son piezas limitadas y de edición muy cuidada en que el grabador imprime pruebas para observar el resultado final del sello. Recientemente se han publicado algunas con oro y plata que dan más valor económico a la prueba.
      Prueba de artista de Lugo con sello en oro

3.- Matasellos:

Inventados para inutilizar el sello tras su uso, como todo lo relacionado con la filatelia su finalidad práctica dio lugar al coleccionismo de las piezas, ya que como decíamos antes, se completa la información que puede ofrecer un sello sin matasellar.

Un sello cancelado suele incluir la fecha de la matasellado y el lugar donde se depositó la carta, lo que individualiza ese sello dentro de su serie. Por poner un ejemplo, no es lo mismo poseer un sello nuevo de la II República Española que ese mismo sello matasellado el 18 de julio de 1936, por el simbolismo de la fecha.

Hay varios tipos de matasellos:

  • Ordinarios: Son los que usa Correos habitualmente e incluyen la población y fecha del matasellado.
  • Turísticos: Son utilizados en las oficinas de Correos a petición del cliente y tienen la misma función que el anterior, pero suelen incluir un diseño estéticamente más cuidado y alusivo a la ciudad o población donde se utilizan.
    Matasellos turístico de Lugo

  • Matasellos especial de Exfilna 2021

  • Primer día: Se usan para cancelar sellos en su primera jornada de puesta en circulación.

    Primer día de circulación de Exfilna 2021


  • De Presentación: Exclusivos del día en que se presenta el sello, se suelen usar para cuestiones protocolarias.
  • Especiales: Matasellos que no se usan por el personal de Correos, sino que son otros usuarios ajenos a la organización pero autorizados por ésta en casos extraordinarios como bases militares o de investigación.

4.- Sobres del primer día:

Son unos sobres, normalmente de tamaño más reducido del habitual, que están sellados y matasellados con un cancelador especial y oficial que se utiliza el primer día en que circula una emisión de sellos.

Lo habitual es que el sobre tenga un diseño relacionado con el objeto del sello y una leyenda alusiva, que se completa con el propio sello y el matasellos.

Sobre de primer día del sello del escudo de Lugo.
Observen que no está matasellado en Lugo.

5.- Tarjetas postales:

Como todos sabemos, las postales son tarjetas de un tamaño más o menos estandarizado en que una imagen en el anverso celebra o publicita una población o un evento y que en el reverso incluye un espacio para escribir unas breves líneas en su parte izquierda, dejando la derecha para el sello y la dirección del destinatario.

Actualmente el coleccionismo de estas tarjetas se suele centrar en las prefranqueadas, que son aquellas que ya llevan impreso el sello (y por lo tanto no hay que añadirle otro) y que se pueden depositar directamente en el buzón.


Anverso y reverso de la postal prefranqueada emitida por el
Senatus Lucus Augusti para el Arde Lucus MMXXI



jueves, 2 de diciembre de 2021

Dos décadas y los patrimonios de Lugo sin señalizar

Dos décadas y los patrimonios de Lugo sin señalizar...

Hace ya 21 años que la Muralla fue declarada Patrimonio de la Humanidad, pero seguimos a la espera de que las administraciones se molesten en algo tan sencillo, barato y efectivo como señalizar nuestro principal monumento en las autovías que circunvalan la ciudad.

Desde Lugo Monumental hemos planteado este tema en varias ocasiones desde 2014, y resulta inexplicable que quienes han de ejecutar algo tan fácil no hagan su trabajo. ¿Acaso no lo ven importante? ¿Son conscientes de lo que cualquier empresa privada daría por poder anunciarse en unas autovías que no permiten publicidad alguna? Quizás es que simplemente les importa un cuerno porque eso no genera fotos ni viajes con dietas pagadas.

Cuando se hace el recorrido desde Madrid a Galicia se pueden observar señales turísticas que informan a los conductores de que existe un acueducto romano en Segovia a escasos quilómetros de la autovía A6. Esta señal, con los logotipos de la Junta de Castilla y León e Iberpistas, señaliza ese destino y permite al conductor realizar una parada turística que de otra manera quizás no haría. Son paradas equiparables al consumo de “compra por impulso” que puede ser una de las claves para aumentar el número de visitantes a la ciudad, o incluso sirve para que quienes no han planificado detenerse en Lugo se planteen regresar en otra ocasión.

Sin embargo, nada señaliza que Lugo cuenta con tres bienes Patrimonio de la Humanidad. Nuestros principales atractivos no están señalizados de la forma que se merecen.

Eso sí, después gastamos ingentes cantidades de dinero en hacer campañas en pro de la Muralla… en Lugo. Una vez más asistimos a un circo de tres pistas, del que la población es cómplice, en que se nos venden los presuntos “méritos” de los “gestores” en el tema turístico pero su intención no es ganar visitantes… sino votos.

Más de dos décadas esperando unas cochinas señales que, por caras que puedan resultar (lo que tengo mis serias dudas) son muchísimo más baratas que esas campañas grandilocuentes que no sirven de nada o las múltiples páginas web que han costado cifras mareantes pero que no están en activo.


miércoles, 1 de diciembre de 2021

¿Hemos aprovechado los 21 años de Patrimonio de la Humanidad?

La Muralla de Lugo, esa gran desconocida

Ayer fue el día de la Muralla. No le llaman así, sino que le dan el nombre indio: “Aniversario de la declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad”, que es algo menos pegadizo y que, aunque vale para hacer camisetas, gasta más tinta.

Los actos fueron discretos por no decir otra cosa y por si fuera poco el Ayuntamiento inexplicablemente se contraprogramó a sí mismo, así que hoy imagino que las portadas de los periódicos no hablarán del aniversario sino de la entrega de las medallas de la ciudad. ¿No habrá más fechas en el año para hacer eso sin hacer pasar más desapercibido el aniversario del monumento?

Un año más hemos de echar la vista atrás y ver de qué nos ha servido la declaración como Patrimonio de la Humanidad, algo que se logró tras un arduo trabajo de la ciudad, encabezada por García Díez y, en la última fase, por Orozco. ¿Hemos rentabilizado ese reconocimiento? ¿Nos ha ayudado a promocionar en su justa medida a la Muralla y, por extensión, a Lugo? Lo dudo.

Si hablan con los turistas que vienen a Lugo verán que hay dos tipos. Los primeros son los que aman el patrimonio y se cogen el listado de la UNESCO y visitan todos y cada uno de los lugares recogidos en esa relación. Es un turismo muy interesante para Lugo porque suele ser gente de un nivel adquisitivo alto o medio alto y, seamos sinceros, es lo que económicamente nos viene bien. El segundo grupo es el del turista que recala en Lugo y, cuando ve la Muralla, se lleva una grata sorpresa. Este último colectivo son la mayoría, tristemente.

Mi tristeza no es porque se lleven esa maravillosa sorpresa, sino porque son la prueba de que nuestra ciudad no ha sabido hacer campañas que impulsen el conocimiento del más significativo de nuestros monumentos y, a pesar de haberse pedido reiteradamente, ni tan siquiera está señalizada en las Autovías que circunvalan Lugo. Ni siquiera algo tan básico.

Ayer fue un día demasiado normal para todos. Personalmente mi única actividad extraordinaria fue acudir a la visita guiada organizada por la Xunta de Galicia y en la que Guido Guía nos hizo un recorrido por el adarve. Fue muy agradable y lo pasamos muy bien.

No les diré que tuviéramos que hacer el 30 de noviembre festivo, pero no sé, se me antoja que esta fecha cada vez es menos relevante para los lucenses porque, a fin de cuentas, las cosas han cambiado relativamente poco desde el punto de vista del día a día.

Tenemos ya no sólo uno sino tres patrimonios de la humanidad, y aquí estamos, viendo las caras de asombro de los turistas que se encuentran con algo que debería ser uno de los grandes iconos de la arqueología española.

Quizá si fuera de madera…