martes, 9 de septiembre de 2025

Elecciones en la Protectora - Entrevista a Carla Cociña y Carlos Mosquera

Cuatro del equipo de cinco voluntarios que se presentan como alternativa a la directiva actual.
Foto: Cedida

Carla Cociña es la persona que encabeza una lista de cinco voluntarios que han presentado una candidatura para gestionar la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Lugo, que este jueves celebra su asamblea anual con dos candidaturas que optan a dirigir la entidad. Quedo con ella y con Carlos Mosquera para que me cuenten sus motivaciones y proyectos.

La primera pregunta es evidente: ¿por qué? Uno no se presenta a presidir una organización en que está tan implicado como ustedes si cree que las cosas están bien.

Nos hemos sentido obligados por las circunstancias en que están los animales. Todos los miembros de esta candidatura somos voluntarios y hacemos tareas de acogida, limpieza, cuidados… y eso nos da un conocimiento muy profundo del día a día, de la realidad de la Protectora que quizá muchos socios no pueden ver si no van habitualmente a las instalaciones.

Creemos que hay carencias resolubles a día de hoy y, aunque, como es natural, estamos totalmente de acuerdo con el proyecto de hacer una reforma integral de las instalaciones y que se mejoren, nos parece que hay cuestiones que se pueden afrontar ya mismo, sin esperar ni un día más. La situación es penosa. Los caniles de cuarentena, por ejemplo, son inhumanos y en eso hay que actuar ya.

Por otra parte, creemos que la actual directiva peca de una enorme falta de trabajo en equipo. No se cuenta con el personal, los veterinarios y los voluntarios para tomar decisiones, y eso ha hecho que incluso gente que ama a los animales haya ido dejando de acudir a la Protectora. Los voluntarios, por ejemplo, han descendido y ahora estamos unos 20 o 30 como máximo.

También pensamos que hay una gran falta de transparencia. Con la convocatoria se envió una carta del Presidente en que cuenta su punto de vista, pero creemos que no refleja la realidad. Se ha negado a incluir otra carta nuestra dando nuestra opinión. El único compromiso que ha alcanzado es enviar por email a los socios los escuetos programas de las dos candidaturas, pero eso no es suficiente para trasladar a los socios la problemática de la Protectora y las soluciones que proponemos.

El Presidente lleva algo más de cuatro años en el cargo y hace dos hubo una gran manifestación por la situación de la Protectora.... pero en este tiempo nada ha cambiado.


Ante esta situación, ¿cuáles serían sus medidas más urgentes, las de los habituales 100 días?:

En primer lugar, tenemos que ver lo que hay. La falta de transparencia en la Protectora no nos permite conocer la situación real de las cuentas y la situación de la entidad.

Por supuesto en lo que se refiere a las instalaciones el arreglo de la cuarentena es prioritario, instalando jaulas que no supongan hacer obras para evitar problemas legales. Esta cuarentena es básica y la situación que se vive hoy es intolerable.

Para las demás iniciativas que tenemos pensadas tenemos que saber si hay recursos, pero también hay cuestiones que sin costar dinero no se están haciendo bien. Por ejemplo, se recibió una donación de camas calefactadas que tardaron mucho en instalar sin que nadie haya sabido explicar el motivo del retraso. Hubo que insistir mucho para que se pusieran en funcionamiento.

Es absolutamente primordial cambiar la forma de trabajar, tanto con el personal contratado como con los voluntarios o incluso las personas que vienen a hacer servicios a la comunidad. Hay que asignar a cada uno las tareas que tienen que hacer y tener en cuenta que no es lo mismo que una persona esté contratada para hacerlas o que vaya voluntariamente. A día de hoy hay una sensación muy general entre los voluntarios de que se les ignora, sobre todo si critican las decisiones del Presidente.


¿Qué podemos esperar de su directiva si salen elegidos?

Lo más importante que somos un equipo. Somos cinco personas y la normativa nos obliga a asignar cargos a cada uno de nosotros, pero nuestra intención es que todos hagamos de todo y que sea lo mismo hablar con la presidenta que con el secretario o la tesorera.

Queremos trabajar con todos: personal, voluntarios, veterinarios y todas las demás personas que están implicadas en la Protectora, y tener una mejor comunicación con los socios, que hoy en día parece que sólo se cuenta con ellos para pagar la cuota.

El voluntariado es la piedra angular de esta sociedad, y queremos impulsarlo. Hay gente que, por lo que sea, no puede venir a ayudar físicamente a las instalaciones, pero puede hacer muchísimas otras cosas. Hay un potencial enorme en ese campo que está sin explotar.

Evidentemente todos los miembros de esta candidatura trabajamos, y no podemos estar 24 horas al día en la Protectora, pero para eso están los medios de la entidad, para cubrir esa necesidad.

Lo que no podemos hacer es comprometernos a aportar dinero propio, como ha hecho la actual directiva, porque ni podemos afrontarlo ni, realmente, creemos que sea algo positivo. Se ha vendido como una virtud, pero en realidad lo que se transmite es una deficiente gestión que obliga a tomar medidas extremas.


¿Creen que tienen posibilidades de ser elegidos? Siempre es más difícil desde fuera de la directiva que desde dentro.

Es cierto que no participamos en igualdad de condiciones: el Presidente se ha negado a facilitarnos la lista de socios para enviarles un escrito nuestro alegando la protección de datos, así que hemos pedido que lo envíen desde la Protectora y tampoco ha querido. Sin embargo, él sí envió una carta con la convocatoria, carta en que hace campaña y eso es una falta de respeto. También impide que los socios dados de alta recientemente voten, algo que no está en los Estatutos. En los medios de comunicación sale siempre él únicamente y parece que ha personalizado a la Protectora en sí mismo, y eso puede estar muy bien en cuanto comunicaciones, pero para la gestión es malísimo pensar que uno puede llevar este peso en solitario.

Pero a pesar de eso creemos que vamos a ser elegidos, porque la gente vinculada a la Protectora nos conoce. Llevamos muchos años de voluntarios y aunque se está intentando transmitir que no tenemos experiencia ni conocimiento es justo al contrario. Somos los que estamos allí todos los días paseando a los perros, limpiándolos, jugando y llorando con su desgracia y su situación.

Tenemos mucha más experiencia con los animales que la directiva actual, y lo que no sepamos de la gestión de la Protectora (en gran parte por la falta de transparencia que hay) lo aprenderemos como hicieron ellos cuando entraron.


¿Creen que la Protectora se ha de implicar más en la sociedad y viceversa?

Sí. Hay que aumentar la educación. Cuantas más personas sean conscientes de la responsabilidad que supone tener una mascota menos abandonos habrá.

Se está haciendo bien la campaña de charlas en los colegios, pero hay muchos más campos de acción como pueden ser trabajar con los ayuntamientos, que son los competentes en este tema por la Ley de Bienestar Animal, para concienciar de la importancia de los chips. Hay muchísimos animales que no están abandonados sino extraviados, pero que al no tener chip no se pueden identificar. Hace algún tiempo hubo un caso de un perro que su dueño recuperó tras dos años en la protectora. Si hubiera tenido el chip habría estado dos minutos.

También tenemos que hacer campañas con la policía y las fuerzas del orden de la importancia de su labor, para que tengan claras las obligaciones legales que recaen sobre ellos y sobre los que tienen mascotas.

Y por supuesto es imprescindible regularizar la situación con los ayuntamientos que no tienen convenio con la Protectora pero recurren a ella cuando la necesitan. Salvo casos de urgencia por humanidad, creemos que es necesario que se firmen los convenios y se facturen los servicios porque de lo contrario las cuentas no salen y además hay una deslealtad hacia los municipios que sí han hecho las cosas bien.

En todo caso, lo que todo el mundo ha de tener claro es que si perdemos las elecciones, seguiremos allí como voluntarios.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Elecciones en la Protectora - Entrevista a Alberto Losada

Alberto Losada, Presidente de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Lugo
Foto: La Voz de Galicia

Alberto Losada es el actual presidente de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Lugo, que este jueves celebra su asamblea anual con dos candidaturas que optan a dirigir la entidad.

Quedo con él para esta entrevista frente a un establecimiento comercial donde, cada primer sábado de mes, acuden miembros de esta organización para recaudar pienso para los animales que están en las instalaciones de la entidad.

La primera pregunta que a uno se le viene a la cabeza en la situación actual es si en una ciudad como Lugo, donde normalmente las asociaciones repiten directivas porque no suele haber interés por llevar estas entidades, ¿no es una anomalía significativa que se haya presentado otra candidatura? ¿Traslada esto un malestar por la situación actual de la Protectora?

No creo que haya un malestar en la mayor parte de los socios de la Protectora, aunque por supuesto en cualquier colectivo de este tamaño no todo el mundo comparte cómo se hacen las cosas. Sin embargo, creo que las personas que presentaron la otra candidatura, a las que respeto enormemente porque son voluntarios de la Protectora (como somos todos), piensan que si algo no se lleva a cabo es por desconocimiento o por desinterés, y no es así.

Hay problemas importantes que no se han podido resolver, como la situación de los caniles de cuarentena, que están en una situación dramática y que son intolerables algo que nadie discute. El problema es que para arreglar esos caniles se necesita una licencia y la situación urbanística de la Protectora a día de hoy impide tramitar cualquier permiso para nada que suponga una obra. Por eso es tan importante el nuevo proyecto, porque soluciona por fin todas esas deficiencias.

Tenemos el dinero para hacer unos caniles de cuarentena dignos. La Diputación y el Ayuntamiento han comprometido 28.000 euros cada uno (un total de 56.000 euros) para afrontar ese gasto, pero por mucho que tengamos el dinero al alcance de la mano, mientras no se nos dé licencia no podemos hacer nada. Es una contradicción, pero es la norma. No tengan la menor duda que nuestra primera actuación en cuanto tengamos la licencia es empezar por ese punto, que es el que peor está, pero si mañana hacemos ese arreglo sin permiso lo que conseguiremos es que se sancione a la Protectora con una multa e incluso podemos poner en peligro la reforma integral de las instalaciones.


Se le acusa directamente de personalismo y de impedir que la otra candidatura envíe un correo explicativo a los asociados de sus propuestas.

Lo primero puede que sea cierto, porque es verdad que me implico muchísimo y que incluso cuando alguien llama al teléfono de la Protectora y no se responde me llaman a mí, a cualquier hora de cualquier día. También es verdad que hago un seguimiento personal de la mayoría de los casos de abandonos o de problemas graves, como un caso que hubo de una persona mayor que ingresó en un centro y al que fui a buscar para rescatar a varios perros, gatos e incluso ovejas a los que pudimos salvar. Por otra parte, el Presidente de una asociación suele ser la cabeza visible, a quien llaman los medios de comunicación y quien representa a la entidad incluso en los juicios a los que tenemos que ir y todo ello puede ser interpretado como personalismo, pero también como dedicación.

La otra parte también es una cuestión de interpretación. Se nos pidió el listado de socios, pero la gestora de protección de datos de la Protectora nos comunicó que eso no se podía hacer sin un permiso expreso de cada uno de los socios. Se envió el formulario y de los aproximadamente 600 socios de la protectora llegaron 15 o 16 permisos para compartir datos, por lo que se descartó. No porque no queramos, sino porque legalmente no es posible.


¿En qué situación está ahora mismo la Protectora?

La situación es mala. Si no fuera por los voluntarios, la dedicación de las personas implicadas y el legado que recibimos de una casa que pudimos vender, sería inviable el futuro de la Protectora desde el punto de vista económico y eso tiene que cambiar.

Las subvenciones no llegan. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Lugo nos mantiene la misma subvención desde 2020, y aunque puede parecer mucho dinero (200.000 euros) si tenemos en cuenta que los productos zoosanitarios (vacunas, medicinas…) han subido a más del doble y que el pienso casi triplica su precio, es evidente que las cuentas no salen.

Si las administraciones, que además por Ley son las competentes en este tema, no cubren los gastos, el futuro no es bueno y el legado recibido ha servido para cubrir el déficit de estos dos últimos años, pero el dinero se acaba y si no se aumentan las aportaciones la Protectora no es viable.

Desde el punto de vista personal hay que decir que vivir la Protectora quema mucho. No hay más que ver que muchas personas que estuvieron en directivas anteriores se han desvinculado de la organización y eso es un síntoma. La presión es enorme, y ver a los animales sufrir sin poder hacer nada porque unas normativas urbanísticas no permiten hacer arreglos mínimos o porque las ayudas no cubren las subidas de costes es muy difícil de asumir.


Si es reelegido como Presidente, ¿qué línea de acción tendrá?

Mi prioridad y la de la gente que me acompaña en la directiva es lograr la licencia para el proyecto presentado, que estoy seguro que nos concederán porque los problemas que salieron en prensa recientemente ya están solucionados. Y aumentar los recursos.

El proyecto es fundamental porque, aunque se haga por fases es lo que nos permite legalizar por fin las instalaciones e iniciar los arreglos más urgentes, como el que hablábamos los de los caniles de cuarentena, sin arriesgarnos a una sanción. El resto del proyecto se irá ejecutando cuando vayan llegando los fondos, pero sin una licencia no se puede hacer absolutamente nada.

El aumento de recursos también es totalmente necesario, y habrá que plantear al Ayuntamiento, que es el competente de este asunto por ley, el futuro de la Protectora. Si, por ejemplo, las administraciones nos contratasen el servicio de lacería al margen de la subvención (como pasa en la mayoría de los ayuntamientos) el problema estaría resuelto.

Ambas cuestiones están relacionadas, pero son muy complicadas. Para aumentar las ayudas de administraciones como la Diputación se nos exigiría firmar más convenios con otros ayuntamientos para dar más servicio, pero nuestra capacidad está sobrepasada y sin aumentar las instalaciones sería inviable. Además, habría que contemplar también un aumento de gastos en personal, alimentación, zoosanitarios… porque si ya no podemos atender correctamente a los animales que tenemos, ¿cómo vamos a incrementarlos? En todo caso, aunque el proyecto aumenta la capacidad no es para meter más animales, se trata de que estén mejor, de no volver al hacinamiento.

Esto no es una empresa, es una sociedad sin ánimo de lucro y no se trata de buscar beneficios sino de mantener lo que hay y cumplir nuestra función. Lo de firmar más convenios estaría más en función de los niveles de bienestar que podamos dar con los medios de los que dispongamos.

A día de hoy, en ayuntamientos muy cercanos sólo podemos intervenir cuando hay casos gravísimos (recuerdo uno de unos perros que tuvimos que acoger porque los pobres tenían hasta gusanos) que no podemos obviar. Somos una Protectora de animales. Evidentemente esos casos se han afrontado y facturado al ayuntamiento en cuestión, pero hay que regularizar esas situaciones.

En todo caso, pase lo que pase en la Asamblea yo seguiré colaborando con la Protectora, ya sea como Presidente o como socio, pero esto es vocacional y no pienso dejarlo.

viernes, 5 de septiembre de 2025

¿En Lugo tenemos calles peatonales o zonas residenciales?

La señalización es diferente para zonas peatonales (la de la izquierda) y para zonas residenciales de prioridad peatonal. ¿Cuál encaja mejor en Lugo?

La normativa estatal es sorprendentemente parca en definir qué es una zona peatonal. Reduce su explicación a decir que es aquella reservada exclusivamente para peatones.

Si nos ceñimos a una interpretación restrictiva, en Lugo apenas hay calles peatonales. Podríamos citar la Ronda de la Muralla frente a la Mosquera o en el tramo entre Aguirre y Campo Castillo, el espacio de calle de la Cruz, Obispo Basulto y la conocida como Las Dulcerías, San Pedro, Reina, Divina Pastora… y poco más. Por ejemplo, en Rúanova hay garajes, como en Campo Castillo o en Progreso así que no serían zonas peatonales “puras”, y a ningún chalado se le ocurre decir a alguien que no puede entrar en su casa.

Pero esa interpretación tan literal no es la habitual. Por ejemplo, la calle San Marcos se considera peatonal a pesar de estar transitada por los vehículos que van a su estacionamiento junto a la Diputación, o Armañá aunque sea zona habitual de descarga de mercancías y haya tránsito de vehículos todo el día, también por los garajes de residentes. Así que parece que el sentido común indica que estas calles son “peatonales” aunque no tanto como las otras.

Hay una tercera categoría, la llamada “calle residencial” que tiene unas características que quizá les suenen: zonas de circulación especialmente acondicionadas que están destinadas en primer lugar a los peatones y en las que se aplican normas especiales de circulación: velocidad máxima de 20 kilómetros por hora para los vehículos, prioridad para los peatones, estacionamiento excepcional y limitado a los lugares designados por señales o por marcas…

Parece evidente que calles y plazas como Montevideo en su parte inferior (hasta Rúanova), Amor Meilán, la del Ferrol en todo el perímetro, Santo Domingo y, la más sangrante, Teatro, no encajan completamente en ninguna de las categorías anteriores: ni son de uso exclusivo de peatones, ni siquiera de uso excepcional de vehículos, pero tampoco tienen “tráfico libre” aunque sea con limitaciones. No se puede entrar alegremente sin motivo, pero eso no las convierte en peatonales.

Por el grandísimo volumen que tienen de tráfico parece que, aunque sólo sea por eliminación de las demás categorías, deban ser consideradas calles residenciales, que no es lo mismo. Por mucho que haya plataforma única y que los peatones tengan prioridad, definir estas calles como “peatonales” no es sólo un error de concepto muy poco apropiado para quienes rigen nuestros destinos, sino una confusión interesada.

Entre el aparcamiento Ánxel Fole y el de Santo Domingo superan ampliamente las 500 plazas de estacionamiento, a las que hay que sumar los garajes de todo el casco histórico cuyos residentes entran por Teatro y demás autorizados (vehículos de servicio, reparto y demás). ¿De verdad alguien en su sano juicio considera que una calle por la que hay miles de trayectos diarios se puede llamar “peatonal”? Pues se ve que sí. El gobierno lucense sigue dando la matraca con eso y la prensa, sorprendentemente, hace el seguidismo propio de la falta de criterio y no veo que ningún medio señale con el dedo esta absurda contradicción.

Así que cuando les hablen de las calles “peatonales” piensen si cruzarían por ellas con los ojos vendados sin estar pendientes de que les atropellen. Si la respuesta es “no”, es que no es peatonal.

jueves, 4 de septiembre de 2025

Cuatro posibles explicaciones de por qué el Ayuntamiento dificulta el proyecto de la Protectora

La curiosa foto que el gabinete de prensa del Ayuntamiento eligió para ilustrar la noticia sobre el informe desfavorable a la Protectora. No han leído "El Príncipe". Deberían.
Foto: web del Ayuntamiento de Lugo

Si leyeron “Asesinato en el Orient Express” o vieron la película (si no quieren leer la novela, les recomiendo vivamente la versión cinematográfica de 1974 con un reparto que quita el hipo) recordarán que el detective Poirot propone dos soluciones a un crimen. Una es menos comprometedora para la sociedad y los implicados, pero la otra parece más real.

Aunque soy lucense y no belga y no hablamos de un asesinato, hoy les traigo no dos, sino cuatro posibles explicaciones de por qué el Ayuntamiento le ha puesto la proa al proyecto de la Protectora. Ayer hablábamos del rechazo a dicho proyecto y a raíz de ese artículo y tras leer comentarios y recibir mensajes y llamadas me he hecho mi propia composición de lugar, reflexionando sobre el tema.

Explicación 1. Criterios técnicos:

Evidentemente no podemos empezar a hablar de esto sin tener en cuenta la posibilidad de que realmente haya criterios técnicos que hagan que se informe en contra. Es poco probable, sinceramente, porque el redactor del proyecto trabajó muchos años en urbanismo del Ayuntamiento de Lugo y conoce la casa como la palma de la mano, así que ya tuvo en cuenta los problemas que se le podrían poner a su propuesta.

En la presentación que hizo a los socios de la protectora se preveía solventar los requerimientos administrativos, alguno de los cuales usa ahora el Ayuntamiento para informar negativamente el proyecto, y eso es… llamativo. Conozco casos de otras polémicas actuaciones en que el camino elegido es el de sentarse a hablar con los implicados para buscar una solución. ¿Por qué aquí no se ha hecho? ¿No les parece un tema lo bastante importante?

Hay una variante de esta explicación, que es la torpeza de quien ha hecho el informe negativo. La posibilidad, no tan ajena como nos gustaría pensar, de que simplemente hayan metido la pata no es cero…

Explicación 2. Interés por trasladar la Protectora:

El gobierno municipal de Lugo quería llevarse a la Protectora de donde está y trasladarla al antiguo matadero, un asunto que aparentemente quedó olvidado y que, con el anunciado acuerdo entre las tres administraciones para financiar el nuevo proyecto, supuestamente se archivó.

Dudo mucho que la motivación para la posible táctica para frustrar el proyecto sea querer revivir esa idea, que fue una cosa personal de Lara Méndez y con la que Miguel, el actual alcalde, nunca estuvo muy de acuerdo hasta donde yo sé. Creo que el gobierno actual, y lo mismo pasaba ya con el de Paula Alvarellos, entiende que jugar con la ubicación es un error y descarta la idea de Lara, que no se sostenía porque parecía que sólo buscaba solventar qué hacer con el viejo matadero, no en qué es lo mejor para la Protectora.

Explicación 3. Cuestión de euros:

La difícil situación económica del Ayuntamiento, que ha aprobado una espectacular subida de tasas e impuestos para cubrir sus cada vez mayores gastos, derivados de políticas discutibles como mantener unas supuestas Caldas que no usa ni el gato, un edificio de madera que no tiene más actividad que la forzada, o pagar el sobrecoste disparatado de las obras del casco histórico, sin mencionar el futuro que supondrá reponer piedras rotas en donde no debería haber piedras, lo que se prevé como un gasto recurrente y eterno.

Tal vez se animaron demasiado a decir que financiarían parcialmente la reforma de la protectora y ahora que se ponen a ver los gastos no saben de dónde van a sacar el dinero, así que tiran por la vía más sencilla: demorar el proyecto a ver si, con suerte, se les olvida o les toca a otros pagarlo.

Quiero creer que esto no es una posibilidad real. Sería demasiado cruel, demasiado maquiavélico hasta para el más ruin y cutre de los políticos.

Explicación 4. La política, siempre la política:

Y llegamos por fin a la que considero, sinceramente, la explicación más probable, aunque sólo sea por descarte de las demás: que se quieren cargar la candidatura de la actual directiva para que la semana que viene salga elegida la alternativa.

No entro a valorar cuál de las dos candidaturas es mejor o peor, que si les digo la verdad aún no lo tengo claro ni yo, sólo en que el intento de influir en la elección de la nueva directiva de la Protectora es la explicación más razonable para este difícilmente entendible movimiento del Ayuntamiento.

Conociendo la dinámica que funciona en este Lugo nuestro (quizá más incluso que en otros lares) cualquier cosa que no sea enemistad manifiesta con la oposición se considera delito de alta traición. Esto quiere decir que si Alberto Losada, actual presidente de la Protectora, se deja ver en público con Elena Candia y va de la mano de ésta a conseguir fondos de la Xunta para reformar el albergue, se convierte automáticamente en persona non grata. Aunque consiga los fondos.

Da igual que el mismo Alberto fuera de la mano con otras personas para obtener ayuda en Diputación y Ayuntamiento. Se obvia que su obligación es luchar con todos y ante todos por el futuro proyecto de la Protectora y se considera que sólo ha de hablar “con los míos”, aunque “los míos” no hayan cumplido ninguna de las promesas que, desde la época de Orozco, se hicieron sobre la actualización de la Protectora.

Si a esto le sumamos que el arquitecto que hizo el proyecto, que recordemos que no le costó ni un céntimo a la Protectora, colabora con el PP hace que el proyecto ya no sea considerado por el ayuntamiento como de los defensores de los animales, sino de unas siglas enemigas y por eso hay que tumbarlo. Esto tiene una segunda parte, que creo que no han calculado, y es que si les sale mal la jugada y la cosa sale adelante, ellos mismos estarán otorgando el mérito a Elena Candia.

Los tiempos son importantes. El Ayuntamiento tiene este tema sobre la mesa desde hace años y el proyecto desde hace meses, pero, casualmente, han elegido el día 2 de septiembre para hacer pública una nota de prensa que, como decía ayer, revela información de un expediente en trámite. A nueve días de las elecciones para elegir una nueva presidencia de la Protectora.

¿Casualidad o búsqueda de una causalidad? La época en que vivimos hace ser cada vez más desconfiado en estas cosas y aunque no soy partidario de las teorías de la conspiración, en este caso me inclino por pensar que en este tema de la Protectora hay gato encerrado (permítanme el chiste fácil).

Esto no quiere decir que la directiva actual sea “del PP” y la alternativa “del PSOE y el BNG”. Ni tengo información ni sospechas de que ninguna de las dos esté politizada. Creo que son dos aspirantes con ideas diferentes de cómo llevar la dificilísima gestión de este asunto y que son simples víctimas colaterales de la guerra de partidos, pero ahí los tienen metidos en un fangal que, seguro que contra los deseos de ambas candidaturas, sólo va en contra de los intereses de los pobres animales que siguen viviendo y muriendo en condiciones penosas mientras los “gestores” se dan de hostias a su cuenta.

Si sale la directiva alternativa el gobierno le venderá el favor de haberle ayudado en la campaña, y si sale la que está, argumentarán que no tenían más remedio por ser “actos reglados” (aunque la nota de prensa no lo sea).

Pero el daño ya estará hecho y el proyecto se sigue retrasando dejando, durante más días, semanas, meses y, quién sabe si años, a los pobres animales encerrados en unas jaulas que hacen llorar a cualquiera con un poco de corazón.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

El Ayuntamiento informa contra la reforma de la Protectora

Las instalaciones de la Protectora son muy deficientes, y parece que van a seguir siéndolo durante mucho tiempo. Foto: La Voz de Galicia

El Ayuntamiento ha informado contra el proyecto de reforma de la Protectora, algo que llama mucho la atención porque se supone que en la tramitación del expediente se habían resuelto las posibles discrepancias entre lo presentado y las fallas que veía la administración. Se ve que no.

Hay que tener en cuenta varios aspectos para entender de qué estamos hablando. El primero es que la administración está sujeta al criterio de legalidad, es decir, que todo cuanto hace ha de estar tasado en una normativa y no tiene, supuestamente, la capacidad de obviarla incluso aunque el fin último sea de interés público o “bueno”, que es una cosa más subjetiva pero más entendible.

Sin embargo, a pesar de lo dicho, también es cierto que dependiendo de la cercanía o la simpatía del interesado se pueden hacer las cosas de muchas maneras. Usando la norma como un guion que hay que seguir (eso lo veo difícilmente discutible) o como una barra de hierro con la que atizar al sufrido administrado lo que, tristemente, es lo más habitual si el sujeto pasivo no es coleguilla del que sujeta la barra.

Hay casos de flagrantes incumplimientos normativos que, por ser de gran calado, se obvian o directamente se negocian con los interesados. Creo que el más simbólico de todos es el edificio de los juzgados de Lugo, que a día de hoy y tras 25 años de existencia, sigue sin licencia municipal. Pero hay más, varios de los cuales son públicos y notorios.

Aquí nos encontramos con una utilización severa de la norma que, insisto, aunque comparto que su cumplimiento no es opcional, se puede tramitar de muchas maneras. Una de ellas es, en un caso de este calado e importancia, sentarse con los interesados a analizar el proyecto y plantear las modificaciones y problemas que puede haber para su tramitación.

¿Eso supone un trato de favor o distintivo para la Protectora? Pues depende de cómo lo quieran ver ustedes. Sí, evidentemente se podría ver como un hecho diferencial porque con los particulares “normales” la administración no se toma tantas molestias. Pero también es cierto que con los particulares “normales” no se publica una nota de prensa en que se detallan con pelos y señales los supuestos incumplimientos del proyecto, algo que si les digo la verdad veo difícilmente explicable desde el punto de vista legal.

Curiosamente otras entidades, como el Club Fluvial de Lugo, hacen las obras como les sale de la piragua y quitan árboles que no podían quitar o asfaltan terrenos que no podían asfaltar, sin mayor problema. Una pequeña multa, pero ahí siguen los transgresores al frente de la sociedad sin que nadie les tosa, porque ya se han encargado de cargarse a los atrevidos socios díscolos que tuvieron la osadía de decir que el emperador está desnudo. Lugo es así, y tener más de 17.000 socios lo que te convierte es, por lo que se ve, en intocable. Para que se hagan a la idea de su importancia, el PSOE tuvo unos 13.500 votos en las últimas municipales y el BNG sobre 9.800. De ahí la inviolabilidad del Fluvial, para el que las normas no parecen regir.

En cuanto al proyecto de la reforma de la Protectora de Lugo, ni siquiera se molestaron en llevarlo a una Asamblea. Se ve que el tema no es lo bastante importante a juicio de la directiva, que adolece de una falta de transparencia escandalosa y guarda la información bajo siete llaves, algo lamentablemente muy común en Lugo. Pero la administración no es quién para airear los datos de tramitación de un expediente así por las bravas. Pregunten al imputado Fiscal General del Estado qué opina hoy día sobre eso. Seguramente aconsejaría prudencia, aunque vayan ustedes a saber en esta sociedad de machirulos y testosterona que nos están imponiendo.

Toca ahora un trabajo de revisión del proyecto, mientras los pobres animales siguen en unas condiciones lamentables. Tanto que todos miramos a otro lado e incluso los que apreciamos a los perros delegamos la penosa tarea de cuidarlos en la Protectora y sus voluntarios porque no tenemos estómago para ir a echar una mano. Yo lo intenté y me echaron con gran amabilidad porque no era capaz de estar allí sin echarme a llorar, literalmente.

Pero incluso desde la comodidad de nuestras vidas podemos echar una mano a la Protectora, aunque sea asociándonos y aportando una modesta cuota anual. Si tuviera tantos socios como el Fluvial les garantizo que el proyecto no se informaría en contra alegremente. Se habría abierto una negociación muy generosa con ellos, porque la administración también es “sensible” a la “masa social” que respalda una organización, o lo que es lo mismo, si tienes la fuerza suficiente despiertas simpatía por los votos que se juegan si te tocan las narices demasiado.

martes, 2 de septiembre de 2025

El invento de los romanos para separar el paso de los carros de las personas

El horrendo bolardo de Rúanova y las inapropiadas separaciones de Teatro.
Dios está en los detalles, pero Lugo no.

Roma es, de las que conozco, mi ciudad favorita. No es la más bonita que he visto, ni la más ordenada, ni la más espectacular, pero sí la que, en mi opinión, tiene más encanto. Pasear por sus calles sin rumbo es encontrarte maravillas a cada paso, y se nota ese cuidado y ese estilazo que tienen con todo que hace que incluso las casas en ruinas sean dignas de fotografiar.

Como uno tiene ciertas manías, soy muy de fijarme en cosas menores, como por ejemplo los suelos. Toda Roma, en su zona peatonal y donde conviven el tráfico rodado y los viandantes, está empedrado con adoquines, y en los lugares donde hay más coches hay asfalto (bueno, no soy técnico, no sé si es cemento, asfalto u hormigón, me refiero al aspecto).

La última vez que estuve, que fue hace un par de años, delante de la Fontana di Trevi había adoquines, igual que en todo el centro, y no me dirán que no es una ciudad cuidada. No les ha dado por ese rollo de nuevo rico de poner “piedra de la buena” y aunque desconozco los motivos veo probables dos principales: el coste y la durabilidad.

Pero además de esto, en Roma ves que se atiende a los detalles. Las farolas, las señales, las papeleras, las fuentes… todo está cuidado y, a pesar de ser una ciudad con un caos aparente, todo funciona. Los envidio.

En Lugo, por el contrario, es habitual que las fuentes no surtan agua (la de San Vicente y su “milagro” es la excepción) o que, si lo hacen, no paren de verterla porque los grifos o no abren o no cierran correctamente.

Un ejemplo de esta dejadez es la inconcebible situación de un contenedor de vidrio en pleno casco histórico, junto a la supuesta “piscina” romana, entre la Catedral y la Plaza de España. No había un sitio peor para ponerlo, ni más visible, ni más absurdo, ni más antiestético. Y ahí sigue.

Otro es el bolardo verde que han cascado donde estaba la ventana arqueológica de Rúanova (otro gran éxito municipal, en que se gastaron ingentes cantidades de dinero durante años hasta reconocer que no se podía mantener), un puñetazo en un ojo que, encima, no sólo no pega ni con cola, sino que han colocado sin molestarse en retirar los restos del anterior. Y todo así.

Lugo no es Roma, pero porque la segunda ciudad está gestionada con mimo y cariño a pesar de que el reto es muy superior al nuestro. La aparente dejadez de la Ciudad Eterna es más un estilo que una realidad y, por la contra, la tan vendida atención al detalle en la nuestra es una pose lejana a los hechos.

Las jardineras que han puesto en la calle Teatro son otro ejemplo de no pensar las cosas ni medio segundo. Por una parte, se ve que no tenían nada más ancho que poner ahí, con lo que han conseguido que, tras la supuesta peatonalización, haya menos espacio para pasar que antes de gastarse la millonada que se gastaron. En vez de poner unos bolardos que quitarían unos pocos centímetros, no tenían otra cosa que meter que esos mamotretos que, encima, supuran óxido y ponen el suelo que da asco verlo.

Hablando con un alto cargo municipal tratamos este asunto, y yo mismo le dije que era importante poner algo allí porque esa calle es un peligro. La plataforma única queda muy moderna y guay, pero ahí no tiene sentido por muchos motivos. Un coche que sale del aparcamiento y ve el semáforo verde va a pisarle (sí, no debería, pero ya sabemos lo que hay) y si a esa ecuación le sumamos que puede ser un coche eléctrico que un peatón puede salir de un portal o del España mirando el móvil, se masca la tragedia.

En ciertas zonas, las de mayor tráfico, echo de menos aquel invento de los romanos para separar el paso de los carros de las personas. ¿Cómo se llamaba? Ah sí… ¡aceras!

lunes, 1 de septiembre de 2025

Un aparcamiento en altura en Castelao

Simulación de un aparcamiento en altura en Castelao

Si usted tiene un coche y se lo da a alguien se queda sin el coche, pero si tiene una idea y la comparte, las dos personas tienen el mismo bien. Nadie ha perdido nada y alguien ha ganado un conocimiento, un pensamiento o una reflexión. Es probablemente una consideración muy simple, pero encierra una profundidad interesante.

Hay quienes viven de “tener ideas”. Filósofos, pensadores, científicos, novelistas, creadores en general... trabajan con su mente y producen grandes avances de la humanidad. A veces dan pequeños pasos y otros saltos de gigante, e incluso muchos no inventan nada, sino que aprenden a aplicar las ideas de otros, uniendo conceptos y planteamientos, y dando lugar a novedosa técnicas.

El mundo cada vez es más pequeño. La tecnología y la tan cacareada inteligencia artificial nos hacen ver que aparentemente está todo inventado, y que lo mejor que podemos hacer es limitarnos a copiar lo que funciona en otros sitios o lo que hemos visto en lugares diferentes y aplicarlo a nuestra esfera.

Hay una excepción clamorosa: los líderes políticos, sobre todo cuando no saben o no pueden gestionar correctamente sus competencias, han de vender su genialidad permanentemente y la originalidad de sus planteamientos, ya que eso les hace sentirse imprescindibles y justificar sus nóminas, habitualmente muy abultadas y casi siempre mucho mayores de lo que podrían generar fuera del mundo de la política. Parece que un político que no sea un genio que alumbra una idea fantástica a la semana no cree que deba estar ahí, y tener la humildad y la cortesía de decir “esto no es idea mía” es una rareza.

Curiosamente debería ser al revés. Si la idea no es propia lo suyo es reconocer la autoría y explicar que un gestor no está para inventar nada necesariamente, sino para reconocer y aplicar las buenas reflexiones y llevarlas a buen puerto.

Todo esto viene a cuento del famoso aparcamiento de la calle Castelao, que Elena Candia y Ramón Cabarcos, del grupo municipal del PP, presentaron el viernes pasado. Por si no lo han visto, la idea es sencilla: hacer un aparcamiento en altura en el solar que hay entre la Xunta, la calle Castelao y la calle Miguel de Cervantes, con una conexión peatonal a la Ronda (lo que es lo mismo que conectarlo con el centro a través de la Puerta Falsa) y crear así hasta 450 plazas de estacionamiento haciendo una pequeña modificación del planeamiento.

En la nota de prensa que difundieron explicaban que la idea salió de un encuentro con Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir y desde la que propusimos ese proyecto hace algún tiempo. Bien es cierto que la propuesta del PP está muchísimo más desarrollada técnicamente, con infografías, cálculos serios hechos por Cabarcos, que es un gran técnico, y que es el paso siguiente a la idea difundida en su día.

El Gobierno Local ha salido inmediatamente a colgarse la medalla de “eso ya lo estamos trabajando”, porque están (según ellos) tramitando hacer ahí un aparcamiento en superficie.

La diferencia es notable. El aparcamiento en superficie en esa parcela te puede dar 50 o 60 plazas como mucho, y con la enorme desventaja de que estaría a ras de suelo a media cuesta de Castelao, con lo que la distancia al centro es considerable, no en metros, pero sí en diferencia de cota.

La idea del aparcamiento en altura tiene infinidad de ventajas: es mucho menos costoso que un subterráneo tanto en la construcción (no hay excavación en profundidad, ni tanto aislamiento más que para la planta baja) como para el mantenimiento (no se necesita ventilación forzada, ni una fuerte iluminación…), es más seguro, aprovecha muchísimo más la parcela y, en este caso, resolvería el problema de aparcamiento del centro por el tamaño y de la conexión con la Intermodal.

Sin embargo el gobierno local, lejos de plantearse trabajar con otras administraciones, en este caso la Xunta, se pone a la contra y niega la mayor. En vez de buscar acuerdos que puedan traer inversiones buscan la confrontación y colgarse la medalla de las ideas, quizá porque de gestión no tienen mucho de lo que presumir.