martes, 5 de diciembre de 2017

Lugo es el ayuntamiento más moroso de Galicia (y entre los 22 de España)


Los números no son lo mío. Soy el típico “de letras” al que hasta los años de las fechas históricas se le atragantaban porque venían en signos matemáticos, y hasta las operaciones más simplonas se me resisten como la tabla del 7, que me la tengo que pensar. Quizás ese es el motivo de que sea incapaz de entender que nuestro ayuntamiento presuma de las cuentas municipales y sea de los ayuntamientos más morosos de España.

Publicaba ayer El País que Lugo está entre las 23 entidades locales de España (22 ayuntamientos y una diputación, la de Cádiz) apercibidas por el Ministerio de Hacienda por su retraso en pagar a proveedores. Tenemos el dudoso honor de ser el único gran ayuntamiento de Madrid para arriba que está en ese listado, ya que los compañeros de vergüenza son casi todos andaluces (cinco de las ocho capitales de esa Comunidad están en el listado), canarios, madrileños y poco más. Ni uno solo en Asturias, Castilla, Cataluña… ni Galicia. Aquí solo nosotros.

El pago a proveedores se sitúa en Lugo en los 80 días, muy por encima de los 30 que señala la normativa, e incluso supera el plazo real tras la “trampa” de contar ese plazo desde los 30 días siguientes a la recepción de la factura, lo que convierte ese periodo en 60 días. Es decir, que los lucenses somos unos morosos. No somos los peores del listado, pero es que el mero hecho de estar ahí es ya un baldón importante.

La administración, así en general, tiene un poder desproporcionado sobre el desamparado ciudadano. En este caso, por ejemplo, si ellos se pasan alegremente por el arco del triunfo el plazo que las normas dicen que tienen que cumplir, la consecuencia es… ninguna. Sin embargo si usted se retrasa en el pago de un recibo aunque sea media hora le cascan un recargo, y si es más tiempo le cae una multa y les falta mandarle a casa a la Guardia Civil.

El Ministerio advierte que de proseguir en esta “teima” intervendrán la economía municipal, esa que nos venden como saneada y con superávit entre otras cosas porque si no pagas te sobra la pasta. A mí me pasaría igual, si no pago los recibos de agua, gas, luz, y dejo a deber la compra en el Gadis a final de mes me sobraría dinero por todas partes.

La gestión económica del Ayuntamiento de Lugo es desastrosa, tanto que en mi modesta opinión podría considerarse, si no delictiva, sí incuestionablemente inmoral. Contratos caducados que superan la treintena, innumerables facturas pagadas con reparos de legalidad que explican en gran parte esos retrasos, y un largo etcétera que pondría colorado a cualquiera que tenga un mínimo de decencia.

Me voy a parar un momento en lo de los reparos de legalidad, que todos oímos hablar de ellos pero mucha gente no tiene muy claros. ¿Qué son exactamente? Pues es muy sencillo, es un competencia del interventor del ayuntamiento (un funcionario que vela por la corrección de las cuentas y los pagos) por la que puede paralizar el pago de una factura si detecta irregularidades. La Ley General Presupuestaria habla de cinco casos tasados:
a) Cuando se base en la insuficiencia de crédito o el propuesto no se considere adecuado.
b) Cuando el gasto se proponga a un órgano que carezca de competencia para su aprobación.
c) Cuando se aprecien graves irregularidades en la documentación justificativa del reconocimiento de la obligación o no se acredite suficientemente el derecho de su perceptor.
d) Cuando el reparo derive de comprobaciones materiales de obras, suministros, adquisiciones y servicios.
e) Cuando se hayan omitido requisitos o trámites que pudieran dar lugar a la nulidad del acto, o cuando la continuación de la gestión administrativa pudiera causar quebrantos económicos al Tesoro Público o a un tercero.
Como ven son supuestos graves, e incluso pueden dar lugar a un delito de prevaricación si no se atienden.

Curiosamente estos reparos pueden ser “levantados” por la alcaldesa, pero personalmente yo no dormiría tranquilo firmando las facturas de ciertas concejalías cuya gestión deja bastante que desear. El tiempo dirá...

lunes, 4 de diciembre de 2017

Las togas son para el verano

Si les parece que había poco público aquí, en la Muralla había menos aún.

El o la psicópata que diseñó el estúpido e innecesario acto de aniversario de la declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad organizado por el Ayuntamiento, pensado exclusivamente para obtener una imagen que se pagará en antigripales, podrá presumir de muchas cosas pero no de empatía con los romanos y castreños que aún hoy pingan el moco a consecuencia de su genialidad.

Hacer un acto numeroso, largo y simbólico, con desfile y lucimiento de tropas es una cosa muy bonita… en junio. En diciembre, con el termómetro dudando si dar resultados positivos o negativos, no procede tener a doscientas personas congelándose para mayor gloria de la foto, siempre la puñetera foto. Vale que pensar que los romanos y los castreños no se abrigaban es una tontería, pero no es mucho más inteligente pretender que las togas y uniformes de los participantes, pensados para utilizar en verano, valgan igualmente para esta época. Pues no, no valen.

Hay que valorar positivamente que nuestra Alcaldesa, el Presidente de la Diputación y algún concejal más se mantuvieran firmes y acompañasen a los estoicos figurantes mientras algunos de sus compañeros de corporación huían despavoridos o se paseaban entre los sufridos lucenses dando instrucciones a las asociaciones con la tranquilidad que otorga en esa situación un grueso abrigo de plumas.

Algunas personas deberían recordar que los colaboradores del Arde Lucus no son profesionales, sino ciudadanos que quieren hacer algo por su ciudad y su buen nombre. Se agradecería que el nivel de tomadura de pelo fuera un poquito más bajo, por aquello de evitar la tentación de mandarlos a freír espárragos cualquier día de éstos.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 3 de Diciembre de 2017

viernes, 1 de diciembre de 2017

Descoordinación monumental

La Muralla de Lugo - Foto: Manuel Rego
Los actos por el 17º aniversario de la declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad son fiel reflejo de la realidad que sufrimos los lucenses en todos los temas: cada administración va por libre.

Los programas de actos del Ayuntamiento de Lugo y de la Xunta de Galicia, propietaria del monumento, que deberían ser complementarios y estar coordinados, en realidad se dan la espalda públicamente, anunciándose por separado e ignorándose como vecinos mal avenidos. El pobre nivel institucional de nuestros gobernantes se repite una vez más, dando pie a la decepción de una ciudadanía que asiste atónita a la inacabable campaña electoral en que estamos instalados y en que unos buscan perpetuar su cargo y otros conquistar prados provinciales más verdes.

El único punto de luz aparente en esta oscuridad es que la Xunta programa una interesantísima mesa redonda que tendrá lugar el sábado a las doce. En ella intervendrán, entre otros, el alcalde impulsor de la Declaración, Joaquín García Díez, y el que tuvo la fortuna de cosechar el resultado, José López Orozco. Los ponen al mismo nivel, les dan el mismo protagonismo más allá de siglas y de partidismos, pero no sabe uno si achacarlo a genuina generosidad o al intento de dar una patada en la espinilla dentro de casa. La experiencia no ayuda a ser optimista.

En cualquier caso es imprescindible que los lucenses tomemos conciencia de la situación, de la descoordinación monumental, de que veamos cómo se nos venden pequeños actos para tapar la inacción real en lo importante, que nos percatemos de que el éxito de una ciudad no se basa una fútil guerra continua entre sus instituciones. La Muralla fue construida como defensa, no para tirársela unos a otros.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 1 de diciembre de 2017

jueves, 30 de noviembre de 2017

A vueltas y guerras con la Tinería

Noticia de La Voz de Galicia de hoy 30 de noviembre sobre la Tinería
Recoge La Voz de Galicia de hoy que el Instituto Gallego de Vivienda y Suelo (el IGVS) valora los locales que tiene en venta en 505.000 euros (no está mal teniendo en cuenta que son 9 bajos… pero que el Ayuntamiento ahora se echa atrás y dice que no compra, que quiere que se los regalen o alquilarlos. Lo de alquilar no sé, pero a lo de que nos lo regalen me apunto yo también.

La Xunta le ha dado 15 días a la administración local para que se decida y lleve a Pleno la compra de los locales, cosa que dudo que vaya a pasar, pero sí ha sido revelador en un sentido: eso que nos contaban de que no se podía paralizar la venta obviamente no es cierto porque se ha hecho, 15 días pero se ha hecho. Así que no era imposible, era cuestión de voluntad política.

A los mandamases les cuesta muchísimo trabajo reconocer que no tienen razón en una de sus decisiones, pero confío en que la Xunta recapacite sobre su estrategia a la hora de poner en venta los locales de la Tinería. Si los liquida a precio de saldo y pierde el control sobre ellos, la cosa va a ir mal para la zona porque nada impide que algún listillo compre alguno para dejarlo “hasta que la zona mejore”, cosa que no va a pasar si todos hacen igual.

Lo lógico, entiendo yo, es que la Xunta gestione el alquiler de esos locales y que por ejemplo a través del IGAPE o de uno de esos múltiples chiringuitos que hay en la administración (aunque ahora son menos, también hay que decirlo) monten un vivero de empresas, que es algo que suele funcionar muy bien y que daría vidilla al barrio.

Lo que está claro es que el pimpampún que tienen montado entre ambas instituciones no beneficia a nadie, y que la imagen que se está dando es la de siempre: descoordinación, guerra, partidismo, interés electoral y vergüenza ajena. Y el barrio sigue igual.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Gallegos en los campos de concentración nazis

Ana Argiz explicando la exposición a algunos asistentes a la inauguración

 Hoy me van a permitir que el blog lo escriba una amiga. Les reproduzco a continuación las palabras de Ana Argiz (se las "robo" con la confianza que da la amistad) en la inauguración de la exposición que pueden ver en la vieja cárcel hasta el mes que viene, sobre los gallegos que sufrieron en los campos de concentración nazis. No creo que haya que añadir ni una coma.

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
Martin Niemöller
Buenas tardes a todos y muchas gracias por su presencia en este acto. Soy Ana Argiz, miembro de la Asociación Galega de Amizade con Israel.

Lo que les acabo de leer es parte de un sermón de Martin Niemoller, pastor protestante alemán, con el que quiso llamar la atención sobre las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías en los primeros intentos de establecerse.

Cuando aun era una niña, mi padre, me explicó lo que había sido la Shoah, el Holocausto. Recuerdo que hasta me había puesto un disco con un discurso de Hitler y aquella voz me parecía terrible.

Mi pregunta, aun siendo una niña fue, ¿por qué nadie hizo nada?. Muchos años después, la pregunta sigue siendo la misma.

Una de las cartas de la exposición.
Oímos Holocausto y lo normal es asociarlo con algo lejano, con los seis millones de judíos asesinados junto a otras etnias pero, cuando se dice que hubo 9.000 españoles en los campos nazis y entre ellos, 179 gallegos, la gente se queda sorprendida.

Es entonces cuando la barbarie nazi se hace más cercana.

9.000 españoles que dejaron atrás la pesadilla de una guerra civil y en Francia, encontraron el principio del camino al Infierno.

El próximo día 15, el historiador Don Enrique Barrera, nos contará sus historias. Sus nombres merecen ser recordados y honrados. Su historia debe de ser conocida. Porque es de justicia y, para no olvidar, y así, no repetir errores del pasado.

Permítanme que acabe con una expresión judía que se pronuncia para honrar a quien fallece y honrar también todo lo bueno que ha hecho en su vida. “Zijronó Librajá”. Bendita sea su memoria. Muchas gracias.

Ana Argiz

martes, 28 de noviembre de 2017

El Rof Codina abandona (otra vez) a los animales de la Protectora

Animales dos veces abandonados. Primero por sus anteriores dueños y ahora por el Rof Codina. Foto: La Voz de Galicia

Que dice el señor Luis Felipe de la Cruz Palomino, gerente de la fundación del hospital veterinario Rof Codina, que hay que “racionalizar” la colaboración de la institución que regenta en lo relativo a la Protectora de Animales. Y tiene razón, hay que “racionalizar” muchas cosas. 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que los animales que llegan a la Protectora muchas veces no lo hacen en las mejores circunstancias. He ido un par de veces y no he sido capaz de volver porque me parte el alma ver a aquellos pobres perros, que llegan abandonados, desnutridos, maltratados, traumatizados y destrozados en ocasiones. 

La Protectora no solo es un servicio público prestado por una entidad privada sin ánimo de lucro, sino que es una manta que tapa una de nuestras muchas vergüenzas como especie, haciéndose cargo de las consecuencias de la maldad del ser humano con el amigo indefenso. La Protectora se responsabiliza de los caprichos de una sociedad de consumo que trata a un cachorro como un juguete y al perro adulto en el que inevitablemente se convertirá como un estorbo del que deshacerse para poder ir a Marina D’Or, ciudad de vacaciones, o para aprovechar un puente y escaparse a Roma de compras, que es más guay que pasear al perrito y recoger sus cacas. También es verdad que Roma no se alegra de verte cada día como si hubieran pasado años, ni te lame la mano, ni te mira con esa cara de amor incondicional, pero eso a algunos no les dice nada comparado con presumir de viajeros.

Don Luis Felipe de la Cruz Palomino, desde sus lujosas instalaciones y su sueldo de directivo, que contrasta con las paupérrimas condiciones de una Protectora que sobrevive como puede con voluntarios que no ven un céntimo y que ponen mucho tiempo y dinero, afirma que en su Fundación prestan un servicio gratuito a la Protectora, y que eso tiene un alto coste que no pueden seguir asumiendo. Estoy de acuerdo en que Rof Codina puede negarse a cubrir ese coste, pero también en que sería lógico que una parte de los 745.000 euros que recibe el hospital veterinario se destine directamente a la Protectora, para que así puedan establecer convenios con otras entidades privadas y cubrir sus actividades, que no dejan de ser un valioso servicio a la sociedad. 

El Hospital Universitario Rof Codina recibe 185.000 euros de la Universidad de Santiago de Compostela, 375.000 euros de la Xunta, 92.500 euros de la Diputación de Lugo y otros 92.500 del Ayuntamiento. De ese dinero una parte importante es por ser Universidad, así que entiendo que no se toca, pero otra viene de consellerías como Medio Ambiente o Medio Rural y de entidades locales (ayuntamiento y diputación) cuyo interés es que les resuelvan la papeleta de los animales abandonados, que es la función de la Protectora, con lo que se podrían reasignar esos fondos a quien los debe recibir. Así evitamos intermediarios. 

¿Cuál es la alternativa? ¿Que un hospital veterinario público funcione como un negocio privado y que obvie su función de colaboración social abandonando a la Protectora, pero que sin embargo reciba los mismos fondos? No me parecería lógico. 

La Universidad está para educar, en este caso a los futuros veterinarios. Han de recibir la lección de que los actos tienen consecuencias y que las subvenciones un coste en forma de servicios, que no se trata de trincar la pasta y salir corriendo.

Don Luis Felipe de la Cruz Palomino tiene razón, insisto. Deben reducir su colaboración con la sociedad, pero tienen que ser conscientes de que la sociedad reducirá su colaboración con la Fundación. Es lo justo.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Tranquila y agradable marcha contra el maltrato animal


La cabecera de la marcha. Foto: La Voz de Galicia

Por no entrar en una guerra de cifras que no tiene objeto, digamos que en la marcha canina de ayer hubo bastantes seres vivos, tanto humanos como caninos. Según la prensa unas 200 almas se juntaron para reivindicar la conciencia de tener mascota, los deberes que nos atan a los propietarios de perros y el sentir común de que cualquier forma de maltrato es no solo reprobable moralmente sino denunciable legalmente.

Alberto Sánchez, vicepresidente de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas leyó un breve comunicado, que no por ser poco extenso fue menos claro, más bien al revés, en que tras un reconocimiento merecido a Mónica Freire por la iniciativa y no tan merecido a mí mismo (yo solo trasladé la idea de Mónica) pero que agradezco enormemente, entró en materia, hablando de los recientes casos de maltrato a perros en Lugo, alguno incluso tan sangrante que originó una orden judicial de alejamiento.

La tranquilidad fue la tónica. Foto: La Voz de Galicia
La marcha fue tranquila, sosegada, razonablemente silenciosa salvo por algún ladrido, e incluso los perros parecieron notar que era algo importante porque no hubo incidentes de los que son habituales cuando juntas un montón de mascotas. Todos se portaron correctamente e incluso la gente se abstuvo de gritar o hacer nada al pasar por debajo de la ventana de Camiño Real por la que supuestamente tiraron a un pobre animal.

Como el viernes ya les hablé del tema no quiero insistir, pero sí me gustaría hacer notar que me pareció que había una serie de clamorosas ausencias. Ni un representante público de administración alguna, ni un concejal, ni un cargo de nada… lo que casi se agradece en ocasiones, pero no cuando reivindicas atención a estos temas. En cuanto a políticos solamente estaba Ana Argiz, de UpyD cuya sensibilidad con estos temas es ya conocida por todos los que tenemos la suerte de contar con su amistad.

Sí hubo muchas personas sin perro, cosa que me pareció muy positiva y digna de mención (a mi madre no la cuento porque tiene parte de las “acciones” sobre Ducki): la familia Mayor Balboa, por ejemplo, y otros amigos se acercaron a apoyar estas reivindicaciones y tengo que decir que creo que es más importante la concienciación de los que no tienen perro que los de los que sí tenemos porque a nosotros se nos supone, aunque no siempre sea así.

Ahora solo falta que el mensaje cale. Ojalá.