jueves, 31 de julio de 2025

Tomé hace el ridículo y Candia gana sin siquiera estar presente

Tomé, a la derecha, en el pleno en que hizo el ridículo más espantoso
Foto: El Progreso

Cuando una persona preside una institución sin tener mayoría absoluta, lo hace en virtud de un pacto para que los que no ganaron sumen más que los otros para, así, fabricar lo que las urnas no les dieron. Es perfectamente legal, e incluso legítimo, y así se gobierna desde hace años en Lugo, tanto en el Ayuntamiento como en la Diputación.

El problema de este sistema es que no estamos bajo un gobierno, sino bajo dos, que en ocasiones no sólo no están bien coordinados, sino que se contradicen abiertamente, creando duplicidades y enfrentamientos que son poco adecuados y que incluso van contra los intereses de la ciudadanía, que paga dos veces el pato de ese reparto de tartas. Ambas partes intentan esconder como pueden sus diferencias, como es natural, ya que la imagen que hay que proyectar es la de colegueo y buen rollo para que no se acabe el chollo, ya que hay mucha gente que depende de esta situación… pero a veces las cosas no salen como están previstas.

El PSOE provincial, dirigido por el señor Tomé, tuvo la ocurrencia de llevar a pleno una iniciativa para “exigir” a Elena Candia que dejara todos sus cargos por el archivo de una causa penal que, aseguran, ella inició con un “anónimo”. Ya traté en su día lo falso de que un escrito, con nombres y DNIs, se pueda considerar un anónimo. Otra cosa es que llegase anónimamente al grupo del PP, pero una vez en sus manos Candia tenía no sólo la obligación moral sino la legal de trasladarlo a fiscalía.

De hecho, la propuesta del PSOE ignora completamente que el Fiscal sí apreció indicios de delito, por lo que abrió una investigación y lo presentó en el juzgado, y Su Señoría también coincidió con ese criterio, por lo que hubo un juicio. Pero no se pide la dimisión del Fiscal (que, como dijo Pedro Sánchez, todos sabemos de quién depende) ni la renuncia de quien abrió la causa penal, sino la de Elena Candia. ¿Por qué? La respuesta es obvia: le tienen pánico.

Pero lo más ridículo de todo esto es que Tomé cometió un error de cálculo fatal: o no consultó previamente con el BNG la iniciativa o no la ató lo suficiente, porque los nacionalistas se abstuvieron y dejaron solo a un PSOE que tiene menos diputados que el PP, por lo que la iniciativa no salió adelante, haciendo el Presidente el ridículo más espantoso posible.

Ha logrado, con este pequeño teatrillo, que se vea que está más solo que la una, e incluso tuvo suerte porque si hubiera sido en la sesión anterior ni siquiera tendría mayoría con el BNG porque tres de sus diputados le dejaron plantado, aunque ya arreglaron eso tal y como refleja el BOP, dándoles más pasta a los “ausentados” para tapar la vía de agua interna que tienen montada. Lo de pagar con fondos públicos las adhesiones dentro del partido es de coña, pero, al igual que los pactos de fuerzas minoritarias, perfectamente legal.

De hecho, ha reforzado a Candia, quien daba por sentado (como todos) que la propuesta saldría adelante y, aunque no tiene el menor valor legal, sería un titular no muy agradable. Pero las circunstancias han dado la vuelta a la tortilla y ahora quien se debería poner colorado (si es que tiene capacidad para ello) es el Presidente de la Diputación, que ha conseguido el dudoso logro de perder una votación contra alguien que ni siquiera estaba presente.

Utilizar a las instituciones para hacer guerra política está feo, pero hay algo todavía peor: intentarlo y no lograrlo, porque no sólo es feo, es ridículo.

miércoles, 30 de julio de 2025

¿Qué se puede decir más que GRACIAS?

¿Qué se puede decir más que GRACIAS?

Ayer el “Milagro” de San Vicente fue un éxito absoluto, un año más. Cada vez más personas se acercan a la fuente, y de forma ordenada cogen su vaso de vino y dejan sitio a otros, lo que demuestra que no todo es esa zona negra que a veces creemos que es el triste resumen de nuestra sociedad.

  • Gracias a Viliga, la bodega que nos regala el Coto do Frade, el vino que se pone año tras año en la fuente y que está muy bueno, tal y como se demuestra en que los vasos quedan vacíos.
  • Gracias a Miguel, el Alcalde, a Rubén, Teniente de Alcalde y a Elena, portavoz del PP, por haber venido a poner el vino y a divertirse con nosotros.
  • Gracias al Ayuntamiento por dejarnos la fuente, ponernos vallas y contenedores y a Cultura por el estupendo grupo musical (Son de Lugh) que animó la velada y que supone una diferencia importante en la fiesta.
  • Gracias al Orixe do Campo por su colaboración en varias cosas, pero sobre todo por esa perpetua disposición a echar una mano en todo lo que haga falta.
  • Gracias a los colaboradores, a Alfonso, Ramón, Quique, Toñi, Susana, Inés, Alba, Andrea, Patricia, Puri, Antonio, Damián y Pepa. Sin vosotros no se habría podido hacer.
  • Gracias a los 166 asociados de Lugo Monumental. Sin vosotros sería imposible que estas cosas se celebrasen.
  • Gracias al público, que se ha portado ejemplarmente, que ha dejado los vasos en los contenedores y que ha aguardado pacientemente su fila hasta que se agotó el vino.
  • Y gracias, siempre, a Marcos, por tu paciencia y soporte.

Espero no haberme dejado a nadie.... si es el caso, mis disculpas.

Nos vemos el 29 de julio de 2026 en una nueva edición, esperemos, del “Milagro” de San Vicente en que manó vino la fuente.


 


martes, 29 de julio de 2025

Hoy vuelve el ''Milagro'' de San Vicente en que manó vino la fuente

 

De nuevo Lugo Monumental ayudará un año más a San Vicente a hacer manar vino de la fuente barroca de la Plaza del Campo, y será hoy martes día 29 de Julio a las 20:00. Salvo excepciones muy contadas, cada año el día de Santa Marta, patrona de la Hostelería, se celebra esta fiesta cada vez más popular.

Esta divertida tradición hace que, gracias al patrocinio de Viliga (Vinos y Licores de Galicia) el público disfrute gratuitamente del vino que mana la monumental fuente barroca de San Vicente de la Plaza del Campo de Lugo, del siglo XVIII, donde se repartirán miles de vasos a los asistentes.

Con la colaboración del Ayuntamiento de Lugo habrá un grupo que pondrá la animación al evento y que después seguirá haciendo de pasacalles en la zona con lo que la diversión está asegurada más allá del propio “milagro”.


El mecanismo:

El mecanismo empleado para hacer el “Milagro” es relativamente sencillo y cuenta con tres grandes bidones en que se deposita el vino, que a través de tubos alimentarios sale por los tres caños de la fuente barroca de San Vicente.

Hay que destacar que el vino no toca la fuente en ningún momento lo que repercute tanto en un uso garantista del monumento, como en la perfecta higiene del evento, algo que la Asociación cuida meticulosamente.

Magnífica foto del "Milagro" hecha por Jesús Burgo

Premios de Lugo Monumental:

Como es tradicional, en este acto se entregarán con una muy sencilla ceremonia, los premios de la Asociación Lugo Monumental:

  • Toda una vida en la hostelería: Café del Centro

El café del Centro está situado en la plaza Mayor nº 9, en una casa cuyo arquitecto fue Manuel Bellido quien también diseñó el edificio del Círculo de las Artes. Lleva allí desde el año 1903, fundado por la familia Vila, bajo el nombre de Café Moderno, llamado así por los avances tecnológicos de la época, al contar con doble luz eléctrica y de acetileno y modernidad de registradoras y cafeteras, como destaca el famoso escritor Ánxel Fole en su libro Cartafolio lucense. Desde el verano de 1920, tras una gran reforma, se llama Café del Centro, nombre que mantiene hasta hoy.

En el año 1945 hay constancia de que tomaba café Araceli y Juan Pujol, matrimonio de espías que hicieron cambiar el rumbo de Europa al engañar a Hitler haciéndole creer que el desembarco era en el estrecho de Cale y fue en Normandia, lo que cambió el curso de la guerra.

En el café del centro se ruedan tres películas, La vieja música, El rey del rio y Hitler Garbo y Araceli.

Es uno de los establecimientos con más solera de la ciudad, y sin duda un punto de referencia tanto para locales como para turistas.

 

  • Comercio singular: Confecciones García

Confecciones García es un comercio familiar que lleva 70 años compartiendo vivencias con sus clientes en el centro de la ciudad amurallada. Fue fundada en 1955 por Constantino García y Felicitas Andión en la transitada calle San Pedro de Lugo. Son ya tres generaciones las que han crecido, junto con el negocio, hasta nuestros días.

Es la mercería más antigua de la provincia de Lugo y una de las que tienen más historia en España.

La política de empresa siempre ha sido trabajar con artículos de calidad, priorizando la fabricación nacional y gallega, vendiéndolos a un precio inmejorable.

La cercanía en el trato de sus empleadas con los clientes también es uno de sus puntos fuertes, por eso, aunque incluso tienen página web, siempre dan esa posibilidad de contactar con ellos para cualquier orientación en alguno de los artículos que se encuentran en su tienda on-line.

 

  • Socio de honor: Al Peatón Desconocido

Lugo Monumental elige ocasionalmente un socio de honor, que no es anual sino cuando hay circunstancias que lo hacen oportuno.

En esta ocasión se ha designado al Peatón Desconocido como socio de honor, en agradecimiento a todos los lucenses que durante las largas obras siguieron acudiendo al casco histórico y manteniendo los locales del centro a flote a pesar de las grandes dificultades e incluso los accidentes.

 

  • También habrá un galardón “sorpresa”, que se revelará durante el evento.

¡No se lo pierdan!

lunes, 28 de julio de 2025

Lugo, ciudad de pequeño comercio

La Sombrerería da Costa de Lugo, más de 100 años al servicio de sus clientes.
Foto: La Voz de Galicia

Hay una película, Demolition Man, en que en un futuro distópico todos los restaurantes son Pizza Hut, única que había sobrevivido a una «guerra de franquicias». Nos reíamos… pero ya no tanto. Si la ciudad de Lugo destaca por algo comercialmente es por la enorme variedad, cantidad y calidad de pequeños comercios que no sólo sobreviven, sino que afloran día a día.

Sí, es cierto, discutibles actuaciones públicas, todopoderosas cadenas y áreas comerciales supusieron un duro golpe que las plataformas online han acentuado, pero aun así ahí están muchos de nuestros vecinos con sus negocios, resistiendo contra viento y marea.

Es falsa esa frase de que «en el centro no queda nada», como demostró el censo realizado por Lugo Monumental: 569 establecimientos con actividad sólo dentro de Murallas. La inmensa mayoría pequeños comercios y hostelería, lo que hace que Lugo destaque, aunque muchas veces los de aquí no nos demos cuenta. Y no sólo en el centro, los barrios también tienen mucha vida comercial que ojalá permanezca.

El alma de las ciudades la crean sus habitantes, monumentos, costumbres… y sus pequeños locales, los que son diferentes de cualquier otro sitio y que no hay más que ahí. Cada euro gastado en el pequeño comercio redunda en empleos locales, impuestos locales…

No se trata de hacer campaña o de dar pena, se trata de usar el sentido común y evitar que algún día todos los restaurantes sean Pizza Hut.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del día 27 de julio de 2025

miércoles, 23 de julio de 2025

Un futuro muy negro

La polarización es el pan nuestro de cada día, y la inseguridad ayuda a que la gente se vaya, cada vez más, a los extremos.

Lugo es una ciudad tranquila, o eso nos dicen.

Hay un tío que está por la calle con un altavoz portátil a toda pastilla y que habla solo en voz bastante alta y que, como lo mires más de dos segundos, empieza a meterse contigo. Recientemente tuvo un episodio agresivo en una tienda del centro, donde entró, no quería salir, y asustó tanto a la empleada que ésta sigue de baja porque está aterrorizada con volver a su puesto. Ayer mismo tuve yo un encontronazo con él. Iba con mi perro por la Plaza de España y se empezó a meter conmigo. Evidentemente lo suyo es seguir sin hacerle caso, pero no todos los días uno está igual y me encaré porque me tiene harto. Estoy hasta la coronilla de tener que tolerar que un supuesto chalado me insulte cuando le sale de las narices sin poder decir ni pío. La cosa acabó en nada, pero a saber qué podría haber pasado porque este tío no tiene nada que perder salvo que lo metan en un lugar donde tiene tele gratis y comida caliente… durante poquito tiempo, claro, que seguro que también es “vulnerable”. No se puede hacer nada porque el hombre “es así y además es peligroso”, así que no pasa nada, él a lo suyo y no le digas nada que te puedes meter en un lío.

Una chica con un niño pequeño y embarazada se dedica a entrar a robar en tiendas. Está más que identificada y se sabe perfectamente quién es. Hay vídeos suyos cogiendo dinero de las cajas registradoras con toda la tranquilidad del mundo, grabaciones nítidas en que se le ve la cara perfectamente, y pruebas de que robó en otros establecimientos. No se puede hacer nada porque es “vulnerable”, así que no pasa nada, ella a lo suyo y no le digas nada que te puedes meter en un lío.

Un tío relativamente joven se dedica a mover los contenedores de sitio por toda la ciudad. Un periódico le dedicó dos páginas de entrevista por recoger colillas (lo que es caer en gracia, ¿eh?) y, envalentonado, ha pasado a ir gritándole al que se cruza e insultando a quien el viene en gana. No se puede hacer nada porque “está mal de la cabeza”, así que no pasa nada, él a lo suyo y no le digas nada que te puedes meter en un lío.

Ahora se ha puesto de moda entre los chavales liarse a bofetada limpia… entre amigos. Rollo “club de la lucha”, en que aplican tácticas como el “mataleón”, que es algo tan divertido como estrangular a tu amigo hasta hacerle perder el sentido. No se puede hacer nada porque “son cosas de jóvenes”, así que no pasa nada, ellos a lo suyo y no les digas nada que te puedes meter en un lío.

Y así todo.

Lo que antes eran frikis que te daban lástima porque veías que realmente son personas que no están bien (“cucú de la cabeza” se ve que se dice ahora) y pensabas que eran merecedores de ayuda se están convirtiendo en amenazas para la gente “normal”. ¿Y a qué le llamo gente “normal”? Pues en este contexto a la que va por la calle sin acojonar a aquellos con los que se cruza y que no tienes que esquivar para evitar “meterte en un lío”.

Reconozco que me molesta particularmente que estas personas, en muchas ocasiones agresivas, hacen lo que les viene en gana sin ningún tipo de consecuencia. No sólo es que no puedas decirles nada, es que si llamas a la policía por casos de robos, intimidación o similar se limitan a “identificar” al mangante, que se va de rositas, sin mayor problema. El que seguramente lo tenga serás tú.

Ver a quienes madrugan todos los días para levantar la persiana de su negocio, o a quienes hacen su vida normal sin meterse con nadie llevando a sus hijos al cole o al parque, atemorizados por si a uno de estos elementos le da por elegirlos y alterar su normalidad diaria sin saber cómo va a acabar la cosa, no ayuda.

Ya no entro siquiera en el tema de las ayudas a los mangantes, de la gente que abandona su puesto de trabajo porque, literalmente, cobra lo mismo sin hacer nada o se coge bajas fingidas porque sabe que lo peor que le puede pasar es que le despidan a la vuelta, con una jugosa indemnización, y se vaya al paro a vivir de los impuestos de los demás (casos reales, nada de "fake news" ni leches). Es la promoción descarada del apesebramiento a costa del que cotiza.

Tampoco voy a entrar en otros temas como el de una sociedad cuyas normas permiten que una persona que ha luchado toda su vida para tener una vivienda (o que la ha heredado, me da igual, que ahora parece que la herencia es un crimen) se encuentre con que se le mete gente en casa y no puede hacer absolutamente nada aunque vendan, roben o quemen sus pertenencias y recuerdos. La amenaza del "juzgado" no vale de nada con quienes no tienen nada que perder pero el daño real a quienes soportan esas situaciones sólo aumenta la tensión y la sensación, que sentimos muchos, de que esto se está convirtiendo (o se ha convertido ya) en una casa de putas.

¿Y cuál es la consecuencia de todo esto? Que la gente se echa en manos de los ultras. Pasó con Podemos, que diagnosticó bien la situación aunque dio recetas erróneas, y está pasando con Vox, que hace exactamente igual pero desde el otro extremo del panorama. De hecho, sorprendentemente, hay un trasvase de votos bastante considerable de unos a otros, porque no se trata de que sean ultraizquierda o ultraderecha, se trata de que son extremos y la gente es lo que va buscando porque los “moderados” y “tradicionales” no les están ayudando.

¿Cómo pretenden ustedes que reaccione quien se ve en la más absoluta indefensión cuando tenga que elegir papeleta? Pues muchos se verán tentados a coger la de quienes le prometen “orden”, ya que los otros que antes decían cosas razonables pero sin la amenaza de montar campos de concentración a las afueras de las ciudades ahora se la cogen con papel de fumar para evitar que les tachen de “fascistas”. Y así se ganan unas elecciones.

El problema es que los extremos, ¡oh sorpresa!, son extremistas por definición, y las cosas acaban como acaban. El ciudadano medio se está polarizando cada vez más porque eso es lo que nos están empujando a hacer, con nuestra complicidad. Los discursos moderados no venden, y quien abre los telediarios es el que dice la burrada más grande.

Si les soy sincero estoy muy preocupado. Por la situación que tenemos pero también por los cantos de sirena de los que la van a “solucionar”, porque históricamente las recetas tendían claramente a una “solución final”.

¿Y qué podemos hacer? Eso es lo más triste de todo, que no lo sé. Muchos sentimos impotencia. La de no vernos representados por partidos que se han convertido en nidos de ladrones y puteros, que dicen hoy blanco y mañana negro según su conveniencia oportunista de cada momento y que cifran su éxito a que el otro la cague todavía más para ver si por eliminación les toca pisar moqueta.

Hubo intentos probablemente nobles de crear alternativas, como UPyD o Ciudadanos pero fueron cayendo y sus líderes están cómodamente alojados en la “vieja política” que antes tanto criticaban y de la que ahora son sus principales valedores.

Repito: ¿qué se puede hacer? Poco. Esperar a los acontecimientos y, si son religiosos, rezar a su dios para que esto no acabe como todo apunta a que va a acabar: mal.

Sí, hoy el artículo me ha salido negro, pero es que es el color del que veo el futuro.

martes, 22 de julio de 2025

La ''playa fluvial'': argumentos y excusas

Una duda que me asalta: ¿es correcto empezar las obras si, como dice el Ayuntamiento, aún no tenían permiso para la playa?... Foto: La Voz de Galicia

Para el común de los mortales la diferencia entre un argumento y una excusa es que el argumento es que usan “los míos” y una excusa lo que aplican “los otros”. La pobreza de la interpretación es tan grave como las consecuencias de aplicar las gafas de color a lo que leemos, y aunque todos lo hacemos en mayor o menor medida, la cosa está en ser razonables en la medida de lo posible.

La “playa fluvial” de Lugo no se verá este año a pesar de que ya se habían empezado “las obras”. Pongo todo entre comillas porque qué quieren que les diga, llamar “playa” a una puñetera plataforma de cinco por dos metros, en una ciudad de 100.000 habitantes me suena más a ridículo que a acción de gobierno. Igual que considerar “obra” poner unos tablones rematados con un cacho de césped artificial puesto de aquella manera.

El problema de hoy en día es que ya no se bareman los argumentos de unos u otros sino que se cree ciegamente lo que dicen de un lado porque son los que toca defender, y se ignoran los del otro. En este caso nos encontramos con dos posturas enfrentadas:

El Ayuntamiento afirma que renuncia a la “zona de baño” (no me sale ponerlo sin comillas, me resulta tan surrealista que no puedo) por las trabas administrativas que le impone la Xunta de Galicia. Afirman que se pidieron “en tiempo y forma” los permisos necesarios y que ahora la Xunta emite un nuevo informe con “múltiples solicitudes” para impedir que la rampa se abra hasta septiembre… vamos, como el año pasado.

Por su parte, la Xunta indica que ayer, el mismo día en que el Ayuntamiento renunciaba públicamente a esta “zona de baño”, concedieron la licencia para abrirla.

Esto último parece ser suficiente argumento en contra de la postura municipal, ya que si se concede la licencia el 21 de julio no cabe pensar que no puede estar “hasta septiembre”. Pero más allá de ese tema, ya que ayer tampoco es que fuera una fecha muy adecuada para abrir el acceso al río, hay que ver el cronograma de solicitudes y la intervención de diferentes administraciones, ya que incluso los municipios son víctimas de la maraña burocrática que nos impone tanta administración superpuesta.

Veamos la línea temporal, hasta donde podemos conocerla por lo publicado por la Xunta (si desconfían, recuerden que en otras ocasiones el Ayuntamiento negó las afirmaciones de la administración autonómica y salieron escaldados porque se demostró documentalmente que la Xunta tenía razón).

  • El 21 de mayo la Confederación Hidrográfica pide a Patrimonio Natural de la Xunta que informe sobre la instalación de la rampa. El 28, es decir, en una semana, se informa favorablemente pero poniendo ciertas condiciones por los mejillones de río (especie protegida) que habría que trasladar como pasó el año anterior. 
  • El 30 de junio la Confederación resuelve favorablemente la instalación de la rampa del 15 de junio (obsérvese que la resolución es de 15 días más tarde) y el 15 de septiembre, pero condicionado a que Patrimonio natural autorice el traslado de los mejillones.
  • El  7 de julio (una semana después de la resolución de la Confederación) la empresa Biosfera, en nombre del Ayuntamiento (obsérvese que no lo hace la administración sino que han privatizado la gestión de este tema) pide hacer una prospección para ver los mejillones que hay, lo que se autoriza el 8 de julio (al día siguiente), se ejecuta, y se informa el día 14.
  • El 17 de julio la empresa solicita autorización para trasladar los mejillones, pero no acreditaban actuar en nombre del ayuntamiento, lo que se les requiere el mismo día y aportan la documentación el 18 de julio, viernes. El lunes 21 se autoriza el traslado… y el ayuntamiento renuncia.

Es decir, los “retrasos” de la Xunta son los siguientes: 5 días hábiles para el informe inicial, 5 días hábiles para autorizar, ejecutar e informar sobre la existencia de los mejillones, y 1 día hábil para autorizar el traslado. 11 días de tramitación.

Si tenemos en cuenta que la Confederación Hidrográfica tardó 23 días hábiles en autorizar la instalación de la rampa una vez recibidos los informes pertinentes, vemos que supera por más del doble los tiempos de la administración autonómica pero el Ayuntamiento interpreta que la Xunta es la que dilata los plazos.

¿Tendrá algo que ver que la Confederación depende del Estado, y el Gobierno es “amigo”? Despejen ustedes esta dificilísima incógnita.

Todo esto suena a excusa. Incluso me atrevería a decir que es un alivio para el Ayuntamiento poder echar la culpa a la Xunta para deshacerse de una foto ridícula como la del año pasado con el “Palomares” cutre que se tuvieron que marcar para poner la rampa ya iniciado septiembre, que esa es otra. En 2024 inaugurar la tontería esa a primeros de septiembre les parecía un “éxito”. Ponerla a funcionar ahora a finales de julio, es “inaceptable”.

Evidentemente aquí hay argumentos y excusas. Juzguen ustedes.

lunes, 21 de julio de 2025

Una Medalla de Galicia que no es mérito sino peloteo

No comprendo los méritos para recibir esta medalla... Foto: El Correo Gallego

El peloteo es algo que no sólo no me gusta, sino que me resulta directamente molesto, quizá porque mi manía de decir lo que pienso hace que sea incompatible conmigo. Eso hace que algunas personas “importantes” se sientan incómodas cuando hablamos de temas en los que no estamos de acuerdo, aunque con honrosas excepciones que no voy a mencionar aquí para no caer en ese enjabonamiento que estoy criticando.

Las Medallas de Galicia son el más alto honor que nuestra comunidad autónoma puede otorgar a alguien, en reconocimiento a sus méritos al servicio de Galicia. Da igual que se trate de un tema social, económico o cultural (aunque esto último tiene su propia distinción, la medalla Castelao), se valora y premia un servicio a esta tierra.

Antes había varias categorías: oro, plata y bronce, y mi abuela Emilia recibió la de bronce en 1998 en reconocimiento a su trabajo levantando de la nada un pequeño restaurante, el Verruga, que se convirtió en un icono de la ciudad de Lugo y aún me atrevería a decir que de Galicia. Décadas batallando como una leona y esforzándose como titular de un negocio en una época en que las mujeres normalmente no eran empresarias acreditan sus méritos como representante de una generación de luchadoras que abrieron camino para las demás.

Ante este panorama uno ha de preguntarse: ¿qué méritos tiene la Princesa Leonor para recibir esta distinción? ¿Qué ha hecho que sea tan importante para Galicia como para que se le otorgue nuestro principal reconocimiento? ¿Empezamos una nueva carrera de peloteo preventivo para que, cuando herede la Corona, se acuerde de lo majos que somos por aquí?

No soy republicano, ni de lejos. Tampoco es que sea un monárquico acérrimo, pero no tengo nada contra nuestro sistema político en ese sentido. Si yo pudiera cambiar la Constitución no barrería a la Familia Real, ya que me parece más práctico tenerlos ahí que a un presidente de república (conociéndonos a los españoles, principalmente). Cambiaría las circunscripciones electorales y las reduciría por debajo de la provincia, pero dejaría la monarquía parlamentaria ahí como algo histórico que puede ser beneficioso en este país.

Así que mi extrañeza e incluso oposición a la concesión de la Medalla de Galicia a la Princesa no se debe a una ideología republicana, sino simplemente a valorar la distinción como lo que se supone que es: el reconocimiento a las personas que han hecho algo meritorio por Galicia.

La medalla se ha dado a la Princesa tal vez como una esperanza de futuro, pero francamente me parece insultante para todas aquellas personas que sí han hecho mucho por Galicia y que no la han recibido. Si bien casi siempre hay gente que merece más las distinciones que aquellos a los que se le otorgan, al menos la comparación debería ser mínimamente sostenible. En este caso no lo es.

Las carreras para poner a institutos, calles, barcos y cualquier otra cosa nombres de personas que no han hecho otra cosa que nacer en el lugar adecuado me parecen un disparate. Otra cosa es que hagan cosas buenas y luego te salgan rana, como pasó con el emérito, al que este país le perdonaba que fuera un picha brava porque lo veíamos como un rasgo campechano de quien colaboró activamente con la Transición, pero que perdió toda credibilidad cuando nos enteramos de que se dedicaba a matar elefantes y a meter mano a la caja (hay que decir que presuntamente, que como no se le puede juzgar no hay sentencia que le condene). 

El peloteo es malo. Ahora todos los ayuntamientos, diputaciones, fundaciones y clubes de todo pelaje se empeñan en ocultar que le habían dado sus máximas distinciones a Franco, o insisten en que “les obligaban”. No se lo creen ni ellos. No les digo que no hubiera algún caso suelto pero este país es muy de ensalzar a la gente para después disfrutar viendo cómo se despeña. En aquel momento tocaba peloteo, aunque ahora queda feo, y podemos destacar casos tan sangrantes como el del F.C. Barcelona que no sólo le dio una medalla a Franco, sino tres: en 1951, en 1971 y en 1974, y aunque en 2019 “se la quitaron” la historia está ahí para vergüenza de los que van de alternativos por el mundo.

Oscar Puente recibió la V de vecino en Lugo, hecho que se comenta por sí mismo porque sus únicos méritos hasta el momento han sido… ninguno. Pero hay que hacer la pelota al partido que paga las subvenciones de la asociación, que en la calle hace mucho frío.

Es el peligro de las distinciones prematuras (bueno, en el caso del Barcelona y Franco no tan prematuras). A Obama se le dio el premio Nobel de la paz a los pocos meses de llegar a la Casa Blanca y ya ven, ostenta el triste récord de ser el único presidente de la historia de Estados Unidos que pasó sus ocho años de mandato en guerra y que no sólo mantuvo las que heredó, sino que atacó a otros países como Libia, Pakistán, Somalia y Yemen. No sé, a mí algo no me encaja.

Cuidado con las medallas y distinciones, porque se te pueden volver en contra con una facilidad pasmosa y lo importante cuando las das es, si se demuestra que el premiado no es quien parecía, que al menos tuvieras argumentos para otorgarla más allá de hacer la rosca. En el caso de la Princesa Leonor, no se me ocurre ni uno.

Si fuera yo, sólo otorgaría las Medallas de Galicia por acuerdo mayoritario del Parlamento de Galicia, con la participación de todos los grupos y voto favorable de una mayoría muy reforzada (más que la absoluta). Así sí serían "de Galicia", y si no se da todos los años, tampoco pasa nada.