lunes, 14 de marzo de 2011

Protocolo

Gran cosa el protocolo, aunque quede mal decirlo hoy día. Estamos en una sociedad que huye de los formalismos como del nuevo Satanás. Lo que el común de los mortales no comprende bien es que el protocolo resuelve muchísimos más problemas de los que crea.

533-f-feiravino2011 Para empezar hay que diferenciar entre dos aspectos del protocolo: uno es el de las actitudes y otro el de las precedencias. En el primero, lo guay es saltarse lo establecido, ser campechano como el Rey, y bajarse a saludar al pueblo llano, que venimos siendo todos, para escándalo de los puristas de la formalidad y el envaramiento. Es la parte del protocolo que dicta si un señor, Rey en este caso o presidente de Petardos Explosivos del Noroeste Peninsular en otros, ha de bajarse del coche poniendo primero el pie derecho, y luego andando con pasos de 47,5 centímetros de largo. Que se salten esa parte francamente, no sólo me importa un bledo sino que creo que no tiene ninguna consecuencia más allá de las de imagen, que precisamente hoy sale beneficiada si uno se pasa por el arco del triunfo esa serie de chorradas.

Pero hay otro tipo de protocolo, el de las precedencias, que es más espinoso, porque no implica a un único personaje, sino la relación entre las figuras públicas. Ahí es donde está el problema cuando uno se lo toma a chirigota. Existen una serie de normas, poco flexibles, que establecen que va primero, por ejemplo, un diputado nacional que un concejal de ayuntamiento. Parece lógico, ya que uno representa a los casi cincuenta millones de almas de España mientras que el otro hace lo propio con los cinco mil vecinos de su pueblo.

Hete aquí, que resulta que esto, que parece tan obvio, no lo es tanto para algunos cabestros con bastón de mando. En la reciente feria del vino de Chantada, por ejemplo, la policía local impidió el paso a algunas autoridades al palco de los actos por orden del señor Alcalde, que facilitó a los pobres policías (vaya papelón el suyo) una lista de gente que podía pasar. En esta lista estaban concejales rasos pero dejó fuera a senadores y diputados, que están bastantes enteros por encima de la autoridad local. Por supuesto, sobra decirlo por obvio, esos diputados y senadores militan en partidos diferentes del que presenta a las elecciones al señor Alcalde.

El señor Manuel Anxo Taboada Rodríguez, Alcalde socialista de Chantada, ha utilizado como arma arrojadiza un acto municipal. El protocolo, aunque deja un cierto margen de maniobra, no permite esas barbaridades. Por supuesto nadie sospecha que tenga algo que ver que falten dos meses para las municipales. Es casualidad.

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