miércoles, 20 de noviembre de 2013

Memorias históricas

¿Quién dijo que en España había muerto el noble arte de la lectura? José Bono, José María Aznar, Pedro Solbes y, por encima de todos ellos, Belén Esteban, acaban de sacar exitosas memorias de sus vivencias personales. Todos ellos libros de gran interés, o al menos eso parece porque se han vendido como rosquillas e incluso el de la Esteban se colocará seguramente como uno de los regalos preferidos en estas próximas fiestas navideñas.

¿Y qué ponen los libros? Me imagino que, respectivamente, “Yo pasaba por allí pero no tengo culpa de nada”, “Después de mí, el desastre”, “Mira que se lo dije, pero ni caso” y “Cómete el pollo, Andreita”… todo ello para mayor gloria de la literatura.

De todos estos libros hemos podido ver interesantes avances en la prensa, y el más reciente de los que he visto, el de Solbes, tuvo hace un día o dos una repercusión en formato de entrevista en El País. Solbes declaraba que había dejado el gobierno de Zapatero porque no le hacían caso a pesar de que él insistía en que era absolutamente necesario hacer recortes, la palabra maldita.

Solbes se hizo un nombre en la economía después de dejar el país hecho unos zorros con Felipe González, y se coronó nuevamente como el fénix de los ingenios económicos durante los gobiernos de Zapatero, hasta que se hartó y colgó la cartera ministerial. Para que este señor, que es uno de esos supervivientes al estilo de Rubalcaba y alguno más, dejara todo y se largara ya podía ser grave la cosa, y lo fue como hemos visto después.

Pero lo más curioso de todo es que se demuestra, con la publicación de estas memorias, que nos mintió a la cara y a los dientes. Nos hablaban de brotes verdes, de mejoras económicas y cosas similares cuando sabían perfectamente que estábamos cayendo en el abismo, y no sólo eso sino que encima podían haber puesto una red pero no lo hicieron porque se venían encima unas elecciones que querían ganar, y ganaron.

El señor Solbes ha perdido una ocasión magnífica para quedarse callado. Al menos su conciencia le podría gritar, pero lo que se está buscando es que lo mandemos entre todos a la mierda por decir en el 2013 lo que tendría que haber denunciado hace muchos años, cuando había solución para no meternos en el agujero.

¿Que a qué viene todo esto? Pues porque tenemos la memoria muy frágil. La gente parece que está muy alterada por los recortes, pero algo me dice que esa gran contestación en la calle no es tal en realidad. Las encuestas dicen que el PP remonta y el PSOE sigue estancado, y si se fijan quienes intentan agitar las aguas son los que normalmente salen ganando cuando gobierna la izquierda: partidos que se alían con ellos habitualmente, sindicatos y otras hierbas que crecen a una velocidad pasmosa cuando la rosa ocupa el gobierno.

Creo que los españoles somos bastante más espabilados de lo que nos quieren hacer creer. Vale que las cosas no están bien, y que vamos a tardar en estar a un nivel aceptable en temas de inmensa gravedad como el paro, pero también es cierto que estamos “menos mal” que hace unos pocos años. ¿Se acuerdan de cuando el rescate era “inevitable” e “inminente”? ¿De cuando nos decían que no acabaríamos el año sin que nos invadiera la Unión Europea? Y aquí estamos, manteniéndonos a flote, con problemas pero lejos de los graves escenarios de Grecia o Portugal.

Rajoy lo está haciendo bien, es innegable. ¿Que hay muchas más cosas que hacer? Desde luego. ¿Que se está perdiendo una ocasión magnífica para meter mano al lupanar que suponen los multigobiernos autonómicos? Sin duda alguna… y muchas más cosas pero la cosa va mejor, o al menos va "menos mal". Ya es algo aunque no nos podamos confiar todavía.

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