martes, 15 de noviembre de 2016

Peatonalizar, peatonalizar y peatonalizar... y no solo en el centro

 
 
Cuando viajas y ves experiencias ajenas te das cuenta de lo que se puede hacer en casa sin grandes esfuerzos y con resultados, si no garantizados, al menos sí con altas probabilidades de éxito.

Visitar los cascos históricos de Cáceres, Toledo, o más cerquita Santiago o Pontevedra te hace ver que solo hay una constante entre ciudades diferentes pero comúnmente consideradas “acogedoras”: la peatonalización. Expulsar a los coches de nuestras calles es el primer mandamiento para “humanizar” una zona. Es un término que no me vuelve loco pero transmite más o menos bien lo que se logra, que es sustituir la máquina por el ciudadano.

En Lugo tuvimos un avance tremendo en muy poco tiempo de la mano de Joaquín García Díez, que tuvo el valor de dar un paso en ese sentido que después se siguió con muchísima timidez por parte de Orozco, que solo alejó los vehículos en tres calles. Tampoco se trata de una competición, simplemente es una cuestión de sentido común.

Plaza de la Milagrosa, inexplicablemente no peatonalizada
En lo que sí acertó Orozco, aunque con muy poca decisión, es en llevar ese modelo fuera del casco histórico. Es algo digno a mencionar. No solo el centro ha de tener zonas peatonales y vivas, los barrios tienen que contar también con sus propias áreas de expansión adicionales, como es lógico, y hay algunas que caen de cajón, tanto que es sorprendente que sigan pasando coches por allí.

La primera que se me viene a la cabeza es la Plaza de la Milagrosa. Dejando pasar vehículos por la esquina que une las calles Mallorca, Yáñez Rebolo y Milagrosa, no tiene mucho sentido que se siga permitiendo la circulación hacia Curros Enríquez. Imaginen esa plaza libre de coches, una zona perfecta para consolidar un segundo centro que es lo que piden a gritos los barrios.

Una zona animada y con negocios
Otra posibilidad es el principio de Camiño Real, entre la Ronda de la Muralla y Concepción Arenal. El único “pero” en ese sitio es que hay un aparcamiento público, pero francamente hay muchas zonas peatonales con acceso “solo para el parking” y no pasa absolutamente nada.

La tercera que me viene a la cabeza es la plaza Comandante Manso. Dejando entrada desde la Ronda a Río Neira, el resto de la plaza podría y debería ser peatonal. Se daría aire a esa zona y no estorbaría al tráfico tanto como la (en mi opinión errónea) idea de peatonalizar la Mosquera. Eso hay que atacarlo de otra forma, quizás con la propuesta del BNG de convertir la ronda en una gran “zona 30” con un único carril.

Comandante Manso, otra zona "peatonalizable"
La última que les voy a decir está en el centro, y es una que me parece inconcebible que no esté peatonalizada desde hace tiempo: Montevideo y Quiroga Ballesteros. Hoy día no hay excusa para sacar de ahí los coches y convertir el centro de Lugo en una enorme área peatonal con mínimas excepciones. Además, imaginen la vida que se podría dar a la venta callejera con puestos entre la plaza de abastos y el mercado, como hay en tantas y tantas ciudades. Ahora mismo me viene a la cabeza Praga.

Un mercado callejero estable en Praga.
Peatonalizar, peatonalizar y peatonalizar. Por supuesto completando con un buen transporte público y una serie de medidas adicionales para ayudar a la gente a acostumbrarse como el MetroMinuto de Pontevedra, ese plano que imita al del metro y que te dice las distancias andando de un sitio a otro. Maravilloso.

Todo está inventado, pero no aplicado. Lugo es una gran ciudad, a la que le falta un poquito, o un bastante, para ser un sitio perfecto para vivir. Nos queda camino por andar y necesitamos valentía, visión y dejarse de monsergas para arremangarse y tirar hacia adelante.

1 comentario:

  1. Peatonalizar sí, por supuesto. Pero hacer un plan con "sentidiño" de circulación de los vehículos por dichas zonas también. Las zonas peatonales no deben ser zonas de circulación para los vehículos, sino de recorrido lo más corto hacia su destino (garajes,carga/descarga, ...)

    ResponderEliminar

Derecho a réplica:

Se admiten comentarios, sugerencias y críticas. Sólo se pide cierta dosis de "sentidiño" y cortesía.