martes, 11 de febrero de 2014

Hablemos de la fábrica de la luz

Un alquiler de 445 euros mensuales... no está mal
El PP de Lugo ha puesto sobre la mesa de nuevo un tema de interés, creo yo, que es el de uno de los muchos edificios “fantasma” que hay en la ciudad. En este caso se trata de la antigua fábrica de la luz, que lleva años abandonada, y que en 2008, es decir, hace ya seis años, se adjudicó a una empresa para su restauración y puesta en funcionamiento a cambio de un canon (es decir, un alquiler) de 445 euros al mes.

Hace ya bastante habíamos repasado un poco este tema en otro artículo, pero como todos somos de memoria frágil (incluido yo) conviene darle una vuelta al tema a la luz de la actualidad.

Inauguración en mayo de 1.999
En mayo de 1.999, siendo alcalde Joaquín García Díez, la entonces Consellería de Familia dirigida por la lucense Manuela López Besteiro llevó a cabo un proyecto de rehabilitación de la antigua fábrica de la luz mediante escuelas taller. En la inauguración se pudo ver un edificio restaurado, operativo y funcional… que con el cambio de gobierno y la entrada de Orozco quedó abandonado durante años.

Se acordaron de aquello unos lustros después, y había pasado ya tanto tiempo que las instalaciones se deterioraron y había que meter dinero otra vez, así que el equipo del señor Orozco, con su buen amigo Liñares a la cabeza, sacó un concurso para que una empresa arreglara el tema, pusiera la fábrica a producir, y a cambio pagara al Ayuntamiento un alquiler en forma de canon… un alquiler de 445 euros al mes por el uso y disfrute de ese edificio. Es una pena que no dejaran dar ideas, porque ese alquiler lo pagaba yo por montar ahí mi casa y poner abajo una cafetería, que daría mucho más servicio a los lucenses en un sitio tan bonito.

Aquí estaba la "molesta" placa
Si mal no recuerdo, en el 2008 antes de sacar el concurso el Ayuntamiento pagó una generosa cifra (me suena algo más de un millón de euros) para reparar el edificio, aprovechando para sacar la placa que rememoraba la rehabilitación realizada en el mandato de Joaquín García Díez (hay cosas que parece que molestan a algunos) y metiendo un dinero en ese edificio que aprovecharía la empresa concesionaria. Vamos, lo que viene siendo una inversión "inteligente" (obsérvense las comillas que dan un toque de ironía a la frase).

Llámenme desconfiado, pero sabiendo presuntamente lo que presuntamente sabemos hoy del señor Liñares, recuerden, el buen amigo de Orozco, metido en medio de esa operación y habiendo una concesión a una empresa por un importe tan ridículo a uno le da en qué pensar, sobre todo cuando leemos que la grúa ingresaba 450.000 euros por un servicio que costaba 217.000.

Ahora entiende uno muchas cosas. Se comprende por qué el PSOE considera que las privatizaciones son más caras que los servicios públicos, porque suman a la factura inflada las presuntas mordidas de sus colegas, las presuntas comisiones, los presuntos sobornos y los presuntos chanchullos. Así claro que sale más caro.

El PP de Jaime Castiñeira ha acertado de pleno poniendo este tema sobre la mesa y pidiendo que se rescate una concesión que se otorgó hace 6 años y que sigue sin mover una piedra en la fábrica de la luz. Tiene razón, y ya puestos les voy a hacer una sugerencia: propongan dar a ese edificio un uso más público. Si las turbinas funcionan pueden ser un atractivo para una instalación lúdica. Por ejemplo la cafetería de la que les hablaba antes, con una estupenda terraza junto al río, con un merendero que ya existe, es una fantástica opción.

Y si encima podemos generar electricidad para rebajar la factura de la luz que pagamos entre todos, miel sobre hojuelas.

lunes, 10 de febrero de 2014

A declarar, Alteza

Lo que se supone que debería haber sido un acto de normalidad en un Estado de Derecho, esto es, la declaración de una infanta en un juzgado, se convirtió, como no podía ser menos, en un circo de tres pistas. Ya habíamos hablado de que lo importante de este caso no es cómo demonios bajara la rampa la moza, si andando, en coche, o bajo palio, sino el hecho en sí de su entrada en la corte donde se administra justicia, no lo olviden, “en nombre del Rey”.

Tampoco hay que ser inocentones y es obvio que la presión mediática hace de este juicio un foco de atención nacional. Tiene su lógica, porque es como si juzgaran a un político de primer nivel, un futbolista, o a un cantante, es el mundo del espectáculo.

Pero los españoles somos muy nuestros. Miren si hay bula con estos temas que ayer en la portada de El Mundo se ilustraba la noticia con una foto sacada de un vídeo tomado a la infanta mientras declaraba (el vídeo se grabó a escondidas y estaba de espaldas, pero era ella) a pesar de la expresa prohibición del juez… ¡y a todo el mundo le parecía tan normal! Es decir, que se está juzgando a una persona por saltarse la ley y se ve normal que lo haga la prensa para “informar”, como si esa foto fuera reveladora de algo que no se sabía ya antes. Porque el auto del juez es, en su terreno, la ley, y hay que respetarla.

Creo que todos imaginamos que se va a condenar a Urdangarín y a alguno más, pero nadie cuenta con que se sancione a Doña Cristina de Borbón (mientras siga siendo infanta le corresponde el “Doña”, a pesar de que en los telediarios la traten como si fuera la asesina de los Marqueses de Urquijo). En cualquier caso, sea ella o sean los dos, lo que parece evidente es que tendrá que renunciar a su título como mínimo, pase lo que pase, si quiere intentar no dañar aún más a su familia, que no es una familia cualquiera.

Ser una institución es muy duro, pero nadie les manda. ¿Es el posible delito de la Infanta equiparable al de un Juan Pueblo cualquiera? ¿O el que les se achaca a Orozco y a los demás presuntos chorizos atrincherados en su sillón oficial? Personalmente creo que no. A la pena ordinaria que les correspondiera por meter mano a la caja yo les metería un agravante por “traición”, creo que ya lo había puesto alguna vez.

Traidores no son sólo los que en una guerra llevan los planos del submarino al enemigo, que eso es poco habitual (por suerte estamos metidos en pocas guerras, y nuestros submarinos como se construyen fuera seguramente los pueden encontrar en Internet), sino todos aquellos que utilizan un poder público para sus propios fines. Ya sé que hay un delito con ese nombre, la desviación de poder, pero no me refiero a eso, a usar “físicamente” ese poder público, sino a traicionar la confianza de los electores, del sistema o de la sociedad. No hay peor traición que esa.

Veremos cómo va evolucionando el tema, pero lo que ya es seguro es que la que siempre fue la Infanta “favorita” lo tiene muy crudo para poder volver a asomar la cara en público salga como salga del juzgado.

viernes, 7 de febrero de 2014

Radares "por su seguridad"


Radar Avda. Madrid. Foto La Voz de Galicia
Si bajan ustedes por la Avenida de Madrid y ven un chispazo no se preocupen, porque el radar está en pruebas y todavía no le va a llegar la multa a casa. Eso sí, tampoco se confíen porque a saber qué día empieza la cosa a ir en serio y si se lo toman a guasa se pueden dejar el sueldo y los puntos en esa recta.

Porque eso es lo llamativo… que se ponen los radares en las rectas, y en sitios donde nadie recuerda un accidente. Eso sí, nos dicen que es por nuestra seguridad, pero parecería más lógico que la velocidad se controlara justo antes de una curva peligrosa o en un trazado que deja bastante que desear, no en sitios amplios, con visibilidad y despejados.

Accidente en Volta da Viña  Foto El Progreso
A Volta de Viña, por ejemplo, es un sitio fantástico para un radar, que allí hay mucho descerebrado al que se le va el coche con facilidad porque la curva es muy cerrada y se lanzan mucho algunos. Mejor por supuesto que la Avenida de Madrid o Duquesa de Lugo.

“Es que ahí es donde se suele correr”, dirá la justificación oficial. Ya, pero creo que lo importante no es dónde se corre, sino dónde hay accidentes, ya que lanzarse un pelín de más en lugares donde no hay peligro no supone riesgos relevantes, y lo que parece es que están ustedes a trincar al incauto para vaciarle la cartera. Es lo que parece oigan.

jueves, 6 de febrero de 2014

Rusia, un país para cagarse... acompañado

No sé si veían ustedes un programa que añoro mucho y que se llamaba “Homozapping”. Forma parte de mi memoria televisiva junto a otros espacios como “El Informal”, “Lo más Plus” en la época de Fernando Schwartz y Máximo Pradera (de las mejores entrevistas de la tele), el “Un, Dos, Tres” y “La bola de cristal”.

Homozapping era el típico coctel de imitaciones, cachondeos y guasas varias sobre diferentes espacios televisivos donde se dio a conocer (al menos para mí) el actor Paco León. Tanto salían burlándose de House como de María Teresa Campos, aunque lo hacían con mucha gracia, la verdad e incluso gran parte de sus imitados tarde o temprano iban en persona a reírse de sí mismos, que es algo muy sano. 

En una imitación de ese programa, en que se metían con Paula Vázquez como presentadora de Eurovisión, decían una frase que es de esas que se te quedan grabadas. Tras un recorrido cachondeándose de todos los países con los que compartimos continente decía la falsa Paula: “Son otras culturas, ¡no hay más que ver cómo visten!”.

Te ríes y lo pasas bien, sobre todo porque no te imaginas que en esas parodias se van a quedar cortos. Pero tan, tan, tan cortos que es impensable, y a los hechos me remito. Veo en el Facebook de Juan Carlos Rodríguez que el corresponsal de la BBC Steve Rosenberg colgó pasmado en Twitter fotografías de los baños de las instalaciones de los Juegos Olímpicos de Invierno que se están celebrando en Rusia en este momento, concretamente en Sochi.

La cuestión es la colocación de los retretes, en plan comunitarios. Será herencia de su época stalinista, por aquello de compartirlo todo, pero qué quieren que les diga, a mí me resultaría violento estar allí dándolo todo en comandita con otros usuarios. La gran ventaja del sistema es que uno se dará más prisa aunque sólo sea por no tener que sufrir las vistas durante más tiempo del estrictamente necesario.

Seguramente será mi autoodio moral derivado de una herencia capitalista, no sé, pero también tendrá algo que ver que parece que hoy en día echar un polvo en medio de una multitud está mejor visto que ponerse a cagar, literalmente, en público. Y hasta si me apuran le veo su lógica, aunque sólo sea por una mera cuestión estética. Evidentemente el cachondeo generalizado ha ido creciendo como una ola, de espuma blanca, de fuerza desmedida… como una ola, pero es que el tema no es para menos.

Es lógico que cada pueblo tenga sus valores. Aquí, por ejemplo, está mal visto compartir todo aquello relacionado con el fascinante mundo de la escatología (espero que se entienda el tono irónico, no me asusten), pero por lo que se ve en Rusia es de lo más natural, mientras, eso sí, se aprueban leyes que harían palidecer a Hitler para evitar la proliferación de relaciones homosexuales, que eso sí es negativo para la sociedad.

Hay que mencionar que según se nos asegura por Internet adelante, el coste de los juegos olímpicos en Rusia sumó unos 51.000 millones de dólares (sí, cincuenta y un mil millones de dólares, para los que se pierdan con los ceros). ¿Y no les da para poner tabiques entre los retretes? Hombre, aunque sea una cosita discreta, de Pladur…

Por último, pero no por ello menos divertido, reconozco también mi pasmo ante el cartel de permisos y prohibiciones respecto al uso de los sanitarios: se prohíbe orinar de pie en ellos, subirse y vomitar... pero también pescar... ¿pescar? ¿He dicho pescar? Sí, y lo he dicho bien. El cartelito también incluye un último dibujo de un señor sentado en el suelo haciendo no tengo ni idea de lo qué, pero que probablemente sea merendar apoyándose en el retrete. Visto el resto hasta lo veo de lo más lógico.

Ante todo este panorama sólo se me ocurre una pregunta: ¿no estarán pensando en serio en meter a esta gente en la Unión Europea, verdad?

miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Moción de censura en Lugo? Lo dudo mucho

Partamos de la base: la moción de censura es, por definición, una alteración de la normalidad. No nos podemos acostumbrar a que esta herramienta, diseñada para tomar medidas drásticas cuando las cosas se van de madre, se utilice arbitrariamente para lograr un reparto de la tarta del poder, como fue habitual con aquellos llamados “tránsfugas” hoy prohibidos por la ley.

Pero tampoco tiene nada de malo utilizar la moción de censura cuando se dan las condiciones para ello, y creo que en este momento en Lugo hay motivos más que sobrados para apartar del gobierno a quienes han demostrado su inutilidad a la hora de controlar los servicios públicos de esta ciudad. El problema es que es más fácil decirlo que hacerlo.

La moción de censura viene muy tasada por ley y no es tan sencillo como meter un papel en registro y votar, porque para empezar ese papel tiene que tener estampadas las firmas de la mayoría de los miembros de la corporación, es decir, de 13 concejales a día de hoy en el caso de Lugo. Como el PP tiene 12, y la ley impide que un miembro del partido del gobierno participe en la moción de censura (como decíamos, para evitar el transfuguismo) sólo queda una opción: que una de las dos concejalas del BNG apoyen la presentación de esa moción, lo que ya han dicho que no van a hacer.

Eso deja un escenario complicado para los lucenses, que ven que gracias a la complicidad de los nacionalistas, Orozco está tan tranquilo en su sillón y puede hacer lo que le apetezca sin que oiga más que cantos de sirena del BNG para dimitir, cosa que obviamente no va a hacer, entre otras cosas porque no le da la gana como es su derecho.

El PP tiene un panorama difícil, ya que si se arriesga a lanzar la moción de censura en Lugo, aunque sea pública y no legalmente (es decir, en una rueda de prensa y no en el registro) le van a decir que no, con lo que se arriesga a hacer el ridículo. Pero por otra parte no presentarla se puede leer como temor a las repercusiones en Santiago y Coruña o como cobardía, aunque parece lógico pensar que es más un tema de sentido común.

Pero también es un escenario complejo para el Bloque, una estrategia harto difícil de explicar. Su argumento es que el PP es tan corrupto como el PSOE y que por tanto no va a cambiar la sartén por las brasas, pero para un partido que se dice nacionalista, es decir, que busca la diferencia geográfica, tiene un sentido más bien relativo lo del saco común y el “ustedes son todos iguales”.

Decir que por culpa de Bárcenas, la Gürtel y similares no votas para largar a Orozco es un salto mortal con tirabuzón, y sitúa a los nacionalistas en una cuerda floja de difícil equilibrio: son los únicos responsables de que el alcalde siga en su sillón, a pesar de su discurso tremendista y sus huecas peticiones de dimisión. Las matemáticas torticeras usadas por el BNG para justificar sus pactos en este caso se vuelven en su contra, ya que de 25 concejales al menos 14 desean que Orozco no esté ahí, pero según ellos 12 es para poder lucrarse y 2, los del Bloque, por legítimo interés democrático.

Difícil de explicar...
Lo que el BNG no dice es que una moción de censura contra el PSOE en el Ayuntamiento de Lugo podría suponer el fin de su pacto de reparto de tartas en la Diputación, donde están muy cómodos pisando moqueta a pesar de su supuesto carácter "revolucionario". Esto es de sentido común cuando una de los principales figuras del PSOE, el señor Besteiro, pasaría a la oposición en el Ayuntamiento mientras supuestamente sigue de presidente en el ente provincial. ¿Sería una vergüenza para el líder de los socialistas gallegos perder el ayuntamiento en el que es concejal? Quizás.

De todas formas yo les tranquilizaría: el pacto de la Diputación no corre peligro, ya que para Besteiro es inasumible perder su única fuente de poder si pretende ser Presidente de todos los gallegos, al precio que sea.

Tampoco cuentan los nacionalistas que un cambio de gobierno quizás permitiría levantar muchas alfombras para ver qué hay debajo, y también quizás podría dar luz sobre los años en que el compadreo BNG-Orozco mantuvo a este último en la silla de la que ahora le piden que se marche pero de la que se niegan a sacar al alcalde. Recuerden que durante años formaron parte de los gobiernos que ahora se está demostrando que dieron concesiones irregulares... ¿mala conciencia? No, porque el arrepentimiento para ser auténtico conlleva el "propósito de enmienda" y ese no se ve por ninguna parte.

Y que conste una cosa importante: no creo que Orozco merezca una moción de censura por las acusaciones que hay sobre la mesa, pero sí porque el Ayuntamiento es una jaula de grillos: concesiones que se han demostrado irregulares, sobres entrando y saliendo de concejalías (por lo menos, a día de hoy), enchufes, chanchullos y arreglos ilegales…

Si les parece poco motivo para una moción de censura, es que entonces no estamos de acuerdo en lo que significa “normalidad” en la gestión de un ayuntamiento.

martes, 4 de febrero de 2014

Subvenciones nominativas

Ayer, por invitación de un amigo que pensaba que Orozco iba a dimitir (ya ven, aún hay inocencia en el mundo) me acerqué al Pleno municipal para ver en acción a nuestros próceres. Tras la toma de posesión de la nueva concejala del BNG, que sustituye a Bao, leyeron el acta de la sesión anterior y hablaron de asuntos nuevos que afectan a la ciudad, siendo el primero de ellos, y el único que me quedé a escuchar, el de la aprobación de las subvenciones nominativas.

Por si ustedes ignoran el término, les diré que las subvenciones nominativas son aquellas que se dan a dedo. Suena fatal, y hay bastante de injusto en este tipo de ayudas. Aunque se deberían reservar para temas de interés social se han ampliado a otros de “interés general”, lo que justifica que se otorguen a clubes de fútbol, por poner un ejemplo tan manido como cierto. La diferencia con las subvenciones “normales”, que son las que se otorgan en “concurrencia competitiva”, es que estas últimas se dan según unas bases previas y tras un plazo de solicitud al que se puede presentar casi cualquiera (a veces hay ciertos requisitos de sentido común).

Parecería ilógico que se puedan dar esa especie de ayudas directas, pero si les pongo algún ejemplo a lo mejor lo ven más asumible: comedores sociales, Cruz Roja, Cáritas… son entidades que reciben este tipo de ayudas. No crean que con esos ejemplos pretendo justificar estas subvenciones. Personalmente no creo en ellas. Me parece más justo y lógico el ir a un procedimiento al que se pueda presentar cualquiera y usar un baremo justo e igualitario.

En el pleno de ayer nos enteramos de cosas curiosas. Por ejemplo que el año pasado había una asociación de “defensa de los consumidores” que percibió 2.500 euros. Este año hay dos organizaciones similares y reciben… 2.500 euros cada una. Llamativo, ¿no creen? Miren qué negocio más tonto, montar asociaciones como setas y duplicar alegremente sus presupuestos. Total.. paga Juan Pueblo... ¡Barra libre de subvenciones!

Otra peculiaridad es que la férrea defensa del sistema de “subvenciones nominativas” se presentó desde el Gobierno Local como una petición de todas las asociaciones… que las reciben. No se rían que es en serio que usaron ese argumento para justificar la “popularidad” de la medida. Lo sorprendente sería que los beneficiarios dijeran “no, no, mejor en vez de darme a mí el dinero directamente haz unas bases para que cualquier otra asociación pueda entrar y así nosotros recibamos menos pasta”.

Por último se demostró que en la política local casi todo vale, incluso el engaño y la mentira, cosa que ya sospechábamos. Desde el gobierno de Orozco se informó, según la prensa de que la prórroga “implica que no se podrán conceder subvenciones nominativas, es decir, aquellas ayudas que se dan a colectivos para acciones concretas, sin que los solicitantes tengan que participar en un proceso de concurrencia competitiva”. Tras la aprobación en la tarde de ayer de estas subvenciones, con el presupuesto prorrogado, es obvio que esto es falso, lo cual ya indicaba el sentido común porque o son subvenciones nominativas o son de concurrencia competitiva, no pueden ser las dos cosas al tiempo.

La táctica es obvia: se coge a las asociaciones sociales, que esperan ese dinero como agua de mayo, se les dice que con el presupuesto prorrogado no se les pueden dar las ayudas… y se culpa a la oposición del problema. Una vez se pasa por Pleno lo de las subvenciones, se les dice que gracias a la presión que ejercieron frente a los otros partidos éstos no tuvieron más remedio que rendirse y votar "sí" y las asociaciones, contentas con el dinero, se lo tragan… sin caer en la cuenta de que el presupuesto sigue prorrogado y ellas están cobrando. ¿Qué más da? No vamos a ser críticos con los que nos están firmando los cheques, ¿no?

La sociedad civil ha sido comprada por la política. La subvención, el dinero público que es nuestro pero que no controlamos, ensucia todo y crea dependencia, como una droga de diseño que aparenta ser un beneficio pero que destruye a las familias. En España ha destruido la independencia de las asociaciones, de las que en otros lugares son la espina dorsal de la sociedad civil que sirve de contrapeso al poder político… pero alegría, después con decir que “los políticos y los bancos” tienen la culpa de todo ya nos pensamos que somos Martin Luther King peleando por los derechos de la ciudadanía, sacamos dos pancartas, compramos una chapa de la marea blanca, la verde o la colorada y sonreímos tontamente con las bromas facilonas de la Secta.

Así vamos…

lunes, 3 de febrero de 2014

¿Debe Orozco dimitir?

A pesar del gran revuelo que se ha armado este fin de semana, tengo que reconocer que no veo pruebas por ahora de la implicación directa del Alcalde de Lugo en "La Rueda de la Fortuna" en que se convirtió su Gobierno. Me refiero a pruebas de que haya cometido un delito, quiero decir, o al menos uno de los “gordos”.

Se habla de que Vigilancia Aduanera “sospecha” que Orozco recibía todos los meses abultados sobres a cambio de mantener concesiones vergonzosas para el Ayuntamiento, pero en las conversaciones que ha recogido la prensa por ahora no veo ninguna en la que se pruebe, en mi opinión, que este hombre estaba pringado con ese tema. Sólo se demuestra que terceras personas aseguraban coger el dinero para él, pero vaya usted a saber. También puedo decir yo que me den dinero para un jefe directo mío y quedarme la pasta, que no sería una cosa tan extraña.

La única irregularidad, que no sé si está tipificada como delito en el código penal, que se demuestra de Orozco es que intentó enchufar al menos a dos personas en empresas concesionarias del propio Ayuntamiento. Pues qué quieren que les diga, no voy a defender esa práctica pero tampoco creo que sea como para tumbar un gobierno. No está bien, claro que no, pero tampoco es lo mismo que echar mano a la caja.

¿Digo con esto que Orozco no debería dimitir? No, lo que digo es que no debería dimitir por esto, sino por ser un pésimo alcalde.

Es curioso que ahora todo el mundo se rasgue las vestiduras con el tema de las concesiones, pero cuando hace por lo menos cinco años se denunciaban estas cosas, lo ruinoso del contrato de la grúa (ruinoso para el Ayuntamiento, claro, porque la empresa se forraba), las adjudicaciones irregulares, los servicios prestados sin contrato (que aún siguen), la contratación de empresas a dedo, el enchufe de familiares de concejales o personas de confianza del Alcalde… entonces no pasaba nada. Pues qué quieren que les diga, me parece muy grave que un gobierno haga todas esas cosas, que se salte lo que la economía, la decencia y el más elemental sentido común marcan de toda la vida.

Es decir, que llevamos 15 años aguantando una gestión nefasta, chanchullos públicamente denunciados e irregularidades manifiestas y no pasaba nada, pero ahora resulta que porque una gente diga que recibía dinero para Orozco el Alcalde ha de dimitir.

La presunción de inocencia es sagrada, y no sólo es que incluya a “los políticos” (me pone enfermo esa expresión usada de forma despectiva para una profesión que ha de ser de las más nobles de la Tierra) sino que son los primeros a los que ha de incluir, porque cuanto más pública es una figura más enemigos se crea que pueden intentar derribarla usando mentiras y argucias.

Orozco merece la presunción de inocencia como supuesto perceptor de sobres de dinero negro, pero no respecto a ser un alcalde nefasto. Eso lo ha demostrado ampliamente, aunque el tribunal que lo juzga, que somos todos nosotros, lo ha castigado muy discretamente gracias a la cómplice participación del BNG.

Una última reflexión: si el Bloque dice que Orozco ha de dimitir y éste no dimite… ¿por qué no aplica la moción de censura? ¿Prefiere un alcalde que considera corrupto que uno del PP? Llamativo como poco.