miércoles, 9 de julio de 2014

Orozco se pone digno con la basura

El espectáculo de cansancio y hartazgo que quiso transmitir el alcalde tras un mes de huelga de recogida de basuras se redujo a una bochornosa metedura de pata que, encima, llega tarde. Que el responsable de prestar el servicio salga a la palestra a rasgarse las vestiduras, insisto, un mes después de empezada la huelga, y se ponga ahora digno es para echarse a reír, si no fuera porque tenemos la ciudad como la tenemos.

Foto de ABC. Seguimos saliendo por cosas así...
Desafía Orozco a la empresa Urbaser a comportarse en Lugo igual que en Santiago. Es que se comporta mejor, hombre de Dios, con lo que el problema debe de estar al otro lado de la mesa negociadora. En Santiago la plantilla aceptó una subida del 45% del IPC mientras que en Lugo no sólo no aceptan la subida del 100% sino además quieren otra serie de prebendas.

Por supuesto, que en Lugo se haya readmitido a los huelguistas que se negaron a cumplir los servicios mínimos a todo el mundo (menos a mí) le parece normal. Incumplir la ley se convierte en una táctica lícita si no tiene consecuencia alguna, y el cachondeo nacional alcanza cualquier atisbo de seriedad que tenga la osadía de asomar a este país.

Eso sí, los sindicalistas son muy rigurosos a la hora de exigir el cumplimiento de las normas en su beneficio, pero consideran “innegociable” que no se sancione a los “compañeros” que hicieron lo que le salió de las narices aunque fuera para hacer una reivindicación lícita, que nadie niega que lo fuera.

Una vez más volvemos a los argumentos de costumbre: los sueldos que cobra esta gente (que no consideraba un punto a tratar pero que reconozco que se convierten en relevantes cuando son su reivindicación y el motivo por el que nos tienen a todos nadando entre mierda), la pasividad de un alcalde que sólo sale de vez en cuando a decir que si no negocian no respira (como hacemos todos cuando pasamos junto a los contenedores), la paciencia infinita de los lucenses, y la falta de prestación de un servicio público que, eso sí, nos cobran con exquisita puntualidad.

¿Qué puede hacer el alcalde? Por lo que se ve poco, pero tiene una ventaja, y es que los medios no lo atacan porque les cae bien… o vaya usted a saber por qué. El País le dio duro a Ana Botella, la tan criticada Ana Botella, a los nueve días de huelga de limpieza en Madrid, mientras calla cómplice o dice lo mínimo tras un mes de huelga en Lugo.

martes, 8 de julio de 2014

Mucha suerte, Margarita.

Llevo más de diez años trabajando en la Xunta (qué mayor voy, ahora que lo pienso) y he tenido muchos compañeros de oficina. Buena gente, otros no tan recomendables, y directamente malas personas, que a lo largo de tantas horas de convivencia diaria dejan traslucir su verdadero fondo. Uno puede posar un ratito, pero no ocho horas al día.

Entre las buenas personas está una compañera que hoy retoma una etapa como diputada nacional en Madrid: Margarita Pérez Herraiz. Es, en resumen, una buena persona. Una compañera ejemplar, que nunca ha puesto un impedimento para echar una mano en cualquier tarea, que siempre se ofrece a ayudar, que es agradecida y sincera. Insisto, una buena persona.

La propia Margarita reconoce que tienen una entrada difícil, porque no es una persona especialmente risueña, o al menos eso cree ella. Es seria hasta que la conoces un poco, y entonces te das cuenta de que la primera valoración es absolutamente falsa e injusta, porque es una persona realmente simpática. Tiene un sentido del humor que me gusta.

Puede parecer extraño que en este país, donde todo se politiza y donde alabar a un rival político es casi un sacrilegio, haga públicamente una valoración positiva de quien se va a sentar en un escaño de filas socialistas, pero francamente, me importa un cuerno y no me da ningún reparo decir que si hubiera más gente en política como Margarita otro gallo nos cantaría.

Madrid gana un buen fichaje, que perdemos en nuestra oficina. La echaremos mucho de menos porque se ha ganado a todos los compañeros del entorno, y aunque suene raro, le deseo que no tenga que volver, porque eso significará que seguirá en Madrid, que profesionalmente es algo mucho más ventajoso.

Mucha suerte, Margarita.

lunes, 7 de julio de 2014

Carta abierta a Urbaser, sus trabajadores, el Ayuntamiento y los lucenses

Es cierto, la ciudadanía está harta. Más de tres semanas de huelga de recogida de basuras colman la paciencia de cualquiera. Estamos cansados de pagar un servicio que no se nos da, estamos cansados de tener que sortear pilas de basura para circular por nuestras calles, estamos cansados de ver Lugo convertido en un vertedero… Y también estamos cansados de no saber qué hacer en esta situación.

Aunque sería lo más fácil, ni podemos ni queremos elegir un bando. Ni apoyamos a la empresa que ha generado el problema, ni a unos trabajadores que se niegan a cumplir la ley eligiendo qué servicios mínimos cumplir y cuales violar, ni a un ayuntamiento que amenaza con medidas pero consiente impasible toda la situación. 

Los lucenses estamos muy hartos de todo esto. De ser rehenes de un conflicto privado, de que se nos hayan causado pérdidas económicas que superan con mucho lo reclamado, de que se amenace con llevar a fiscalía a quienes simplemente hemos tomado la escoba y limpiado nuestro trocito de ciudad, lo que por cierto seguiremos haciendo, de desplantes entre unos y otros en las negociaciones en que lo único que parece no tenerse en cuenta es a Lugo ni a los lucenses.

Por todo esto, felicitamos a los lucenses por su ejemplar civismo en esta anormal situación, sabiendo que no podemos hacer nada más que seguir colaborando en mantener la ciudad lo menos sucia posible. Sin embargo, conminamos a Urbaser y a su plantilla a llegar a un acuerdo de inmediato. Y si no es el caso, exigimos a nuestro Ayuntamiento que preste el servicio que nos cobra puntualmente o que al menos tome alguna medida encaminada a resolver la situación.

Sabemos que no es tan sencillo como decir “que lo arreglen” porque los problemas complejos no tienen soluciones simples, y no queremos ser demagógicos, pero es que la responsabilidad es de quien es, y nosotros sólo somos las víctimas de todo este conflicto. Como usuarios de un servicio municipal reclamamos a quien nos cobra el recibo. Cómo lo gestione es cosa suya, pero que lo gestione.

A la empresa Urbaser, a los trabajadores, al Ayuntamiento… por Lugo, por los lucenses, ¡ya basta!

Publicada en La Voz de Galicia y El Progreso el 04/07/2014

viernes, 4 de julio de 2014

Todos a Magaluf

Supongo que los aeropuertos más cercanos a Magaluf, así como los hoteles y pensiones, habrán notado un espectacular incremento en sus reservas para la próxima temporada, ahora que se ha puesto sobre la mesa la moda del “mamading”, que es el ridículo nombre que le ponen a una nueva costumbre.

Por la denominación imaginarán por dónde van los tiros, ya que tampoco es que se hayan estrujado mucho la sesera sus creadores. También hay que reconocer que visto lo visto están mucho más cerca de la placa al mérito turístico que del Premio Cervantes, y probablemente este último les importa un cuerno.

La práctica en cuestión es que a las mozas (no sabemos si a los mozos también) que practican más felaciones en los locales que se han apuntado al tema les dan barra libre, imagino que compensada por las muchas copas que venderán a los usuarios de la promoción, que entendemos que serán legión.

Como no podía ser menos, el Instituto de la Mujer ha puesto el grito en el cielo, y tengo que decir que me extraña porque lo suyo sería que los primeros en saltar como locos deberían ser los inspectores de Sanidad. Higiénico, lo que se dice higiénico, no parece el asunto. Una de las participantes, por lo visto, practicó hasta 23 felaciones en 2 minutos. Bueno, se dice felaciones por decir, que oiga, ahí no da tiempo a nada.

En este asunto, además de las obvias consideraciones sanitarias y morales, hay algo que me llama poderosamente la atención. En España la prostitución no es ilegal, sino alegal (no viene recogida la prohibición en ningún sitio, teóricamente), pero sí lo es el proxenetismo. ¿No se puede considerar que esto viene a ser algo del estilo? ¿No es una promoción descarada de favores sexuales a cambio de un pago en especie?

Estamos pasando de promocionar España como destino turístico de “Sol y Playa” a “copas y sexo”. Probablemente el segundo reclamo sea más atrayente que el primero, pero francamente me preocupa la imagen que estamos dando de este país por el mundo adelante. Me pongo a temblar de pensar que ese es el futuro de nuestra principal industrial, el turismo, y de lo que podría pasar si todos los pueblecitos de España se ponen a hacer cosas semejantes.

Francamente, hay que dar una pensada a lo que estamos haciendo con este tema.

jueves, 3 de julio de 2014

La elección directa de los alcaldes

Es la primera vez que Mariano Rajoy da un paso en una dirección que muchos echamos de menos, la de la reforma política de España para buscar la regeneración democrática de este país, que buena falta nos hace. Por supuesto no ha faltado quien se le haya echado a la yugular por presentar las ideas en la sede del PP y no en el Parlamento, como si las ruedas de prensa que se dan en la calle Ferraz sólo hablaran de cuestiones internas.

En cualquier caso, las formas no nos pueden hacer perder de vista el fondo. Lo que más me ha llamado la atención es el tema de la elección directa del Alcalde.

Por supuesto puede parecer que eso beneficia siempre al PP, y que por eso se hace. Quizás sea cierto, no se lo voy a discutir, pero es obvio que el fondo del asunto es un debate sobre cómo funcionan nuestros ayuntamientos y hasta qué punto las corporaciones locales han de ser una imitación del sistema legislativo y ejecutivo que opera a nivel nacional o autonómico.

La división de poderes es la gran tarea pendiente de este país. El que mejor lo lleva es el poder judicial, y eso con matices de gran calado, pero la división entre los poderes legislativo (parlamento) y ejecutivo (gobierno) es inexistente en España. Aquí no cabe en la cabeza de nadie que el presidente del gobierno sea de un partido y la mayoría en el parlamento de otro, lo que en sitios como Estados Unidos no sólo es posible sino habitual. Y de hecho los electores parece que lo hacen a propósito para que unos se controlen a otros. No les va mal.

La cuestión es la siguiente: en un ayuntamiento en que el Alcalde es elegido por mayoría de votos ciudadanos, ¿qué pinta el pleno de la corporación? Pues sencillo: controla la pasta. Es lo normal en estos casos. Además de eso, que es lo principal, también se ocupa de aprobar las normas del Ayuntamiento (ordenanzas y similares) y de controlar la acción del gobierno.

Lo común es que este sistema no sea simplemente una forma de elegir al alcalde, sino además el cambio normativo deberá reforzar su figura, a pesar de que eso en España, curiosamente, ya se hizo antes de cambiar el sistema de elección. Hoy día el Gobierno Local tiene unos poderes muy amplios, lo que no se explica si no hay una legitimación a través de la elección directa del Alcalde.

No se trata de elegir un dictador, que es lo que parece si se les va la mano con los poderes otorgados al gobierno, sino de que la ciudadanía vote lo que cree que vota. Actualmente vemos que cuando hay elecciones nos ponen por las calles la foto del cabeza de cartel. En las elecciones locales es más o menos real, aunque no exacto; por ejemplo, en los carteles del BNG nunca ha salido Orozco, a pesar de que siempre ha sido el alcalde que han elegido los nacionalistas, lo sepan o no sus votantes.

No es la única modificación necesaria en este país, quizás ni siquiera la más necesaria. Una limitación en las competencias de cada administración, para que nuestro dinero se gaste únicamente en lo que cada una puede hacer y no en lo que les da la gana, por ejemplo, me parece más prioritaria. Que tengamos Concejalía de Cultura, Vicepresidencia de Cultura de la Diputación, Consellería de Cultura, Ministerio de Cultura y Comisión de Cultura de la Unión Europea es preocupante, no porque la Cultura sea algo malo, sino porque se están gastando cinco presupuestos en lo mismo. Quizás no se trate de limitar la Cultura a uno sólo, pero sí las actuaciones a desarrollar y los presupuestos a gastar.

Una de muchas cuestiones pendientes en este país, mucho más relevantes que otras que ocupan horas de telediario.

miércoles, 2 de julio de 2014

El agua de Lugo

Tras gastarnos chorrocientos millones (no sé si la cifra es exacta, pero seguro que se aproxima mucho) en una planta depuradora y todo el rollo que nos contaron del ciclo del agua, ahora resulta que la Universidad de Santiago dice que se han detectado 29 fármacos mezclados con el agua potable de Lugo. El estudio es de la provincia así que no sé si se refieren a la de la ciudad, pero francamente es para mosquearse.

Si a eso le unimos que una de las plantas construidas es ilegal por su ubicación (no guarda la distancia que se requiere a un núcleo urbano), la cosa es más sorprendente todavía, sobre todo porque si en lugar de la Santa Administración eso lo hiciera un particular le crujen a sanciones hasta que derribe el chiringuito. Pero es que no todos tenemos bula para cometer tropelías urbanísticas.

A mayor abundamiento nos encontramos con el proyecto fantástico de privatización del servicio de aguas municipal, defendido a capa y espada, pásmate, por PSOE y BNG, mientras que se opone el PP. Y mira que ya teníamos la capacidad de asombro bastante agotada pero parece que el pozo no tiene fondo.

Personalmente no tengo nada contra la privatización de un servicio público. Ese rollo de que sale más caro o más barato depende mucho de las condiciones de la concesión, como es lógico, y de cómo se preste. Lo que es evidente es que muchos mitos que tenemos colectivamente sobre las privatizaciones son irreales, como el de que los empleados cobran menos que siendo funcionarios. Para desmentir esto no hay más que ver las nóminas de los empleados de Urbaser y la de sus homólogos funcionarios.

También hay que desmentir la leyenda urbana de que un servicio público habría evitado una huelga como la que estamos sufriendo en Lugo. Baste recordar la huelga de controladores aéreos, que nos fastidió a muchos los viajes, para desmontar esa teoría tan peculiar.

Las cosas no son tan sencillas, y hablar de “privatización” homologando todas las posibles situaciones es una tontería. Las “externalizaciones” se pueden hacer bien o mal, como casi todo en esta vida, y la obtención de un beneficio no necesariamente ha de provenir de un empeoramiento del servicio, sino que también puede ser herencia de una mayor eficacia.

El problema con la propuesta de Orozco y el BNG para el servicio de aguas de Lugo es que es una cosa muy rara. Se propone una mayoría de capital público y una gestión privada, pero controlada por la administración. Eso no tiene el más mínimo sentido. ¿Quién va a querer meterse en ese jardín si no es para “funcionarizar” a sus empleados? Y por cierto, eso lo que sí haría es meter a trabajar a quien decida el Alcalde, sin el engorroso trámite de convocar unas oposiciones que tengan en cuenta mérito y capacidad, lo que probablemente resulte atractivo a quien se ha demostrado, grabación mediante, que le gusta ofrecer puestos de trabajo a sus colegas.

29 fármacos en nuestra agua potable, que es de lo que hablábamos, son muchos fármacos. Personalmente nunca he podido confiar en el agua del grifo en Lugo, quizás porque he heredado la desconfianza que arrastramos de siempre en la ciudad, que proviene de los tiempos del agua de color leche y sabores extraños. Tampoco ayuda que cuando llenas una olla para cocer pasta te encuentres con sedimentos de difícil explicación en el fondo del cazo.

Puede que sea uno más desconfiado de lo que debiera, o puede que influya que aunque la potabilizadora es la “más mejor” las conducciones son del año de la polka, pero el resultado es el mismo, yo no me fío.

Le pediría a la Universidad que publique los resultados y nos diga a los lucenses qué demonios estamos bebiendo.

martes, 1 de julio de 2014

La postura de Orozco y la huelga de recogida de basura

Cuando era pequeño mis padres tenían lo que yo consideraba una mala costumbre: cumplir sus amenazas. Hoy reconozco que no es que sea la mejor táctica, es que es la única para que supiera que cuando me decían “tú verás”, yo viera.

Por lo que se ve el señor Orozco no está de acuerdo con esta táctica. Ya lo decía Liñares, con aquello de que “promete, pero luego no cumple”, y se ve que lo hace tanto con los puestos de trabajo que ofrecía, presuntamente, a diestro y siniestro como con las amenazas a la empresa Urbaser.

Ayer el pleno fue interesante. No siempre lo es. Jaime Castiñeira contó a los presentes que el gobierno municipal de Lugo, aquel que “amenazó” con la rescisión del contrato, con llamar al ejército y poco menos que con fusilar en la Plaza de España a los rebeldes, envió un requerimiento a Urbaser para que cumplieran los servicios mínimos. Y ese requerimiento le llegó a la empresa el día 28 de junio, el decir, el sábado.

La huelga comenzó si mal no recuerdo el día 9 de junio. Ya estaba en vigor el decreto de los servicios mínimos, decreto que por cierto se incumplió alegremente sin que nadie vaya a pagar por ello por lo que se ve. El día 23 de junio, o el día 14 de la huelga, el Gobierno Local se acuerda de que se está incumpliendo ese decreto y decide en Junta de Gobierno hacer una advertencia a la empresa. Y tarda 5 días en notificarles dicho acuerdo a los destinatarios. Se ve que el correo va muy mal en Lugo. Como bien dijo Jaime, la sede de la empresa está en As Arieiras y sin mucha prisa uno llega en 15 minutos.

Esto, que puede parecer una anécdota, no es tal. El señor Orozco desde el primer día intentó ponerse de perfil en el tema de la huelga bajo el lema “es un conflicto privado entre la empresa y sus trabajadores”, obviando que la competencia es municipal y que algo tendrá que ver la administración que tiene que prestar el servicio. Luego recurrió a la amenaza, con aquello de llamar al ejército y de rescindir el contrato a la empresa. Nones, ni una cosa ni la otra…

Foto de El Ideal
Pero hete aquí que a pesar de esa inactividad, de ese pasar de todo, ayer el señor alcalde se autoimpuso la medalla del mérito ciudadano por haber sido el artífice de la readmisión de los trabajadores despedidos por la empresa por no haber cumplido los servicios mínimos. Es decir, que el señor Orozco es el responsable de que quede impune la flagrante ilegalidad de que no se cumpliera su propio decreto.

Una vez más, las normas están para que se cumplan a capricho del alcalde de Lugo, con su aplauso y connivencia, incluso con llamadas de su parte para que a los incumplidores se les levante el “castigo”.

Por si esto fuera poco, su actitud sólo agrava el conflicto. Si la empresa sabe que no va a tener problema alguno, ya que ni hay sanción ni rabo de gaita, y los trabajadores pueden incumplir los servicios mínimos con total impunidad, ¿qué les va a forzar a sentarse a negociar? ¿Qué tienen que perder, más allá del buen nombre de una ciudad que les importa un pito?

Lugo ya tiene el dudoso honor de protagonizar la huelga de basuras más larga de una capital de provincia de toda España. Es un chantaje en toda regla a una ciudad, cuyo gobierno no sólo no ha estado a la altura sino que ha respaldado a la empresa descaradamente en contra de los intereses de los ciudadanos de Lugo, que seguimos soportando estoicamente montañas de basura. Y seguiremos hasta que esto termine.