miércoles, 11 de octubre de 2023

30 euros para comprar en el comercio local

El bono Activa Comercio de la Xunta ofrece 30 euros en descuentos directos en los comercios locales. ¿A qué esperan para aprovecharlos?

Una de las campañas que más ha incentivado el consumo en estos años es la que desde hace varias convocatorias mantiene la Xunta de Galicia, con los Bonos Activa Comercio. Se trata de unas subvenciones que se otorgan a cualquier persona residente en Galicia y mayor de edad, que suponen descuentos de hasta 30 € en compras de cualquier establecimiento adherido, que ha de ser un comercio local.

La oferta es variadísima. Se han sumado ya 268 comercios tan sólo en el municipio de Lugo, y seguramente se incrementarán más en estos días ya que es un tema muy demandado por la ciudadanía.

Para poder acceder a los descuentos la cosa es sencilla: entran en la web de la iniciativa (https://www.bonosactivacomercio.gal/) y se registran en un proceso sencillísimo que les lleva un par de minutos. Al terminar se pueden descargar un código QR que mostrarán en los comercios y les harán directamente los descuentos según la compra realizada.

Los bonos han cambiado desde su origen y han logrado que no sólo estén muy demandados sino que se utilicen de forma casi inmediata.

Originalmente se daban tantos bonos como dinero había, pero se encontraron con que alguna gente, sorprendentemente, los pedía pero no los llegaba a usar, así que la iniciativa perdía impulso. El nuevo sistema es más inteligente: se conceden los bonos a todos aquellos que los piden, pero sólo se pueden usar mientras llegue el dinero asignado al conjunto. Si hay 2,5 millones, en cuanto los usuarios consumen ese presupuesto, dejan de funcionar todos los bonos.

La consecuencia es que quien obtiene el bono tiene la inquietud de usarlo de forma inmediata porque de lo contrario se puede quedar sin descuento, y esto repercute positivamente en el comercio local, que ve cómo los clientes acuden a gastar los descuentos cuanto antes.

Así que ya saben, si tienen que hacer algunas compras aprovechen, y recuerden que comprar en el comercio local es bueno para todos, porque pagan sus impuestos y crean puestos de trabajo y riqueza en nuestras ciudades y localidades.


martes, 10 de octubre de 2023

Presuntas falsificaciones autorizadas

¿Qué diferencia hay entre las presuntas falsificaciones de las fotos laterales y las del centro? Que las laterales están autorizadas por el Ayuntamiento de Lugo...

Hace ya unos años las fiestas de San Froilán se convirtieron, por dejadez de las autoridades, en una auténtica locura de comercio de falsificaciones y de puestos ilegales que copaban avenidas enteras montando como les daba la gana y vendiendo lo que les apetecía sin ningún tipo de control, lo que chocaba con la rígida aplicación de las normas en los puestos que sí pagaban licencias de instalación y, por supuesto, a los comerciantes que durante todo el año pagan sus impuestos y crean empleo en la ciudad. La denuncia que interpusimos en su momento acabó con esto, a pesar de que el entonces alcalde afirmaba que era imposible poner “puertas al campo”, pero cuando vio peligrar la poltrona le faltó tiempo para que el campo tuviese puertas.

Ahora nos encontramos con que hay un doble fenómeno: el de los manteros que venden prendas presuntamente falsificadas, a los que la policía levanta cuando los ven, y los puestos que venden prendas presuntamente falsificadas, a los que no se les dice ni pío porque pagan por instalarse, como si fuera una especie de “impuesto revolucionario” para poder tener patente de corso y hacer lo que les venga en gana.

¿Es esa impunidad algo normal? Pues se ve que sí, porque se aúnan tres factores determinantes: la cara que le echan los vendedores de productos presuntamente falsificados, las ganas de los compradores de hacerse con una camiseta de “su equipo” aunque sea perjudicando a los intereses económicos de “su equipo” (uno es del Madrid o del Barcelona pero no lo bastante para pagar lo que cuesta la camiseta de verdad), y la pasividad y connivencia del Ayuntamiento, que pasa de todo y consiente esa situación porque le conviene mirar para otro lado.

Esto genera un doble problema. Por un lado el económico, como ya dijimos, y por otro el social. ¿Cómo les vamos a explicar a las futuras generaciones que hay que ser honrado, cumplir las normas y pagar tus impuestos cuando las propias administraciones se hacen las locas cuando les interesa? Si tenemos que andar a palos para que el propio gobierno observe las leyes, ¿no será lógico percibir que es lícito intentar escabullirse de su cumplimiento? 

Miren, soy un gran defensor del comercio y de que las fiestas se aprovechen para crear grandes espacios en que los lucenses y visitantes puedan acceder a productos que en otras ocasiones es más difícil que encuentren. Hace pocos días les hablaba del estupendo mercado de cerámica y barro, y este fin de semana hubo otro de miel que estaba muy bien. Pero esto es diferente. Aquí hablamos de presuntas falsificaciones y de ilegalidades, creo que la diferencia no sólo es obvia sino que es insultantemente evidente.

Así que habrá que volver a Fiscalía y presentar una denuncia para que la administración se ponga a funcionar, porque se ve que por sus propios medios no hacen nada que no les convenga, y sorprendentemente parece que consentir una ilegalidad les conviene.


lunes, 9 de octubre de 2023

¿Se nos está yendo la mano con el volumen de los conciertos?

Probablemente se deba a que no soy de conciertos "ruidosos", y no me gusta la manía que tienen de darles caña a los altavoces, como dirían Enrique y Ana (ahí se me notan los años)... "hasta que te estallen los oídos".

Lo más curioso es que esto sólo lo veo en las citas menos importantes, ya que he estado en conciertos de Elton John, Cyndi Lauper, Lady Gaga e incluso recientemente en uno de Robbie Williams en Santiago y de ninguno de ellos salí noqueado como ayer me pasó en dos lugares de nuestra ciudad: la Mosquera y la Plaza Inútil. Encima en ninguno de los dos había demasiada gente así que era matar moscas a cañonazos.

Cuando la música se convierte en ruido y hace temblar los cristales y te daña los tímpanos es que algo no se está haciendo bien, y en esta ciudad, no me pregunten por qué motivo, lo de la megafonía se lleva regular tirando a mal, confundiendo potencia con nitidez.

Es llamativo que se hayan eliminado las bombas y fuegos artificiales de las fiestas porque molestan a algunas personas y a las mascotas pero al mismo tiempo se mantenga el estruendo de conciertos que se escuchan cómodamente a barrios de distancia. Literalmente.

Recientemente salía el Deán de la Catedral, Mario Vázquez, a protestar por ese mismo tema y la afección que pueden causarse a vidrieras y otros elementos históricos de la seo lucense. No puedo dejar de darle la razón y las comparaciones son odiosas pero justificar que se retire el tráfico por la vibración y el daño que se causa a la Muralla mientras se reemplaza esto por unos equipos que podrían dar capacidad acústica al Santiago Bernabeu en una plaza bastante pequeña no parece lo más razonable.

La OMS ha publicado advertencias sobre este tema, y dice que el nivel sonoro medio ha de tener un máximo de 100 decibelios, pero no se queda ahí. Habla de que la calidad de sonido ha de ser "agradable" a la búsqueda de una "escucha segura".

Tampoco es que esto sea un mal exclusivo de los conciertos. En los cines pasa igual. No es la primera vez que tengo que taparme los oídos (y no sólo yo, que veía a los demás hacer lo mismo) porque el volumen de la sala era insoportable.

La cantidad frente a la calidad parece que es la norma, y este tipo de cosas son además una espiral inacabable, porque cuanto más se ensordece a la gente más potencia hace falta, y así sucesivamente.

Volviendo a las recomendaciones de la OMS, se invita "a orientar, enseñar y salvaguardar la salud auditiva no solo de los jóvenes, sino de la sociedad en general, que también está expuesta a altos niveles de sonidos en estos sitios".

Habrá que tomar nota.


viernes, 6 de octubre de 2023

La feria de barro y cerámica, un acierto en San Froilán

De la cerámica de Talavera a la de Gundivós, una muestra estupenda de diversos estilos.

Las fiestas de San Froilán sólo necesitan una cosa para tener éxito: que no llueva (demasiado). Este año, el clima veraniego que nos está acompañando hace que Lugo esté a rebosar a pesar de que algunos convecinos han aprovechado el puente para irse a la playa, que hay meses de Julio y Agosto que no vienen como estos días.

Tener en casa un cachorrito que todavía no puede salir de casa hace que nos limite mucho el margen de maniobra, pero aún así hemos podido salir a dar un breve paseo y nos acercamos a lo que se está convirtiendo en uno de los polos de atracción más importantes del San Froilán: la feria de cerámica que se celebra en la esquina de Quiroga Ballesteros con Santo Domingo.

No sé si será por el pote que tienen allí cociendo y que huele que alimenta, o la diversidad de estilos y de diseños que hay para elementos recurrentes (platos, tazas, utensilios de cocina, cerditos-hucha…) pero es algo que llama poderosamente la atención y que hace que se acerque mucho público incluso a horas tempranas o cuando el sol aprieta, dos momentos en que si hay gente en un sitio, es que funciona.

Las fiestas patronales de San Froilán, como casi todas las de origen medieval (si no todas) nació del comercio. Ferias y fiestas siempre fueron de la mano y en una zona agroganadera como la nuestra su importancia es enorme a pesar de que en los últimos tiempos se ha centrado más en caralladas fabricadas en China que en productos artesanales de verdad.

Quizá deberíamos replantearnos el enfoque de las fiestas y, además de los conciertos, las casetas del pulpo y las barracas, recuperar la venta de productos realmente artesanales, los que se pueden comprar normalmente al productor en persona, y que siguen teniendo un gran atractivo como es el caso de esta feria de barro y cerámica.

Felicidades al Ayuntamiento por este gran acierto, y que sea uno de muchos.


miércoles, 4 de octubre de 2023

Seguridad y papeleo, no siempre van de la mano

Incendio en Murcia (foto: La Opinión de Murcia) y papeleo

La administración pública es lenta, pesada y en ocasiones incongruente. Eso es un hecho innegable y más en un país que siempre ha destacado por la transigencia ante el "vuelva usted mañana" y la maraña burocrática que la tecnología no ha hecho otra cosa que aumentar, a pesar de que la lógica indica que debería ser al revés.

Esto hace que el ciudadano medio tema y desprecie lo que consideran "caprichos", como son las licencias y los papeles sellados que obligan a una dura carrera de obstáculos para hacer cualquier trámite o abrir un negocio. Hasta que pasa algo como lo de Murcia y entonces clamamos contra la administración por no haber estado vigilante.

Nos cuentan que las discotecas incendiadas no tenían licencia y tenían orden de cierre desde el año 2022, que se saltaron a la torera con la connivencia y complicidad de los responsables del tema, y que incluso pasaron una inspección sanitaria recientemente, que no tiene nada que ver con si tienen licencia o no o con la seguridad, pero que choca porque parece que les daba una pátina de legalidad de la que carecían. Lo más anecdótico es la defensa de la propiedad, que dice que el ayuntamiento conocía que trabajaban porque había "peleas" y "cosas" y "hay intervenciones de la policía local, por tanto, al ayuntamiento le consta que estos negocios están abiertos".

La administración, además de múltiple, está totalmente descoordinada. Lo que hace un ayuntamiento no tiene influencia alguna sobre lo que exige la administración autonómica, y todo así... salvo Hacienda, que es la que está como un águila acechando el menor despiste para saltar sobre su presa, lo que hace que el administrado se sienta como un conejo en un prado.

En Lugo no crean que estamos libres de que estas cosas ocurran. El tema de las licencias se da o se deniega sin que sepamos muy bien qué criterios se siguen ya que siendo bien pensados puede parecer que se tiran unos dados para ver qué número sale, y retorciendo las motivaciones puede cada uno pensar lo que considere oportuno.

Les puedo poner un ejemplo que conozco bien. Una empresa del casco histórico solicitó una licencia para reformar un local que alquiló y amparó dicha solicitud en la licencia de actividad que tenía el anterior inquilino, mintiendo en dicha solicitud ya que dijo que le habían traspasado la licencia, cosa que no ocurrió. El anterior titular se lo comunicó formal y reiteradamente a la administración y no hicieron ni caso, la cosa siguió adelante con total "normalidad".

Ahora supongamos que hubiera pasado algo gordo. ¿El titular real de la licencia, es decir, el anterior inquilino, se puede ver salpicado por este tema? Parece que lo lógico es que no, pero vayan ustedes a saber, porque llegado el caso estoy seguro de que tanto el actual titular como la administración buscarían la forma de escurrir el bulto de sus responsabilidades e intentarían que el pato lo pagase el único tercero disponible.

No se sabe por qué el Ayuntamiento tragó con este asunto. Quizá por amistades, o tal vez por despiste, aunque esto último es más complejo de creer porque se les avisó reiteradamente como ya indiqué. Ahora encima se encuentran con que la licencia de obras que dieron fue incumplida y que se llevaron a cabo reformas que no estaban autorizadas. Veremos en qué queda todo, pero en definitiva, como pueden ver, las normas sólo se utilizan cuando interesa y contra quien interesa.

A otros, carta blanca.

martes, 3 de octubre de 2023

Otra vez tirando árboles en Lugo

Fotos de cómo estaba (de El Progreso) y la obra (de La Voz de Galicia) la plazuela del Carmen, donde ya han retirado árboles "deteriorados". Es curioso que siempre están "deteriorados" los que les estorban...

Decíamos el otro día que la anunciada reforma de la plaza de la Constitución era calificada, como todas las reformas de esta ciudad, de “amenaza inapelable” por personas como Emilio Valadé, cuyo buen gusto y conocimiento de la ciudad son difíciles de rebatir. Hoy, lamentablemente, volvemos a traer esta expresión a colación porque ya han empezado las obras de “humanización” de la zona del Carmen y sus primeras víctimas han sido varios árboles que había en la placita que está junto a la capilla.

No sé qué tiene el Gobierno de Lara Méndez contra los árboles y las zonas verdes, que se empeñan en destruir, reducir o encorsetar en una especie de tiestos cuyo futuro es negro, o mejor dicho marrón. Marrón como están todos los pobres arbustos que pusieron en la calle Lamas de Prado, que vio cómo reemplazaban los proyectados árboles por unos tristes cubos de tierra que, como era previsible, están ya marchitos.

No deja de ser curioso que mientras se gastan más de medio millón de euros en destruir la personalidad y la esencia del Carmen y de la zona metiendo, una vez más, hormigón y asfalto donde antes había encantadores caminos que sólo la falta de cuidado convertía en lodazales, la techumbre de la capilla se cae, literalmente hablando, ante la pasividad de los “protectores” municipales.

Por supuesto tampoco hay ningún tipo de plan de regeneración de viviendas así que mientras despilfarran nuestro dinero en cambiar suelos, eliminar plazas de aparcamiento (por cierto, sin crear aquel supuesto parking que iban a meter en la parcela tras la capilla, quizá porque lo anunciaron sin caer en la cuenta de que es ilegal tal y como se denunció en este mismo blog) y reformar lo que sólo necesitaba, o bien un cuidado más constante o un intento mucho más ambicioso que contase con los propietarios de la zona, no hay ninguna previsión para dar una solución realmente interesante para el Carmen.

Lugo está sufriendo, una vez más, la miopía cortoplacista de quienes sólo piensan en gastar a lo loco el dinero que se obtiene de subvenciones europeas y, eso siempre, destruyendo zonas verdes para meter más cemento.

No sé qué diría San Froilán de la “mejora” que están haciendo frente a la casa donde nació, pero supongo que, como tantos hacemos cuando vemos que se convierte una zona en un espacio anodino, lloraría.

lunes, 2 de octubre de 2023

¡Feliz San Froilán 2023!

 

Programa del San Froilán 2023

Un año más Lugo acoge la fiesta que cierra el verano, aunque tal vez nunca como en este calurosísimo 2023 en que tenemos temperaturas que no habríamos imaginado a estas alturas de año.

Oficiosamente las fiestas arrancaron el viernes, cuando abrió el recinto ferial y las barracas, y estarán aquí hasta el 12 de octubre como mínimo, que ya veremos si les prorrogan y, por supuesto, todo el mes habrá casetas para el pulpo.

Hoy no voy a entrar más que a ponerles el programa de las fiestas (aquí pueden ver el PDF) y ustedes deciden qué les parece y si algo les atrae. Como ya he dicho en varias ocasiones, no tengo conocimientos sobre el panorama musical para juzgar si los grupos que vienen son los más punteros del momento. Sí puedo decirles que para mí no hay ni un solo concierto en todas las fiestas, ninguno que me atraiga para salir de casa y acercarme. Tal vez se estén equivocando en meter estilos muy poco variados o al menos dejando fuera a una parte de la población, si bien es cierto que me parece dificilísimo hacerlo bien en esto.

En todo caso, disfruten de las fiestas. 

¡Feliz San Froilán!