martes, 31 de mayo de 2022

Flaco favor a la playa de Las Catedrales

El bote de Nutella en un fotomontaje frente a la Playa de Las Catedrales (Foto: El Progreso)

El Alcalde de Ribadeo, de quien tengo una buenísima impresión como regidor al ser una persona cuya gestión es notablemente positiva para el municipio y que ha logrado grandes metas para sus vecinos, en mi opinión ha metido la pata. Se ha metido en uno de esos jardines ajenos a la gestión municipal y a que la ideología nacionalista obliga, un zarzal que no sólo da una imagen absurda del conjunto, sino que puede tener consecuencias negativas para la promoción de la zona.

La cuestión es sencilla: Nutella ha dedicado quince de sus envases a otros tantos parajes españoles y uno de ellos fue la playa de Las Catedrales. No tardó el regidor de Ribadeo en dirigirse a la empresa Ferrero, que es la que fabrica el producto, para afearles que lo pusieran en castellano y no en gallego, ya que, según él, los topónimos “no se traducen ni aquí ni en la China Popular". Es curioso que lo dijera así, traduciendo el topónimo de China, lo que contradice su propio argumento. Tenía que haber dicho que no se traducen ni aquí ni en 中國人, lo que daría fuerza a su posición, aunque es probable que fuera más difícil de comprender. Es lo que tiene usar los idiomas como arma arrojadiza.

Nadie en su sano juicio puede pretender obligar al resto a llamar “London” a “Londres” o “København” a Copenhague. Si se está hablando en castellano lo lógico es decir Londres y Copenhague, si bien es cierto que en esa variedad de supuestos que hay en todo idioma nos encontramos casos en que tradicionalmente se usaban formas traducidas y otros en que no, por lo que hay que irse a lo que vienen siendo los usos y costumbres. Un interesante artículo de la RAE explica esto con mucho detalle, les animo a leerlo. Lo que no parece lógico es afear su campaña por algo así a quien te está promocionando gratis.

En el caso de Las Catedrales no hay tradición ni topónimo “real”, ya que es un nombre turístico, inventado para la playa de Aguas Santas que popularizó, según tengo entendido, Pilar Ibáñez-Martín, la esposa del expresidente Leopoldo Salvo Sotelo, un matrimonio muy vinculado a Ribadeo.

Las leyes son generales y como tales siempre van a crear problemas para algunos casos. En las cuestiones de idiomas, donde se mete la ideología, la cosa es peor. Es icónico el caso de Sanxenxo, un ejemplo a la inversa en que quienes dicen ser incapaces de pronunciarlo en castellano hacen el ganso, ya que no tienen problema alguno en decir “Shakira”. También sería ridículo decir “El Roblecito” para referirse a Carballiño, pero de la misma forma, hasta que la norma se impuso en mi vida había escuchado a nadie hablar de “Poboa de San Xillao” en lugar de Puebla de San Julián, que es como le sigue llamando todo el mundo.

En el caso del bote de Nutella, la compañía, como no podía ser de otra forma, le respondió amablemente dándole la razón, supongo que porque tienen cosas más interesantes que hacer que ponerse a discutir esas bobadas, pero estoy seguro de que la próxima vez que hagan un tarro se plantearán muy mucho si hacer que lo protagonice una localidad gallega. Puede que incluso otras marcas se planteen hacer lo mismo (recuerden la estúpida campaña contra el nombre del Seat Arosa) porque las empresas huyen de las polémicas y les es más cómodo poner el castillo de Ponferrada, donde no les dará la brasa con caralladas (mire, otro ejemplo, “carajadas” pierde toda su intención, señor Alcalde) y lo agradecerán sin matices.

La realidad es que la solicitud del alcalde de Ribadeo no es más que el reflejo de esa costumbre tan propia de los nacionalismos de pretender imponer su criterio a los demás. Ya no se trata de que la gente pueda usar el nombre en gallego, un fin noble en sí mismo, sino que se desea que esa libertad se convierta en norma para el resto y que los particulares sufran la ley del embudo de toda la vida, sólo que a la inversa. Nos pasa mucho con gente que exige que usen su nombre legítimamente galleguizado mientras se refiere al expresidente de la Xunta como "Feixoo", algo tan absurdo como llamar "Roda" al actual.

Afortunadamente el diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española de la Lengua resuelve esta cuestión de forma tajante. Nos dice que salvo en textos oficiales, donde es preceptivo usar el topónimo local como único nombre oficial aprobado por las Cortes españolas (algo de dudosa aplicación en el caso que nos ocupa ya que, como decíamos, “Las Catedrales” es una denominación turística), en textos escritos en castellano puede emplearse el topónimo castellano. Y no hay más que rascar.

El bote de Nutella está escrito correctamente y he de repetir que lo único que han logrado con esto es que la próxima vez se vayan con su promoción a otra parte. Flaco favor nos ha hecho en esta ocasión, señor Alcalde.

lunes, 30 de mayo de 2022

Un sábado muy completo para bien... y para mal

 

El sábado fue un día muy intenso en que hubo de todo: alegría, emoción, preocupación y hasta una malísima noticia.

Empezando por esto último, porque fue lo que más me impactó, el fallecimiento de Doña Amparo del Río, la encantadora propietaria de la Confitería Conde, fue una tristísima sorpresa que nos cogió a todos desprevenidos ya que, a pesar de que ya tenía cierta edad, era una mujer llena de energía y que a nadie habría extrañado ver cumplir 100 años o más. Mi más sentido pésame a su familia y, en especial, a su nieto Daniel.

La vida es contradictoria, y el mismo día también fue de alegría (de la noticia del fallecimiento de Doña Amparo me avisaron avanzada la tarde así que hasta ese momento esa alegría fue plena) por recuperar el Día de las Familias en ASPNAIS, al que tuvieron la gentileza de invitarme.

Ver a casi trescientas personas, entre usuarios, familiares y trabajadores de la casa compartiendo mesa, mantel, y sobre todo baile después de tres años de espera obligatoria por culpa del bicho fue una alegría inmensa que es difícil de describir. Las personas que ASPNAIS atiende, con discapacidades de diverso grado, en tienen una característica común que es que no ocultan sus sentimientos, y tendrían que haber visto la felicidad absoluta, la alegría, el cariño y el disfrute que el sábado tuve el honor de compartir con ellos.

Imagen de la comida y del boceto de la estatua que van a erigir a Conchita Teijeiro, como alma mater de esta gran institución. Fotos: La Voz de Galicia.

No hay palabras para agradecer a la gran familia de ASPNAIS su tarea, la sana complicidad entre familiares y trabajadores, todos unidos por el cariño recíproco que se palpa con los usuarios del centro, que ahora, en sus nuevas instalaciones (el Hospital San José, cedido por la Diputación Provincial de Lugo durante la presidencia de Besteiro) tienen sin duda alguna el mejor establecimiento de Galicia y probablemente de los mejores de España y me atrevería a decir que de Europa, que es lo mismo que afirmar que del mundo. Si les parece exagerado, busquen por Internet y a ver cuántos tienen unas instalaciones que rivalicen con las de ASPNAIS.

La tercera pata que sustentó el sábado fue lo de la famosa pantalla, que tras la polémica no estuvo exenta de algo de nerviosismo totalmente injustificado por mi parte. Tras la celebración del Natalicio por parte de varias asociaciones del Arde Lucus (por cierto, es llamativo que ese acto sí coincidía con el partido del Lugo y nadie dijo nada al respecto… pero bueno, supongo que son públicos diferentes y por lo tanto no hay rivalidad), recogimos a toda prisa los elementos que quedaron en la plaza y quedó libre en un periquete para que los espectadores de la Champions pudieran venir.

Antes de que empezase todo, y en homenaje a LugoNews, para hacer las pruebas de imagen y sonido de la pantalla proyectamos la sintonía de "Pasión de Gavilanes". Si quieren saber el motivo entren en la página satírica de Lugo y lo verán. El humor es fantástico para aliviar tensiones. ¡Gracias por vuestra "noticia"!


Hubo bastante gente. Yo diría que la justa (aunque también, qué voy a decir yo) porque, aunque la plaza estaba llena no estaba abarrotada, lo que se agradece en estos tiempos en que todavía todos tenemos algo de miedo a las masificaciones.

Como, aunque resulte paradójico, el fútbol me aburre soberanamente, no estuve todo el rato en la plaza ni mucho menos, aunque sí hacia el final, en que casi me da un infarto porque a unos ocho minutos de terminar el partido en la pantalla salió un mensaje que decía que se apagaría en 15 segundos… y se apagó. No se imaginan lo que es uno capaz de pensar en tan poco tiempo. “A ver si ahora no vamos a recuperar la señal” (en ese sitio es malísima y de hecho hubo algunos pequeños problemas porque la imagen se congelaba por momentos, pero era algo breve), “¿y si no se enciende qué hacemos?”, “¡Nos linchan, ahora sí que nos linchan!”. Afortunadamente quedó en un susto momentáneo.

El comportamiento del público fue más que ejemplar. Sana diversión, una actitud positiva (hasta una amable pareja de la Policía me lo comentó, que estaban incluso algo sorprendidos), buen ambiente… No se puede pedir más.

Al finalizar el partido, tal y como pedimos por megafonía, la gente recogió latas, botellas, cartones y demás que había por allí. Tanto los suyos como los de otras personas menos civilizadas que se marcharon dejando su basura, pero tengo que decir con orgullo que cuando llegaron los servicios de limpieza sólo quedaban cáscaras de pipas y poco más, algo que les sorprendió agradablemente.

No puedo menos que finalizar reproduciendo el mensaje que desde la Asociación (recuerden, este blog es mío, pero entenderán que haya una estrecha relación en casos como el que nos ocupa) se puso tras el partido:

¡Gracias!

  • ¡Gracias a los 50 locales que han hecho posible esta maravillosa velada!
  • ¡Gracias a los lucenses que dieron ejemplo de cómo saber disfrutar de un partido con pasión y sin el menor incidente!
  • ¡Gracias a los asistentes que nos ayudaron a recoger para que cuando llegase el servicio de limpieza el trabajo ya estuviera hecho!
  • ¡Gracias a la Policía Local y Nacional por su amabilidad y por su presencia, aunque realmente no hubo el menor incidente, pero se agradeció!
  • ¡Gracias al Ayuntamiento de Lugo por su colaboración y por la rápida tramitación de los permisos!
  • ¡Gracias a todos los que habéis hecho esto posible y habéis disfrutado de una sana afición en el casco histórico de Lugo!

Y, personalmente, he de incluir un ¡gracias Miluca! al que añado lo que siempre siento: ¡Gracias, Marcos!

viernes, 27 de mayo de 2022

Mañana sábado, pantalla gigante en Santa María para la Champions

Nunca he sido muy partidario de lo de "excusatio non petita...", así que prefiero coger el toro por los cuernos. Hablando se entiende la gente.

Como ya he dicho en más de una ocasión este blog es mío, personal, y no de ningún colectivo al que pertenezca. Sin embargo, es normal que también escriba de cosas que pasan en dichas entidades, y sería raro que no les hablase de la polvareda que se ha levantado por lo de la pantalla gigante de la plaza de Santa María, que pondremos mañana sábado a partir de las 21:00 para ver la final de la Champions entre el Real Madrid y el Liverpool.

En primer lugar, tengo que reconocer que la polémica me pilló totalmente desprevenido. Nos preocupamos de asegurarnos que no coincidíamos con el partido del CD Lugo (que es unas horas antes) e incluso consultamos con la Cohors, que organiza en la misma plaza el Natalicio, pero que también es antes (de hecho lo adelantaron para no coincidir con la final de fútbol antes incluso de saberse que se instalaría la pantalla). Nadie nos puso pega alguna, más bien lo contrario. La fantástica actitud de los servicios municipales, la tenencia de alcaldía, los técnicos y la Policía Local nos permitieron tramitar esto con rapidez y eficacia, algo que les agradecemos enormemente.

Entenderán que todas las demás actividades que puedan coincidir con la final que no son responsabilidad nuestra. No somos nosotros los que ponemos la hora de la Champions y doy por sentado que a alguien que le gusta el fútbol sabe que hay ese partido, por lo que acusarnos de “contraprogramar” es, como mínimo curioso.

Pero las cosas a veces se ven diferentes desde fuera de una organización y tiene su lógica. Yo mismo soy una persona muy crítica así que no me puede extrañar que otros hagan lo mismo, y eso lo respeto, pero creo que hay que aclarar algunas cuestiones porque mucho de lo que leo parte de varios supuestos equivocados.

El primero es que desde la asociación que tengo el honor de presidir nos preocupamos de un partido con equipos “de fuera” y no de los de Lugo. No es cierto. Hemos intentado instalar una pantalla gigante en al menos siete ocasiones y sólo se pudo hacer en la primera (en 2014) y la última (la de mañana) por diferentes circunstancias. Se las cuento en detalle a continuación:

Dos de siete intentos:

En el año 2014 Lugo Monumental instaló una pantalla gigante (de aquella hay que reconocer que le llamábamos gigante a cualquier cosa, era grandecita, pero es lo que nos podíamos permitir y la tecnología no era la de ahora) en la Plaza de Santa María para ver el encuentro entre el CD Lugo y el Deportivo, que venía desde Coruña acompañado de cientos de hinchas. Fue un tema muy polémico, pero no por algo parecido a lo de ahora, sino porque hubo durísimas críticas desde la Asociación de Hostelería a otra pantalla que se puso en la Feria de Exposiciones. En aquella ocasión desde Lugo Monumental nos desmarcamos de dichas críticas a nuestra “competencia” (la vimos siempre como “pique” entre zonas, pero sin agresividad, cada uno hace lo que puede para atraer al público), y defendimos su derecho a hacer las actividades que les vengan en gana, lo que pueden comprobar en El Progreso del día 26 de abril (página 6). El éxito de público fue arrollador y el ambiente maravilloso.

El ambientazo el día del Lugo-Dépor nos hizo intentar poner varias veces más la pantalla, todas ellas sin éxito por diversas cuestiones.

Curiosamente tan sólo tres meses más tarde, el Ayuntamiento, capitaneado entonces por el señor Orozco, denegó un permiso idéntico para volver a poner otra pantalla en el mismo lugar. Justificaron su decisión en el “peligro” para la piscina romana que está allí al lado, algo ridículo ya que la plaza se llenó hasta la bandera en el partido Lugo-Dépor y no pasó absolutamente nada. Fue una excusa más que evidente. El señor Orozco sabrá los motivos que le llevaron a eso, porque se siguieron haciendo eventos, conciertos y actividades en dicha plaza sin que hubiera peligro alguno para la piscina. Se ve que la cosa variaba según quién firmase la petición.

Al año siguiente, en el 2015, se solicitó nuevamente permiso para poner una pantalla para ver el Lugo-Sporting de Gijón, aportando con la solicitud pruebas de diversos actos que hubo en ese tiempo en la plaza sin peligro alguno para la piscina. De nuevo se nos denegó usando esa triste excusa. Seguían con la “teima” de que era una cosa peligrosísima. 

El Ayuntamiento, dirigido por el señor Orozco en aquel entonces, impidió colocar la pantalla con excusas bastante poco creíbles.

Durante los años 2016 y 2017 he de decirles que no tengo mucha información porque no gestioné yo la Asociación (de hecho, ni siquiera pertenecía a ella por no tener actividad) pero hasta donde yo sé no se pidió pantalla alguna. No se lo reprocho, hicieron otras actividades estupendas y no se puede estar a todo.

En 2018, siendo yo presidente de Lugo Monumental nuevamente, volvimos a intentarlo, en esa ocasión para ver el Lugo-Oviedo. Como habíamos cambiado de dirección en el Ayuntamiento, ya que Lara Méndez era la alcaldesa de Lugo, pensamos que la cosa podía cambiar, y cambió. Se estudió el tema y se nos denegó el permiso, pero esta vez creo que justificadamente: hubo un informe de la policía nacional en que nos comunicaban que había una rivalidad muy acusada entre ambas aficiones y que podría haber problemas de seguridad, por lo que no se nos permitió instalarla. Nos fastidió, pero lo comprendimos porque eso sí parecía un argumento razonable. 

El año 2019 volvimos a probar suerte, para un Lugo-Dépor nuevamente, y aunque esa vez parecía que la cosa salía adelante, una previsión meteorológica terrible nos hizo desistir de la petición incluso antes de obtener respuesta, lo que fue un acierto porque cayeron chuzos de punta. También se pidió para el mundial de Brasil y no nos respondieron a tiempo… y ahí nuevamente nos acompañó la suerte porque me parece recordar que España fue eliminada muy pronto (no estoy muy seguro, sigo poco el fútbol).

Y así llegamos a este año, tras dos años de pandemia en que a nadie en su sano juicio se le habría ocurrido intentar poner una pantalla de estas… aunque reconozco que tampoco se me habría ocurrido lo de ponerla mañana si alguien no lo hubiera pedido y ese es un matiz importante. Las personas que tanto protestan y se indignan en redes sociales jamás se dirigieron a nosotros para pedirnos una pantalla de este tipo para ver un partido, en cambio sí tuvimos peticiones para poner la de mañana. No les puedo asegurar que lo podamos hacer siempre que nos lo solicitan, pero es que tampoco se nos dijo.

Hay otras cosas que he leído que me resultan curiosas como, por ejemplo, que se debería haber puesto una para ver la Copa de la Reina que el EMEVÉ organizó en Lugo. A pesar de mi poca simpatía con el deporte en general, mi relación de cariño con el EMEVÉ me mantiene cerca de ellos y les ayudo en todo lo que puedo (Bibí y su gente no merecen menos). Vi el tremendo trabajo que les costó organizar la Copa de la Reina… ¿de verdad creen que esa idea les iba a beneficiar? Flaco favor les haría que les plantásemos una pantalla en el centro durante la Copa de la Reina, ya que lo único que lograríamos es contribuir a vaciarles el pabellón. No lo veo razonable.

La pantalla de mañana se pone porque es un partido que genera expectación. Tanta que de hecho se retransmite por la Primera de Televisión Española, en abierto, un detalle a tener en cuenta porque hasta donde yo sé los partidos del Lugo y el Breogán suelen ser de pago y, aunque hay fórmulas para poder poner una pantalla de este tipo pagando una fortuna, está fuera de nuestras posibilidades.

¡Qué más queremos nosotros que traer gente a la zona! ¿De verdad creen que si pensásemos que poniendo la pantalla 100 veces llenábamos la zona 100 días no la íbamos a poner? La cuestión es si se nos permitiría y, en ese caso, si tendríamos capacidad para pagarla. Ojalá, pero lo dudo.

Lugo Monumental es una asociación tremendamente modesta en lo económico, ya que seguimos una estricta política de subvenciones cero. No aceptamos dinero público, nada de nada así que no piensen que funcionamos con cifras millonarias. Colaboramos y aceptamos colaboración, por supuesto, del Ayuntamiento, la Xunta o quien sea en actividades (por ejemplo, el Milagro de San Vicente sería inviable si el Ayuntamiento no nos dejase usar la fuente y nos echase una mano poniendo vallas o contenedores), pero ni pedimos ni nos dan ni un céntimo.

Eso nos da una tremenda libertad, pero limita mucho nuestras opciones. Tenemos un presupuesto anual que anda por los 5.500 euros que estiramos todo lo que podemos, pero no da para más. De hecho, pueden consultar en qué se gasta y de dónde salen los fondos en nuestra web, en un ejercicio de transparencia que, hasta donde yo sé, no hace ninguna otra asociación de Lugo… incluso las que están obligadas por ley porque sí reciben unas muy jugosas subvenciones de nuestro dinero, pero ese es otro debate.

A lo que íbamos, la pantalla de mañana se instalará gracias a la grandeza de 50 locales, y quiero destacar que la mayoría no son de hostelería, sino compañeros de la asociación que, sin un beneficio directo, muestran una vez más su generosidad con la zona y con el público, que podrá disfrutar de esto sin pagar un duro. Tengo que decirles que me ha dolido que haya incluso quien pedía un “boicot” contra estas empresas, como si hubieran hecho algo malo poniendo su dinero para el disfrute ajeno.

No paguen su disgusto con ellos. Si tienen algo que reprochar de esto, la responsabilidad es mía. El presidente de la Asociación soy yo, y por lo tanto la cabeza visible y asumo las críticas… aunque si les digo la verdad viendo de dónde vienen algunos comentarios creo que hay mucho de inquina personal, mezclada con intereses espurios en todo este circo que se ha montado. No todos los que se oponen, por supuesto, entran en esta categoría ya que hay gente que se enfadó legítimamente porque creo que desconocían lo que les he contado de nuestros intentos de poner pantallas. Por esa falta de información es por lo que les he soltado esta parrafada explicando nuestro punto de vista.

A todas esas personas que tan ofendidas están les invito a que, en el futuro, cuando quieran que se ponga una pantalla gigante, la pidan. E incluso me ofrezco a ayudarles con el tema administrativo para que se ponga la pantalla las veces que quieran… Y les animo también a que hagan como los cincuenta establecimientos que no sólo la han solicitado, sino que la han sufragado, y la mayoría de ellos ni siquiera para beneficiarse o para ver el partido sino para ayudar a dinamizar la zona. Estos locales no se merecen otra cosa que no sea el respeto y el agradecimiento de sus vecinos, y bajo ningún concepto una campaña de descrédito e insultos de unos cuantos alterados como la que han tenido que soportar. Se puede discrepar educadamente, argumentando y razonando, lo otro es rabia y odio, algo que nunca es bueno.

Mañana, si les apetece, vayan a ver el partido de la Champions a la Plaza de Santa María y cuando estén allí recuerden que eso es posible gracias a esos locales. Incluso a los que no nos gusta el fútbol entendemos que la idea no es enfrentar a la gente, sino pasarlo bien y disfrutar de un deporte y una afición. Pues hagámoslo, sin más.

jueves, 26 de mayo de 2022

Una solución legal (y sencilla) a la ocupación

El Pazo situado en a Fervedoira, un ejemplo reciente de la maraña legal que supone para un propietario luchar contra la ocupación. Foto: La Voz de Galicia

En Lugo estamos asistiendo con impotencia a una serie de ocupaciones ilegales de viviendas. La reciente sentencia que absuelve a algunos de los protagonistas nos da a todos una sensación de desamparo difícil de rebatir, y la legislación no parece que contemple medidas razonables visto lo visto.

No soy jurista, pero creo que las medidas legales contra el fenómeno de la ocupación son fáciles de implementar si existiera voluntad, que es donde creo que está el verdadero problema. Incluso para acabar con la picaresca más reciente, en que se hace pasar la intrusión en el domicilio por un alquiler legítimo con la táctica de buscar en el buzón un recibo que tenga el número de una cuenta bancaria e ingresar en ella un dinero simbólico como “alquiler”.

Como saben los que lo han sufrido, el problema tiene dos facetas. Por un lado la ocupación pura y dura, la de “yo me planto aquí y a ver cómo me sacan” que es meramente una cuestión de orden público. Es incomprensible que a uno le entren en su propiedad por las bravas y la respuesta sea tan laxa como hoy día. La legalidad de la acción policial no parece muy difícil de acreditar.

Pero por otro está la de los falsos contratos de alquiler, que se refuerzan con esos ingresos en la cuenta del propietario legítimo de la vivienda. Ahí es donde hay un problema de más compleja solución porque lo que toca es ir al juzgado y demostrar que el contrato es falso y esto hace que el tema se dilate meses, que es justo lo que buscan los que entran ilegalmente en la vivienda.

La solución parece más que sencilla, con la aprobación de una normativa que diga que cualquier arrendamiento no es válido si no se depositan el contrato y la fianza en la administración competente (normalmente la cámara de la propiedad de la provincia). Además, esto ayudaría a que aflorasen unos cuantos contratos en negro por los que los propietarios no pagan impuestos, que nos conocemos.

Si esto fuera así propietarios e inquilinos por igual irían corriendo a registrar sus contratos para garantizarse una seguridad jurídica de la que hoy, lamentablemente, no gozan.


miércoles, 25 de mayo de 2022

El difícil equilibrio entre seguridad e intimidad

Línea policial de uno de los sucesos locales. Foto: EFE

Normalmente la seguridad es una de las excusas que todo totalitarismo utiliza para imponer medidas restrictivas para la población. Es una cuestión tan tradicional como rancia.

Los atentados del 11S, que en la práctica inauguraron el nuevo siglo y cambiaron con mucho nuestra forma de entender el mundo, vieron cómo las libertades individuales sufrieron un retroceso importante y para algo tan simple como subir a un avión se nos miraban hasta los empastes por si ocultábamos una bomba. De hecho decir esa palabra en un aeropuerto te podía traer problemas, lo que suena a chiste pero es una terrible realidad.

Con el Covid pasó algo parecido. El miedo a la pandemia nos hizo dar un paso atrás en cuestiones que hasta ese momento se veían como básicas. No tener que declarar públicamente tu historial médico, por poner un ejemplo, fue algo que pasó a la historia porque la situación era tan extrema que no quedó más remedio que obligar a la gente a hacer un estriptis sanitario y llevar encima un certificado de si estabas o no vacunado o si habías pasado o no esta primera peste del siglo XXI.

Pero toca que las aguas vayan volviendo a su cauce. Toca recuperar el terreno perdido y la intimidad que entre las normas y la tecnología nos han robado. Es acojonante lo que Facebook o Google saben de nosotros, mientras que algunos bobalicones se piensan que por no poner su nombre real en las redes sociales “engañan” a los todopoderosos algoritmos, que saben más de las personas que ellas mismas.

¿Esto supone que haya una merma en seguridad? Tal vez, aunque hay sistemas para garantizar ciertos límites. Por ejemplo, en Lugo estamos sufriendo desde hace tiempo una serie de acciones que van contra la gente (peleas y situaciones de ese tipo) el patrimonio de todos (pintadas y demás vandalismo como el reciente del Carmen). Aumentar la seguridad no debería ir contra la libertad de nadie ya que un policía no estorba a quien no está haciendo lo que no debe. Tampoco una cámara de circuito cerrado, en que la grabación se vaya “pisando” y borrando automáticamente tras un tiempo prudencial y a la que sólo se acceda si pasa algo que haya que revisar.

A nadie le gustan las cámaras ni que le graben. A mí tampoco. Pero no estamos hablando de un señor en una sala mirando las pantallas y viendo si te metes el dedo en la nariz o vas de la mano con quien no es tu pareja “legítima”, sino de cuestiones serias.

En Lugo seguimos sin saber quién mató al hombre que fue atropellado en la Plaza del Campo o qué pasó con la chica que supuestamente tiraron del adarve de la Muralla. Tampoco quién derribó a la estatua de San Vicente o quién rompe continuamente el mobiliario urbano de ciertas zonas. No parecería tan difícil protegernos sin que eso repercuta en nuestra intimidad.


martes, 24 de mayo de 2022

¿Por qué el PP lleva desde el siglo pasado sin gobernar en Lugo? (y lo que te rondaré, morena)

Ayer, en un comentario de Facebook en que se hablaba de lo mal que hace las cosas el Gobierno Local de Lugo escribí lo siguiente: Cuanto peor es la gestión del gobierno local (que lo es) más en entredicho queda una oposición que no ha sabido o no ha podido transmitir un mensaje ilusionante de alternativa. En Lugo llevamos gobernados por socialistas en todas sus opciones (en minoría, en mayoría, en coalición...) desde el siglo pasado y el PP no ha logrado la mayoría necesaria para gobernar.

Que "el sistema no es justo" o que "se juntan los perdedores" son verdades, pero también excusas que nos han traído a donde estamos... Y todo apunta a que estaremos así al menos cuatro añitos más, visto lo visto.

La reacción de un concejal del PP ante esos párrafos fue enviarme un mensaje que, aunque les cueste creerlo, fue literalmente el siguiente: “Sé que estás encantado con la idea de que el PP no gobierne Lugo, pero no sé si es imprescindible que lo muestres tan a las claras”. Ya ven lo que es la vida. No hay partido que no piense que estoy contra ellos. Eso sí, los demás no se creen con derecho a llamarme al orden por decir lo que pienso (o lo que ellos creen que pienso, que no es lo mismo). Supongo que son las secuelas del rollo caciquil.

Pero el tema me parece interesante. ¿Por qué el PP lleva desde el siglo pasado sin gobernar en Lugo, una ciudad en que arrasa en todas las elecciones salvo las municipales? El problema no parecen ser las siglas ni la ideología, así que sólo nos quedan los responsables locales. Se ve que en algo no aciertan.

Aunque quede feo me voy a poner yo mismo de ejemplo. El haber militado en el PP durante mucho tiempo, a pesar de que hace ya una década de mi baja, podría explicar que se me asocie habitualmente con esas siglas, si bien me han “acusado” de ser un forofo defensor de la Alcaldesa (sí, en serio, el hecho de que me caiga tan bien parece que confunde a algunos que sólo ven la política como una cuestión de enemistades), de UPyD, Ciudadanos, PSOE, VOX, Podemos e incluso del BNG a pesar de haber sido crítico con todos y cada uno de ellos en diversas ocasiones. Les diré que ideológicamente el encaje en el PP o Ciudadanos (al menos el de antes, hoy sólo siento simpatía y respeto por el trabajo de Olga Louzao) es bastante correcto, ya que no soy precisamente de izquierdas ni mucho menos nacionalista. Sin embargo, las formas y maneras del PP en Lugo me alejaron cada vez más de esas siglas, y el señor Bárcenas y demás podredumbres dieron la puntilla a un hartazgo que no me dejó alternativa. Tras todos estos años la sensación es bastante similar.

A día de hoy, ¿me ilusiona que el PP gobierne en Lugo? Pues la respuesta es que no, a pesar de que personalmente me caen bien casi todos (no todos). ¿Estoy “encantado” con la idea de que el PP no gobierne en Lugo? Pues tampoco, porque implicaría que se reedite un bipartito con el que no comulgo prácticamente en nada a pesar de que personalmente me caen bien casi todos (no todos).

Por lo tanto soy uno de esos votantes que podría coger la papeleta del PP pero con una pinza en la nariz, y estoy harto de tener que elegir el mal menor. Si eso pasa con una persona de su arco ideológico, imaginen lo que pensará el votante medio, que es el que decide las elecciones.

El PP no debería conformarse con ser la opción menos mala, como lo lleva siendo, en mi opinión, desde el 2011. Ni Jaime Castiñeira, ni Ramón Carballo lograron despertar ilusión en el votante, y ahí es donde creo que no acaban de entender de qué va esto.

La estrategia de los populares es la del cansancio y el “los otros son aún peores”. Dan por sentado que si el Gobierno es suficientemente penoso algún día ganarán por hartazgo de los electores y no hay política más triste que esa.

No siempre fue así. En el año 2003 la campaña de Manuela López Besteiro fue preciosa, con proyectos, debates, participación, ideas, preguntas y respuestas, pero no hubo nada que hacer contra un Orozco que estaba en su mejor momento y aún vendía humo a granel, avalado por las circunstancias de un PP en bajada por el tema de Irak. El 2007 fue en el que se apostó por el retorno de Joaquín García Díez, pero tampoco logró (logramos, que yo también estaba allí, como en la campaña de Manuela) gran cosa salvo que Orozco perdiese la absoluta y gobernase en minoría durante cuatro años. La humareda seguía sin disiparse en aquella campaña que era, según el PSOE, la de la llegada del AVE a Lugo… ya ven… Tanto Manuela como Joaquín habían demostrado sus grandes dotes como gestores, pero el votante buscaba otra cosa, la cercanía y la campechanía que ellos no desprendían y el exalcalde sí, a pesar de que mientras ganaba elecciones hipotecaba la ciudad día tras día con errores que aún seguimos pagando.

En 2011 y 2015 el análisis es bastante diferente, ya que en esos años el PP logró gobernar en plazas tan poco proclives a sus siglas como Santiago, Coruña o Córdoba. El ambiente era favorable, pero en Lugo, donde arrasaba en todas las demás elecciones, las municipales se siguieron resistiendo y quedó a las puertas, en gran parte por no haber querido dar el brazo a torcer con lo de los servicios para el HULA, algo que como era obvio se iba a terminar haciendo igual, pero sin necesidad de regalar la alcaldía. 2019 fue la ocasión de Ramón Carballo, que tampoco logró el objetivo, ya que es difícil ilusionar al votante cuando se transmite que tú mismo parece que te presentas a punta de pistola.

Y ahora tenemos en el horizonte el 2023. ¿Qué pasará ahora?

Por el momento el escenario es el de un partido que busca con una linterna al candidato menos malo, un inicio ya de por sí bastante penoso. Todo señala que será Antonio Ameijide, al que me parece que le va a pasar lo mismo que a Jaime y el votante dirá “¿otra vez éste?” cuando jamás se ha presentado.

La campaña se ve venir, ya que si algo tiene el PP es ser previsible. Van a cifrar sus esperanzas al “efecto Feijoo” y al pase de revista de tropas de Alfonso Rueda en Lugo, poniendo en grande el logo del partido y creyendo que se va a ganar con visitas de renombre, sin tener en cuenta que eso ya se intentó y no funcionó porque todo el mundo es muy majo en campaña, pero yo quiero hablar de mi bache y mi farola. Si además sumamos a esto la tradicional pericia popular para pegarse tiros en el pie con temas como el de la improbable candidatura de Quique Rozas, la cosa acaba de descuajeringarse.

El votante lucense está deseando poder ir decidido a un colegio electoral y coger la papeleta de una persona que traiga ilusión y esperanza de cara al futuro. A falta de agua beberán arena, y eso explica estos 24 años de dominio del PSOE en una ciudad claramente popular. Ellos sí han entendido de qué va el tema.

Las elecciones no tratan de votar “contra” un Gobierno que está haciendo las cosas garrafalmente mal sino de ir en positivo. Pero para eso hay que saber qué se quiere hacer y ser valiente en los planteamientos, algo que no se suele dar en campaña porque no se quieren pisar los pies de nadie.

¿Qué haría el PP con los autobuses urbanos si gana? ¿Y con el carril bici? ¿Qué soluciones hay para aprobar el 5% del PXOM que está pendiente y con los retrasos en urbanismo? ¿Va a tirar la estación de autobuses para llevarse el transporte interurbano al quinto pino? ¿Hará la playa fluvial? ¿Tendremos una promoción decente de la ciudad para los turistas? ¿Veremos transparencia en los contratos? ¿Contaremos con policías de patrulla y seguridad en las calles? ¿Acabarán con la arbitrariedad en la administración? ¿Reformarán el tráfico para que tenga sentido? Estoy seguro de que algunas de esas preguntas, si no todas, se responderían viendo sus posturas en los plenos municipales, pero parece que no se comprende que la ciudadanía no los ve. Ahora de hecho ya ni la prensa los sigue como antes con la posible excepción de Carmen Uz.

El PP no transmite más que la arrogancia de quien ve el árbol podrido pero su única función es la de esperar a que la fruta caiga sola. Pues a veces no cae porque la ciudadanía prefiere el malo conocido. Es más que probable que esa percepción sea falsa, pero creo que es la que se deja ver.

A la gente hay que convencerla, animarla, ilusionarla… y no es muy probable que lo consigan si a la menor observación su respuesta es que todos “estamos encantados con la idea de que el PP no gobierne Lugo”. A este paso van a tener razón, porque la soberbia no despierta la menor simpatía, más bien al contrario.

lunes, 23 de mayo de 2022

El futuro del casco histórico es tener vecinos

Infografía de la futura zona de Plaza Ferrol y San Fernando tras las (supongo que millonarias) obras a realizar.

A raíz del interesante artículo de Xoan C. Vidal en El Progreso del sábado, quizá sea el momento de abrir una reflexión conjunta sobre el futuro del casco histórico de Lugo, con esa manía tan española de estar siempre reinventándonos en lugar de avanzar, poniendo continuamente en duda quiénes somos, qué queremos y a dónde vamos. Dudo que haya un país más reflexivo en lo relativo a sus propios cimientos que el nuestro.

El plan de la Alcaldesa, Lara Méndez, para peatonalizar lo que queda del casco histórico, lo que incluye la remodelación de Santo Domingo (una de las plazas donde más dinero público se malgasta a la vista de las continuas reformas que allí se han hecho), la calle Montevideo y el entorno de la Plaza del Ferrol. Se vedará el ya escaso acceso al tráfico de esas zonas, aislando completamente al casco histórico del tráfico rodado lo que estaría muy bien sino fuera porque no se dan alternativas razonables.

La peatonalización es algo estupendo si se hace con “sentidiño”, pero lo que estamos viendo en Lugo no es precisamente un ejemplo de esto último. La tan esperada remodelación de los autobuses urbanos, que sería la compensación lógica para que el ciudadano deje el coche en su casa y se mueva en transportes colectivos es un rotundo fracaso y ni siquiera los paneles informativos acaban de funcionar bien. La aplicación oficial no existe y sólo gracias a la empresa israelí Moovit podemos tener información razonable sobre cómo ir de un punto a otro en la maraña de líneas que han creado.

Del carril bici ya ni hablamos. Una inversión disparatada de un millón y medio de euros en una absurda red que lo único que ha logrado por el momento es reducir el número de aparcamientos en Lugo sin que haya mejorado ni un ápice el transporte urbano. En las zonas más visibles, como la Ronda del Carmen, es un sinsentido en que pasa de uno a dos carriles y vuelta a uno, cuando no desaparece por las bravas. En otras como el barrio de la Milagrosa o de la antigua Residencia sólo ha servido para que los vecinos no puedan aparcar. Ni un triste usuario, mientras la obra se despinta antes de inaugurarse.

En cuanto a los cambios de tráfico aparejados a peatonalizaciones como la de la Mosquera, la vuelta que se hace dar a los conductores para llegar a sus destinos sólo se explica por una especie de impedimento intencionado para desalentar el uso del coche, algo que por ahora no sólo no se ha logrado, sino que ha hecho que aumenten los trayectos y, por lo tanto, la contaminación urbana y el consumo de tranquilizantes entre los ciudadanos.

¿Y todo esto para qué? Mientras el casco histórico siga sufriendo las consecuencias de un PEPRI trasnochado, unas excavaciones que tiene que asumir el promotor a cambio de nada y una política de obras públicas absurdas pensadas a corto plazo y sin una idea definida de ciudad (lo que sufren todos los barrios, no sólo el centro) así nos irá. Las enormes inversiones de la Xunta en la Tinería, por ejemplo, han equivocado el rumbo desde el minuto 0 y lo único que han conseguido es unas ruinas carísimas. Cada vez más despoblado, Xoan Carlos Vidal acertó calificando la senda emprendida como la de un futuro de parque temático, un cascarón vacío de alma y contenido que sólo será un escaparate que mostrará el fracaso de gestión de una ciudad que lo tiene todo para ser perfecta para vivir, pero en que los recursos se destinan a bobadas sin sentido olvidando que lo primero que necesita un barrio para tener futuro es gente viviendo en él.