miércoles, 14 de mayo de 2014

Derecho a ser olvidado

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea le acaba de dar un palo a Google con una sentencia en la que reconoce el derecho de los usuarios a “ser olvidado”, es decir, a la cancelación de sus los personales que figuran en el buscador. En principio, no se me pongan locos, la cosa no es conseguir que si tecleas tu nombre no salgas, sino que los datos que carecen de “relevancia pública” deberán ser eliminados. 

Sobre el tema de la protección de datos la verdad es que pienso que hay una paranoia colectiva de difícil comprensión. Evidentemente no defiendo que los datos personales circulen por el mundo con la alegría que las redes sociales permiten, pero esa obsesión con que no tengan tu nombre y apellidos, cosa que pueden obtener de la guía de teléfonos (cuando había guía de teléfonos, al menos… ¿se sigue editando?) sin mayor complicación. 

El problema no es tanto el uso como el abuso. A mí que alguna empresa tenga mis datos me molesta poco, lo que me fastidia es que me llamen a casa a la hora de la siesta o cuando estás preparándote para cenar para ofrecerte “descuentos en tu factura de teléfono”, y más concretamente me molesta la insistencia cuando les dices que no te interesa. “¿No le interesa ahorrar dinero?”, te contestan, como si fueras imbécil. “Pues no, verá, me ha tocado la primitiva y tengo acciones en Vodafone”. Es que a veces… 

A ver, que me desvío… Hablábamos del “derecho a ser olvidado”. Verán, el proceso lo inició un señor que tenía una deuda que ya pagó pero que aparecía siempre en los buscadores cuando tecleabas su nombre. Evidentemente si hacen que Google se ponga a filtrar dato a dato esto va a ser un poco complicado, y el problema está más en las fuentes de los datos en el buscador en sí. 

¿Por qué es legítimo que si yo busco un nombre en el Boletín Oficial de la Provincia me salgan sus multas y si lo hago en Google no? ¿No debería haber una “obsolescencia programada”, como en las lavadoras, en el tema de datos publicados en Internet? ¿Qué culpa tiene Google de que yo no haya pagado mis multas? Por otra parte, en un país donde todo el mundo pide a gritos que se publiquen listas de pederastas, violadores y monstruos similares (tema del que habría que debatir largo y tendido) no comprendo muy bien que nos digan que no podemos saber si el candidato a alcalde ha pagado sus impuestos religiosamente. 

Pero analicemos el punto de vista contrario. Hace unos días prescribió el doble asesinato del Ceao. Lo de la prescripción de delitos es algo que no tengo muy claro, es como si la simple inacción de la administración para esclarecer un asunto otorgara el perdón al asesino. Si esto se acepta como válido en aras de la seguridad jurídica, ¿cómo no vamos a “olvidar” que un señor tenía una multa, que encima ya pagó? 

Sé que me contradigo, pero es que estoy dándole una vuelta al tema. 

Parece que el secreto está en la relevancia de los datos. Si yo soy Fulanito Pérez, y he cometido un error (que todos podemos) no tiene mucha lógica que los buscadores me condenen de por vida a llevar el sambenito de moroso o lo que sea. 

Quizás habría que delimitar lo que es relevante de lo que no, pero eso no creo que deba hacerlo Google, sino las fuentes que publican la información. Una especie de “código de validez” que diga hasta cuándo se pueden indexar los datos en los buscadores. No sé si es técnicamente posible, que supongo que sí, pero tendría su lógica.

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