miércoles, 6 de julio de 2016

¿Creemos en el Camino?

Hace ya un año de la declaración del Camino Primitivo como Patrimonio de la Humanidad. Quizá sea porque vimos que el mismo reconocimiento a la Muralla de Lugo no fue la panacea que nos habían prometido, pero 365 días después se percibe un ligero incremento de peregrinos… y nada más. Poco movimiento promocional y escaso interés desde las instituciones para poner a andar, literalmente, la primera de las rutas a Compostela.

La única iniciativa emprendida desde la ciudad de la que tengo conocimiento para la promocionar el Camino es la que inició Lugo Monumental con el aval del Obispado de nuestra cuidad y el patrocinio de La Voz de Galicia. Entre los tres crearon, con un diseño del siempre genial Chencho Pardo, una Credencial del Peregrino para aquellos caminantes que iniciaran su andadura en Lugo. En Santiago la Oficina del Peregrino sigue resistiéndose a aceptar la Credencial y no la sellan. Tienen la decencia de dar la Compostela al Peregrino pero no sin antes “reñir” al pobre del caminante por usar un documento “ilegal”, como si ellos fueran la única y suprema autoridad que dicta la legislación del Camino.

Curiosamente este asunto fue ignorado en este primer aniversario, al menos hasta donde yo sé, quizás porque las iniciativas que no van con la gorra en la mano a las administraciones públicas no pueden ser rentabilizadas políticamente.

El Camino Primitivo de Santiago es muchísimo más importante para la ciudad que muchas otras cosas en las que se invierten generosos presupuestos. Desde luego va a atraer a más foráneos que la tontería de las visitas al cementerio, entre otras ocurrencias con dotación presupuestaria.

Lugo tiene en este tema un punto de atención grandísimo. Ser la primera población desde la que se puede conseguir la Compostela en la primera de las rutas, la original, la que recorrió el Rey Alfonso II El Casto, primer monarca que peregrinó al sepulcro de Santiago, tiene una importancia tremenda y nos pone en el mapa de una forma que ni siquiera empezamos a sospechar.

Un año después seguimos más o menos igual. No se está prestando al Camino la atención que precisa, lo que explica las deficiencias en cuanto a señalización y promoción del mismo.

Las administraciones han de poner sobre la mesa un plan de actuación, y por favor no me vengan con la excusa presupuestaria. No tiene por qué costar un euro si se hace bien. Utilicen el gran capital humano que tiene esta ciudad y hagan del Camino una bandera. Señalizará dónde estamos para millones de peregrinos que, año tras año, dirigen sus pasos a la ciudad del Apóstol.

No me digan que la Ciudad del Sacramento no es el punto perfecto para iniciar su Camino. Yo creo en ello, ¿y ustedes?

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 6 de julio de 2016

2 comentarios:

  1. Ley de los titulares de Betteridge:

    todo titular en forma de pregunta puede ser respondido con un "no". El que algunos periodistas titulen así sus reportajes se debe a que, aunque saben que la noticia es probablemente un camelo, y de hecho carecen de fuentes y evidencias que la avalen, aun así no renuncian a su publicación.

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    1. Bueno, yo no soy periodista así que no me siento aludido ;)

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