lunes, 8 de octubre de 2018

Necesitamos cámaras de seguridad (¡qué triste!)

Las grietas y el vandalismo pueden acabar con esta fuente si no andamos con cuidado.

La fuente de San Vicente, un elemento que da personalidad y vida a la que probablemente sea la plaza con más encanto de la ciudad, se ha visto envuelta una vez más en lo que podría haber acabado en desastre, sobre todo si uno se fija en las grietas que ya presenta la base de la fuente. 

En esta ocasión, gracias a las redes sociales, hay vídeos en que se ve claramente quiénes son los cafres que han jugado con el patrimonio de todos en una acción que refleja no solo inconsciencia, sino un absoluto desprecio a nuestra historia común y nuestros monumentos, de los que somos únicamente usufructuarios, ya que tenemos la obligación de mantenerlos para el futuro. 

Se ve que un atropello mortal y los graves daños causados a una escultura que llevaba sin molestar a nadie 250 años - por cierto, cuestiones aún no aclaradas - no son suficientes para que las autoridades tomen una decisión que ya está tardando demasiado: la instalación de cámaras de seguridad en el recinto histórico. Como liberal, me cuesta mucho trabajo aceptar que se vigile a la gente en la calle, pero no nos están dejando otra salida. 

La cuestión, creo yo, no está tanto en si se graba o no se graba, sino en qué se hace con esas grabaciones. Si las imágenes captadas solo son accesibles cuando pasa algo y hay que llevar a cabo una investigación, y todo ello está supervisado por un juez, no le veo mayor inconveniente a que se instale un dispositivo que registre las imágenes y las guarde durante un tiempo razonable, hasta que se autodestruyan si no son necesarias. 

No hablamos, por tanto, de tener a un señor mirando a unas pantallas durante 24 horas al día, lo que además de un disparate económico y un despilfarro de personal policial, del que aparentemente no andamos sobrados a la vista de su escasez en las calles, tiene sus peligros porque todos recordamos lo que pasó con la cámara de la puerta de San Pedro y el espionaje a una pareja que se alojaba en un hostal cercano. 

Lugo no es una ciudad especialmente conflictiva, y gozamos de la tranquilidad que se disfruta en las urbes de pequeño tamaño, pero eso no quiere decir que no pase nada y que no se puedan tomar medidas para que, al menos, el que la hace la pague.



Artículo publicado en El Progreso del 8 de Octubre de 2018

1 comentario:

  1. Aquí https://cctv.masspirates.org/index.php?lat=43.01996057&lon=-7.51456261&zoom=13&layer=osm salen 71 cámaras en Lugo, incluyendo las de tráfico y las de fachadas de negocios. Dentro de la muralla salen solo 3.

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