lunes, 4 de noviembre de 2019

El absurdo proyecto de las ''Caldas'': de termas públicas a piscinas con agua del grifo calentada

El dibujito de marras de las "Caldas", un nuevo disparate ecológico que se cargará un trozo de un parque muy usado.

En marzo de 2017 Lara Méndez presentaba a los lucenses un proyecto que, aparentemente, estaba razonablemente definido: crear unas termas públicas como las de Orense en el margen contrario al Balneario. Esas aguas medicinales serían utilizadas libre y gratuitamente por los ciudadanos y la intención era doble, ya que por un lado se daba un nuevo servicio público y por otro se empezaba del desarrollo (palabra peligrosísima, por cierto) del margen del río menos agredido por la mano del hombre.

Al año siguiente, en 2018, ya nos contaban que descartaban la captación de aguas termales, porque eso podría afectar a la concesión del Balneario y por lo tanto la cosa podría terminar en el juzgado, con un resultado bastante poco favorable a las arcas públicas, y en bastantes melones está Lugo metido ya como para jugar con fuego.

En vísperas de las elecciones de este año, en abril, se nos vende un “anteproyecto” (que se haría en seis meses, es decir, que ya tendrían que estar hechas) en que la idea no tenía absolutamente nada que ver con lo que se había planteado originalmente. Se cambiaba la ubicación (se ponen en el Parque del Miño, a la altura del Ángel Carro) y no solo no se usaría agua termal, sino que ni siquiera sería del río directamente ya que se llenarían con agua de la traída. Vamos, agua del grifo para que nos entendamos, que calentarían con energía geotérmica.

Recientemente en el último apasionante episodio de este sainete, se descarta también la geotermia y se apuesta por la “aerotermia”, una tecnología que extrae energía del aire… pero que también necesita tirar de luz ordinaria.

Vamos, que el proyecto no tiene absolutamente nada que ver con el planteamiento inicial, y lo que iban a ser unas aguas termales sanísimas se convierten en unas pozas con agua del grifo calentada, bautizadas como “caldas” en un intento de manipular el fracaso.

Lo que uno se pregunta es, si el agua va no va a tener ninguna propiedad medicinal, ni va a ser la que la naturaleza calienta de por sí… ¿por qué hacer las charcas en un sitio tan alejado del resto de la ciudad? ¿Por qué no ponerlas en el Parque de la Milagrosa, en SanFiz, en las cuestas del Parque de Rosalía (imaginen las vistas que tendríamos mientras nos remojamos en agua calentada) o en algún lugar más accesible para la población? Porque además cargarse un terreno que hoy en día es utilizado por los lucenses como zona de paseo y una de las posibles ubicaciones de la Playa Fluvial para meter algo que podría estar en cualquier sitio no parece tener mucha lógica, salvo la de dar la erronea sensación de que el agua en que uno chapotea es termal, lo que es absolutamente falso.

Este tipo de proyectos, lanzados a lo loco sin más contemplaciones que las electorales, no tienen ni base ni sentido alguno. Una vez que sabes que no puedes hacer lo que pensabas (aguas termales públicas) seguir modificando el proyecto hasta desvirtuarlo en vez de replantearlo desde la base es una tontería, un gasto y, lo que es peor, un disparate ecológico.

1 comentario:

  1. Cada vez se calienta más el planeta con ideas absurdas, encima gastar el bien común en chorradas.
    Cobran por las piscinas de frigsa y no van cobrar por esta mamarrachada.
    Tenemos unos políticos que dan vergüenza, les da igual todo no piensan en el futuro que van dejar a sus hijos y nietos, ellos solo piensan en dinero y poder

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