jueves, 13 de febrero de 2020

¿Qué es realmente la aerotermia que quieren usar en las "caldas" del Miño?

Gráfico simple del funcionamiento de la Aerotermia. Imagen de Toshiba.
Hay términos que suenan muy bien, muy modernos y muy ecológicos y que hacen que opinemos sin tener muy claro de qué se habla exactamente, lo que es el primer paso para dirigirnos al abismo. Uno de esos es el de la “aerotermia”, que se ha puesto sobre la mesa por el proyecto del Ayuntamiento de Lugo de hacer unas piscinas climatizadas al aire libre que han bautizado con el confuso nombre de “caldas” para ver si alguien cree que tienen algo que ver con las aguas termales. 

Verán, la aerotermia es una tecnología que utiliza principalmente la energía que hay en el aire para climatizar los espacios. Es una fuente de energía muy eficiente y bastante limpia… aunque requiere de conexión a la red eléctrica porque aún suponiendo enormes ahorros (en torno al 70% de la electricidad) consumir consume. Tiene otras grandes ventajas como que no genera residuos ni humos y la instalación suele ser bastante sencilla. 

Pero también tiene desventajas, claro está. Para empezar dejemos claro de nuevo que consume electricidad. Como decíamos es poca, pero no es un sistema totalmente inocuo como puede parecer en principio por su nombre así que su sostenibilidad es relativa. También suele suponer la instalación de unidades exteriores más o menos difíciles de “camuflar”, lo que en la ubicación propuesta (junto al río Miño) puede ser un problema aunque al disponer de terreno sobrado quizás esto se pueda superar con cierta facilidad. 

Otro problema es que es un sistema con un rendimiento muy variable, ya que depende de condicionantes externos, y que la energía que necesita es la más cara por unidad de las del mercado (frente a otras alternativas como el gasoil o el gas). Es decir, consume menos pero ese consumo no es el más barato ni mucho menos como sabe cualquiera que tenga una caldera eléctrica. 

El problema más grave del sistema de aerotermia para el caso que nos ocupa es que no está recomendado para áreas climáticas frías. El entorno del río Miño no es precisamente el punto más caliente de la ciudad y en invierno, que es cuando más se necesita generar el calor para acondicionar el agua que sale del grifo, no destaca por sus elevadas temperaturas. 

Las ventajas superan con mucho a los inconvenientes… pero siempre que lo equiparemos con otros sistemas de calefacción, lo que no es aplicable a este caso, ya que comparamos el uso de aguas termales, que ya manan calientes y que por tanto no precisan de ningún gasto energético, con el proyecto actual que consiste en coger agua de la traída (agua del grifo) y calentarla artificialmente, lo que ecológico, lo que se dice ecológico, no es. 

Tengamos claro que aunque el sistema tiene un mantenimiento más barato que si se calentara el agua con gas o gasoil ni es realmente inocuo como puede parecer, ni está libre de gastos de mantenimiento, ni supone el nulo impacto medioambiental que nos quieren colocar.

A la vista de todo esto, hacer unas piscinas climatizadas al aire libre en Lugo suena a proyecto más que discutible. Disfrazarlo de una cuestión ecológica es directamente un engaño. No nos cuenten lo que no es, y si creen que las ventajas superan a los inconvenientes sigan adelante, pero no metan como virtud lo que no lo es. 

Tengamos las cosas claras.

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