| ¿Peligra el puesto de Rubén Arroxo como cabeza de lista en el BNG? |
Lo bueno de tener dos gobiernos por el precio de uno en Lugo es que te diviertes el doble viendo los líos internos de cada uno. Bueno, a veces no es divertido, porque hay desgracias que han teñido de luto nuestra ciudad en tres ocasiones en poco más de un año, pero ya saben a qué me refiero.
Pero no a todo le prestamos la misma atención. Las cuchilladas públicas en el PSOE local tapan las maniobras orquestales en la oscuridad que se vaticinan en el BNG.
Mientras el Alcalde tiene que mirar a en todas direcciones, tanto en las organizaciones rivales como en la propia, para evitar que le intenten quitar el bastón de mando, literal y figuradamente, Rubén Arroxo ve cómo la democracia interna, que casualmente siempre coincide con el criterio marcado por por la UPG, amenaza con arrebatarle el puesto de cabeza de lista en las municipales del año que viene.
Hoy mismo habla del tema Jaureguizar, que mete en las quinielas al resucitado Antón Bao y a Olalla Rodil, pero deja fuera a quien mi porra pondría de sustituto de Arroxo: a Efrén Castro. No porque piense que es mejor que Rubén, sino porque creo que su aspiración es migrar de Sarria a Lugo y de San Marcos a la Plaza de España (algo chocante en un nacionalista). Lo mencioné de pasada el pasado miércoles en el artículo sobre “el Clamor”, pero a lo mejor fui demasiado sutil.
No sé si sería un acierto por parte del BNG sustituir a Rubén. En su etapa el Bloque pasó de 4.535 votos a 9.957, es decir, casi el doble, y probablemente se deba en gran medida a su figura, que aunque tiende al radicalismo en ciertas cuestiones ajenas a la ciudad (se empeña en tener banderas ilegales en edificios públicos o defender a Otegui) en los asuntos de gestión de Lugo demuestra ser una persona dialogante y, sobre todo, transmite genuina preocupación.
Yo lo he vivido en primera persona. Sin su implicación hay eventos que en Lugo no se habrían llevado a cabo por la cabezonería (e incluso quizá la prevaricación) de alguna persona de su área, y que sólo gracias a la intervención de Rubén salieron adelante. Y no sólo me ha pasado a mí, me consta que hay más gente que ha resuelto airosa problemas “técnicos” que sin él no se habrían superado.
Es una cara amable. Cae bien. Quizás ese sea su peor pecado para una parte del BNG que vive mejor en el monte (metafóricamente, no me entiendan mal) que en el gobierno. Es un partido pensado para estar en la oposición, porque al final gobernar es decidir y es muy complicado presentarte como el partido de los humildes cuando tu voto hace que se gasten 10 millones de euros en empedrar el casco histórico (y mal empedrado) con un afán de nuevo rico mientras barros y parroquias languidecen llenos de baches y sin aceras.
Pero no todos los errores son del socio. Tampoco es fácil explicar cómo un partido que se dice ecologista y que peleó duramente contra la construcción de la AP9 por su “navallada” a Galicia o contra la creación de Alcoa (aunque ahora la defienda) pugna por el derribo de un edificio en buen estado como es la estación de autobuses, una idea a la que se oponen las organizaciones ecologistas y que parece más pensada para ajardinar los bajos de las torres de lujo del Seminario que para solaz público. Lo de gastarse más de un millón de euros en cambiar una pasarela (en vez de adornarla, que sería más barato) mientras se mira para otro lado ante la desmedida urbanización que se hará en la esquina de San Roque con la Ronda, tampoco ayuda.
No conozco los entresijos del BNG. Quizá los compañeros de partido, si cuaja el cambio de cabeza de lista, piensen que Rubén está “amortizado”, esa cruel palabra que usan las organizaciones políticas para sacar al que está y ponerse otros que quieren estar. Personalmente creo que es un error, pero claro, a lo mejor que a mí me parezca un buen candidato es una piedra más al cuello de Arroxo, aunque tampoco me creo tan importante como para que me tengan en cuenta.
La explicación más plausible es que todo esto venga del entorno del PP para debilitar la mayor Fortaleza (como bien se explica aquí) de la parte del gobierno que no está en descomposición. Veremos.
ResponderEliminarVerá, hay dos cosillas que me cuesta entender: 1 que el PP tenga la posibilidad de elegir al candidato del BNG a la alcaldía y 2 ¿dónde he puesto yo que esta parte del gobierno no está en descomposición o que tenga mayor Fortaleza (con mayúsculas)?
EliminarQue unos vayan de culo y sin frenos no quiere decir que los otros avancen, sólo que quizá se hunden más despacio.